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Paz y Ciencia
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martes, 22 de marzo de 2022

ARTAUD Y VAN GOGH🌻



En el teatro que nosotros queremos hacer, el azar será nuestro dios. No tememos el fracaso, la catástrofe. Si careciéramos de fe en un milagro posible no nos comprometeríamos en esta vía llena de riesgos. Pero un solo milagro es capaz de recompensar nuestros esfuerzos y nuestra paciencia«. Antonio Artaud

Artaud pasa la mayor parte de los años de su vida entrando y saliendo de diferentes centros de salud mental, enfrentándose a la terrible dictadura psiquiátrica que lo retiene y lo atormenta con descargas de electroshock; que dosifica, por ley, su ineludible dependencia por los estupefacientes a causa de la permanente angustia de su dolor. «Por vuestra inicua ley ponéis en personas irresponsables, cretinos de medicina, farmacéuticos cochinos, jueces fraudulentos, doctores, comadronas, inspectores-doctorales, el derecho a disponer de mi angustia que es tan aguda como las agujas de todas las brújulas del infierno. (…) Toda la azarosa ciencia de los hombres no es superior al conocimiento inmediato que puedo tener de mi ser: Yo soy el único juez de lo que está en mí«. Porque nadie es capaz de entender como tú la dimensión de la angustia que se concentra en tu cuerpo. Artaud es el dolor que experimenta; la descripción de los estados físicos que padece es la narración que lo constituye como sujeto.

La identidad con la que elabora, además, una obra literario-artística que no es más que su propio espíritu, indisolubles e igual de condenados. «Donde otros proponen obras yo no pretendo más que mostrar mi espíritu«. Y así se conciben El pesa-nerviosEl ombligo del limbo. En permanente intersección con su dolor, con su presencia en la sociedad irreal que lo circunda, en los hospitales psiquiátricos, con esta búsqueda de expresar lo que ocurre dentro de sí y que pueda acercarlo de una vez por todas a la vida. A través del cine, de la aventura surrealista, con cuyo grupo entabla relación a raíz de sus esporádicos encuentros con Dadá. Las premisas del surrealismo se abren como una deslumbrante puerta a las necesidades de Artaud de la misma manera que Artaud aparece en el corazón del surrealismo como una llama incendiaria que lo revolucionará.

En la Central surrealista conoce a Breton, Soupault, Desnos… y pese a la eterna disputa que se abre desde un inicio entre él y ellos, las reticencias de unos con los otros, Artaud es nombrado director de la Oficina de Investigaciones Surrealistas. Su lucha incondicional por destruir los patrones que el lenguaje y el comportamiento social han establecido como norma de la realidad, su manera de abocar la existencia de sí mismo a la única e incuestionable causa de la imaginación y la experiencia interior, lo convierten a ojos del cenáculo surrealista en la persona indicada para ostentar ese cargo. «Entre el mundo y nosotros la ruptura está claramente establecida. Nosotros no hablamos de hacernos comprender sino en el interior de nosotros mismos. Con rejas de angustia, con el filo de una obstinación encarnizada, conmocionamos, desequilibramos el pensamiento. La Oficina Central de las Investigaciones Surrealistas dedica todas sus fuerzas a la reclasificación de la vida….          Pero las desavenencias entre él y el grupo se acentúan enseguida. Antonin Artaud es, como otros, demasiado surrealista para atenerse a las doctrinas asfixiantes que pretende imponer Breton, para aceptar sin cuestionamientos el posicionamiento político que exige el Papa del surrealismo. La ruptura es inevitable, el fragor de la disputa entre unos y otros está a la altura que corresponde a unas personalidades que hacen de la visceralidad y la vehemencia una razón de ser. Como inevitable será también que, con el tiempo, se produzcan apasionadas reconciliaciones entre camaradas de espíritu que han sido exiliados del mundo por las mismas razones, y que conformaron una exquisita minoría en vías de extinción.

