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Paz y Ciencia

martes, 24 de abril de 2018

T. Bipolar: Miércoles 24 de Julio en París.

:: Falret mencionaba "una forma especial (de locura) que nosotros llamamos circular"

:: Elaboró las doce líneas del texto al que se refería como trastorno bipolar, comenzaba así:

"La transformación de la manía en melancolía y viceversa ha sido siempre mencionada como un hecho accidental pero, hasta el presente, no se ha tomado en cuenta que existe una categoría de locura en la cual la sucesión de manía y melancolía se manifiesta de manera casi regular. Hemos considerado este hecho de una importancia suficiente como para constituir la base de una forma especial de enfermedad mental que llamamos locura circular porque la forma de un círculo repetido de estados patológicos separados solamente por intervalos racionales de corta duración".

:: Kraepelin da un giro conceptual en 1896, decide: "hacer el paso decisivo, último, que va desde la concepción sintomática a la concepción clínica de la locura"; teniendo en cuenta "las condiciones de aparición, evolución y finalización de los cuadros patológicos".

:: Las "psicosis maníaco-depresivas" de Kraepelin, permite describir depresiones neuróticas, así como depresiones y manías reactivas de intensidad psicótica.

:: El "tipo circular" de Falret incluía ya los tipos maníaco y depresivo, una de sus manifestaciones posibles y sin que se acuerde al primero un estatuto particular. La homogeneidad de la psicosis de Kraepelin no se contesta. Reflejada en la novena edición de la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE-9) publicada por la Organización Mundial de la Salud.

:: Leonhard había aceptado un criterio evolutivo que permitía separar las psicosis fásicas de la esquizofrenia de Bleuler. Separó radicalmente en los trastornos del humor las formas que llamó monopolares, maníacas o depresivas, y las de forma bipolar.
:: Había descrito también otra clase de psicosis fásicas bipolares, las psicosis de ansiedad-bienestar, excitación-inhibición, hipercinético-acinético, que no eran trastornos del humor en un sentido estricto, sino que pertenecían en la perspectiva actual a la zona límite de la esquizofrenia.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Zaragoza. C/ Lacarra de Miguel 27. 2C.

Teléfono: 653 379 269
email: rcordobasanz@gmail.com
web: www.rcordobasanz.es

Trastorno Bipolar. Psicosis maníaco-depresiva

La falta de información conduce al miedo, a los tópicos y a la superstición. Esta afirmación es válida en cualquier campo de conocimiento, es especialmente cierta cuando hablamos de trastornos mentales, de los que la mayoría de la gente sabe muy poco y sobre los que todo el mundo tiene una opinión, generalmente errónea.
En el caso de los trastornos bipolares existe un gran desconocimiento en la sociedad respecto a este tipo de enfermedad que, por otro lado, es muy frecuente en la población. Este desconocimiento conduce al estigma social, que hace que, de algún modo, la sociedad margine y oculte este tipo de enfermedades -aunque muchas han sido figuras destacadas en el arte, la ciencia o la política. El segundo, más grave si cabe, es que el desconocimiento ha provocado que muchas personas que padecen esta enfermedad no lleguen a saberlo nunca y no puedan mejorar con un tratamiento adecuado.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269

Un Psiquiatra Antipsiquiatra: Guillermo Rendueles




GUILLERMO RENDUELES. Psiquiatra (Antipsiquiatra)

La desaparición del sentido de responsabilidad es la mayor consecuencia de la sumisión a la autoridad (Stanley Milgram)


¿Qué diferencia hay entre la psiquiatría y el resto de la medicina? Que en la psiquiatría los elementos científicos son los mismos que los que tenía Freud, prácticamente. El traumatólogo te puede decir "tienes una hernia porque lo veo en este escáner"; cuando le preguntas a un psiquiatra "¿cómo sabe que tengo depresión?", te puede decir lo mismo que Freud: "Te escucho y me suena lo que dices a eso". ¿Por qué la psiquiatría ha invadido tanto? Porque la DSM3 no refina los criterios, sino que los difumina. La psiquiatría clásica decía que la tristeza del depresivo y la del normal, aunque se llamasen igual, son cosas radicalmente distintas. La depresión es un monstruo psicológico, decían los clásicos, y por tanto un caso psiquiátrico. No se va al psiquiatra diciendo "estoy triste". Pero con la DSM3 cabe todo.

Ha habido una invasión de la psiquiatría en el imaginario de la gente. Antes se sabía que al trabajo se iba a sufrir y que el jefe en general era un explotador. Que no había nada personal en las relaciones. En el momento en que eso se rompe, se subjetiviza y se plantea como una relación personal y empiezas a percibir al jefe no como quien cumple su papel sino como un perseguidor. En lugar de buscar relaciones de resistencia a ese sufrimiento, en lugar de pensar que necesitas es un comité de empresa y el apoyo de compañeros, lo que buscas es un psicólogo que te dé de baja una temporada.

Un lugar común: la depresión es la enfermedad de nuestro tiempo…

Bueno, la gente se queja más, porque tiene la esperanza de que le vamos a curar más. Hay falsas promesas y falsas esperanzas. Hay un iceberg que se ve más. Lo que llamaban los antiguos "depresiones mayores" no han variado mucho.

