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Paz y Ciencia

viernes, 13 de enero de 2017

¿Ser Superdotado?



¿Los superdotados son simplemente una cuestión de moda?
El efecto amplificador y a veces deformador de los medios de comunicación puede hacer creer que se trata de una población que surge por generación espontánea, creada por los padres en busca de autosatisfacción o por los psicólogos a quienes fascinan estos "supercerebros".
Es cierto que el interés por aquellos que antes se pensaba que lo tenían "todo" es relativamente reciente.
¿Qué ha sucedido? Que ha tenido lugar un conjunto de varios factores, como el aumento del número de visitas al psicólogo por parte de niños y adolescentes y la generalización de los chequeos psicológicos, lo cual ha conllevado una constatación a menudo alarmante: los niños con un coeficiente intelectual elevado tienen dificultades escolares graves y en ocasiones experimentan problemas psicológicos graves. Otros desarrollan problemas de comportamiento y de adaptación social que ponen en peligro su educación. Los adultos sensibilizados ante el desarrollo personal de su hijo o ante el sesgo que toman sus actitudes personales,  incrementan, en función de sus dificultades y desamparo, el número de visitas al psicólogo.
¿Qué tienen en común?
Son superdotados y tienen dificultades. Son superdotados y buscan respuestas adaptadas a su malestar, a sus problemas vitales y de integración, así como a las cuestiones relativas al éxito.
Durante estos años se han realizado numerosos estudios médicos y psicológicos, sin arrojar luz sobre el fenómeno del malestar de estos niños y adultos. Lo que buscan y necesitan estos niños y adultos es comprensión, compañía y apoyo.
Sobre todo, la hipótesis que considera al superdotado como una persona aventajada sigue siendo la más común y domina todavía la mayor parte de las teorías.
¿Cómo integrar y admitir esta paradoja esencial que debilita la trayectoria del superdotado: la relación íntima que se da entre la inteligencia extrema y la vulnerabilidad psíquica?
"Qué relaciones tan curiosas. ¿Acaso el pensamiento extremo abrirían el mismo horizonte?
¿Es que sufrir sería, al fin y al cabo, pensar? "
Maurice Blanchot