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Paz y Ciencia
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sábado, 8 de mayo de 2021

Una madre winnicottiana

 


Si queréis post de Winnicott, lo puedo hacer aquí por comentarios o en IG:psicoletrazaragoza. Website: Contacta

Últimamente, en redes sociales, me he encontrado mucho con el tema de buena madre – mala madre. Qué te hace ser buena madre, qué decisiones, qué creencias, qué tipo de crianza. ¿Dar biberón es ser buena madre? ¿Y si porteo, eso es de buena madre? ¿Colecho o en su habitación? Al planteármelo enseguida me vino a la cabeza un concepto que aprendí durante mis estudios de psicología. Un concepto que me pareció interesantísimo entonces pero que he recuperado ahora con la maternidad. Es el de “madre suficientemente buena”, en inglés “good-enough mother”.

El término lo acuñó Donald Winnicott, un pediatra inglés al que le encantaba observar y escuchar a las madres, ya que consideraba que éstas eran las máximas expertas en sus hijos (os lo recomiendo mucho como lectura de crianza). Para Winnicott, los bebés cuando nacen no están integrados: están desorientados, desubicados, asustados… Es la madre (cuando digo madre me refiero siempre al cuidador principal) quién facilita el camino a la integración. Cómo? Simplemente siendo madre. Me explico. Pongamos que el bebé se acaba de levantar de una siesta. Al levantarse está tan desorientado que literalmente no sabe ni quién es. Y se asusta. Pero entonces ve a la mamá. “Ay, tu si que se quien eres. Eres mamá.” La continuidad de saber que él es el mismo se la da que mamá sea la misma. El hecho de que mamá esté siempre hace que yo pueda saber quién soy, que me conozca, que me integre.

Vale. Ha quedado claro lo de ser madre. Pero ¿qué es eso de suficientemente buena? ¿No sería mejor una mamá perfecta?. Definitivamente no. Además de imposible no es conveniente. ¿Os imagináis que presión para el bebé de una mamá perfecta? El también tendría que ser el bebé perfecto. La mamá solo tiene que ser suficientemente buena. ¿Y cómo se logra? No hay manual de instrucciones. El bebé te lo dirá. Una mamá suficientemente buena es la que se adapta a las necesidades del bebé y no al revés. Esto lo hace a través de tres funciones principales.

Holding: Literalmente sostener, contener. Tanto física como mentalmente. La mamá acuna al bebé, lo sostiene, pero también piensa por él, le presta su mente, le explica lo que le pasa. Seguro que alguna vez, mientras tu bebé lloraba, te has oído a ti misma diciéndole: ” Tranquilo, tienes hambre, ya estoy aquí, ahora comerás, qué nervioso te has puesto”. Eso es el holding.

Handling: El manejo del bebé. Que la mamá lo bañe, lo cambie, le ponga ropita limpia…

Object-presenting: La presentación de objetos. Es la mamá quién le enseña al bebé el mundo. La que se lo pone a su alance, se lo explica y se lo simplifica. El bebé ve al mundo a través de los ojos y las palabras de mamá.

¿Y dónde queda el padre en todo esto?¿ O la pareja? El papá favorece el entorno, hace el entorno mas fácil para la unión mamá-bebé. El papá ayuda a mamá (se ocupa de la casa, la ropa, la comida…), aportando así sentimientos de seguridad y amor que ella transmitirá al bebé.

Es importante tener claro que ser una madre suficientemente buena implica tener fallos y lapsos de ausencia muy breve (esos cinco minutos de ducha en los que tu hijo llora desconsoladamente, cómo si se fuese a morir, verdad?). Son también estos fallos y estas ausencias inevitables las que frustrarán mínimamente al bebé y contribuirán también a su desarrollo. Le ayudarán así a aprender, poco a poco y de manera muy progresiva que la madre no siempre estará, y que cuando la madre no está, él no desaparece ni se desintegra. (por eso llora tanto cuando se despierta y no te ve, tiene muchísimo miedo de desaparecer. Sin ti, él no sabe quién es).

