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Paz y Ciencia
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lunes, 8 de junio de 2020

Dimensión espiritual de la terapia gestáltica




El awareness o capacidad de percatarse de la que tanto hablaba Perla (y constituye el corazón de la doctrina budista del despertar) es algo intrínsecamente neutro, como el espacio que no se moja con las lluvias o el espejo que no alberga preferencias entre las imágenes que refleja. También cuando descubrimos que nuestra mente, más allá de sus pasiones, es como un espacio tan abierto a sus contenidos como el cielo al desplazamiento de las nubes, podemos adquirir el poder de ver con claridad y trascender nuestras emociones destructivas.

No conozco en el mundo moderno formulación del espíritu apolíneo más profundamente arraigada en la experiencia que la de Friedländer, el filósofo judío alemán que Fritz conoció en su juventud y de quien llegó a decir que fue la única persona que le inspiró veneración.

Discípulo de Schopenhauer y heredero indirecto de Nietzsche, Friedländer sufrió intensamente el conflicto entre una intensa sexualidad y una profunda fe en la doctrina de Schopenhauer respecto a la necesidad de trascender nuestros deseos. Puede decirse que el resultado de su esfuerzo fue una experiencia y no una mera filosofía especulativa, aunque todo lo que escribió posteriormente fue un intento de traducir tal experiencia en una visión filosófica. El más importante de sus libros, tal vez, y el único que llegó a conocer Fritz, se llamó "La indiferencia creativa" -pero Fritz mismo acostumbraba a referirse a esa "nada" central de la mente humana como el "punto cero". Dice Friedländer que esa indiferencia que no es desinterés, sino independencia y libertad, es a la vez lo que hay de divino en la mente humana y la clave a la integración de los conflictos en nuestra personalidad.

Rodrigo Córdoba. Psicólogo y Psicoterapeuta. N° Col.: A-1324
Online y Presencial
Teléfono: 653 379 269
Instagram: @psicoletrazaragoza
Página Web: www.rcordobasanz.es


viernes, 11 de enero de 2019

Acting Out y Fritz Perls



Fritz Perls habla de su época (larga) freudiana en estos términos:

Este término me hace volver a mi época como psicoanalista, cuando el acting out era algo malo. La rígida exigencia de Freud era: "No debes actuar, sino recordar". En su preocupación con el pasado, Freud decía que las personas deberían recordar en vez de actuar, pero en mi opinión, su idea era que deberían darse cuenta o tener la suficiente distancia frente al problema, de modo que pudieran trabajar en ello. En términos freudianos, las personas deberían estar más conscientes de lo que están haciendo. En cierto modo, la idea de Freud era correcta. Él creía que las personas viven ciertas actitudes neuróticas y que, al vivirlas y actuarlas, escapan al tratamiento. Ahora, cuando en terapia gestáltica hablamos de acting out, no queremos decir: "Vívelo", sino "Sé un actor". Tenemos un guión bajo la forma de un sueño o una fantasía. Vemos que el sueño o la fantasía es una historia, un drama, y lo actuamos de nuevo en la terapia para darnos más cuenta de lo que somos, de nuestras potencialidades.

Rodrigo Córdoba. Psicólogo y Psicoterapeuta.
Tfno. Contacto: 653 379 269
Página Web: www.rcordobasanz.es

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La disociación del estudiante





...lo que llamamos educación no es más que una transmisión de información destinada a que los estudiantes puedan pasar los exámenes que constituirán el boleto de admisión al mercado de trabajo; y que tener a la gente joven hora tras hora y año tras año en los colegios constituye, además de una estafa (pues no hay correlación demostrada entre las calificaciones escolares y la calidad profesional), un robo de vida que interfiere con su desarrollo emocional y social; por no hablar de su despertar espiritual, no reconocido hoy en día ni por el mundo académico ni por el ambiente burocrático como una dimensión verdadera e importante de la vida. Claudio Naranjo.

Estos son los mimbres psíquicos e intelectuales con los que se configura a la persona que va a ser sujeto disociado de una sociedad disociada, y, no puede ser de otro modo. La poca confianza en una escuela libre, como fue Summerhill supone pensar que Foucault; salvando la distancia metafórica, se prefiere vigilar y castigar. Administrar con un embudo información a niñitos que quieren jugar, sólo jugando se puede aprender, esto es obvio y cualquier escuela sensata lo sabe.

En cuanto a la Universidad, el problema arrastra la formación del Instituto. Sujetos cuya vocación es condicionada por baremos, elecciones no vocacionales, sufrimiento, cambios de carrera universitaria, etc.
La Universidad es una máquina formadora de conocimientos y deformadora de personas jóvenes que están viviendo un hito en su trayectoria vital.



Saludos. 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza. 
Dirección: C/ Lacarra de Miguel 27, 2C. 
Teléfono: 653379269

martes, 25 de julio de 2017

Claudio Naranjo y Antoni Llorens

Naranjo nos recuerda que "cualquiera que reconozca plenamente la esclavitud psicológica a que someten las pasiones, sentirá un deseo de liberación alentado por la intuición de una libertad espiritual. En otras palabras, rezará o aspirará íntimamente a liberarse del reino de las pasiones para respirar un aire más elevado".

Me gusta llamar a esta respiración " respirar desde el corazón", pues conlleva acabar con el encierro al que le somete el miedo que nos lleva al disfraz. Se trata efectivamente de respirar un aire más elevado, y para esa inspiración es necesario vaciarse de todo aire tóxico con el que se ha formado el personaje. Paradójicamente, el que aspira a liberarse de sí mismo, y ofrece esa nada resultante a quien estuvo esperando pacientemente el sacrificio, el acto sacro, del reconocimiento del único sujeto por parte del objeto del funcionamiento.

