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Paz y Ciencia

lunes, 25 de marzo de 2019

Salud física y mental



Nuestros bloqueos provocados por dolor, la pena, la ira o la desesperación quieren subir siempre a la conciencia mental desde el sótano, pero nosotros no queremos que suban esos huéspedes no invitados, porque nos resulta doloroso verlos. Así que tratamos de bloquearles el paso con actividades distractoras como leer, conducir, ver la televisión. Esperamos que si el salón está ocupado, esas desagradables formaciones mentales no aparecerán.

Pero todas las formaciones mentales necesitan circular. Si no las dejamos surgir, se crea una mala circulación en la psique y se manifiestan síntomas de enfermedad mental y depresión en la mente y en el cuerpo.

A veces, cuando nos duele la cabeza, nos tomamos una aspirina, pero el dolor de cabeza no desaparece. A veces, este tipo de jaqueca puede ser un síntoma de enfermedad mental. Tal vez tengamos alergias. Aunque pensemos que es un problema físico, las alergias pueden ser también un síntoma de enfermedad mental. Los médicos nos aconsejan tomar medicamentos, pero a veces estos seguirán reprimiendo nuestras formaciones internas, empeorando nuestra enfermedad.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Núm. Col.: A-1324
Zaragoza (Zona Centro)
Teléfono: 653 379 269
Página Web: www.rcordobasanz.es

jueves, 21 de marzo de 2019

¿Los bipolares son más creativos?




Hay un cierto mito sobre creatividad y enfermedad mental con un fondo de razón. Es cierto que los artistas padecen más trastornos mentales y muy cierto que tienen una especial sensibilidad. En general, el porcentaje de poetas, pintores o escritores con algún trastorno psíquico parece ser más alto que en el resto de la población, pero de ello no debe inferirse que el trastorno bipolar lleva a la genialidad. Los estudios que relacionan creatividad y trastorno bipolar apuntan a una alta presencia de personas con talento artístico entre los familiares de pacientes bipolares, que muchas veces padecen formas atenuadas de la enfermedad. La mayoría de los expertos coincidirían en que el proceso creativo es tan importante como la inspiración como la disciplina o la capacidad de trabajo. El trastorno bipolar podría facilitar la creatividad y la inspiración -en personas dotadas para el arte-, pero si no se trata correctamente, impedir del todo la regularidad del trabajo y con ello obtener algún beneficio de la creatividad.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
E-mail: rcordobasanz@gmail.com
Página Web: www.rcordobasanz.es

miércoles, 20 de marzo de 2019

La mente necesita una buena circulación




Sabemos que hay toxinas en nuestros cuerpos y que si la sangre no circula bien, esas toxinas se acumulan. Para mantener una buena salud, el cuerpo se ocupa de expulsarlas. Cuando la sangre circula bien, los riñones y el hígado pueden desempeñar su tarea de eliminar toxinas. Podemos servirnos de un masaje para ayudar a que la sangre circule mejor.

También en nuestra conciencia puede haber una mala circulación. Podemos estar bloqueados por el sufrimiento, el dolor, la pena o la desesperación; es como si tuviéramos una toxina en nuestra conciencia. Llamamos a esto "formación interna" o "nudo interno". Abrazar el dolor y la tristeza con la energía del mindfulness es como dar un masaje a nuestra conciencia. Cuando la sangre no circula bien, los órganos no pueden funcionar correctamente y enfermamos. Cuando la psique no circula bien, la mente enferma. El mindfulness estimula y acelera la circulación para que supere los bloqueos producidos por el dolor.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
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lunes, 18 de marzo de 2019

Vencer el temor al rechazo



Está comprobado que el sentimiento de ser rechazado, real o no, provoca un fuerte bajón de autoestima, además de culpa e inseguridad, donde la persona afectada, especialmente la sensible y ansiosa, se cree víctima en sus relaciones de amor y amistad y tiende al aislamiento.

El tema es que dada la naturaleza preponderantemente social del ser humano, el rechazo es una de las experiencias más negativas que puede experimentar una persona en cualquier etapa de su vida: "El cómo se enfrenta a este tipo de situación dependerá de una serie de habilidades sociales que posea la víctima, independiente de su género".

A partir de la premisa: ´el que no se quiere a sí mismo no puede querer a nadie´, algunos psicólogos apuntan a la ineludible importancia de que los padres le asignen mayor atención a los niños recién nacidos, porque es donde se gesta el tipo de conducta. "En la edad temprana el menor puede llegar a sentir el "rechazo parental" (negligencia emocional del padre y de la madre), que suele ser común porque ellos están absorbidos en sus vidas, trabajos, compromisos sociales y preocupaciones cotidianas que no le permiten fortalecer el vínculo afectivo, aunque estén presentes en la casa con sus niños. El chico generalmente cree que hay algo malo en él, y ese sentimiento lo traslada a otros planos sociales".

Hay, sin embargo, ese otro aspecto del sentimiento de rechazo por el llamado síndrome de Peter Pan, donde el problema no es cuestión de edad. "No es un tema relativo exclusivamente para los menores o adolescentes, ya que pueden haber personas mayores y hasta otros que lleguen al final de su existencia, encerrados en actitudes de niños, y de ahí que ante cualquier adversidad o casualidad, sienten y creen que son objetos de rechazo".

Y ante la pregunta obvia, ¿cómo prevenir? Los psicólogos coinciden en la responsabilidad paterna, para enseñarles a sus hijos a quererse a sí mismos, reforzando sus cualidades y minimizando los errores, pero corrigiéndolos con cariño.

"La sobreprotección es, pues, una manera de darle una herencia negativa para el menor, que después, al crecer, no se animará a lanzarse al mundo, a exigir atención de todos, y eso forma una cadena de generaciones si es que más tarde aplica la misma actitud con sus hijos", afirman desde la psicopedagogía.

Artículo extraído del libro: ¿Tengo TLP?, y si lo tengo, ¿Qué? de LAURI

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
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viernes, 15 de marzo de 2019

Situaciones complejas que pueden surgir durante la intervención (TLP)




1. Hay que explorar las amenazas de suicidio siempre porque no son llamadas de atención, aunque en algunos casos puedan tener un carácter potente comunicativo de malestar o queja. 
En consulta trabajaremos con el paciente para que entienda que la autolesión tiene un SIGNIFICADO en su vida y en el momento en el que aparece. Es un trabajo difícil porque responde a dificultades en la expresión emocional, porque nos encontramos ante situaciones en las que es esencial parar la conducta autolesiva por el peligro que supone y porque las autolesiones terminan teniendo un carácter adictivo por las sensaciones tan fuertes que experimentan durante el acto en sí mismo.

