PEACE

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Paz y Ciencia

martes, 22 de agosto de 2017

Cansadas por Nuria Varela

He dado con este libro de Nuria Varela sobre "Una reacción feminista frente a la nueva misoginia".

" Salomón no era sabio, Don Juan no era un héroe y Lolita no es una historia de amor. Estamos cansadas, sí. De las medias verdades y de las mentiras a medias. De los micromachismos, del velo de la igualdad y de los mitos que rodean al amor. Cansadas de pintar las paredes sin pintar cimientos. Cansadas de violencia, de todas las violencias, de los embargos, las guerras y las postguerras. De las batallas en el frente y en la retaguardia. De todas las trincheras. Cansadas del desdén, de la vieja y nueva misoginia, de la cultura de la violación, del mansplaining, de la cultura del simulacro y de la RAE. Cansadas del silencio y del menosprecio. Cansadas del hombre económico y de la gran alfombra patriarcal que tantas vergüenzas esconde.
Mucho antes de que la ola de imaginación y los olores de Primavera Árabe recorrieran el mundo, muchas mujeres estábamos cansadas de estar cansadas. La música nos suena. Podríamos interpretarla sin partitura y la letra apenas tiene modificaciones.

Nuria Varela: "Cansadas. Una reacción feminista frente a la misoginia"

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza.

lunes, 21 de agosto de 2017

Madre Lengua Cinismo

La lengua nos la enseña la madre para atarnos a la lengua materna. Un suceso tan elemental y primitivo condiciona que sea ese mismo instrumento el encargado de apartarnos. Las lenguas nos unen y separan al mismo tiempo.

El lenguaje, dice Sartre, es "caparazón y antena", pero el escritor, ennoblecido con las insignias del cinismo, va aún más lejos, escribe para hacerse amar "más" por la madre. La escritura es el medio de denunciar ante el juicio materno la conducta del padre, mientras que para el hipócrita, que ha perdido empaque mortífero, se limita a conciliar, a hacer pucheros, a poner palabras por escrito, no a escribir.

Fernando Colina: Cinismo, discreción y desconfianza

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo.
Un libro para releer con papel y bolígrafo. Excelente ensayo, tanto como su complejidad

domingo, 20 de agosto de 2017

Clérambault

Clérambault dio muy pocas son las definiciones del automatismo mental, la más reveladora es la que sigue: "Por Automatismo Mental entiendo los fenómenos clásicos: pensamiento precedido, enunciación de actos, impulsiones verbales, tendencia a los fenómenos psicomotores; [...] Creo con frecuencia, al aislar el grupo de fenómenos mencionados, haber innovado algunos aspectos al afirmar:

1) Su carácter esencialmente neutro (neutro al menos en principio);
2) Su carácter no sensorial
3) Su rol inicial en el principio de las psicosis".

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo
Psicoterapia de psicosis

Automatismo Mental Clérambault

Minkowski explica el concepto de automatismo mental. Hay que decir que antes y, sobre todo después, aparecieron teóricos y clínicos que solapaban el criterio riguroso del genial Clérambault:

"es una noción puramente psiquiátrica; alude a los fenómenos que la conciencia mórbida, contrariamente a lo que pasa habitualmente, no logra referir a sí misma y que, en consecuencia, le parecen como si se desarrollasen independientemente de ella y, en este sentido, de "forma automática"; a fin de cuentas tiende a atribuirlas a causas exteriores. Se llega así a los fenómenos patológicos del tipo del eco del pensamiento o del rapto de la mente, de la enunciación de los actos, de los diálogos interiores, de las alucinaciones motrices, del sentimiento del influjo, etc"

Minkowski, E.: El tiempo vivido: estudios fenomenológicos y psicológicos.

jueves, 17 de agosto de 2017

Vatsayana y Kamasutra

Hace más de cinco mil años se inventó el Kamasutra. Instrucciones para hacer el amor. Y lo escribió un hombre de profunda meditación. Inventó ochenta y cuatro posturas para hacer el amor. Naturalmente, hay que ir cambiando la forma de hacer el amor, en caso contrario, la mujer se aburre y, a veces llora por la impotencia de la impotencia sexual de la persona con la que hacer el amor.

Para hacer el amor, necesitaríamos música, por ejemplo Jazz, una luz tenue, bailar, enroscándose poco a poco estimulando todas las zonas del cuerpo de la mujer, o de dos mujeres o dos hombres (a menudo más creativ@s, ahora diré por qué).
La postura del misionero es muy aburrida y poco estimulante para la mujer, la mujer tiene la capacidad de orgasmos múltiples, de ese modo, el hombre, con brevedad termina y deja con la excitación, y luego frustración a la mujer. Es una posición milenaria de posesión donde el hombre erige su fortaleza, alzando su musculatura sobre el cuerpo de la mujer.
La mujer no pierde energía y, el hombre, se tiende sobre la cama y queda dormido. Hay que pensar, ponerse en la piel de la mujer. El hombre, parece ser, que a además de tener esa motivación de poder y ser dominante, piensa primero en él. En otras ocasiones está acogotado, asustado, tiene miedo a no resultar suficiente y un largo etcétera. Habría que pensar si esto se debe a un acto reflexivo o un problema de pareja que corta temporalmente este tipo de comunicación.

La sexualidad del hombre es local, como una anestesia local. En una mujer todo el cuerpo es sexual, y a menos que todo el cuerpo comience a temblar de alegría, que cada célula  de su ser empiece a estar implicada, no puede tener una explosión orgásmica.

Que el cuerpo del hombre esté por encima es feo, el hombre es más fuerte y pesa más, por tanto, la agilidad sinuosa de la mujer encima puede llevarla a una mayor excitación ya que, de ese modo, se puede procurar de más posibilidades.

Es más romántico y excita más que la mujer sea la parte activa. Déjale que se desinhiba. No tiene que comportarse como una señora, esa imagen la inventó el hombre; la mujer ha sido creada por la existencia. Tienes que llenar brecha entre sus orgasmos. Esta brecha sólo se puede llenar de una manera permanecer acompañando, asistiendo las explosiones orgásmicas para facilitarlas más y potenciarlas. Tú deberías finalizar el juego con tu orgasmo, pero no comenzar con él. Mantén el respeto hacia su intimidad sexual, deja que enloquezca de pasión, saque sus inhibiciones, esto excita y es reparador, con el tiempo, llegarás a la conclusión de que la mujer, en la sexualidad, es potencialmente muy superior a la mujer, y no pongas las orejas gachas, la sociedad, en casi todas las facetas la tratan como un segundo plano. ¿Es esto natural? Habría que hablar con alguna amiga o amigo feminista, gay, lesbiana o hetero, ell@s te pueden ayudar a pensar y salir de la pobreza espiritual, y por ende, sexual.

Esto mantendrá vuestra relación más estrecha, cómplice y plena.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza
653 379 269

Ayudar al Verdadero Self

Para Winnicott el ser humano no puede alcanzar la perfección, y estamos en condición de afirmar que es mejor no proponérselo. Ningún humano puede ser del todo auténtico; no obstante, podemos aspirar a ser reales y capacitados para vivir una vida en primera persona. La ayuda psicoterapéutica debe centrarse en este propósito.

En palabras de Winnicott:

:: En el individuo sano cuyo ser presenta un aspecto sumiso, pero que, pese a ello, existe, es creador y espontáneo, existe simultáneamente la capacidad para el empleo de símbolos. Dicho de otro modo, en este caso, la salud se halla estrechamente individual para vivir en una zona intermedia entre el sueño y la realidad, y que recibe el nombre de vida cultural. (Winnicott, 1960).

miércoles, 16 de agosto de 2017

Psiquiquiatría y Antipsiquiatría

La violencia está en el centro de nuestro problema. No obstante, el tipo de violencia que consideraré aquí tiene poco que ver con gente que se de mutuamente martillazos en la cabeza, y no versará mucho sobre lo que se supone que son los pacientes locos. Al hablar de la violencia en psiquiatría, la violencia que nos enfrenta descaradamente dando gritos, proclamándose violencia en alta voz como lo hace (muy pocas veces) es la violencia sutil y sinuosa que las personas "sanas" perpetran contra los rotulados "locos". En cuanto la psiquiatría representa los intereses de los sanos, descubriremos que, en realidad, la violencia en la psiquiatría es la violencia de la psiquiatría.

David Cooper. Psiquiatría y Antipsiquiatría. 1967

Escribir es una forma de cinismo

Escribir es una forma de cinismo...

Cínico es el que no se desprende de la muerte, el héroe que asesino que asesina la verdad decretando la medio verdad de todo lo humano. El cínico estrangula el sentido que se presenta redondo y rollizo, la significación ciega y reacia a lo inacabable. Verdugo de lo descifrable vive sin embargo la vida como si dispusiera de sentido. Y en ese engaño muere de perpetua inseguridad.

Cinismo, discreción y desconfianza. Fernando Colina. Junta de Castilla y León. Consejería de cultura y bienestar social. 1991

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza.

El presente libro requiere una lectura pausada y exigente, tal y como es la erudición del autor; es, en ocasiones difícil alcanzar los vericuetos discursivos de quien escribe, y por ende, no sólo lo escrito.

lunes, 14 de agosto de 2017

El universo de las personas

Winnicott considera útil dividir el universo de las personas en dos tipos:

:: Aquellas que nunca fueron "abandonadas" cuando eran bebés y que, en este sentido, tienen buenas probabilidades de disfrutar de la vida y del vivir.

:: Aquellas que tuvieron una experiencia traumática del tipo que resulta del abandono ambiental y que deben cargar durante toda su vida con el recuerdo (o el material para el recuerdo) del estado en que se encontraban en el momento del desastre. Probablemente se enfrentarán a tensiones y ansiedad, y quizá también a la enfermedad.
Winnicott, 1967

La piedra de la locura es de cristal

La piedra de la locura es de cristal. Las voces descorren las cortinas de la intimidad y dejan el interior expuesto a la curiosidad y la manipulación de cualquiera. Por ello las voces siempre son impuestas y le cuesta mucho al psicótico y le cuesta mucho al psicótico volver a  coger el pulso de este acontecimiento para protegerse tras él, pues como el Fénix sólo resurge de sus propias cenizas. A veces no encuentra otro remedio que el de la música o el de un sonido superior y más fuerte emitido por él mismo o provocado artificialmente. Los locos pueden ser silenciosos o estridentes.

domingo, 13 de agosto de 2017

Integración y Desintegración

Cuando el sujeto se siente "integrado" gracias a los cuidados continuados del entorno, puede sentir que ya es, y es entonces cuando puede llevar a cabo el hacer.
Los fenómenos psicóticos, y por lo general la esquizofrenia, no son una regresión, ya que carecen del elemento de confianza que es propia de esta, sino un complejo plan de defensa destinado a que no se repita la desintegración.
La integración como proceso similar al que se da en el bebé reaparece en el análisis del paciente fronterizo. En este sentido: "La defensa organizada contra la desintegración despoja al individuo de lo que constituye una precondición del impulso creativo, y en consecuencia le impide llevar una vida creativa"

sábado, 12 de agosto de 2017

Poema a la Madre

Winnicott, médico pediatra y psicoanalista, se podría dibujar a grandes rasgos con unos pocos detalles:

:: Escribió una carta a Melanie Klein y Anna Freud. Estaba cansado de las "controversias" en la Sociedad Británica de Psicoanálisis; "Considero que tiene una importancia vital para la Sociedad [BPS] que ustedes dos destruyan sus grupos en lo que tienen de oficial. [...] No tengo razones para pensar que viviré más que ustedes, pero tener que ver con argumentos rígidos, que cuando ustedes mueran se convertirán automáticamente en instituciones de Estado, es una perspectiva que me espanta".

