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Paz y Ciencia

viernes, 10 de mayo de 2013

Competencia y "Destrucción"

 
Competencia y "Destrucción"

Y es que la competencia no solo nos sume en nuestro yo de manera forzosa. La competencia exige obligadamente la destrucción mayor o menor del otro. Un mismo objeto es disputado. Podemos disputar por él sin contar con otra condición que nuestro interés por el objeto. Nos importa el objeto, no los sujetos que lo aspiran. Pero poseer el objeto por el que disputa este otro, quizá hasta entonces amigo, es naturalmente frustrar a ese otro. Es inútil que se recabe la exigencia de deportividad puede exigirse solo allí donde las condiciones de la disputa son equiparables. Pero ¿qué otra cosa que no sea una partida de tenis puede vivirse deportivamente? ¿Es qué precisamente nuestras formas usuales de competencia adoptan los modos propios del auténtico deporte? ¿Puede recabarse deportividad en el perder cuando en el obtener se ha utilizado cualquiera arma como válida y cualquiera forma de conducta menos la lealtad?

Carlos Castilla del Pino: <>

4 comentarios:

ancr dijo...

Quizá el error está en pensar que la amistad no es un equipo. He sido ciclista, y entiendo lo que es un amigo y un grupo (propio). Por ejemplo, nos gusta la familia por que es "nuestro" equipo. Bueno, un nosotros, la familia, como la pareja, puede ser un condicional. Los amigos tienen personalidad propia. Pero todo Yo y más Yo. El "otro", no se puede suplantar: es así como nos construimos, crecemos, enfrentándonos, contraponiéndonos. Al resto. La intemperie. Tenemos unas cosas y nos faltan otras. Saber competir, en grupo, contra otros, es esencial. No somos todos. Menudo empacho Ser, tenerlo todo: es irreal. Creerse Dios.

ancr dijo...

Quise decir un incondicional (no condicional)

ancr dijo...

Estoy empezando a ver que Castilla, siempre tan independiente, y tan solo, anhelaba un "amigo". Pero ese concepto, es el de una pareja. Con los amigos compartes, símbolo de que eres parte, pero no te solapas, totalitariamente, qué raro, no? Quizá él nunca quiso. Conociendo al personaje y su proverbial tenacidad, en pugna con todo y todos, no me extrañaría. Castilla era en todo exceso.

ancr dijo...

Joder. Se cuestiona hasta la propiedad. Es la nada. Supongo que al que destaca, del grupo (ahora el otro), se le pone la zancadilla absoluta. Es el individuo o la masa, un grupo total (mal llamada sociedad). Realmente estoy asustado. Sin duda m quedo con el individuo y su sociabilidad, y civismo. Toda redención tb está en uno.