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Paz y Ciencia

jueves, 21 de enero de 2021

Pensamiento Mágico

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Zaragoza. Gran Vía 32 Teléfono: 653 379 269 rcordobasanz@gmail.com                                Página Web: Psicólogo Clínico Zaragoza


El pensamiento mágico o conocimiento mágico consiste, para el pensamiento occidental, es una forma de pensar y razonar, basada en supuestos informales, erróneos o no justificados y, frecuentemente, sobrenaturales, que genera opiniones o ideas carentes de fundamentación empírica robusta.

Se define a la Magia como el Arte o Ciencia Oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales. La magia, en su acepción más arcaica,  es disidente del axioma racional que afirmaría que el universo estaría exclusivamente gobernado por las «leyes naturales o materiales» conocidas o por conocer y habitado solo por la materia.

La Magia se basa en la creencia de que existe una conexión sobrenatural entre el hombre y el mundo que le circunda. Una de las formas de la religión primitiva es el conjunto de ritos que tienen por objeto influir sobre personas, animales y espíritus imaginarios para obtener un determinado resultado.

El conjunto de conocimientos relacionados a fenómenos Físicos, Psíquicos o Espirituales, tanto ordinarios como extraordinarios que no pueden ser explicados en todo o parte a través de la Ciencia, Filosofía o Religión se les conoce como Magia. Estos conocimientos se relacionan con el “poder” para crear, distinguir, manipular o sencillamente entender dichos “fenómenos”. 

La interrelación de los mitos antiguos de las más diversas culturas, sus similitudes y relación con las religiones animistas, en las que la magia desempeñaba un papel central, fueron estudiadas por el antropólogo británico James George Frazer en su obra monumental La rama dorada. Merecieron también una amplia consideración por parte del psiquiatra Carl Jung, quien desarrolló la teoría del inconsciente colectivo.

La antropología distingue hoy día entre magia y religión, y coloca a la magia en un plano paralelo al de la evolución de las religiones.

En psiquiatría, varias enfermedades mentales y trastornos de personalidad se caracterizan por diversos grados de pensamiento mágico.

La magia arcaica, con un criterio inherente de dualidad espíritu-materia, dio origen al pensamiento mágico y en el entorno de las primeras civilizaciones, a dos clasificaciones evolutivas de la magia, historialmente llamadas «magia natural» y «magias no naturales o filosofías ocultas».

Etimologicamente la palabra Magia, proviene del latín magīa, ​ derivado a su vez del griego μαγεία mageia (‘cualidad de sobrenatural’), ​ y del griego magiké (que presumiblemente se utilizaba en el término «artes mágicas» junto con la palabra tekhné, ‘artes’), el cual es el femenino de magikós (‘mágico’) que proviene de magos (‘uno de los miembros de la clase sacerdotal y erudita’). Este término proviene del antiguo persa maguš (mágush), que posiblemente proviene de una raíz protoindoeuropea *magh-, ‘ser capaz’, ‘tener la capacidad’. ​

Desde esta antiqua palabra protoindoeuropea (de mediados y fines del III milenio a. C.) se produjo también el sánscrito māiā (‘ilusión’, ‘irrealidad’, ‘engaño’, ‘fraude’, ‘truco’, ‘hechicería’, ‘brujería’), ​ que se menciona por primera vez en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.). Esa palabra proviene de la raíz sánscrita māi (‘obrar’, ‘mover’).

Inversamente a la Teología, Filosofía , y a las ciencias ortodoxas que versan e importan sobre las causas, la magia, para autoformularse y autodefinirse, se define como la manifestación de la supuesta veracidad maravillante de algunos efectos que no requiere averiguar sus causas. Conocer las causas o que el efecto no sea maravilloso extingue la magia y el pensamiento mágico migra a otros tipos de pensamiento, (de los supuestos «efectos mágicos» se deriva la metonimia histórica con la medicina y la farmacología).

Los Magos, Brujos y Hechiceros son quienes administran la magia. Algunos dicen tener poderes sobrenaturales y otros se presentan como vehículos de Dios. El Ocultismo, el Esoterismo y la Superstición también están vinculados al Pensamiento Mágico.

A través de la aceptación de la existencia de la magia, se acepta implícitamente a esta como la causa abstracta o seudoabstracta del efecto mágico, como un principio o verdad primaria a partir del cual se desarrolla toda la seudológica. Desde tiempos muy remotos, se aspira a develar, a conocer y a usar lo que presumiblemente estaría oculto a los sentidos (Cognición), oculto a la percepción sensorial clásica, a la lógica, a la razón y al criterio. Estos son, como mínimo, los tres elementos esenciales a la magia genérica:

  • Un «efecto» que se percibe como «maravilloso» cuya causa sea desconocida e «inexplicable» en el momento considerado.
  • La magia no busca axiomas imperativos, una antonomasia de la magia es el tópico del «objeto que aparece de la nada» o por arte de magia, la magia es la causa misma.
  • Entre sus atribuciones funcionales más antiguas y características (arquetipo) estaría la facultad de la adivinación, que no se debe conceptualizar junto con la profecía.

La Magia Espiritual

La Magia Espiritual es una orden superior de magia, que consiste en el contacto y manipulación con los espíritus. Gracias a esta relación y si el Espíritu lo consideraba digno, un mago se convertía en un convocador o un invocador, capaz de hacer que un Espíritu se manifestara en el mundo de forma limitada.

Tipos de Magos Espirituales

Canalizador: Un canalizador es capaz de invocar la energía y el poder de los Espíritus de sí mismo y acceder a todos esos poderes para usarlos a su antojo. Un canalizador inexperto puede resultar poseído por en Espíritu y perder el control de su propio cuerpo.

Convocador: El convocador puede hacer que un Espíritu se manifieste brevemente de vuelta en la Tierra para ayudarle. Un convocador inexperto puede perder control sobre los Espíritus, y éstos pueden incluso volverse en su contra.

Evocador: Un Evocador o Llamador es un místico conectado directamente con el Padre Espíritu, a través de seguir su religión y sus rituales, llama todo el poder creador del espíritu original para obrar milagros.