:: Tpras el divorcio de su primera mujer, se casó con Clare Britton, trabajadora social con la que se divertía en juegos que eran vistos desde fuera, casi como dos niños. Su inclinación compartida sobre lo psicosocial, les ayudó a trabajar juntos y escribir trabajos sobre niños con conducta antisocial debido a la " Deprivación", véase "Deprivación y Delincuencia".
Clare Britton pasó a ser psicoanalista tras su análisis con Klein. En esa misma fecha, Winnicott publicó su importante trabajo Objetos Transicionales y Fenómenos Transicionales (Kahr, 1999).

:: Su capacidad para jugar y crear, su personalidad flexible lo predispusieron a conceptualizar todo lo referido a la transicionalidad.
Era habitual que interpretara en el piano a Bach y Beethoven, y según sus biógrafos tenía toda la discografía de The Beatles y le encantaba dibujar y pintaba las invitaciones de navidad para sus amigos. El dibujo de libre asociación con el paciente, un niño, facilitaba su comprensión y conexión, el famoso squiggle establece una interacción que puede convertirse en un vínculo.
:: También escribía poemas de forma espontánea, existe uno, especialmente significativo, sobre su madre; de ahí podemos pensar que Winnicott (como Melanie Klein), tenía un fondo melancólico. Estos son los versos:

La madre abajo llorando,
llorando
llorando.
Así la conocí.
Una vez, extendido sobre sus rodillas,
como ahora sobre el árbol muerto,
aprendí a hacerla sonreír,
a detener sus lágrimas,
a deshacer la culpa,
a curar su muerte interior.
Darle vida era mi vida.

[...]

Como suele decir Joan Fortuny, psicólogo y poeta, el poema surge del mundo experiencial del poeta, no es necesariamente biográfico, y tiene la cualidad de tocar emociones y sentimientos que comparten muchos seres humanos; es el lector el que completa el poema con su forma de entenderlo.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta

Zaragoza (Zaragoza). Agosto, 2017

viernes, 11 de agosto de 2017

Reflexión feminista

Todo el mundo es hombre y mujer, tenemos esa virtud y ese "contratiempo". Alguien puede revelarse ferozmente, casi de forma visceral y muy agresiva contra el otro sexo. Esto no tiene sentido, ni por parte de hombres ni de mujeres.
Todo el mundo, y tú te has dado cuenta, está condicionado por la familia, el tipo de educación en la escuela, las amistades, las redes sociales, la prensa, radio, televisión y un largo etcétera.
Si un hombre empieza a gemir, la gente le dice: " No llores como una mujer, no te lamentes, no seas marica"; en el 2017 esto se sigue escuchando y no creo, con tristeza, que se vaya a revertir en poco tiempo.
Si nos ponemos a pensar, esto es muy represivo. Si una niña se empieza a comportar como un chico, es ambiciosa, agresiva, la gente piensa que algo está mal. Le llaman marimacho; no es una niña...
No es una división natural; es una división política, social.
Se ha obligado a las mujeres a hacer el papel de mujeres 24 horas al día, y al hombre a hacer el papel de hombres veinticuatro horas al día; esto es antinatural y sin duda causa mucho sufrimiento en el mundo.
Hay momentos en que el hombre es suave y podría ser femenino. Ocasiones en los que el marido debería ser la esposa, y la esposa el marido; y esto debería ser muy natural. Entonces habría más ritmo y armonía. El hombre estará más relajado si no se supone que deba ser un hombre las veinticuatro horas al día. Y una mujer será más espontánea si no se supone que deba ser una mujer las veinticuatro horas del día.
Sí, de vez en cuando, en un ataque de ira, una mujer puede ser más peligrosa que un hombre, y a veces, en los momentos tiernos, un hombre puede ser más cariñoso que ninguna mujer..., y estos dos estados son tuyos; no creas que es una "locura". Esta dualidad forma parte de la naturaleza.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo, Zaragoza. Núm. Col.: A-1324
Psicoterapeuta.

jueves, 10 de agosto de 2017

Meditación como forma de Educación

Primero: existe un alma en toda forma humana, que emplea los aspectos inferiores del hombre, simplemente como vehículos de expresión. La finalidad del proceso evolutivo es acrecentar y profundizar el control del alma sobre este instrumento. Cuando se ha logrado tenemos una encarnación divina. Segundo: al conjunto de estos aspectos inferiores, una vez desarrollados y coordinados, lo llamamos personalidad. Esta unidad está compuesta de los estados mentales del ser, la energía vital, el mecanismo físico de respuesta y la "máscara" que oculta el alma. Estados o aspectos que se desarrollan sucesiva y progresivamente, según la filosofía oriental. Y cuando se alcanza un estado relativamente elevado de desenvolvimiento es posible al hombre coordinarlos, y más tarde unificarlos conscientemente con el alma inmanente. Luego el alma ejerce control y se produce la expresión constante y creciente de su naturaleza. (...) Tercero: cuando la vida del alma, actuando de acuerdo a la ley del Renacimiento, ha llevado a la personalidad a esa condición donde es una unidad integrada y coordinada, se establece entre ambos una interacción más intensa, que se logra por el proceso de autodisciplina, la activa voluntad hacia el Ser espiritual, el servicio altruista y la meditación. La consumación de la tarea es la comprensión consciente de la unión, llamada en terminología cristiana, unificación.

Alice A. Bailey, Del intelecto a la intuición. Sirio, Málaga, 2000
Citado en el libro "La estructura de la nada", de Antoni Llorens.

Oír voces

Escuchar voces es un suceso curioso y bastante sorprendente. No está al alcance de todos. El fenómeno está registrado en distintas fuentes históricas desde los comienzos de nuestra cultura.
Son muchas las figuras de sabios, visionarios o santones que han dado testimonio particular de su escucha a lo largo de los siglos, y así figuran en los libros sagrados o en los textos filosóficos. Sin embargo, en la antigüedad las voces eran morales o celestiales, y sus contenidos eran proféticos o correctores de la conducta.
Los afectados eran sabios o grandes hombres de la política, la religión o la conducta. En cambio, desde la Modernidad, las voces afectan a los llamados esquizofrénicos y, al menos inicialmente, en el debut de la locura, son inefables, de difícil descripción y las más de las veces de connotación imprecatoria. Más tarde, según avance la psicosis y se deje atrás el momento desencadenante, formarán parte de un delirio y ganarán sentido y espesor narrativo.

Las Voces de la Locura: Fernando Colina y José María Álvarez.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza.
Atiendo a personas con manifestaciones reflejadas en el texto de arriba.
No siempre indican esquizofrenia, en muchos casos significan elementos de la condición neurótica y surgen de las ilusiones de la ansiedad o de las imaginaciones de la histeria.

miércoles, 9 de agosto de 2017

La Realidad Externa

Winnicott proponía no sólo tener en cuenta la realidad externa, sino analizar el sujeto en esa relación. Fue un hombre que jugó con paradojas que hacían sencillas lo heterogéneo.
Nunca se identificó como un gran conocedor de la obra de Freud, sin embargo, fue presidente dos veces de la Sociedad Psicoanalítica Británica (1956 y 1965).
La libertad de pensamiento de Winnicott eran muy bien acogidas por muchos de sus colegas y, en especial por sus alumnos.
Sus ideas no eran ortodoxas ni doctrinarias, sino que se había forjado a partir de la observación de sus pacientes, niños y adultos. Su experiencia atendiendo a soldados, su condición de pediatra y de psicoanálisis contribuía a tener una muy amplia experiencia y extensa amplitud de perspectiva.
Tal vez Winnicott no fue un escritor notable pero sus ideas quedan reflejadas en sus obras con sencillez, escribió dos libros de divulgación a partir de su intervención en un programa radiofónico: Los bebés y sus madres y Conozca a su niño.
El miedo a desviarse de la doctrina ha estado - y todavía está - presente en las sociedades psicoanalíticas, especialmente en aquellas que tienen como líder un único autor, que acostumbra a dar nombre a la escuela.
Su humildad, fruto de su Ser le llevó a una dedicatoria en su libro póstumo, Playing and Reality, traducido como "Realidad y Juego". Dichas palabras de cercanía y calor dicen algo que todos los clínicos deberíamos tener en cuenta: A mis pacientes que pagaron por enseñarme.
En cuanto a sus pacientes, es esencial el testimonio de Margaret Little: " Relato de mi psicoanálisis con Winnicott"; también Guntrip le agradecía en su artículo: "Mi análisis con Fairbairn y Winnicott".
Sus estudiantes le agradecían sus asociaciones libres que hacía en sus sesiones teóricas y de supervisión, quien en todo momento los animaba a no dar por buena ninguna corriente, que se dejaran llevar por su propio estilo y su manera de formular sus conocimientos que iban aprendiendo en la clínica, tal como había hecho a lo largo de su carrera.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta, Zaragoza.

Recomiendo dos lecturas recientes:
" Vocabulario Esencial de D.W. Winnicott". Javier Lacruz Navas y "Winnicott y la Perspectiva Relacional en Psicoanálisis". Francesc Sáinz Bermejo.

