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Paz y Ciencia

sábado, 17 de febrero de 2018

Estar en Babia




Puede que a veces en que te sientas en Babia, confuso o atontado. Tal vez pierda una fuerte conexión con el presente, incluso sin darte cuenta de ello, para percatarse después de que no estabas muy presente. Quizá se haya sumergido en imágenes, sentimientos o pensamientos negativos del pasado, o en inquietantes sobre el futuro, hasta el punto de estar tan preocupado dentro de su propia mente de no ser consciente del presente. Puede que haya ocasiones en que sea consciente de sus acciones y, aunque esté observándose, sienta que no tiene control sobre ellas. ¡Es como si estuviera presente y no presente al mismo tiempo! Además puede ser, con un trastorno disociativo complejo pierden tiempo, es decir, no pueden darse cuenta de lo que ocurrió durante lapsos significativos de tiempo en el presente. Y, algunas personas pueden quedarse en blanco en algunos momentos y no percatarse de nada. Otras personas se retiran en sus fantasías o ensueños cuando la vida les parece demasiado estresante

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza Centro. 653 379 269

viernes, 16 de febrero de 2018

Altas Capacidades. Elevado nivel de autoconocimiento




Los niños con altas capacidades tienen conciencia de sí mismos a edades muy tempranas, lo que les coloca en una posición de soledad respecto a los demás. Si no son comprendidos en la escuela o en casa, baja su nivel de autoestima e intenta ocultar su verdadera capacidad y cambian de personalidad, hecho que provoca la aparición de conflictos internos.

Muestran baja autoestima porque al mismo tiempo se sienten superiores a los demás y éstos no entienden su manera de pensar rápida y precisa; la oscilación entre una posición y la otra les genera malestar.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta .653 379 269
Zaragoza. Zona Centro.


Detección de emociones y sentimientos en niños con altas capacidades





Hay ciertos elementos que permiten detectar precozmente sentimientos y emociones que aún no se han manifestado y que sin duda condicionan el crecimiento de la afectividad en el niño. También podemos conversar con él y plantearle algunas preguntas que permitan aflorar con sencillez y tranquilidad algunas emociones:

- ¿Qué te hace sentir alegre?
- ¿Qué te hace sentir triste?
- ¿Qué es lo que más deseas?
- ¿Qué te molesta?
- ¿Qué es lo que más te aburre?
- ¿Qué te motiva a...?
- ¿Qué es lo que más miedo  te da?

Todas estas preguntas permiten conocer y valorar sentimientos y emociones de estos niños.
A través de sus dibujos podemos descubrir sus emociones más ocultas. Son espontáneos, dado que el niño vive y expresa sus sentimientos sobre el papel; por ello debemos ofrecerle la posibilidad de manifestar sus penas, alegrías, miedos, celos... mediante colores, lápiz y papel. Puesto que los dibujos son tal y como son en realidad sino como las percibe, tenemos oportunidad de interpretarlos y propiciar un diálogo con él para que explique sus creaciones.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeua. Familias, Trastornos de Personalidad (TLP)
653 379 269

Bibliografía: Mª Teresa Gómez y Victoria Mir: "Niños con altas capacidades. Cómo gestionar sus emociones".


jueves, 15 de febrero de 2018

Maldita Inteligencia



Ser inteligente puede ser un problema y a menudo lo es.
Un problema para los propios niños, para los padres y educadores en general, que no tienen la preparación ni el tiempo suficientes para darles a estos niños la atención que necesitan. 
También es un problema para la sanidad pública, cuando los superdotados se les diagnostican diferentes trastornos sin valorar que hay debajo; somatizar, ansiedad por la frustración o diagnosticar hiperactividad son algunos de los muchos errores de pediatras y otros médicos. 
Con demasiada frecuencia, los problemas emocionales, sociales y educativos de los superdotados generan abandono escolar, fracaso profesional, problemas familiares graves y enfermedades psicosomáticas.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. 

653 379 269
Zaragoza. Zona Centro.


Bibliografia: Carmen Sanz Chacón: "La maldición de la inteligencia"

Plataforma Editorial. 2014. Barcelona

TLP y Validación





La validación consiste en reforzar activamente la realidad de las percepciones de los pacientes con trastorno límite de personalidad e identificar funciones adaptativas que desempeñan sus defensas y comportamientos. Resulta especialmente importante delicado el equilibrio entre escuchar con comprensión las revelaciones sobre malos tratos acaecidos en el pasado y, al mismo tiempo que se validan los sentimientos de injusticia, no asumir la realidad como ellos la describen. A veces resulta muy complicado no ofrecer validación por los malos tratos del pasado porque a menudo es eso lo que desea el paciente, y por el impulso natural de sentir compasión después de escuchar estas revelaciones. Normalmente es suficiente con transmitir que la vida parece parece haber sido bastante horrible para ellos y que usted puede entender por qué bajo esas circunstancias se comportan de la manera en que generalmente lo hacen.


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo.
Psicoterapeuta. Zaragoza.
653 379 269

Esquizofrenia



"NO ESTAMOS LOCOS"

Los síntomas más típicos de la enfermedad se tienen que saber y entender para valorar en qué momento de su evolución está la persona:

TRASTORNOS DEL PENSAMIENTO: El pensamiento pierde fluidez y coherencia, resultándole al paciente casi imposible concentrarse o utilizar su mente para operaciones sencillas, manifestando en la práctica que se dicen cosas sin sentido.

FALSAS CREENCIAS: Son los denominados delirios, "creencias falsas", ideas absolutamente falsas que el enfermo considera verdades ciegamente, con certeza; es imposible razonar al respecto, como con un niño. Es lo denominado "paranoia".

ALUCINACIONES: Consiste en percibir cosas, sonidos o sensaciones que en realidad no existen. Oír voces (que dan ordenes, por ejemplo), ver objetos inexistentes, oler cuando no huele nada y pensar que le están envenando la comida.