Nos dice también Cláudio Naranjo que "las pasiones surgen de oscurecimiento óntico, que la pérdida de -yo soy- mantiene el anhelo de ser que se manifiesta en las formas diferenciadas de las nueve emociones básicas del ego".

Antoni Llorens La estructura de la nada
Una raíz común en el Eneagrama y el Árbol de la vida

sábado, 22 de julio de 2017

La Neurosis

Suelo oír hablar de la neurosis como algo que se puede tener, y estoy de acuerdo en que no es parte de mi naturaleza esencial. Aun así, me gusta decir que ahora soy yo la neurosis, que soy botella, tapón y vino, y también quien se queja de que el vino no fluya. Es el miedo el que me hace de tapón. Es el miedo el que me hace cristalizar una parte de mí que luego uso para crear el tapón. Pero el miedo, al cual se le reconoce fácilmente una connotación negativa, es en realidad algo que es, sí, negativo, pero como la cualidad de ausencia de otra cosa. Es como decir "el vaso está vacío", pero esta cualidad de vacío se refiere sólo a la potencia de contener...

El signo positivo, en el símil eléctrico. Al juntarse con el negativo, es cuando se produce la luz.

La estructura de la nada Antoni Llorens

lunes, 5 de septiembre de 2016

Corrientes gestálticas

El modelo de terapia de grupo con que más se asocia a Perla (y con el que más se le castiga) era un modelo de aprendizaje creado para demostrar con rapidez y dramatismo el potencial de la terapia Gestalt. No se diseñó para reflejar el proceso más reflexivo y pausado (que también practicaban Perls y sus alumnos ) de la terapia privada. Eran demostraciones en un centro de formación o instituto (Esalen) con terapeutas que servían de pacientes (en lugar de pacientes realea) y era de muy corta duración (en contraste con los procesos a largo plazo de la terapia de grupo real.
Esto es algo muy parecido a lo que pensaban los terapeutas de la corriente de la Costa Este, Escuela de Cleveland.

martes, 23 de agosto de 2016

Pedro de Casso

Si la terapia Gestalr es ante todo, en palabras de Claudio Naranjo, la forma de hacer terapia originada por Fritz Perls, la pregunta acerca de las raíces de este tipo de terapia necesariamente nos remite a aquellas en que pudo beber o inspirarse el propio Perls (1873-1970).
Los intereses de Perla no se orientaban precisamente a lo teórico. Rebelde, enfrentado a la tradición religiosa judía familiar -que consideraba hipócrita-.
Friedlander, del que aprendió el punto creo desde los polos opuestos fue "Un antídoto contra mi confusión y extravío existenciales".
Su primera analista fue Karen Horney.
Estuvo trabajando como psicoanalista ortodoxo más de 10 años. Luego huyó de los nazis.
Después conoció a Wilhelm Reich, quien fue un influjo creativo y de cambio de praxis ortodoxa. De él aprendió el papel del "Análisis del Carácter" y del papel cuerpo y sus bloqueos.
Tuvo contacto con la psicologia Gestalt -figura fondo-. La configuración significativa. A él le importó el concepto práctico.
Toda gestalt es dinámica, en orden a satisfacer un nuevo equilibrio de ciclo de "autorregulación organísmica".
Cuando la situación no se satisface queda "inconclusa", y puede quedar en el individuo una energía interrumpida que a través de situaciones repetitivas busque más tarde su necesaria complexión.
Con la fenomenología de Husserl cogió prestado el concepto de "al menos me había comprado una cosa: la filosofía existencial exige que uno tome la responsabilidad de su propia existencia". Sin interpretaciones. "Estoy profundamente agradecido de lo mucho que me desarrollé oponiendome a mí" [...]

domingo, 14 de agosto de 2016

"Memo" Guillermo Borja

Para presentar a Guillermo Borja sólo mencionaré su última y más conocida obra, aunque decididamente era un hombre "de acción". Al decir de Claudio Naranjo, fue el terapeuta más parecido a Fritz Perls. Rodrigo Córdoba Sanz

"Los terapeutas se lo pasan negando su persona y queriendo ser terapeutas. Para mí terapeuta es igual a persona. Lo dice Rogers, lo más difícil es convertirse en persona y para ello hay que transformarse primero en monstruo. Ser monstruo es bajar (...) Los terapeutas necesitan ser primero pacientes. Deben, en el sentido ético del deber, saber lo que les va a ocurrir a sus pacientes, de otra forma ninguno confiará en ellos (...). El medidor de un tratamiento es la capacidad que ha adquirido el terapeuta en su trabajo de introspección y en su transparencia como persona.

Borja, L: "La locura lo cura". Ediciones del Arkán. México. 1995

sábado, 13 de agosto de 2016

Antropología. Lo cognitivo

El mundo del pensamiento está en el hemisferio izquierdo, el icónico en el derecho. Ambos, no son autónomos, se embellecen recíprocamente.
El imperio de la palabra, mano derecha; el saber emocional, cada vez más tomado en serio, en la mano izquierda.

"Conocer su lengua no es garantía de entendimiento porque el rarámuri (tarahumara), que sabe que las palabras son incompletas y no sirven para tales menesteres, jamás ha intentado expresar en palabras lo verdaderamente esencial de su cosmogonia. (...) Para ellos la salud es "estar contentos", y el cultivo de la alegría resulta inaudito (...) y cualquier síntoma de tristeza podría desencadenar una enfermedad, lo que, por otra parte, se considera de muy mala educación. Para el rarámuri, todo lo que nos provoca pena, nos hace enfermar."
Labarta.C.: Taramuhara. El pueblo que aprendió a soñar.
(Los taramuhara son los indígenas mesoamericanos más antiguos que se conocen). Sobreviven hoy 45.000 en la Sierra Madre mexicana).