La Evocación

La Evocación es un llamamiento de comparecencia de la entidad llamada. Y donde el mago exige directamente a la entidad el cumplimiento de sus deseos (dentro de la 'legitimidad' del ritual), sea mediante amenazas o ruegos. El primer objetivo de un mago cuando realiza la evocación es tratar de conseguir que la entidad le revele sus atributos (poderes) así como sus trazos (signos), ya que así en lo sucesivo puede conseguir los mismos propósitos recurriendo exclusivamente a la invocación. La evocación entraña muchos riesgos ya que junto a la entidad pueden concurrir otros espíritus que no han sido convocados por el mago, o incluso comparecer antes que la entidad (o enviada por ella) y hacer creer al mago que es la entidad reclamada. Por eso, el mago debe empezar toda evocación trazando el pentagrama mágico, que lo protegerá y del que no debe salir hasta que la entidad haya sido despedida. También debe ser cauteloso en su trato con la entidad, pues siempre tenderá a engañar al mago o acceder a sus solicitudes bajo un pacto, error en el que suelen incurrir los principiantes.

Durante la evocación el mago reclama la descripción precisa para lograr sus objetivos, ya que el objetivo raramente será pedido en el momento, sino que persiguiendo la idea de repetirlo a voluntad y en el momento preciso que el mago lo requiriera, pudiera llevar a cabo sus planes. Todo el procedimiento requerido, se plasmará en un futuro en lo que supone la invocación.

Invocador: Un Invocador es un místico que sirve al Espíritu Maligno, por su dedicación a éste obtiene terribles poderes para devastar, sembrar caos y destrucción donde pueda con su energía negativa.

Sólo han existido un puñado de Llamadores e Invocadores en la historia de la Humanidad, y usualmente sólo puede existir uno a la vez. El más famoso y peligroso Inovcador de la Historia ha sido Téziz.

La Invocación

La Invocación es una petición de cumplimiento, no existe ninguna comparecencia de ninguna entidad, y formalmente se parece mucho a la fórmula que se expone en las religiones como rezos, con la diferencia de que si el ritual está correctamente formulado, se espera que efectivamente se cumpla. La invocación se exhibe a través de los amuletos, y talismanes. Una vez que el mago ha conseguido de la entidad una descripción precisa para conseguir sus objetivos, el mago despide a la entidad y se pondrá manos a la obra en la elaboración del talismán, una vez elaborado, un ritual más sencillo (esta es la invocación) estimula el talismán para que cobre el efecto que los signos y fórmulas grabadas en el talismán describen. en este caso el ritual son oraciones y formulaciones, donde el mago se presenta, ensalza a la entidad, le recuerda su deber y le exige dotar del efecto deseado al talismán que ha sido construido siguiendo las indicaciones que la entidad describió.

Medios de Contacto

Los rituales, suelen tener dos vertientes para que el mago contacte con la entidad, y a menudo ambas subsisten a la vez, una vertiente es la pronunciación en voz alta, la otra son los grabados.

Cuando el mago usa la voz su pronunciación debe ser correcta, sino, como en cualquier otro idioma, se puede indicar una cosa en vez de la deseada, lo cual puede ser muy peligroso para el mago. Una de las cosas que un mago que desea contactar por voz con la entidad, debe hacer al principio será reclamar la enseñanza y conocimiento del idioma o lenguaje para comunicarse debidamente y sin riesgos con la entidad.

Los grabados deben utilizar siempre, unas tintas elaboradas tal como la entidad requiere, y la precisión del trazo debe cumplirse con lo que hoy definiríamos como acorde a definiciones de topografía (importa la exactitud de la forma más que la exactitud de las medidas), así como el resto de utensilios que el mago necesita para elaborar todo cuanto requiere.

Consagración de los utensilios del mago

Los utensilios que utiliza el mago deben estar consagrados, esto implica varias cosas:

  • Deben ser recabados (cuando son naturales como plantas) o elaborados (cuchillos, medallones, tintas) en las fechas en que rige la entidad, consideradas tanto anuales como diarias y horarias - momento del día - lo que exige por parte del mago ciertos conocimientos también de astrología.
  • Antes de iniciar cada acto debe recitarse una oración en la que se pide que en el objeto o utensilio se plasmen todas las virtudes en ellos requeridas.
  • Los objetos y utensilios así preparados nunca deben tener otro uso que el destinado a los rituales de magia.
  • Aunque no es imprescindible se aconseja que sea el mago quien elabore todos los utensilios y recabe todos los objetos que utiliza, a fin de asegurarse la correcta observancia del resto de reglas.

El Juramento del Mago

El mago cuando es asistido por un maestro se compromete a hacer un juramento y mantenerlo. El mago se ve así obligado a cumplirlo, ya que en su defecto se le atraen males por su incumplimiento. En la medida en que el mago toma conciencia de la realidad en sus prácticas, toma a su vez conciencia de la necesidad de cumplir su juramento.

Magia Natural y Magias no Naturales o Filosofías Ocultas

En algún momento de la historia de la humanidad, estos dos conceptualismos de la magia comenzaron a divergir. El dramaturgo Lope de Vega, en su libro Pastores de Belén, dedicó unos párrafos para describir literariamente las diferencias de estos conceptos en la cultura de su época:

«(...) La Magia natural no has de entender, que es aquella en que se consultan los infernales espíritus, con tan infame nombre como le han dado en las divinas y humanas letras (...) Los maléficos son aquellos que usan sangre, víctimas y cuerpos muertos, como la Pitonisa, que a Saúl le truxo el cuerpo de Samuel, para que le respondiere. Verdad es, que ya el nombre de Magos, se va introduciendo por los que exercitan lo que digo, como la Astrologia por abuso ha venido a ser vituperada, siendo lo mismo que la Astronomia: y a si dicen algunos que Pitágoras, Empedocles, Democrito y Platón fueron llamados Magos, a la manera de Zamolxis y Zoroastro, el hijo de Oromasco. (...)»

Magia Natural

Se definen como «la magia natural» todos los fenómenos naturales observables en los cuales interviniese o estuviese presente la materia aunque fueran inexplicables.

Así fue considerada y desarrollada la astrología por los persas, cuyos artífices eran llamados «los mágicos o magos», esta devino en la astronomía. Aún en el siglo XVII el célebre pedagogo y físico alemán Gaspar Schott (jesuita) titulaba sus textos de física (que él mismo elaboraba y luego impartía a su alumnado) «magia acústica y magia óptica» (escritos en latín), en clara alusión al recuerdo del significado etimológico arcaico de la «magia natural», frase reservada en latín para aludir a la fenomenología física todavía inexplicable científicamente en su tiempo, como la luz y el sonido.

Magias no Naturales, Teologías o Filosofías Ocultas

Una definición genérica sería la «idea de establecer un contacto de relación con cualquier tipo de entidad espiritual o mecanismo sobrenatural».

