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Paz y Ciencia

martes, 19 de septiembre de 2017

La constelación de la enfermedad y el síntoma



Las Constelaciones de la enfermedad y el síntoma

Según las observaciones, en general los representantes de estructuras abstractas, como enfermedades o síntomas, repercuten en personas excluidas o temas relevantes para el sistema, pero a menudo considerados tabú para la familia.
A veces da la impresión de que el enfermo evoca con su sintomatología el recuerdo de una persona excluida. Está conectado con amor allí donde otros miembros de la familia niegan o reprimen el amor y el reconocimiento. La constelación de la enfermedad o la sintomatología con relación al paciente o su familia es capaz de sacar a la luz esas conexiones que a menudo son inconscientes.

Durante el proceso de aclarar la consulta del paciente se muestran su actitud frente a la enfermedad o la sintomatología y también su disposición a afrontarlas y un posible trasfondo. Si percibo una gran resistenciao una actitud sumamente negativa hacia la enfermedad, comienzo la constelación, en general, solamente con representantes para la enfermedad o sintomatología y para el paciente mismo, y permito que los representantes sigan sus impulsos. En general, en un próximo paso se agregan representantes para miembros de la familia.
Otra posibilidad es comenzar con representantes para la familia actual o de origen del paciente y agregar un representante para la enfermedad en un segundo paso.
Las señales que orientan hacia una solución de la dinámica suelen darlas, en general, aquellas personas que responden con mayor claridad al representante de la enfermedad. Antes de que el paciente elija a un representante para la enfermedad, por lo general le pido que decida si prefiere a un hombre o una mujer. De esa manera, es alentado a percibir en su interior qué es lo adecuado para él y es menos propenso a ser guiado por la apariencia externa de los otros participantes del grupo. Muchas veces la elección del sexo corresponde a la persona excluida; sin embargo, el terapeuta no debería confiar en eso.

Stephan Hausner: "Aunque me cueste la vida. Las constelaciones familiares en casos de enfermedades crónicas y síntomas persistentes". Plataforma Editorial, 2017. Barcelona.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza y Psicoterapeuta.

Un texto muy atractivo con un enfoque relativamente nuevo, con un autor, también pionero, junto a Bert Hellinger que acude al Institut Gestalt dirigido por Joan Garriga todos los años. El propio Joan Garriga se encarga de hacer el prólogo en castellano.


Creatividad y Trastorno Bipolar

Creatividad en el Espectro Bipolar



Francisco Alonso Fernández señala que:

[...] se dispone de suficiente documentación para señalar que la personalidad ciclotímica, el terreno prediléctico del trastorno bipolar, acumula rasgos positivos para la creatividad filosófica y de otras modalidades, debido a sumar como un privilegio facultades como las siguientes: el instinto de bísqueda de nuevas ideas o experiencias, la firmeza para mantener posturas poco convencionales, el espíritu de riesgo para la lucha social y el debate del pensamiento, entre otras...

Esta afirmación del autor de El talento creador es coincidente con otras investigaciones. Tengo que matizar que esto es un potencial, no siempre es algo que se concreta, que se vislumbra, en muchas ocasiones "el frenesí" o el declive del ánimo puede parar el flujo de pensamiento para el desarrollo de la creatividad, esto es, existe un punto medio donde la bipolaridad se expresa en su máximo esplendor, viveza y genialidad.

El talento del creador bipolar se amplifica gracias a: por una parte, el carácter concreto (por imágenes), intuitivo, multidimensional y dialéctico de su pensamiento, y por otra, la inmensa curiosidad y avidez intelectual y de búsqueda de sensaciones, esto es lo que Alonso Fernández ubica como "instinto de búsqueda de nuevas ideas y experiencias".

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Psicoterapeuta.
Experto en Trastorno de Inestabilidad Emocional y Trastono Bipolar
"Te dicen descuidado porque ellos están acostumbrados a los jardines no a la selva". Jaime Sabines

Página de Rodrigo Córdoba Sanz
653379269

Sugerencia: "El Talento Creador"






lunes, 18 de septiembre de 2017

La familia como comunidad de destino



A través de la pregunta con respecto a posibles implicaciones familiares de determinados miembros de la familia, el trabajo con constelaciones familiares ha conducido a un concepto de familia ampliado, un concepto que comprende a todos los que son incluidos en la conciencia colectiva grupal de la familia. En ese sentido pertenecen todos los hijos, es decir, nosotros mismos y todos nuestros hermanos y medio hermanos, también los que nacieron muertos, también los que nacieron fueron dados en adopción, los que nunca fueron mencionados y los abortados. Pertenecen, asimismo, los padres y todos sus hermanos, sobre todo cuando tuvieron un destino singular, y, en ocasiones, también los bisabuelos.

