Charla de Nochebuena 1 from Plum Village Online Monastery on Vimeo.
La frase final de Thay es: “Los zorros tienen guaridas y los pájaros del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reposar su cabeza y descansar. Jesús también estaba buscando”.sábado, 7 de diciembre de 2013
domingo, 3 de noviembre de 2013
No Violencia: Dalai Lama
Cada individuo tiene la capacidad de contribuir a esa no violencia compasiva. Dalai Lama
La no violencia no significa permanecer indiferente ante los problemas. Por el contrario, es importante comprometerse plenamente. Debemos comportarnos de un modo que no nos beneficie solo a nosotros. No debemos dañar los intereses de otros. Por lo tanto, la no violencia no es meramente la ausencia de violencia, sino que implica un sentimiento de amor y de compasión.
Dalai Lama: "El arte de la compasión"
jueves, 31 de octubre de 2013
Guerra
La guerra parece formar parte de la historia de la humanidad. Si miramos la situación de nuestro planeta en el pasado, los países, las regiones e incluso los pueblos eran económicamente independientes. En esas circunstancias, la destrucción del enemigo suponía una victoria para el vencedor. Existía una razón para la violencia y para la guerra. Sin embargo, hoy somos tan interdependientes unos de otros que el concepto de guerra ha quedado desfasado. Cuando nos enfrentamos a problemas o desacuerdos es preciso que lleguemos a la solución mediante el diálogo.
Dalai Lama: "El arte de la compasión".
Bienes Materiales
Creo que es un error esperar que nuestros problemas puedan resolverse con dinero o bienes materiales. Resulta poco realista pensar que algo positivo pueda surgir desde el exterior y llegar hasta nosotros. No cabe duda de que nuestra situación material es importante y que nos resulta útil. Sin embargo, nuestras actitudes mentales, internas, son tanto o más trascendentes para nuestea felicidad.
Dalai Lama
Desde la India
El Dalai Lama nos dice:
Hasta que permanezca el espacio,
hasta que permanezcan los seres sintientes,
yo permaneceré,
con el fin de ayudar, con el fin de servir,
con el fin de aportar lo que esté en mi mano.
Que el pobre consiga riqueza,
que los apenados encuentren la alegría.
Que el abandonado halle una nueva esperanza,
prosperidad y una estable felicidad.
Que el asustado deje de temer,
y que los esclavos sean libres.
Que los débiles encuentren la fuerza,
y que la amistad una sus corazones.
Dalai Lama
miércoles, 30 de octubre de 2013
Dalai Lama
Desde las cordilleras del Himalaya, tras la persecución del ejército chino, el Dalai Lama seguía preparándose para ser el nuevo Buda. Aun con todo siempre ha defendido la compasión entendida como fraternidad y no violencia. Ha realizado en la India esfuerzos por garantizar la cultura tibetana y expande el budismo con viajes y dulces palabras por todo el mundo. La austeridad es una doctrina que Occidente desconoce.
lunes, 12 de agosto de 2013
Abonar las simientes sanas
La conciencia existe a dos niveles: como simiente y como manifestación de dicha simiente.
La simiente puede manifestarse como una zona de energía a la que llamamos ira. Es incisiva y nos hace sufrir mucho. En esos momentos, en los que la simiente de la ira se manifiesta, nos resulta muy difícil estar alegres.
Por esa razón, debemos seleccionar cuidadosamente el tipo de vida que elegimos y las emociones que expresamos. Cuando sonreímos la simiente de la alegría y de la sonrisa germinan en nosotros, y mientras lo hacemos plantamos nuevas simientes de sonrisa y alegría. Sin embargo, si dejamos que pasen años sin practicar la sonrisa, su simiente puede debilitarse y ya nunca más podremos hacerlo.
domingo, 11 de agosto de 2013
Las Raíces de la Ira
La ira enraiza en el desconocimiento de nosotros mismos y de lo que nos rodea y arraiga en profundidad velozmente cuando la situación de nuestros asuntos nos es hostil. La ira también está arraigada en el deseo, la soberbia, la inquietud y la desconfianza. Las primeras raíces de la ira están en nuestro ser. Nuestro entorno o los demás son solo secundarios. Aceptar el enorme dolor que provoca una tragedia natural no es tan arduo.