Tras su expulsión, Artaud persiste en otros ámbitos en la búsqueda de ese lenguaje que lo nombre, y se sumerge en la experimentación de un tipo nuevo de teatro. Funda junto a Roger Vitrac y Roberto Aron el Teatro Alfred Jarry, donde desarrolla precisamente aquello que él piensa que traicionó el surrealismo: un arma verdaderamente revolucionaria con la que mostrar la realidad en carne viva, denunciando así la carencia de sentido de otras manifestaciones artísticas dependientes de un texto escrito.






domingo, 13 de febrero de 2022

Sigrid Undset. PREMIO NOBEL

 


Sigrid Undset nació en 1882 en Dinamarca, aunque vivió siempre en Noruega. Fue la primera mujer nombrada presidenta de la Sociedad Noruega de Autores y recibió el Premio Nobel de Literatura en 1928. Trabajó desde los 16 años y tuvo que mantener a cinco hijos tras su divorcio, además de los hijos de su marido. Escribía durante la noche, tras sus ocupaciones diarias, y se destacó por sus novelas en defensa de la mujer moderna, trabajadora, profesional y triunfadora.


 

Sigrid Undset, la literatura con nombre de mujer

Sigrid Undsetescritora, nació el 20 de mayo de 1882 en Kalundborg, Dinamarca. Cuando contaba tan solo con dos años, su familia se trasladó a vivir a Noruega. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1928.

A su regreso del exilio en Estados Unidos, fue la primera mujer nombrada presidenta de la Sociedad Noruega de Autores.

Participó en debates políticos y sociales en defensa de la mujer, y se destacó por sus novelas en defensa de la mujer moderna, trabajadora, profesional y triunfadora.

Biografía

Su padre era un arqueólogo que tenía fama internacional, y que se había especializado en la Historia de la Edad del Hierro en Europa. Sigrid siguió sus pasos, estudió en Oslo, pero la temprana muerte de su padre le impidió ir a la universidad. Abandonados los estudios, con solo dieciséis años, tuvo que comenzar a trabajar como secretaria en una oficina municipal, desde 1898 hasta 1909, para ayudar a mantener a su madre y a su hermana. Esto no le impedía dedicarse a la literatura: trabajaba de día y escribía hasta altas horas de la noche. Sigrid pertenece a aquella primera generación de mujeres emancipadas que percibían un salario por su trabajo.

Su vocación de convertirse en pintora la llevó a viajar a Roma. Allí conoció a un pintor noruego, Anders Castus Svarstad, con el que contrajo matrimonio después de un tiempo. Entonces conoció los sinsabores de tener que supeditar su talento al de su marido, ya que se vio obligada a dejar de pintar cuando nació el primero de sus cinco hijos. Después de serias crisis, decidió terminar su matrimonio con un doloroso divorcio, quedándose a cargo no solo de sus cinco hijos, sino que también aceptó proteger a los hijos del primer matrimonio del pintor. Sigrid se demostró a sí misma y al mundo que podía cuidar de los niños durante el día, reservándose las noches y los domingos para plasmar su gran pasión de escribir. Por propia experiencia, vio entonces la situación real de la mujer moderna, y esto la llevó a participar en debates políticos y sociales en defensa de la mujer. Fue activista contra el nazismo y, al estallar la Segunda Guerra Mundial, tuvo que exiliarse a Estados Unidos, donde participó activamente en el movimiento antinazi. Volvió a Noruega en 1945, tras la finalización de la contienda.

Sigrid muere el 10 de junio de 1949 en la ciudad noruega de Lillehammer.

Su obra


Su primera obra es de 1907, La señora Martha Oulie, una novela donde la protagonista reconocía su infidelidad en el matrimonio, lo que escandalizó a la sociedad de su tiempo. Las dos obras siguientes trataban de los problemas de la mujer trabajadora, algo que Sigrid conocía muy bien por su propia experiencia: Jenny (1911) y Primavera (1914), en las que escribe en contra de los defensores del «amor libre». Incrementó y consolidó su fama con Las mujeres sabias (1918) y el ensayo Punto de vista de una mujer (1919).