NEGACIÓN DE LA ENFERMEDAD. NO TIENEN CONCIENCIA DE TENER PROBLEMAS: "Falta patológica de autocrítica". Es uno de los síntomas que más daño da al paciente, familiares y profesionales. En algunos casos, no toman medicación porque creen no necesitarla.

ALTERACIÓN DEL SENTIDO DE SÍ MISMO: La persona siente que algo ha cambiado en su cuerpo, que ya no es la de antes, que no están claros los límites entre uno mismo y el mundo en el que se vive. Muchas veces se manifiestan en lo llamado "signo del espejo", por el cual el paciente cuenta que al verse en el espejo se ve muy cambiado, inclusive decir en qué rasgos es diferente. Pueden llegar a defender los miembros no le pertenecen o que por dentro está vacío.

CAMBIO EN LAS EMOCIONES: La afectividad en términos generales da un gran cambio, generándose alteraciones de las emociones sin motivo, con cambios en el afecto hacia sus familiares, amigos y conocidos. Puede perder totalmente el interés en lo que le rodea, tener una cara inexpresiva, ausencia casi total de sentimientos y poco interés por lo que les rodea.
También podemos encontrarnos con emociones que no tienen que ver con los acontecimientos concretos, como llorar en una situación feliz y viceversa.

AISLAMIENTO: También conocido como la palabra autismo (no confundir con dicha enfermedad), es una conducta en la que la persona se encierra en sí mismo y su mundo interior, rompiendo la conexión con el mundo externo y abandonando todos los contactos que pudiera tener; por ejemplo no salir de casa.

FALTA DE MOTIVACIÓN: El paciente se encuentra absolutamente desmotivado por hacer nada aunque sea algo sencillo, por ejemplo asearse o poner una lavadora, llegando a perder el interés por vivir.

ANGUSTIA Y DEPRESIÓN: Al comienzo de la enfermedad el paciente se encuentra sumamente inquieto y ansioso. Es la angustia, sentimiento de que algo grave está ocurriendo y de que nada puede evitarlo. Asimismo pueden aparecer sentimientos depresivos en esas fases, que pueden inducir al paciente al suicidio. Estos síntomas aunque existen, no son por supuesto típicos de la esquizofrenia. Podíamos decir que el trastorno límite de la personalidad tiene semejanzas.

Los síntomas citados no tienen por qué aparecer en todas las personas con esquizofrenia ni presentan la misma intensidad en unos y otros, pero lo que sí es cierto es que su aparición rompe bruscamente la vida del paciente y le impide en un gran porcentaje de casos llevar una vida "normal", parecida a la de antes, hasta que remite parcialmente con los años, hasta que la fase aguda desaparece parcialmente.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Zona Centro. 653 379 269. 

Bibliografía: "No estamos locos. Desmontando el estigma de la esquizofrenia". Dr. José Cabrera Forneiro

martes, 13 de febrero de 2018

Alcance y Foco de Psicoterapia cognitivo analítica




Resumen Psicoterapia Cognitivo Analítica

La psicoterapia cognitivo analítica (PCA) se generó a partir de la integración de ideas cognitivas psicoanalíticas y, más recientemente, vygotskianas, con énfasis en la colaboración entre terapeuta y paciente para crear y aplicar reformulaciones descriptivas de los problemas tratados. El modelo surgió del compromiso continuo por buscar efectividad en la terapia y del interés por ofrecer el tratamiento adecuado y de tiempo limitado en el sector público. Inicialmente desarrollado como modelo de terapia individual, la PCA aporta una teoría general de psicoterapia con aplicabilidad a una amplia gama de condiciones en contextos muy diferentes.

A fin de situar la PCA es la aún creciente cantidad de corrientes de psicoterapia y de councelling y con el propósito de señalar los continuos desarrollos en su teoría y práctica, en este capítulo introductorio se sintetizarán brevemente sus características fundamentales.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza (Zona Centro). 
653 379 269

Terapia cognitivo analítica



La psicoterapia cognitivo analítica nació de investigaciones sobre el tratamiento psicoanalítico. Después integró otras psicoterapias, también eficaces donde el todo es más que la suma de los componentes de los modelos. Más que las suma de sus partes.

Este modelo integra aportaciones diferentes de muchas escuelas diferentes, cuyo propósito era examinar la eficacia de terapias psicodinámicas. Es un modelo integrador nuevo, revelador con gran peso de la psicología cognitiva, un modelo secuencial de procesamiento de la información para la descripción de las conductas motivadas y finalistas. 

Es coherente porque aunque reúna  diferentes perspectivas se hace de manera sistemática en su elaboración, estudio y práctica.

Las aportaciones van desde la psicología evolutiva, la teoría de las relaciones objetales, pasando por la teoría de esquemas, entendiendo la conducta como planificada y organizada según procesos claros.
El papel fundamental concedido a la construcción social del significado, incorporando con mucho peso específico las aportaciones de la psicología Rusa y el valor del signo y del lenguaje en la construcción de la realidad psíquica, hace que muchos desarrollos de la psicoterapia cognitivo analítica se conceptualicen el self como un diagnóstico.

Se han integrado herramientas de la psicoterapia breve (20 sesiones), pero esto no se puede aplicar a los Trastornos de Personalidad.
La conciencia de que lo auténticamente importante de la problemática de la mayoría de los pacientes está sobre la mesa las dos o tres primeras sesiones como claves para una construcción de la Alianza Terapéutica.
Eficaz en la mayoría de patologías, se han estudiado un modelo eficaz para resolver problemas de la vida cotidiana.

El alcance de la psicoterapia cognitivo analítica llega a abordar trastornos graves como el TLP, (ahora trastorno fronterizo).