Winnicott y el Grupo Independiente

Tras el fracaso de Winnicott en su análisis con Joan Rivière, fue analizado por James Strachey. En 1924 después de tres años de análisis. De, spués comenzó su carrera de psicoanalista. Supervisado con Melanie Klein, admiró su finura analítica y la respetó profundamente, siempre.
Freud se desplazó de Viena a Londres por la persecución nazi, y con él, la esencia psicoanalítica y, también, la dispersión de orientaciones.
Tras la muerte de Freud, en la Sociedad Psicoanalítica Británica se organizaron dos grupos polares; por un lado los seguidores de Melanie Kein y en el contrario Anna Freud. Esto este enfrentamiento ideológico del psicoanálisis es lo llamado "grandes controversias".
Winnicott, no quiso adherirse a ningún compartimento estanco de pensamiento uniforme.
Winnicott y otros destacados analistas como Ferenczi, Balint o Bowlby llevaron a cabo aportaciones originales y creativas sin temor a desmarcarse de la línea oficialista o al rechazo por parte de su grupo, conocido como el " Middle Group".
Curiosamente, todos ellos se orientaron, se sintieron implicados en tareas psicosociales: niños maltratados, abandonados por su familia, separados de sus padres por causas externas, o atendiendo el sufrimiento físico de los enfermos o de los propios cuidadores.
No es casual que estos importantes psicoanalistas, junto con Ferenczi, sean considerados hoy en día como los precursores del psicoanálisis relacional.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo
Agosto del 2017, Oropesa del Mar

Ventrílocuo

La metáfora promovida por Jules Baillarger de la marioneta en manos del "ventrílocuo", esto es, del sujeto alucinado hablado por el lenguaje, resulta tan palmaria como escalofriante. El propio Baillarger, el primer gran estudioso de la materia, observa que las alucinaciones del oído son las más frecuentes en los alienados y ofrece de ellas algunas características fenomenológicas que nos ayudan a distinguirlas de otras experiencias que se les asemejan sólo de lejos. Cuando describe las voces que hablan a los alucinados en segunda persona, advierte: "[estas voces] les amenazan, les injurian. Lejos de tomarse entonces esas amenazas y esas injurias como un producto de su inteligencia, tienen por el contrario la convicción de que todo eso proviene de sus enemigos"; al referirse a las que hablan en tercera persona, precisa: " [el alucinado asiste, por así decir, como un simple espectador a una conversación de la que es el objeto". Rubricando estos aspectos fenomenológicos, ese loco de genio que fue Schreber aporta su propia experiencia y afirma con rigor y autoridad: "[Las voces] son un puro absurdo, acompañado de una nada desdeñable acumulación de injurias".

martes, 8 de agosto de 2017

Dolor y Violencia Transgeneracional

Los adultos no comprendemos a los niños porque nosotros mismos no hemos sido comprendidos. Si tan solo pudiéramos abrazar a esa nena o nene que hemos sido para darnos cuenta de que un niñ@ sólo precisa sentirse protegid@ y comprendid@...las relaciones entre adultos y niñ@s serían más pacíficas, bellas, confortables y saludables para tod@s.
Ojalá esta noche regreses a casa y abraces a tu hij@, simplemente. No sólo ell@s serán comprendidos sino que tú también sentirás un delicado gozo.

Laura Gutman

Rodrigo Córdoba Sanz, psicólogo y psicoterapeuta. Zaragoza.
653 379 269

Vientres de Alquiler

Las Heridas para la gestante

Cada embarazo conlleva una profunda transformación cerebral, que es además irreversible: durará toda la vida de la mujer. La neuroplasticidad es máxima durante la gestación: se crean nuevas neuronas, otras se eliminan y otras migran. Suceden cosas todavía incomprensibles para los científicos, como lo que se llama microquerismos: células madre del feto que pasan a la sangre de la madre y, algunas de ellas, se instalan en su cerebro de por vida. Es decir, las madres tenemos en nuestro cerebro células de todos los hijos que hemos gestado.
El embarazo cambia para siempre la estructura cerebral de la madre, modifica especialmente las regiones implicadas en las relaciones sociales.
Conforme avanza el embarazo, el cerebro s e vuelve más y más emocional: las gestantes van afinando su capacidad de discriminar estados emocionales en otras personas, van agudizando su intuición.
En ese estado de hipersensibilidad emocional e hipervigilancia se caracteriza por el ensimismamiento transitorio incrementado en las últimas semanas del embarazo y que cede semanas después del nacimiento.
El psicoanalista y pediatra Donald Woods Winnicott (1896-1971), pionero en la psique del estudio de la psique maternal, ya descubrió cómo esa alta sensibilidad emocional era necesaria para que la madre pudiera ponerse en el lugar del bebé y ocuparse de sus cuidados.

Algunos datos añadidos:
- Al hablar de "gestación subrogada", es decir, que una madre geste un hijo para que luego lo críe otra familia, hay que tener presente todo lo que puede conllevar para la gestante.
- Gestar un hijo que genéticamente no es propio supone un mayor riesgo de complicaciones graves como la preeclampsia. Adelantar el parto amoldándolo con cesárea. Es decir, no al ritmo de gestación sino a las necedidades de aquellos que han contratado.
- Es difícil imaginar cómo tiene que ser ese posparto, sin bebé y con el cerebro puérpero: un duelo por la pérdida del bebé gestado.
- Si en países como el Reino Unido una de las causas más frecuentes de muerte en el año que sigue al parto es el suicidio.

Pocos serán informados de estos y otros muchos problemas de la gestación subrogada o, mejor dicho, vientres de alquiler.

Ibone Olza. Psiquiatra Infantil
Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo

Sobre la sensibilidad de Winnicott

[...] Cuando hay discrepancias teóricas entre autores o escuelas, es mucho mejor exponerlas y discutirlas que recurrir al ataque usando la biografía como arma arrojadiza. Actuar así es desmerecer el psicoanálisis. Interpretar contenidos mentales sin dialogar cierra las posibilidades de comprensión.
Tampoco fue una actitud ética la de Joan Rivière que, por desviarse del dogma kleiniano, utilizó el material obtenido en las sesiones analíticas con él para intentar ponerle en mal lugar.
Así se expresó Winnicott a Masud Khan: "Yo no puedo decir que estuve en análisis con Joan Rivière, es cierto que me analizó durante cinco años y siguió analizándome durante discusiones en reuniones científicas".
Tenemos la impresión de que Winnicott debió de ser una persona solidaria y sensible ante las necesidades de los más débiles, que estuvo plenamente convencido de que el entorno facilitaba y proporcionaba a los niños las condiciones necesarias para garantizar un crecimiento adecuado. No creía demasiado en la mente autónoma, aislada de la relación e impelida desde dentro por su pulsionalidad. Siempre se preguntaba cómo era el niño que estudiaba y cómo eran las personas que estaban a su cargo. A partir de aquí, podía investigar la interacción y la interdependencia entre ambos.

Francesc Sáiz Bermejo
Winnicott y la perspectiva Relacional en el Psicoanálisis. Herder, 2017, Barcelona
Pág.: 52

domingo, 6 de agosto de 2017

El yo separado

[...] La aparición de ese yo separado es el origen de las neurosis y, por tanto, no se trata de mirar la neurosis en la especificidad, como de ver su misma y aparente existencia, igual que ese yo creado es aparente, separado. El mensaje de la no dualidad es sencillo: no hay dos :: solo Uno :: "yo" no existo.
El yo parece existir al apropiarse de este cuerpo, de estos pensamientos actuales y de otros cristalizados y trenzados con un tiempo más lejano. Los pensamientos simplemente surgen, filtrados, por supuesto, pero aparecen sin que tenga un control sobre ellos, si lo tuviera podría escogerlos. Aun así, aparece el afán de apropiarme de ellos, de confundirme y fundirme con ellos. El yo aparece en un intento de mejorar mis ventajas adaptativas y ahora ese mejorar toma la forma de búsqueda espiritual.

La Estructura de la Nada. Antoni Llorens. 2016. La Llave. Barcelona. Páginas 31-32

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo

sábado, 5 de agosto de 2017

Esquizofrenia

Como quiera que sea, hoy resaltamos la importancia de la esquizofrenia porque reina actualmente en medio de la locura. Ninguna otra alienación posee su profundidad, su riqueza sintomatológica y, nos atreveríamos a decir, su rigor y altura de miras. Y nos resulta capital porque no conocemos su causa. O mejor dicho: no la conoceremos nunca. Esta afirmación, tan escéptica o tan realista, según se mire, descansa a su vez en dos motivos. El primero, de acuerdo con lo que se acaba de exponer, por el hecho de la esquizofrenia no es una enfermedad de la naturaleza sino de la cultura y de la historia, y las ciencias humanas no son causales. La esquizofrenia surge en la época moderna con la emergencia del discurso científico y la declinación de la omnipotencia divina. Estos dos hechos interdependientes supusieron nuevos tipos de experiencias respecto a las relaciones con el universo, con los otros y con uno mismo; experiencias inauditas, escribe Pascal, como la de ser "una nada respecto al infinito".

José María Álvarez y Fernando Colina: Las voces de la locura

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta

Psi basada en la evidencia

En las Facultades de Medicina y Psicología casi exclusivamente, se imparte lo llamado Medicina Basada en la Evidencia. Esto significa que se excluye aquello que no es estrictamente "científico".
La (MBE) consiste en experimentos, estadísticas y análisis matemáticos de grupos, olvidando que cada sujeto es singular, único y que no es una rata. Suena extraño pero la psicología y psiquiatría experimental parte de estos para aplicarlos a un ser humano.
El profesor Berrios, alerta sobre esta controversia:

<<En inglés, "evidencia" posee dos significados centrales. El uso "ontológico" (el más antiguo) remite a "energeia", uno de los términos griegos utilizados para referirse a "verdad" y "objetividad".
El segundo significado en inglés es epistemológico y se relacional con las " razones para creer" en algo, es decir, lo que realmente constituye "tener bases para decir esto y esto..." nunca ha sido parte de la "definición" de evidencia. La razón es obvia: a lo largo de la historia, las causas han sido negociadas y han dependido de la moda epistemológica de la época.>>

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo Zaragoza
Psicoterapeuta

Leonardo da Vinci en el Diván

En un escrito breve Freud mostró que Leonardo da Vinci fue influido en su vida adulta por el hecho de haber tenido dos madres. Este hecho, como el de la doble ascendencia, responde en esta ocasión a circunstancias que en realidad rodearon la vida de Leonardo da Vinci, pero ha desempeñado también un papel en el caso de otros artistas.
Benvenuto Cellini, por ejemplo, vivió también esa fantasía. En general, se trata de un motivo mitológico. Un gran número de héroes son hijos en la leyenda de las madres. La fantasía no debe su existencia.
Un gran número de héroes son hijos en la leyenda de dos madres. La fantasía no debe su existencia al hecho de que los héroes tengan realmente dos madres, sino que constituye una imagen "primitiva" de difusión universal que, lejos de pertenecer al dominio de las reminiscencias personales, forma en realidad parte de los misterios de la historia del espíritu humano.

