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Paz y Ciencia

viernes, 24 de noviembre de 2017

Ludwig Wittgeinsten

Wittgeinstein es considerado un Sócrates moderno: el filósofo que más lejos llevó en este siglo los razonamientos de la lógica enigmática. Pero.. ¿Qué dice realmente Wittgeinstein?
Un hombre extraño, un lógico riguroso que priorizaba la poesía a la filosofía, alguien que heredó una inmensa fortuna y la repartió íntegramente, alguien que vio la muerte en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, un maestro que aconsejaba a sus alumnos renunciar a la filosofía, un alma atormentada, un amante de las novelas cómicas y de detectives, un solitario que cultivó las mismas amistades toda su vida. 

Escribió el Tractatus Lógico-Philosiphicus y de su posterior obra, más amigable, Investigaciones Filosóficas. Cualquiera que se interese en él, encontrará una enorme reputación en medios filosóficos y psicoanalíticos.

"Mi actitud hacia esa misma persona es la misma que hacia el alma. Según mi opinión, no tiene alma... El cuerpo humano es la mejor imagen del alma". Wittgeinstein.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. Psicorerapeuta

jueves, 23 de noviembre de 2017

El punto ciego. Daniel Goleman

Un penetrante de las diversas formas en que los seres humanos nos autoengañamos para protegernos de la ansiedad, el fracaso y el dolor, desde la actividad mental individual a la dinámica de toda la sociedad. Así entendido, el autoengaño ha de considerarse un mecanismo psicológico de defensa contra los dolorosos embates del mundo exterior.
El cerebro humano es capaz de filtrar la información que recibe selectivamente la información que recibe, y de esa manera, disminuir la conciencia de la memoria y las percepciones negativas. Este mecanismo crea un punto ciego que bloquea la atención y disminuye el impacto de las decepciones. Pero aunque el autoengaño es, en la mayoría de las ocasiones, beneficioso para la estabilidad psíquica y emocional, ya que su función es precisamente preservarla, a veces puede ser peligroso y perjudicial, tanto a nivel individual como social.

El punto ciego. Daniel Goleman.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza.
653 379 269

Lévi-Strauss

Las ideas de Claude Lévi-Strauss -el inventor de la antropología estructural han dado sus frutos a través  de muchos importantes pensadores de este tiempo: Jacques Lacan, Roland Barthes, Louis Althusser, Michel Foucault...
Sus ideas generaron complejos diálogos interdisciplinarios, de los que emergieron temas claves para toda la crítica actual.
Desplegó sus primeras propuestas sobre la función del tabú en el incesto (propiciar un cambio de mujeres entre diferentes grupos), hasta su identificación con el "pensamiento salvaje" atemporal, presente en todas las culturas.
También contribuyó a la estética contemporánea, sus interpretaciones del mito Amerindio (que revela el acto de transformación en los actos de creación) y sus descubrimientos precisos sobre cómo el arte toma vida.

Rodrigo Córdoba Sanz

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Artaud

Desde que se publicó por primera vez su libro El teatro y su doble en 1938, se considera uno de los más importantes surgidos durante este siglo. Destacados directores de escena, como el inglés Peter Brook, han llevado a la práctica algunos aspectos de su "Teoría de la crueldad", teatro con predomino de un lenguaje físico y gestual y de un abandono de todo tipo de teatro " psicológico".

La propuesta de Artaud intenta eliminar cualquier límite entre la vida y la obra de un hombre, criterio que extiende a su producción creativa: poesía, cine, dibujo y pintura.

Ni la enfermedad que padeció de niño, ni su adicción a las drogas, ni los tratamientos de rehabilitación, ni nueve años internado en manicomios, ni los electroshocks impidieron que Antotin Artaud se transformara para todos los movimientos de vanguardia en "el artista de la rebelión total".

Jugarse todo en cada escena.