2. Las consideraciones generales que debemos tener en cuenta ante el TLP son las siguientes:
- Nunca debemos desestimar los avisos o amenazas suicidas o parasuicidas por parte del paciente.
- Debemos evitar llevar acciones sanitarias o clínicas que supongan factores de mal pronóstico para el paciente. Como no estar disponible en crisis, juzgar la conducta por factores de índole moral, invalidar la experiencia emocional, atender a las crisis emocionales con medidas basadas exclusivamente en la farmacopea o ingresos muy frecuentes.
- Lo aconsejable para el tratamiento de este tipo de pacientes es que estén inscritos en un equipo multidisciplinar donde se lleve la gestión del caso en red.
- Tenemos que tener en consideración que el TLP se define por la inestabilidad emocional, por lo que las pretensiones deben ser modestas para no frustrar ni frustrarnos y esperar las crisis como parte del proceso.

3. Los motivos principales por los que los pacientes con TLP se autolesionan son:
- Para sentir alivio.
- Para demostrar lo mucho que sufren.
- Para pedir ayuda.
- Para obtener un castigo.
- Como forma de agredir o castigar a los demás.
- Otros motivos menos frecuentes serían: para sentir un motivo real para experimentar dolor, para sentirse vivos/reales, para comprobar que no están soñando, para salir de un estado disociativo, para experimentar sensación de purificación o limpieza.

4. Se calcula que los TPs afectan a más del 30% de los individuos que fallecen a causa de suicidio, a alrededor del 40% de los individuos que realizan intentos de suicidio y aproximadamente al 50% de los pacientes ambulatorios psiquiátricos que fallecen por suicidio. En las poblaciones clínicas, se estima que los pacientes con TLP se encuentra entre el 8% y el 10% una proporción bastante superior que la población en general. Aproximadamente el 10% con Trastorno Límite de la Personalidad se suicidan. El 60%-70% llevan a cabo intentos de suicidio.
5. Lo que se recomienda hacer cuando el paciente no colabora o adopta una actitud negativista o desafiante y hostil es no actuar en base a los sentimientos que puede despertar en el terapeuta porque no le estaríamos ayudando, esto es, controlar la contratransferencia negativa.
Lo mejor es hacer lo siguiente: enmarcarlo dentro del proceso que supone este tipo de psicoterapias en pacientes que podemos considerar muy graves, tener una actitud de espera y verlo como una fase en la que si tenemos la paciencia suficiente, sin cambiar nuestro discurso, el paciente se dará cuenta de sus conductas en las sesiones y pronto cambiará. La cuestión nuclear es adecuarnos al momento y a las necesidades del paciente, manteniendo un límite hacia la terapia.

6. Las principales recomendaciones de las guías de práctica clínica para el manejo de la crisis del TLP son las siguientes:
- Mantener una actitud calmada y no amenazadora.
- Entender la crisis desde el punto de vista de la persona afectada.
- Analizar las razones de la angustia de la persona afectada.
- Realizar preguntas abiertas que expresen empatía, realizar afirmaciones de validación, identificar el inicio y la evolución (pronóstico) de los problemas actuales.
- Se recomienda tratar de estimular a la persona afectada para que reflexione sobre posibles soluciones.
- Se recomienda abstenerse de ofrecer soluciones antes de recibir una plena aclaración de los problemas.
- Se recomienda analizar otras opciones antes de plantearse el ingreso o la hospitalización.
- Se recomienda ofrecer un seguimiento apropiado al cabo de un período consensuado con la persona afectada.

7. Las autolesiones son componentes comunicativos entre otros motivos. Hay muchos casos en los que se realiza la autolesión como la única forma que tiene la persona de validar su propia experiencia emocional. En muchas ocasiones nos encontramos con un entorno que le dice a la persona cómo se siente, sin que ella se sienta de esa forma, la única vía para validar su propio punto de vista es llevando a cabo las autolesiones, de esta forma si le dice a los demás que se encuentra mal.
En mi opinión detrás de todos los motivos de autolesión subyace el componente comunicativo; puede ser una demanda, una queja, una llamada de atención, una forma de decir me encuentro mal y no sé ya cómo expresarlo. En ocasiones pueden tener vidas funcionales, pareja, hijos o vivir en matrimonio, otras veces con sus padres, sean las circunstancias que sean la persona no se siente entendida (aunque sí lo sea). Esto se engarza con otros motivos, como puede ser el castigo a sus familiares y/o a sí mismo/a. 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Teléfono: 653 379 269
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Zaragoza (zona centro).

jueves, 14 de marzo de 2019

Abordaje Familiar en el TLP. Algunas consignas




1. La terapia sistémica trabaja mucho sobre este tema. Se trata de una lógica de tipo circular, en contra de causa-efecto promovido desde la mayoría de enfoques psicoterapéuticos. Muy probablemente el trato (efecto) que los padres dan a los niños esté determinado por el temperamento y las reacciones del propio hijo (causa), que a su vez se convierte en efecto. Esto hace que se convierta en una cadena difícil de romper. 
El resultado es lo que se llama alta emoción expresada, una atmósfera familiar donde hay un clima de tensión que genera juegos relacionales, sistemas que no se acoplan.

2. La crítica en el seno familiar del TLP conduce a reproches y descalificaciones mutuas que producen problemas familiares y para el afectado. El afectado suele responder pensando que nadie le conoce, que no le importa a nadie, surge su pensamiento dicotómico y suele conducir también a conductas parasuicidas y suicidas. No podemos decir que el afectado sea siempre una víctima porque forma parte de un sistema y él o ella también contribuye al desasosiego de los padres o de la pareja.

3. La dinámica que se denomina "tela de araña" tiene que ver con que en las situaciones familiares es frecuente que se produzca resentimiento por la conducta de algún miembro de la familia; esto puede generar que los demás miembros acumulen aspectos negativos del pasado y/o reprochen dichas conductas enrareciendo el ambiente familiar y generando discusiones en las que unos se quejan y otros se defienden contraatacando. Todo esto impide un clima familiar agradable.

4. Con respecto a la sobreimplicación y la sobreprotección, algunos de los progenitores puede encontrarse excesivamente implicado en las dificultades de su hijo, sintiéndose responsable de lo que pueda suceder, y como considera que en general no toma decisiones constructivas, tiende a vigilar o criticar las decisiones del hijo o hija. Todo esto genera un deterioro en la convivencia familiar y en el propio hijo sobreprotegido que podría hacer intentos fallidos de independización y/o una dependencia excesiva que aumenta más el déficit de las decisiones del afectado.

