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miércoles, 9 de agosto de 2017

La Realidad Externa

Winnicott proponía no sólo tener en cuenta la realidad externa, sino analizar el sujeto en esa relación. Fue un hombre que jugó con paradojas que hacían sencillas lo heterogéneo.
Nunca se identificó como un gran conocedor de la obra de Freud, sin embargo, fue presidente dos veces de la Sociedad Psicoanalítica Británica (1956 y 1965).
La libertad de pensamiento de Winnicott eran muy bien acogidas por muchos de sus colegas y, en especial por sus alumnos.
Sus ideas no eran ortodoxas ni doctrinarias, sino que se había forjado a partir de la observación de sus pacientes, niños y adultos. Su experiencia atendiendo a soldados, su condición de pediatra y de psicoanálisis contribuía a tener una muy amplia experiencia y extensa amplitud de perspectiva.
Tal vez Winnicott no fue un escritor notable pero sus ideas quedan reflejadas en sus obras con sencillez, escribió dos libros de divulgación a partir de su intervención en un programa radiofónico: Los bebés y sus madres y Conozca a su niño.
El miedo a desviarse de la doctrina ha estado - y todavía está - presente en las sociedades psicoanalíticas, especialmente en aquellas que tienen como líder un único autor, que acostumbra a dar nombre a la escuela.
Su humildad, fruto de su Ser le llevó a una dedicatoria en su libro póstumo, Playing and Reality, traducido como "Realidad y Juego". Dichas palabras de cercanía y calor dicen algo que todos los clínicos deberíamos tener en cuenta: A mis pacientes que pagaron por enseñarme.
En cuanto a sus pacientes, es esencial el testimonio de Margaret Little: " Relato de mi psicoanálisis con Winnicott"; también Guntrip le agradecía en su artículo: "Mi análisis con Fairbairn y Winnicott".
Sus estudiantes le agradecían sus asociaciones libres que hacía en sus sesiones teóricas y de supervisión, quien en todo momento los animaba a no dar por buena ninguna corriente, que se dejaran llevar por su propio estilo y su manera de formular sus conocimientos que iban aprendiendo en la clínica, tal como había hecho a lo largo de su carrera.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta, Zaragoza.

Recomiendo dos lecturas recientes:
" Vocabulario Esencial de D.W. Winnicott". Javier Lacruz Navas y "Winnicott y la Perspectiva Relacional en Psicoanálisis". Francesc Sáinz Bermejo.