Jung hace referencia al texto de Freud, un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci

Jung y la Transferencia

En sí, la transferencia no es más que una proyección de contenidos inconscientes. Como resulta posible apreciar en sueños, síntomas y fantasías, los primeros en ser proyectados son los que conoce como contenidos superficiales de lo inconsciente. En este estado, el analista resulta de interés como posible amante.
Luego pasa más bien a convertirse en un padre, que será bondadoso o colérico dependiendo de las cualidades que el padre real haya revestido para él. En ciertas ocasiones, el analista asume a ojos del analizando rasgos maternales, cosa que puede resultar extraña, pero que de todos modos entra asimismo en el marco de todo lo posible. Todas estas proyecciones fantásticas aparecen orladas de reminiscencias personales.

Sobre la psicología de lo Inconsciente

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta, Zaragoza.

jueves, 3 de agosto de 2017

Eneatipos y Neurosis

Según Cláudio Naranjo; los eneatipos o formas de neurosis, se tratan de disfraces que llevamos dentro sin saber que estamos disfrazados. Una vez disfrazados somos el disfraz, el disfraz nos es. El artista de teatro que lleva su disfraz no se deja condicionar por él más que para representar ese papel durante la obra, es un papel de forma consciente.
El neurótico no representa el papel, es el papel en el que cree, se olvida de cómo y para qué lo construyó.
El personaje no recuerda su afán manipulativo o contramanipulativo a la hora de hacerlo, pagando por ello el precio del olvido: la búsqueda de algo mejor y el sufrimiento que conlleva el desprecio de eso que no necesita mejora. Busca mejora que eso a lo que llama lo que es, sin darse cuenta que aquello es lo que verdaderamente es, más la distorsión añadida de la presencia del disfraz.
No se trata pues de mejorar nada, sino de apartar el velo que deforma para que sea visto por primera vez que lo buscado siempre ha sido lo que es, sólo que hacemos esa búsqueda desde una creencia de carencia, propia del disfraz. Sin disfraz, sin personaje, no hay búsqueda porque no hay pérdida; no hay olvido.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta

miércoles, 2 de agosto de 2017

Xenopatía

La imagen del xenópata es la que mejor refleja la del hombre roto, dividido, fragmentado o escindido, expresión extrema de la fractura de la unidad interior para la que se emplean numerosos términos: disgregación, escisión, disociación, discordancia, esquizofrenia, etc. A diferencia de otros similares, el vocablo xenopatía incluye esa representación del desgarro interior, pero aporta un matiz esencial que los demás no contienen, de ahí el amplio uso que le damos: en lo más íntimo de nuestro ser habita algo ajeno y esa presencia acarrea la enfermedad. Aunque el uso habitual se limita al estado enfermizo en el que un sujeto siente que se actúa sobre él a distancia, ese elemento extraño, el lenguaje que nos constituye, acaba poseyendo al sujeto y hablando a través de él (xenopatía del lenguaje). Por eso, de manera general, entendemos por xenopatía la experiencia de influencia e imposición del lenguaje, del pensamiento, de los actos y sentimientos. La inspiración principal que fundamenta esta noción proviene de la experiencia alucinatoria, a partir de las cuales se han descrito los delirios de influencias (Séglas), el automatismo mental (Clérambault) y el síndrome de acción exterior.
Palabras rotas y desamparadas.

Las voces de la locura. José María Álvarez y Fernando Colina
Xoroi ediciones 2016

martes, 1 de agosto de 2017

Vinculación Afectiva en Psicoterapia

Para el psicoanálisis relacional, la herramienta más poderosa no es la interpretación, sino la vinculación afectiva y cómo ayudar a establecer nuevas formas de vinculación. El concepto clásico de "transferencia" se utiliza como elemento de cambio experiencial, es decir, la relación interpersonal entre psicoterapeuta y paciente, así como en la experiencia vivida entre ellos. Las emociones, los sentimientos y los afectos que tienen lugar directamente en la sesión de terapia, protegida por los elementos controlados por el profesional (setting), son como un entrenamiento para modificar la relación consigo mismo y, por tanto, con los demás. Es evidente que los resultados dependen en gran medida de la plasticidad mental del paciente y de su psicopatología, pero también de la relación terapéutica que tiene lugar entre ellos. Como en otros enfoques terapéuticos, siempre hay límites, indicaciones y contraindicaciones.

Winnicott y la perspectiva relacional en el psicoanálisis
Francesc Sáinz Bermejo

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y psicoterapeuta
Zaragoza

Todo lo que vive cambia. Jung

Escritos sobre espiritualidad y trascendencia https://g.co/kgs/h5VMJ8

"Todo lo que vive cambia. No deberíamos darnos por satisfechos con unas tradiciones inalterables".
"Es sabido que en materia de religión no puede comprenderse nada que no se haya experimentado interiormente"
"El paso a lo consciente superior lleva al hombre fuera de todos los resguardos e inseguridades"

En muchos aspectos, Jung iba más allá y más por delante de su tiempo, vislumbrando e investigando con la guía de la intuición. Es posible que algunos de estos aspectos sólo puedan comprenderse, reconocerse y aceptarse hoy día, con la consciencia actual. Su obra es un enorme pozo de conocimientos psicológicos, de pensamientos filosóficos, de saber antropológico y de sabiduría de la vida. Supo combinar varios estudios empíricos, psicológicos, de ciencias de las religiones, antropológicos y etnológicos con el estudio clínico de casos. De este modo pudo reunir los fundamentos para la Psicología Analítica y su terapia.

"Toda comprensión [...] cae bajo la categoría de lo condicionado por la época".

lunes, 31 de julio de 2017

Psicoanálisis y gestación subrogada

La perspectiva relacional en psicoanálisis ha estado presente desde su fundación como método clínico. Se comprende que la base de nuestra identidad viene determinada por la relación humana que se establece desde el inicio de la vida, incluso desde las experiencias intrauterinas.
La "gestación subrogada" es una gestación robada. Durante el embarazo, la mujer experimenta profundos cambios biológicos y emocionales, en esos nueve meses un ser humano no está viviendo en una vasija. Es mucho más que eso. No se puede comprar a un bebé, independientemente de la madre a la que se le compra, se está comprando, en esa supuesta vasija, vida, un "líquido" donde se fertiliza a una hermosa flor. Y dado que esa compra no supone un amor incondicional. El deseo no existe, por tanto, la maternidad es artificial, obvio.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Zaragoza

La trascendental importancia de Winnicott

Tras el estudio y la aparición de múltiples corrientes psicoanalíticas y los principales lugares de su cambio -Estados Unidos, Inglaterra, Italia y Canadá- no se ha cesado de hacer aportaciones y desarrollar ideas acerca de cómo ver el mundo.

Aquí nos encontramos con la trascendental importancia de Winnicott. Un hombre sencillo, que miraba su entorno a las personas en lo real, trascendiendo sus carencias a través de la esperanza en la capacidad de jugar y ser persona.
Quizá era necesario que alguien que amaba a los niños los mirase como seres completos, aunque construyendo su subjetividad, que observase sus procesos en el contexto de sus vínculos y cómo creaban el mundo desde su mirada y su acción. No "como objetos a educar y socializar", sino como agentes del mundo intersubjetivo que despliegan con su existencia. Miraba al niño y al niño que hay en el adulto para encontrar la manifestación natural del juego (donde se da la conexión intersubjetiva), el acto creador y la vida saludable.
Winnicott no fue un teórico de la locura o la crisis mental, sino el máximo exponente, en psicoanálisis y pediatría de la ilusión y la creación de vida-cultura.
Winnicott y la perspectiva relacional en el psicoanálisis
Francesc Sáinz Bermejo

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Núm Col A- 1324 Zaragoza

jueves, 27 de julio de 2017

¿Qué es una Experiencia Akásika?

A diferencia de lo que supondría dar una explicación científica, no es difícil dar una definición básica de la experiencia akásika.
Está inscrita en la exploración de un mundo moderno, de la vida y la "consciencia".
Una experiencia akásika es una experiencia real y vivida que transmite un pensamiento, una imagen o una intuición -que no ha sido- y muy probablemente no podría haber sido, transmitida por los sentidos, ni en el momento en que ocurrió ni en ningún momento previo, al menos, no en nuestra actual vida.
Desde una pseudo explicación mundana, sería una experiencia extrasensorial o no sensorial.
Esta experiencia se ofrece en muchos tamaños y formas. Sabores a todo tipo de personas, y en todas sus variedades transmite información sobre el mundo real, el mundo que está más allá del cerebro y del cuerpo.
La experiencia puede ir desde visualizaciones artísticas e intuiciones creativas hasta sanaciones no-locales, experiencias cercanas a la muerte, comunicaciones post mortem y recuerdos personales de vidas pasadas.
A pesar de la gran variedad de formas en que puede darse, la experiencia akásika tiene unos rasgos sorprendentemente uniformes.
La experiencia akásika transmite la sensación de que el sujeto que la experimenta no está separado de los objetos de su experiencia.
Una sensación en la que "Yo, el sujeto que experimenta, estoy vinculado, de una forma sutil pero real, al resto de las personas y a la naturaleza". En las experiencias más profundas de este tipo se da la sensación de que "el cosmos y yo somos uno".
La experiencia akásika está arraigada en el cuerpo y el cerebro. Se refiere a que estamos conectados a un campo de información y memoria objetivamente presente en la naturaleza.
Estas experiencias son bien conocidas y descritas en la antigua filosofía india, con este redescubrimiento el autor del libro La Experiencia Akásika, Ervin Laszlo, niño prodigio, se arropa de diferentes expertos para arrojar luz en la oscuridad de estas experiencias tratadas de "esotéricas". Creo que hay algo que aprender y que, tal vez, el numeroso grupo de expertos reunidos en el texto citado pueda ayudarnos a encontrar algún sentido a lo excluyente y segregado por la ciencia dura.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Zaragoza

