PEACE

PEACE
Paz y Ciencia
Mostrando entradas con la etiqueta El drama del niño dotado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El drama del niño dotado. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de agosto de 2022

ALICE MILLER: DRAMA DEL NIÑO DOTADO

 


ALICE MILLER- EL DRAMA DEL NIÑO DOTADO. PSICÓLOGA. RODRIGO CÓRDOBA SANZ- PSICÓLOGO.          PÁGINA WEB: www.rcordobasanz.es.  

Instagram: @psicoletrazaragoza


Hace ya varios años que está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad. Esta verdad concierne a cada individuo por separado y debería –si fuese suficientemente conocida– llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia. Los puntos siguientes ilustrarán esta tesis.

  • Cada niño viene al mundo para expandirse, desarrollarse, amar, expresar sus necesidades y sus sentimientos.

 

  • Para poder desarrollarse, el niño necesita el respeto y la protección de los adultos, tomándolo en serio, amándolo y ayudándolo a orientarse.

 

  • Cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable.

 

  • La reacción normal del niño a esta herida sería la cólera y el dolor. Pero, en su soledad, la experiencia del dolor le sería insoportable, y la cólera la tiene prohibida. No le queda otro remedio que el de contener sus sentimientos, reprimir el recuerdo del traumatismo e idealizar a sus agresores. Más tarde no le quedará ningún recuerdo de lo que le han hecho.

 Estos sentimientos de cólera, de impotencia, de desesperación, de nostalgia, de angustia y de dolor, desconectados de su verdadero origen, tratan por todos los medios de expresarse a través de actos destructores, que se dirigirán contra otros (criminalidad, genocidio), o contra sí mismo ( toxicomanía, alcoholismo, prostitución, trastornos psíquicos, suicidio).

 


Cuando nos hacemos padres, utilizamos a menudo a nuestros propios hijos como víctimas propiciatorias: persecución, por otra parte, totalmente legitimada por la sociedad, gozando incluso de un cierto prestigio desde el momento en que se engalana con el título de educación. El drama es que el padre o la madre maltratan a su hijo para no sentir lo que le hicieron a ellos sus propios padres. Así se asienta la raíz de la futura violencia.

 


Para que un niño maltratado no se convierta ni en un criminal, ni en un enfermo mental es necesario que encuentre, al menos una vez en su vida, a alguien que sepa pertinentemente que no es él quien está enfermo, sino las personas que lo rodean. Es únicamente de esta forma que la lucidez o ausencia de lucidez por parte de la sociedad puede ayudar a salvar la vida del niño o contribuir a destruirla. Esta es la responsabilidad de las personas que trabajan en el terreno del auxilio social, terapeutas, enseñantes, psiquiatras, médicos, funcionarios, enfermeros.

 


Hasta ahora, la sociedad ha sostenido a los adultos y acusado a las víctimas. Se ha reconfortado en su ceguera con teorías, que están perfectamente de acuerdo con aquellas de la educación de nuestros abuelos, y que ven en el niño a un ser falso , con malos instintos, mentiroso, que agrede a sus inocentes padres o los desea sexualmente. La verdad es que cada niño tiende a sentirse culpable [...]

sábado, 3 de abril de 2021

Alice Miller. El drama del niño dotado.

 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Psicoanalista. Zaragoza. Instagram: @psicoletrazaragoza                  Página Web: Conóceme y Contacta.              Teléfono: +34 653 379 269