Tengo que confesar que como madre he encontrado muy tranquilizador este concepto. No hay buenas ni males madres, hay madres suficientemente buenas. Y padres suficientemente buenos. Y si los escuchamos (a los bebés) y nos escuchamos a nosotras mismas todas estamos preparados para serlo.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Colecho

Hace unos años escuchábamos y escucho que el colecho es pernicioso según la literatura infantil. Los niños y la Ciencia no coinciden. Esos textos son "infundados" según la práctica.
La Naturaleza y la Antropología dicen que el bebé tiene que dormir con su Benito.
Casi toda la literatura pediátrica del sueño se ha basado en la normalización de un acto antinatural.
Al margen de esta herencia se empiezan a valorar los beneficios:
- Ayuda a los recién nacidos a preservar la energía.
- Acelera la adaptación metabólica, aumentando su bienestar.
- Disminuye los episodios de llanto.
- Fomenta la producción de oxitocina, lo que favorece la contracción uterino y la elección de leche. Disminuye la ansiedad de la madre, que siente que vigila más al bebé.
- Beneficia la lactancia materna.
- Posibilita una arquitectura del sueño diferente a la del bebé que duerme en solitario, lo que posiblemente tenga implicaciones en su desarrollo neurológico.

A más largo plazo, colechar en la infancia aumenta la capacidad del niño de manejar el estrés. Se sabe que los niños que colechan son más independientes y autónomos.
Incluso las amenazas a la salud natural de han visto desventuras.

Por tanto podemos relajarnos y dejarnos guiar por el instinto de supervivencia de nuestro hijo de nuestro que no le permite dormir sólo.
Está científicamente demostrado, ahora sí.

Mamá. No puedo dormir solo

Dormir con tu hijo es bueno y forzar su sueño en solitario no le hace ningún bien. Si te han dicho lo contrario, mienten. No tengas ninguna duda de que un día será capaz de dormirse sólo. Es cuestión de tiempo y madurez. Sus lágrimas de hoy son una manera de gritarle que todavía no está preparado.

María Berrozpe. Doctora en Ciencias Biológicas

martes, 4 de febrero de 2014

Dormir con tu bebito

Este gesto, tan natural y hermoso, es vetado por corrientes psicoanalīticas. Esto me parece que es rizar el rizo. Cuando la teoría se impone al sentido común, no hay teoría especulativa que tenga el menor sentido.
Cuando me acurruco con nuestra bebita, ambos entramos en un bello sueño tras un contacto en la espalda. Ella, a menudo, busca en mi camiseta la teta: la madre teta.
Para mí es un momento formidable. Están demostrados los beneficios del colecho. Supone una disminución de neurohormonas excitantes y que puedan hacer daño a los órganos.
Así pues, dormir con tu bebita es lo más lindo del mundo. ¡Qué bonita es la vida!
Rodrigo Córdoba Sanz
Psicólogo Zaragoza Psicoterapia

martes, 8 de octubre de 2013

Sobre el Colecho

jueves, 12 de septiembre de 2013

Carlos González en la República Dominicana (Vídeo)

Carlos González es un pediatra nacido en Zaragoza. Dejó de trabajar para cuidar a sus hijos, por tanto, podemos decir que es un hombre coherente con lo que propone en sus libros, textos como "Bésame Mucho", textos sobre la lactancia, el colecho y en defensa de las vacunas. Un hombre muy humano, eso se desprende de sus libros, con una actitud amorosa, responsable y cariñosa hacia los bebés y niños. Destacaría ante todas las cosas su profundo respeto hacia las criaturas y sus madres. En este vídeo, por una visita a la República Dominicana, expone su punto de vista. Un punto de vista que a muchos y muchas le parecen muy interesante. Disfruten de su calidez.

viernes, 23 de agosto de 2013

El colecho no causa problemas psicológicos

Como una joven madre, solícita por el sueño de su primer hijo. Júlio Dinis, Una familia inglesa

Sorpresas:

1. Resulta que el 30% de los hijos de militares (con una media de cinco años) dormía con sus padres. Y la cifra aumentaba al 50% cuando estaba embarcado...
No había relación entre el colecho y la graduación militar del padre.

2. Los 47 niños que acudían al psiquiatra por distintos problemas psicológicos dormían menos con sus padres que los 36 niños sanos que servían de control.
La diferencia era especialmente notable entre los varones de más de tres años de edad: cinco de los seis niños sanos dormían con su madre en ausencia del padre, frente a solo ocho de los veintidós niños con problemas psicológicos.

Carlos González: "Bésame Mucho"