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Paz y Ciencia
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lunes, 27 de junio de 2022

SUGERENCIA: NUESTRO LADO OSCURO

 


Rodrigo Córdoba Sanz. @psicoletrazaragoza. Consulta Online y Zaragoza. Teléfono: +34 653379269.  

Sobre mí: http://www.rcordobasanz.es


Descripción


¿Dónde empieza la perversión y quiénes son los perversos? Desde la aparición del término en la Edad Media, se considera como tal a aquel que goza con el mal y con la destrucción de sí mismo o de otro. No obstante, cada época la juzga y la trata a su manera. La historia de los perversos en Occidente se narra aquí a través de sus grandes figuras emblemáticas, desde la época medieval (Gilles de Rais, los místicos, los flagelantes) hasta nuestros días (el nazismo en el siglo XX, los tipos complementarios del pedófilo y el terrorista en la actualidad), pasando por el siglo XVIII (Sade) y el XIX (el niño masturbador, el homosexual, la mujer histérica). Nuestra época, que cada vez cree menos en el hecho de que cada uno de nosotros encierra su lado oscuro, finge suponer que la ciencia pronto nos permitirá acabar con la perversión. Sin embargo, ¿quién no ve que al pretender erradicarla corremos el riesgo de destruir la idea de una posible distinción entre el bien y el mal, que se halla en la base misma de la civilización? «Una historia extraordinaria de la transgresión, un ensayo apasionante» (Jean-Marie Durand, Les Inrockuptibles).

domingo, 19 de junio de 2022

VICTORIA CAMPS: LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD

 

@psicoletrazaragoza

Victoria Camps, de modo sintetizado, deja perlas y diamantes de sabiduría:

Mujer filósofa-pensadora

Es difícil en este breve artículo hablar de su extensa obra; vamos a bosquejar, pues, algunos de sus temas más destacados.

La educación

Nos habla, en primer lugar, de la educación cívica, y de que la debemos entender como educación moral.

«Los valores cívicos son, son a mi modo de ver, el mínimo común ético que todo ciudadano debería adquirir para aprender a convivir en una democracia».

«Educar con el civismo significa enseñar a utilizar la libertad con responsabilidad».

«La educación de los últimos años no ha sabido transmitir el valor del esfuerzo».

«Educar es dirigir, orientar. En sentido literal, extraer de la persona lo mejor que lleva dentro. El educador debe tener criterio para discernir qué es lo mejor y actuar en consecuencia, reprimiendo lo que no es bueno y no debe ser cultivado. No valorar el esfuerzo como un valor que el niño debe adquirir, está cerca de admitir que todo vale».

Razón–emoción

«El sentimiento es necesario para actuar, y no cualquier sentimiento es adecuado para la convivencia, que es lo que exige de nosotros la ética o la democracia».

«El gobierno de las emociones radica en llegar a saber qué emociones deben ser cultivadas o desechadas».

La ética

«Creo que la ética, o filosofía moral, puede ayudar a formar el carácter o la personalidad moral, pero no es suficiente para conseguirlo. Como decía Aristóteles, las virtudes se adquieren practicándolas, la ética es un saber práctico. Conocer la teoría no es condición suficiente para la integridad moral».

«La justicia –los derechos de la igualdad y la libertad– es ese telos o fin último hacia el que debería tender la sociedad democrática y no puede reducirse a una cualidad o modo de ser de los individuos. Esa justicia ha de estar concretada mediante las virtudes de la solidaridad, la responsabilidad y la tolerancia».

«La ética es una inteligencia emocional. Llevar una vida correcta, conducirse bien en la vida, saber discernir, significa no solo tener un intelecto bien amueblado, sino sentir las emociones adecuadas en cada caso».

«Efectivamente, las emociones son necesarias porque sin ellas no hay motivación para actuar. Pero hay emociones inadecuadas, que solo nos inhiben de actuar o nos llevan a actuar erróneamente. El miedo o la vergüenza pueden ser buenos, pero pueden paralizar la acción. Indignarse está bien si el objeto de indignación merece esa reacción, pero puede ser pueril. Conocer el porqué de las emociones y gobernarlas es, a mi juicio, lo que hace la ética».