¿Qué papel juegan los psicofármacos? ¿Hay una industria levantada sobre nuestra infelicidad?

Como todas las industrias. No hay que ser paranoico. Cuando la psiquiatría era para locos había pocos fármacos y muy baratos. Cuando se puede ampliar el mercado, las farmacéuticas empiezan a invertir y a crear cuadros, como las fobias sociales (se pasa de un sentimiento normal, la timidez, a un cuadro específico): es un papel oportunista. Operan sobre los dos elementos de la ecuación: hacen congresos en los que nos invitan a sitios muy muy caros; y sobre la población: tienen a gente tratando de convencerte de que ese fármaco que cuesta 800 es mucho mejor que el que le está recetando su médico. En EEUU las asociaciones familiares de pacientes psiquiátricos están muy penetradas por los laboratorios.


¿Pero hay una receta contra el sufrimiento?

No. Anestésicos. Se plantea ahora una pastilla que pueda borrar recuerdos, y si sería ético o no. Borrar recuerdos globales es lo que hacía el electroshock. Hay algún preanestésico de uso supercomún que más que quitarnos los dolores lo que hace es que se nos olvida que nos han hecho daño. Los estudios de la memoria están en primera línea. Si a alguien la han violado, y hay una droga que puede inducir una amnesia en ese periodo, ¿es ético? Y hay un inductor del sueño de uso común, que hay que usarlo antes y produce una amnesia. Se usa en medios delictivos. Lo que buscan ahora es a posteriori. Yo creo que borrar recuerdos es malo, excepto cuando se trata de borrar dolor físico y localizado.

Lo que sea por evitar el sufrimiento…

Sí, pero eso es bueno, ¿no? Lo otro se llama masoquismo…





lunes, 16 de abril de 2018

Sintomatología disociativa




Deberíamos dedicarnos a desaprender gran parte de lo aprendido y aprender lo que no se nos ha enseñado. Ronald Laing


Se produce en situaciones extremas de traumatización compleja y apego desorganizado.
Pueden presentarse lagunas de memoria en el día o respecto a experiencias pasadas. Las sensaciones internas o externas se perciben con extrañeza o distanciamiento, y el comportamiento es vivido como automático o mecánico. Muchos pensamientos, sentimientos o acciones no se reconocen como propios, llegando a veces a percibirse en forma de voces. Puede haber tanto cambios marcados de personalidad como un control rígido de emociones y conducta. Algunos síntomas son físicos, de tipos muy diversos, incluyendo parálisis, movimientos involuntarios, alteraciones de la sensibilidad, pérdida de percepciones como la vista, el oído, y muchos otros.
Estos síntomas se combinan con las manifestaciones más generales del trauma complejo, como la alteración profunda en las creencias de uno mismo y sobre el mundo, problemas con la regulación emocional y de los impulsos, conductas autodestructivas, dificultades para llevar bien la intimidad, alteraciones de la percepción de los demás, idealización de las personas que causaron el daño y problemas médicos.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo Zaragoza.
Teléfono: 653 379 269


Recomiendo a pacientes y terapeutas "No soy yo". De Anabel González.

viernes, 13 de abril de 2018

El mundo frío e impersonal


Como contraste con el frío e impersonal mundo mecanicista del materialismo, Jung describe un mundo cálido, personal y orgánico en el que cada persona está conectada con todos los aspectos del universo. Pero donde también cada persona es un individuo único, con un destino único, algo que él llama individuación (el camino del desarrollo que todos emprendemos durante el transcurso de nuestra vida).

Al igual que cualquier otra visión global, la opinión de Jung sobre la realidad deja algunas cuestiones sin respuesta sin respuesta. El concepto del inconsciente colectivo abre muchas puertas que anteriormente que habían estado cerradas al pensamiento occidental. Tradicionalmente la psicología (junto con la filosofía y la ciencia del siglo XX) ha despachado el tema de las cuestiones molestas limitándose a aquellas que sí puede contestar. Cualquier otra cuestión, en especial las de orden metafísico, se considera un sinsentido.

Por desgracia (o afortunadamente) el mundo es más complejo que nuestros sistemas de pensamiento.
La psicología de Jung respeta toda la complejidad que cada uno experimenta en el mundo. Si bien no es capaz de responder a todas las cuestiones, al menos no niega su existencia.

El concepto junguiano del inconsciente colectivo no es una construcción filosófica ni un dogma religioso; es un intento, aunque ciertamente a veces algo primitivo, de presentar una descripción detallada del mundo interior de la psique y su relación con el mundo material exterior. Jung descubrió este mundo interior al explorar minuciosamente los sueños de los pacientes y relacionarlos después con temas similares en la mitología, arte y cultura de todo el mundo. Podríamos decir incluso que fue un sesudo antropólogo también.

Rodrigo Córdoba Sanz

Psicólogo

Teléfono: 653 379 269

Zaragoza (Zona Centro)


miércoles, 11 de abril de 2018

Los mitos en nuestra vida




Los científicos y académicos siempre se han mofado del concepto de un inconsciente colectivo (Carl Gustav Jung).