Con el paso del tiempo, retomó el interés por valores más tradicionales, como el conflicto entre el amor terrenal y el amor divino, y temas históricos, especialmente sobre la Edad Media. En esta época está ambientada la obra que, según la crítica, es su mayor creación: la trilogía sobre la vida de Kristin Lavransdatter, compuesta por tres novelas que surgen de la pluma de Sigrid: La corona, en 1920, La señora, en 1921, y La cruz, en 1922.


Estos tres libros se convirtieron en un clásico de la literatura noruega y la consagraron como escritora, y este reconocimiento se confirmó cuando le fue entregado el Premio Nobel de literatura en 1928, un año después de publicar Olav Audunssön (1925-1927), donde trata el permanente conflicto entre el amor terreno y el divino.


Cristina, hija de Lavrans es una de las novelas más importantes de Sigrid Undset, donde narra las vivencias y sentimientos de una mujer muy joven, llamada Cristina, en la Noruega del siglo XIV. La mujer protagonista, destinada a casarse con un hombre llamado Simón Darre, se enamora de un apuesto caballero de nombre Erlend. Es una novela histórica que destaca por la rica descripción de la época medieval, con una imaginación propia de esta escritora, sufrida y triunfadora, donde su originalidad en la creación de conflictos y su intenso estudio psicológico de los personajes, de caracteres llenos de matices emocionales, la consagraron para recibir el Premio Nobel.


En 1924 se convirtió al catolicismo, vivencia que vuelca en las páginas de Gymnadenia (1929) y en el La zarza ardiente (1930). Luego, participó en la Tercera Orden de la Penitencia de Predicadores como dominica seglar. Algunas otras obras son la novelas La esposa fiel (1936) y Madame Dorothea (1939), su autobiografía, Los años más largos (1934), y su famosa biografía sobre Catalina de Siena (1951), que es publicada a los pocos años de su muerte.


Poco tiempo después de recibir el Premio Nobel de Literatura en 1928, fue nombrada presidenta de la Sociedad Noruega de Autores, siendo la primera mujer en obtener esta distinción.


El tema fundamental de la obra de Sigrid Undset es un tipo de mujer moderna que describe en sus famosas novelas, donde todas tienen una profesión reconocida, fuman, practican deportes peligrosos y salen de fin de semana con hombres sin estar casadas. Cierto es que todas estas actividades estaban muy mal vistas y eran consideradas impropias en los finales del XIX. A causa de estos temas sobre la mujer, se formaron dos sectores, lo femenino se dividió en dos facciones claramente diferenciadas: Sigrid Undset fue una vehemente defensora de los derechos de la mujer, mientras que otras escritoras noruegas se mantuvieron en la tradición opresora.


Sigrid Undset no dejó de escribir en toda su vida, pese a todos los problemas que tuvo. Hasta el final de sus días dedicó su vida a su gran pasión y dio al mundo de la literatura grandes obras, que hoy la inmortalizan.


Una de sus frases famosas sobre el amor es: «El amor no crea regla alguna, las rompe todas».

domingo, 14 de julio de 2013

Porque yo sé que siempre estás allí

Siempre Estás Allí Llegó el final, cesó el clamor La magia se desvaneció Tus ojos siguen fijos sobre mi La fría luz de un pabellón Sobre un mar de cristales rotos Y un naufrago se ahoga en un rincón Y mi hogar vuelve a ser En cualquier lugar cualquier hotel Dejo atrás la ciudad Dime tu ésta noche ¿A donde irás? La actuación me hace vibrar Y el escenario es un volcán Que brama con sonido atronador Bañado por sudor y luz Te busco entre la multitud Por que yo se que siempre estás allí Y mi hogar vuelve a ser En cualquier lugar cualquier hotel Dejo atrás la ciudad Dime tu ésta noche ¿a donde irás? Descenderás al reino de la oscuridad Sigue buscando una "escalera al cielo" Dime si habrá alguien que te espere O simplemente mientras te duermes Los ojos de tus héroes te miran desde la pared Volvió el clamor no habrá final La magia no se romperá Todo está bien si tu estás aquí Oh, si tu estás aquí.