Retrato de Alice Miller

Sobre la realidad de la infancia

Alice Miller realizó sus estudios en Basilea, donde obtuvo en 1953 su doctorado en filosofía. Ejerció su profesión de psicoanalista en Zurich pero la abandonó para consagrarse por completo a la investigación sobre la infancia. En 1986 recibió en Nueva York el premio Janusz Korczak.
De los 192 países miembros de la ONU, 18 solamente han prohibido pegar a los niños. En los Estados Unidos hay todavía 20 estados donde están autorizados los castigos corporales en la escuela primaria y también sobre los adolescentes.
Las personas que pueden indignarse con estos hechos y que son conscientes de sus graves consecuencias, comprenderán, sin ninguna dificultad, todos los libros que ha escrito Alice Miller. Comprenderán también por qué esta autora se empeña, aún a su avanzada edad, en liberar la sociedad de su ignorancia.
Por medio de sus libros, artículos, folletos, entrevistas y respuestas al correo de los lectores en su página web nos muestra que maltratar a los niños produce no solamente niños desgraciados y perturbados, adolescentes destructores y padres que maltratan sino también una sociedad perturbada que funciona a menudo de una forma extremadamente irracional.
Gracias a sus investigaciones sobre la infancia, Alice Miller ha comprendido que la violencia ejercida sobre los niños conduce a la violencia global que reina en el mundo entero, sobre todo si se empieza a pegar a los niños en los primeros años de su vida, justamente en el momento en el que se construye su cerebro. Incluso si las consecuencias escandalosas son evidentes, la sociedad no las percibe y aún menos las tiene en cuenta. Ahora bien, la situación es fácil de comprender: los niños no tienen derecho a defenderse de la violencia de sus padres y están obligados a suprimir y reprimir las reacciones naturales a la agresión de sus padres como la cólera y la angustia. Sólo siendo adultos pueden descargar esas fuertes emociones sobre sus propios hijos, o en ciertos casos, sobre naciones enteras.
Alice Miller describe esta dinámica en sus 13 libros y la ilustra ayudándose de relatos de sus pacientes y también con la ayuda de sus numerosos estudios sobre las biografías de dictadores y de artistas muy conocidos. La omisión de este razonamiento sobre la infancia por la sociedad ocasiona en los niños, en la oscuridad familiar comportamientos extremadamente peligrosos como la brutalidad, el sadismo y otras perversiones, que nos gusta denominar luego, en el adulto como “trastornos genéticos”. Es únicamente la toma de conciencia de este dinamismo la que nos permitirá romper la cadena de la violencia, piensa Alice Miller que consagra toda su obra a este esclarecimiento.
Durante estos últimos años, Alice Miller ha desarrollado un concepto de terapia, que propone a las personas que sufren, confrontarse con su pasado para encontrar la angustia del niño maltratado que fueron, sentirla y así liberarse. Es el miedo infantil hacia los padres todopoderosos el que empuja al adulto a maltratar a los niños o a aceptar vivir con graves enfermedades, minimizando totalmente la crueldad de sus propios padres. Son numerosas las proposiciones esotéricas y espirituales que prometen la curación pero en realidad su único objetivo es el de camuflar los terrores vividos durante la infancia.
Alice Miller piensa que a pesar del aspecto trágico de su descubrimiento, éste aporta sin embargo opciones positivas y optimistas ya que abre la puerta de la conciencia, a la percepción de la realidad del niño y al mismo tiempo a la liberación del miedo infantil del adulto y de sus efectos destructores. Su percepción de la vivencia real del niño ya no está ligada con la del psicoanálisis. A su manera de ver éste permanece de acuerdo con la vieja tradición que acusa a los niños y protege a los padres tanto en la teoría como en la práctica. Por esta razón Alice Miller ya no es miembro de la Asociación Internacional del Psicoanálisis.

Alice Miller 2008

traducido por Rosa Barrio

sábado, 6 de marzo de 2021

El drama del niño dotado

 


Rodrigo Córdoba. Psicólogo Clínico Zaragoza. Psicoterapeuta. Zaragoza (Gran Vía 32)      Teléfono: +34 653 379 269.                          Twitter: @PSICOLETRA                                       IG: @psicoletrazaragoza rcordobasanz@gmail.com         

Página Web: www.rcordobasanz.es   


FRAGMENTOS DEL LIBRO: “EL DRAMA DEL NIÑO DOTADO y la búsqueda del verdadero yo”


Autora: Alice Miller



“Si se presta atención, no es difícil observar que la depresión surge casi con regularidad y frena la vitalidad espontanea cuando se ha reprimido algún impulso propio o un sentimiento intenso y no deseado.”