Contactos de relación, tales como la invocación, evocación, adivinación, numerología o las cábalas, entre muchos otros. Otra clasificación subjetiva y arcaica establecería a las entidades y mecanismos sobrenaturales.

Desde la antiguedad se enunciaron y clasificaron las «magias no naturales u ocultistas». Bajo la denominación genérica de «ocultismos» se engloban las clasificaciones históricas de un elenco heterogéneo de creencias y prácticas de las doctrinas ocultas. Según el jurisconsulto Francisco Torreblanca Villalpando (siglo XVII), entre el catálogo de tipos y sus numerosos subtipos estarían:

  • Adivinaciónes (contendría numerosos subtipos)
  • Oráculos (contendría numerosos subtipos)
  • Artes Cabalísticas (contendría numerosos subtipos)
  • Arte Notoria
  • Arte Paulina
  • Augurios & Auspicios
  • Sortilegios & Hechizos & Encantamientos
  • Maleficios (contendría numerosos subtipos)
  • Necromancias
  • Piromancia & Aeromancia & Hidromancia & Geomancia (fuego, aire, agua, tierra)
  • Magia dæmoniaca (que los griegos llamaban Goecia)

Modernamente podrían ser clasificados con el eufemismo de Esoterismos ocultistas.

Pensamiento Mágico

La magia se constituye, como primera etiología, en la matriz del Pensamiento mágico mediante el cual se presume la capacidad de percibir y de efectuar alteraciones físicas o psíquicas de toda índole, a voluntad o sin ella, no siempre sujetas a las leyes de la naturaleza.

Un fenómeno mágico pasa a ser objeto de la filosofía cuando se lo investiga de manera no empírica pero utilizando argumentos racionales y no los argumentos de autoridad típicos en la magia. 

Muchos filósofos tienen entre sus trabajos varios que poseen argumentación mágica antes que lógica, por citar algunos: Heráclito, Platón, Pitágoras, Apolonio de Tiana, Bacon, San Cipriano, Agrippa de Nettesheim, Raymond M. Smullyan, etc. 

La filosofía ayuda a que un fenómeno mágico se distinga de uno religioso, científico o filosófico. Si bien los estudios “esotéricos” tales como el mentalismo o el arcanismo son muy parecidos a la filosofía, no tienen el rigor lógico de esta y sus premisas suelen tener muchas falacias, pero como pasa en el caso de la ciencia, los fenómenos mágicos son un amplio campo donde pueden encontrarse nuevos objetos de estudio para la Filosofía. 

“la filosofía se limita por la argumentación de la razón, la magia no necesita de argumentos racionales sino solo de fe”. 

Entidades Materiales y Espirituales

El rayo, el fuego, el sol, la oscuridad, estrellas, terremotos, espíritus o almas que habitarían el aire, el agua, bosques, cuevas, el firmamento, lugares específicos de la tierra,los bosques, etc. Se supone actualmente que durante la prehistoria, para la interacción con la «magia de la naturaleza» y con las «magias o filosofías ocultas» se habrían servido los «mágicos» de procedimientos metódicos, en ocasiones rituales, donde se usarían palabras específicas o reservadas e instrumentos dedicados, en ocasiones consagrados, a la intervención o mediación de las entidades materiales y espirituales sobrenaturales de cualquier tipo y que constituyen una segunda etiología.

La Necromancia y La Nigromancia

La Necromancia es una rama de la Magia Negra, que consiste en la adivinación mediante la consulta a los muertos y sus espíritus o cadáveres.

La Nigromancia es la disciplina que se dedica al estudio de la muerte, y se centra en el control psíquico de los muertos mediante el para la obtención de ayuda.

Estrabón habla de la Nigromancia como la forma principal de adivinación entre los pueblos de Persia y se cree que estuvo también muy extendida entre los caldeos, en Etruria y en Babilonia. En La Odisea, Ulises viaja al Hades y trata de invocar a los espíritus de los muertos mediante hechizos que le enseñó Circe.

También existen casos de Nigromancia en la Mitología Nórdica, con es el caso Odín llegando a llamar a los muertos para que realicen predicciones sobre el futuro. En Grecia, Roma y Cartago debió ser popular, tanto en su vertiente de invocación a los espíritus como de adivinación mediante los cadáveres.

La nigromancia, sobre todo en su forma de invocación de los espíritus de los muertos con propósitos mágicos o adivinatorios, es práctica común en religiones contemporáneas como el vudú y ciertas ramas del espiritismo.

Hierbas Mágicas

El uso de las hierbas se remonta a la Prehistoria, cuando los hombres las utilizaban para aderezar la carne de los animales que cazaban y a su vez, para ritos simbólicos, como amuletos y como ofrenda a los dioses.

En muchas partes del mundo y en diferentes épocas, existieron sanadores que dedicaron toda su vida a estudiarlas, a trabajar con ellas y a respetarlas. Sus vidas transcurrían en los bosques elaborando medicinas. La gente acudía a ellos para remediar sus males y, en consecuencia, quien conocía en profundidad el mundo de las hierbas, poseía un gran poder de sanación. Con el paso del tiempo, las propiedades curativas de las hierbas medicinales no han cambiado. Las plantas que curaban hace cinco mil años atrás siguen conservando su poder.

Algunas de las hierbas fundamentales en el herbario de una hechicera son: acebo, artemisa, hierba de San Juan, menta, pino, lavanda, romero, ruda, rosa y salvia. Las plantas con violentos efectos psicotrópicos fueron uno de los fenómenos más evidentes en la antigua medicina y la brujería. Tales eran la mandrágora, el beleño, la hierba mora (sonanum niger).De ellas afirmaban las hechiceras que producían grandes visiones una vez aplicadas en ungüento, o ingeridas, y , y que asimismo les permitía abandonar sus cuerpos y recorrer libremente el mundo.

La Mandrágora

La mandrágora ha sido una de las plantas más usadas en las prácticas mágicas de la Antigüedad y la Edad Media, especialmente en la elaboración de filtros amorosos, como talismán, y también como anestésico, pues pertenece a la familia de las solanáceas y es similar a la belladona, produciendo, en las dosis adecuadas, efectos letárgicos (catalepsia). (Ap.X, 4).

Es una raíz tuberosa, cubierta de pelos, que crece en las regiones cálidas. Sus hojas ovales son de color violeta o azul oscuro, y sus frutos bayas gruesas, blancas o rojas. Recibe el nombre de “pequeño hombre”, pues su raíz tiene forma antropomórfica y a veces posee una ramificación parecida al sexo masculino.