En el marco de la tradición oral de los rarámuri utilizan 500 sílabas por minuto, frente a las 300 de una conversación normal. La sutil inteligencia de este pueblo ha determinado, no sin razón, que aquél que sea capaz de hablar coherentemente a esa velocidad es porque necesariamente piensa bien, y por lo tanto, merece ser escuchado.
El hecho ineludible es que pensamos con palabras y la forma y contenido como se tejen configuran también nuestro pensamiento e inevitablemente, en un camino de ida y vuelta, las emociones.

Antropología. Lo cognitivo

El mundo del pensamiento está en el hemisferio izquierdo, el icónico en el derecho. Ambos, no son autónomos, se embellecen recíprocamente.
El imperio de la palabra, mano derecha; el saber emocional, cada vez más tomado en serio, en la mano izquierda.

"Conocer su lengua no es garantía de entendimiento porque el rarámuri (tarahumara), que sabe que las palabras son incompletas y no sirven para tales menesteres, jamás ha intentado expresar en palabras lo verdaderamente esencial de su cosmogonia. (...) Para ellos la salud es "estar contentos", y el cultivo de la alegría resulta inaudito (...) y cualquier síntoma de tristeza podría desencadenar una enfermedad, lo que, por otra parte, se considera de muy mala educación. Para el rarámuri, todo lo que nos provoca pena, nos hace enfermar."
Labarta.C.: Taramuhara. El pueblo que aprendió a soñar.
(Los taramuhara son los indígenas mesoamericanos más antiguos que se conocen). Sobreviven hoy 45.000 en la Sierra Madre mexicana).

En el marco de la tradición oral de los rarámuri utilizan 500 sílabas por minuto, frente a las 300 de una conversación normal. La sutil inteligencia de este pueblo ha determinado, no sin razón, que aquél que sea capaz de hablar coherentemente a esa velocidad es porque necesariamente piensa bien, y por lo tanto, merece ser escuchado.
El hecho ineludible es que pensamos con palabras y la forma y contenido como se tejen configuran también nuestro pensamiento e inevitablemente, en un camino de ida y vuelta, las emociones.

lunes, 4 de julio de 2016

Veinticinco años de Gestalt

Memorias de un Gestaltista Precoz

Francisco Peñarrubia:
[...] Albert Rama siempre ha tenido una faceta literaria y gran vocación, según sus propias palabras indaga sobre la "poética de la psicoterapia". Albert Rama ha tenido siempre vocación literaria, la mostró en su primer libro y explota como una "mascletá" de su tierra en éste.
Aquí se muestra como un prestigitador semántico que juega con las palabras y sus significados, que va urdiendo un discurso de idas y venidas, de atajos vertiginosos y de rodeos que exigen atención, paciencia y desde luego una actitud distinta al al automastismo habitual del lector conformista (...)
Que su travesía te haga más sabio y humano, un poco más loco y más cuerdo, como todos aquellos que implican a Apolo y Dionisos a la hora de emprender el viaje".
Primer presidente y Miembro de honor  de la Asociación de Terapia Gestalt. Director de la Escuela Madrileña de Terapia Gestalr.

miércoles, 22 de junio de 2016

Influencias de la Tercera Fuerza

El psicoanálisis de Freud, reformulado hacia una visión menos intelectual y más integradora.
La psicología de la gestalt que ya existía en cuanto figura-fondo.
La fenomenología, en cuanto a la experiencia inmediata. Lo obvio y la toma de conciencia (insight).
La filosofía existencial, en lo que atañe a la autorresponsabilidad y a la valoración del desarrollo de potenciales.
El psicodrama de Jacob L. Moreno, en el cual se inspira para dramatizar las experiencias como modalidad terapéutica.
Las filosofías orientales, en especial el Budismo Zen, que merecen especial mención como fundamento filosófico y psicoespiritual de su concepción del ser humano y de la experiencia directa de la realidad.

Qué es la Gestalt

Inclusión del cuerpo y de las experiencias sensoriales
Abordaje del desarrollo del ser humano hacia lo que es, no hacía lo que no es o hacia lo que los demás quieren que sea. Paradoja del cambio.
Promoción del desarrollo de la autorresponsabilidad y del autostop.
Énfasis en el darse cuenta en el aquí y ahora.
Superación del enfoque basado en la interpretación. Presente.
Desplazamiento del eje desde lo patológico hacia el desarrollo de las potencialidades.
Hallazgo de nuevos caminos para enfocar los fenómenos inconscientes, incluido, el trabajo con la polaridad y con los personajes internos.
Sistematización de la neurosis a través de algunos mecanismos clave: introyectos, argumentos, ideas, actitudes, ajenos a la idiosincrasia del individuo; la proyección, ver en el afuera lo propio. La confluencia, incapacidad de establecer límites claros; la retroflexión, equivalente a la autoagresión; la deflexión, reemplazo de la vivencia por el pensamiento y la palabra.