5. Es frecuente la triangulación, disfunciones familiares en las que un hijo se puede encontrar atrapado por intentar mantenerse leal a sus progenitores; unas veces, intentará mediar acuerdos entre ambos, otras veces intentará sustituir las insatisfacciones de uno de los miembros de la pareja, otras se sentirá como responsable, como cuidador... Es decir, el hijo puede sobreimplicarse en una relación que no le corresponde. Ése es el efecto.

6. Las recomendaciones que se llevan a cabo ante una crisis en la práctica clínica son:
- Incorporar a los familiares en la intervención de la crisis con el consentimiento del paciente, tanto en la recogida de información, valoración de la crisis y sus causas como en la formulación del plan de intervención.
- Se recomienda llevar a cabo acciones que reduzcan los factores de mal pronóstico dentro del ámbito familiar como pueden ser: la triangulación del paciente en el conflicto de la pareja conyugal, la sobreprotección, la hostilidad, la crítica continua o juzgar constantemente el comportamiento del otro.

7. El papel que juega el apoyo familiar en una persona con diagnóstico de Trastorno Límite de Personalidad es fundamental. 
Hay que reducir la alta emoción expresada, esto es, las críticas, los reproches, evitar cualquier atisbo de agresividad, reconducir los desequilibrios relacionales. Para esto hay que convertirse en un "experto" de la enfermedad y no sobreimplicarse. Lo que hay que hacer es validar, aceptar la enfermedad y a la persona, informarse, acudir al profesional cuando se requiera y sea pertinente. Saber detectar las crisis y trabajar la relación afectiva con el afectado y la comunicación con él o ella.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro) C/ Lacarra de Miguel 27, 2C. (General Sueiro).
Teléfono: 653 379 269
E-mail: rcordobasanz@gmail.com
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miércoles, 13 de marzo de 2019

Habilidades de Tolerancia al Malestar




1. La capacidad de tolerar el malestar y aceptarlo es un objetivo esencial en salud mental, al menos, por dos razones. La primera es que el dolor y el malestar son parte de la vida humana, no pueden ser eliminados ni evitados de la existencia, al menos en su totalidad. No aceptarlo conduce a mayor dolor. En segundo lugar, la intolerancia al malestar, al menos a corto plazo, es parte de cualquier intento de cambio de uno mismo; de otra manera los impulsos contrarios al cambio interferirán en todos los esfuerzos que pongamos en marcha para establecer los cambios deseados.

2. Las habilidades de tolerancia a malestar, sus estrategias constituyen una progresión natural de las habilidades básicas de conciencia. Tienen que ver con la capacidad de aceptar, de una manera no evaluativa ni enjuiciadora, a uno mismo y a la situación actual; es la habilidad para percibir el propio ambiente sin querer que sea diferente, para experimentar el estado emocional actual sin intentar cambiarlo y para observar las pautas de pensamientos y acciones propios sin intentar controlarlos o detenerlos.

3. Los ejercicios de media sonrisa es aceptar y tolerar el propio cuerpo. Para hacerlo debemos relajar el cuello, la cara y sus músculos y después sonreír con los labios. Intentar adoptar una expresión facial serena. Así podemos controlar nuestras emociones. Si nuestras caras expresan aceptación, tendremos más probabilidades de tener una actitud de aceptación. Hay que llevarlo a cabo a lo largo del día en diferentes ocasiones.

4. La aceptación radical consiste en dejar de luchar contra una realidad. El término radical implica que la aceptación tiene que venir de dentro y ser completa. La aceptación es el único camino para salir del infierno. Es la vía para transformar el sufrimiento que no se puede tolerar en dolor que podamos soportar.
El sufrimiento es dolor más no aceptación del dolor. El sufrimiento aparece cuando la gente no es capaz de aceptar el dolor o se niega a hacerlo.

5. La buena disposición frente a la terquedad es aceptar la situación y responder en consonancia. Es hacer lo que funciona, lo que necesita la situación y el momento actual. Terquedad es imponer la voluntad de uno sobre la realidad: intentar cambiarlo todo (incluido el entorno) o rechazar lo que se necesita. Es justo hacer lo opuesto a lo que se necesita.

6. Los métodos de distracción tienen que ver con reducir el contacto con estímulos emocionales, hechos que despiertan emociones. O en algunos casos funcionan cambiando parte de la respuesta emocional. Existen siete habilidades de distracción:
- Llevar a cabo actividades distractoras, el objetivo es modular las emociones de diferentes formas.
- Ayudar a los demás, hace que concentremos la atención en lo que podemos hacer por los demás y dejemos de pensar en nosotros mismos.
- Hacer comparaciones, esto ayuda a reorientar la atención de uno hacia los demás, pero de una manera diferente. Nos sirve para ver nuestra posición bajo un prisma más positivo.
- Generar emociones opuestas, consiste en reemplazar la actual emoción negativa por otras u otras menos negativas. Esta estrategia interfiere con el estado de ánimo actual.
- Dejar de lado la situación negativa, para ello debemos bloquear nuestra mente o abandonarla físicamente, así se reduce el contacto con los estímulos emocionales asociados con la situación.
- Distraerse con pensamientos positivos, lo cual llena la memoria a corto plazo con otros pensamientos de manera que los pensamientos activados por la emoción negativa no pueden seguir su curso.
- Experimentar otras sensaciones intensas, puede interferir en el componente fisiológico de la emoción actual.

7. La terapia dialéctico conductual no pretende evitar las situaciones y experiencias dolorosas. Una consigna clara es evitar el evitar. Otro método conductual muy empleado es la exposición a la situación para acostumbrarnos a la situación y dejar de tener miedo o ansiedad, otras técnicas son, por ejemplo, el modelado.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza (Zona Centro).
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martes, 12 de marzo de 2019

Habilidades de regulación de las emociones




1. Las habilidades de regulación de emociones consisten en mejorar el control de las emociones. Según refiere Linehan el principal error de estas personas (TLP) es que se instruyen a sí mismo a no sentir lo que están sintiendo. Este estilo es el resultado de un medio invalidante a nivel emocional, que obliga a las personas a sonreír cuando se encuentran tristes, a ser agradables cuando están enfadadas y a confesar y sentirse perdonados cuando se sienten culpables. Muchos de los pacientes proceden de entornos en los que las personas tienen un buen control cognitivo de las emociones. Frecuentemente los pacientes con TLP resisten cualquier intento de controlar sus emociones porque eso implicaría que los demás están en lo cierto y ellos se equivocan. Por lo tanto, sólo se pueden enseñar habilidades de regulación de las emociones en un contexto de autovalidación emocional.
Las habilidades específicas que trabaja el grupo de Linehan son: 1) Identificar y etiquetar emociones; 2) Identificar obstáculos para el cambio de las emociones; 3) Reducir la vulnerabilidad de la mente emocional; 4) Incrementar la frecuencia de los acontecimientos emocionales positivos; 5) Incrementar la consciencia ante las emociones del momento; 6) Llevar a cabo la acción opuesta; 7) Aplicar técnicas de tolerancia al malestar.

