PEACE

PEACE
Paz y Ciencia
Mostrando entradas con la etiqueta Gauguin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gauguin. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2015

Van Gogh y Gauguin


“En los últimos tiempos de mi estancia, Vincent se volvió excesivamente brusco y ruidoso, luego silencioso. Algunas noches le sorprendí, despierto, acercándose a mi cama”
Paul Gauguin

Todo el mundo ha oído hablar de Vincent Van Gogh: por su pintura tan característica, por lo loco que estaba, y porque se cortó una oreja (también por cierto grupo de música que tuvo la idea de rendirle “homenaje” con el nombre de la formación). Paul Gauguin también es un personaje muy conocido, aunque un poco menos. Es ése que se fue a Tahití a acostarse con niñas y a contagiarles la sífilis porque era un poco pedófilo. Ambos personajes dan para entradas separadas (que vendrán a continuación de esta) porque sus biografías son bastante curiosas. El caso es que estos dos tipos tan distintos -recordemos que a uno le entusiasmaba leer la Biblia tanto como al otro le entusiasmaban las prostitutas- fueron unidos y mantuvieron una estrechísima amistad… si se le puede llamar así.
van_gogh_3
Autorretrato de Van Gogh
gauguin
Autorretrato de Gauguin
Lo que sí sabemos cierto es que se conocieron porque uno de los dos hijos de la familia Van Gogh (el cuerdo, que se llamaba Theo, el loco no estaba para fiestas) compraba sus obras a Gauguin, que subsistía lejos de su esposa y sus hijos pequeños porque era muy moderno y eso de alimentar niños y tener una sola mujer como que no le convencía demasiado. Él había nacido para la bohemia, para enamorar jovencitas y partirles el corazón, si se dejaban.  Pues eso, que la familia de Van Gogh le compraba las pinturas y cerámicas a Gauguin, y les nació la idea de que, claro, ahí tenían un pintor extranjero muertecico de hambre, y que su hijo el desquiciado estaba muy solo… que a ver si se caían bien y se hacían compañía, que seguro que se cogían cariño y así podían pintar juntitos. Como las mamás cuando te endosan al primo lelo, vamos. La verdad es que los dos artistas ya se habían conocido hacía tiempo, pero lo que impulsó definitivamente a Gauguin a mudarse a un pueblecito francés fue el rechazo amoroso de una jovencita de 17 años,Madeleine Bernard, que lo tenía loco (ejem), y la posibilidad de vivir una segunda adolescencia repleta de lienzos y color. Otra gran verdad es que eso de no poder ver a sus hijos le daba bastante igual, así que su mujer lo abandonó y se los llevó a Dinamarca dejándole a él más contento que unas castañuelas.
Total, que Theo, movido por el deseo de que su hermano tenga compañía y pueda trabajar con otros pintores y hacer amigos, propone a Gauguin un trato: comprar todo lo que él haga a cambio de que se vaya a vivir a Arles con su hermano. Y así se fragua una de las parejas más legendarias de la pintura: los dos artistas se van a vivir juntos a una casita rural en Francia.
Cabe destacar que la amistad entre Gauguin y Van Gogh fue, cuanto menos, “intensa”. Entre ellos había una atracción creativa -he dicho creativa, ¿vale?- muy fuerte, y a la vez un rechazo gigantesco. La estancia de Gauguin en tierras provenzales y la convivencia con el artista pelirrojo van de la mano y mueren al mismo tiempo: dos meses les duró la broma, entre el 23 de octubre y el 26 de diciembre de 1888. Pero fueron meses muy inspiradores, que hicieron a ambos avanzar en sus respectivas pinturas… ¿Qué pasó entre ellos para que se rompiera su relación y Gauguin abandonara la casa? ¿Acaso fue nominado por Mercedes Milá?
Vincent van Gogh - La casa amarilla
La casa amarilla, Van Gogh (1888).
En esta casita tan encantadora de Francia se afincaron los dos artistas para convivir y compartir su pasión por la pintura.
La intención de ambos, Gauguin y Van Gogh, era fundar una casa que perdurara en la Historia del Arte, una especie detemplo de la pintura vanguardista. Enviaron cartas a otros pintores famosísimos de la época como Signac, Seurat y Bernard para que acudieran a vivir con ellos también. Fueron más listos y se negaron… aunque ¡la de curiosidades que podrían haber pasado con esos cinco en la misma casa! Total,  que ni cortos ni perezosos fundaron una comuna hippieen la que no tenían “propiedades privadas” sino que todo era compartido, incluso el dinero. Eso a Gauguin le venía genial, claro. Y aunque hemos dicho que Van Gogh era muy religioso, se le pegó bastante el cariño de Gauguin hacia las prostitutas. Así que se llevaban bien.
Con los dos instalados en la casa amarilla, se fraguó una amistad y admiración mutua. Todo hay que decirlo, se admiraban entre ellos, pero tenían un carácter explosivo… y ya se sabe cómo acaban las cosas cuando encierras juntos a dos ogros. El pintor francés no aguantaba el desorden de Van Gogh, así como su incipiente extracción de dinero común para pagarse los favores de Rachel, su prostituta favorita. Su relación empezó a ser tensa. Gauguin lo confiesa en una carta que escribe a un amigo común, comentándole con amargura que Vincent no hace más que criticar todo lo que hace, le señala los defectos de todos sus cuadros y no lo deja pintar en paz. A veces se pone violento, otras se encierra en sí mismo, otros días chilla y berrea como un niño. Empieza a sentirse tentado de abandonar la casa a los pocos días, cuando se percata de las rarezas de su compañero. Pero Theo, el hermano de Vincent, empezó a hacerle chantaje: que si después del dinero que te hemos dado nos dejas así… que si se sabrá que yo te he pagado las deudas porque eres un hombre de mala vida… que si eres un desagradecido… que si mi pobre hermano está tan ilusionado de tenerte aquí y tú vas y lo dejas, al pobrecico… 