Ellos "saben" que es imposible que las personas tengan algún recuerdo que no fuera adquirido en esta vida.

Parece una idea muy extraña para aquellos de nosotros educados en estos tiempos supuestamente racionales. En una época en que hay un trasiego compulsivo no parece fácil entender que se puede acceder más allá de una vana búsqueda de valores espirituales que están ausentes.
Pretendemos que la mente a su vez se pueda reducir al cerebro. Estamos convencidos de que existe una explicación material para todo, cualquier otra descripción queda sujeta a algo "misterioso" o "etéreo", como una superstición primitiva.

Pero precisamente debido a este materialismo vivimos aislados y alienados unos de otros. La soledad y la desesperación se han convertido en el estado normal de nuestra avanzada civilización occidental. Encerrados en nuestro interior, anhelamos desesperadamente alguna sensación de conexión: con nuestro trabajo, con nuestra religión, con otra persona, con el mundo que nos rodea, con nosotros mismos.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269


martes, 10 de abril de 2018

Traumas Ocultos




Los "traumas ocultos" son aquellas experiencias cotidianas, que son "cosas que pasan" en todas las familias, pero no es así strictu sensu

Tiene que ver con falta de reconocimiento, con una respurspuesta inadecuada ante las emociones, manipulaciones, ausencia de apoyo en momentos sensibles de la infancia. 

Muchas de estas situaciones se relacionan con el apego: la búsqueda de protección en los cuidadores cuando somos niños, y que trasladamos en la edad adulta a las personas con las que establecemos lazos afectivos, en este contexto, se generaría según Winnicott un "falso self":
Una personalidad no integrada por cercenar el gesto espontáneo, esto es, no permitir abrir el deseo del niño sino solapar el deseo del padre/madre, destruyendo la seguridad en sí mismos.
Si hay demasiada distancia o excesiva preocupación, hablaremos de apego inseguro.

En el extremo de la inseguridad aparece el miedo, y el apego se desorganiza. Así como un estilo de apego seguro nos protege frente a lo que nos venga en la vida, los estilos inseguros o desorganizados van a interferir en nuestro modo de funcionar tanto con los demás como con nosotros mismos.

Cuando se acumulan muchas de estas experiencias adversas graves y los vínculos de apego con los cuidadores es desorganizados, se produce un fenómeno psíquico denominado disociación.
La disociación no está del todo bien definido, que incluye aspectos como la dificultad para recordar un suceso; desconexión del cuerpo, las emociones o el entorno; o síntomas corporales diversos.
Se da una fragmentación de la personalidad y de la identidad.
Pueden surgir graves problemas como:

- Lucha constante sobre sí mismo.
- Evitar recuerdos de lo sucedido.
- Rechazar aspectos de su personalidad con los que no se identifica.
- Puede pensar, sentir o hacer cosas muy distintas de lo que querría.
- Sentir cierta extrañeza respecto a sí mismo y su vivencia en el mundo.
- Permanente contradicción.
- No ha desarrollado una visión integrada de sí mismo, y muchos aspectos de su funcionamiento mental no serán aceptados, regulados y modulados adecuadamente.
:: La sintomatología disociativa se produciría por tanto en situaciones más extremas de traumatización compleja y apego desorganizado.

Sugerencia: "No soy yo". Anabel González.
Rodrigo Córdoba Sanz. 
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269



domingo, 1 de abril de 2018

El Inconsciente se desvanece



Nada serviría apoyarse en una interpretación ya dada y menos hacer acto de fe en una escuela.

Nos hallamos aparentemente inmersos en un universo freudiano. La creación artística, la política, la publicidad, la reflexión filosófica actuales constituyen una permanente referencia a la  correlación entre Edipo (muerte del padre, fusión con la madre) e Inconsciente.
Y, no obstante, razones hay para estimar que toda agitación contribuye sólo a velar aquello de que se trata. Los motivos que hicieron necesario recurrir a la hipótesis del Inconsciente se hallan más bien encubiertos.
El Inconsciente ha venido a ser un objeto de fe o un gadget ideológico.
Se trata de revivir las razones de Freud como justificarla: se trata de revivir las razones de Freud, en lugar de aceptarlas desde afuera.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Teléfono: 653 379 269
Zaragoza (Zona Centro)


miércoles, 28 de marzo de 2018

Qué es un trauma




Choque o impresión emocional muy intensos causados por algún hecho o acontecimiento negativo que produce en el subconsciente de una persona una huella duradera que no puede o tarda en superar.

RAE: Del gr. τραῦμα traûma 'herida'.
1. m. Choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente.
2. m. Emoción o impresión negativafuerte y duradera.

El ser humano tiene una asombrosa capacidad de adaptación y supervivencia. Pero, a diferencia de otras especies animales, nuestro afrontamiento de lo que nos sucede tiene mucho que ver con las relaciones. Sobre todo en el largo periodo que va desde nuestra concepción hasta la vida adulta, los humanos somos dependientes de nuestros cuidadores. Nos desarrollamos en el vientre de nuestra madre, y establecemos vínculos para protegernos de nuestro entorno y poder seguir desarrollándonos física y emocionalmente. 