2. El objetivo principal de las técnicas de tolerancia al malestar es cómo reducir el sufrimiento siendo consciente de la emoción actual y llevando a cabo la acción opuesta.

3. La vulnerabilidad emocional se trabaja entendiendo las propias emociones, reduciendo la vulnerabilidad emocional (aprendiendo a reducir la vulnerabilidad negativa y aprender a incrementar las emociones positivas) y reducir el sufrimiento emocional. Es fundamental porque es un talón de Aquiles del TLP, sus emociones son reactivas, oscilantes y en ocasiones no les permiten pensar con claridad, llevando a comportamientos impulsivos.

4. Entender las propias emociones supone aprender a identificar las emociones tal y como las experimentamos. Aplicar las habilidades de conciencia y descripción de las emociones. También, aprender a identificar lo que impide la reducción de emociones negativas intensas analizando las funciones de las emociones, los propósitos a los que sirven o las necesidades que satisfacen.

5. Las habilidades que se llevan a cabo en Terapia Dialéctico Conductual para incrementar las emociones positivas partimos de estas premisas: cuando nos hallamos dominados por fuertes emociones, nuestras emociones tienden a distorsionarse, pero eso no significa que todas las emociones sean el resultado de percepciones distorsionadas. Por lo tanto, controlar los eventos que generan la emoción positiva, incrementa la exposición a eventos positivos en la vida de las personas. Requiere una postura activa y gran persistencia.

6. El método para introducir cambios en las emociones según la TDC es ser consciente de las emociones actuales, significa experimentar las emociones sin juzgarlas, intentar inhibirlas, bloquearlas o distraerse de ellas. La idea básica es que la exposición a emociones dolorosas o molestas, sino están asociadas a consecuencias negativas, extinguen su habilidad para estimular emociones negativas secundarias. Cuando una persona juzga como mala sus emociones negativas, se siente de forma natural, culpable, enfadada y ansiosa. La tolerancia es entonces más difícil. Sabemos que, si desde el principio la persona puede reducir su sentimiento de culpa o malestar acerca de las emociones negativas, conseguiría tolerar la situación dolorosa.

7. Con respecto a los principales mitos respecto a las emociones, podemos empezar diciendo que hay que desarrollar contraargumentos para tales ideas. Además estas frases servirán como afirmaciones de ánimo para ayudar al paciente a sentirse mejor.
Mitos acerca de las emociones:
-Existe una manera correcta de comportarse en cada situación.
- Dejar que los demás sepan que me siento mal es de débiles.
- Los sentimientos negativos son malos y destructivos.
- Ser emotivo significa perder el control.
- Podemos experimentar emociones sin razón alguna.
- Algunas emociones son realmente estúpidas.
- Todas las emociones negativas son el resultado de una mala actitud.
- Si los demás no aprueban mis sentimientos no debería sentirme como me siento.
- Los demás son los mejores jueces de cómo me siento.
- Las emociones dolorosas no son tan importantes y deberían ser ignoradas.
A todas y cada una de ellas hay que darles una refutación.

lunes, 11 de marzo de 2019

Habilidades de Efectividad Interpersonal





1.       En sus relaciones interpersonales tienen las habilidades, generalmente, pero terminan las relaciones con demasiada prontitud por impulsividad, por falta de autoestima, por respuestas emocionales incontrolables, por pautas de creencias poco funcionales, por problemas a la hora de tolerar el malestar del miedo, la ira, la ansiedad o la frustración. Sus inadecuadas habilidades de resolución de conflictos interpersonales les impide convertir situaciones potencialmente conflictivas en situaciones positivas.

2.       En cuanto a su efectividad interpersonal, suelen oscilar entre evitar el conflicto o entrar de lleno de forma intensa. Para que exista efectividad necesita resolución de conflictos interpersonales, sociales y asertividad para modificar ambientes aversivos y obtener sus objetivos en encuentros interpersonales. Las habilidades necesarias son maximizar las posibilidades de que una persona consiga sus objetivos en una situación determinada, y que al mismo tiempo, no se vean dañadas las relaciones interpersonales o el respeto hacia esa persona. Importante: ocuparse de las relaciones; equilibrar las prioridades frente a las demandas en la vida y en las relaciones; equilibrar la ratio deberes/deseos en la vida y en las relaciones; generar sensación de competencia y respeto personal.

3.       La relación entre la imagen personal que tiene una persona con TLP de sí misma y el estilo relacional que mantiene están claramente ligados; según sea el modo de verse a sí misma verá el mundo, según su seguridad afrontará las relaciones, según sus experiencias construirá la realidad. El cómo se haya ido troquelando su constitución psíquica va a influir inexorablemente en la relación consigo misma, con el mundo y con el futuro.

4.       La efectividad interpersonal aplicada a la relación supone construir o mantener una buena relación. Actuar de manera que le sigamos gustando a la otra persona, y que seamos dignos de respeto. Encontrar un equilibrio entre nuestros objetivos inmediatamente y el fin de relación a largo plazo.

5.       Mitos acerca de la efectividad interpersonal:

-          No puedo soportar que alguien se enfade conmigo.
-          Si me dicen no me muero.
-          No me merezco lo que deseo o necesito.
-          Si pido algo, esto demostrará que soy una persona muy débil.
-          Debo ser realmente incompetente si no puedo arreglarme yo solo.
-          Tengo que saber si una persona va a decir sí antes de pedirle algo.
-          Pedir es de gente maleducada.
-          Da igual; en realidad no me importa.
-          Obviamente el problema está en mi cabeza. Si pensase de otra manera no tendría que molestar a todo el mundo.
-          Decir “no” a una petición es siempre algo egoísta.
-          Debería estar dispuesto a sacrificarme por los demás.