https://lasmilhistoriasdelarte.wordpress.com/2013/02/19/gauguin-y-van-gogh-la-historia-de-una-oreja/

sábado, 14 de julio de 2012

Claudio Naranjo: Perls y Gestalt




"Podria pasar mi vida entera curioseando entre los secretos de la locura. La inocencia de esta gente no tiene comparación con otro ser humano, excepto conmigo mismo" André Bretón
"La imaginación artística debe permanecer libre. Es libre por definición de cualquier fidelidad a las circunstancias, especialmente a las circunstancias intoxicantes de la Historia" André Bretón
"Una obra de arte que no nace de una emoción no es arte" Paul Cezanne
"La fantasía, abandonada por la razón, produce monstruos imposibles; junto con ella, es la madre de las Artes y el origen de las maravillas" Francisco Goya
"El arte es a la vez plagio y revolución" Paul Gauguin
"El artista, como el Dios de la creación, permanece dentro, o detrás, o más allá o sobre su obra, invisible y fuera de la existencia, indiferente, lustrando sus uñas" James Joyce
"El arte abstracto se encuentra en un mundo nuevo, que superficialmente no tiene nada que ver con la “realidad”, y que está muy cerca del mundo “real” Wasilly Kandiinsky
"Mi trabajo es puramente autobiográfico. Trata de mí y mi entorno. Trabajo con la gente que me interesa y que me importa, en lugares que conozco" Lucian Freud
"No hay ningún deber en el arte porque el arte es libre" Wasilly Kandinsky
"El judo me ha ayudado a comprender que el espacio pictórico está sobre todo lo que produce cualquier ejercicio espiritual. El judo es el descubrimiento del espacio espiritual por parte del cuerpo humano" Yves Klein
"Todo se desvanece a mi alrededor, las obras nacen del vacío. Maduras, las frutas gráficas caen. Mi mano se ha convertido en el obediente instrumento de un deseo remoto" Paul Klee




Del texto de Clacudio Naranjo: "Por una Gestalt Viva". Ed. Llave, 2007, Vitoria-Gasteiz, Págs.: 151 en adelante