miércoles, 26 de julio de 2017

Psi Humanística o Biológica

La mayoría de académicos, profesores de la psiquiatría, se inclinen por lo biológico en la docencia. Otros tienen convicciones e inclinaciones humanísticas pero no son "bien vistos", es una pena.
El genial Fernando Colina, recientemente jubilado de la clínica, no de la docencia, habla claro y contundente, en sus libros y en entrevistas. Ex-Director del "jefe de Servicio de Río Hortega, es un referente con mucha experiencia.
Tanto él como su colaborador José María Álvarez transitan por "la otra psiquiatría". Esto significa que los maestros de Colina son Hegel, Schopenhauer, entre otros, Lacan, Melanie Klein... y el lenguaje, así como los clásicos de la psiquiatría, que se citan y no se leen, por ejemplo Kraepelin o Cotard.
Colina explica por su experiencia, formación y estilo que la psiquiatría académica tiene, al menos, dos problemas. Uno, lo cognitivo-conductual y lo biológico se rigen por protocolos basados en un supuesto " trastorno mental", cada vez más criticado. Dos, lo humanístico es calificado de romántico. Por ejemplo, las coincidencias que puede tener José María Álvarez (psicoanalista) y los artistas. Estos últimos saben muy bien lo que decía Aristóteles sobre la relación melancolía y genialidad. Apunto: La melancolía No es una depresión, corresponde a un proceso no categorial sino dimensional con la paranoia. Esto se ha ido despezando por el DSM.
José María Álvarez, un "alumno" privilegiado, brillante y coautor de estudios sobre las psicosis junto a Colina, explica cuestiones que van más allá de lo sintomático, por ejemplo, la locura del delirio es una defensa, cuando desaparece, el "loco" siente, digamos, nostalgia, una pérdida y vacío, entre otras muchas emociones que detectamos en la clínica. "Después del Carnaval llega la Cuaresma".
También se critica "La invención de los trastornos mentales". Títulos que proliferan después del abuso de los DSM. Lo sensato sería volver a las raíces en lugar de dar más grosor para fines mercantilistas de la Industria Farmacéutica y la aplicación de protocolos mecánicos y reduccionistas de lo cognitivo-conductual donde No cabe la subjetividad de la que estamos atravesados por la cultura, lo sociológico, la educación, el apego, crianza, ayuda durante la adolescencia y el proceso de búsqueda de la Identidad del yo guiada hacia la madurez.
Esta es mi declaración de principios, brevemente argumentada y, espero, con solidez suficiente.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Num. Col.: A-1324
Zaragoza (Aragón) España
Teléfono 653 379 269
EMAIL rcordobasanz@gmail.com
Salud

martes, 25 de julio de 2017

Claudio Naranjo y Antoni Llorens

Naranjo nos recuerda que "cualquiera que reconozca plenamente la esclavitud psicológica a que someten las pasiones, sentirá un deseo de liberación alentado por la intuición de una libertad espiritual. En otras palabras, rezará o aspirará íntimamente a liberarse del reino de las pasiones para respirar un aire más elevado".

Me gusta llamar a esta respiración " respirar desde el corazón", pues conlleva acabar con el encierro al que le somete el miedo que nos lleva al disfraz. Se trata efectivamente de respirar un aire más elevado, y para esa inspiración es necesario vaciarse de todo aire tóxico con el que se ha formado el personaje. Paradójicamente, el que aspira a liberarse de sí mismo, y ofrece esa nada resultante a quien estuvo esperando pacientemente el sacrificio, el acto sacro, del reconocimiento del único sujeto por parte del objeto del funcionamiento.

Nos dice también Cláudio Naranjo que "las pasiones surgen de oscurecimiento óntico, que la pérdida de -yo soy- mantiene el anhelo de ser que se manifiesta en las formas diferenciadas de las nueve emociones básicas del ego".

Antoni Llorens La estructura de la nada
Una raíz común en el Eneagrama y el Árbol de la vida

sábado, 22 de julio de 2017

La Neurosis

Suelo oír hablar de la neurosis como algo que se puede tener, y estoy de acuerdo en que no es parte de mi naturaleza esencial. Aun así, me gusta decir que ahora soy yo la neurosis, que soy botella, tapón y vino, y también quien se queja de que el vino no fluya. Es el miedo el que me hace de tapón. Es el miedo el que me hace cristalizar una parte de mí que luego uso para crear el tapón. Pero el miedo, al cual se le reconoce fácilmente una connotación negativa, es en realidad algo que es, sí, negativo, pero como la cualidad de ausencia de otra cosa. Es como decir "el vaso está vacío", pero esta cualidad de vacío se refiere sólo a la potencia de contener...

El signo positivo, en el símil eléctrico. Al juntarse con el negativo, es cuando se produce la luz.

La estructura de la nada Antoni Llorens

Friedlander Gestalt e Identidad

Dice Friedlander sobre el oscurecimiento:

"El principio universal precisa ser reclamado personalmente. Sin este golpe de mano creativo, sin esta revolución palaciega a través de la cual la sombra del amo, el ser humano, es despojada de su majestad aparente, sin desposeer al ser humano de la máscara de su propia singularidad, su sol permanece oscurecido y excéntrico"

Friedlander, une los elementos del Eneagrama con los del Árbol de la Vida.
Lo recoge en el texto La estructura de la nada Antonio Llorens

viernes, 14 de julio de 2017

Cómo pueden hacerte creer que eres un estúpido



Hace 10 años aproximadamente escribí sobre Jorge ("el hombre de las cumbres).
Jorge vivía en lo que ahora llama un "agujero". Un lugar apartado del Pirineo, muy apartado...
Tan apartado que se marchó de la Vida y se centró en un negocio que él creo, un genial emprendedor, una estupenda persona, brillante, cálida y oscura, reservada e inaccesible en el plano físico y de los sentimientos. Eso es lo que parece.

No se trata de una cuestión "congénita", si me permiten la broma. Jorge, una de las personas más cercanas en mi vida, un apoyo constante, un "siempre estaré ahí". Es una de esas personas que sin hablar se siente, juntos, en un compás musical, a veces tan cercano que reverbera una intensidad sustentada en la confianza y la empatía que se llega a experimentar un intensidad emocional inexplicable.

Trataré de explicar el extraño caso de Jorge Samsa. Éramos vecinos, luego, tal vez no, en su ir y venir por las Tierras de nuestro amado Alto Aragón. Antes fuimos compañeros de Universidad, si me permiten el dato, tal vez negligente, aprobé un examen para un fantástico amigo, curioso funcionamiento el de la Universidad, tan lejano, mecánico y, precisamente, el gran contraste, el antagonismo a la comunidad de Jorge lo hubiera hecho por todos, él era un pegamento especial en el grupo de adolescentes alocados, volcados por músicas estridentes, de un género u otro, casi siempre reivindicativas, a Jorge eso le gustaba mucho, creo que una de las cosas que tenemos en común es que no nos gusta cómo es el mundo, tal vez alienante, con demasiado dolor como para que pase desapercibido. Por esto, supongo, elegí la profesión de psicólogo.

Jorge, de otro modo, también quería cambiar el mundo, lo que parece una "sintomatología" del adolescente, el joven o el Peter Pan. Se inclinó por ayudar a la gente de otro modo, desde los entresijos del sistema. (Disculpen, tengo que fumarme un cigarro en la terraza). Ya está, una agresión a mi salud... Quizá es un efecto de aquella época en la que somos tan ingenuos que no sabíamos que fumar 10 cigarros te conduce a una adicción fantástica para el Estado y la Industria Tabaquera, y te convierte en un estúpido...

Pensar en Jorge es difícil, entenderlo es más difícil que sentirlo, el intelecto siempre es más torpe que las emociones, por eso tenemos un hemisferio derecho más capaz y agudo que el de las matemáticas (el izquierdo, claro).

Hasta hace poco de no tener demasiado contacto físico ("a pesar de todo sigo siendo heterosexual", reza una estribillo de esos grupos "sinsentatos" de aquella época). Bien, la relación transcurría albergando momentos de gran valor, en donde apenas podía acceder a saber qué pensaba.
Se conjugaron dos factores, uno, su regreso a nuestra ciudad natal y, dos, quedar con más frecuencia para ver fútbol, mundano placer que también hemos compartido, incluso la inclinación por nuestro equipo.

Hubo un extremo punto de inflexión en nuestra vida, coincidió con el paso a la madurez, la crisis de identidad y un dolor reprimido durante años por las vivencias, el transcurrir de nuestras vidas interrumpió su flujo, su fluir. Sentimos un profundo dolor, agudo, punzante e imposible de manejar, de entender que, sea como fuere, de una manera u otra, estábamos verdaderamente jodidos, nuestros corazones se apagaban, la esperanza, la fuerza, la energía, el "sentido de la vida", el camino correcto (si es que lo hay, que lo dudo).

[Sé, ahora, por mi trabajo personal y profesional que sólo puedes entender a una persona desde dentro, desde su mundo interno, desde sus vivencias, desde su modo de ver el mundo, el cómo construye la realidad y su porqué, podría seguir enamorando, el Alma, la Psique, el Cerebro es algo inaccesible desde los manuales desde la Facultad de Medicina y la Facultad de Psicología, ser psicólogo y psicoterapeuta No es una escucha pasiva, para mí es un reverberar junto con el consultante, con el cliente, que dijo Carl Rogers, en español suena a Supermercado].

Después de la divagación voy a tratar de ordenar la dificultad, muy extrema, que supone ir exponer como entendiendo a Jorge, seguro que me equivoco. Por aportar un dato objetivo diré que, en este tiempo separados, en su "agujero", recóndito lugar que se convirtió en un refugio y luego en una prisión, tal y como me dijo muy recientemente, empezó a estudiar ciencias esotéricas, historia, religiones y todo aquello que se le pasaba por la cabeza, la máquina se convirtió en otra cosa, absorber y curiosear, no se quedó allí, le dio un valor a su vida, más allá de su trabajo, muy exigente y su aislamiento, él es solitario, obvio, pero llega un momento en el que la soledad es una prisión.

Siempre pienso en él, la verdad es que es un poco inaccesible por sus viajes constantes, se ha reinventado, está construyendo sobre las ruinas, esto me pasó a mí hace mucho mucho mucho tiempo. Por eso sé un poquito de qué se trata. Existe un espacio espiritual que nos mantiene ligados, nada esotérico especialmente, creo que es que nos amamos, sabemos que podemos contar el uno con el otro.
Lo que más me duele es que no se siente entendido, su armazón para inaccesible, su conducta bizarra y su verbo parco y muy fino y acertado.

Lo quiero, tener un amigo así es algo fantástico, algo más, diríamos. Cuando nos vemos nos damos un beso, cuando nos despedimos un abrazo cálido, estos gestos representan mucho más de lo aparente, hay que estar dentro de ese mundo compartido para sentir y saber de qué se trata.

Desde aquí, este espacio que para él supuso un sostén a la soledad del, finalmente,
"agujero". Quiero decires que, ojalá haya sido capaz de transmitir, de compartir quién es Jorge, al que la vida, las personas su carácter, la suerte, me parece, que le han hecho pensar que es un estúpido.
Le diría, no lo somos, pero sería una impostura. Salud.

Besos a tod@s.