Rodrigo Córdoba Sanz

martes, 21 de noviembre de 2017

La energía del mindfulness



THICH NHAT HANH


La energía del mindfulness o atención plena es el bálsamo que reconocerá y sanará a nuestro niño interior. Pero ¿cómo se cultiva esa energía?
La psicología budista divide la conciencia en dos partes, la conciencia mental y la conciencia-receptáculo. La conciencia mental es nuestra conciencia activa. La psicología occidental la llama "mente consciente". Para cultivar la energía de la atención plena, tratamos de implicar a la conciencia activa en todas nuestras actividades para estar realmente presentes en todo lo que hacemos. Queremos estar plenamente atentos cuando nos tomamos un té o cuando conducimos por la ciudad. Cuando andamos, queremos ser conscientes de que estamos andando. Cuando respiramos, queremos ser conscientes de que estamos respirando.

La conciencia-receptáculo, también llamada "conciencia raíz", es la base de nuestra conciencia. En la psicología occidental se denomina "mente inconsciente". Es el lugar en que se almacenan todas nuestras experiencias pasadas. La conciencia-receptáculo tiene la capacidad de adquirir y procesar la información.

Thich Nhat Hanh: <>. 2017.  Paidós. pág. 23

lunes, 20 de noviembre de 2017

El desarrollo humano




"La humanidad -dice Plotino- se halla a mitad de camino entre los dioses y las bestias". Pues bien, mi interés es precisamente rastrear la prehistoria y la historia que han conducido al ser humano hasta tan delicada situación.
Para empezar esta investigación tendríamos que remontarnos a los primeros momentos de la humanidad, hace ya varios miles de años, en una época legendaria conocida como lejano Edén o paraíso prehistórico.
Si bien el hombre y la mujer descienden de las bestias es muy probable que acaben siendo dioses. A fin de cuentas la distancia entre hombre y dioses no es mucho mayor que entre hombre y bestias.



Ken Wilber

Libertad y permisividad





Miguel de Unamuno. Autor anónimo 1864


Miguel de Unamuno decía:

"Se dice, y acaso se cree, que la libertad consiste en dejar crecer una planta, en no ponerle rodrigones, ni guías ni obstáculos; en no podarla a que tome ésta u otra forma; en dejarla que arroje por sí, y sin coacción alguna, sus brotes y sus hojas y sus flores. Y la libertad no está en el follaje, sino en las raíces, y de nada sirve dejarle al árbol libre la copa y abiertos de par en par los caminos del cielo, si sus raíces se encuentran, al poco de crecer, con dura roca impenetrable, seca y árida o con tierra de muerte"

La idea de abrir de par en par las puertas de la felicidad consiste en descubrir aquello que verdaderamente hace progresar al hombre, de modo que su proyecto como persona sea lo más rico y positivo posible. Dado que el ser humano es perfectible y defectible, el uso adecuado de la libertad y la voluntad serán las velas que empujen su navegación a buen puerto.

Por el contrario, permisividad significa que uno ya no tiene prohibiciones, ni territorios vedados ni impedimentos que lo frenen, salvo las coordenadas externas de las leyes cívicas.

martes, 14 de noviembre de 2017

Simone de Beauvoir. Aproximación




El reconocimiento de Simone de Beauvoir como filósofa es inestable. Sufre recursivamente movimientos sísmicos. Ha sido corriente la expresión de reticencias críticas al reconocimiento de su condición de filósofa. Esto se debe a que Simone de Beauvoir reparte sus publicaciones entre la filosofía, el ensayo y la novela y, también el testimonio. La predominancia de este último ha favorecido el afianzamiento de la tendencia a considerar a Beauvoir como memorialista en detrimento de su condición de filósofa. Hay que tener en cuenta la irrupción constante en su discurso de una subjetividad móvil como origen de la escritura con su habitual énfasis en la singularidad. Extremo al que, por otra parte, se suma la favorable predisposición de Beauvoir a proyectar una literaria expresividad emocional y un cierto sentido de la autenticidad que no sustrae ni ante los aspectos más íntimos de su propia vida.
El hecho de que Beauvoir escribiera numerosas novelas que son transposiciones más o menos flagrantes de su vida, ha sido la excusa ad hoc para conceptuarla sólo como memorialista, significando con ello que sus posibilidades expresivas se dan mejor en la narración autobiográfica y en la ficción apegada a la memoria y la historia personal.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. 653 379 269