“Justo por ser los sentimientos del niño tan intensos su represión no puede quedar sin consecuencias relevantes. Cuanto más fuerte sea el recluso más gruesos han de ser los muros de la prisión que dificulten, o incluso impidan, su posterior desarrollo emocional.”



“Descubriremos que no tenemos porque seguir el esquema inicial (desilusión-represión del dolor-depresión) pues en adelante tendremos otra posibilidad de tratar con las frustraciones, vale decir: la vivencia del dolor. Solo así se nos abrirá el acceso emocional a nuestras vivencias más tempranas, es decir, a las zonas hasta ahora ocultas de nuestro yo y de nuestro destino.”



“A veces, el acceso a nuestro verdadero yo solo nos es posible si ya no hace falta temer el mundo afectivo de nuestra infancia. Cuando este haya sido vivido ya no nos resultará extraño ni amenazador.”



“Narciso está enamorado de su imagen idealizada, pero ni el narciso grandioso ni el depresivo pueden amarse realmente. Su entusiasmo por su respectivo yo falso les imposibilita no solo el amor al otro, sino también, pese a todas las apariencias, el amor por la única persona que les ha sido confiada por entero: ellos mismos.”





“Ni con la mejor buena voluntad podemos liberarnos de los modelos que tan tempranamente aprendimos de nuestros padres, pero quedaremos libres de ellos en cuanto nos permitamos sentir y advirtamos como sufríamos bajo esos modelos.”



“Uno de los dogmas evidentes de nuestra educación consiste en cortar desde un principio las raíces vivas y tratar luego de sustituir su función natural recurriendo a métodos artificiales.”



“Iremos encontrando poco a poco nuestra historia en la vivencia de nuestros propios sentimientos y necesidades si podemos aceptarlos, respetarlos y considerarlos legítimos.”



“Las personas que de niños tuvieron que ocultar su verdadero yo ante sí mismas y los demás se sienten fuertemente impulsadas a derribar las antiguas barreras, aunque este primer paso hacia fuera vaya unido a un gran miedo.”



“La imagen de la “pobre madre” había bloqueado sus propios sentimientos. Solo con los reproches que nos dirigió primero a mí y luego a su madre se puso de manifiesto la infinita desesperación que le había producido su nunca satisfecho anhelo de contacto. Los recuerdos reprimidos de su madre lejana y nada proclive al contacto habían mantenido en su hija la sensación de la pared que tan dolorosamente la separaba de las demás personas.”



“Si la madre no puede cumplir con su función especular ni alegrarse de la existencia del niño, sino que depende de su manera de ser determinada, se producirá entonces la primera selección: lo bueno será separdo de lo malo, lo feo de lo bello y lo correcto de lo falso, y esa selección será interiorizada por el niño”



“Con la vivencia de los sentimientos reprimidos y la irrupción de los recuerdos trágicos, pudo ponerse fin al actuar ciego y autodestructivo y dar cabida a un duelo autentico, profundo y no protegido. Todas las distorsiones dejan de ser necesarias en cuanto la herida puede ser vivida. Y entonces se nos revela claramente el callejón sin salida en el cual nos movemos al tratar de aclararle conflictos pulsionales a un paciente que desde su mas temprana infancia fue adiestrado para no sentir ¿Cómo pueden vivirse conflictos y deseos pulsionales sin los sentimientos? ¿Qué significa realmente sin sentimientos de ira, abandono, celos, soledad y enamoramiento?.”



“Nunca se les había ocurrido pensar antes que habían sido engañados, que alguien había explotado su anhelo de amor y atención, porque no podían sentir la injusticia cometida contra ellos: ese tipo de sentimientos se les había olvidado en la infancia. La única via que les quedaba abierta era la idealización del seductor, del gran amigo, salvador, profesor y maestro”



“Si se ignora lo que la compulsión a la repetición pone de manifiesto, esta podrá perdurar toda la vida en distintas variantes sin ser comprendida. No puede eliminarse un fenómeno inconsciente con declaraciones o prohibiciones. Solo es posible sensibilizarse ante él para reconocerlo, vivirlo conscientemente y tenerlo bajo control.”