[...] Empezando con el yo pequeño, o ego, podemos decir que el yo de Perls es algo muy semejante al yo freudiano. Cuando Perls escribió su primer libro le pone como título "Yo, Hambre y Agresión" (Ego, Hunger and Agression); lo uqe sugiere que lo principal que tiene que decir se refiere justamente a este tema.
Desde que elegí este tema lo primero que hice fue irme a revisar el libro, y me encontré con que el último de los prólogos que escribió Perls dice que muchas de las ideas que él ha planteado ya son aceptadas en el psicoanálisis, pero alguna que otra aún no se valora suficientemente, como es el caso de la noción del yo que voy a mencionar.
Hay una idea específica sobre el yo que Perls consideró muy importante y la dijo muy sucintamente. Me fui al primer capítulo y me encuentro con que no hay nada sobre el ego, ¿será que el segundo capítulo entra en materia?, no, ¿será el tercero? No,... ¿el cuarto? No. ¿El quinto?... La primera parte del libro no contiene la palabra ego.
Me voy a la segunda parte, decidiendo que en vista de que la tercera versa sobre recursos terapéuticos, allí no cabe esperarlo. En el séptimo capítulo, creo, de la segunda parte, ya pasada la mitad de esta segunda parte del libro, hay un capitulillo que se llama "El ego como una función del organismo", y allí aparece el ego y queda muy claro que el ego de Perls es una función de interferencia.
Se puede decir que el ego freudiano ha seguido dos cursos en la historia del pensamiento psicológico. Por una parte, pasa por Perls como un ego que se opone a la función plena de la persona entera, un ego como factor antiorganísmico; por la otra parte, deriva en lo que más comúnmente se llama el yo en el mundo académico de hoy.
Más allá de las escuelas psicológicas, hablar del ego es parte de un lenguaje psicológico que está en la cultura: "Este hombre tiene un ego muy grande" se dice; o: "a este se lo está comiendo el ego..." Es el ego del transpersonalismo que ha tomado el sentido del yo pequeño de las tradiciones espirituales como factor de interferencia, el factor de sueño personal que limita la mente a la comprensión del ser completo o de las cosas como son, de modo que constituye el foco de la neurosis. En este sentido, el yo pequeño es algo muy diferente de aquello que continúa llamándose de la misma manera (ego o yo) en la historia del psicoanálisis. Desde que surge la psicología del yo con Hartmann y aparece todo un psicoanálisis moderno en que se usa mucho la palabra yo, se puede decir que el término ha cambiado de signo, porque el yo de Perls (que no es igual a lo que llama ego, así como yo verdadero de Horney y el yo de Winnicott en el psicoanálisis son algo mucho más respetables que el yo neurótico).
El punto de vista de Winnicott es el de diferenciar el yo verdadero del yo falso, o incluso diferenciarlo del self que se termina planteando como una continuación del pensamiento. Y el self de Kohut toma un nuevo matiz, pero en realidad es la misma cosa. Kohut piensa que del problema de la desintegración psíquica hace toda la psicopatología, de modo que el problema básico es una debilidad del self -lo que equivale a decir que porque uno se siente desintegrado, necesita algo con qué llenarse. Ese yo es completamente diferente del ego perlsiano. El ego perlsiano es, como el yo freudiano, una entidad insular: es una isla dentro de la mente, una subpersonalidad, un subsistema. Y este es un pensamiento que ya lo había formulado Angyal, el holista más importante de su tiempo y ahora bastante olvidado, quien habla de un subsistema enfermo dentro del sistema total de la personalidad en la misma manera como se podría hablar de un subprograma. Digamos que coexisten en nuestra mente: el total y este sub-programa que interfiere con aquel. El pequeño yo insular se afirma hablando en nombre de todos, y se tiende a hablar en nombre del organismo, usurpando la identidad del ser completo, pero rechazando como no-yo y condenado a la inconsciencia a lo que no coincide con su auto-concepto, y empuejándolo más allá de una frontera, de una `línea Maginot´, como decía Perls, todavía inspirado en la postguerra.
No sé si alguien recuerda la línea Maginot francesa. Fue un fiasco porque era una defensa muy cara, con mucho acero, pero muy rígida. No contaron los franceses con que los alemanes podrían entrar por los Países Bajos, ya que no respetaban fronteras. Entonces, toda esta construcción invencible de la línea Maginot quedó simplemente obsoleta, quedó sin función. Era, entonces, muy buen símbolo de la rigidez de las barreras. El "yo" se afirma a través de las barreras.
La noción de frontera se ha vuelto un término particularísimo dentro de la Gestalt (un fetiche incluso), y para entender la frontera de contacto, se ha pretendido redefinir los mecanismos de defensa como perturbaciones de esta. Eso tiene la ventaja de hacer sentir qeu uno tiene la gran verdad que otros no entienden, y que uno la venderá a un cierto precio, o que incluso uno puede supervisarle el proceso de aprendizaje a otro que quiere ser gestaltista, y lo tendrá muchos años tratando de entender cosas muy complicadas.
Freud ya había introducido esto de las fronteras entre el yo y el resto de la psiquis; y se trata de una cosa muy sencilla: simplemente lo que no coincide con mi autoimagen, no existe. Si sentirme atraído pos alguien va en contra de mi moralismo, bueno, pues yo tomo nota de eso, lo mando al otro lado de la frontera.
Perls tuvo una influencia muy fuerte de Karen Horney, aunque no se haya puesto de relieve hasta qué punto. Fue la persona que más cerca estuvo de él en el mundo del psicoanálisis, aparte de Reich, e indirectamente del mismo Freud. Y para Karen Horney, lo que define las fronteras del yo es el yo ideal, la autoimagen: si yo quiero ser de esa manera, no me dejo percibir todo lo que contradiga aquello. Tales cosas que venían con la corriente psicoanalítica [...]