Evolutivamente esto nos ha permitido alcanzar como especie unos niveles de funcionamiento muy elevados. Pero nuestra mayor vulnerabilidad es que somos altamente dependientes de las personas que nos cuidan mientras crecemos. Aún de adultos, los seres humanos nos movemos siempre en el ámbito de las relaciones. Por ello nada puede traumatizarnos más que otro ser humano.

Los traumas de tipo interpersonal producen trastornos más profundos en la identidad y las creencias del individuo. Estos traumas interpersonales graves, y en especial los que suceden en las primeras etapas de desarrollo, o los que se generan dentro de las relaciones de intimidad, dan cuadros clínicos que han sido englobados en el concepto de trauma complejo.



Rodrigo Córdoba Sanz. Página Web Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269


sábado, 24 de marzo de 2018

Trauma. Apego. Disociación


TRAUMA. APEGO. DISOCIACIÓN




Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias. Victor Frankl

Las reacciones que tenemos, a veces difíciles de explicar incluso para nosotros mismos, se generan a partir de aprendizajes acumulados de los que no somos apenas conscientes.

La desconexión emocional o la dificultad para regular nuestras emociones, la presencia de lagunas de memoria, creencias negativas muy profundas sobre nosotros mismos, los demás o el mundo, cambios marcados de personalidad, tener en la cabeza pensamientos o voces que no parecen nuestros, la necesidad extrema de control o perfección, y muchas otras situaciones, pueden derivarse de experiencias adversas o traumáticas, que configuran nuestro funcionamiento psicológico.


Estas experiencias van desde el maltrato en edades muy sensibles, el abuso o la negligencia emocional, hasta situaciones cotidianas que se generan en las relaciones con las figuras más significativas de nuestra vida. 
Cuando esto ocurre, la relación con nosotros mismos se distorsiona nuestra mente, se fragmenta y nuestra capacidad para disfrutar plenamente de la vida se ve alterada.


El trauma complejo y la disociación crónica, son variables que afectan a muchas patologías psico(pato)lógicas, tienen que ver con un apego que no resultó ser protector. 
En muchas ocasiones puede generar trastorno límite de personalidad.


Rodrigo Córdoba Sanz.
Teléfono: 653 379 269
Zaragoza (Zona Centro)

jueves, 22 de marzo de 2018

Erich Fromm La unión interdisciplinar



ERICH FROMM

Como resultado de la creciente cultura tecnocrática de la psicología contemporánea, cada vez se hace más difícil conservar un espacio para la reflexión crítica y la singularidad de la relación terapéutica. Son diversos y poderosos los factores -desde las presiones de las compañías aseguradoras, la poca inversión en centros de salud mental y su masificación. Así como el difícil acceso a despachos privados por pensionistas (y otros)-.

Los escritos de Erich Fromm nos recuerdan que la práctica de la psicoterapia y el psicoanálisis siempre tiene lugar en contextos culturales y sociopolíticos, y que estos contextos inevitablemente determinan los objetivos y la manera en que se emprende el psicoanálisis.

Como señala Erich Fromm en Ética y Psicoanálisis, "la psicología no puede divorciarse de la filosofía y de la ética, como tampoco de la sociología y la economía".

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269



miércoles, 21 de marzo de 2018

Laura Gutman Los seres humanos nacemos buenos




Los seres humanos nacemos buenos

Si los seres humanos nacemos buenos, es decir con la capacidad para hacer el bien, solo necesitamos centrarnos en esa cuestión. Hemos venido a esta Tierra a hacer el bien al prójimo. No hay ningún otro propósito.

Para hacer el bien, necesitamos empezar por una acción muy sencilla: pensar con benevolencia hacia alguien concreto: nuestra pareja, nuestro hijo, nuestro amigo, nuestro vecino, nuestro alumno, nuestro enemigo, nuestra suegra. Pensar positivamente en el otro y sobre todo desearle permanentemente algo bueno.
El pensamiento es una energía muy poderosa, por lo tanto es indispensable que nuestra inteligencia tenga la firme intención de hacer el bien ya que esas sentencias se van a convertir en realidad, indefectiblemente.

Si hemos perdido la brújula al observarnos y constatar que no surgen de nuestro interior pensamientos bondadosos hacia los demás, es urgente que nos relacionemos con niños pequeños. Si tenemos hijos pequeños, estamos en el corazón de una oportunidad excepcional. Los niños pequeños sólo piensan con benevolencia, no se les ocurre otra cosa, ya que viven en un eterno ahora. Los niños respiran sumergidos en su propia felicidad, siempre y cuando obtengan la satisfacción de sus necesidades básicas.

Insisto, los niños nacemos todos buenos. Para poder desplegar esa bondad, solo precisamos ser suficientemente amparados -de modo tal de no tener que desviar nuestra energía para cuidarnos ya que los adultos nos protegen- y consagrarnos al juego. Sabemos que los niños –hasta los siete años de edad- tenemos la capacidad de estar en contacto permanente con los universos sutiles. Nos relacionamos espontáneamente con los dioses, con los ángeles, con los amigos imaginarios, con otras dimensiones y con otros tiempos. Permanecemos en contacto con nuestra propia sabiduría humana, ya que aún no hemos sido arrastrados por fuera de nuestro propio paraíso.