“No es infrecuente que el terapeuta se vea inducido a veces, ante la actitud despreciativa del paciente, a proteger su propia superioridad con ayuda de teorías (….) el conocimiento de la teoría es importante, pero la teoría correcta no tiene función defensiva para el terapeuta: es la sucesora de los padres severos y vigilantes.”





“Solo a partir de la historia de una vida individual es posible apreciar lo poco que de niños, podemos advertir las compulsiones de nuestros padres, y como, sin terapia, esta ceguera puede perdurar, endeterminadas circunstancias, a lo largo de toda una vida, aunque intentemos escapar una y otra vez de esa prisión que nos ciega”



“Aquello que observamos no nos enferma, más bien puede y debe provocarnos sentimientos de indignación, ira, duelo o impotencia. Lo que nos enferma es lo indiscernible. Son los recuerdos inconscientes de las compulsiones y las perversiones de los padres, que se manifestaban en sus malos tratos.”



“Muchos de los que buscan ayuda son muy inteligentes, leen periódicos y libros (….) y van formándose sus propias ideas al respecto. Lo que sin embargo no pueden ver es el comportamiento absurdo y contradictorio de sus padres en la época en que ellos eran todavía niños muy pequeños. No podemos recordar esa actitud de nuestros padres porque entonces nos veíamos obligados a reprimir el dolor y la ira. En cuanto estos sentimientos afloran y pueden ser relacionados con situaciones más tempranas, se produce un cambio. La interacción de otrora y, con ella, las presiones parentales resultarán así más fáciles de desenmascarar”



“El sentido de la terapia no es enmendar el destino del paciente, sino posibilitarle el encuentro con su propio destino y el duelo entorno a éste. El paciente debe poder encontrar en sí mismo sus sentimientos tempranos reprimidos, a fin de vivir conscientemente la manipulación inconsciente y el menosprecio de sus padres, y verse libre de ellos”



“Los contenidos inconscientes permanecen inmutables y son intemporales. Solo al volverlos conscientes empieza la transformación”



“La grandiosidad garantiza la pervivencia de la ilusión: yo he sido amado. Pero al evitar este duelo, se sigue siendo, en el fondo, el despreciado. Pues tendré que despreciar todo cuanto en mi no sea grandioso, bueno e inteligente”



“Es menos doloroso pensar que uno mismo es culpable de que no lo entiendan. En ese caso hasta es posible hacer un esfuerzo para explicar algo al interlocutor y salvar así la ilusión de la comprensión (con solo que me exprese correctamente).”



“Es muy ventajoso para la terapia que el paciente vuelva a vivir los modelos destructivos de sus padres. Pero, como ya hemos dicho, para liberarnos completamente de estos modelos necesitamos algo más que la mera inteligencia. Necesitamos el acceso a nuestras emociones.”



“La vivencia de las emociones intensas es una experiencia liberadora, no solo porque el cuerpo, tenso desde la infancia, puede descargarse entonces, sino sobre todo porque esta vivencia nos abre los ojos a una serie de realidades, nos libera de ilusiones, nos devuelve recuerdos reprimidos y a menudo hace desaparecer nuestros síntomas. De ahí que la vivencia sea también fortalecedora y favorezca el desarrollo. La ira desaparece cuando por fin puede vivirse y considerarse legitimada. Solo volverá a aparecer, y con razón, si se dan nuevas causas que la provoquen”



“Solo la vivencia de los dolores tempranamente reprimidos puede anular los bloqueos emocionales. La experiencia no ha corroborado de forma incondicional esta suposición. Lo cierto es que hasta ahora, no se han investigado de manera realmente sistemática los otros accesos a las emociones”



“Errando el camino también es posible descubrir nuevos lugares, en los que valga la pena permanecer más tiempo sin darse prisa”



“Pienso que el enfrentamiento con los traumas reprimidos no es la única, sino una de las muchas posibilidades de descubrir la intensidad del mundo afectivo personal y familiarizarse así con él”