Jorge, gracias por todo lo que me has dado.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo (y amigo de Jorge, que eso es otro grado)








lunes, 10 de julio de 2017

Eneagrama



CARMELA RUIZ DE LA ROSA
ENEAGRAMA PARA TERAPEUTAS

Nada está perdido si se tiene
el valor de proclamar que todo
está perdiendo y que hay que
empezar de nuevo.
JULIO CORTÁZAR

La única objetividad posible siempre es la subjetividad confesada. Carmela Ruiz de la Rosa
Lo más importante no es el Eneatipo [...], sino las defensas que presenta, [...] pongo el acento en el contacto entre dos personas [...].
Estoy absolutamente convencida de que lo que cura es la relación y el amor que en ella se pone.
Lo que has heredado de tus padres adquiérelo para poseerlo. Goethe

Creo que lo verdaderamente curativo es el amor sensaciones tales como la gratitud, la ternura, la posibilidad de agradecer lo recibido..., todo ello contribuye a alejar de nosotros y nosotras la neurosis. Carmela Ruiz de la Rosa.

¿Qué es el Eneagrama?

El eneagrama es una herramienta muy útil para los psicoterapeutas y las personas que acuden a la consulta. Se trata de una descripción del carácter, así como una orientación de cuáles son aquellas conductas saludables e insanas.

Conocer el Eneagrama no significa conocer a la otra persona, pero sí aproximarse bastante a quién fue, quién es, y quién puede llegar a ser. Entender sus orígenes, imaginar sus respuestas ante situaciones de estrés o períodos de crisis es una forma de apostarse detrás y tratar de ver con su mirada. Trabajar esa persona con el Eneagrama como guía tan solo es posible si antes se ha utilizado como autoconocimiento y si el terapeuta ha llegado a comprender qué clase de herramienta tiene para sí y para los otros. Permite observar la neurosis propia y la ajena y por tanto favorece una intervención más eficaz.

[...]El Eneagrama se trata de un mapa del mundo cuyo origen sitúan algunos autores entre los sufíes. En su esencia trata de que la persona desarrolle su espiritualidad tras conocer y superar la neurosis. En su esencia se trata de que la persona desarrolle su espiritualidad tras conocer y superar la neurosis. Lo que en la actualidad nos ha llegado y se está difundiendo del Eneagrama es una síntesis de muchas y diferentes tradiciones espirituales y religiosas, si bien, debemos reconocer a Claudio Naranjo el haber reunido lo gestáltico (la aplicación) y la psicopatología. Tal como le fue transmitido por Óscar Ichazo, maestro boliviano de la Escuela del Cuarto Camino, en Arica (Chile), allá por los años sesenta.




miércoles, 5 de julio de 2017

Émile Durkheim El Suicidio

Durkheim explica con suma claridad y cautela sus tesis, desde un claro enfoque sociológico, aún teniendo datos estadísticos que filtran la certeza. En este fragmento expone "Los factores sociales", y afinando más, "El suicidio y los estados psicopáticos".

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta

Recensión sobre la obra de Émile Durkheim, imprescindible para entender un fenómeno que nos afecta e interesa a todos los profesionales de las Ciencias Humanas.
Un saludo

Nos explica y destruye pensamientos actuales, con respecto al suicidio.

Explica que es cierto que la tasa de suicidios en poblaciones pequeñas es menor que en ciudades.

:: Es cauteloso a la hora de la relación causa-efecto, prudente a la hora de interpretar los datos.

Otro dato que circula en la atmósfera es que hay mayor tasa de "alienadas" que de "alienados". Sin embargo el número de suicidios es mayor en hombres que en mujeres." El suicidio es una manifestación esencialmente masculina".

También analiza la relación entre religión y suicidio.
Prosigue explicando cómo en todos los países crece regularmente desde la infancia hasta la vejez. Entre los 70 y 80 el número de suicidios es dos o tres veces mayor que en la época de madurez. "En cambio, es en la madurez cuando la locura se presenta con más frecuencia. Hacia los treinta años, el peligro es mayor, más allá de esta edad, disminuye, y durante la vejez se debilita considerablemente. Este antagonismo sería inexplicable si las causas del suicidio y las que determinan las perturbaciones mentales fueran de la misma naturaleza".

martes, 4 de julio de 2017

Melanie Klein

Melanie sumó sus aportes al debate de los temas del momento: superyó, el complejo de Edipo y el misterioso desarrollo de la niña pequeña, que para los analistas hombres era indescifrable.
Es probable que las mujeres no se sorprendan de que Melanie Klein haya podido ofrecer perspectivas completamente nuevas, si bien tuvo que luchar mucho para ser escuchada y aceptada en un mundo de hombres, en el cenit del patriarcado psicoanalítico.
En esa época informó haber descubierto el equivalente en la niña de la angustia de castración en el varón.
:: Divergencias con Freud: por lo general, a las niñas les preocupa su hostilidad hacia el interior materno.
:: Temen la represalia de la madre, quien destruirá el cuerpo del niño, suprimirá lo que contiene y sacará al niño de allí. Lo cual contradecía la postura de Freud: los niños niegan la diferencia anatómica entre la madre y el padre.
A Melanie le resultó difícil lograr que aceptaran sus ideas por ser mujer y analista principiante.
Infundían ciertas sospechas, porque les hablaba a los niños muy pequeños de manera explícita sobre temas relacionados con el sexo y la agresión.
(En aquella época se consideraba que los niños eran puros e inmaculados, y que el lado vil de la vida todavía no les había afectado).
Melanie Klein dejó el papel que se le había asignado de la mujer que observaba a los chicos para confirmar las teorías freudianas y se convirtió, por derecho propio, en una investigadora y pensadora original.
Las mujeres pueden ofrecer una nueva visión sobre los niños porque, a diferencia de los analistas hombres, están más dispuestas a considerarlos como seres inteligentes que se distinguen unos de otros.
:: La sospecha del "análisis temprano" no era un verdadero psicoanálisis y su presunta afrenta a la opinión tradicional prevaleciente  sobre la inocencia infantil generaron gran oposición contra Melanie y hasta la hicieron quedar en ridículo en la Sociedad de Berlín.

Melanie Klein
Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo y Psicoterapeuta
Zaragoza
Núm. Col.: A-1324
Psicoanálisis

martes, 27 de junio de 2017

El suicidio según los alienistas

El suicidio sería una afección individual.
Esta es la tesis sostenida por numerosos alienistas. Según Esquirol, "El suicidio tiene todas las características de la enajenación mental". "El hombre sólo atenta contra su vida cuando padece delirios y los suicidas están enajenados".
Partiendo de este principio, el autor concluye que el suicidio involuntario no debería estar penado por la ley.
Falret y Moreau de Tours se expresan en términos casi idénticos. Es verdad que este último hace una indicación sospechosa en el mismo pasaje en el que enuncia la doctrina que suscribe: "¿Debemos considerar que el suicidio es, en todos los casos, el resultado de enajenación mental? Sin pretender resolver esta difícil cuestión nos inclinamos instintivamente hacia la respuesta afirmativa a medida que profundizamos en el estudio de la locura y adquirimos más experiencia  tratando a más enajenados".
En 1845, el doctor Bourdin había sostenido la misma opinión, pero menos moderadamente, en un documento que desde su aparición produjo cierto barullo en el mundo médico.

Émile Durkheim: "El Suicidio". Ed. Akal, 2015. Madrid. Pág.: 28

domingo, 11 de junio de 2017

Locuras Razonantes El delirio de Interpretación

LOCURAS RAZONANTES El Delirio de Interpretación
Paul Sérieux y Joseph Capgras (1909)




En Valladolid tuvo lugar un trabajo que va a continuar. Una nueva colección de libros denominada Biblioteca de los Alienistas del Pisuerga, cuyos responsables son los psiquiatras vallisoletanos Fernando Colina y Ramón Esteban y el psicoanalista de nuestra Escuela, José María Álvarez.
Este primer volumen está dedicado al libro de Paul Sérieux y Joseph Capgras (1909), Las locuras razonantes. El delirio de interpretación. Dedicado a glosar tanto el primer número de esta recién nacida Biblioteca como a la tarea intelectual de los responsables de la misma se dedicó la intervención del conferenciante invitado, el Prof. Dr. Rafael Huertas García-Alejo, investigador del Instituto de Historia de la Ciencia del CSIC.
En la Presentación del libro se destaca: «Por muchas razones, esta monografía constituye uno de los grandes hitos de la psicopatológica psiquiátrica(…). La obra está dedicada a los ‘interpretadores puros’, es decir, a esos sujetos que, sin oír visiones ni oír voces, desvarían pero a la vez manifiestan una extraña articulación entre la locura y la razón que les hace merecedores del calificativo de ‘locos razonantes’(…) Al analizar esta monografía de Sérieux y Capgras desde una perspectiva historiográfica se advierte, antes que nada, el ámbito problemático en el que se sitúa: las relaciones entre la locura y la razón.»

Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiana

viernes, 9 de junio de 2017

Breve Pincelada sobre el Duelo

Hombres tristes, por lo tanto, porque la tristeza del duelo se convierte en la amenaza predominante para quien se entrega a la esperanza y desdeña el culto al ayer que anula todo cambio de futuro.
Así lo entiende el propio Epicuro, "Nada sucederá en todo el tiempo que no haya sucedido en el tiempo infinito ya pasado".
Quien da todo por perdido nada tiene que perder. " No hay esperanza sin temor ni temor sin esperanza", afirmó Spinoza mucho más tarde, guiado por la misma preocupación ante la pérdida y el duelo que la acompaña.

Fernando Colina: "Deseo sobre Deseo"
Un libro muy jugoso, rico en erudición y lectura exigente.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo Zaragoza
Psicoterapeuta

domingo, 4 de junio de 2017

Maternidad Igualdad Fraternidad -Ibone Olza-



MATERNIDAD IGUALDAD FRATERNIDAD

Entrada del Blog de Ibone Olza. "Maternidad, Igualdad y Fraternidad"... Parece un libro necesario, la conciencia matriarcal empieza a resultar un "sufragio" de lo establecido social y culturalmente. 
"Patricia Merino explica sobre las madres como sujeto político en las sociedades poslaborales"
Rodrigo Córdoba Sanz.