La Magia y la Ciencia

Detrás de cada ciencia siempre existió algo de magia, por ejemplo, antes de la química teníamos “alquimia”, “Homeopatía” previa a la “Medicina”, “Astrología” como precursora de la “Astronomía”.

Un fenómeno mágico pasa a ser científico cuando es explicado a través del “Método Científico”. Un descubrimiento en la ciencia, necesariamente afecta a la magia y viceversa . Antes era mágico pensar en el control de los rayos por medio de conjuros (magia), hoy día tenemos electricidad (Ciencia).

Tambien, un avance en la magia abre nuevas posibilidades de crecimiento para la ciencia, actualmente es mágico pensar en la telequinesis (mover objetos sin tocarlos), pero basta que un científico investigue a fondo y podrá extraer una hipótesis científica.

También se da el extraño caso que un conocimiento científico va adquiriendo connotaciones mágicas a la par que pierde calidad de ciencia, como pasó con el “psicoanálisis”, el cual es criticado hoy día por un sector de psicólogos que lo catalogan mas como magia que como ciencia.

“La ciencia tiene paradigmas definidos a los cuales ceñirse y respetar, la magia en cambio es tan amplia como la imaginación lo permita.” 

Historia de la Magia

La magia y la hechicería estaban ligadas a las creencias de pueblos orientales muy antiguos, en los que el mago o brujo era a la vez un sanador y un conocedor del mundo invisible de los espíritus y desempeñaba un papel preponderante en la comunidad.

En Grecia y Roma los adivinos y magos no tenían ya nada que ver con los chamanes, aunque eran consultados sobre todo por los poderes de adivinación de los que se creía estaban dotados.

En la Europa medieval la magia estuvo relacionada con la alquimia y la astrología, actividades ocultas consideradas demoníacas por la Iglesia católica, y que fueron objeto de persecución especialmente durante la Baja Edad Media y la Era Moderna. Unas 500.000 personas resultaron procesadas y gran parte ejecutadas por tribunales civiles y religiosos, acusadas de brujería, a lo largo de casi cinco siglos.

Debe señalarse que ninguna de las grandes religiones acepta las prácticas de la magia (sí consideran que la magia existe como tal), tampoco otras creencias cristianas. En lo que respecta a las religiones judeocristianas en particular, se encuentran bastantes referencias negativas a los magos en el Antiguo y Nuevo Testamento.

El Hermetismo (llamado la antigua ciencia en el medievo) influyó en el pensamiento del Renacimiento. Esta pseudociencia se vincula, en algunos aspectos, con el mantenimiento de antiguas creencias que, como la magia, conducían al conocimiento y manejo de las leyes espirituales del universo. En 1463, Cosme de Médici encargó la traducción de la obra de Hermes Trimegisto, que se suponía escrita en el antiguo Egipto pero que, para muchos, data de los primeros siglos de la era cristiana y que es la piedra angular del movimiento hermético o gnóstico (de gnosis, conocimiento).

La adivinación mediante el tarot fue una actividad frecuente en el nacimiento de la Era Moderna y los sistemas de símbolos desarrollados por los cartománticos para el conocimiento de la realidad presente y futura son claramente deudores de otros métodos de adivinación practicados por los magos, entre ellos la lectura del vuelo de las aves y de las entrañas de los animales sacrificados.

Prácticas de simple hechicería, adivinación, astrología, lectura de barajas y de libros oraculares como el antiquísimo I Ching de los chinos, o el alfabeto rúnico de los escandinavos, aspectos del hinduismo, el yoga y hasta la creencia en la divinidad de civilizaciones extraterrestes y su presencia entre los humanos constituyeron desde mediados del siglo XX un conglomerado poco articulado que se conoce como movimiento de la Nueva Era (en inglés New Age).

 

Tipos e Magia

Magia Blanca

La Magia Blanca, en oposición a la magia negra, busca la prosperidad del individuo y es benéfica. Este tipo de magia incluye hechizos y sortilegios de distintos tipos para mejorar las cosechas, atraer las lluvias, hierbas buenas para mantener la salud o atraer las curaciones de enfermedades, amuletos protectores y talismanes. Se recurre a ella para ahuyentar la mala suerte. Fue una magia oficial en muchas épocas históricas.

Magia Negra

El Código Teodosiano promulga, por primera vez, una ley en contra del ejercicio de la magia, en 429. En 534, el segundo Código de Justiniano prohíbe consultar a los astrólogos, magos y adivinos por ser la magia una «profesión depravada». El Concilio de Ancira o Concilio de Elvira, en 306, declara que matar a través de un conjuro es un pecado y la obra del demonio. El Concilio de Laodicea solicita, en 360, la excomunión de todo aquel que practique la brujería, la adivinación, la astrología y la magia. Es con el cristianismo que la manipulación de las fuerzas ocultas, tradicionalmente en manos masculinas - las únicas con el poder suficiente como para realizar hechizos benéficos-, pasan a ser consagradas a las manos femeninas, las únicas capacez de realizar maleficios malignos, lo que abre las puertas para que Europa entre, en la Edad Media, en la época de la caza de brujas, ya que las brujas son las únicas capaces de realizar la magia negra al haber pactado con el Diablo.

​Magia Gris

Este tipo de magia se centra en el dominio sobre el potencial de la Naturaleza, principalmente acerca de las plantas, por sus propiedades psico-químicas y los posibles usos de la alquimia y la magia. En razón de las diversas energías que el hombre tiene, estas energías y vibraciones son aprovechadas en beneficio propio, extrayendo medicamentos o venenos, transmutando elementos, etc. Por la diferencia de estructuras, los vegetales, de una forma general, cuando se cortan, manipulados o cocidos, pierden mucho de su magnetismo y otras características sutiles. El Mago Gris es el que hace uso de esta sabiduría, viviendo de una manera más natural y sencilla, para no desperdiciar ese potencial mágico a su alrededor. De cierta forma, es un poco egoísta, en un cierto sentido, porque se vale de las propiedades de otros reinos para fines mágicos, aunque los objetivos que se pretende con estos hechizos no sean negativos.