Requiere una actitud muy constructivista del terapeuta, un encuentro sincero y colaborador con el paciente. Los procedimientos requieren ejercicios entre sesiones y ensayo de nuevos comportamientos. Todo invita al compromiso por parte del paciente en cuestionarse su forma de vivir, sabiendo que lo auténticamente importante es aliviar el sufrimiento humano y contribuir a mejorar sus relaciones interpersonales.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Página Web de Rodrigo Córdoba Sanz
Zaragoza. Zona Centro.
653 379 269

Trastorno Bipolar Expresiones de un mismo dolor





¿Cómo podemos entender a grandes rasgos qué es el Trastorno Bipolar o enfermedad maníaco-depresiva?

Durante el proceso del trastorno pueden ocurrir 4 tipos de episodios:

- Episodio Maníaco:

1. Frecuentemente empieza con una sensación agradable de energía renovada, creatividad y desinhibición social, hasta llegar a la falta de control. Dificultad de comprensión y negar que las cosas van mal.

La persona se siente extraordinariamente alta, eufórica o irritable (o aparece de esta manera a quienes le conocen bien).

- Necesita dormir muy poco, pero presenta altos niveles de energía.
- Habla tan rápido que los demás no pueden seguir lo que quiere decir.
- Tiene pensamientos acelerados y sin control.
- Elevada distracción y atención dispersa.
- Sensación de poder, grandeza e importancia.
- Conductas temerarias sin preocuparse por las consecuencias: gastos, hipersexualidad, inversiones
arriesgadas, conducción temeraria.

Puede haber síntomas psicóticos tales como alucinaciones (ver u oír cosas que no están) o delirios (creencias que no corresponden con la realidad externa).

- Episodio Hipomaníaco

1. La hipomanía es una forma moderada de manía con síntomas similares pero menos severos: ánimo elevado, mayor actividad y productividad. Con demasiada frecuencia la gente deja de tomar la medicación, lo que conduce a manía o depresión.

- Depresión (Episodio Depresivo Mayor)

1. Los síntomas deben permanecer durante al menos dos semanas y dificultan el funcionamiento global de la persona:
Sentimiento triste, decaído, melancólico o falta de interés por las cosas con que disfruta normalmente.

2. Sentimiento triste, decaído, melancólico o falta de interés por las cosas con que disfruta normalmente.

3. Insomnio o hipersomnia, pérdida de apetito o atracones.

4.Problemas para concentrarse y tomar decisiones.

5. Sentir que todo va lento o sentirse demasiado agitado e incapaz de estar tranquilo.

6. Pensamientos de suicidio/muerte.

(Las depresiones severas pueden incluir alucinaciones o delirios).

- Episodio Mixto

Es el más debilitante, involucra síntomas de manía y de depresión, que frecuentemente se alternan en un día. La persona está excitada o agitada como durante la manía, pero también se siente irritable y deprimida, en lugar de sentirse como si pudiese conquistar el mundo.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza Centro. 653 379 269
www.rcordobasanz.es


Arriba y Abajo. Una Bipolar con el Timón



EN UN BARCO A LA DERIVA

"Sube y baja con la marea. La diferencia: no tiene ciclos constantes ni predecibles, ni una luna que pueda controlarlo.

A veces, sube de forma repentina y cuando menos se espera. Se presenta como una gran ola. A medida que se eleva, se muestra llena de vivos y llamativos colores, bellas formas que captan toda su atención, que engatusan y seducen como haría el cántico de una hermosa sirena, que reducen el sueño y animan la líbido, engañando a todo aquél que se pone en su camino, estallando con toda su fuerza como las olas que rompen en las rocas en los días de tormenta.

Otras es sutilmente arrastrado hacia un remolino de tonalidades grises y colores apagados que se instaura poco a poco, vaciando y agotando a la persona día tras día, hasta que ya está metida de lleno en su espiral y no ve salida".

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. Zona Centro. 653 379 269

Sugerencias: 

Tatiana de Blay: "En la Montaña Rusa".
Valèrie Tasso: "Diario de una Ninfómana"

lunes, 12 de febrero de 2018

Tratamiento Psicodinámico para el TLP



OTTO KERNBERG

Según Kernberg y cols. están a favor de una psicoterapia dinámica de dos visitas semanales para que puedan provocar cambios estructurales (aunque subrayen más los requisitos necesarios para el análisis de transferencia que para el análisis de transferencia que para la propia relación tenga un potencial correctivo). Las terapias que pretenden que el paciente llegue a entenderse a sí mismo, objetivo en el que se basan las terapias psicodinámicas, casi siempre requieren más de una sesión semanal. La excepción a esta regla general es que se pueden alcanzar los objetivos de la psicoterapia dinámica con una sesión semanal cuando el paciente que viene "apoyado" porque asiste tres veces por semana o más a un programa residencial o ambulatorio intensivo.

En cambio, si el paciente se visita una vez sin que existan otras intervenciones, el terapeuta deberá proporcionarle las funciones "de apoyo" (es decir, deberá involucrarse en la resolución de las crisis, las llamadas telefónicas de urgencia, la medicación y otros aspectos de la "realidad" en los que la implicación del terapeuta posee un significado transferencial que puede dar lugar a suposiciones erróneas). Las funciones del terapeuta requieren tantas instrucciones, orientaciones, limitaciones, etcétera, que es mejor denominarlas en su "conjunto con el término "manejo de caso", y su papel es el definido como el del clínico principal. El término "psicoterapia" no es acertado para este tipo de actividades, y el clínico debería considerar una reducción en la frecuencia o la duración de las sesiones.

Relación entre Frecuencia y Objetivos:

- 1 sesión: El manejo se convierte en apoyo; puede ser un "soporte" (es decir, una influencia estabilizadora) que ayuda al paciente a aprender y a madurar a partir de las experiencias vitales.
- 2 sesiones: Suficiente para el manejo y la "terapia"; puede promover el cambio mediante introspección utilizando estrategias dinámicas o cognitivas.
- 3 sesiones: Óptimo para las terapias dinámicas cuando el análisis de la relación es importante. Puede darse crecimiento personal gracias a la terapia.
- > ó - sesiones:  La vida del paciente probablemente se resuelva en torno a la terapia hasta la maduración; puede resultar de utilidad para pacientes que necesitan un objeto, pero es muy probable que sea perjudicial.