Qué es la Gestalt

Inclusión del cuerpo y de las experiencias sensoriales
Abordaje del desarrollo del ser humano hacia lo que es, no hacía lo que no es o hacia lo que los demás quieren que sea. Paradoja del cambio.
Promoción del desarrollo de la autorresponsabilidad y del autostop.
Énfasis en el darse cuenta en el aquí y ahora.
Superación del enfoque basado en la interpretación. Presente.
Desplazamiento del eje desde lo patológico hacia el desarrollo de las potencialidades.
Hallazgo de nuevos caminos para enfocar los fenómenos inconscientes, incluido, el trabajo con la polaridad y con los personajes internos.
Sistematización de la neurosis a través de algunos mecanismos clave: introyectos, argumentos, ideas, actitudes, ajenos a la idiosincrasia del individuo; la proyección, ver en el afuera lo propio. La confluencia, incapacidad de establecer límites claros; la retroflexión, equivalente a la autoagresión; la deflexión, reemplazo de la vivencia por el pensamiento y la palabra.

lunes, 20 de junio de 2016

Gestalt Transpersonal

Cada ser humano revive, en su historia individual, el mito del paraíso. Existe un período en la temprana infancia en que se es inocente, puro y feliz. Una situación estática de dicha y gracia. La pérdida de la inocencia representa la salida de la Unidad, la construcción de la primera barrera, tal como lo describe Ken Wilber, la barrera que separa el yo del no-yo -La piel-, lo extraño frente a mí, la controversia desgarradora entre un mundo de conflictos y la indefensión del ser separado y sólo. Y con ello, el miedo, el terrible miedo a "convertirse en polvo", a la muerte, a la nada.

Gestalt Transpersonal. Martha Carranza y Silvia Ciarlante

Maestros Fritz Perls, que reivindicó el papel de las emociones y el cuerpo, Carl Jung, que la dotó de alma, y, Ken Wilber, que la dotó de espíritu.

Gestar Transpersonal

Cada ser humano revive, en su historia individual, el mito del paraíso. Existe un período en la temprana infancia en que se es inocente, puro y feliz. Una situación estática de dicha y gracia. La pérdida de la inocencia representa la salida de la Unidad, la construcción de la primera barrera, tal como lo describe Ken Wilber, la barrera que separa el yo del no-yo -La piel-, lo extraño frente a mí, la controversia desgarradora entre un mundo de conflictos y la indefensión del ser separado y sólo. Y con ello, el miedo, el terrible miedo a "convertirse en polvo", a la muerte, a la nada.

Gestalt Transpersonal. Martha Carranza y Silvia Ciarlante

Maestros Fritz Perls, que reivindicó el papel de las emociones y el cuerpo, Carl Jung, que la dotó de alma, y, Ken Wilber, que la dotó de espíritu.

viernes, 12 de febrero de 2016

Awareness o Darse Cuenta

Awareneness o Darse cuenta es una forma de experiencias. Es el proceso de estar en contacto vigilante con los eventos más importantes del  campo individual medio, con total importancia del campo individual medio, com  total soporte sensorio, emocional, cognitivo y ejecutivo.
Yontef

Sé como tú eres, de manera que puedas ve quién eres. Deja por un momento lo que deberías hacer y descubre lo que realmente eres y descubre lo que sabes hacer. Arriesga un poco si puedes. Siente tus propios sentimientos.  Di tus propios sentimientos. Di tus propias palabras. Sé tú propio ser  Descubre.
Fritz Perls

lunes, 15 de diciembre de 2014

Consejos para una vida plena


George Gurdjíeff relató hasta 82 consejos para vivir una vida consciente, sana y plena:
  1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
  2. Termina siempre lo que comenzaste.
  3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
  4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
  5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
  6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
  7. Ordena lo que has desordenado.
  8. Aprende a recibir, agradece cada don.
  9. Cesa de autodefinirte.
  10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
  11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
  12. No desees ser imitado.
  13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
  14. No ocupes demasiado espacio.
  15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
  16. Si no la tienes, imita la fe.
  17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
  18. No te apropies de nada ni de nadie.
  19. Reparte equitativamente.
  20. No seduzcas.
  21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
  22. No hables de tus problemas personales.
  23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
  24. No establezcas amistades inútiles.
  25. No sigas modas.
  26. No te vendas.
  27. Respeta los contratos que has firmado.
  28. Sé puntual.
  29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
  30. Habla sólo lo necesario.
  31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
  32. Nunca amenaces.
  33. Realiza tus promesas.
  34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
  35. Admite que alguien te supere.
  36. No elimines, sino transforma.
  37. Vence tus miedos,  cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
  38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
  39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
  40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
  41. Transforma tu orgullo en dignidad.
  42. Transforma tu cólera en creatividad.
  43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
  44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
  45. Transforma tu odio en caridad.
  46. No te alabes ni te insultes.
  47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
  48. No te quejes.
  49. Desarrolla tu imaginación.
  50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
  51. Paga los servicios que te dan.
  52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
  53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
  54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
  55. Nunca contradigas, sólo calla.
  56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
  57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
  58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
  59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
  60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
  61. No conserves objetos inútiles.
  62. No te adornes con ideas ajenas.
  63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
  64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
  65. Nunca te definas por lo que posees.
  66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
  67. Acepta que  nada es tuyo.
  68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
  69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
  70. No mires con disimulo, mira fijamente.
  71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
  72. En el lugar en que habites consagra  siempre un sitio a lo sagrado.
  73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
  74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
  75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
  77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
  78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
  79. No te jactes de aventuras amorosas.
  80. No te vanaglories de tus debilidades.
  81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
  82. Obtén para repartir.

sábado, 5 de octubre de 2013

Gestalt

De raíces humanistas, la terapia gestalt podría englobarse dentro del movimiento existencialista. Se trata, no solo de un análisis, sino una "asistencia" que permite que el cliente descubra por sí mismo el potencial que le falta.
Perls, su fundador, hizo hincapué en el trabajo terapéutico en el aquí y ahora. Haciendo constante trabajo sobre el instante a través de lo afectivo y mental. Destacar el papel del cuerpo como una manera de deshacerse de bloqueos.
Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza

viernes, 14 de junio de 2013

Consideraciones teóricas sobre el uso de prácticas meditativas

 
 
 
El presente artículo está publicado en la revista British Gestalt Journal, año 2009,
Volumen 18 Nº 1.
 