Un padre igualitario pondrá el bienestar de sus hijxs por encima de sus propios deseos e inseguridades y sabrá respetar a la mujer que ha hecho posible su paternidad. El padre verdaderamente igualitario y entrañable es antipatriarcal por definición. No es posible una masculinidad ni una paternidad “nueva” sin haber efectuado el indispensable salto moral, cultural y existencial que supone para un varón renunciar al patriarcado, es decir, aceptar y respetar seriamente que las mujeres tienen derecho a deseos, opiniones y vida propia; que su condición de padre es independiente de su condición de pareja de la madre; y que la maternidad es un privilegio de las mujeres. Si estas convicciones son auténticas, no se alterarán en casos de conflicto: solo cuando un padre es capaz de atravesar una posible ruptura sin dejar de respetar a la madre de sus hijxs , sin instrumentalizar a las criaturas , y absteniéndose de usar los poderes que el sistema patriarcal le brinda contra la madre, se puede afirmar que ese hombre es igualitario; y solo en ese caso la convergencia de paternidad y maternidad es posible sin riesgo de perjuicio para niñxs y madres.
Siempre han existido y seguirán existiendo paternidades amorosas a pesar de la norma hegemónica de la paternidad patriarcal, pero nunca se han logrado a través de instrumentos legales y coactivos.
Patricia Merino
Esta cita de Patricia Merino está extraída de su libro Maternidad, Igualdad y Fraternidad. Me parece un libro importante y necesario, que contribuirá sin duda a visibilizar las profundas contradicciones y dificultades que nuestra sociedad tiene con la maternidad y los cuidados. Sobre todo, el libro ayuda a pensar hacia donde ir, desmontando algunas de las falacias que se aceptan dentro de la corrección política moderna o del supuesto progreso como verdades y que tan dañinas resultan para los más pequeños. Como botón de muestra valga esa de que es lo mismo maternidad y paternidad.
Precisamente la parte del libro dedicada a la paternidad es la que más me ha gustado: consigue explicar y visibilizar temas francamente difíciles como el problema de que la custodia compartida sea impuesta u otros. Creo que permite entender lo importante que es reconocer y nombrar las ncesidades de los más pequeños  en momentos de máxima vulnerabilidad críticos para su desarrollo.
Gracias Patricia Merino por haber escrito este libro. Seguro que no ha sido fácil,  pero sin duda ha merecido la pena. Nos va a servir para imaginar ese mundo mejor por el que tantas personas luchamos y seguir avanzando en su construcción poniendo la vida y sus cuidados en el centro de la política y lo social.

sábado, 3 de junio de 2017

"Disforia de Género" Jose María Álvarez





ENTREVISTA A JOSÉ MARÍA ALVAREZ

 "Disforia de Género".
Se trata de un tema ideológico, no sólo por el contenido acerca de la transexualidad, sino por las supuestas patologías asociadas. 
Rodrigo Córdoba Sanz