Magia Roja

En esta modalidad de magia, el elemento principal es la sangre, por sus propiedades magnéticas potentes. Este tipo de magia, hace una conexión firme entre las fuerzas orgánicas y las astrales. Magos de todos los tipos y de todas las épocas, han hecho y hacen uso de esta herramienta, variando, sin embargo, la fuente de esta sangre o el modo como se relacionan con él. Son Magia Roja todas las prácticas de la exaltación de la sangre, ya sea por medio de sacrificios de animales, personas, canibalismo, inmolar, el sexo durante la menstruación y la magia sexual en general, pactos con la mezcla de sangre, bebidas a base de sangre, simbolismos (como la copa de vino), remedios y pociones mágicas que se basan en la sangre, etc.

Magia Rosa

El enfoque de esta magia está en la obtención de estados de trascendencia, la evolución y en las sensaciones, la superación de los placeres iniciales, impulsando para propósitos más elevados, ampliando los sentidos y la visión espiritual, promoviendo el ascenso de la kundalini, alcanzando los niveles de otros placeres de la práctica trascendental del sexo o sin sexo. Cuando el mago se limita en el entrenamiento de estas prácticas, puede ser tenido como un Mago Sexual. Cuando supera estos beneficios u objetivos, se puede decir que está practicando Magia Rosa. Aunque es un camino que pueda presentar peligros, en razón de su origen en la Magia Sexual en su fase menos sublime, la Magia Rosa, cuando es exitosa, es una herramienta utilizada para proporcionar el bien a la humanidad, que atrae a personas por la simpatía y el amor.

Magia Azul

La práctica de esta modalidad de magia, se basa en la idea de contacto con el más allá, el plan de los muertos y de los espíritus en los diversos niveles (padres, maestros, autoridades, Dios, etc). En estos contactos predominan los pedidos, las oraciones, oraciones, mantras, confirmaciones, ideas, etc. Algunas personas creen que la práctica de la Magia Azul, especialmente cuando incluye la penitencia, es un factor determinante para que se logre el contacto con entidades más evolucionadas, siendo, probablemente, el motivo por el cual algunas religiones espiritistas sólo reciben contactos con un cierto nivel de seres o espíritus.

Según J. Frazer, el pensamiento en el que se fundamenta el concepto de la magia consiste en un conjunto de prácticas y creencias a los que individuos de una sociedad recurren para crear un beneficio o conseguir un fin, relacionándolas a su vez con cierto orden en la naturaleza, ya sea como grupo, cuando una limitante natural afecta severamente en la organización social del mismo (una sequía o la infertilidad) (hechicería), o a nivel individual, cuando se requiere, por ejemplo, deshacerse de un enemigo que amenaza la vida (tabú).

Frazer entiende a la magia como la expresión de reglas que determinan la consecución de acontecimientos en todo el mundo, como magia teórica; y considerada como una serie de reglas que los humanos cumplirán con objeto de conseguir sus fines, como magia práctica. Esta se divide en dos tipos, cada uno de ellos se funda bajo los principios de semejanza y contacto:

  • Magia Imitativa. Relacionada a que lo semejante produce lo semejante. Esto se refiere a los efectos provocados a algo o a alguien semejaran a las causas que lo provocaron, se puede abarcar desde quién usa la magia, quién la práctica, hasta con qué fines.
  • Magia Contaminante. Que se alude a las cosas que una vez estuvieron en contacto se actúan recíprocamente a distancia uniéndolas por siempre un lazo, después de haber sido separadas, también presente en la Homeopatía.

A lo largo de la historia, la magia perdió su lugar preponderante en la cultura ante el crecimiento del racionalismo y el reemplazo del pensamiento mágico por la religión.

En el mundo moderno, es muy común creer que existe la magia. Comúnmente se usa la idea de la magia en muchos sitios, principalmente libros, historias, cuentos, animación u otros, en los que la magia aparece como un extraordinario poder de modificar o manipular la naturaleza a voluntad propia. Así mismo, desde el siglo XIX, los espectáculos de magos e ilusionistas son una constante en las artes escénicas, donde se establece un pacto tácito entre espectadores y artistas mediante el que este "hace como que" tiene poderes sobrenaturales con los que impresiona, mediante trucos, a una audiencia presuntamente crédula.

 “la Magia consiste en creer en ti mismo, si lo logras, conseguirás que cualquier cosa suceda”

Johann Wolfgang von Goethe

Dentro de cada uno de nosotros yace un mago, que al ser nutrido de autoconfianza y seguridad, hace que lo imposible se vuelva posible, pues contamos con la capacidad innata de la palabra y el lenguaje, para convertirnos en arquitectos de realidades con diversas posibilidades, reafirmándonos como seres originalmente mágicos.

José Antonio Marina

 


BIOGRAFÍA:
José Antonio Marina es un filósofoensayista y pedagogo nacido en 1939 en Toledo (España).

Goza de gran reconocimiento en el ámbito cultural, es catedrático excedente de filosofía en el instituto madrileño de La Cabrera y fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Valencia. Suele colaborar a menudo en distintos medios de comunicación. Es, entre otros, Premio Nacional de Ensayo de 1993, Premio Giner de los Ríos de Innovación Educativa y Premio Fundación Independiente de Periodismo Camilo José Cela.

El eje central de sus investigaciones se encuentra en el estudio de la inteligencia y el pensamiento divergente, sobre todo en los mecanismos de la creatividad artística, científica, tecnológica y económica. Ha ideado una teoría de la inteligencia que se origina en la neurología y termina en la ética.

En sus libros ha analizado profundamente la situación en la actualidad de temas universales tan diversos como la voluntad, los sentimientos, la religión o la ética.
CURIOSIDADES:
- Es nieto del filósofo toledano Juan Marina Muñoz.

- También dedica su tiempo a impartir conferencias y a la floricultura.

- Fue compañero de estudios y es amigo personal del también escritor Álvaro Pombo.

- Escribió el libro de texto de la asignatura "Educación para la Ciudadanía" de la Editorial SM.

- Se ha involucrado en un peculiar proyecto: movilizar a la sociedad española para mejorar la educación, para lo que ha impulsado una Universidad de Padres on-line. "Movilización educativa" es un proyecto pedagógico para colaborar con los padres durante todo el proceso educativo de sus hijos, basándose en que toda la sociedad debe colaborar en esta tarea.
OBRAS PRINCIPALES:
CITAS, FRASES, DECLARACIONES Y POÉTICA:
- "Creo que a la gente le gusta aprender comprender, y me esfuerzo en facilitárselo".