JOHN. G. GUNDERSON

. Otto Kernberg: Conoce a Otto Kernberg y su perspectiva
. John G. Gunderson: "Psicoterapia en los Trastornos de la Personalidad". Ars Medica. Psiquiatra Editores 2002. Barcelona

. Rodrigo Córdoba Sanz. Teléfono: 653 379 269. Zaragoza (Zona Centro). Psicólogo y Psicoterapeuta
Página de Rodrigo Córdoba Sanz

sábado, 10 de febrero de 2018

Contratos en Psicoterapia con pacientes TLP




CONTRATOS EN PSICOTERAPIA CON PACIENTES LÍMITE

La alianza contractual es un acuerdo entre paciente y clínico en cuanto a objetivos y papeles. Este acuerdo incluye aspectos prácticos tales como honorarios, programación de los pagos, asistencia y confidencialidad. Mientras se elabora esta alianza, el terapeuta establece un marco que representa la profesionalidad y los límites del terapeuta, Los "marcos" de la terapia son los signos visibles de que el terapeuta es un profesional en su trabajo, lo que implica disciplina, expectativas y restricciones.

Con el fin de conseguir que los pacientes límite se implicaran más en la psicoterapia, Kernberg formalizó el proceso de creación de un contrato. Akhtar, al igual que Otto Kernberg, utilizó el contrato para crear un marco al que acudir siempre que surgieran problemas, de tal manera que el marco no pudiera parecer arbitrario, reactivo o punitivo. Para Marsha Linehan, también es muy importante establecer un contrato para los pacientes límite antes de iniciar la terapia dialéctico-conductual (p.ej; establecimiento de objetivos claros para el cambio y compromiso de asistir con regularidad a la terapia).

Estos clínicos pueden dedicar varias sesiones, casi siempre dos como mínimo, para acordar los papeles y los objetivos antes de iniciar la terapia. Dedicar el tiempo necesario para construir este contrato o marco terapéutico, otros le llaman "setting", es coherente con una de las consideraciones generales sobre el papel de las psicoterapias individuales en pacientes límite.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. Zona Centro. Teléfono: 653 379 269
www.rcordobasanz.es



La Esquizofrenia según un Iconoclasta





LA ESQUIZOFRENIA SEGÚN UN ICONOCLASTA

LA LIBERTAD DE PALABRA SÓLO ES PARA LAS PERSONAS NORMALES, Y EN MUCHAS OCASIONES NI ESO



Cuando un hombre dice que es Jesús o Napoleón, o que los marcianos le persiguen, o afirma alguna otra cosa que escandaliza el sentido común, o afirma alguna otra cosa que escandaliza se le pone la etiqueta de psicótico y se le encierra en el Psiquiátrico.

Un hombre que dice ser Jesús no se está quejando, se está jactando. Consideramos que su afirmación es un síntoma de enfermedad; él lo considera una señal de grandeza.

Si crees que eres Jesús,o que eres Jesús, o que has descubierto una cura para el cáncer (y no es verdad), o que los comunistas le persiguen (y tampoco es verdad), entonces es probable que las creencias se consideren esquizofrenia. Pero si crees que los judíos son el Pueblo Escogido, o que Jesús es el Hijo de Dios,o que el comunismo es la mejor manera de goberno científico, y moralmente correcto, entonces se considera que tus creencias se tomen como reflejos de quién eres: judío, cristiano, comunista. Por esto creo que descubriremos la causa química del judaísmo, el cristianismo y el comunismo. Ni antes ni después. Es la hermosa y sensible manera de funcionar e "investigar" por parte de la Psiquiatría Biológica. No hay elementos fundados, excepto conjeturas sobre el funcionamiento defectuoso como causas de la esquizofrenia, porque esquizofrenia es el nombre de una enfermedad. Si llamáramos enfermedad al cristianismo o al comunismo, ¿buscarían entonces los psiquiatras las "causas" de la enfermedad, químicas y genéticas de estas "dolencias¨?

Con frecuencia, lo que denominamos esquizofrenia infantil es el resultado de un desarrollo infantil en lo que se refiere a los reglas. Normalmente el niño aprende su repertorio básico de reglas mediante la sumisión amorosa a la autoridad de los adultos: el lenguaje, las pautas del vestir y gran parte de la conducta cotidiana se aprenden de esta manera. Si el adulto no presta atención, o si el niño no le respeta, vemos la aparición de la megalomanía colectiva que tan típica es del comportamiento de la persona a la que más adelante se le diagnostica esquizofrenia. Esto suele ocurrir a principios de la adolescencia.
Dicha persona, no trata de vivir de acuerdo con las reglas que si valen la pena de hacer algo, sino que vive de acuerdo con la máxima de que sólo vale la pena hacer las cosas bien; y, como no hay nada que sepa hacer bien y afirma que domina artes, oficios y conocimientos que no posee y rechaza con desprecio el valor de todo los esfuerzos prácticos. Resumiendo, la esquizofrenia es, (a veces un tipo de arrogancia e inmodestia).

Bibliografia: "El Segundo Pecado. Reflexiones de un iconoclasta".

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. Zona Centro. Teléfono: 653 379 269


viernes, 9 de febrero de 2018

Laura Gutman: Los adolescentes somos noctámbulos



Los adolescentes somos noctámbulos

Si recordamos nuestra propia adolescencia o si convivimos con adolescentes, sabemos que esta afirmación es cierta. Los adolescentes nos vamos a dormir tarde, nos reunimos con amigos durante la madrugada y preferiríamos despertarnos tarde. Es una pena que nos veamos obligados a ir a la escuela muy temprano por la mañana.