6.       Efectividad en cuanto a mantener la relación.
-        Las habilidades a fomentar son:
-        Ser agradable. Utilizar un enfoque cortés y sosegado.
-        No atacar verbal ni físicamente en cualquiera de sus variantes.
-        No amenazar. No formular afirmaciones manipulativas o amenazas ocultas. Tenemos que tolerar que nos nieguen una petición. Permanezcamos en la situación aunque nos duela. Si es necesario, escapar de la situación.
-        No juzgar.
-        Interesarse por los demás. Escuchar y mantenerse interesado por la otra persona. No interrumpir ni discutir. Ser sensible a los deseos de la otra persona. Ser paciente.
-        Validar. Reconocer los sentimientos de  la otra persona, sus intereses, sus dificultades y opiniones acerca de la situación. No juzgar a los demás.
-        Ser empático y afable. Usar el humor, sonreír. Tranquilizar a la otra persona.
7.       La guía que propone la Terapia Dialéctico Conductual para realizar un cambio de comportamiento a otro es el siguiente:
-        Orientar a los pacientes sobre las habilidades que deben aprender y por qué son importantes.
-        Revisar objetivos de efectividad interpersonal.
-        Explicar la relación entre los tipos de efectividad.
-        Dar ejemplos de situaciones y objetivos.
-        Factores que reducen la efectividad interpersonal.
-        Mitos acerca de la efectividad interpersonal.
-        Afirmaciones de ánimo para la efectividad interpersonal.
-        Opciones para regular la intensidad de las peticiones o para rechazar una petición y factores que hay que tener en cuenta a la hora de decidir.
-        Cómo obtener lo que se desea.
-        Cómo mantener relaciones.
-        Cómo mantener el respeto personal.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza (Zona Centro).
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¿Qué es la Terapia Conductual Dialéctica?

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¿Qué es la Terapia Conductual Dialéctica?
La Terapia Dialéctica Conductual (TDC) es un tratamiento especialmente diseñado para individuos que presentan conductas autolesivas como autocortarse, pensamientos, deseos e intentos suicidas, problemas alimentarios y uso o abuso de psicofármacos y drogas. Muchos consultantes cumplen criterios para un desorden llamado Personalidad Límite (DPL). No es raro que los individuos diagnosticados con DPL también presenten otros problemas –depresión, desorden bipolar, desorden por estrés post traumático (DSPT), ansiedad.
TDC es una modificación de la terapia cognitiva conductual (TCC). Marsha Linehan Ph.D. (1993a), intentó al principio aplicar TCC estándar en personas con conductas autolesivas, intentos de suicidio y desequilibrio emocional. Cuando la TCC no funcionó del modo esperado, la Dra. Linehan y su grupo de investigación incorporaron otras técnicas hasta que desarrollaron un tratamiento que obtuvo mejores resultados.
Más adelante se proporcionará detalles acerca de las técnicas, pero por el momento es importante hacer notar que TDC es un ”tratamiento validado empíricamente”. Esto significa que ha sido evaluado en ensayos clínicos del mismo modo en que los nuevos medicamentos son evaluados para determinar si son o no más efectivos que un placebo (píldora de azúcar). La investigación en TCD estuvo inicialmente restringida a mujeres diagnosticadas con DPL pero en la actualidad es utilizada en mujeres y hombres con trastornos alimentarios, adolescentes deprimidas, y pacientes adultos con depresión crónica.

¿Por qué las personas se involucran en comportamientos autodestructivos?
Un supuesto clave en TCD es que los comportamientos autodestructivos son formas aprendidas que tiene la gente para manejar emociones negativas intensas e intolerables. Las emociones negativas como la vergüenza, la tristeza, el miedo y el enojo son una parte normal de la vida. Sin embargo algunas personas parecen tener una particular tendencia a presentar emociones negativas muy intensas y frecuentes. A veces el cerebro humano simplemente esta "conectado" para sentir emociones intensas como un equipo de música costoso esta "conectado" para producir una serie compleja de sonidos. O puede suceder que severos traumas emocionales o fisicos causen cambios en el cerebro hasta hacerlo mas vulnerable a los estados emocionales intensos. Además los consultantes pueden presentar desordenes afectivos –depresión mayor o ansiedad generalizada- que al no responder a la medicación estándar los enfrenta a un mayor sufrimiento emocional. Cualquiera de estos factores o cualquier combinación de ellos, puede conducir a la vulnerabilidad emocional. Una persona emocionalmente vulnerable tiende a tener reacciones emocionales rápidas, intensas y difíciles de controlar lo que hace que su vida se parezca a una montaña rusa.
La vulnerabilidad emocional extrema rara vez es la única causa de los problemas psicológicos. La mayoría de las veces un ambiente invalidante es también necesario.
¿Qué es un ambiente invalidante? Generalmente el ambiente está constituido por otras personas. "Invalidante" se refiere al fracaso en tratar a una persona de una manera que le transmita atención, respeto y comprensión. Ejemplos de ambiente invalidante puede variar entre una falla en la articulación de las personalidades de hijos y padres (ej: un niño tímido criado en una familia de extrovertidos que se burlan de su timidez); a extremos de abuso físico o emocional. En TDC, creemos que el DPL surge de la relación entre una vulnerabilidad emocional y un ambiente invalidante.
Volviendo al ejemplo del niño tímido: si sus hermanos se burlan de él o lo fuerzan a participar en situaciones sociales que desea evitar aprenderá a tener una rabieta para hacerles entender que realmente tiene miedo. Si su timidez es solo tomada en serio después de un arranque, aprenderá, (sin ser conciente de ello), que enojarse funciona. Él no ha sido “validado”. Las formas de validación que se podrían haber incluido en este caso son enseñarle que ser tímido es normal, que las personas tímidas tienen que trabajar muy duro para superar la ansiedad social o se lo podría haber ayudado a aprender habilidades para controlar la vergüenza de modo que no interfiera con su vida.
Este es un ejemplo relativamente común. Sin embargo, algunas personas criadas bajo circunstancias de abuso o abandono, probablemente adopten modos más extremos para que se las tome en serio. A causa de estar en situaciones tan dolorosas, puede que incluso aprendan a enfrentar el dolor emocional pensando en el suicidio, cortándose, restringiendo la ingesta de comida, vomitando o con el uso de alcohol y drogas. Un círculo vicioso puede comenzar: la persona esta verdaderamente triste y asustada, no tiene a nadie que la escuche, tiene miedo de pedir ayuda o sabe que nadie va a responder y entonces intenta suicidarse. Cuando su dolor es tratado seriamente en el hospital, aprende (sin ser conciente de ello), que cuando intenta suicidarse, otras personas entienden lo mal que ella se siente. Los intentos reiterados de autolesionarse pueden resultar funcionales si son vistos como el único medio de conseguir una mejor comprensión de otras personas.