“Los viejos traumas se desvanecen la mayoría de las veces, pierden importancia en un presente que ofrece al afectado la posibilidad de expresarse libremente y sobre todo, de mantener un estrecho contacto con sus sentimientos y necesidades actuales”


viernes, 5 de marzo de 2021

Alice Miller: Pedagogía Negra

 


Cómo empezar a hablar de algo tan importante, algo que afecta tanto, a tantas personas, y tan negado…

Descubrí el término “pedagogía negra”, no hace mucho, a través de los libros de la psicóloga polaca Alice Miller. Una de esas personas valientes, capaz de arriesgar su crédito profesional en pro de la verdad. Sí, ella puso el fruto de sus investigaciones en el campo de la psicología al alcance de todos a través de sus libros; y gracias a ella hoy sabemos cómo una educación disfuncional puede marcarnos por el resto de nuestra vida y contaminar a toda la sociedad.
Marca Señal

¿Pero qué es la pedagogía negra?

La forma en que hemos sido criados la mayoría de nosotros, aunque cueste creerlo, reconocerlo y aún más identificarlo… eso es “la pedagogía negra”.

Para explicarlo de un modo más concreto, vamos a intentar resumirlo en los siguientes puntos:

  • La pedagogía negra basa la enseñanza en el miedo y el castigo.
  • La pedagogía negra busca la obediencia. Considera ser obediente como una virtud. Un niño “bueno” es un niño “obediente”.
  • La pedagogía negra es la pedagogía de la dominación. Una persona manda y otra obedece. Es la base por la cual se reproducen las demás formas de dominación social. Si aprendemos desde niños a ser “obedientes”, luego lo seremos en el ejército, en el trabajo, en la política, y en todas las demás instancias de dominación. Así se construyen y normalizan las jerarquías y sistemas sociales.
  • La pedagogía negra utiliza métodos conductistas, mecanismos de estímulo>respuesta a través del castigo o el premio, para generar conductas “deseables” por quien posee el poder, en este caso, los adultos frente a los niños. Es por tanto manipuladora. 
  • La pedagogía negra castiga, golpea, hace llorar y le dice al niño que es por su propio bien”. Como consecuencia, el niño pierde su capacidad innata de distinguir el bien (lo amoroso, lo placentero) del mal (la violencia, el dolor). Perdemos el rumbo emocional, el centro psíquico, y luego constantemente tenemos que estar buscándolo fuera, en figuras de “autoridad”, a través de  la aprobación externa. 
  • Como consecuencia de lo anterior, el niño, ya convertido en adulto, también pensará que la violencia, siempre o en ocasiones, está bien, es útil y necesaria. Es decir, la propia defensa de la pedagogía negra es la consecuencia de haberla recibido. Y así se reproduce de generación en generación. El “mal”, el “pecado original”, la ira, el miedo y la necesidad de relacionarnos de manera violenta, se transmite de generación en generación a través del uso de la pedagogía negra de padres a hijos.
  • La pedagogía negra daña la dignidad y también la inteligencia. Crea inseguridad, falta de autoestima, miedos, culpa y dudas que se arrastran a lo largo de toda una vida. Nos hace desconfiar de nuestros propios criterios y capacidades.
  • La pedagogía negra antepone las necesidades de los padres a las de los niños: “La adaptación del niño a las necesidades de los padres conduce a menudo al desarrollo del falso Yo. El niño desarrolla una conducta en la que sólo muestra lo que de él/ella se desea, y se fusiona totalmente con lo mostrado. El verdadero Yo es incapaz de desarrollarse porque no puede ser vivido. Las necesidades de los padres son lo único que importa, y así el niño es sacrificado y se mata todo lo que de espontáneo y vital había en él. – (Miller, 1979, [El Drama del niño dotado]). Y ésta es en mi opinión una de las peores consecuencias, pues el niño una vez adulto, sigue separado de sus propias necesidades. Se convierte en un extraño para sí mismo, incapaz de entender y gestionar sus propias emociones (impotencia, ira, tristeza…); repitiendo un patrón que le lleva directamente desarrollar trastornos de personalidad, depresión e insatisfacción vital.
  • La pedagogía negra crea seres sumisos, o por el contrario, seres violentos que desviarán la violencia recibida hacia otras personas más vulnerables de su entorno, o en el mejor de los casos, la convertirán en rebeldía social. Las personas víctimas de la pedagogía negra suelen ser sumisos con sus “superiores” o personas más fuertes o de más alta jerarquía social, y se ensañan con las personas a quienes consideran más “débiles”.
  • La pedagogía negra se justifica y se cuela por todas partes, disfrazada de buenas intenciones o de “trasfondos de benevolencia”. Por tanto, manda al inconsciente el verdadero daño causado, y genera una sombra individual, familiar y colectiva que niega lo evidente: que hemos sido dañados por las personas que debían amarnos y protegernos, nuestros padres.
  • La pedagogía negra es el mecanismo por el cual se sostiene la mentira colectiva, el ilusionismo, el embrujo, consistente en aparentar que todos tenemos familias ideales, madres y padres que nos quieren y a quienes queremos. Y enmascara el verdadero lugar donde se produce y reproduce la falta de amor, de empatía y de justicia, que luego vemos a nivel macro-social. Desvincula lo doméstico de lo público, de lo político.
  • La pedagogía negra instituye la mentira, la violencia y la hipocresía como forma “normal” de relacionarse entre personas que supuestamente se quieren. Invierte por tanto el sentido del amor. Si consideramos que la violencia no es amor por ejemplo, en una relación de pareja, ¿cómo es que podemos pensar que sí lo es sobre los niños?
  • La pedagogía negra considera que pequeñas o mayores dosis de violencia son “necesarias”. No ya que sean quizá inevitables, porque no somos perfectos, sino que las legitima como instrumentos necesarios para la educación. La pedagogía negra predica que “una bofetada a tiempo” evitará un mal posterior y contrarrestará otras formas mayores de violencia social. Cuando en realidad son su origen. La pedagogía negra invierte el sentido moral. La pedagogía negra no dice una explicación a tiempo o un abrazo a tiempo…
  • La pedagogía negra que recibimos nos duele, nos duele tanto, que no queremos verla ni hablar de ella. La justificamos y la envolvemos con eufemismos, para no poner el dedo en nuestras llagas.