¿Es una moda? No. Es confirmación de que los adolescentes –para individuarnos- necesitamos funcionar por fuera de nuestra propia manada. Estamos despiertos cuando nuestra comunidad duerme.  Exploramos nuestras habilidades cuando nuestros padres o guías no nos dan indicaciones ni nos controlan. Tanteamos nuestras experiencias excitantes de amistad, sexuales o vocacionales por fuera de todos los mandatos y sistemas de control de nuestra tribu. La única forma de hacerlo es cuando los demás duermen.

Es curioso pero cuando los individuos precisamos arriesgarnos para asumir la propia libertad sin límites huyendo de todo control propio o ajeno, aprovechamos la noche. Un ejemplo interesante es constatar que las mujeres parimos usualmente de noche cuando los demás miembros de nuestra propia especie duermen. ¿Por qué? Porque las comunidades se constituyen –en parte- como fuente de seguridad. Esa garantía de estabilidad implica el cierre de fronteras, por lo tanto brota una cuota de control. Entiendo que estos conceptos son sutiles, pero verdaderos. Dicho esto, si buscamos –a veces sin tener plena conciencia- artilugios para desplegar la autodeterminación y la espontaneidad, precisamos ausentarnos de los territorios vinculares. La noche es el mejor refugio para no responder a mandatos internos ni externos. A la noche estamos más solos, más conectados con vivencias oníricas y más libres de prejuicios. La noche también es una buena aliada para inspirarnos, de hecho casi todos los artistas creamos nuestras obras cuando los demás duermen. Entonces es entendible que los adolescentes también despleguemos nuestras virtudes, en los momentos en los que nos sentimos menos expuestos y más libres.

Por otra parte -funcionando contra-reloj- conseguimos armar nuestras propias agrupaciones entre jóvenes tan ávidos de libertad como nosotros, creando identidad en intereses en común: la música, la astronomía, el teatro, los juegos electrónicos, los clubes de fans o lo que sea que nos congregue.

Si los adultos comprendiéramos que los adolescentes –no solo quieren sino que sobre todo deben- dormir de día y estar activos de noche, cambiaríamos para ellos los horarios de escuelas, actividades deportivas y artísticas. En lugar de luchar contra ellos y considerarlos perezosos por no despertarse a la mañana con entusiasmo, cuánto nos beneficiaríamos si aceptáramos una verdad tan simple y obvia: los adolescentes necesitan constituirse en sí mismos. Y para ello, tienen que estar fuera del tiempo de los demás.

Laura Gutman

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza (Zona Centro)
653 379 269

martes, 6 de febrero de 2018

Rudolf Steiner: Trastorno Borderline



Estas personas, en la frontera entre el cielo y la tierra, tienen un profundo deseo de espiritualizar la existencia terrenal.


BORDERLINE.

Todo el que se relacione con este tipo de pacientes conoce el tira y afloja, sin luces, en el cual la conversación amenaza constantemente con detenerse, así como la lógica aparentemente irrefutable y la inflexibilidad de los argumentos que puedan aparecer.

:: En el aspecto psicológico algunas de las características son:

- Inseguridad con otras personas, también fantaseadas; la falta de orientación sobre la tierra, en el espacio y en el cuerpo, ya sea en relación al propio ser como la autoimagen, (comportamiento autolesivo y las tendencias suicidas tienen sus raíces aquí), ya sea en el ámbito profesional, objetivos personales, de la sexualidad, tanto en lo que se refiere a las relaciones de amistad, como con su pareja.

- No saben quienes son, ni lo que quieren en la vida.

- El sentimiento de vacío y aburrimiento por la falta de objetivos, que además acrecientan el peligro que constituye la persona por sí misma.

- La inestabilidad en el campo del sentimiento, en el que no existe certidumbre respecto a lo que anímicamente se absorbe, procedente del ambiente; la vida en extremos, que va de un polo al otro: la improvisación, que lleva a la disociación; la sensación de alienación; el miedo, la impulsividad en las relaciones, inestabilidad que provoca miedo al abandono, que además es un trastorno en la orientación del propio yo.

- El ser prisionero de los propios procesos de pensamiento físico, hasta llegar a la paranoia, la falta de libertad en el desarrollo del pensar, en la comprensión de conexiones más amplias, de la luminosidad del pensar...


Bibliografía: "Borderline. Trastorno Límite de la Personalidad". Dieter Beck, Henriette Dekkers, Ursula Langerhorst