 Primera parte

Los acercamientos al entendimiento del amor y su ideologización  no han salvado a la ciencia, ni a los expertos, de ser víctimas y victimarios  de los amor-es, es así, que es innegable que “el amor” forma parte inmediata la vida, por tanto es y ha sido una temática  estudiada, explotada, explorada, pero difícilmente definida, constituyéndose  a-aún como una problemática sin resolver. No es casual entonces la  magna producción cultural,  orientada al amor, tampoco es casual que el amor como temática dentro la constitución del capitalismo, sea  el más grande medio  económico, que no solo establece plusvalía, sino sirve como fuente de  alienación y enajenación ideológica, a través de su compresión con el  ideal romántico.

El psicoanálisis retomando a Freud, Lacan y otros, busca  un acercamiento  al amor y su naturaleza de imposibilidad; por esto es que el presente artículo hará una lectura psicoanalítica del amor identificando: cuales son las entidades parte de su estructura y como se relacionan con la enajenación y alienación (más en la  modernidad), a partir de producciones culturales literarias, desde un marco teórico  psicoanalítico, retomando a Freud, Lacan y otros.

En- amor –a- miento… ¿Qué es el amor?

La ciencia clásica biologista ha intentado responder a esta pregunta a través de varios experimentos. Uno de estos estudios es el de las Dras. Fisher y Lucy Brown, del Albert Einstein Collage of Medicine, del Bronx, y el Dr. Arthur Aron, psicólogo de la Universidad Estatal de Nueva York, en Stony Brook; ellos hicieron resonancia magnética a 17 estudiantes  de ambos sexos, los cuales se habían enamorado  semanas antes. En el estudio los sujetos veían  la foto de la persona amada mientras se escaneaban imágenes de sus cerebros; se obtuvo alrededor de 2500 imágenes que mostraban el accionar del cerebro frente al amor.

Los resultados mostraron que el accionar del cerebro en el enamoramiento es igual al de una enfermedad mental como la manía, demencia, psicosis y obsesión. A la vez se descubrió que el amor romántico no funciona  como un impulso nervioso próximo a la afectividad o emoción, sino,  más bien como el hambre, la sed o la adicción a una droga.

Neruda identifica en su prosa esta realidad: “Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta” (Neruda: Una canción desesperada); al igual  que Nervo “Cada  día que pasa sin lograr que me quieras es un día perdido/ oh Dios no permitas que muera sin lograr que me haya querido/ Porque entonces mi espíritu con sed no saciada errara dando tumbos por la noche estrellada/ como pájaro loco, sin olvido ni paz. ”(Nervo: Sed). Los recortes nos muestran desde la palabra al amor  como instinto, que va más allá de la  necesidad de sobrevivencia, y que en su insatisfacción da paso a la angustia y la locura.

No obstante si concebimos al amor como solo un hecho instintivo, no podríamos entender su cualidad eleccionaria (ya que no nos enamoramos de cualquiera, aunque así lo creamos), y su relación ontica con la vida, la muerte,  la eternidad y la verdad; por esto para ahondar en el accionar amoroso es fundante reconocer su realidad biológica, pero Freud, nos dejar entender como este biologismo interacciona con una intimidad  subjetiva, que se funda en  la  relación con el otro y que configura un estado complejo en el ser (la locura amorosa). Ya que uno se enamora siempre de otro como dirá Neruda, Nervo  e inclusive el experimento.

El concepto de ideologización esta entendido  desde la definición Altuseriana de Ideología

Aun : En Psicoanálisis remite a uno mismo

Enajenar: Sacar a alguien fuera de sí, entorpecerle o turbarle el uso de la razón o de los sentidos.

Alienar: Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición.

Fue publicado en la revista The Journal of Neurophysiology - Fuente: Benedict Carey, The New York Times. Mujeres Hoy (8–6-2005).


Amor, dialéctica entre el Yo, el Otro.

La escuela de psicoanálisis es pionera en afirmar que el Amor es una relación social y  subjetiva, a través de una visión determinista, fundada en la presencia categorial del inconsciente.