……  “En materia sexual muchos de esos cambios se deben a Freud. Lo llamativo, en mi opinión, es que pese a mostrarse un tanto conservador con la cuestión del falo –el famoso falocentrismo freudiano–, en lo tocante a la sexualidad, buena parte de los cambios a los que asistimos hoy día derivan de los descubrimientos que él realizó: en ocasiones inspiran nuevas vías de conocimiento, y otras veces sirven de motivo de crítica, con lo que, se quiera o no, determinan también el rumbo de las investigaciones.”
Contamos en esta ocasión en Tiresias, en la recta final hacia las próximas Jornadas de la ELP, con la palabra de José Mª Álvarez,  miembro de la ELP y de la AMP.
Tiresias: En el marco de las próximas Jornadas de la ELP  trabajaremos, como sabes, acerca de las elecciones de sexo, del registro que va de la norma a la invención. Es un  tema que nos convoca ya que asistimos cada vez más a cambios y alternativas que sin duda afectan o afectarán a nuestra forma de abordar la  clínica. ¿Qué puedes decirnos de estas nuevas alternativas, como  escuchar por ejemplo el llamado -y la llamada de algunas comunidades- al tercer sexo?
JM Álvarez: No sé si el mundo ha cambiado tanto como dicen o si en él coexisten lo inédito y lo de siempre, coexistencia que de existir no debe ser nada fácil a juzgar por el ruido de fondo que produce. Pero sí creo que en materia sexual muchos de esos cambios se deben a Freud. Lo llamativo, en mi opinión, es que pese a mostrarse un tanto conservador con la cuestión del falo –el famoso falocentrismo freudiano–, en lo tocante a la sexualidad, buena parte de los cambios a los que asistimos hoy día derivan de los descubrimientos que él realizó: en ocasiones inspiran nuevas vías de conocimiento, y otras veces sirven de motivo de crítica, con lo que, se quiera o no, determinan también el rumbo de las investigaciones.
Como sabemos, los desarrollos lacanianos a propósito de la sexuación y del goce son tan actuales que incluso marcan tendencia, es decir, que lo que comprobamos a diario en las consultas u observamos en la gente de la calle, le da la razón a Lacan en un hecho sustancial: por lo que parece, cualquier intento de normativizar la cuestión del sexo resulta inaplicable por la sencilla razón de que el goce es autoerótico, y el hecho de que cada quien goce a su manera, hace imposible aplicarle el grillete de la norma. Como analistas, no contribuimos a pergeñar una normativa ni más progresista ni más retrógrada, sino que nos limitamos a respetar la invención de cada uno y tratamos de analizar esas respuestas en función de la inexistencia de un supuesto prototipo de la relación sexual.
Esta particularidad del goce determina además la proliferación de nombres con los que hoy día se pretende asignar una identidad a las formas de gozar, uno de cuyos últimos intentos corresponde a las siglas BDSM, con las que se intenta agrupar cierto tipo de prácticas y fantasías sexuales poco habituales. Con anterioridad a estos intentos de nominación e identificación, los estudios de género, mediante el énfasis puesto en la construcción social, contribuyeron a cuestionar la norma de las relaciones heterosexuales y el coito como fin por excelencia. En este contexto surge el llamado “tercer sexo” o “tercer género”, cuyo ámbito semántico es amplio pues alude tanto a estado intermedio entre hombres y mujeres o un estado en el que se es ambos, como a un estado en el que no se es ninguno o se cambia de uno a otro, o se considera incluso una categoría aparte de lo masculino y lo femenino. Es ésta última acepción la que algunos consideran más apropiada para la denominación “tercer sexo”.
Esta pléyade de nombres e intentos de identificación, esta proliferación de categorías y en su caso de diagnósticos, muestra a las claras de qué manera en materia sexual cunde el malestar y resalta hasta qué punto la opacidad del goce se escapa, como agua entre las manos, a cualquier norma o clasificación.
Por último, es necesario mencionar la contribución que aporta a las elecciones del sexo la endocrinología moderna y la actual cirugía, así como el acceso a ese tipo de prestaciones por cuenta de la Seguridad Social.
Pero la transformación mediante la castración no es algo reciente. Describe Luciano de Samóstata la historia de amor no correspondido y trágico entre Estratónice y Cambabo. Entre los elementos referidos en la narración de esa leyenda se puede leer la castración a la que fue sometido Cambabo para evitar su unión con Estratónice. Este hecho no es único, ni mucho menos. En la época de Imperio se pueden leer breves menciones a la práctica de la castración en hombres, un tipo de castración que no estaba motivada por algún castigo. Estos hombre mudados en mujeres se vestían con ropas femeninas y se ocupaban de actividades tradicionalmente asignadas a las mujeres.
Desde el punto de vista sanitario, por fortuna estamos muy lejos de la época de Luciano. Pero la diferencia más notoria no se refiere al progreso de la Medicina, sino que radica en el aumento de demandas de ese tipo de intervenciones, aspecto sobre la que volveré más adelante.
 Tiresias: “No es la duda lo que vuelve locos a los hombres, sino la certeza” es una frase de  Nietzsche que  resuena en la teoría de las psicosis de Lacan y  que nos ubica, en rasgos generales,  en la locura del lado de la certeza y en la neurosis  con relación a la duda. Desde esta  premisa, ¿qué podríamos pensar de los sujetos que se dicen absolutamente seguros, con certeza, que son mujeres atrapadas en un cuerpo de hombre, como ocurre con muchos sujetos transexuales? ¿Cómo abordar esto desde la clínica?
JM Álvarez: La frase de Nietzsche pertenece a la autobiografía Ecce Homo, escrita en su periodo de locura álgida, de ahí que supiera bien lo que decía. Tendemos a pensar, sobre todo si el Seminario de Lacan dedicado a Schreber nos ha calado, que la certeza es lo más característico de la experiencia psicótica. Este elemento está presente en la mayoría de las caracterizaciones de la locura que realizaran los clásicos de la psicopatología. Pero Lacan en ese seminario asimila la neurosis a la pregunta –distinta en el caso del histérico y del obsesivo– y la psicosis a la respuesta, una respuesta que se da antes de que la pregunte se formule. Más allá del sustrato argumental que no viene ahora al caso, como imagen esta comparación es fabulosa.
Siempre que se la defina adecuadamente, la certeza, en mi opinión, es consustancial a la locura, por lo que no hay una sin la otra. Desde luego que los psicóticos también dudan. Eso nadie lo pone en cuestión. Dudan, como es natural, sobre cosas colaterales al corazón de su locura. Pero en lo tocante a su núcleo, la densidad de la verdad y del saber contenido en la certeza es distinta de la idea sobrevalorada, del fanatismo, de la estupidez o de raciocinio más acendrado. La certeza de la que hablan los psicóticos no sólo tiene un espesor especial que la distingue de las creencias o de las opiniones, sino que desempeña un papel crucial en el destino vital, organiza asimismo la forma de conducirse por el mundo y determina la mayor parte de las actividades cotidianas. Además de esa densidad tan llamativa que posee y del determinismo inexorable que impone, la certeza propia del loco suele apartarle del lazo social y condenarlo a una soledad radical. Pese a sus inconvenientes, como el pecio al que el náufrago se agarra en medio del océano, el loco se abraza a su certeza y la mantiene como el saber más auténtico e indeleble, como la verdad por excelencia de la que le daría vértigo dudar. Porque la certeza es necesaria para la locura, de ahí que cuando se pierde o se nubla, el sujeto cae en la perplejidad o en la melancolía. Y cuando se recupera y el sujeto vuelve a abrazarla, a veces dice entusiasmado: “Eureka, lo encontré”.
Como decía, quizá la certeza sea la experiencia más genuina de la locura, siempre y cuando se añada que esa certeza le inhabilita para el lazo social y le conduce inexorablemente a la soledad más absoluta. Si la certeza pudiera llegar a compartirse y contribuyera a facilitar la amistad y las relaciones, entonces locura y certeza no serían términos equivalentes. En ese caso convendría revisar qué entendemos por certeza, no vayamos a equivocarla con creencias o ideas sobrevaloradas.
Tan loca es la certeza sobre el sexo, la identidad sexual o la discordancia con respecto al género, como lo es la certeza sobre Dios, la familia o el psicoanálisis. Porque en la experiencia de la certeza no importa cuál sea el objeto sobre el que se cierne, sino que importan tres aspectos característicos:  en primer lugar, los relativos al saber incuestionable y a la verdad necesaria; en segundo lugar, los referidos al papel central que desempeña en la vida del loco; en tercer lugar, puesto que es una verdad incompartible, lo tocante a la exclusión de las relaciones a las que indefectiblemente aboca. Estas características pueden servirnos de guía en la clínica cotidiana, aunque el diagnóstico resulta a menudo bastante complejo y laborioso en aquellos casos en que la certeza coincide con la realidad, y aún más en aquellos otros que están cubiertos de una morralla de fenómenos obsesivos.
La locura puede ser ruidosa o silenciosa, común o estrambótica, discreta o llamativa, normalizada o enloquecida. Tan loca es una certeza que coincide con la realidad como otra que es extraña. Enfatizo esto para señalar la hipernormalidad con la que suelen presentarse muchos pacientes que solicitan informes para cambio de sexo. Desde luego, como más tarde mostraré, esa hipernormalidad es a veces cultivada, quiero decir que algunos solicitantes han aprendido muy bien el papel que deben representar para conseguir lo que vienen  a buscar.
  Tiresias: El significante transexual es bastante joven,  ¿cómo surge en la historia de la clínica psiquiátrica?
JM Álvarez: Cualquier pregunta respecto a la historia de la locura o de las alteraciones psíquicas debe tener presente que el interés médico-psicológico por este tipo de perturbaciones es relativamente reciente, de ahí que a veces no sepamos muy bien si eso no existía o simplemente no se recogía en los documentos. Por otra parte, aun cuando la historiografía pudiera asegurar que tal o cual desarreglo se dio en determinado contexto y periodo histórico, caeríamos en el error si pensáramos que su valor clínico y su significación social es la misma que se le asigna hoy día. Por tanto, en esta materia debemos movernos con cierta cautela cuando franqueamos los límites del siglo XIX hacia atrás.   Aunque la cuestión de la transexualidad se pierda, quizás, en la noche de los tiempos, en lo tocante a la historia de la psicopatología, las referencias al transexualismo y al travestismo fueron escasas durante el siglo XIX y primeras décadas del XX. Las menciono juntas, en principio, porque durante años se confundieron o no se diferenciaron. Citaré algunas de las más conocidas. La primera proviene de Esquirol y está publicada en su libro recopilatorio sobre las enfermedades mentales, titulado Des maladies mentales considérées sous les rapports, hygiénique et médico-légal y publicado en 1838. Se trata del caso de un hombre que se siente mujer y que padece, según Esquirol, una “inversion génitale”. Este autor lo considera un monomaniaco, lo que en su terminología quiere decir que razona perfectamente en todo lo que está fuera del epicentro de esa convicción.
Mucho más interesante son las dos descripciones que realizara Richard von Krafft-Ebing en su Psychopathia sexualis, obra amplísima que fue completada en los años veinte por el psiquiatra alemán Albert Moll. En esta obra se insiste en el “extraordinario deseo” que muestran algunos hombres por convertirse en mujeres, intenso deseo que les lleva a transformar no sólo las ideas y los sentimientos, sino también las sensaciones del cuerpo. La observación 354 presenta el caso de un hombre que se siente mujer. El valor documental de este texto, que por lo demás se nutre de un relato autobiográfico, no tiene parangón, en mi opinión, en esta materia. La observación 355 muestra el caso de una mujer que se siente hombre. Ambos tienen en común una “metamorfosis” (“una extraña transformación en todo su ser”, escribe Kraff-Ebing) que les sobrevienen durante una crisis típicamente psicótica. Abundante en manifestaciones locas, esta “metamorfosis sexual paranoica”, según califica el autor al primero de los dos casos, nos recuerda notablemente el  “pousse-à-la-femme” de Paul Schreber: “Entonces sentí de pronto un cambio en mí –escribe el protagonista de la observación 354–, y me creí cercano a la muerte; salté con mis últimas fuerzas del baño, pero había sentido una libido exactamente de mujer (…) ¿Pero quién podría describir mi espanto, cuando a la mañana siguiente, al despertarme, me sentí completamente transformado en mujer y que al andar o estar de pie, tenía la sensación de tener vagina y senos?”.  Cito con cierta abundancia las palabras de este paciente porque esa experiencia psicótica de transmutación sexual, acompañada de alucinaciones auditivas y cenestésicas, contrasta con numerosos casos de transexualismo que atendemos hoy día, en muchos de los cuales apenas se perciben signos evidentes de psicosis.
Pero los casos de transexualismo eran muy escasos y apenas se hayan referencias en la literatura especializada. Uno de ellos puede encontrarse en The Sexual History of the World War (1930), de Magnus Hirschfeld, En ella, este médico berlinés informa de una joven que trató de alistarse en el ejército alemán para participar en la Gran Guerra. Después de algunos intentos infructuosos, Hirschfeld la examinó y la declaró “un hombre psicológico”, con lo que se le abrieron las puertas del ejercito y sirvió como soldado masculino, convirtiéndose en un excelente combatiente. Hirschfeld, uno de los nombres ilustres de la historia de la sexología, desarrolló la teoría del tercer sexo, intermedio entre varón y mujer.
Seguramente el término ‘transexual’ proviene del artículo “Psychopathia Transexualis”, que D. O. Cauldwell publicó en 1949 en la revista Sexology (vol. 16, pp. 274-280). En este texto se refiere a esos casos inusuales de personas que desean pertenecer al sexo que no es el suyo, como Earl, el caso que le da pie a su descripción. En ese momento, tal como anota Cauldwell, los casos de transexualismo eran muy escasos en la práctica y en la literatura especializada. En la década de los cincuenta, los términos “transexual” y “trasexualismo” se fueron paulatinamente extendiendo entre los especialistas, sobre todo gracias a las obras de Harry Benjamin (El fenómeno transexual, 1966) y de Robert Stoller (Sexo y género, 1968).
 Tiresias: ¿Qué nos puedes decir de las posiciones de la psiquiatría, que resuelve estas certezas con la negación o directamente con la intervención quirúrgica eludiendo  la mayoría de las veces al sujeto?
 JM Álvarez: Desde hace poco más de un año me ocupo, en el marco del trabajo hospitalario, de informar del estado psicopatológico de los solicitantes de cambio de sexo. En nuestra Comunidad, según el protocolo de atención sanitaria, las personas afectadas de “disforia de género” –es la nueva categoría del DSM-V en la que se incluye a quienes experimentan una marcada incongruencia entre el género experimentado/expresado y el género asignado, incongruencia que debe darse durante al menos seis meses–, esas personas, decía, “necesitan un término diagnóstico que permita su acceso a la atención sanitaria y no sea usado para estigmatizar a la persona en el ámbito social, laboral o legal”. Pues bien, quien solicita ese cambio debe pasar previamente por Salud Mental, de cuyo informe favorable depende el acceso al tratamiento hormonal y más tarde, si así lo confirma el sujeto, a la cirugía.
Este tipo de decisiones no son precisamente las más gratas de mi jornada laboral. Sabemos que algunos sujetos enloquecen en el proceso o después de haber culminado el cambio de sexo. Sabemos también que otros se intentan matar (algunos seguramente lo consiguen) cuando se les cierra las puertas al tratamiento hormonal y a la cirugía. Por otra parte, también sabemos que algunos sujetos que han culminado el cambio permanecen estables, sin crisis, sin contratiempos reseñables durante los años que podemos seguirles.
Mi experiencia en este asunto es escasa, por tanto todo lo que diga no tiene más valor que la mera opinión. Decir que todos los transexuales son psicóticos, cosa que se escucha a menudo en determinados lugares, no aporta gran cosa, ni siquiera aunque eso fuera cierto. Las afirmaciones tan categóricas me dan repelús, más aún cuando tienen vocación universalista. No sé si puede elevar al rango de signo patognomónico de psicosis el transexualismo. No estoy seguro.
Hasta donde sé, podría repartir, sin ánimo de hacer ninguna clasificación, entre varios tipos a los transexuales con los que trato habitualmente. En primer lugar, el sujeto “hipernormal”, que de tan normal llama la atención. No se advierte en él ninguna discontinuidad, crisis, desencadenamiento, desanudamiento, llamémoslo como queramos, nada que indique una ruptura en su acontecer vital. Según dicen, desde siempre viven en un cuerpo que no se corresponde con ellos mismos. A uno de ellos sólo le he visto angustiado cuando se demoraba la posibilidad de iniciar el tratamiento hormonal. Cuando hablo con estos sujetos tengo la impresión de que en el transexualismo han encontrado un equilibrio mucho más potente que cualquier otro, sea delirante, fóbico, obsesivo o el que sea. Tengo curiosidad por saber cómo les irá dentro de diez años, por ejemplo.
Contrasta con este primer tipo el de los psicóticos fácilmente reconocibles. Por lo general han llevado una vida dura y marginal, con abuso de drogas y comercio sexual, etc. En estos casos, el empuje a la mujer no ha servido para reequilibrar la psicosis. Tampoco hay garantía alguna de que las hormonas o el bisturí les sirvan para algo; más bien al contrario.
Otro tipo bien caracterizado es el que presenta a sujetos que han sufrido un breve desencadenamiento, brevísimo, instantáneo a veces, e inmediatamente se ha rehecho con el proyecto de transformación en otro sexo. Se trata de sujetos más inestables, en esto distintos a los hipernormales, que han sufrido en la infancia algún tipo de abuso. Hace poco me decía alguien en la consulta que, cuando era niña, había sido violada y en ese momento pensó que si fuera chico, eso no le pasaría. Cuando el violador la dejó libre, fue a casa y lo primero que le dijo a su madre fue que quería tener “un pito”. Estos casos son muy delicados a la hora de prever qué será de ellos cuando avance la transformación.
El último tipo incluye a algunos sujetos que, cuando rascas un poco, se revela una patología importante. A partir de cierto momento tuvieron una revelación o iluminación, o cayeron en la cuenta de pronto de que sus malestares anteriores estaban provocados porque viven en un cuerpo que no se corresponde con ellos mismos. La particularidad de este último tipo es que cuando, sea por lo que sea, se les niega la posibilidad de la realización transexual, entonces intentan matarse. A veces sólo ese hecho llama la atención y hay que dar muchos rodeos para averiguar a qué se debió tal intento de suicidio, cosa que no siempre se logra a la primera ni a la cuarta.
Desde luego que si con un tratamiento por la palabra se puede evitar el paso por el quirófano, siempre se opta la palabra. Pero la locura es muy brava y no siempre lo simbólico atempera esa furia autodestructiva y gozosa.
A mí la cuestión del transexualismo me hace ver la locura más como una solución que como una enfermedad. Es cierto que hay que estar bastante chiflado para acogerse a una solución de ese tipo, tan radical. Pero el caso es que a veces funciona. La cuestión es saber cuándo puede funcionar y cuándo no. Mejor dicho, a quién le puede funcionar y a quién no.