- "Hay tantos tipos de amor como tipos de deseo y de apego. No hay que confundir el amor con los sentimientos que acompañan al amor (alegría o tristeza, tranquilidad o miedo, celos o aburrimiento). Los sentimientos cambian con mucha facilidad mientras que el amor puede ser muy estable".

- "El pesimismo es un lujo que sólo se puede uno permitir en los buenos momentos. Cuando las cosas se ponen difíciles, el optimismo se convierte casi en un deber moral. El optimismo es la inteligencia decidida a determinar el futuro. No es un sentimiento, sino un modo de actuar".

- "Una sociedad justa es aquella donde no hace falta ser inmoral para resolver problemas políticos".

- "No se puede enfrentar humanidades ciencia, como si la ciencia fuera inhumana". 

- "Crear es producir intencionamente novedades eficaces. La calidad de la creación depende de la calidad del proyecto".

- "El mundo resulta mucho más interesante cuando vamos hacia él armados con proyectos".

- "La globalización está provocando un obsesivo afán de identidad, que va a provocar muchos enfrentamientos. Nuestras cabezas se mundializan, pero nuestros corazones se localizan".

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Psicoterapeuta. rcordobasanz@gmail.com  Página Web: Psicólogo Zaragoza Psicoterapeuta

miércoles, 20 de enero de 2021

Desarrollo del pensamiento crítico

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. N° Col.: A-1324 rcordobasanz@gmail.com.                          Página Web: www.rcordobasanz.es



  1. Sorpréndete con todo, también con lo que parece normal. Encuentra un nuevo sabor en las cosas conocidas, paladea aquello con lo que te encuentras, en lugar de apartarlo. Sorpréndete con la elección de tus palabras, con el modo en que los otros actúan, los argumentos que se dan. La normalidad es la manera de matar el pensamiento.
  1. No pienses que todo es posible. El “todo es posible” hace peligrar seriamente el pensamiento crítico por el camino de la indeterminación. Separa el trigo de la paja usando el sentido común y el principio de realidad, eso te ayudará a ver qué es necesario, posible o probable.
  1. Reconoce tus propios límites. Un ser humano no puede ser perfecto. La autoconciencia empieza por el reconocimiento de los propios límites, los de tu mente y los de tu cuerpo. La capacidad de examen crítico de los otros viene de la habilidad para examinarte críticamente a tí mismo. Aprende a identificar y a nombrar tus problemas y debilidades.
  1. No temer la reacción de los otros. Si quieres actuar sobre las palabras y los argumentos de los otros, estate preparado para encontrar su irritación y su resistencia. Al ser humano no les gusta enfrentarse a la realidad y a la verdad de lo que él es. No prestes demasiada atención a sus miedos y no temas molestar a tu interlocutor. El arte de pensar y cuestionar significa preferir la verdad por encima de la seguridad o la complacencia.
  1. Sé paciente y aprende a escuchar. Tener paciencia significa suspender los propios juicios y reacciones y concentrarse en lo que se da afuera. Aprende a ser un guerrero sabio: acomete un gesto sólo cuando sea necesario, cuando hayas observado suficientemente. Si te tomas el tiempo de escuchar y contemplar, muchos actos se harán innecesarios. La habilidad de responder de forma adecuada es tan importante como actuar de manera apropiada.
  1. No permanezcas en la confusión. Clarifica las palabras y los actos, los tuyos y los de tu interlocutor. Reduce al mínimo la cantidad de tus palabras y pide a los otros que lo hagan también. Esto permitirá distinguir entre lo esencial y lo accidental. Nombra las cosas en lugar de explicarlas, incluso cuando te mueva un deseo intenso de hablar. Usa la idea de Spinoza: la claridad es la verdad, la verdad es claridad.
  2. Evita las trampas de la paranoia y de la ingenuidad. Es importante sopesar las propias ideas y no caer en los extremos: ver problemas por todas partes nos lleva a sospechar de modo compulsivo, mientras que aceptarlo todo nos hace complacientes. Comprueba la pertinencia de tu juicio a través del descubrimiento de los supuestos y evidencias que subyacen.
  3. Distingue lo subjetivo de lo objetivo. Mira a ver si tus ideas y acciones se apoyan en tus sentimientos y percepciones o tienen algún fundamento objetivo. Para ello usa el sentido común y ten en cuenta el punto de vista de los otros. Esto te ayudará a distinguir si hay discrepancia entre tu opinión y lo que la realidad te dice.
  4. Examina las palabras con criterios lógicos, de pertinencia y de coherencia. Distingue el “no lo entiendo” del “no estoy de acuerdo” o incluso del “no me gusta”. Aprende a crear distancia entre tú y lo que es objeto de tu examen.
  5. Cuestiónate a ti mismo y a otros. Sustituye afirmaciones por preguntas para descubrir lo que la gente piensa. Cambia la percepción de lo que significa preguntar: no es tan sólo un medio de obtención de información, es una herramienta para hacer pensar

Depresión y Depresión TLP Borderline

 


Cada uno de nosotros es único e irrepetible. Cada uno de nosotros tiene su propia manera de ver el mundo, de pensar, de relacionarse con los demás, de vivir, de actuar. Cada uno de nosotros tiene su propia personalidad, adquirida a lo largo de la vida a través del aprendizaje acumulado a partir de nuestras experiencias (si bien existe cierto componente genético que nos predispone a ser de determinada manera). Ninguna de ellas es mejor o peor que las demás.

Sin embargo, en ocasiones la personalidad se desarrolla de tal modo que genera características que hacen que en nuestra relación con nosotros mismos o con el mundo experimentemos un profundo sufrimiento o lo provoquemos a los demás, o bien que no podamos adaptarnos al medio y relacionarnos de forma eficiente.

Estamos hablando de trastornos de la personalidad, de los cuales uno de los más severos y dolorosos es el trastorno límite de personalidad o TLP. Pese a que por lo general tiende a confundirse más con el trastorno bipolar, lo cierto es que con frecuencia algunos aspectos de su sintomatología se asemeja a la propia de la depresión mayor y no es infrecuente que aparezcan de manera comórbida.

Esto hace que a veces depresión y TLP se confundan o no se separen correctamente, pese a que son problemáticas distintas. Con el fin de ayudar a distinguirlas, a lo largo de este artículo vamos a destacar algunas de las principales diferencias entre depresión mayor y trastorno límite de la personalidad, explicadas de manera que sean fáciles de comprender.