Sin embargo, cuando el dolor nos lo provoca otra persona no somos tan pacientes.
Los terremotos e inundaciones tienen sus causas, y deberíamos pensar que las personas que provocan nuestra ira también deben tener sus razones ineludibles e inexorables para obrar de ese modo.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la Paz Interior".
viernes, 9 de agosto de 2013
Transformar los Sentimientos
El primer paso para tratar los sentimientos consiste en reconocerlos cuando aparezcan. El agente de este proceso es la conciencia.
El siguiente paso es asumir que el sentimiento y nosotros somos uno. Mientras la conciencia nos asista, puede hacer de carabina al miedo. Lo fundamental es alimentar con nuestra respiración concentrada nuestra conciencia, viva y resistente.
El tercer paso es mitigar los sentimientos. Un ejemplo claro es la protección de la madre a su bebé. Cuando el niño siente la ternura de su madre deja de llorar. La madre es la concentración, nacida de nuestra propia conciencia y protegerá a vuestros sentimientos de sufrimiento.
El cuarto paso consiste en liberar los sentimientos, en dejarlos fluir. Como ya te has calmado, e incluso a pesar del miedo te encuentras bien, sabes que la ira no conseguirá desarrollarse en un medio hostil a ti.
El quinto paso es mirar con mayor profundidad. Si observas podrás saber cuáles son los factores
que le hacen llorar al niño y si observas tus sentimientos, sabrás qué debes y qué no debes hacer para transformarlos y ser libre.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la Paz Interior"
Anticirugía
En Occidente no solo hay un gran interés por la cirugía física sino que también existe una cirugía psicoterápica. Algunos terapeutas quieren ayudarnos a expulsar irregularidades y a conservar únicamente lo "normal". Y sin embargo lo "normal" puede no ser la solución. Si pretendemos expulsar todo lo indeseable puede que estemos expulsando la mayor parte de nosotros mismos.
Podemos transformar la ira en algo más sano: el conocimiento. Y no necesitamos cirugía para reconvertir la ira.
Si nos sentimos en paz podremos pacificar nuestra ira. Podemos tratar la depresión, la ansiedad, el miedo y cualquier otro sentimiento desagradable del mismo modo.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la Paz Interior"
El río de los sentimientos
Los sentimientos juegan un papel muy importante en la dirección de tus pensamientos y acciones. Un río de sentimientos fluye a través de nosotros; cada una de sus gotas de agua es un sentimiento distinto y todos ellos se unen entre sí para formarlo. Si queremos observarlo basta con que nos sentemos en la orilla e identifiquemos cada sentimiento que flota, fluye y desaparece.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la Paz interior"
miércoles, 7 de agosto de 2013
La Flor de Buda
Un día Buda alzó una flor ante una audiencia de 1250 monjes y religiosos. Guardó un silencio durante un largo rato. La audiencia se mantuvo en absoluto silencio... Entonces, de pronto, Buda sonrió. Sonrió porque entre el público había alguien que le sonrió a él y a la flor. Le dijo al monje: "Poseía el tesoro de una revelación y se la he transmitido a Mahakashyapa".
Cuando alguien te muestra una flor intenta que la veas, no que pienses. La persona que no piensa, la que es ella misma, puede hallar la flor en toda su intensidad y sonreír.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la Paz Interior"
martes, 6 de agosto de 2013
Esperanza
Cuando nos aferramos a la esperanza para el futuro nos acercamos a la magia y no enfocamos nuestras capacidades y energías en el presente.
Si nos abstenemos de esperar nos dedicamos enteramente al presente y la alegría, que está aquí, a nuestro alcance.
Nadie puede garantizarnos alegría, paz o iluminación. Lo mejor de la vida está en nuestro interior.
Vivir intensamente significa vivir en el presente, al instante en el que todo está ocurriendo.