Por esto es que  no se atribuye al sujeto la capacidad de amar, su elección de objeto  tanto como su devenir  amoroso está determinado por una serie de procesos inconscientes, que se originan en los primeros años de la vida infantil y  que en estos años son fundantes y decisivos, pero que se desarrollaran de manera constante; Freud (1905) dirá: “La inclinación infantil hacia los padres es sin duda la más importante, pero no la única, de las sendas que, renovadas en la pubertad, marcan después el camino a la elección de objeto. Otras semillas del mismo origen permiten al hombre, apuntalándose siempre en su infancia, desarrollar más de una serie sexual y plasmar condiciones totalmente variadas para la elección de objeto.”

En su obra Freud identificara tres tipos de amor fundante: El pulsional que se compone en la primera experiencia de satisfacción, el cual emerge como instinto  y en su relación con el placer, transforma este en algo más que solo necesidad, conformado e inscribiendo así la pulsión  en la estructura psíquica; El narcisista onanista, caracterizado por la necesidad de poseer al otro (para Lacan la satisfacción es posesión de objeto), su fijación  permite el amor adulto como posesión del otro “Cómo te sienten mía mis sueños solitarios! /Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa /de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda” (Neruda: Poema 16); El edípico dado a través del  complejo de Edipo, en esta se etapa generan relaciones de afectividad, en torno a la renuncia Puedo escribir los versos más tristes esta noche/ Pensar que no la tengo/ Sentir que la he perdido. Oír la noche inmensa/ más inmensa sin ella (Neruda; Poema20) y búsqueda del ser amado “Como para acercarla mi mirada la busca/Mi corazón la busca, y ella no está conmigo” (Ibíd.); su culminación es en  la adolescencia a través de la conformación de la pareja, su  fijación  repetirá la triada con triángulos amorosos en el amor adulto.

Entre los años 60 y 80 aparece Lacan y aporta la teoría del amor desde “La falta” en torno a la transferencia y la proyección .

El  amor desde este entendimiento es una  carga de energía que se transfiere en la necesidad de completitud. El sujeto siente que algo le falta (por eso uno se enamora cuando esta triste) y el otro (objeto de amor) es  quien llena esta falta, completa “Sé que puedo amarte porque me haces falta” Galas: Poema No sé, o “Todo lo llenas tú, todo lo llenas/Antes que tú poblaron la soledad que ocupas” Neruda: Poema 5.

Esta utopía de completitud conformara el ideal de la media Naranja,  pero a la hará una  deflación del otro, ya que el otro es  un objeto que intenta saciar, o al menos completar la propia carencia, por eso se lo desea; Así mismo, no solo se lo desea, sino, se desea “ser amado”. Este es el sentido proyectivo de la falta, ya que, lo que ama el Yo, en el amor, es el amor por uno mismo; Allouch dirá: “el enamoramiento se apoya sobre el Ideal del Yo que es el Otro pero cuando uno está enamorado el Ideal del Yo no se inclina sobre el Yo Ideal, porque lo es”. Por tanto me enamoro del objeto que me falta, y que va a poder completarme, porque a través de “él/ella” me imagino completo; a la vez me instauro como objeto que le falta al otro (intento de perpetuar mi existencia  a partir de la conservación de un lugar), es así que lo deseo porque me completa y deseo que me desee porque yo soy lo que le falta, así él/ella es “yo” completo.

Lacan dice del amor: “El amor es dar lo que no se tiene, a alguien que no es” Sem. 5, rompiendo el discurso del amor romántico, que se orienta a que el amor perfecto lograra complementariedad, por tanto la completitud de los dos, Lacan aportara diciendo que en lo real ninguno puede completar al otro, porque el objeto de amor solo hace semblante (apariencia) de lo que hemos perdido “el amor es dar lo que no se tiene a alguien que no quiere eso” (Lacan: Sem 12).