viernes, 8 de julio de 2016

Winnicott y la psico(pato)logía



El modelo terapéutico privilegia el valor del sostén (holding) terapéutico sobre la interpretación,ypromueve –en las patologías graves, como las psicosis o las patologías borderline– la regresión a la dependencia, a la etapa precoz de la dependencia absoluta, para que el paciente pueda encarar las experiencias traumáticas originarias. En su clínica considera que el paciente es quien enseña constantemente al analista; se interesa por la salud para evaluar la enfermedad del paciente; y valora el proceso terapéutico como una experiencia de autoconocimiento. La idea del juego como espacio fundante de la cura lo aplica a todas las modalidades terapéuticas: al psicoanálisis ortodoxo, al psicoanálisis a demanda y a la consulta terapéutica, donde a través del juego del garabato (squiggle) favorece la capacidad de jugar del paciente y su capacidad para usar al terapeuta.
Winnicott plantea que «si el filósofo abandona el sillón de su gabinete y se sienta en el suelo con su paciente, encontrará que hay una posición intermedia». Ese espacio transicional, ese entre (ni tuyo ni mío), es fundante: de todo su pensamiento y una nueva forma de decir en la clínica y en lo social. Y desde él formula un dictum primordial: «Lo natural es el juego, y el fenómeno altamente refinado del siglo XX es el Psicoanálisis». Pero concluye que el psicoanálisis no es un modo de vida. Implica aceptar la tradición y asumir lo establecido, para cuestionarlo con una nueva forma de crear el mundo…Y añade: «Todos abrigamos la esperanza de que nuestros pacientes terminen con nosotros y nos olviden, y de que descubran que el vivir mismo es la terapia que tiene sentido». En su modelo teórico, la capacidad de jugar remite a la capacidad de vivir la propia vida, lo que implica inscribir en el marco de referencia de la salud nuestro propio gesto espontáneo. De ahí que, si el hecho fundamental de nuestra existencia no es otro que el de jugar la partida de la propia vida, cabe pensar que la vida equivale a un juego y que la capacidad de jugar responde a la forma de jugar de cada individuo. Una capacidad de jugar que remite a nuestro proyecto de vida.
La experiencia cultural es una extensión directa del juego. Surge en el espacio potencial entre la realidad externa o realidad compartida y la realidad interna. La experiencia cultural implica aceptar la tradición y asumir lo establecido, para cuestionarlo con una nueva forma de crear el mundo: «Para dibujar como Picasso uno tiene que ser Picasso», recuerda Winnicott… Varios son los autores que han usado a Winnicott en diversos campos del conocimiento, que se han impregnado de su pensamiento a la luz de su corpus teórico-clínico. A modo de señalador de direcciones, en el universo estadounidense destacan varios autores: la filosofa Martha Nussbaum, que trabaja en áreas compartidas de derecho, economía, ética, libertades sociales y derechos de la mujer; el crítico de arte Donald Kuspit, cuya idea del Buen Artista la asocia a la dupla de verdadero y falso self winnicottiano; o la obra del psicoanalista Christopher Bollas, con su concepción de las afecciones normóticas, «que carecen de contacto con el mundo subjetivo y con el abordaje de lo fáctico que se caracteriza por la creatividad». La misma que cabe pensar en relación a este texto, donde tan solo queda que usted, lector, lo use, que lo haga suyo. 

Les dejo un enlace en el que mi compañero, Lacruz Navas escribió junto a "unos amigos", entre los que estoy yo, el "Vocabulario Esencial de Winnicott". Una gran obra.

martes, 10 de junio de 2014

Aspectos del Vocabulario winnicottiano



Zona de ilusión (area of illusion)
Otra forma de nombrar la zona intermedia constituida por los objetos y los fenómenos transicionales. Winnicott la denomina zona de ilusión dentro de la dialéctica ilusión/desilusión de su teoría del desarrollo emocional primitivo, donde la madre suficientemente buena posibilita al bebé tener la ilusión de que él ha concebido lo encontrado (lo creado de nuevo) para luego facilitarle el proceso de objetivación.

Zona de insight (area of insight)
Winnicott sitúa el valor de la interpretación, el insight, en una zona intermedia, en un espacio transicionalentre le terapeuta y el paciente. Considera que el elemento primordial del encuadre es la capacidad desostén del paciente por el terapeuta, antes que la interpretación. Y ubica en una zona intermedia, la zona de insight, a la interpretación, derogando la propiedad de la interpretación al terapeuta.  

Zona intermedia (intermediate area)
La zona intermedia  o zona intermedia de experiencia (intermediate area of experiencie) es la constituida por los objetos transicionales y los fenómenos transicionales. Se trata de un espacio potencial que no corresponde plenamente a la realidad interior ni la realidad exterior o realidad compartida, pero que participa de ambas: el espacio transicional. Un espacio siempre móvil, que rige la paradoja. Una zona de ilusión donde el bebé tramita lo subjetivo y lo objetivo. Una tercera zona que es el lugar donde vivimos el jugar y laexperiencia cultural. Otrosí: zona intermedia de experienciazona de ilusión, tercera zona, espacio intermedio, espacio potencial o espacio transicional son diversas formas de nombrar la nueva tópica winnicottiana.