domingo, 12 de noviembre de 2017

Trauma



Desde el comienzo de su enseñanza, Lacan tomó distancia de una concepción del trauma como simple expresión de accidente. "Pues afirmar del psicoanálisis como de la historia, que en cuanto ciencias son ciencias de lo particular, no quiere decir que los hechos con los que tienen que vérselas sean puramente accidentales, si es que no facticios, que su valor último se reduzca al aspecto bruto del trauma". Así que el trauma solo se entiende en la estructura.

Este punto se verifica especialmente en los traumatismos de masas. En efecto, incluso las contingencias sufridas por un gran número de personas resuenan de manera única en cada una. El desafío crucial en el enfoque psicoanálitico del tratamiento de los traumas de masas, como los que experimentaron los habitantes de Nueva York en 2001 y en Madrid en 2004, es apuntar a lo singular del sujeto.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Ferdinand de Saussure



Todo lo que nos habla de algo distinto de sí mismo es un SIGNO

Ferdinand de Saussure (1857-1913) estaba disconforme con la lingüística del siglo XIX porque ésta evitaba cuestionarse profundamente qué es el lenguaje y cómo funciona. Decidió entonces investigarla por sí mismo. Hacia 1911, ya había dictado tres veces su Curso de Lingüistica General. En él, proponía a sus alumnos dejar de lado el estudio del lenguaje a través de su historia (la filología) y analizarlo como una estructura (la lingüística). Según su aproximación, las palabras, todas, tenían un componente material, un sonido, una marca sobre una página -a este componente lo llamó el significante- y un componente mental: el concepto o la idea representada por el significante - a este otro lo llamó el significado-. A partir del principio básico que significante y significado juntos formaban un signo, la lingüística saussuriana se convirtió en el modelo clave para toda la investigación de la comunicación humana.
Saussure quedó tan impresionado con su descubrimiento que no se preocupó por escribir una sola palabra. Al morir, sus alumnos compilaron y publicaron sus clases después de su muerte.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza
Página Profesional

viernes, 10 de noviembre de 2017

Descifrar verdades

Construimos símbolos en un esfuerzo por comprender que nos llevó más allá del objeto de la comprensión. Foucault señala al respecto:

"El mundo era un libro, un libro abierto en el que se podía descubrir la verdad, o más bien, en el que la verdad, las verdades, se mostraban por sí mismas, y se mostraban esencialmente bajo la forma de una remisión recíproca, es decir, de la semejanza y de la analogía. Y era, al mismo tiempo, un mundo en el interior, del cual había que descifrar las verdades que estaban ocultas, y que se daban ocultándose y se ocultaban dándose; es decir, un mundo que estaba lleno de claves, de claves que había que descifrar."

Conocer era entonces descubrir las claves, para manejarlas con sistemática habilidad en la tarea de desvelar la naturaleza oculta de las cosas.

"Lo que es necesario echar abajo. No solamente la visión, el ojo, o la escucha, el martillo, sino también el entendimiento. Es decir, es la relación entre las palabras y las cosas lo que se trata de impedir remontándose hacia la síntesis que unifica y verifica, deslizándose como referente trampa, veneno mental para crear la afasia de la que habla, recordémoslo, Foucault en el prefacio de Les mots et les choses, como si presintiera lo que va a realizar en este libro a la manera performativa." Oulahbib, L.: La phisolophie cannibale. París

Como vemos, la hermenéutica no es suficientemente buena en el trabajo de Michel Foucault. Él desarrolló su propio sistema. Mucho más agudo, penetrante, personal, original, en el que casi de una manera psicoanalítica, "... en el que se podía descubrir la verdad, o más bien, en el que la verdad, las verdades se mostraban por mismas."