Además de los parientes de la misma sangre, también pertenecen todos aquellos que de alguna manera sufrieron un perjuicio causado por la familia o por cuyo destino o muerte la familia obtuvo algún beneficio, por ejemplo, las parejas anteriores de padres o abuelos que dejaron su lugar o que fueron obligados a liberarlo. En ese contexto también pertenecen todos aquellos que fueron víctimas de crímenes y de violencia de los familiares, y, por el vínculo especial que surge entre víctimas y perpetradores, también pertenecen aquellas familias en las cuales hay víctimas de crímenes violentos y sus asesinos. Todos ellos constituyen el destino común de la familia.

Stephan Hausner: "Auque me cueste la vida. Las constelaciones familiares en casos de enfermedades crónicas y síntomas persistentes". Prólogo de Joan Garriga. Plataforma Editorial, 2017.



Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Adultos, Parejas, Adultos.

Claudio Naranjo: "El Hombre Despierto"



Para la coyuntura actual de la humanidad, cuya tendencia, es, la de agravarse aún más, la antropolítica del Dr. Naranjo diseña un modelo que se podría llamar el hombre despierto, donde esta cualidad se entiende en todos sus sentidos. Despierto en relación a sí mismo, es decir, consciente de su carácter, por lo tanto de su pecado y de su correspondiente virtud; así como de sus tres inteligencias. Despierto para el otro, que es, igualmente su prójimo. Despierto, finalmente, para las circunstancias del mundo a su alrededor, sean estas propias  o ajenas.

Su vocación deberá ser la de contribuir, de forma constante y consistente, para mantenernos, a cada uno y a todos nosotros, en todo instante, en estado de vigilia. Su primera tarea es despertarnos siempre que estamos durmiendo, aunque tengamos los ojos abiertos, porque estos están a veces más sujetos a las ilusiones ópticas y a los espejismos de lo que se acostumbra a suponer. La segunda es la de desengañarnos, tanto de nuestros fantasmas retrospectivos, gratos o ingratos, como de nuestras ilusiones prospectivas, radiantes o sombrías. Su misión es recordarnos que no debemos olvidar nunca, que no se debe ceder a las muchas e insidiosas tentaciones del olvido.

De la lucha sin cuartel de pequeños grupos de hombres despiertos -o en busca de despertar- puede esperarse en un futuro no demasiado lejano, como anuncia Claudio Naranjo, el renovado resurgir de las masas de multiplicación de la conciencia, brotando por todas partes con un extraño sincronismo.

Personalmente, siento cierta satisfacción por la idea de que en sectores diferentes de la realidad se observan procesos, leyes o estructuras semejantes, donde la ciencia no llegó a mostrar exactamente las relaciones causales entre tales casos de isomorfismo. Claudio Naranjo

El Hombre Despierto es un tipo ideal. En este sentido, Claudio Naranjo puede ser considerado una consustanción de él: su ejemplo en carne y hueso, el resultado de una metamorfosis producida a partir de una acción sobre sí mismo. Arno Vogel. Doctor en Antropología Social.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Terapia Psicológica. Zaragoza. Adolescentes, Parejas y Adultos.
Recomiendo el libro "Dimensiones de la única búsqueda". Un libro compilado por expertos de distintas disciplinas analizando la obra del Dr. Claudio Naranjo.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Constelaciones Familiares. Origen y Desarrollo




Mientras el modelo de enfermedad médico-biológico se base en la previsión médica financiada por los seguros médicos y mientras la condición previa para hacerse cargo de los costes derivados sigan siendo estudios científicos controlados y basados en la evidencia de la efectividad de un tratamiento terapéutico, no se producírán grandes cambios. Por ese motivo, probablemente las constelaciones familiares con enfermos se mantendrán durante un tiempo en el ámbito de las consultas de los psicoterapeutas y de los neurópatas; en Alemana es un título que se otorga después de tres años de estudios a nivel terciario. Permite la práctica de métodos alternativos de curación no prohibidos por la ley, como, por ejemplo, la naturopatía, la homeopatía y la osteopatía. Los neurópatas  actúan solo cuando las medidas de la medicina convencional no hayan aliviado las molestias durante un largo período de tiempo. La situación es diferente en las clínicas psicosomáticas, en las cuales se aplican las constelaciones familiares y los pacientes las experimentan y las desean como terapéuticas. Mientras, hay, de hecho, cierta proporción de pacientes que, antes de decidirse por una clínica psicosomática, preguntan si en ella se trabaja con constelaciones familiares y luego eligen entre aquellas que sí lo hacen.