 
Consideraciones teóricas sobre el uso de prácticas meditativas
Budistas en la Terapia Gestalt

John L. Bennett

Sumario: Muchos terapeutas Gestalt expresan interés en el uso de las ideas Budistas en

el trabajo con sus clientes. Este artículo explora el suelo común entre la teoría de la

terapia Gestalt (TTG) y la filosofía Budista, y también el darse cuenta de la atención plena

(mindful awareness) y la aceptación del cambio. Se subrayan dos diferencias

significativas entre los dos enfoques – la distinta conceptualización del self y la función

positiva de la agresión en la TG. Las dificultades de la integración de las dos tradiciones

son examinadas usando el lenguaje del funcionamiento defensivo. El concepto de

“Voluntad y Gracia” de Sally Denham-Vaughan se utiliza como un instrumento estético

para el entendimiento de cómo integrar la TG y la práctica Budista.

Palabras clave: agresión, Budismo, filosofía Budista, mindfulness/atención plena,

espiritualidad, secuencia de contacto, voluntad y gracia.
Introducción

Las ideas de este artículo fueron inspiradas por la asistencia al taller de GK y HH
en 2008 Terapia Gestalt (TG) y Budismo: fuentes de inspiración y aspectos comunes en la


conferencia de la AATG en Manchester, Inglaterra. El tema de la conferencia de 2008 fue

la diferenciación en el contacto. Este artículo surge de la conferencia y el taller, buscando

explorar la posible sinergia del trabajo psicoterapéutico que se realiza en la TG con las

técnicas Budistas de atención plena (mindfulness) Esto también es una figura muy viva

para mí como, a la vez, terapeuta Gestalt y practicante de meditación. Espero ver surgir

un diálogo crítico y alimentar un cruce fértil de las dos tradiciones.

Muchos terapeutas Gestalt parecen tener algo más que un interés pasajero en la

filosofía Budista y la espiritualidad. Más allá de la Terapia Gestalt (TG), otras escuelas de

psicoterapia, como el psicoanálisis (p. ej Epstein, 2007) y terapia cognitivo-conductual

(Segal, Williams and Teasdale en 2002) tienen una literatura emergente y significativa

sobre la integración de las técnicas de mindfulness inspiradas en el Budismo con sus

respectivas tradiciones terapéuticas, a pesar de que, algunas veces, hay que hacer

considerables acrobacias mentales. De forma distinta a otras escuelas de psicoterapia,

aunque paralelo a gran parte de pensamiento Oriental, la teoría de la TG ofrece una

perspectiva de los fenómenos como mente y cuerpo, yo y los otros, no-dualística e

interconectada. En ambos, TG y Budismo, todas las cosas existen solamente en relación

a todas las demás. El punto de partida no dualístico de estas dos tradiciones nos da un

sólido fundamento para posibles futuros diálogos, sin requerir acrobacias intelectuales. Es

lamentable que mucho trabajo sobre filosofía Budista y práctica de meditaciones en TG ha

permanecido sin publicar, y por lo tanto fuera de la crítica del círculo más amplio de
colegas y estudiosos.2 Es mi esperanza que un diálogo crítico se pueda desplegar, uno


que pueda nutrir la utilización clara de las prácticas mindfulness de inspiración Budista por
1 La traducción es de Paulino Aparicio Martín-O. En las palabras técnicas de más compleja traducción he



optado por conservar el original del autor. La revisión lingüística la ha realizado Anna Mackenie.

2 Con la notable excepción de los limitados escritos de Ruth Wolfert hacia el final de su vida.

terapeutas Gestalt.
La certeza del cambio

De la misma forma que muchos terapeutas Gestalt de inspiración Budista, Kjonstad

y Halvorsen (2008) exploran una significativa parcela de aspectos comunes entre la

práctica Budista y la TG, el trabajo con la certeza del cambio. Con lenguaje universal

afirman que “Los budistas continuamente experimentan con constelar (gestalt) el mundo

como un proceso de cambio, sin agarrarse a ninguna forma particular o alejando otras

experiencias concretas” (p.14). Esta concepción es similar, pero no idéntica al concepto
gestáltico de “ajuste creador3”. Perls Hefferline y Goodman (PHG, 1951) describen la

psicología como el estudio de los ajustes creadores” Su tema es la siempre-renovada


transición entre novedad y rutina, que resulta en asimilación y crecimiento. Este proceso

orientado-al-cambio es quizás, su conceptualización más básica de la terapia Gestalt.
Similar a los conceptos de filosofía Budista que subrayan Kjonstad y Halvorsen, (la TG y el

concepto de ajuste creador) colocan la experiencia del darse cuenta del siempre-emergente


cambio en el foco de la práctica terapéutica.

A primera vista, la terapia Gestalt y la meditación Budista parecen ser como dos

gotas de agua. Sin embargo, mirando más allá del énfasis sobre el darse cuenta pleno

(mindful awareness) del momento presente y la aceptación del cambio, los aspectos

comunes se acaban de golpe. En sus respectivas orientaciones al cambio, ambas

aproximaciones prescriben lo que parecen ser métodos irreconciliables para la integración

de la novedad. La tradición Budista enfatiza la atención al presente y la aceptación y

asimilación del cambio. Por contra, la terapia Gestalt va más allá de la aceptación y

asimilación del cambio que practica la filosofía Budista, que sigue la secuencia de

contacto con el otro (o el entorno), que genera la potencia para el crecimiento a través del

cambio co-creado por el yo (self) y los otros. Estas orientaciones diferentes hacia el

cambio parecen ser producidas en las parecidas, aunque distintas nociones del self en la

filosofía Budista y la teoría de la TG (TTG).
 