¿Por qué hemos olvidado esos talentos? Por varias razones. En primer lugar, porque al no haber sido sentidos, complacidos y percibidos por nuestra madre –que a su vez atravesó una infancia espantosa cargada de abandonos y violencia- tuvimos que desviar nuestra inteligencia para ponerla al servicio de la auto protección. Si pasamos nuestra primera infancia intentando sobrevivir, nos veremos obligados a reducir nuestra disponibilidad para entretenernos despreocupadamente, suprimiendo el contacto con otras dimensiones.

Laura Gutman

Ser madre no es lo mismo que ser padre Ibone Olza







Ser madre no es lo mismo que ser padre: la biología es políticamente incorrecta


Por Ibone Olza
La biología de la maternidad lleva camino de ser lo más políticamente incorrecto en estos tiempos. Decir, reconocer, que las mujeres gestamos, parimos, amamantamos, y que los bebés quieren estar con sus madres y en sus brazos significa exponerse a ser tachada de rancia o retrógrada o a recibir otros insultos y descalificaciones varias.
Por eso a veces, como feminista apasionada de la neurobiología, me siento como el niño del cuento que señala que el emperador va desnudo. Es obvio que no es lo mismo ser madre que ser padre, es obvio que nuestra realidad biológica es profundamente diferente, pero ya casi nadie se atreve a decirlo. Queda mal. Y sin embargo hay que decirlo, y hay que empezar a reconocer las necesidades de los bebés, esos grandes olvidados. Y no, para un recién nacido  o para un bebé de cinco meses no es lo mismo su madre que su padre. Les necesitará a ambos toda su vida, pero de formas y maneras muy diferentes, a distintos ritmos. Pero esto se quiere negar, ocultar, silenciar. Decir que el bebé necesita a su madre y quiere estar con ella es como digo lo más políticamente incorrecto que se puede decir ahora. Rompedor. Amenazante para este sistema que ha montado tremendo negocio precisamente a base de separar a los bebés de sus madres. Y sin embargo es asi, los seres humanos, al principio de la vida necesitamos a la madre mucho más que al padre. Luego las cosas cambian: el rol paterno también tiene una neurobiología propia, y probablemente los padres sean necesarios e importantes para salir al mundo, tal vez sean imprescindibles, para explorar, para aprender, para que los pequeños empiecen a despegarse de la madre cuando empiezan a caminar y a hablar y salen ávidos de curiosidad al mundo cercano.
Por todo ello me declaro en contra de la propuesta de la PPiiNA, plataforma que aboga por unos permisos de maternidad y paternidad igualitarios, intransferibles y obligatorios. Les agradezco la intención: comparto profundamente su anhelo de una sociedad donde las mujeres no  nos veamos discriminadas en el mercado laboral por la posibilidad de ser madres, menos aun por serlo. Pero no creo que su propuesta sea la manera de lograrlo. Más bien creo que , como dice Patricia Merino en este texto La maternidad como cuidado, "al patriarcado no se le podía haber ocurrido un modo mejor y más simple de abundar en la devaluación de la maternidad frente a la paternidad."
Desde la PPiiNA tachan de desequilibrio el que el permiso de maternidad actualmente dure 16 semanas y el de paternidad. Pero no, no es un desiquilibrio, es una diferencia.  Las madres gestamos, parimos y podemos amamantar, los hombres no.  Nuestro se transforma con cada embarazo y asi sigue durante meses o años. Los bebés necesitan contacto, cuerpo a cuerpo con la madre, mucha teta. A ser posible seis meses de lactancia exclusiva, y algunos años más combinada con otros alimentos. Las madres necesitamos, soñamos con, una sociedad que nos reconozca, que honre nuestra impagable función social. Es urgente. El principio materno universal es el de evitar el sufrimiento, no sólo el de nuestras criaturas, el de todos y todas.
Los hombres que desean compartir cuidados de sus hijos ya lo están haciendo, de mil maneras, conozco muchos de ellos. Además obtienen un máximo reconocimiento social por ello, se les alaba y califica de padrazos. Con la propuesta de la PPiiNA, de llevarse a cabo, surgirían además toda una serie de problemas añadidos. Si la madre no está con el padre, especialmente. Como ya está pasando con el delirante asunto (y dañino) de las custodias compartidas impuestas, ¡hay hombres que reclaman la custodia compartida desde el nacimiento! Pobres bebés.
Yo creo que si hablaramos de propuestas lo prioritario debería ser  alargar la baja maternal a seis meses, mínimo. Asi al menos podríamos mantener la lactancia exclusiva el tiempo que recomienda la OMS, UNICEF y la Asociación Española de Pediatría. Y reconocer, apoyar, flexibilizar de mil maneras para poder ir a trabajar con nuestros bebés si queremos, cuando queramos.  Ser creativos con las propuestas y soluciones. En cuanto a permiso parental, podría ser igualitario, tal vez, pero salvo las dos primeras semanas tras el nacimiento, el resto creo que tendría que ser a partir de los seis primeros meses, antes de los seis años. Que se lo pudieran coger cada vez que el bebé o niño pequeño lo necesita, cuando está malo, cuando empieza la escuela, cuando llega su hermano-a, etc...Es decir, en función de las necesidades y pasados los seis primeros meses, no antes. Sobre todo, creo que el permiso y la retribución tendrían que ser para quien cuida al bebé, incluso si es la abuela o la tía.
Seguro que me lloverán las críticas, pero, lo seguiré afirmando: ser madre y padre no es lo mismo, y todos los bebés quieren estar con sus madres o muy cerca de ellas.