Cada uno de nosotros es único e irrepetible. Cada uno de nosotros tiene su propia manera de ver el mundo, de pensar, de relacionarse con los demás, de vivir, de actuar. Cada uno de nosotros tiene su propia personalidad, adquirida a lo largo de la vida a través del aprendizaje acumulado a partir de nuestras experiencias (si bien existe cierto componente genético que nos predispone a ser de determinada manera). Ninguna de ellas es mejor o peor que las demás.

Sin embargo, en ocasiones la personalidad se desarrolla de tal modo que genera características que hacen que en nuestra relación con nosotros mismos o con el mundo experimentemos un profundo sufrimiento o lo provoquemos a los demás, o bien que no podamos adaptarnos al medio y relacionarnos de forma eficiente.

Estamos hablando de trastornos de la personalidad, de los cuales uno de los más severos y dolorosos es el trastorno límite de personalidad o TLP. Pese a que por lo general tiende a confundirse más con el trastorno bipolar, lo cierto es que con frecuencia algunos aspectos de su sintomatología se asemeja a la propia de la depresión mayor y no es infrecuente que aparezcan de manera comórbida.

Esto hace que a veces depresión y TLP se confundan o no se separen correctamente, pese a que son problemáticas distintas. Con el fin de ayudar a distinguirlas, a lo largo de este artículo vamos a destacar algunas de las principales diferencias entre depresión mayor y trastorno límite de la personalidad, explicadas de manera que sean fáciles de comprender.

El trastorno límite de la personalidad: definición básica

Entendemos por trastorno límite o borderline de la personalidad (TLP) a aquel tipo de personalidad el cual se caracteriza por la existencia de un muy elevado nivel de inestabilidad a nivel afectivo, con una vivencia extrema y una gran dificultad en el reconocimiento y gestión de las emociones, y que suele cursar con la existencia de profundos sentimientos de vacío y una elevada impulsividad.

Por lo general existe un nivel de autoestima muy bajo, con marcada percepción de inutilidad y de falta de valor así como una percepción del otro que puede oscilar entre la veneración y el desprecio. Es habitual que exista un gran miedo al abandono y se lleven a cabo conductas desesperadas para no serlo, así como que aparezcan frecuentes conflictos y peleas en sus relaciones sociales. Existen dificultades especialmente en el manejo de la ira, y no es infrecuente que existan síntomas disociativos y de integración de la identidad.

También son frecuentes conductas autolesivas, así como pensamientos recurrentes de muerte e incluso intentos de suicidio. Estamos hablando de un trastorno de la personalidad, dado que a pesar de que este patrón de conducta, percepción y pensamiento se ha ido estableciendo a lo largo de la vida resulta profundamente desadaptativo para quien lo padece al limitar el funcionamiento del sujeto, o bien le genera un elevado nivel de malestar y sufrimiento psicológico.

La depresión mayor

En lo que respecta a la depresión mayor, se trata de unos de los trastornos o alteraciones psicológicas más frecuentes en todo el mundo. La presencia de una depresión implica la aparición, durante casi todo el día casi todos los días como mínimo durante dos semanas, de un estado de ánimo triste y severas dificultades para percibir placer o satisfacción en la realización de actividades por lo general apetitivas para la persona.

También es habitual que se presenten una gran pasividad, clinofilia o tendencia a quedarse tendido en la cama, gran sensación de culpa, problemas de sueño y de apetito e incluso pensamientos de muerte y suicidio.

Habitualmente quienes padecen depresión llegan a tener una percepción de indefensión aprendida, en la que existe desesperanza respecto a si la situación que viven puede mejorar. Aparecen sesgos cognitivos en la relación con uno mismo, con el entorno y con el futuro. Asimismo suelen manifestarse problemas de atención, tendencia al ensimismamiento y la rumiación y un progresivo aislamiento y reclusión. La depresión supone un profundo sufrimiento para aquel que la padece, además de implicar una gran alteración y limitación de la funcionalidad en el día a día.

Principales diferencias entre depresión mayor y trastorno límite

La depresión mayor y la personalidad borderline o límite tienen mucho en común: en ambos casos existen sentimientos de tristeza y desesperanza, inestabilidad emocional, tendencia al llanto y una tendencia a presentar sesgos cognitivos aversivos.

También se trata de trastornos en los que pueden aparecer pensamientos y conductas autodestructivas, y en el que suele existir en mayor o menor medida cierta sensación de vacío. De hecho, es muy habitual que las personas con trastorno límite de la personalidad desarrollen depresiones, siendo uno de los trastornos con los que tiene mayor comorbilidad.

Sin embargo, se trata de constructos diferentes, los cuales tienen características distintivas que permiten que podamos separar ambos conceptos. Algunas de las diferencias más marcadas son las siguientes. PP

1. Relación con la estructura psíquica del sujeto

Una de las principales diferencias entre depresión y trastorno límite de la personalidad tiene que ver con el nivel de vinculación que tiene la alteración con la manera habitual de funcionar del sujeto. Una depresión puede ser más o menos larga y afectar más o menos a la manera de ser de quien la padece mientras dura, pero por norma general implica la existencia de una diferencia con respecto a la manera habitual de funcionar, pensar o sentir del sujeto.

2. Foco del malestar

Tanto en la depresión como en el trastorno límite de la personalidad es habitual que exista sensación de tristeza, angustia y sufrimiento. Sin embargo, mientras que por norma general en la depresión el sufrimiento y la tristeza se derivan de pensamientos vinculados a la pérdida y la sensación de culpa, en el caso de la personalidad límite el suele relacionarse más bien con conflictos con respecto a la propia identidad o a la presencia de relaciones de dependencia/independencia para con otras personas.

3. Percepción de la propia identidad

Vinculada a la anterior, otra diferencia entre ambas alteraciones se relaciona con la existencia de alteraciones en la percepción y asunción de la propia identidad. Si bien en una depresión la persona puede llegar a dudar o criticar su posición vital y quién es, por lo general mantiene una idea de sí mismo infravalorada pero coherente con su identidad.

En el caso del trastorno límite es más frecuente que la propia persona tenga severas dificultades para aceptarse a sí mismo y gran parte de su malestar se derive de problemas de identidad, en la cual se observan grandes incoherencias y que suele incluir la sensación de estar vacíos y/o no ser nadie.

Sin embargo, en el caso del trastorno límite prevalece en gran medida la búsqueda y mantenimiento de relaciones y el miedo o pánico a ser abandonados, con lo que la tendencia generalizada es la de mantener relaciones de dependencia hacia los seres queridos.