Éste es un portal que se abrió a propósito de la publicación en grupo de la obra "Winnicott: Vocabulario Esencial". Una obra enciclopédica, meticulosa, cuidadosa y cariñosa. Fue Javier Lacruz, buen amigo, quien llevó adelante el último y definitivo empujón.


domingo, 6 de abril de 2014

Donald Winnicott: vocabulario esencial

Les presento un libro en el que colaboré en silencio. Es un libro extraordinario. Un compendio de las ideas clave de Donald Winnicott. Quizá no solo las ideas claves sino todas las ideas que tejen la arquitectura técnica y teórica del autor. Es un libro hecho por varias personas. Javier Lacruz puso una inmensa dedicación y vocación, así como cariño, para realizar este trabajo. Un trabajo de un número de páginas y calidad que pasará, sin duda a ser un libro fundamental en el estudio de Winnicott. Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta psicoanalítico.

Donald Winnicott: vocabulario esencial

DONALD WOODS WINNICOTT (1896-1971) es una de las figuras centrales del psicoanálisis tras la labor pionera de Sigmund Freud. De formación médica, se especializa en Pediatría y Psicoanálisis, tareas que ejerce simultáneamente a lo largo de toda su trayectoria, llegando a convertirse en uno de los referentes principales del psicoanálisis y la psiquiatría infantil de su época. Durante dos periodos (entre 1956-1959 y 1965-1968) es presidente de la Sociedad Psicoanalítica Británica, y miembro del grupo intermedio. Básicamente, es el psicoanalista que pone en valor la influencia ambiental (materna) en el desarrollo emocional temprano del bebé. Su tesis central es: «El bebé no existe, lo que existe es la pareja de crianza».
Sus intereses teórico-clínicos abarcan, preferentemente, a los pacientes borderline, esquizoides y psicóticos, la clínica infantil, la problemática adolescente, la tendencia antisocial y los trastornos psicosomáticos. Entre sus conceptos principales se encuentran los objetos y fenómenos transicionales, la madre suficientemente buena, la capacidad para estar a solas, la capacidad para preocuparse por el otro o concern, la preocupación maternal primaria, el gesto espontáneo, el verdadero y el falso self, el uso de un objeto… Además, desarrolla las modalidades de la consulta terapéutica y del psicoanálisis a demanda, y crea el juego del garabato o squiggle. Su labor clínica se centra en la capacidad de jugar como indicador de salud, donde destaca la riqueza psíquica. En su tarea privilegia el sostén del paciente sobre la interpretación, y considera que el tratamiento se da en la superposición de dos zonas de juego: la del paciente y la del terapeuta. En una zona intermedia o tercera zona, la del espacio transicional, en la que dos personas juegan juntas, «tratando de transformar en terreno de juego el peor de los desiertos».
Winnicott es un autor que hace de la paradoja, el jugar, la creatividad y el espacio transicional el hábitat de su teoría. Entre sus libros destacan: El niño y el mundo externo, El proceso de maduración en el niño, Escritos de pediatría y psicoanálisis, La familia y el desarrollo del individuo y Realidad y juego. Su dedicación al conocimiento de la vida infantil y adulta le convierte por derecho propio en un estudioso de la naturaleza humana. Su lema es: «En verdad que somos pobres si solo estamos cuerdos».
Donald Winnicott: vocabulario esencial / Javier Lacruz Navas. – Zaragoza: Mira Editores, 2011
940 páginas, 24x17 cm
Colección El gesto espontáneo, 1
ISBN 978-84-8465-388-2

domingo, 5 de mayo de 2013

La Etiología de la Tendencia Antisocial

 
 
 
 
LA ETIOLOGÍA DE LA TENDENCIA ANTISOCIAL

En "La disociación revelada en una terapéutica", que corresponde a un texto preparado en 1965 para un capítulo del libbro "Crime, Law and Corrections", Winnicott establece la etiología de la tendencia antisocial en la desposesión:

Debe hacerse hincapié en que la tendencia antisocial está fundada en una desposesión y no en una privación. Esta última produce otro resultado: si la ración básica de ambiente facilitador es deficiente, se distorsiona el proceso de maduración y el resultado no es un defecto en el carácter, sino en la personalidad.
La etiología de la tendencia antisocial comprende un período inicial de desarrollo personal satisfactorio y una falla ulterior del ambiente facilitador, que el niño siente aunque no lo aprecia intelectualmente. El niño puede conocer esta secuencia de hechos: <>. En condiciones especiales  (por ejemplo, en psicoterapia) puede hacerse actual en un niño este entendimiento basado en la memoria. Mentiríamos si dijéramos que el niño suele sostener estas ideas conscientemente, pero así sucede a veces y es común que un niño tenga un conocimiento claro de la desposesión en una versión posterior de la misma: por ejemplo, un período de soledad insoportable experimentado a los siente años de edad y asociado con la congoja ante una muerte o el ingreso en una ecuela de pupìlos, con el consiguiente alejamiento del hogar...
Así pues, la tendencia antisocial puede ser una característica de los niños normales, así como de los niños de cualquier tipo de diagníostico psiquiátrico, salvo la esquizofrenia, por cuanto el esquizofrénico vive un estado de distorsión asociado con la privación y, por ende, no está lo bastante maduro como para padecer una desposesión. La personalidad paranoide encuadra muy fácilmente la tendencia antisocial dentro de la tendencia general a sentirse perseguido; de ahí la posibilidad de que contenga una superposición de dos tipos de perturbación: de la personalidad y del carácter.
Texto de Deprivación y Delincuencia: Donald Woods Winnicott y Clare Britton

Texto extraído del colega y buen amigo Javier Lacruz Navas: Donald Winnicott: Vocabulario Esencial. Ed. Mira. Pág.: 309

http://youtu.be/cAuq5trXGVY Malú -Solo el Amor nos salvará-

martes, 21 de junio de 2011

Fantaseo (Fantasying)

Les acerco esta voz del Vocabulario Esencial de Winnicott, escrito por Javier Lacruz Navas:

"Término acuñado por Winnicott para diferenciarlo de la fantasía consciente (imaginación), de la fantasía inconsciente y del soñar. Lo adscribe al estado de disociación. El fantaseo es una actividad psíquica disociada que sostiene la organización del falso self. Mientras la fantasía intenta modificar la realidad, el fantaseo se establece en paralelo con la realidad, disociadamente. Mediante el fantaseo el individuo controla situaciones y experiencias en su psiquismo al abrigo de vivirlas en la realidad. Es un fenómeno de aislamiento, que absorbe energía e inhibe la acción, que no contribuye al soñar y que empobrece el vivir. Implica una desconexión con el mundo externo e interno: un estado estático, inerte, de ausencia; esto es, lo aburrido o fútil, en terminología winnicottiana. Además, al carecer de contenido simbólico no es interpretable.

Este concepto lo presenta Winnicott en el capítulo "Sueños, fantasía y vida" de Realidad y Juego (1971), en relación coen el caso de una paciente con una disociación primaria, y lo ejemplifica en el caso clínico titulado Fragmento de un análisis del libro Sostén e Interpretación (1989). Sus orígenes cabe rastrearlos en el artículo "La Defensa Maníaca"(1935) trabajo leído ante la Sociedad Psicoanalítica Británica el 4 de diciembre de 1935 y publicado en Escritos de pediatría y Psicoanálisis, donde escribe: "Cabe decir que la fantasía [o mejor: el fantaseo] y los sueños diurnos constituyen manipulaciones omnipotentes de la realidad externa. El control omnipotente de la realidad entraña la fantasía acerca de esta realidad" [EPP, 182]. En una nota a pie de página, de 1957, aclara que en vez de fantasía utiliza el término fantaseo (en la traducción: quimera)