En la década de 1980, partiendo de métodos de visualización anteriores como el family sculpting (estructuras familiares), Bert Hellinger desarrolló las bases de este modo de trabajo con constelaciones, una forma condensada y dirigida a modelos y estructuras de relación existencialmente relevantes así como sus modificaciones, y aplicó, tempranamente, las constelaciones en ese sector. En su trabajo logró fundamentalmente nuevos conocimientos sobre relaciones contextuales y los antecedentes de enfermedades, a menudo transgeneracionales, y dinámicas familiares y complicaciones, situaciones que limitan a las personas en sus posibilidades vitales y que mantienen su sintomatología. Describió sus nuevas y altamente eficientes formas de proceder. Sus textos, numerosos y certeros fueron publicados al comienzo del nuevo milenio como transcripciones comentadas o como videograbaciones de cursos y la mayoría sigue estando disponible en librerías e internet. Desde entonces muchos otros autores han aportado importantes contribuciones al trabajo con constelaciones en casos de enfermedad.


STEPHAN HAUSNER

Nuestras historias son nuestra verdad




Según Ortega y Gasset, un hombre es un hombre y sus circunstancias, y tales circunstancias incluyen, invariablemente, los estados críticos derivados de este persistente autoolvido. 
Por esta causa - sostenía Gurdjieff -, quejarse de los otros por el hecho de que en su inconciencia nos hayan infligido algún dolor, físico o moral, equivale a culpar a una máquina que nos hubiera amputado un dedo por la acción mecánica de su inercia.

Nuestras vivencias forman parte de nuestra historia, olvidarse significa el no ser. Estamos en ellas tanto como ellas están en nosotros. Son nuestras conocidas, aquellas en las cuales podemos, honestamente, reconocernos; aquello que, por lo tanto, constituye nuestra verdad. Son también nuestra libertad, base de toda conciencia moral; del libre albedrío que nos garantiza un papel activo en la creación de nosotros mismos y de nuestro mundo, transformándonos, consecuentemente, en co-autores del Creador. O en sus sus verdugos y sepultureros. Todo dependerá de nuestro grado de conciencia, pues, como Claudio Naranjo no se cansa de repetir, el metaproblema de los hombres - aquel que está más allá de todos los problemas y males-, del mundo o del alma, es invariablemente el de la inconciencia humana. O de la humana inconciencia, deberíamos decir, pues el Hombre es, por definición, un ser que olvida.
Olvidar significar estar inconsciente. Y estar inconsciente es un no darse cuenta culposo, en el cual el ser humano se olvida, en primer lugar, de sí mismo, cuando pretende ser alguien que positivamente no es y no puede, por ello, vivir en paz. Como, sin embargo, su pretensión es ante todo una inadecuada y por tanto falta apreciación de sí mismo, una especie de quimera anímica, la vida se le transforma en pesadilla, pues la represión del verdadero yo, del yo consciente, es a largo plazo un sufrimiento insoportable, generador de una permanente ansiedad en pos del(os) otro(s), sobre todo cuando este es también tu prójimo.



sábado, 16 de septiembre de 2017

Antropolítica de Claudio Naranjo

...la toma de poder por los ejemplares masculinos de la especie humana, a partir de la coyuntura histórica, en los albores de la civilización occidental, trajo consigo no solo los innegables valores que tradicionalmente asociamos con la idea de civilización, sino también la innegable barbarie que acompañó el curso de la historia y que la desequilibrada exaltación de las características masculinas como la competitividad, la agresión y el predominio del intelecto sobre la afectividad solidaria, cada vez más exagerada en sus manifestaciones, hoy amenaza con destruirnos. 2019

Claudio Naranjo.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapia.
Recomiendo Dimensiones de la única búsqueda