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Paz y Ciencia

viernes, 20 de enero de 2017

Trama y Argumento



El sistema de creencias sobre uno mismo y el mundo es la identidad.
Tenemos un mundo interno, donde predomina lo connotativo y la realidad "compartida", la realidad externa.
El mundo interno es lo que constituye la realidad psíquica y los terapeutas sabemos que no coincide con la realidad externa.
Los hinduistas indican que para avanzar en el proceso de liberación hay que disolver la identidad.
Las creencias y la identidad se conforman desde pequeñitos, esta tarea de modelaje se llama complejo materno.
Para Aristóteles, la trama es el alma de la tragedia. Idea, también, de Alejandro Magno.
Una historia tiene alma, la fuerza que le anima, pero esa alma encarna en una personalidad para cobrar existencia. La personalidad es lo visible, y el alma, lo que no lo es.
La primera se muestra por presencia, la segunda por ausencia. Sin embargo, es a través de la narración de la personalidad de la historia donde se manifiesta el alma.
Pero del mismo modo que una relación puede vaciarse de afectos y convertirse en un vínculo, es posible asesinar el alma de una historia y transformarla en una cronología.
Nosotros, narramos de forma singular nuestra historia, pero en realidad es la historia lo que nos narra.
El cuento que hacemos de nuestra vida nace de una estructura, donde los trozos y trazos entrelazados del relato tienen una línea de sentido que se encuentra más allá de la conciencia. El Yo la verbaliza, pero hay otro interior que escribe el guión.
Muy a menudo, la persona que pide ayuda quiere transformar su trama. Prefiere parches, soluciones rápidas y sencillas. El Ego se resiste a un cambio interior, la historia que cuenta, lo que refleja, son los desvelos yoicos, la intención es que el Yo no sufra, pero sin que nada se modifique. Es que el Yo guarda una lealtad ciega a la trama de su vida.
Este orden perceptivo-cognitivo-emocional no sólo se configura como un aprendizaje que deja huella en lo psíquico, sino que se cristaliza como una vía registrada en los senderos del psiquesoma. La parte orgánica se ve afectada por cambios en la fisiología del sistema nervioso. La danza de los neurotransmisores y el canto de las conexiones axonales acompañan este proceso, para consolidarlo como un patrón que se resiste en mudar en algo diferente.
La trama, entonces, se hace memoria en la carne.
Eduardo Grecco
Rodrigo Córdoba Sanz 653 379 269
Zaragoza