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza.
653 379 269

sábado, 4 de noviembre de 2017

La conciencia de enfermedad



Si nos cuesta tanto definir la enfermedad mental y la salud psicológicas, ¿no será porque nos esforzamos en  conceptos destinados también a la medicina somática?


La conciencia que el enfermo tiene de su enfermedad es rigurosamente original. No hay nada más falso que el mito del loco que ignora estar enfermo; la distancia que separa la conciencia del médico de la del enfermo no se mide por la distancia que separa el saber de la enfermedad y su ignorancia. El médico no está del lado de la salud que posee todo saber sobre la enfermedad que ignora todo sobre sí misma, hasta su propia existencia. El enfermo reconoce su anomalía y le da, por lo menos, el sentido de una diferencia irreductible que lo separa de la conciencia y del universo de los demás. Pero el enfermo, por lúcido que esté, no tiene, no tiene la misma perspectiva que el médico sobre su dolencia; nunca toma esa distancia especulativa que le permitiría comprender la enfermedad como un proceso objetivo que se desarrolla en él, pero sin él. La conciencia de la enfermedad está atrapada en el interior de la enfermedad; está anclada en ella y, en el momento en que la percibe la expresa. El modo en que el enfermo acepta o niega su enfermedad y el modo en que la interpreta y da significación a sus formas más absurdas son elementos que constituyen una de las dimensiones esenciales de la enfermedad. Lo que se registra no es ni un derrumbe inconsciente dentro del proceso mórbido ni una conciencia lúcida, no integrada y objetiva de ese proceso, sino que hay un reconocimiento alusivo, una percepción difusa de un decorado mórbido sobre el fondo del cual se destacan los temas patológicos.


Michel Foucault: "Enfermedad Mental y Psicología". Paidós, 2016
Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. www.rcordobasanz.es

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Sistema de mantenimiento y reparación de nuestro organismo



El Dr. Mario Alonso Puig acuña este término para indicar que el mundo requiere
 reducir la velocidad a la que se deteriora. Existe en la naturaleza, como bien nos recuerda la termodinámica, una tendencia a la entropía, esto es, al desorden. Mantener un determinado orden exige energía y dedicación, e, incluso, a veces, por qué no reconocerlo, un elevado nivel de compromiso.
Nuestra musculatura, con el tiempo, se va estropeando. Por eso, las personas que practican regularmente ejercicio físico mejoran su salud.
Si indagamos en los últimos avances de las neurociencias -sobre todo de la afectiva y contemplativa-, descubriremos claves fascinantes que nos pueden ayudar a reducir de manera importante ese deterioro al que se ven sometidos el cuerpo, la mente, y quizás nuestra alma. El no tomarnos en serio su cuidado, antes o después tendrá, probablemente, consecuencias negativas para nuestra vida.
Gracias a la corteza cerebral podemos pensar, oír o hablar. Partes del sistema límbico que nos permite experimentar sentimientos. Sin embargo, hay otras regiones del sistema nervioso y que incluye núcleos en distintas partes del encéfalo y nervios que se extienden a lo largo y ancho del cerebro al que prestamos poca atención, desde las que parecen más sencillas hasta las que son increíblemente complejas.
De las dos partes del sistema nervioso vegetativo, que se conocen como sistema nervioso simpático y sistema nervioso parasimpático, una de ellas, el parasimpático, es precisamente el máximo responsable de cuidar de las células y tejidos, y de que no les falten los recursos que precisan para llevar a cabo sus complejas funciones. Y es también el encargado de reducir y enlentecer el deterioro de dichas células y tejidos para que así podamos vivir no sólo más, sino también mejor.
El sistema simpático está alerta para que no haya interferencias dentro del equilibrio. Como medida de protección.

Rodrigo Córdoba Sanz. 653 379 269. Lacarra de Miguel 27, 2C. Zona Centro