¿Qué clase de terapia reciben los consultantes en TDC?
Los consultantes en TDC estándar reciben tres modalidades básicas de tratamiento: terapia individual, grupo de habilidades y asistencia telefónica.
Asisten al menos a una sesión semanal de terapia individual de aproximadamente una hora de duración y deben participar del grupo de habilidades de dos horas semanales al menos durante un año.
A diferencia de la terapia de grupo tradicional estos grupos de entrenamiento se parecen más a clases durante las cuales se aprenden habilidades –Conciencia Plena, Efectividad Interpersonal, Regulación de la Emociones, y Tolerancia al Malestar-.
A los consultantes también se les pide que llamen a sus terapeutas individuales antes de desplegar una conducta problema: cortarse, consumir sustancias, vomitar o hacer una tentativa de suicidio. El terapeuta y el paciente buscarán entonces alternativas a la conducta autolesiva.
En algunas ocasiones, un psiquiatra, puede prescribir medicamentos como parte del tratamiento.
En TDC estándar el terapeuta individual es quien esta "a cargo" del tratamiento. Esto significa que el trabajo del terapeuta individual es coordinar el tratamiento con las otras personas –líderes del grupo de habilidades, psiquiatra y otros profesionales del equipo-. Con la colaboración del consultante, el terapeuta hace un seguimiento de la evolución del tratamiento, como van las cosas con los otros integrantes y si esto ayuda a cumplir los objetivos.

¿Cuáles son los objetivos y metas más importantes del tratamiento TDC?
El más importante de todos los objetivos en TDC es ayudar a las personas a crear una vida que “valga la pena de ser vivida”. Qué es lo que hace que una vida “valga la pena de ser vivida” varía de persona a persona. Para algunos es casarse y tener hijos, para otros terminar la escuela, encontrar un compañero o compañera, ser exitosos en sus trabajos, encontrar una vida espiritual o incluso comprarse una casa.
Si bien todos estos objetivos pueden ser diferentes, todos los consultantes tienen la tarea de mantener sus conductas, especialmente aquellas que pueden poner en riesgo su vida, bajo control.
Por este motivo la TDC organiza el tratamiento en cuatro etapas con sus propios objetivos. El objetivo de cada etapa es un tipo de problema en particular por lo que puede ser necesario volver a ellos en diferentes momentos de la terapia. Estos son las cuatro etapas y las conductas problema asociadas a cada una:
Etapa I
Pasar de tener conductas fuera de control a estar en control
Objetivo 1: Reducir y luego eliminar comportamientos letales (ej. Intentos de suicidio, pensamientos suicidas, conductas autolesivas).
Objetivo 2: Reducir y luego eliminar comportamientos que interfieren con el tratamiento (ej: comportamientos que “desgastan“ a las personas que intentan ayudar, cumplimiento esporádico de tareas asignadas, inasistencia a sesiones, no colaborar con los terapeutas, entre otros). Este objetivo incluye reducir y luego eliminar el uso de hospitalizaciones como método para manejar las crisis.
Objetivo 3: Disminuir comportamientos que afectan la calidad de vida (ej: depresión, fobias, desórdenes alimentarios, inasistencias al trabajo o a la escuela, descuido de problemas médicos, falta de dinero, malas condiciones de vivienda, falta de amistades. e incrementar los comportamientos que conducen a una vida más plena (ej: ir a la escuela o tener un trabajo gratificante, tener amigos, tener suficiente dinero para mantenerse, vivir en un departamento decente, no sentirse deprimido y ansioso todo el tiempo).
Objetivo 4: Aprender habilidades que ayuden a las personas a hacer lo siguiente:
a) Controlar la atención de modo que dejen de preocuparse acerca del futuro o de obsesionarse con el pasado. Incrementar la conciencia del "presente" así aprenden que es lo que los hace sentir bien y lo que los hace sentir mal.
b) Comenzar nuevas relaciones, mejorar las actuales y terminar aquellas que sean problemáticas.
c) Entender que son las emociones, como funcionan y como experimentarlas de modo que no resulten avasallantes.
d) Tolerar el dolor emocional sin recurrir a conductas de autolesivas o auto destructivas.

Fase II
De la clausura emocional a experimentar las emociones plenamente
El objetivo principal de esta fase es ayudar al consultante a experimentar las emociones sin necesidad de disociarse, evitar la vida o desarrollar síntomas de estrés post traumático (EPT). Estos últimos relacionados con momentos muy traumáticos de las vidas de las personas que aún hoy son vividos dolorosamente y causan malestar.
En TDC, decimos que el que entra en esta fase tiene control sobre su conducta, pero se encuentra en una “tranquila desesperación”. Enseñar a alguien a sufrir en silencio no es el objetivo de ningún tratamiento. En esta fase, el terapeuta trabaja con el cliente para tratar el EPT y le enseña a experimentar todas sus emociones sin negarlas y permitiendo que lo orienten y conduzcan.

Fase III
Construir una vida normal, resolver problemas de la vida cotidiana
En esta fase los consultantes trabajan con problemas cotidianos como conflictos matrimoniales o de pareja, insatisfacción laboral, aspiraciones profesionales, entre otras.
Algunos consultantes optan por continuar con el mismo terapeuta para lograr estos objetivos. Otros interrumpen la terapia durante un tiempo y trabajan en estas metas sin un terapeuta. Algunos deciden tomarse un descanso y luego continuar trabajando con un terapeuta distinto en otra clase de terapia.

Fase IV
De la sensación de falta de sentido a la sensación de plenitud / conexión
Varias personas probablemente enfrenten problemas "existenciales" a pesar de haber completado terapia hasta la fase III. Más allá de haber conseguido lo que buscaban en la vida, puede que se sientan vacíos ó incompletos. Algunos se refieren a esto como "vacío intelectual" o como "un sentimiento de vacío". A pesar de la falta de investigación en esta fase, Marsha Linehan la incluyó al darse cuenta que muchos s encuentran un nuevo sentido a través de caminos espirituales, iglesias, sinagogas o templos. Los consultantes además cambian de rumbo en sus carreras o relaciones. 
Aunque las fases y metas principales del tratamiento sean presentadas por orden de importancia, creemos que están interconectadas. Si alguien se suicida no obtendrá la ayuda que buscaba para mejorar su calidad de vida. De este modo TDC se enfoca primero en conductas amenazantes para la vida.
Sin embargo si el consultante se mantiene con vida, pero nunca asiste a terapia, ni hace ninguna de las tareas consignadas, no conseguirá ayuda para solucionar problemas que amenazan la vida, como la depresión o el abuso de sustancias. Por esta razón, problemas que interfieran con el tratamiento son la segunda prioridad en la fase I. Pero asistir a terapia ciertamente no es suficiente. Un cliente se mantiene vivo y concurre a terapia para resolver los problemas que lo hacen sentir miserable. Para tener una vida plena las personas deben aprender nuevas habilidades, aprender a experimentar emociones y a alcanzar metas de la vida. La terapia no termina hasta que todas estas metas sean alcanzadas.