La esperanza es para el futuro.
lunes, 5 de agosto de 2013
Arte y Vida
Nuestro arte aflora cuando actuamos con sabiduría e integridad y entonces es innecesario referirse a él.
Sabiendo cómo ser paz comprendemos que el arte es una maravillosa manera de cuidar de nuestra paz de espíritu. Lo esencial es ser, la expresión artística ya tomará forma de un modo u otro.
martes, 30 de julio de 2013
Pensar
Por supuesto, pensar es importante, pero gran parte de nuestro pensamiento es inútil. Es como si noche y día tuviésemos un casete funcionando constantemente en la cabeza. Pensamos en esto y aquello y es difícil parar. Nos basta con apretar un botón para que el casete se pare pero nuestra mente no tiene botones. Algunas veces pensamos y nos preocupamos tanto que no podemos dormir. Acudir al médico para que nos de pastillas puede ser peor porque el sueño no nos relaja de verdad, y además, si seguimos recurriendo a drogas podemos convertirnos en adictos, continuaremos estando tensos y puede que hasta incluso tengamos pesadillas.
Thich Nhat Hanh: "Hacia la paz interior".
viernes, 29 de junio de 2012
Repetir: Mark Epstein; Psicoterapia&Budismo
REPETIR
Hemos visto que la meditación puede ser un vehículo para recordar y que esta es la primera manera de conectar con su potencial terapéutico. Pero Freud descubrió rápidamente que recordar no era suficiente para conseguir sus propósitos, que el mero recuerdo no siempre era posible para sus pacientes, y tampoco era siempre suficiente para eliminar sus síntomas. Muchas personas no conseguían recordar nada importante de las primeras épocas de su vida, por más intentos que él hiciera de modificar sus técnicas. La "fuerza de la represión", como Freud las llamaba, a menudo eran demasiado grandes para permitir un proceso terapéutico tan simple.
Sin embargo, en la situación terapéutica entraba en juego otro fenómeno al que Freud llamó "repetir". En lugar de recordar una experiencia formativa, la mayoría de los pacientes simplemente la reproducían, con una característica crucial y definitoria: eran inconscientes de lo que estaba haciendo. Así, una paciente cuyo padre se había mostrado incesantemente crítico con ella en su juventud, y que no había sido capaz de encontrar satisfacción interpersonal en su vida adulta, podría no saber la crítica que ella misma se había vuelto, pero podría expresarlo inconscientemente en la relación con el terapeuta. Al poner conciencia en sus críticas a la relación tal como estaban siendo expresadas inconscientemente pero no experimentadas, el terapeuta podría ayudar a al paciente a reconciliarse con las tendencias críticas originales de su padre.
Lo interesante del fenómeno de la repetición es que el material repetido suele ser aquello que nos resistimos a conocer sobre nosotros mismos, aquello con lo que estamos más identificados pero de lo que somos menos conscientes, aquello que somos menos capaces de recordar conscientemente. "El paciente no recuerda nada de lo que ha olvidado y reprimido, pero lo expresa sin darse cuenta", escribió Freud. "No lo reproduce como un recuerdo, sino como una acción; lo repite, por supuesto sin saber que lo está repitiendo".
A medida que Freud desarrolló esta técnica, pasó de estudiar lo que había en la superficie de la mente del paciente a estudiar lo que estaba en la superficie del modo de relacionarse del paciente. Esto le exigió perfeccionar una forma de ser que no interfiriera con la "expresión consciente" del paciente, pero que le permitiera percibirla e interpretarla para él. Este es el origen de lo que se ha dado en llamar la actitud analítica o la neutralidad analítica. Es una forma de ser, o tal vez un estado mental, que fomenta el emerger de la transferencia, la relación especial entre el terapeuta y el paciente que contiene las semillas de aquello que el paciente se resiste a conocer.