5. Interpretación de estímulos neutros

Es habitual que tanto en el caso de la depresión como en la personalidad límite existan sesgos cognitivos negativos, poniendo un mayor foco en la información aversiva y existiendo por lo general creencias negativas sobre uno mismo, el mundo que les rodea y el futuro.

Sin embargo, se ha observado que en el caso de las personas con personalidad límite existe no solo una priorización de la información negativa sino también la interpretación aversiva de la mayor parte de información ambigua o neutra.

6. Dificultades en la gestión de la ira

Otra de las diferencias perceptibles entre trastorno límite y depresión mayor se da en que, por norma general, las personas con personalidad límite tienden a tener grandes dificultades a la hora de gestionar la ira, con reacciones fuertes e incluso explosivas a la frustración y el enfado. Si bien en algunos casos en la depresión también se dan reacciones de hostilidad y rabia, suele tratarse más bien de una descarga puntual que una dificultad general a la hora de gestionarla.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Teléfono: 653 379 269 rcordobasanz@gmail.com                              Página Web: www.rcordobasanz.es 



Carl Rogers. Desarrollo de la Personalidad

 


La psicología humanista es una de las corrientes de pensamiento más importantes de la psicología. Desde ella, gente como Abraham Maslow (con su popular Pirámide de Maslow) o Rollo May defendieron una visión positiva del ser humano, según la cual todos somos capaces de convertirnos en el tipo de personas que deseemos teoría de la personalidad de Carl Rogers es un ejemplo de este optimismo vital llevado a la psicología y la filosofía. Veamos en qué consiste esta teoría.

La persona, según el humanismo

Ciertas corrientes de la psicología han estado asociadas a una visión pesimista del ser humano. Por ejemplo, el psicoanálisis de Sigmund Freud presenta una explicación de la psique en la que los deseos inconscientes y su choque con las normas sociales gobiernan nuestro comportamiento, y el conductismo norteamericano ha sido acusado de presentar a las personas como máquinas que reaccionan ante estímulos externos.

embargo, los psicólogos humanistas como Carl Rogers propusieron algunas ideas sobre los procesos mentales en los que se enfatiza la libertad de los individuos a la hora de tomar el rumbo de sus vidas. Según ellos, ni los factores biológicos ni los ambientales son determinantes en nuestro comportamiento, y no nos "arrastran" irremediablemente hacia ciertos tipos de comportamiento. En resumidas cuentas, no eran deterministas.

En concreto, Carl Rogers creía que la personalidad de cada persona se desarrollaba según el modo en el que consigue ir acercándose a (o alejándose de) sus objetivos vitales, sus metas.

Esta idea de que el desarrollo personal y el modo en el que el individuo lucha por llegar a ser como se quiere ser es una idea central de la psicología humanista, pero para Carl Rogers tiene especial importancia, porque para él es a través del desarrollo personal como se forma el carácter y el modo de ser.

Carl Rogers y la teoría de la personalidad altamente funcional

Carl Rogers propone la idea de que la personalidad de cada individuo puede analizarse según el modo en el que se acerca o se aleja a un modo de ser y vivir la vida al que él pone la etiqueta de persona altamente funcional.

Las personas altamente funcionales se caracterizan por estar en un proceso constante de auto-actualización, es decir, búsqueda de un ajuste casi perfecto con los objetivos y las metas vitales. Este proceso de desarrollo personal se encuentra en el presente, por lo que siempre está en funcionamiento. De este modo, la personalidad de las personas altamente funcionales es, para Carl Rogers, un marco en el que fluye en tiempo real un modo de vivir la vida que se adapta a las circunstancias constantemente.

¿Cómo es la persona altamente funcional?

Según Carl Rogers, los rasgos de la personalidad que definían a las personas altamente funcionales están definidos según las siguientes cinco características.

1. Apertura a la experiencia

La personalidad de la personas altamente funcional es, según Carl Rogers, muy abierta a la experiencia, en un sentido amplio. No adopta una actitud defensiva por defecto ante lo desconocido, sino que prefiere explorar nuevas posibilidades. Es por eso que este tipo de personalidad se define por la aceptación de las emociones asociadas a lo que se está viviendo, la no evitación de las "emociones negativas" y la adopción de actitudes receptivas ante situaciones que no son claramente peligrosas.

2. Estilo de vida existencial

Esta característica tiene que ver con la tendencia a asumir que es uno mismo quien ha de otorgar sentido a las experiencias que se viven en cada momento, a través de un proceso de creación de significado. De este modo, se deja que el modo de vivir el día a día sea espontáneo, creativo, sin intentar que todo lo que se percibe encaje a la fuerza en esquemas preconcebidos. El estilo de vida asociado a este tipo de personalidad, para Carl Rogers, se caracteriza por evitar la tendencia a prejuzgar.

No se analiza el presente como algo que debe ser explicado totalmente por las vivencias del pasado, sino que se vive plenamente.

3. Confianza en uno mismo

Para Carl Rogers, el hecho de abrazar una manera libre de vivir la vida conlleva fiarse del propio criterio y la propia manera de tomar decisiones por encima de cualquier otro referente. La idea es que, como nadie conoce mejor que uno mismo la propia manera de vivir la vida, no se tiende a apoyarse en códigos de comportamiento impuestos desde instancias externas.

4. Creatividad

El hecho de que las personas altamente funcionales de Carl Rogers sean enemigas de los dogmas y las convenciones hace que miren más allá de lo considerado como "normal". Esto proporciona las bases necesarias para que puedan desarrollar tu creatividad.

5. Libertad de elección

El modo de ser creativo e innovador de la personalidad altamente funcional teorizada por Carl Rogers hace que estas personas sean capaces de encontrar nuevas opciones de comportamiento allí donde aparentemente solo hay unas pocas. Esto define el carácter inconformista de este tipo de personalidad, que es capaz de resolver paradojas en las que hay una aparente contradicción entre las opciones que a priori parecen disponibles.

6. Carácter constructivo

Este tipo de personalidad muestra una gran facilidad para dar respuesta a todas las necesidades de manera equilibrada, de manera que las crisis son aprovechadas como oportunidades para construir nuevas oportunidades y encontrar maneras de alcanzar niveles de bienestar.

7. Desarrollo personal

El desarrollo personal es el motor vital de las personas altamente funcionales. Se vive como un proceso de cambio constante, en el que nunca se alcanza una meta final definitiva sino que se va pasando de una etapa a otra.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Zaragoza. Tfno.: 653 379 269 Página Web: Psicólogo Humanista Zaragoza