¿En que se diferencia la TDC de la TCC estándar?
La TDC es una modificación del tratamiento cognitivo-conductual estándar. Como explicamos anteriormente, Marsha Linehan y su equipo de terapeutas utilizaron técnicas de TCC estándar como entrenamiento de habilidades, asignación de tareas, escala de evaluación de tareas y análisis conductual en resolución de problemas del cliente. Estas técnicas funcionaron para algunas personas y dejaron a otras fuera por hallarse constantemente enfocadas en el cambio.
Los consultantes sentían que su sufrimiento era subestimado por los terapeutas y a la vez que los terapeutas sobreestimaban cuan útiles estaban siendo para ellos. Como resultado los consultantes abandonaban tratamiento, se sentían muy frustrados, o se aislaban.
El equipo de investigación de Linehan filmó todas sus sesiones con consultantes y comenzó a notar nuevas estrategias que ayudaban a tolerar el dolor y funcionaban para alcanzar una vida “que valía la pena de ser vivida”.
A medida que las estrategias de aceptación fueron agregadas a las estrategias de cambio, los consultantes sintieron que sus terapeutas los entendían mucho mejor. Permanecieron en terapia en lugar de abandonar, se sintieron mejor en la relación con sus terapeutas y mejoraron más rápidamente.
El balance entre estrategias de cambio y de aceptación forman la dialéctica fundamental que da nombre al tratamiento. Dialéctica significa ’evaluar e integrar ideas y hechos contradictorios en una visión que resuelve las contradicciones aparentes.’ En TDC, terapeutas y consultantes trabajan arduo para balancear cambio y aceptación, dos fuerzas o estrategias aparentemente contradictorias.
Así como en la vida cotidiana fuera de la terapia, las personas luchan por conseguir un equilibrio en sus acciones, sentimientos, y pensamientos, en TCD trabajamos para integrar ambos, sentimientos pasionales y pensamientos lógicos. Nos esforzamos para alcanzar nuestras necesidades y deseos mientras alcanzamos las necesidades y deseos de los otros. Nos esforzamos por conseguir la mejor combinación entre trabajo y placer.

LOS TRES FUNDAMENTOS DE TCD: TCC (terapia cognitiva conductual), ACEPTACIÓN Y DIALÉCTICA
1) Terapia cognitiva conductual
Los terapeutas TCC y TDC no piensan que los consultantes puedan ser ayudados con la toma de conciencia, a pesar de que a veces la comprensión puede ser útil. Aprender nuevas conductas es crucial en TCD y se le dedica atención en toda sesión individual, grupo de habilidades y llamados telefónicos. Llamamos conducta a cualquier pensamiento, sentimiento o comportamiento de una persona. La terapia cognitiva conductual utiliza una amplia variedad de técnicas para ayudar a las personas a cambiar comportamientos que le impidan vivir una vida que valga la pena de ser vivida.
En TDC, al igual que en TCC, se le pide a los consultantes que cambien. Los consultantes indagan y registran sus problemas conductuales en una tarjeta semanal diaria. Además asisten a grupos de habilidades, cumplen tareas asignadas y realizan rol playing de nuevas formas de interactuar durante sesión con la presencia de su terapeuta. Los consultantes trabajan con su terapeuta en identificar cuando son recompensados por comportamientos mal adaptativos, o castigados por conductas adaptativas.
Se exponen a sentimientos, pensamientos, o situaciones que temen o evitan y modifican modos autodestructivos de pensar. Acabamos de describir, según Layman, las cuatro estrategias principales de cambio:
Entrenamiento de Habilidades, Terapia por Exposición, Terapia Cognitiva y Manejo de Contingencias.
Un excepcional libro sobre una de las técnicas fundamentales en terapia conductual –manejo de contingencias- es la obra de Karen Pryor, Don’t Shoot the Dog. Karen Pryor es una entrenadora de delfines quien inauguró el primer parque oceánico en Hawai. Los principios que utiliza son los mismos principios que podemos utilizar nosotros para cambiar y mejorar nuestras relaciones. El libro de Karen Pryor es divertido, humano y fácil de comprender. Contrariamente a la creencia popular, la terapia conductual no es fría y técnica. El libro trata sobre como cambiar mientras mantenemos un trato amable y respetuoso tanto con otros, como con nosotros mismos. Si leés el libro (que puede ser leído en una tarde), vas a entender mucho más acerca de como funciona las principales estrategias de terapia cognitiva conductual. También podes probar algunas de las técnicas aplicándolas en tu casa, en tu trabajo o en el estudio.