El principal método que usaba Freud para luchar con las resistencias del paciente era "analizarlas". Él esperaba que si podía interpretar para el paciente lo que este repetía inconscientemente, los traumas o conflictos subyacentes podrían salir a la superficie y sería posible darse un respiro. Sin embargo, habiendo extraído de ambas tradiciones, la freudiana y la budista, he descubierto que el alivio no suele venir únicamente mediante el análisis verbal. Aunque para el terapeuta es muy importante tomar conciencia de lo que el paciente repite, es más importante que el paciente se familiarice completamente con ello. Interpretar las repeticiones no es suficiente; el paciente debe recibir ayuda para experimentar aquello que repite, pero de lo que no es consciente. Aquí es donde el énfasis de los budistas por experimentar plenamente cada momento encaja con el énfasis freudiano por prestar atención a lo que de otro modo sería ignorado.
El entorno psicoterapéutico es un dominio único; permite que el paciente manifieste conductas y sentimientos que casi seguramente mantendría bajo control o ignoraría fuera de la relación terapéutica. Ofrece una tremenda oportunidad de hacer un buen uso de la conciencia, tal como Buda enseñó. Cuando el terapeuta, además de interpretar verbalmente las defensas del paciente le ayuda a experimentarlas como suyas, las lecciones de la meditación budista pueden volverse terapéuticas.
Mark Epstein: "Pensamientos sin pensador. Psicoterapia desde una perspectiva Budista". Gaia Ediciones, 2011, Madrid. Pp.:205-207
http://youtu.be/pM3ajiJDG14 Bebe No + LLora (Directo) Poesía.
http://youtu.be/sX8HknQHgU0 Pedro Guerra y Bebe: "El Marido de la Peluquera". Preciosa. "Te estaré recordando por siempre Matilde, que tú no te has ido...abrázame fuerte que no pueda respirar...tengo miedo de que un día y ano quieras bailar conmigo, nunca más"
Letra:
De niño bailaba canciones del moro,
el baile venía de adentro y así se inventaban los modos.
De niño soñaba olores profundos,
las mezclas de espuma, colonia
y sudor de unos pechos desnudos.
Creció con su sueño y un día le dijo:
Acabo de verte y ya sé que nací pa' casarme contigo.
Matilde mi vida, Matilde mi estrella,
le dijo que si nos casamos Antoine y bailó para ella.
Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.
Cariño y ternura, colonias y besos,
te tengo, me tienes,
quisiera morirme agarrado a tus pechos.
que un día de lluvia Matilde
acabó por tirarse en el río.
Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.
Mejor buenos recuerdos que un pasado perdido,
por eso un buen día Matilde acabó por tirarse en el río.
Lo que fue tan hermoso que no caiga al olvido,
te estaré recordando por siempre
Matilde que tú no te has ido.
Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día ya no quiera bailar conmigo.
Abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.
lunes, 18 de junio de 2012
Recordar el Presente
El budismo también considera que recordar -en este caso recordar el presente- es fundamental para la estabilidad psíquica. Por difícil que pueda ser recordar el pasado olvidado, aún es más difícil alinear nuestra conciencia con nuestra experiencia presente. Buda descubrió que a menudo no estamos sincronizados con nosotros mismos, nos encontramos perdidos en pensamientos sobre el pasado y el futuro y somos incapaces de prestar atención a nuestra experiencia inmediata. La inversión de esta tendencia, llevando repetidamente la atención de vuelta a la experiencia imediata, era lo que catalizaba el cambio psíquico más profundo.
La técnica meditativa central para el budismo es la plena atención al presente, en la que el retorno continuo a la conciencia del aquí-y-ahora se establece como una práctica por derecho propio. Ciertamente, la definición clásica de la plena atención al presente resalta la capacidad de recordar, que es esencal para aplicarla con éxito:
Por su medio ellos recuerdan, o ello mismo recuerda, o solo hay un mero recordar, así es la práctica de la plena atención. Tiene la característica de no tambalearse. Su función es no olvidar. Se manifiesta como guardiana, o se manifiesta como el estado de confrontar un campo objetivo. Su causa inmediata es una percepción fuerte, o los fundamentos de la atención relacionados con el cuerpo, y así sucesivamente. No obstante, debe considerarse como un pilar, porque está sólidamente fundada, o como un portero, porque guarda la puerta del ojo, y así sucesivamente.