La pedagogía negra enmascara, confunde, avergüenza y condena, en muchos casos, durante una vida entera…

boy-447701
¿Cuántas veces has escuchado el enaltecimento excesivo de la virtud de un progenitor en boca de sus hijos? A veces a la mínima oportunidad, otras casi defensivamente, y algunas más incluso sin venir a cuento (tanto que chirría).

“Las personas hacen lo que sea, no importa lo absurdo, con tal de no enfrentarse a su propia alma”. -Carl Gustav Jung


Si tu padre o madre fueron padres tóxicos, no te haces ningún favor disfrazando tu realidad… No sólo tienes derecho a decirlo, es que, deberías hacerlo, y tirar el cuarto mandamiento de la religión católica “honrarás a tu padre y a tu madre” a la basura, porque de otro modo vivirás engañado haciéndote daño, o lo que es peor, haciéndoselo a otras personas (quizá tus hijos…). Y aquí incluyo esa frase tan recurrida de “hasta que no perdones no sanarás”, falsa y sumamente equívoca… El perdón no es un paso previo a la curación, sino la consecuencia de la misma. Mientras no se haya liberado el conflicto emocional, el perdón es sólo una ilusión. Y eso lo sabe bien, quien ha pasado el proceso. Obligarse a perdonar, es precisamente lo que puede entorpecer el largo y angosto camino hacia la curación cuando estás casi en la meta. Incluso hay personas que se han curado sin perdonar, simplemente entendiendo y aceptando lo que les ocurrió. Porque…, ¿por qué deberían un hijo o hija violados por su padre perdonale? (por ejemplo). El perdón forzado, sale muy barato para quien es perdonado, pero tiene un alto precio para quien perdona, ya que perpetúa la sensación de injusticia (incluso muchos años después). Esto es otra vez más de lo mismo (pedagogía negra). Te adoctrinan diciendo que debes honrar a tus padres, pero ¿y los derechos del niño? ¿dónde están escritos? ¿dónde está el mandamiento que los protege a ellos?, ¿y el que dice que debes velar por los más vulnerables? El perdón, no es condición sin ecuanon, el perdón no se entrena, ni se fuerza, el perdón ocurre… Si realmente quieres honrar a tu padre y a tu madre, o/y amarles, no hace falta que nadie te instruya para ello, sencillamente ocurrirá. Pero amarles a ellos no tiene que suponer el precio de negarte a ti mismo.