2) Validación y Aceptación
Como vimos en los párrafos anteriores las técnicas de terapia cognitiva conductual estándares no bastaron para ayudar a s conductas suicidas y con conductas crónicas de auto daño en el contexto del Desorden de Personalidad Límite (DPL).
El problema no reside en que las técnicas hayan sido ineficaces sino que como intervenciones aisladas causaron malestar en los consultantes, que sintieron la insistencia en el cambio como invalidante. Era como si el terapeuta le hubiera dicho a alguien con quemaduras graves en los pies “solo sigue caminando y tus pies se fortalecerán, intentá no pensar en el dolor”. Cada paso que el consultante daba era penoso, se sentía deprimido y no tenía experiencia en mantener su mente apartada del dolor.
Linehan y su grupo de investigación descubrieron que cuando el terapeuta otorga igual importancia a validación que al cambio las personas se muestran más colaboradoras y menos propensas a abandonar el tratamiento.
Entonces, ¿qué es la validación? La palabra posee muchos significados. Una de las cosas que no significa es que uno esté necesariamente de acuerdo. Un terapeuta, por ejemplo, puede entender que un abuse del alcohol para superar su ansiedad social y aún así saber que cuando el está ebrio toma decisiones impulsivas que pueden llevarlo a autodañarse. El terapeuta podría validar que: a) su conducta tiene sentido en tanto ha sido el único método que siempre dispuso para calmar su ansiedad; b) que sus padres siempre se embriagaron en fiestas; y c) que a veces cuando ella o él está ebria y hace algo impulsivo, la conducta impulsiva puede ser “divertida”.
En este caso el terapeuta puede validar que el abuso de sustancias tiene sentido dada su historia y desde su punto de vista. Pero el terapeuta no tiene por que estar de acuerdo con que el consumo abusivo de alcohol es la mejor manera de solucionar la ansiedad del paciente.
En TDC hay distintos niveles y tipos de validación. El nivel más básico es estar atento a la otra persona. Esto significa mantener respeto por lo que ella dice, siente y hace.
Otros niveles de validación implican ayudar a recuperar confianza afirmando que su conducta tiene perfecto sentido (ej: por supuesto que estas enojada o enojado con el dueño del negocio porque intentó cobrarte de más y luego mentir al respecto), tratándola como una semejante (ej: en oposición a tratar al consultante como un paciente débil mental).
En TDC, del mismo modo en que los consultantes son entrenados en el uso de estrategias cognitivas conductuales, también son educados y motivados a usar la validación.
Tanto en el tratamiento como en la vida, es importante saber que cosas podemos cambiar de nosotros y que cosas debemos aceptar (ya sea a largo o corto plazo). Por esta razón, las habilidades de aceptación y validación se han incluido en los módulos de habilidades.
Hay cuatro módulos de habilidades en total, – dos enfatizan en el cambio y dos en la aceptación - . Por ejemplo es extremadamente importante que los consultantes que se auto dañan aprendan a aceptar la experiencia de dolor en lugar de recurrir a las conductas destructivas para solucionar sus problemas. De modo que si se cortan, tienen atracones y se purgan, abusan de alcohol y drogas, disocian, etc., deben aprender a simplemente "estar en" la realidad, por mas doloroso que pueda ser en determinado momento, de modo que aprendan que "pueden soportarlo". TDC enseña un conjunto habilidades para que los consultantes puedan aprender a permanecer en calma en lugar de huir.
TDC además enseña como trabajar para comprender porqué sus vidas son tan difíciles.

3) Dialéctica
La dialéctica es un concepto complejo que tiene sus raíces en la filosofía y en la ciencia. No profundizaremos demasiado en su significado, pero si intentaremos explicar a que nos referimos con dialéctica y daremos ejemplos de pensamiento dialéctico. La Dialéctica involucra varios supuestos sobre la naturaleza de la realidad:
1) cada cosa esta conectada con todo lo demás;
2) el cambio es constante e inevitable; y
3) los opuestos pueden ser integrados para formar una aproximación más cercana a la verdad (que siempre es incompleta).
Este es un breve ejemplo sobre como estos supuestos intervienen en un programa de TDC. Supongamos que sos callada o callado. A los integrantes del grupo les incomoda tu silencio e intentan hacerte hablar. Vos influís en el grupo y el grupo influye en vos. Tal vez el grupo insista tanto que te den menos ganas de hablar y mas ganas de retraerte. Quizás entonces los demás miembros se cansen de insistir y ya no te presten atención.
Paradójicamente, esto te hace sentir mejor y hablás un poco más. A medida que te convertís en un miembro del grupo, los líderes cambian el modo de conducir el grupo de modo de balancear la tensión entre vos y el resto de los miembros. En otras palabras, están todos interconectados, influenciándose mutuamente a cada momento.
A medida que el tiempo pasa suceden cambios inevitables. A lo mejor los miembros del grupo se vuelven más hábiles en hacerte hablar. O quizás te vuelvas más osada u osado, y comiences a hablar. Tal vez un nuevo miembro se una al grupo al tiempo que un viejo integrante se va y el grupo se esfuerce por ajustarse a la nueva composición. Quizás adviertas que tus pensamientos y sentimientos hacia cada miembro del grupo cambian al igual que cambian los pensamientos y sentimientos de los otros integrantes. Quizás te des cuenta que el grupo evoluciona constantemente, se auto regula constantemente. Pensar dialécticamente significa reconocer que todos los puntos de vista, –el tuyo, el de los demás miembros-, tienen validez y que no obstante todos pueden ser erróneos al mismo tiempo. Si el grupo trabaja en conjunto dialécticamente, los líderes del grupo y sus miembros están en constante flujo, observando como los puntos de vista opuestos pueden coexistir y sintetizarse. En pocas palabras, el grupo está constantemente equilibrando cambio y aceptación. Los líderes y los demás miembros intentarán mantener la idea de que cada uno hace lo mejor que puede Y que cada uno tiene que mejorar.
La TDC también involucra estrategias dialécticas específicas para ayudar a los consultantes a destrabar sus formas rígidas de pensamiento o de ver el mundo. Algunas de estas son intervenciones tradicionales de Occidente y otras basadas en formas Orientales de ver la vida. Si leés el texto de Linehan (1993a), podés enterarte de otras estrategias en el capítulo siete y revisar los ejemplos que ella describe pero acá ofrecemos dos ejemplos.
Supongamos que uno se compromete inicialmente a realizar un año de TDC. En lugar de expresar "¡Eso es fantástico!" el terapeuta puede dar vuelta amablemente el tablero preguntando al paciente, "¿Estás seguro que es eso lo que querés? Va a ser un trabajo difícil". Esta estrategia, llamada el "abogado del diablo", produce que el consultante argumente a favor y explique porqué y cómo completará la terapia sin abandonar.
En este caso, el terapeuta guía al paciente para que fortalezca sus argumentos para ser aceptado en tratamiento, en lugar de ser el terapeuta el que intenta convencerla de que permanezca en el tratamiento. "Hacer limonada de los limones", es otra de las estrategias, que ayuda que el profesional a manejar situaciones difíciles. Una persona puede, por ejemplo, quejarse y rechazar terminantemente a su terapeuta grupal y expresar que desea cambiar de grupo de habilidades. El terapeuta puede responder con una sugerencia opuesta: El problema puede ser visto como una oportunidad deaprendizaje en el control de emociones negativas intensas hacia personas con autoridad.
El terapeuta podría entonces señalar la similitud entre el terapeuta grupal y otras personas con autoridad (profesores, jefes, supervisores) en la vida de la paciente y presentar esto como una oportunidad para tolerar a una persona que uno no soporta pero con quien tiene que trabajar.
Estos ejemplos ilustran como las estrategias dialécticas intentan promover el movimiento, la velocidad y la fluidez para que el paciente y el terapeuta no se queden estancados en "No puedo hacer eso" vs. "Si podés".
Esperamos haberte respondido a algunas preguntas, y hecho formular otras nuevas…Si tenés más preguntas o sugerencias sobre este texto, no dudes en enviárnosla o hacerla a algún terapeuta.
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