«Tenemos más principios éticos de los que somos capaces de cumplir. Lo que nos falta es voluntad y valentía para actuar en consecuencia con lo que decimos que creemos. Por eso yo abogo por la ética de las virtudes, porque pienso que el problema está en las personas, no en la falta de discurso».

Victoria Camps

martes, 7 de junio de 2022

CONCIENCIA CÓSMICA

 



UNA EXPERIENCIA DE LA CONCIENCIA CÓSMICA
Por Paramahansa Yogananda (Autobiografía de un Yogui)

Rara vez usaba Sri Yukteswar acertijos para expresarse. Me sentí sobrecogido. Me golpeó luego en el pecho ligeramente, un poco arriba del corazón.
Mi cuerpo se inmovilizó completamente, como si hubiese echado raíces; el aliento salió de mis pulmones como si un pesado imán me lo extrajese. El alma y la mente cortaron de inmediato sus ligaduras físicas y fluyeron a través del cuerpo como un torrente de luz que emergía por cada uno de mis poros. Mi carne estaba como muerta y, sin embargo, en mi intensa lucidez me di cuenta de que nunca antes había estado tan vivo como en aquel instante. Mi sentido de identidad no se encontraba ya confinado únicamente a un cuerpo, sino que abarcaba todos los átomos circundantes. La gente de las calles distantes parecía moverse sobre mi propia y remota periferia. Las raíces de las plantas y de los árboles se asomaban a mi vista a través de una tenue transparencia del suelo, e incluso podía darme cuenta de la circulación interior de sus savias…

lunes, 11 de abril de 2022

NEUROSIS DEL DOMINGO

 



Para los que tengan la suerte de tener libres los fines de semana, es muy probable que el domingo sea el día más triste de todos, arrebatando ya ese título al lunes, que históricamente ostentaba el récord de la jornada más temida por eso de volver de nuevo al trabajo. Pero en este mundo dominado por la anticipación, a menudo de algo que no ocurrirá jamás, las vísperas roban ya la identidad del día siguiente, convirtiendo a una jornada de descanso, ocio y divertimento en un tormento que suele empezar después de comer, avanza a lo largo de la tarde y llega a su punto álgido en los primeras horas de la noche.

Lo que ya se conoce como ‘el síndrome del domingo’, no es ninguna enfermedad, sino un conjunto de síntomas muy definidos que llevaron a calificarlo de esta manera (Sunday blues, en el mundo anglosajón). La psicóloga norteamericana Larina Kase, autora del libro Ansiedad de 9 a 5, es una de sus muchas estudiosas. Sus publicaciones sobre estas cuestiones fueron el resultado de una serie de investigaciones realizadas en el Centro de Estudio y Tratamiento de la Ansiedad de la Universidad de Pensilvania, de la cual es miembro.

Ansiedad, angustia, inestabilidad emocional, miedo, sensación de vacío, tristeza, melancolía y una predisposición a centrarse en los aspectos negativos del mundo y la existencia, pueden ser algunos de los síntomas de esta patología dominguera que, en algunos casos, puede llegar acompañada también de alteraciones físicas. Algunas personas acusan peores digestiones, dolores de cabeza o una mayor dificultad para conciliar el sueño el último día de la semana. Algo sin graves consecuencias y que se pasa a la mañana siguiente, pero si sumamos todos los domingos del año veremos que 52 veces debemos pasar por este pequeño túnel del terror emocional, cuya periodicidad y frecuencia no disminuye sin embargo sus efectos. Cada semana lo vivimos como si fuera la primera vez, amargándonos las reuniones familiares, el vermut, las cañas con los amigos o el cine de fin de semana. El síndrome del domingo es una modalidad reducida del estrés post vacacional al que se enfrentan muchos en septiembre porque, desgraciadamente, vivimos un mes al año y dos días a la semana.