En un giro curioso, el tipo de recuerdo al que llegó Freud después de abandonar al técnica hipnótica y de modificar su confianza en la libre asociación, lo que él llamó "estudiar cualquier cosa que esté presente en la superficie de la mente del paciente", es exactamente el tipo de recuerdo que Buda resaltó en todo momento, jnto con su confianza en la atención. Freud consideró que este recordar era algo que solo podía hacerse en las horas del psicoanálisis; Buda enseñó que podía ser mucho más abarcante, que se podía practicar constantemente a lo largo del día. Como Freud comprobó, la ejecución de esta estrategia a veces ofrece recuerdos importantes que pueden ser valiosos para dar sentido a una historia individual. Los profesores budistas tienden a quitar énfasis a los recuerdos históricos individuales que surgen a la superficie, y prefieren orientarse hacia una aplicación constante de la atención al presente, a un recordar coherente, que consideran más valioso que cualquier revelación puntual sobre el pasado. Sin embargo, como puede testificar cualquier practicante de la meditación intensiva, su práctica continuada produce los tres tipos de recuerdo que Freud elucidó.
A menudo hay buenas razones para prestar atención a este material psicoterapéutico a fin de integrar los recuerdos de una manera que sea coherente con una buena psicoterapia. A medida que estas dos disciplinas empiecen a interactuar más y más, este demostrará ser un importante vínculo entre ellas. Indudablemente la meditación puede enmarcar un área que requiere atención terapéutica. Y a medida que los profesores budistas se familiaricen con la psicoterapia, y los psicoterapeutas se familiaricen más con la meditación, las contribuciones que ambas pueden hacer a la recuperación de estos "recuerdos" se clarificarán. Permitidme que ofrezca algunos ejemplos de mi experiencia.
Trauma:
"Sabía lo que me habían hecho, pero no sabía lo que yo me había hecho a mí mismo".
Hay momentos en los que la práctica de la meditación puede actuar de un modo que recuerda las técnicas hipnóticas de Freud, pues libera directamente recuerdos que de otro modo habrían seguido estando reprimidos. Esto ocurre más frecuentemente en torno a los problemas relacionas con traumas físicos y psíquicos, cuyos recuerdos a menudo afloran mediante la concentración en la respiración o en las sensaciones corporales que forman la columna vertebral de las primeras prácticas meditativas. Dependiendo de la fuerza del ego del meditador y del apoyo terapéutico disponible, estos recuerdos pueden resultar desestabilizantes o increíblemente curativos. A menudo son muy molestos y su integración puede exigir un esfuerzo signifcativo...
La concentración mental parece hacer que estos estados de contracción sean particularmente visibles. Son los remanentes interiorizados de reacciones defensivas crónicas, fosilizadas dentro del cuerpo y lejos del alcance de nuestra conciencia cotidiana. Descubrir cómo creamos esas sensaciones corporales mucho después de que el trauma haya pasado las hace desaparecer como objetos concretos que evitamos o con los que nos identificamos. Cuando se ha producido un trauma específico en el cuerpo que tiene que ser experimentado. Cuando no ha habido tal trauma, la experiencia somática suele ser mucho más difusa.
Mark Epstein: "Pensamientos sin Pensador. Psicoterapia desde una perspectiva Budista". Gaia Ediciones, 2011, Madrid. Pp.:190-194
Nota de Rodrigo Córdoba Sanz: Tengan cuidado a la hora de hacer una inmersión en el mundo de la meditación. Puede producir disociaciones e incluso desencadenar problemas derivados de la falta de contacto con la realidad. La intensidad del trabajo de la meditación conlleva mucho bienestar y transformación pero también peligro en cierta clase de personas. No se puede sustituir por una psicoterapia. Son complemetarios. Este libro es absolutamente fascinante.
http://youtu.be/ets9S1i9CbI Kamelot -One Cold Winter´s Night- Directo.
http://www.youtube.com/watch?v=IWDALIOzXNk&feature=colike Kamelot&Simone Simons -The Haunting-