Pulsión. (Del lat. tardío pulsio, -ōnis). f. En psicoanálisis, energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo

En su Introducción al narcisismo (1914), Sigmund Freud lo definió como “el estancamiento de toda la energía de la libido en el yo“, y destacó dos tipos: el primario y el secundario. El narcisismo primario o primitivo es aquel que corresponde al estado de ‘omnipotencia infantil’, cuando el niño todavía no diferencia claramente s u ser de los objetos del mundo exterior y es él su propio objeto de amor. Niños narcisistas serían aquellos que se rebelan ante la elección de objetos externos y sacan provecho de esta situación compadeciéndose a sí mismos y reclamando más atención.

Para Freud, el complejo de Edipo era una etapa fundamental en el desarrollo psicosexual del niño y estableció que ocurría entre los 2 y los 5 años, cuando los niños experimentan intensos sentimientos de amor, odio, miedo y celos, que desaparecen una vez que el niño se ha identificado con el padre y ha aprendido a reprimir sus instintos sexuales.

Transferencia,  término utilizado en psicoanálisis, para describir la respuesta emocional (ideas o sentimientos derivados de una situación anterior) del sujeto frente al otro, en terapia al analista, durante el tratamiento. Este contempla un proceso de proyección.

Proyección, es un mecanismo de defensa que consiste en atribuir a otros, y en general al mundo exterior, motivaciones que se rechazan o no se reconocen en uno mismo.

El ejemplo que usa Lacan para este análisis son las “relaciones sexuales”, las cuales no existen, en tanto  el encuentro sexual  expresa un desencuentro porque uno no goza del otro sino goza del propio cuerpo; !Ah los vasos del pecho! ! ! ! ¡Ah los ojos de ausencia! ¡Ah las rosas del pubis! ¡Ah tu voz lenta y triste! ¡Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia/Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!” (Neruda: Poema 1) donde el amor desde el ideal de completitud (completar la naranja) “Para mi corazón basta tu pecho/para tu libertad bastan mis alas/Desde mi boca llegará hasta el cielo/lo que estaba dormido sobre tu alma” Neruda: Poema 12; hace posible algo del encuentro de dos, haciendo soportable  la propia ontica del amor “la relación de carencias” (del otro y de uno mismo); El Tenorio, por ejemplo, busca  incansablemente “la mujer” que lo complete, así pasa por una y otra pensando que esa si será la que lo completará, que esa si ¨es¨ el falo que le falta, para luego darse cuenta que no, e ir a la cacería de otra mujer que traiga nuevamente la promesa.

Dentro de esta relación el placer en el cuerpo resuelve complementariamente el fracaso del amor romántico “el sexo es para consolarnos por el fracaso del amor” García Márquez: Memorias de mis putas tristes.
 
Segunda parte
Falta, Amor y Muerte: El Don, La Ignorancia y La Eternidad.

En el amor y la falta Allouch identifica tres elementos: el don, el pacto, el ternario: En el Amor como Don,  “El Don” es un “Don” de lo que el amada/o no tiene, y es amado porque algo le falta (el falo simbólico), pero este tiene todo para tenerlo, ahí recae en el espejismo de completitud: “Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta. Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante” (Neruda; Poema 18) y la causalidad de su elección. Para su operación Freud y Lacan asumen como condición la obediencia de la ley del padre.

Respecto al “Pacto” Allouch desmitifica al amor como pareja o unión. Dirá que el amor no  es asunto de “pactos” por eso nada en el amor ofrece seguridad, sino, es ontico porque esta del orden del ser, desde lo más íntimo, la falta.
Este ser, esta interpelado por tres pasiones el “Ternario”,Allouch las define como: la ignorancia (saber del ser), base del Amor (el ser) y odio (el no ser).

El amor como base del Ser logra el encuentro (no armonioso) con el mismo ser, enmarcado en un realidad ilusoria de completitud, a través de “Quien Soy”, el cual llega a su límite en el encuentro con el no ser como Lacan dirá “Y el más grande amor, el más grande amor, acaba en odio." (s/f.).

La relación de carencias, sustentada por el “Don” del amor, se sostiene de manera concreta en la conformación de un discurso, una “historia de amor” que a través de la palabra, garantiza la eternidad (que no es ni pasado, ni futuro, es presente), del ser en el otro, ya que: "La muerte propia no se puede concebir” (Freud:1915) por que la muerte es un límite y el inconsciente como fundante estructural de la psiquis no concibe limites o finales.

