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Paz y Ciencia

viernes, 21 de marzo de 2014

El Esquema Lambda de Lacan

EL ESQUEMA LAMBDA DE LACAN
lambda
Lacan construye un esquema, una representación espacial con relaciones y funciones.
Es una estructura cuadripartida que sirve para fijar las ideas y dan cuenta de:
  • La estructura del sujeto y
  • La situación analítica, basada en la diferenciación entre A y a.
El esquema consta de 4 vértices, 4 elementos, 4 lugares.
La manera más simple de entender el esquema L, es repasar sus elementos o matemas, luego los vectores y sus relaciones.
El espacio en el esquema L es discontinuo; no es un modelo porque no tiene analogía, lo caracteriza, la discontinuidad que hay entre los elementos.
Matemas
S. El sujeto del inconsciente. Responde en cierta manera al sujeto mítico de la necesidad. Todavía Lacan no había barrado al sujeto.
a’: otro (con minúscula). Es la alteridad.
El -a’- (otro con minúscula) es el otro especular –imagen reflejada en el espejo–  y un semejante. Remite a la imagen especular del estadio del espejo de Lacan.
El semejante es una imagen especular o refleja que se recupera a través de la identificación. Funciona como un objeto capturado, según la pauta del estadio del espejo.
La relación que mantiene el sujeto consigo mismo y con los otros siempre está mediatizada por el “eje  imaginario” – a – a’ – en relación de incidencia recíproca.
Por lo tanto: cuando un S trata de comunicarse con un sujeto A, nunca alcanza su destinatario en su autenticidad y siempre es un yo que se comunica con otro semejante a él.
Para Lacan el S no debe confundirse con el Yo. En el esquema Lambda, Lacan no une S con Yo, ni –a’- con A porque quiere destacar la distancia que hay entre ellos.
A: Otro (con mayúscula) o Gran Otro. Es el Otro de la cultura. Es lo pre-existente como simbólico. Es el tesoro  de significantes –imágenes relevantes- o también llamado batería de significantes.
Es el lugar del código.
Acá se ubica la estructura del lenguaje y la ley. Imparte la ley.
Un pacto que pacifica la rivalidad de los yoes.
De A –Otro- o Gran Otro sólo parten flechas. Este lugar es eminentemente determinante, jamás determinado.
VECTORES -vector es un término que deriva de un vocablo latino y que significa “que conduce”. Un vector es un agente que transporte algo de un lugar a otro.-
S – a’ : Vector del deseo freudiano. Es el vector del deseo como deseo de un objeto. El sujeto se dirige al otro como objeto.
a – a’ : Vector de la relación especular o de espejo. Es la relación con un semejante que se define por la complementariedad   y entendimiento.
También es llamado “Muro del lenguaje” pues en el nace la posibilidad del malentendido. Mientras que asumimos que el otro y yo podemos complementarnos de manera total, ahí aparece el malentendido, la falta de complementarse.
A este vector a – a’ solo llegan flechas. Este lugar es determinado, jamás determinante.
A – a’ son equivalentes. Son lugares intercambiables. No importa su posición. Ambos representan un objeto tomado en una relación especular o de espejo.
Este vector funciona como “Muro del lenguaje” o “Eje imaginario”.
A – a’ Vector de la determinación del otro. El Otro ( con mayúscula) determina al sujeto como objeto y su lugar, aun cuando la relación especular o de espejo se establezca entre a – a?. La determinación se da mediante la condición de un semejante.
A – S: Vector de la determinación del sujeto del inconsciente. En el vector A – S el sujeto desea ser reconocido como tal por el Otro.
El Otro se dirige al sujeto y lo posiciona, lo determina. Luego de pasar por el “muro del lenguaje”, este vector, se vuelve línea punteada. Esto quiere decir que, a partir de la marca de lo simbólico, no todo puede pasar a la conciencia, hay agujeros en el lenguaje y, es por estos agujeros por donde se escapa algo de lo inconsciente. Por eso este vector, también es llamado “vector de la relación inconsciente.
En este vector de la relación inconsciente podemos ubicará a la transferencia en el sentido que el sujeto coloca al analista como Otro determinante. Otro (con mayúscula) portador de toda significación posible para sus propios síntomas.
En el esquema Lambda Lacan no une A con S-; ni A con a –yo- porque quiere destacar la distancia que hay entre ellos.
A – S nunca se alcanzan. El Otro –A- es otro sujeto. Es la alteridad radical, hay algo que lo impide. Este impedimento es el muro del lenguaje o eje imaginario, donde a y a’ son tomados como objetos.