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza Centro. 653 379 269


La derecha lacaniana




El siguiente escrito versa de una manera algo inusual y quizás poco ortodoxa, sobre la contratransferencia. Se encuentra dirigido a todos aquellos analistas quienes, sabiéndolo o no -poco importa-, practican lo que de ahora en más propongo denominar clínicas del déficit (el genitivo es decididamente subjetivo).
Resulta curioso que quienes se llaman a sí mismos psicoanalistas sean los primeros en defender con fatuidad la afamada triquiñuela de elaboración empirista, llamada “pobreza simbólica”
A lo largo del mismo, el lector encontrará diversas afirmaciones algo generalizadas sobre los problemas abordados. Si bien todas ellas han sido extraídas de fuentes, diremos: informales (murmullo tímido, comentario marginal, pregunta capciosa, afirmación precipitada, reflexión avara, queja ahogada, prejuicio irracional, etc.), es preciso no desestimar la importancia que dichas fuentes pueden tener como modo legítimo de revelar la naturaleza de determinados problemas, tantas veces ocultos bajo transmisiones engañosas.
En efecto, y tratándose siempre de ideas, la puesta en forma de las mismas supone una serie de consideraciones previas, al menos en cuanto al espíritu con el cual fue elaborado el texto.
Criticar antes que confundir. Ese es el propósito del escrito.
Resulta curioso que quienes se llaman a sí mismos psicoanalistas sean los primeros en defender con fatuidad la afamada triquiñuela de elaboración empirista, llamada“pobreza simbólica”. Más aún, que se muestren convencidos con marcado entusiasmo de verificarlo diariamente en aquello que consideran la matriz constituyente de la praxis: la propia experiencia clínica.
Hay allí una escollera ideológica de prejuicios y falsas evidencias. Revisémosla, recorriéndola paso a paso.
Viñeta "Simbolos Patrios" por Haroldo Meyer
Viñeta "símbolos patrios" por Haroldo Meyer
En primer lugar, ¿cuándo se dice que el paciente no tiene “recursos simbólicos? En una amplia variedad de oportunidades críticas, entre las cuales se destaca, por ejemplo:
Cuando quien consulta no se pregunta por la causa de su padecimiento. Debemos rectificar dicha aserción, pues semejante limitación técnica es, cuanto menos, responsabilidad de quien escucha; ya que ¿cuál sería el inconveniente ético en aportarle la pregunta?
Se habla precisamente de “pobreza simbólica” en instituciones públicas, cuya atención suele absorber la demanda de determinada clase social: la gente pobre
Sin embargo, la parroquia1 no se demora y avanza a pasos agigantados aduciendo“falta de tela”. Síntesis manufacturera de primera línea, la de los clínicos de la representación o el “significante”.2 A quienes habría que preguntarles si están advertidos de que la máquina con la cual creen operar, ya sea por metáfora o analogía, es textil. Lo cual supone volver a caminar sobre un problema diagnosticado con anterioridad por Robert Castel: el del psicoanálisis como práctica antisubversiva. El psicoanalismo, entendido como “el proceso de ideologización específico que debemos hoy al psicoanálisis: lo que el psicoanálisis nos cuesta, lo que el psicoanalista nos oculta” (Castel, 1981, p.23).
Un buen ejemplo de ello podría ser la mera consideración de que se habla precisamente de “pobreza simbólica” en instituciones públicas, cuya atención suele absorber la demanda de determinada clase social: la gente pobre, para decirlo pronto y bien.
En este sentido, el psicoanálisis (es decir, los psicoanalistas) en su versión más conservadora elude e invalida la dimensión sociopolítica del asunto en cuestión, al tratarla “analíticamente”, mediante conceptos específicos mal traspolados, debido a la desatención de sus consideraciones ideológicas, cuyo soporte y pureza cree encontrar en sus pretendidas escuelas de psicoanálisis.
Encontramos en los desarrollos de Michel Tort ideas similares. En su libro más reciente Las subjetividades patriarcales, el autor le concede especial importancia a la relación entre historia y psicoanálisis. En los primeros capítulos del mismo describe los prejuicios que constituyen lo que no duda en llamar “peletería psicoanalítica”, despejando quirúrgicamente los desarrollos de Octave Mannoni en su libroPsicología de la colonización.
Si bien pueden decirse innumerables cosas al respecto, nos gustaría al menos señalar que el engaño del cual participa Mannoni (y que Tort, por momentos algo indignado, no vacila ni un instante en desenmascarar) es extensible a gran parte de la comunidad analítica.
Destaca la torpeza en la utilización de sus herramientas psicológicas, las cuales derivan en el establecimiento de explicaciones psicológicas para problemas cuyo orden de determinación pertenece, sin duda, a planos diversos y sumamente complejos (políticos, económicos, sociales, etc.).
Operación de la cual, el saldo es la constitución de un tipo muy especial de víctima. Aquella que derivaría en última instancia de “las especulaciones histórico-antropológicas de ciertos psicoanalistas” (Tort, 2016, p. 28), amparadas en verdades no dialectizables; signo de un notable anquilosamiento mental por parte de los mismos.
Tal como lo afirma el autor: “Los instrumentos que utiliza el psicoanálisis3 son ajenos a la historia, en tanto habrían surgido exclusivamente del psicoanálisis y del dispositivo de ‘neutralidad’ que supuestamente lo caracteriza” (Tort, 2016, p. 29). Nada más engañoso.
En este sentido, Tort es contundente. No hay “verdaderas dificultades” o dificultades últimas, sino más bien dificultades históricas.
De atender pacientes faltos de recursos simbólicos, ¿a dónde los enviamos a adquirirlos? Más aún, ¿cuál es la medida necesaria para que sea suficiente?
Anteriormente le llamamos triquiñuela empirista y no fue con pretensión de ingenio o aire de animosidad. Ahora bien, no deja de resultar sorprendente el profundo desconocimiento de la proveniencia de los conceptos que constituyen los modelos teóricos del practicante. Es decir, que aquello que cree verificar una y otra vez en el sólido e inmaculado campo de la clínica autonómica, salvo gratas excepciones, no suele ser más que el efecto de una transmisión sugestiva, fundada en una lógica cuyo centro de gravedad se localiza en el punto medio entre un academicismo férreo y una sumisa y neurótica subordinación al padre del saber. Quizás en ese contexto se pueda renovar el sentido de esa frase de Jacques Lacan en sus Escritos: “Lo dicho primero decreta, legisla, ‘aforiza’, es oráculo, le confiere al otro real su oscura autoridad” (Lacan, 1966, p.768).