El self que es una ilusión y el self que emerge (illusory, emergent)

De forma distinta a otras tradiciones espirituales y modelos psicológicos de la

mente, ambos, Budismo y TTG describen el self de una forma fluida, emergente, diferente

en cada contexto. Desde las dos perspectivas el self es un enigma. La claridad en la

descripción es imposible fuera del contexto holístico de un universo fenomenológico más

grande. Es, quizás, los iguales-pero-distintos conceptos de self en Budismo y TG los que

han, a menudo, animado a los terapeutas Gestalt a integrar conceptos filosóficos

orientales en su práctica desde el primer surgimiento de la teoría. Esta similaridad no es

un accidente. Ambos, Paul Goodman y Fritz Perls estaban interesados activamente en

Taoismo y Zen respectivamente. Incorporaron conceptos de oriente, como el darse cuenta

de la atención plena (mindful awareness) mientras que también buscaban fundamentar su

teoría psicoterapéutica en la filosofía occidental tradicional, basándose en Aristóteles

(Crocker and Phillipson, 2005). Por lo tanto la TG no es una filosofía oriental; es una

teoría occidental que integra ideas orientales. Las filosofías del Este y del Oeste están

fundamentadas en una inmensidad de hipótesis sobre la naturaleza del self. En el fondo

de la aceptación e integración de muchos terapeutas Gestalt de conceptos orientales se

esconde esta diferencia. Una y otra vez de forma educada no se tienen en cuenta. La
3 N. del T.: Aunque “creative adjustment” ha venido siendo traducido como “ajuste creativo” la última



tendencia es traducirlo por “ajuste creador” resaltando así los más novedosos del acto.

filosofía Budista concibe el yo, lo otros, y el mundo material como ilusiones o sueños

(Chodron, 1990); mientras TTG concibe el self como un “proceso actual y vivo de

contactar lo real, el presente efímero” (Perls y otros 1951, p 371)

Las enseñanzas atribuidas a Siddharta Gautama, también conocido como Buda, forman la

base de la filosofía Budista, de la religión y de la práctica meditativa. El Buda vivió en la

India del norte y en Nepal en el siglo sexto antes de Cristo. El mismo Buda planteó que

sus enseñanzas no deberían ser creídas como artículos de fe. En cambio insistió en que

sus estudiantes deberían practicar sus ideas y enjuiciar por sí mismos. (Rahula, 1959)

Dejando aparte la distinción de Buda entre creer y ver, veintiséis siglos después muchos

proclaman que el Budismo es su fe. El Budismo puede ser abrazado como una filosofía o

una forma de vida y no necesariamente como una religión. Las enseñanzas de Buda
(también conocidas como dharma) han sido largamente reconocidas en muchas


sociedades de oriente como una clase de psicología filosófica. Aspectos no religiosos del
dharma han venido a ejercer una influencia creciente en el campo de la psicoterapia en


occidente en los últimos sesenta años.

En filosofía Budista la naturaleza del self es presentada como interdependiente,

ambigua e impermanente. El Buda enseñó un modelo de mente en el que las nociones de
self surgen del juego de cinco shandhas, o agregados físicos y mentales. Estos son:


materia, sensaciones, percepciones, formaciones mentales y consciencia (Rahula, 1959)

Juntos forman nuestra experiencia, pero cualquier sugerencia de que estos agregados

crean un self real o permanente es una ilusión. De la misma forma en la que las ruedas, la

carrocería, el conductor, el caballo y el camino forman un vehículo moviéndose, parecen

crear un self que permanece, pero todos son indignos de confianza ambiguos e

impermanentes. Con el aforismo “No ‘me’ puedo agarrar claramente” el maestro budista

zen Steve Hagen (1997) resume elegantemente la visión Budista. Según Hagen, aquellos

quienes tratan de definir y agarrarse al “mi” siempre aparecen con las manos vacías.

Cuando el budista abandona el agarrarse al “mi”, y se quita el velo del self, detrás no hay

nada. El alejar la ilusión del self es una parte del fenómeno más grande que muchos

budistas llaman El Gran Despertar, una de las metas terapéuticas de su práctica

meditativa.

Desde la perspectiva terapéutica gestáltica es difícil, pero de ninguna forma es una

ilusión el definir el self o el “mi”. Aunque amorfo en la TTG el self existe de verdad. Aflora

y encuentra expresión en contacto con el entorno. Como también escribe Goodman de

forma elegante “contacto es tocar tocando algo” (Perls et al, 1951). Sigue “(el) self no

debe pensarse como una institución fija”; existe donde y cuando hay, de hecho, una

interacción en la frontera (ibid. p. 373). Es importante hacer notar que en TG, a pesar de,

su dependencia del contexto y en el entorno, el self es real. La existencia del self no se

pone en duda.