martes, 20 de marzo de 2018

El último aliento de Anna Freud




ANNA FREUD 

En los confines últimos de la vida de Anna, después de que durante más de cuarenta años la imagen de su padre desaparecido hubiese sido para ella como una sombra protectora, y el propulsor interiorizado, el inspirador, el animador y el objetivo ideal de su afirmación existencial, en este tramo último y final de su vida, en el aledaño último de su muerte, su principal biógrafa Elisabeth Young-Bruehl pone con estas palabras el proceso descriptivo de la historia de Anna:



"Tan grande fue el sufrimiento de sus últimos días que ni siquiera sus fantasías le sirvieron de ayuda. Durante su larga internación en el hospital, a menudo Manna (su enfermera) la sacó a pasear en un sillón de ruedas hasta un pequeño lago donde podían arrojarles migas de pan a los patos y ver a los niños que jugaban con sus barquitos. Esas excursiones tan alegres le hacían recordar cuando ella salía con su niñera Josephine por Bergasse, pasaba por Ringstrasse y llegaba al parque de los niños donde estaba el lago lleno de peces de colores. Cuando estaban organizando uno de esos paseos para el día siguiente, y pese a lo mucho que le costaba hablar, Anna le pidió a Manna Friedmann que al regresar al hospital parara en Maresfield Gardens 20 (allí es donde se instaló su padre a su salida de Viena, y donde él murió un año más tarde, el 23 de septiembre de 1939, y allí, donde ahora está instalado el Museo de Freud, impresionante por su sencillez y por la fuerza evocadora e irradiadora que desprende, es donde Anna le sobrevivió hasta la madrugada del 9 de octubre de 1982. Allí Manna encontró en el armario de Anna, el viejo abrigo del profesor que sistemáticamente había sido limpiado y acondicionado año tras año desde finales de la guerra".

"Después, prosiguieron rumbo al parque. Anna, que ya se había encogido y tenía apenas el tamaño de una colegiala, iba envuelta en el grueso gabán de su padre".


miércoles, 14 de marzo de 2018

Modelos Categoriales o Dimensionales para los Trastornos de Personalidad




TRASTORNOS DE PERSONALIDAD: MODELOS CATEGORIALES O DIMENSIONALES


Los modelos categoriales consideran distintos grupos de signos y síntomas para identificar un trastorno de personalidad, requiriendo la presencia de algunos de estos grupos para diagnosticarlos. Las clasificaciones internacionales DSM y CIE son ejemplos de estas aproximaciones categoriales, fieles seguidores de la tradición médica, y que, en este tipo de alteraciones, inauguró Kurt Schneider. El considerarlas como categorías implica que una simple decisión diagnóstica colocará a los pacientes dentro o fuera del ámbito de trastorno que corresponda. Esto tiene la ventaja de que facilita la tarea de adjudicar a los sujetos a una categoría diagnóstica u otra, pero cae en el error de perder su índole idiográfica, alejándose de la consideración de ser humano como ser individual, dictando normas generales de pertenencia a un grupo u otro.

Los modelos dimensionales sitúan al sujeto en un continuo que permite definir la presencia de un trastorno en función de la intensidad, frecuencia o duración de determinados rasgos. Estos modelos se basan en la idea de que la estructura de la personalidad es común a todas las personas y lo que varía es la combinación de rasgos. Estos modelos se basan en la idea de que la estructura de la personalidad es común a todas las personas y lo que varía es la combinación de rasgos, asumiendo que hay una relación continua entre rasgos de personalidad y trastornos, de tal forma que los rasgos de personalidad y trastornos, de tal forma que los trastornos sólo representan los extremos de un continuo. Para estos modelos, los rasgos de personalidad son la unidad conceptual del análisis, definiéndose como modelos de conducta, emoción y cognición que son consistentes en distintas situaciones, estables en el tiempo y que pueden ser identificados en la infancia. Los trastornos de personalidad se definen como configuraciones multidimensionales extremas, variantes "maladaptativas" de rasgos de personalidad normal con una distribución continua. El diagnóstico se realizaría en función de determinados puntos de corte dentro de dimensiones principales, o bien por rangos de segundo orden que determinen un nivel clínicamente significativo de estrés o disfunción. 