Un esquema de la relación entre fantasía y fantaseo es el siguiente:
                                                     Fantasía                  Fantaseo
Estado:                                          integrado                disociado
                                                     represión                 escisión
                                                     dinámico                  estático
                                                     simbólico                 asimbólico
                                                    
                                                     
Y el autor continúa con una disección interesantísima sobre el concepto que invito a leer.
ISBN: 978-84-8465-388-2
"Donald Winnicott: Vocabulario Esencial" Javier Lacruz Navas

jueves, 27 de enero de 2011

Donald Winnicott: Vocabulario Esencial



Sostén (holding)


El sostén humano (human holding) es el prototipo de todo el cuidado materno, esencial para el desarrollo emocional temprano y la continuidad existencial del bebé. La función materna de sostén o
sostenimiento es un factor básico del cuidado infantil que corresponde al hecho de sostener (física y emocionalmente) de manera apropiada al yo inmaduro del bebé. Alude tanto al hecho físico de coger en sus brazos al bebé como a la forma de mirarlo. El sostén materno trata de prolongar sin solución de continuidad el devenir de la vida intrauterina y la extrauterina del bebé. Esta función ambiental abarca la totalidad de los cuidados en la etapa de la dependencia absoluta y posibilita la integración psicosomática del bebé, el logro del self unitario.

El sostén permite la integración y el sentimiento de unidad corporal del bebé al mantener un íntimo contacto físico y emocional con la madre, cuando lo acaricia, lo acuna, lo nombra, etc. Es una expresión
de amor de la madre que está en la base de la experiencia de ser y de sentirse real del bebé. Winnicott considera que el desarrollo del bebé solo puede tener lugar en relación con la confianza humana generada por el sostén y el manejo, frente a la irrupción pulsional y la intrusión ambiental.
En su teoría del desarrollo emocional primitivo Winnicott describe tres funciones maternas: el sostén o sostenimiento (holding), el manejo o manipulación (handling), y la presentación objetal (objet-presenting). El holding, el sostén humano, es el prototipo de todo el cuidado infantil: de la preocupación maternal primaria, de la madre suficientemente buena, y de la madre devota corriente. Es una tarea especializada por la identificación emocional de la madre; una tarea que las madres hacen espontáneamente y que no pueden enseñar los expertos ni encontrarse en los libros.
El sostén implica la disposición materna respecto a la sensibilidad del bebé. La madre realiza una adaptación activa a las necesidades psíquicas y corporales del bebé, en orden al tacto, presión, temperatura, visión, audición, acción de la gravedad, etc..

Un adecuado sostén favorece lo potencial del bebé y su creatividad; le protege de los peligros del exterior ya que le permite construir una membrana limitante que diferencia el yo del no yo. La falla del sostén determina una sensación de caída interminable, de agonías impensables, de amenaza de aniquilamiento.

En relación con la tarea terapéutica, Winnicott plantea la tesis de que lo que se hace en la terapia equivale a un intento de imitar el proceso natural del cuidado materno. Winnicott hace equivalente el
sostén al encuadre. En consecuencia, la labor primordial del terapeuta consiste en sostener al paciente. En <>(1961) apunta:Mucho de lo que una madre hace con su bebé podría denominarse sostén. El sostén efectivo es muy importante; es una tarea delicada, que solo puede ser llevada a cabo con delicadeza y por las personas adecuadas.

Es más: una interpretación cada vez más amplia del término incluye una gran parte de la crianza del bebé (infant nurture). El concepto de sostén acaba por abarcar todo manejo físico, en tanto se adapte a las necesidades de un bebé. El niño aprecia que de a poco que se le permita desprenderse, por la época en que los padres le presentan el principio de realidad, que al comienzo choca con el principio del placer (omnipotencia abrogada). La familia continúa este sostén, y la sociedad sostiene a la familia [HNPP, 125].