A partir de aquí ya empezaremos a penetrar más en el mundo de Perls, Claudio Naranjo contextualiza la gestación de la Gestalt, fundamental para etender sus desarrollos, influencias y bagajes. Por cierto, fundamental el hecho de que Perls recalcara el hecho de dejar al margen, desapegarnos del Ego y liberarnos de esas cadenas de los clichés. Siempre hay una conexión natural entre la experiencia del creador y su obra. Rodrigo Córdoba Sanz.




La pintura es la más bella de todas las artes. En ella, las sensaciones están condensadas; contemplándola, todo el mundo puede crear una historia con su imaginación y - con un simple vistazo- invadir su alma con las ideas mas profundas; sin efecto de la memoria, todo se une en un instante. Un arte completo que une todos los otros sentidos y los complementa. Como la música, actúa en el alma a través de la intermediación de los sentidos: los colores armoniosos corresponden a las armonías del sonido. Pero en pintura se obtiene lo que no es posible obtener en música, donde los acordes se suceden, de manera que es difícil unir el principio con el final. El oído es un sentido inferior a la vista. Sólo puede alcanzar un sonido cada vez, mientras que la vista abarca todo y lo simplifica simultáneamente. Gauguin.




http://youtu.be/nzA_fQ3sMUg Amaral -Confiar en Alguien- : "Cerrar los ojos y abandonarse...No quiero marchantes de arte, no estuve en el casting de estrellas de rock...Prefiero vivir a mi manera, eso no hace daño a nadie, solo quiero a vivir a mi manera, necesito que me creas, necesito confiar en alguien... Mi vida es un vuelo sin motor... Déjame vivir a mi manera"
http://youtu.be/sSoyQB1MA9E Amaral -Cabecita Loca- "Eres mi ángel de la guarda sobrevlando mis horas bajas, sálvame no me djes caer en latristeza de las noches en vela... Me decías cabecita loca por soñar despierta..."
http://youtu.be/7Wu13bG1LBE Amaral -Siento que te Extraño- "A los 15 supe toda la verdad, que yo nacía para volar... La melanconlía es un lugar bien caro... Se van las últimas luces y acaba la función, te vas y tú estás ausente, se van por siempre, pero a pesar de todo sigo aquí... Siento que te extraño"