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Paz y Ciencia

lunes, 16 de abril de 2018

Sintomatología disociativa

Deberíamos dedicarnos a desaprender gran parte de lo aprendido y aprender lo que no se nos ha enseñado. Ronald Laing

Se produce en situaciones extremas de traumatización compleja y apego desorganizado.
:: Pueden presentarse lagunas de memoria en el día o respecto a experiencias pasadas. Las sensaciones internas o externas se perciben con extrañeza o distanciamiento, y el comportamiento es vivido como automático o mecánico. Muchos pensamientos, sentimientos o acciones no se reconocen como propios, llegando a veces a percibirse en forma de voces. Puede haber tanto cambios marcados de personalidad como un control rígido de emociones y conducta. Algunos síntomas son físicos, de tipos muy diversos, incluyendo parálisis, movimientos involuntarios, alteraciones de la sensibilidad, pérdida de percepciones como la vista, el oído, y muchos otros.
:: Estos síntomas se combinan con las manifestaciones más generales del trauma complejo, como la alteración profunda en las creencias de uno mismo y sobre el mundo, problemas con la regulación emocional y de los impulsos, conductas autodestructivas, dificultades para llevar bien la intimidad, alteraciones de la percepción de los demás, idealización de las personas que causaron el daño y problemas médicos.
Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo Zaragoza.
Teléfono: 653 379 269
Recomiendo a pacientes y terapeutas "No soy yo". De Anabel González.

viernes, 13 de abril de 2018

El mundo frío e impersonal




Como contraste con el frío e impersonal mundo mecanicista del materialismo, Jung describe un mundo cálido, personal y orgánico en el que cada persona está conectada con todos los aspectos del universo. Pero donde también cada persona es un individuo único, con un destino único, algo que él llama individuación (el camino del desarrollo que todos emprendemos durante el transcurso de nuestra vida).

Al igual que cualquier otra visión global, la opinión de Jung sobre la realidad deja algunas cuestiones sin respuesta sin respuesta. El concepto del inconsciente colectivo abre muchas puertas que anteriormente que habían estado cerradas al pensamiento occidental. Tradicionalmente la psicología (junto con la filosofía y la ciencia del siglo XX) ha despachado el tema de las cuestiones molestas limitándose a aquellas que sí puede contestar. Cualquier otra cuestión, en especial las de orden metafísico, se considera un sinsentido.

Por desgracia (o afortunadamente) el mundo es más complejo que nuestros sistemas de pensamiento.
La psicología de Jung respeta toda la complejidad que cada uno experimenta en el mundo. Si bien no es capaz de responder a todas las cuestiones, al menos no niega su existencia.

El concepto junguiano del inconsciente colectivo no es una construcción filosófica ni un dogma religioso; es un intento, aunque ciertamente a veces algo primitivo, de presentar una descripción detallada del mundo interior de la psique y su relación con el mundo material exterior. Jung descubrió este mundo interior al explorar minuciosamente los sueños de los pacientes y relacionarlos después con temas similares en la mitología, arte y cultura de todo el mundo. Podríamos decir incluso que fue un sesudo antropólogo también.

Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo
Teléfono: 653 379 269
Zaragoza (Zona Centro)


miércoles, 11 de abril de 2018

Los mitos en nuestra vida




Los científicos y académicos siempre se han mofado del concepto de un inconsciente colectivo (Carl Gustav Jung).

Ellos "saben" que es imposible que las personas tengan algún recuerdo que no fuera adquirido en esta vida.

Parece una idea muy extraña para aquellos de nosotros educados en estos tiempos supuestamente racionales. En una época en que hay un trasiego compulsivo no parece fácil entender que se puede acceder más allá de una vana búsqueda de valores espirituales que están ausentes.
Pretendemos que la mente a su vez se pueda reducir al cerebro. Estamos convencidos de que existe una explicación material para todo, cualquier otra descripción queda sujeta a algo "misterioso" o "etéreo", como una superstición primitiva.

Pero precisamente debido a este materialismo vivimos aislados y alienados unos de otros. La soledad y la desesperación se han convertido en el estado normal de nuestra avanzada civilización occidental. Encerrados en nuestro interior, anhelamos desesperadamente alguna sensación de conexión: con nuestro trabajo, con nuestra religión, con otra persona, con el mundo que nos rodea, con nosotros mismos.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269


martes, 10 de abril de 2018

Traumas Ocultos




Los "traumas ocultos" son aquellas experiencias cotidianas, que son "cosas que pasan" en todas las familias, pero no es así strictu sensu

Tiene que ver con falta de reconocimiento, con una respurspuesta inadecuada ante las emociones, manipulaciones, ausencia de apoyo en momentos sensibles de la infancia. 

Muchas de estas situaciones se relacionan con el apego: la búsqueda de protección en los cuidadores cuando somos niños, y que trasladamos en la edad adulta a las personas con las que establecemos lazos afectivos, en este contexto, se generaría según Winnicott un "falso self":
Una personalidad no integrada por cercenar el gesto espontáneo, esto es, no permitir abrir el deseo del niño sino solapar el deseo del padre/madre, destruyendo la seguridad en sí mismos.
Si hay demasiada distancia o excesiva preocupación, hablaremos de apego inseguro.

En el extremo de la inseguridad aparece el miedo, y el apego se desorganiza. Así como un estilo de apego seguro nos protege frente a lo que nos venga en la vida, los estilos inseguros o desorganizados van a interferir en nuestro modo de funcionar tanto con los demás como con nosotros mismos.

Cuando se acumulan muchas de estas experiencias adversas graves y los vínculos de apego con los cuidadores es desorganizados, se produce un fenómeno psíquico denominado disociación.
La disociación no está del todo bien definido, que incluye aspectos como la dificultad para recordar un suceso; desconexión del cuerpo, las emociones o el entorno; o síntomas corporales diversos.
Se da una fragmentación de la personalidad y de la identidad.
Pueden surgir graves problemas como:

- Lucha constante sobre sí mismo.
- Evitar recuerdos de lo sucedido.
- Rechazar aspectos de su personalidad con los que no se identifica.
- Puede pensar, sentir o hacer cosas muy distintas de lo que querría.
- Sentir cierta extrañeza respecto a sí mismo y su vivencia en el mundo.
- Permanente contradicción.
- No ha desarrollado una visión integrada de sí mismo, y muchos aspectos de su funcionamiento mental no serán aceptados, regulados y modulados adecuadamente.
:: La sintomatología disociativa se produciría por tanto en situaciones más extremas de traumatización compleja y apego desorganizado.

Sugerencia: "No soy yo". Anabel González.
Rodrigo Córdoba Sanz. 
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza (Zona Centro).
Teléfono: 653 379 269



domingo, 1 de abril de 2018

El Inconsciente se desvanece



Nada serviría apoyarse en una interpretación ya dada y menos hacer acto de fe en una escuela.

Nos hallamos aparentemente inmersos en un universo freudiano. La creación artística, la política, la publicidad, la reflexión filosófica actuales constituyen una permanente referencia a la  correlación entre Edipo (muerte del padre, fusión con la madre) e Inconsciente.
Y, no obstante, razones hay para estimar que toda agitación contribuye sólo a velar aquello de que se trata. Los motivos que hicieron necesario recurrir a la hipótesis del Inconsciente se hallan más bien encubiertos.
El Inconsciente ha venido a ser un objeto de fe o un gadget ideológico.
Se trata de revivir las razones de Freud como justificarla: se trata de revivir las razones de Freud, en lugar de aceptarlas desde afuera.

Rodrigo Córdoba Sanz.
Teléfono: 653 379 269
Zaragoza (Zona Centro)