Para Lacan no hay sujetos totales. La totalidad está en el eje imaginario, no en el simbólico.
Lacan critica a los post-freudianos porque confunden el yo con el sujeto y buscan reintegrar y reforzar al yo.
El S y el A –Otro o Gran Otro- se ubican en el eje simbólico.
El sujeto nace porque hay un lugar del Otro –A- donde se va a formar. El sujeto no está, nace. Primero está en A como lugar de la ley y donde se estructura el lenguaje.
El sujeto cuando habla dirige un mensaje a un –a’-, más este es una imagen especular, tomada como objeto, suponiendo que ese otro –a’- es un verdadero sujeto, es decir otro radical, fundamental y completo –es decir el sujeto se habla a sí mismo en el otro-
El yo es el lugar donde emerge y se produce el sujeto como aquel que habla. –más su significado sustantivo de S está el inconsciente.
S es  un lugar donde se origina el discurso y en otro lugar se hace o se crea al reflejarse. Se produce el discurso pero siempre requiere todavía ser significado. La significación se produce reflejando al sujeto que habla. El reflejo viene a través de la comprensión del otro o semejante –a’-. Esta comprensión del otro –a’- obra como reflujo del sujeto y se proyecta nuevamente en el sujeto, en constante retroacción.
La relación que mantiene el sujeto consigo mismo y con los otros siempre está mediatizada por el “eje imaginario” a-a’ en relación de incidencia recíproca.
Por lo tanto: cuando un S trata de comunicarse con un sujeto A, nunca alcanza su destinatario en su autenticidad y siempre es un yo que se comunica con otro semejante a él.
Para Lacan el sujeto no debe confundirse con el yo. En el esquema Lambda, Lacan no une S con yo, ni –a’ con A porque quiere destacar  la distancia que hay entre ellos.
En  S- A: vector de la relación inconsciente, A es otro sujeto y nunca se alcanza, es la alteridad radical, hay algo que lo impide, que es el “muro del lenguaje”, donde el yo -a- y a’ son tomados como objetos.
Para Lacan el yo necesita más que una imagen para ser sujeto. Portar un significante.
RELACIÓN ANALÍTICA.
El analista no debe ocupar el lugar del semejante, como espejo, de responder frente a  un problema como si estuviera en el lugar del otro, no puede ponerse en el registro imaginario.
La palabra que circula del yo a yo es palabra vacía. La palabra que se debe tener en cuenta es la palabra plena que circula en el registro simbólico.
Esa palabra plena lleva algo de la verdad del deseo inconsciente y la palabra vacía que circula de yo a yo es un obstáculo. Entonces el analista debe ponerse en el lugar del A. Lo importante es la transferencia que se da en el registro simbólico. La resistencia se da en el imaginario.
Para Lacan en el análisis lo importante no es tanto reacomodar sino rememorar que es la reescritura de la propia historia.
La transferencia simbólica se da porque el sujeto ubica al analista en el lugar de A, en el lugar del saber, porque sabe de mi (sujeto del supuesto saber) pero en realidad, el saber esta dado del lado del sujeto como un saber ya sabido (el mensaje que uno dice, pero se lo dice a sí mismo).
El S va a pedirle a A el reconocimiento de su deseo. Ve al Otro –A- como completo. Por eso en este momento de Lacan, el gran Otro –A- le garantiza su identidad al sujeto. El objeto del deseo es el reconocimiento.
La palabra que le dirige el S al A tiene que traspasar el “muro del lenguaje”, va a intentar llegar a una palabra que sea reconocida por el A y lo reconocido es inconsciente.
S y a’. Lo que oculta el objeto de deseo es que no hay ningún objeto fijo al deseo. Lo que oculta cada objeto es una ilusión de haber alcanzado al objeto de deseo y luego se desea otra cosa, nunca se colma, es un empuje, una presión.
Una función del analista es que apunte a la realización del sujeto, no como integración del yo sino reconocimiento de sus deseos inconscientes. Reconocimiento a que otros le hablan al sujeto en al análisis transferencial que le funcionaron como garantes en su vida. Tiene que ver con los grandes Otros del sujeto en su historia.
RETORNO A FREUD
Lacan plantea el retorno del verdadero descubrimiento de  que es pensar en el inconsciente desde el punto de vista sistemático. Es decir el inconsciente como un sistema dinámico, con leyes de funcionamiento específicas (condensación y desplazamiento).
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