Aquí, como la visión Budista, es una conceptualización del self que también es

fluida y siempre-cambiante. Aunque, diferente a la visión Budista, es interactivo, existe en

y alrededor de la frontera de contacto entre dos personas, y es muy real. El modo

terapéutico Gestáltico es del proceso de contactar, de dos “selfs” presentes, o en lenguaje

de Martin Buber (Buber 1970), un encuentro de un “Yo” y un “Tú”, cada uno tocando al

otro. Cada cual es cambiado para siempre por su interacción. Distinto de la meditación

Budista, el self se actualiza en el contacto, no solamente en la aceptación. Los
integracionistas Budistas podrían describir un dejar partir de gestalts fijadas y aceptación

de la cambiante figura-fondo. En contraste, el terapeuta Gestalt trabaja con la intención

del cambio. Las gestalts fijadas y rígidas son destruidas o reconfiguradas por un self


activo (o mejor selfs), actuando en y con el entorno. Como Goodman declara “es el

organismo-como-un-todo en contacto con el entorno que está consciente, que manipula,

que siente” (Perls et al, 1951, p 374) El meditador Budista ciertamente busca el estar
consciente y el sentir. La TTG, naturalmente, enfatiza el darse cuenta4 y el sentir, pero su


énfasis adicional sobre la manipulación en el contacto, crea una diferencia aparentemente

irreconciliable. Esta diferencia es la acción terapéutica del contacto del “Yo” y del “Tú”, y la

disolución (parsing) de las respectivas similitudes, diferencias y necesidades de estos dos

individuos. La mayoría de las veces la acción terapéutica no es simplemente la aceptación

y liberación. El cambio por el contacto pleno no sería posible con un concepto ilusorio de

self en la TTG. Siento que la orientación hacia el cambio activo no se ha considerado por

aquellos que buscan integrar técnicas psicoterapéuticas de la meditación Budista con la

TG. Debido a ello, las técnicas terapéuticas Budistas permanecen como mucho, como un

complemento a la sesión de TG, y no una extensión lógica de la TTG. Cualquier intento

de integración fértil se beneficiaria de trabajar primero el ciclo de contacto.
Meditación y defensas

Samatha, o meditación de la paz duradera, a menudo mencionada como


meditación de atención plena (mindfulness meditation), es la práctica fundamental entre
todas las escuelas de práctica Budista. Samatha es una práctica de conciencia


concentrada y apertura en el momento presente con un punto concreto de enfoque,

generalmente la respiración. Todos los fenómenos, incluyendo pensamientos,

sentimientos y sensaciones son tenidos en cuenta pero el meditador no se envuelve en

ellos. Al meditador se le anima, simplemente, a tomar en cuenta todo lo que surge

indistintamente y a volver con la atención al punto de enfoque. El mundo, y todo cambio

que ocurren constantemente en él, son anotados con ecuanimidad y aceptación. La meta
de shamatha es una mente pacífica, centrada en el presente, no distraída de los


pensamientos ni deseos. Aunque no es una meta en sí, muchos informan de un estado de

bendición además de una profundización del darse cuenta con la práctica.

Algunos meditadores también avisan del fenómeno de la retirada del mundo
interpersonal (Epstein, 2006), que algunos han llamado escape al interior (inscaping). El


sentido de paz y desapego que se obtiene de la práctica Budista de la meditación,

esencialmente una práctica de observación, puede volverse en un refugio de el contacto

íntimo con los otros, especialmente de experiencias de conflicto (Epstein, 2006). Las

negociaciones con el entorno interpersonal requieren del entendimiento de la agresión de

uno mismo y de los otros. El meditador, incluso uno avanzado, puede, potencialmente

aprender a evitar la irritación inherente en el contacto humano, incluso hasta el punto del
aislamiento o de inactividad psicológica. (Wilber 2007)5. El insight conseguido en el


mundo interno de la meditación, puede no necesariamente equipararse a un insight útil

para la acción en el co-creado y externo mundo de las personas.

En una perspectiva terapéutica gestáltica del contacto, la manipulación de la figura

y el fondo es efectuada por la agresión (Blankertz and Doubrawa, 2005). La agresión tiene

una connotación negativa en la filosofía budista y también en nuestro discurso cotidiano.

Al contrario, la agresión tiene un significado positivo en términos terapéuticos gestálticos.

Es la capacidad para cambiar el entorno para satisfacer las necesidades del self, destruir
4 Consciencia inmediata e implícita del campo es una de las acepciones de “awareness” en la TG



5 Los escritos de ambos, Epstein y Wilber, utilizan el pensamiento del psicoanálisis clásico, incluyendo

desórdenes de carácter y fenómenos edípicos. Por esta razón sus preocupaciones sobre la meditación y

la retirada no son discutidas más aquí con más detalle. LO que es importante tener en cuenta es que

estas observaciones sobre la práctica meditativa no son mi idea original, sino que han sido descritas por

otros, aunque sin utilizar el lenguaje teórico de la TG.

y reconfigurar gestalts fijadas y rígidas. La agresión es nuestro deseo en acción e

interacción, y, en TG, poco puede conseguirse sin ella. Es importante recordar que la
agresión no es dañina per se a menos que sea reprimida o indiferenciada (ibidem)

El escape al interior (inscaping) es un desapego de los impulsos agresivos


necesarios para contactar con el entorno y con las otras personas en el entorno. El

individuo permanece en éxtasis (quizás en completa felicidad). El contacto no se inicia, en

parte para evitar la ansiedad o irritación inherente en el reconfigurar el campo

interpersonal. En TG este desapego represivo del compromiso agresivo puede ser

llamado la defensa del egoísmo (egotismo). Esta, como todas las defensas en TG, es una
interrupción en el contacto. Sin contacto, las gestalts del escapista al interior se vuelven


fijas, permanecen rígidas. El meditador puede experimentar un estado de paz plena, pero

el único cambio está en su mundo interno, no en el sí-mismo-en-el-mundo. Sin agresión,

el contacto – la auténtica acción terapéutica de la Gestalt – no se hace.
Sin duda que una forma de ajuste creador sucede en la práctica de shamatha del


que puede dar cuenta la práctica de la TG. La meditación mindfulness parece presentar

un método excelente de reconocimiento y forma de parar las proyecciones. Todo

fenómeno que aparece es tenido en cuenta y entonces, puesto a un lado. En las

situaciones interpersonales las proyecciones a menudo surgen dentro de nosotros: “Esta