“El perdón genuino no niega el enojo sino que lo enfrenta de frente”. -Alice Miller
“Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma”. -Carl Gustav Jung

Las características de un sistema de enseñanza de este tipo son la negación de la sensibilidad, de la realidad emocional de los niños y la culpabilización de su fragilidad e ingenuidad, lesionando su creatividad y autenticidad.

little-boy-1635065
Cuando hablamos de violencia, ahora, es más fácil alzar la voz en defensa de las mujeres maltratadas, (física o psicológicamente). Protestar por el maltrato, el flagrante, o el encubierto, ya no es algo ocasional o aislado, y cada vez son más las voces masculinas, que se unen a esta protesta, y que han entendido que la sociedad lleva muchos años siendo cómplice de tanta injusticia contra las mujeres. No es raro que ante la violencia de género, haya reacción. Pero, ¿qué ocurre con los niños? Si en el autobús, ves a una madre o a un padre pegando o gritando a su hija/o. Ah! ahí nadie se mete… porque son sus padres…, y estamos demasiado acostumbrados a la disciplina punitiva.

La violencia a los niños por parte de sus progenitores, ocurre con una frecuencia y una permisividad pasmosa. Asistimos en todas las esferas y situaciones a escenas, donde los padres pegan, gritan y avergüenzan públicamente a sus hijos, (lo de “públicamente”, puede parecer un matiz sutil, pero no lo es en absoluto), sin que nadie intermedie por ellos, ni tan siquiera una mirada de desaprobación… Se baja la cabeza…, -sí, es lo que suele ocurrir-, se desvía la mirada y se pone cara de circunstancias. A un hijo se le puede pegar, gritar o humillar, y ni siquiera la policía va a… ¿”entrometerse”? ¿Por qué? Porque se da por hecho, que los padres hacen lo mejor para sus hijos, (tremenda equivocación), y se sobreentiende que un hijo es del dominio absoluto de sus padres, dejando así tal responsabilidad al absoluto criterio de los progenitores.


“Hoy en día ya no se permite pegar a la esposa, tener esclavos o pegar a los criminales en la cárcel. Lo único que todavía se permite es el pegar a un niño indefenso, inclusive a un bebé y llamar a esto disciplina”. -Alice Miller

swings-111925

Todo esto a una edad tan temprana, cuando más tiernos estamos y más vulnerables somos, y precisamente de la mano de nuestros propios padres, supone una aniquilación del auténtico ser. Un ser que está formándose, que está aprendiendo lo que está bien y lo que está mal. No hablo sólo de bofetadas o gritos, en este saco también entran la manipulación, la injusticia, el rechazo,  la traición, la humillación, el abandono, el chantaje emocional, la mentira, “si te castigo es por tu bien”, la doble moral “yo puedo porque soy tu padre”, la dominación, “tú te callas”, y tantas otras formas de violencia y mala educación, que no hacen otra cosa sino anular, confundir y desnaturalizar niños y niñas inocentes (los hijos de la pedagogía negra). Los niños del futuro, de la sociedad del futuro… Y así vamos creando sociedades injustas, crueles, enfermas, sometidas, ciegas… De dentro a fuera… La pedagogía negra, la pedagogía del miedo… Y así se produce un círculo vicioso que se retroalimenta y se repite generación tras generación.