Rodrigo Córdoba Sanz. Zaragoza (Zona Centro). Psicólogo y Psicoterapeuta

lunes, 12 de marzo de 2018

El Secreto de la Flor de Oro



<concepción mediante el vivir.
A esta última realmente sólo se le conoce todavía palidamente como un sentimiento desnudo, casi fantasmal, del modo de expresión religiosa, a consecuencia de lo cual se coloca se coloca también entre comillas, con el placer, el "saber" oriental y se lo exila al oscuro campo de creencias y supersticiones. Con eso, empero, queda totalmente mal entendida la "objetividad" oriental>>
Carl Gustav Jung


Qué es la desincronía emocional




"Estos niños son casi viejos prematuros". "A mi no me parece". Sobre las altas capacidades

¿Qué es la desincronía emocional?

Desajuste entre la edad cronológica del niño, y su edad emocional. No es tanto un desajuste del niño consigo mismo, sino con su entorno. Un niño de seis años que razona como uno de  nueve, no estará preparado emocionalmente para vivir en un mundo de nueve, porque tiene seis, y sus emociones son las propias de esa edad, con lo que carecerá del bagaje experiencial necesario para comprender y manejar sus estados emocionales. Pero si todos los niños de seis pensarán como niños de nueve, sí lo estaría.
Esta desincronía es especialmente llamativa en edades tempranas, donde las partes del cerebro que controlan los impulsos, o la atención, no se han desarrollado aún plenamente.
La desincronía emocional se manifiesta en conductas como la impulsividad, la falta de atención, hábitos nerviosos, o falta de planificación. Conductas que afectan mucho a los niños, tanto en su vida social, como en el colegio y la familia.
Su enorme racionalidad esconde, en ocasiones, una inmadurez emocional, que les puede conducir a padecer trastornos de ansiedad, miedo, y en algunos casos extremos, depresiones.
¡Ojo! No entendamos el término inmadurez emocional como sinónimo de falta de madurez. Estos niños son todo lo contrario, son casi viejos prematuros. De hecho, la frase que suele decirse es: "es muy maduro para su edad", y sí, son muy maduros para su edad, pero como decíamos antes, el mundo emocional de estos niños es enorme, y casi omnipresente. Lo que deberíamos entender, es que esa inmadurez, obedece a una falta de crecimiento acompasado de sus emociones con su racionalidad.
Esas olas de hiperemotividad son muy difíciles de controlar cuando hay un intelecto de once años, que experimenta vivencias de esa edad, pero cuya edad cronológica, por tanto, sus emociones, son de seis. Si tu hijo de tres años comienza a plantearse el sentido de la vida y la muerte, la falta de registros emocionales para gestionar esas grandes preguntas le sumirá en una enorme angustia ante la falta de respuestas con sentido.
Imagina que tu hijo de diez años  fuera lo suficientemente alto como para conducir, y lo suficientemente hábil, no le dejarías hacerlo, por mucho que te lo pidiera. ¿Por qué? Porque tienes claro que es algo que no puede hacer hasta que sea adulto. ¿Pero qué ocurre cuando lo que te pide no es tan obvio?
Tenemos muchos casos de progenitores que han sacado a sus hijos de natación, porque no querían ir y, "tenía razón"; que no los lleve al parque, "porque el niño prefiere jugar en casa"; que les dejan ver cosas poco aptas para su edad en televisión, "porque el niño no tiene miedo"; que permiten que el niño se encierre en sí mismo, "porque él es así".
El hecho de que sean niños muy racionales, capaces de daros una buena explicación para casi todo, no significa que haya que hacerles caso. No podéis perder nunca la perspectiva, aunque parezcan pequeños adolescentes de cuatro años, ¡son niños!, no son adultos en miniatura, no saben lo que les conviene, aunque crean saberlo. No podéis maravillaros con el raciocinio de vuestros hijos y permitirles que tomen las riendas de su educación, los padres sois vosotros, no podéis bajo ningún concepto, soltar el timón y dejar que ellos decidan. Tienen que vivir experiencias de niños, pasar por una vida de niño normal, porque eso será porque eso será lo que les prepare para la vida. Todas las experiencias de la vida, la escuela, el patio del colegio, los castigos, la frustración, el dolor... tienen un sentido: enseñarnos a gestionar las emociones, y si no se vivencian, difícilmente se conocerán, controlarán y dominarán.
Por otro lado, si como padres pasasteis por algo parecido, no os asustéis, vuestras experiencias no tienen por qué repetirse en vuestros hijos.

Una emoción, se aprende a controlar vivenciándola.

Bibliografía:
- "A mí no me parece. Casos prácticos para comprender la Alta Capacidad".  Eva R. Alegría; José Luis Pérez; Félix Ruiz Mahamud.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo.
Zaragoza.
Número de Colegiado: A-1324
C/ Lacarra de Miguel (Antes General Sueiro) 27. 2C.
Zona Centro