persona quiere esto o lo otro de mí”. La atención plena anima al meditador a apartar este

tipo de pensamientos y quizás, más importante, a no darles más atención que cualquier

otro pensamiento o sentimiento. Este colocar a un lado las proyecciones prepara el

camino para un contacto más auténtico. La meditación prepara el camino para el

contacto, y en terapia el sujeto debe empezar la secuencia, no simplemente notándose

interiormente, sino a través del deseo y del alcanzar el exterior. Aquí la filosofía Budista

claramente ofrece algo a la práctica de la terapia. El reconocimiento sistemático y el

colocar a un lado las proyecciones da un sólido fundamento para el experimento Gestalt

en contacto. El experimento entonces da al cliente (y al terapeuta) una oportunidad de

intentar vivir sin sus proyecciones y otras defensas, que, de otra manera, limitan su

interacción creativa con el mundo.
 
Voluntad y gracia

En un reciente artículo, Sally Denham-Vaughan (2005) revivió un concepto estético

de la filosofía de San Agustín, el de “Voluntad y Gracia”, planteando que “la TG [es una

combinación de] ideas de Voluntad/acción dirigida y Gracia/receptividad” (p. 6). Compara

la voluntad a la función ego señalada por PHG “como activa, sensorialmente alerta y

motóricamente agresiva” (Perls et al en dicho escrito). Como el ego en acción, la voluntad

describe lo que pasa en la fase de contactar de la secuencia de contacto, en la que uno

trata de alcanzar de forma deliberada, con intención y agresión, para encontrar y

potencialmente cambiar el entorno.

La voluntad existe en dialéctica con la gracia. Denham-Vaughan describe la gracia

como “receptividad al “otro-exterior” (ibid. p. 9) La gracia -receptividad al “otro-exterior”-

es precisamente el fenómeno que la filosofía Budista, mejor ofrece a la práctica de la TG.

La práctica meditativa prescribe conciencia y apertura a la novedad, una curiosa y

receptiva orientación hacia las figuras emergentes. Es el darse cuenta grácil (graceful

awareness) y la apertura de las prácticas meditativas que deshacen la proyección y abren

el rígido self al otro-exterior. En este sentido, la gracia prepara el escenario para el

contacto en relación con el mundo. Nuestras ocupadas, “yo-primero”, vidas

postmodernas, sin duda alguna, dejan más espacio para la voluntad que para la gracia en

nuestras vidas. Nuestro mundo clama por el tipo de gracia que la práctica de la

meditación cultiva. Nuestras prácticas terapéuticas se pueden beneficiar de esta gracia.

Cuando nosotros como terapeutas y clientes nos hemos abierto sutilmente al potencial del

campo, es la voluntad, en la comedida, intencional y agresivo-positiva acción del ego la

que se vierte en la relacionalidad y el contacto. Nuestra agresión positiva co-crea

situaciones. Con los ojos abiertos por la gracia meditativa, podemos elegir juntos, con el

otro, lo que permitimos que emerja del campo como figura.
Conclusión

El diseño de la TTG se nutre de la filosofía Budista y ofrece muchas oportunidades

inherentes para la integración de ambas. Sin embargo, debido a que la TG está

fundamentada en la filosofía y la tradición occidental, tiene una definición ambiguamente

occidental del self y del self-en-acción, que no es oriental. Es mi esperanza que los

esfuerzos en curso que se realizan por terapeutas interesados en la integración de las dos

tradiciones alcanzarán no solo las similitudes, sino que también lidiarán con las

diferencias, preparando el crear métodos que pueden ser usados con claridad teórica por

todos los clínicos, no solo por los Budistas.
Referencias

- Blankertz, S. y Doubrawa, E. Lexikon der…

- Buber, M. (1970). I and Thou.

- Chodorn, T. (1990) Open heart, clear mind

- Cocker, S. f. and Philippson, P. (2005) Phenomenoogy, exitencialism and Eastern

thought in GT.

- Denham-Vaughan, S. (2005) Will and Grace: an integrative dialecti central o Gestalt

psychotherapy. BGJ

- Epstein, M. (2007) Psychotherapy without the self.

- Hagen, S. (1997) Buddhism plain and simple.

- Kjonstad, G and Halvorsen, H. (2008)Gestalt therapy and Buddhism: Sources of

inspiration and common ground. Unpublished manuscript

- Perls, F., Hefferlin, R F, and Gooodman, P. (1951) Gestalt Therapy: Excitement

and growth in the human personality. Hay traducción castellana en Los libros del

CTP.

- Rahula, W. (1959) What the Buddha taught.

- Segal, Z. V., Williams, J. M. G and Teasdale, J. D. (2002) Mindfulness cognitve

therapy for depression: a new approach to preventing relapse.

- Wilber, K. (2006) Integral spirituality: a startling new role for religion in the moder

and postmodern world

- Wolfert, R. (2000) Spiritual dimensions of Gesalt therapy.
John L. Bennett es un clínico licenciado en Trabajo Social que ha trabajado como


psicoterapeuta con diversos grupos, tales como niños traumatizados por el ataque al

World Trade Center, personas gays y lesbianas, personas que viven con VIH y otras

enfermedades crónicas. Sus intereses de investigación incluyen el impacto del rechazo, la

vergüenza y la victimización del riesgo del VIH, y también el rol de la espiritualidad en la

práctica terapéutica. Trabaja de forma privada en Nueva Cork.

Su dirección para correspondencia: 609 Columbus Ave, Unit 12 S, New Cork, NY 10024,
USA. Email: johnbennettnyc@yahoo.com