El mejor regalo que unos padres pueden hacer a sus hijos es sanarse así mismos.


hands-984032
La pedagogía negra (aún vigente y hegemónica) cultiva las semillas de la guerra en el ser humano con sus semejantes y con otras formas de vida, y crea las condiciones para lograr una sociedad violenta, hostil, racista, especista, discriminatoria, desigual, machista… Es el entorno ácido para traumas que se arrastran toda una vida, desequilibrios mentales y emocionales y de toda clase de violencia subjetiva y socialademás de abonar el terreno para el sometimiento ulterior del individuo ante líderes y sistemas autoritarios y violentos. 

child-2063711Sólo hace falta tener un mínimo de inquietud para leer e informarse (hay artículos publicados y al alcance de todos) de las graves consecuencias que la violencia familiar, la educación disfuncional, y la falta de amor en la infancia (pedagogía negra) tienen a nivel particular  (niños) y a nivel general (sociedad). Son numerosos los estudios que demuestran que la falta de amor parental crea estructuras psíquicas desorganizadas que afectan a muchas áreas de la personalidad.

Y por si el campo de la psicología no fuera suficiente, ahora hay suficientes evidencias científicas en neurociencia que afirman que la primera etapa de la vida, desde la gestación (incluyendo las sensaciones y sentimientos de la madre con respecto al bebé) y las primeras experiencias de éste, desde el nacimiento hasta los primeros 3 años de vida, son determinantes para el DIT (desarrollo intelectual temprano) y formación neurológica del niño y futuro adulto, hasta el punto de que vivencias traumáticas o percibidas por el niño como amenazantes, limitan la formación de conexiones sinápticas en el cerebro. Adaptado de Black et al. Elsevier (The Lancet, 2017).

“Un buen comienzo en la vida garantiza un futuro sostenible para todos”. (OMS, 2017).

Nótese que la anterior cita, no limita los beneficios de este principio únicamente a los niños, de manera particular, sino que va mucho más allá, incluyendo a la sociedad en general. Algo que ahora evidencia la ciencia.

El siguiente fragmento de texto ha sido extraído literalmente de los autores (Escamilla, Rizzoli, Cuevas y Morales), adaptado de la reciente publicación de la nueva serie de Lancet sobre el DIT, y ofrece una oportunidad histórica para que los gobiernos puedan implementar, a gran escala, los programas basados en la evidencia científica en materia de violencia infantil.

“Las células del cerebro, denominadas neuronas, comienzan a multiplicarse rápidamente desde la gestación. Para las 4 SDG (semanas de gestación), éstas se multiplican a una velocidad de 250.000 neuronas por minuto; al momento del nacimiento, el recién nacido cuenta con 100 billones de neuronas, número equivalente a todas las estrellas del universo. Durante el tercer trimestre de la gestación, el cerebro comienza a establecer las conexiones o sinapsis para facilitar la comunicación entre neuronas y establecer los caminos neurológicos que son la base del desarrollo humano. Específicamente, las sinapsis son esenciales para poder desarrollar los sentidos, aprender, recordar y desarrollar sentimientos y comportamientos saludables. Las sinapsis se desarrollan sumamente rápido durante los primeros 3 años de vida –en el orden de trillones– en respuesta a una crianza y cuidado cariñoso y sensible a las necesidades de los niños (nurturing care). Por esto, los primeros 3 años de vida junto con la gestación son considerados como un periodo sumamente importante para el desarrollo humano. El cuidado cariñoso y sensible a las necesidades de los niños se basa en una buena nutrición, salud, oportunidades de estimulación y aprendizaje temprano, protección social y protección contra todas las formas de violencia infantil.

Se debe invertir sustancialmente en mejorar el DIT de los niños desde que son concebidos. Aunque la ciencia también ha indicado que las inversiones después de los primeros 3 años de vida pueden restaurar parcialmente la pérdida en el desarrollo —debido a la falta de un cuidado sensible y cariñoso durante la infancia temprana—, la evidencia claramente muestra que entre más temprano se empiece ofreciendo oportunidades a los niños, mejores resultados se van a obtener a largo plazo.

Estas habilidades incluyen los sentidos, destrezas motoras, cognitivas, lingüísticas, socio-emocionales y de autorregulación del comportamiento y emociones.