Sin embargo, los psicoanalistas -algunos, claro-, embriagados de experiencia analítica, análisis personal y largas horas bajo supervisión, aún no se han tomado el trabajo de analizar de dónde provienen los conceptos de su praxis, pues creen sórdidamente la idea de que se encontrarán con ellos transitando... ¡La Experiencia!4 Habiendo tantísimos libros de investigadores al respecto... Desconfiemos de ello.
Por otro lado, me pregunto: estudiar, ¿no constituye una experiencia privilegiada?
Creo que era Oscar Masotta quien decía: “o psicoanalistas o psicoalienistas”. No puedo afirmarlo con total seguridad; tampoco importa. Se trata menos de determinar el quién, que interrogarse acerca de las razones del decir. En este sentido, dicha oposición hoy merece ser tomada en toda su consideración y su renovado alcance.
Es notablemente llamativo que tantos psicoanalistas contribuyan a establecer los cimientos supuestamente experienciales de una clínica del déficit, lo cual nos acerca peligrosamente a otros discursos, tantas veces cuestionados.
Separación virtual en la cual se encuentra habitualmente cierto confort discursivo de clase, al suponerse apriorísticamente en sus antípodas. De ser así, no es suficiente con afirmarlo; debe ser demostrado cada vez. No hay otro modo de alejarnos de las demarcaciones per se.
Para contribuir al auto llamado de atención, considero que resulta necesario al menos, destacar la calzada por la cual podemos encontrar en los desarrollos de Jacques Lacan un aporte interesante para zanjar su posición al respecto. Por ejemplo, a través de su noción de “universo simbólico” o mediante el establecimiento de la “batería” y el “tesoro” significante; cuya distinción debe ser comprendida en torno a dos ideas centrales: el par completud e incompletud y elvalor, en oposición al recurso.5
Si bien no habremos de detenernos aquí, consideramos importante aportarle al lector una vía regia para atacar parcialmente el problema. Hay otras (por ejemplo: la diferenciación entre el Otro y A, la lógica circular del tiempo, el lenguaje como lugar trascendental, la creación ex-nihilo, etc.).
Nuevamente, interrogarse acerca de la noción temporal con la cual se practica, resulta definitorio para zanjar posiciones diversas. Hablar de “falta de recursos” visibiliza con un grado de explicitud notable algunos supuestos básicos.
El primero, que habría una única socio génesis. El segundo, que habría una únicapsico génesis.
El tercero, correspondiente al ordenamiento temporal de dicha génesis, según etapas cronológicas pre fabricadas, las cuales, bajo la conducción de una metafísica biologicista harto superada, termina por concluir un paralelismo identitario entre niños, locos y primitivos (Freud con Haeckel).
Ahora bien, de ser así, podríamos elevarle la siguiente pregunta al lector. De atender pacientes faltos de recursos simbólicos, ¿a dónde los enviamos a adquirirlos? Más aún, ¿cuál es la medida necesaria para que sea suficiente?
¿No sería más prudente invertir el alegato y considerar que el paciente, más que no tener qué decir, no tiene con quién hablar?
Preguntémonos por la fenomenología de la pobreza. Alegar que quien padece “no tiene nada para decir” es suficiente para concluir la enormidad de la limitación del profesional interviniente, cuya sentencia no se constituye más que como una argumentación ad hoc de las más exánimes, consecuencia de marcos conceptuales imbuidos en una lógica de clase narcisista6 y de derecha; si por ello habremos de entender sencillamente la aceptación acrítica de un supuesto orden natural de las cosas. Verdadera fagocitación psicoanalítica.
Sería prudente contraponerle a la noción “conciencia de enfermedad” su par antinatural para constituir una oposición que permita una lectura algo más discreta y equilibrada del problema: la “conciencia de ideología” por parte del profesional.
Volviendo al tema en cuestión, ¿no sería más prudente invertir el alegato y considerar que el paciente, más que no tener qué decir, no tiene con quién hablar? Cuestión señalada hace tiempo por Maud Mannoni, al indicar que en los hospitales “...a la palabra, por un acuerdo tácito, se la concibe como un privilegio jerárquico y por ende la institución se la niega de entrada al enfermo” (Mannoni, 1970, p. 122).
Por otro ladoello podría darnos una buena pista para ubicar una posición fundamental del psicoanalista en la actualidad: como instancia de Otredad. Función que no habría que desestimar con tanta ligereza, pues puede condensar un gran valor social.
No obstante lo cual, pareciera que algunos analistas están desmesuradamente preocupados por cuidar la esterilidad del campo psicoanalítico en la senda asintótica de un siempre supuesto apoliticismo, manteniéndose extraterritoriales de todo aquello que consideran un desvío errático de la pureza fenoménica de las formaciones del inconsciente, del sujeto del significante, del deseo metonímico, del goce mortífero. Sin embargo, no se salvan del retorno ectópico de la paradoja, para concluir con severidad afirmando aquello que no hay: deseo, sujeto, transferencia, tela, amor, etcétera.
Castel estaba en lo cierto al afirmar que “el ideólogo más eficaz racionaliza con las categorías de su propio saber” (Castel, 1981, p.94). Afirmación a la cual cabría agregarle: “...y sin saberlo”.
Continuemos por esta vía y terminaremos hablando de pacientes con monederos significantes, de inconscientes estructurados como un lunfardo.
Bibliografía
1. Castel, Robert. El psicoanalismo. El orden psicoanalítico y el poder, Nueva Visión, 1981.
2. Lacan, Jacques. Seminario 2. El yo en la teoría de Freud y la técnica psicoanalítica, Paidós, 1954-1955.
3. Lacan, Jacques. Escritos 2, “Subversión del sujeto y dialéctica del deseo en el inconsciente freudiano”, Siglo XXI Editores, 1966.
4. Mannoni, Maud. El psiquiatra, su loco y el psicoanálisis, Siglo XXI, 1987.
5. Tort, Michel. Las subjetividades patriarcales,Topía, 2016.
Notas
1.¡Diga no al psicoanálisis extraterritorial! La teoría no debe constituirse como un chiste a ser comprendido entre pocos conocidos.
2. Pareciera haberse perdido la diferencia.
3. Si bien acordamos con Tort en cuanto a la afirmación, sería preciso realizarle la misma crítica que nos hemos hipotecado al comienzo del escrito. Resta precisar qué tipo de psicoanálisis, qué conceptos, definiciones, etc., responden a semejante postura ingenua. Propongo considerar la enseñanza de Lacan como un esfuerzo notable por ubicar las coordenadas filosóficas, religiosas y culturales que hicieron posible el surgimiento del psicoanálisis en Occidente en determinada época.
4. Como si a la orden del día hubiese un acuerdo unánime sobre los criterios uniformes que constituyen la experiencia analítica. Ni hablar de la formación.
5. Devolvamos los recursos al campo de la salud pública.
6. La reflexión y el término resultó de una conversación sostenida con Alejandro Vainer en torno al asunto en cuestión.