lunes, 5 de marzo de 2018

Diario íntimo de Carl Gustav Jung El Libro Rojo



“Si hablo de acuerdo al espíritu de mi tiempo, debo decir: nada ni nadie puede puede justificar lo que voy a proclamar. Esta justificación la considero superflua, y además no tengo elección, debo hacerlo. He aprendido que paralelamente al espíritu del tiempo actual, hay además otra clase de espíritu actuando, a saber: aquel que controla las profundidades de todo lo que coexiste.
El espíritu de mi tiempo desearía oír hablar de uso y valor. Yo también pensaba de esta forma, y mi lado humano todavía lo hace. Pero ese otro espíritu me fuerza, a pesar de todo, a hablar, más allá de la justificación, de la utilidad y del significado. Henchido de orgullo humano y cegado por el presuntuoso espíritu de estos tiempos, intenté mantener ese otro espíritu lejos de mí. Pero no tuve en cuenta que ese hálito que gobierna lo más profundo de la existencia desde tiempo inmemorial y para toda la posteridad, posee un poder muy superior a ese espíritu que cambia con las generaciones.
Esa fuerza espiritual ha sometido el orgullo y arrogancia de mi capacidad de discernimiento. Se llevó mi fe en la ciencia, me despojó de la satisfacción que me proporcionaba la comprensión y ordenamiento de las cosas, y dejó morir en mí la devoción por los ideales de nuestro siglo. Me empujó hacia las cosas más simples y elementales.
Así mismo se apoderó de mi entendimiento y todos mis conocimientos y los puso al servicio de los inexplicable y lo paradójico. Alejó mi voz y mi escritura de todo aquello que no estuviera a su servicio, es decir de esa amalgama de sentido y sin-sentido de que se compone el supremo significado.
El supremo significado no es sólo un significado ni tampoco un absurdo, es una imagen llena de fuerza: magnificencia y fuerza unidas.
El supremo significado es el principio y el fin. Es el puente a través del cual llegar a la realización.
Los demás Dioses murieron a causa de su temporalidad, pero el supremo significado nunca muere, tan pronto es algo lleno de sentido como se convierte en algo absurdo, y de entre el fuego y la sangre originados en esa colisión vuelve a ascender de nuevo.
La Divinidad tiene una sombra. El supremo significado es real y también esta ensombrecido. Pues ¿como podría existir y ser corporeo sin tener una sombra?
La sombra es el sin-sentido. Carece de fuerza y no posee existencia por sí misma. Pero el sinsentido es el hermano eterno e inseparable del supremo significado.
Al igual que las plantas, los hombres crecen, algunos en la luz otros en las sombras. Hay muchos que necesitan las sombras y no la luz.
La imagen de Dios arroja una sombra que es tan grande como él mismo.
El supremo espíritu es grande y pequeño; vasto como el cosmos y tan minúsculo como las células de un cuerpo vivo.
El espíritu de mi tiempo que anidaba en mí deseaba conocer la grandeza y extensión del supremo conocimiento, pero no su pequeñez. Lo más profundo del ser, no obstante, venció esta arrogancia y tuve que aceptar lo insignificante para salvar lo inmortal en mí. Eso me consumió interiormente ya que era despreciable y antiheroico. Era incluso ridículo y repulsivo. Pero algo me atenazaba desde esas profundidades del ser, obligándome a beber la más amarga de las pócimas.
El espíritu de mi tiempo me tentó con la idea de que todo esto pertenece a las sombras de la Divinidad. Lo cual hubiera constituido una peligrosa decepción ya que la sombra es un sin-sentido. Pero lo pequeño, limitado y banal no es un sin-sentido sino una de las dos esencias del Altísimo.
Me resistía a aceptar que lo cotidiano pertenece a la imagen de la Divinidad. Intenté huir de este pensamiento y me refugié tras las más remotas y frías estrellas.
Pero ese espíritu de lo profundo se apropió de mí y vertió la amarga bebida entre mis labios.
El espíritu de este tiempo me susurraba: “Este supremo significado, esta imagen de Dios, esta mezcla de indiferencia y exaltación eres tú y solo tú. Pero lo más profundo del ser me decía: “Eres la imagen de un mundo eterno, todos los misterios del devenir -el nacimiento y la muerte- viven en tí. Si no los poseyeras, como podrías conocer todo esto?
Para sostener mi debilidad humana, el espíritu de lo profundo me infundió estas palabras. Y aún así eran superfluas, ya que no hablo libremente, pero debo hacerlo. Hablo porque el espíritu me roba la alegria de vivir si no lo hago. Soy como el siervo que porta algo en sus manos pero desconoce qué es. Sus manos arderían si no lo depositara donde su señor le ordenó que lo hiciera

Pero el espíritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento. Sus páginas estaban hechas de mineral, y un estilete de acero había grabado palabras inexorables in ellos, y señalando esas palabras inexorables me habló y dijo: “Toda esta palabrería, todo esto es una locura”
Es cierto, es cierto, todo lo que digo está compuesto de grandilocuencia e intoxicación, es la fealdad de la locura.
Pero el espíritu de lo profundo ascendió y me dijo: “Si, lo que hablas lo es. La grandilocuencia lo es, la intoxicación lo es, lo indigno, lo contaminado, la más insignificante dolencia lo es. Corre por las calles, vive en las casas, y domina la vida de toda la humanidad. Incluso las eternas estrellas son lugares comunes. Es la gran señora de Dios y también parte de su esencia. Uno se ríe de eso, y esa risa, también lo es. Acaso crees, hombre de este tiempo, que la risa es inferior a la adoración? Cuál es tu medida, falso tasador? La suma de la vida es la que decide sobre la risa y la adoración, no tu juicio”


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