La ignorancia entonces evita el final ya que opera el desencuentro con la falta (no querer saber de No-ser, no dejar de ser y el rechazo del ser a través de un límite) y así eternizarnos. Esto funciona a través de la constitución de “La verdad” eterna incuestionable por tanto ilimitada y “La muerte”, en tanto esta mantiene  al Otro intacto porque por su muerte la historia sigue escribiéndose: “Y morirme contigo si te matas/ y matarme contigo si te mueres/ Porque el amor cuando no muere mata/ Porque amores que matan nunca mueren ”(Sabina: Yo Mí Me Contigo).

La ruptura del amor y el otro ilusorio como completo, se da cuando la historia deja de escribirse: “Aunque éste sea el último dolor que ella me causa/y éstos sean los últimos versos que yo le escribo ”(Neruda: Poema 20); que puede deberse a la ruptura del enlace o anudamiento, netamente estructural. La presencia del odio como viraje del amor, antes o después de la ruptura mantiene la misma función con lo imposible; el odio implica un encuentro con la falta real, la falta del otro, donde no hay una respuesta al ser “Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad/Quién eres tú, quién eres?” (Neruda : Poema 17)

Amor y la modernidad: Ideas y Conclusiones.

Para iniciar el final del presente, concebiremos las relaciones amorosas como complejos devaneos relacionados entre sí en enlaces dialecticos; los cuales tienen una realidad biológica ligada al instinto, que adquiere un plus, en la presencia e interacción histórica con otro, siendo así estructurales y en el tiempo mediadores. Por tanto la forma de amar , será una manifestación particular de acuerdo a la estructura y la mediación de cada sujeto, es así que no hay una forma de amar, sino hay formas de amar, donde esta diversidad hará del amor un individual, es así que se ama al otro haciendo semblante del amor hacia sí mismo: “el amor es ontico del sujeto sin el otro, pero con el otro”; por ende  no existe, ni encuentro, ni pacto, ni unión de dos, no existe  la media naranja.

A la vez la búsqueda de la  completitud, a través del otro, la dote del amor o lo que se da, esta entorno a la falta, porque el objeto de amor puede ser lo que completa; es así que se conforma una relación de carencias, que  constituye la  base del amor, como una eterna falta, un vació, un significante vació.

El amor en esta lógica puede definirse como indefinido en tanto es un significante vació; esta cualidad  ha hecho del amor una herramienta del sistema capitalista, en tanto que el sistema en su reciclaje y enajenación ha atiborrado de distintos significados al amor consagrándolo como elemento de  venta.

Las industrias culturales han sido proveedoras de nuevos significantes para definir lo indefinido, “el amor”, tomando sus bases estructurales de manera insubstancial, conformando un amor alienado  a través de: la generalización  de los modos de amar, la fragmentación del concepto de amor diferenciándolo de sexualidad (a partir de una lógica judeo- cristiana), la diferenciación de las posibilidades amorosas en torno al género. La angustia se genera entonces en la enajenación de los individuos, en torno a la búsqueda del Ideal de Amor alienado (Amor romántico); condenando a los sujetos (en particular a las mujeres) a desigualdades, sometimiento y sacrificio en torno al encuentro de un amor de mentira.

BIBLIOGRAFÍA:
Aldunate Victoria: DE AMOR NO VIVO.2008. Caos en la Red. Santiago – Chile
Jean Allouch: EL AMOR LACAN.2008.Imago Agenda Nº 118.Buenos Aires- Argentina
Freud Sigmund: TRES ENSAYOS PARA UNA TEORIA SEXUAL.1970.Ed. Paidós. Buenos Aires – Argentina
Lacan Jacques: SEMINARIO 5 y 12. 1980. Ed. Paidós. Buenos Aires - Argentina
Neruda Pablo: 20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCION DESESPERADA. 1990. Ed. Biblos. Buenos Aires – Argentina
Díaz Ramiro: COMPILACIONES. 2005. Ed. Biblos. Buenos Aires – Argentina

jueves, 4 de julio de 2013

La FELICIDAD mejora la salud y alarga la vida

La felicidad mejora la salud y alarga la vida


Más de 160 estudios muestran que las personas que se declaran felices --según su propia definición de felicidad-- tienden a gozar de buena salud y a vivir más tiempo, según el artículo Health and Well being (Salud y bienestar) publicado en la revista especializada Applied Psychology.