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza. Zona Centro. www.rcordobasanz.es

domingo, 4 de febrero de 2018

Mitos y Realidades sobre Altas Capacidades


El amor y el juego son semillas, agua y alimento para un nene feliz que desarrolle sus capacidades. 
Rodrigo Córdoba Sanz

ESTEREOTIPOS, TÓPICOS, FALSAS CREENCIAS



Generales:
- Suelen ser de clase media o alta
- Tienen un coeficiente intelectual alto
- Presentan superioridad física o bien están poco capacitados físicamente
- La superdotación es innata
- Suelen ser excesivamente serios y con poco sentido del humor
Competencia Escolar:
- Obtienen buen rendimiento escolar
- Acostumbran a aburrirse
- Ordinariamente tienen una gran motivación por todos los temas
Competencia Social y Características Emocionales:
- Propensos a desequilibrios emocionales
Intervención:
- Tienen que ser atendidos por profesionales superdotados
- No necesitan ayuda. Puede aprender en cualquier circunstancia y autoeducarse.
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REALIDADES

Generales:
- Provienen de cualquier clase social.
- El criterio psicométrico no es el único, hay que completar con modelos que identifiquen el mayor número de factores o variables de  las altas capacidades, creatividad, aptitudes...
- Su desarrollo físico es totalmente independiente de las altas capacidades.
- La biología juega un papel importante en el desarrollo intelectual, pero el contexto influye más en sus capacidades.
- Tienen un sentido del humor más avanzado de lo que se espera por su edad.
Competencia Escolar:
- En ocasiones pueden obtener un bajo rendimiento escolar o destacar sólo en aquellas áreas que les interesan.
- En el Aula y en la Escuela; tras un trabajo psicopedagógico, hay que ajustar la respuesta educativa a sus capacidades.
- Se interesan y destacan en los temas que despiertan su curiosidad.
Competencia Social y Características Emocionales:
- Tienen, en general, más recursos que otros compañeros, aunque el aula influye.
Intervención:
- No es necesario que el profesor sea superdotado. Debe ser una persona madura y especialmente debe orientar, aconsejar, proporcionar recursos, habilidades; integrar... más que facilitar conocimientos sólo.
- Requieren una atención educativa adecuada para evitar el aburrimiento y la frustración, donde puede "fraguarse" el fracaso escolar.
- Es imprescindible la comunicación fluida con los dos padres para un trabajo conjunto.

Consejo: Es muy importante no ser intensos en la exigencia a la criatura. También es perjudicial no involucrarse de forma proporcional con las pautas de la maestra o maestro y profesionales especializados. En definitiva, ni abrumar ni obviar su condición.


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Página WEB
653 379 269

sábado, 3 de febrero de 2018

Laura Gutman: Cómo restablecer unacivilización



Cómo restablecer una civilización niñocéntrica

Para restablecer la ecología de la humanidad, necesitamos centrarnos en el bienestar original del ser humano, que aparece en todo su esplendor cuando somos niños, porque permanecemos aún ligados a nuestra propia naturaleza.

Para mantenernos allí, dependemos de la relación que los adultos que nos crían mantengan con nosotros. Hay dos opciones: Nos respetan o no nos respetan. Es similar a lo que hacemos con la tierra, el agua y el aire: Combatimos contra la naturaleza o convivimos con la naturalza. Si pretendemos que la vida salvaje se adecúe a nuestras pretensiones egoístas, lo lograremos eliminando todo vestigio de creación. En cambio si soñamos vivir en armonía, nos dedicaremos a observar, aprender y respetar a nuestro entorno.

Exactamente lo mismo acontece cuando nos relacionamos con los niños: O aprendemos de ellos o nos perderemos para siempre.

La noción de civilización niñocéntrica, produce escozor en los adultos. ¿Qué significa? ¿Qué los niños ahora van a hacer lo que se les dé la gana? ¿Qué habrá que aguantar a los niños tiranos? ¿Qué el mundo estará al revés? ¿Qué no hay que poner límites?

Nada de eso. Esos miedos son consecuencia de las infancias que nosotros hemos padecido y que nos han precipitado a un pozo de observación demasiado estrecho, más afin a los prejuicios que a la contemplación sincera.

Insisto que la referencia más confiable con la que contamos, es el niño tal cual llega al mundo. Todos los niños nacemos iguales. Hoy, hace 10.000 años, dentro de 234.658 años. En Singapur, en Berlin, en Argel, en Nueva Delhi, en Rio de Janeiro, en Moscú, en Madrid o en Yaundé. No importa el tiempo ni la geografía, cientos de miles de niños seguimos naciendo como está previsto por nuestra especie.

Es usual oir decir a los padres que los niños no llegan con un manual de instrucciones bajo el brazo, por eso es difícil ser padres. Falso. Los recién nacidos conservamos esas instrucciones delicadamente y en alineación absoluta con nuestra propia esencia, de hecho las manifestamos a cada instante. Pero los adultos no estamos dispuestos a tomarlas en cuenta. Nos gustaría que las instrucciones fueran otras. Pero son las que son. Así funciona.

Si sólo nos dedicarámos a cuidar la ecología con la que cada niño llega al mundo, así como algunos de nosotros procuramos cuidar la ecología del planeta, la vida sería muchísimo más sencilla, armoniosa, grata y próspera. Solo tenemos que observar, responder, avalar y garantizar a cada niño, que haremos por él lo que él está reclamando. Solo eso sería suficiente para instalar entre todos una civilización milimétricamente adaptada a las necesidades de los niños pequeños, y en la que cada decisión comunitaria sea tomada en cuenta según el bienestar de los niños pequeños.

Estoy segura que si confiáramos en la naturaleza instintiva de cada niño, recuperaríamos el sentido común, la alegría y la prosperidad. Y sobre todo, recuperaríamos algo que hemos perdido hace muchas generaciones: la capacidad de amar al prójimo.

Laura Gutman


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Zaragoza Centro. Lacarra de Miguel 27. 2C
653 379 269