La felicidad mejora la salud
© Thinkstock

Ed Diener, profesor  de Psicología en la Universidad de Illinois,  y Micaela Chan, de la Universidad de Texas, Estados Unidos,  autores del trabajo, han recopilado diversos estudios realizados a lo largo de varios años con seres humanos y animales sobre el efecto de la felicidad  en la salud.

Descenso significativo de la mortandad


Diversos estudios se han interesado en la relación entre felicidad y longevidad.  Ed Diener menciona un trabajo publicado en 2006 basado en 4.989 estudiantes  controlados durante 40 años (1964-2004): los  más pesimistas  murieron antes que los más optimistas.  Un estudio de 2004 realizado durante 11 años con 866 personas con problemas cardíacos  mostró que los más longevos eran los menos depresivos.

Otro trabajo, publicado en 2001,  analizó los diarios personales de 180 monjas   americanas escritos  a lo largo de varias décadas.  Aquéllas que expresaban sentimientos más positivos  vivieron más.

En el caso de 3.149 holandeses estudiados  durante 28 años,  el vivir feliz y satisfecho con la propia vida mostró una relación directa con la longevidad, independiente de sus  problemas de salud presentes o pasados.  Otro estudio con 11.557 alemanes también evidenció que la felicidad influencia la duración de la vida, en especial en las personas que sufren de enfermedades crónicas.

El impacto positivo sobre la salud


Si  la felicidad, cualquiera sea la percepción que de ella se tenga,  alarga la vida es porque reduce los problemas de salud.

Varios estudios lo confirman.  Por ejemplo,  uno de ellos ha evaluado el grado de satisfacción personal  de 3.363 ancianos taiwaneses. Los clasificados como los más felices presentaron,  ocho años más tarde,  menos problemas  de movilidad.  En 1.793 canadienses, otro estudio  reveló la conexión entre el sentimiento de felicidad  y una menor incidencia  de enfermedades cardiovasculares, con independencia de otros factores de riesgo.

Otro estudio realizado con 29.173 gemelos finlandeses de edades comprendidas entre 18 y 54 años,  mostró que quienes se consideraban más felices tenían menos accidentes y una menor incidencia de minusvalías  y problemas mentales severos,  más allá de su estado general de salud.

El último estudio (el trabajo de Diener y Chan) realizado con 9.981 australianos controlados durante tres años,  puso en evidencia que la  ansiedad y la  depresión eran factores capaces de predecir accidentes  cardíacos.

Estos estudios sobre la conexión entre la felicidad y la salud, realizados con poblaciones de diversas regiones del mundo y también con animales en el laboratorio, muestran de manera consistente que mientras la alegría de vivir  nos protege de enfermedades,  los sentimientos negativos  como  ansiedad,  depresión y  pesimismo y  la falta de actividades placenteras tienen el efecto contrario.

Según los autores del estudio,  los estados de ánimo positivos mejoran la función del sistema inmunológico, favorecen la recuperación cardíaca  después de un esfuerzo  y  acelerarían la cicatrización.   Para  gozar de mejor salud, por lo tanto, es crucial pensar en positivo.  De ahí que Diener y Chan sostengan  que además de las recomendaciones gubernamentales sobre  alimentación,  actividad física y  control de las adicciones,  sería necesario enfatizar el efecto de la felicidad  individual en la salud de toda la sociedad.

J.P. Rivière

Fuente:"Happy People Live Longer: Subjective Well-Being Contributes to Health and Longevity", Ed Diener y Micaela Y. Chan, Applied Psychology: Health and well-being.