Este seísmo, en principio de baja intensidad, puede crecer y hacerse mucho más devastador dependiendo de la situación laboral, “pero esta no siempre es la causa”, como apunta Marisol Delgado, psicóloga y especialista en psicoterapia por la European Federation of Psychologists Associations (EFPA), con consulta en Avilés. “Si el trabajo es ya un problema grave, es muy probable que el síndrome del domingo se dilate hasta el jueves y, en ese caso, lo mejor es ir buscando un nuevo empleo. Pero lo curioso es que este cuadro puede darse también en personas con una aceptable relación laboral y las causas no hay que buscarlas siempre en la vuelta al trabajo. Mi práctica clínica me ha enseñado que las personas que sufren este trastorno suelen ser aquellas que se centran en lo negativo de las cosas, las que no saben gestionar su tiempo libre, aquellas con una estrategia clara de evitación ante situaciones complicadas o las que tienen poca tolerancia a la frustración y no aceptan que las cosas terminen, que el fin de semana se acabe”

El estado anímico de algunas personas decae el último día de la semana. FOTO: GETTY

Para los que tengan la suerte de tener libres los fines de semana, es muy probable que el domingo sea el día más triste de todos, arrebatando ya ese título al lunes, que históricamente ostentaba el récord de la jornada más temida por eso de volver de nuevo al trabajo. Pero en este mundo dominado por la anticipación, a menudo de algo que no ocurrirá jamás, las vísperas roban ya la identidad del día siguiente, convirtiendo a una jornada de descanso, ocio y divertimento en un tormento que suele empezar después de comer, avanza a lo largo de la tarde y llega a su punto álgido en los primeras horas de la noche.

Lo que ya se conoce como ‘el síndrome del domingo’, no es ninguna enfermedad, sino un conjunto de síntomas muy definidos que llevaron a calificarlo de esta manera (Sunday blues, en el mundo anglosajón). La psicóloga norteamericana Larina Kase, autora del libro Ansiedad de 9 a 5, es una de sus muchas estudiosas. Sus publicaciones sobre estas cuestiones fueron el resultado de una serie de investigaciones realizadas en el Centro de Estudio y Tratamiento de la Ansiedad de la Universidad de Pensilvania, de la cual es miembro.nsiedad, angustia, inestabilidad emocional, miedo, sensación de vacío, tristeza, melancolía y una predisposición a centrarse en los aspectos negativos del mundo y la existencia, pueden ser algunos de los síntomas de esta patología dominguera que, en algunos casos, puede llegar acompañada también de alteraciones físicas. Algunas personas acusan peores digestiones, dolores de cabeza o una mayor dificultad para conciliar el sueño el último día de la semana. Algo sin graves consecuencias y que se pasa a la mañana siguiente, pero si sumamos todos los domingos del año veremos que 52 veces debemos pasar por este pequeño túnel del terror emocional, cuya periodicidad y frecuencia no disminuye sin embargo sus efectos. Cada semana lo vivimos como si fuera la primera vez, amargándonos las reuniones familiares, el vermut, las cañas con los amigos o el cine de fin de semana. El síndrome del domingo es una modalidad reducida del estrés post vacacional al que se enfrentan muchos en septiembre porque, desgraciadamente, vivimos un mes al año y dos días a la semana.

Este seísmo, en principio de baja intensidad, puede crecer y hacerse mucho más devastador dependiendo de la situación laboral, “pero esta no siempre es la causa”, como apunta Marisol Delgado, psicóloga y especialista en psicoterapia por la European Federation of Psychologists Associations (EFPA), con consulta en Avilés. “Si el trabajo es ya un problema grave, es muy probable que el síndrome del domingo se dilate hasta el jueves y, en ese caso, lo mejor es ir buscando un nuevo empleo. Pero lo curioso es que este cuadro puede darse también en personas con una aceptable relación laboral y las causas no hay que buscarlas siempre en la vuelta al trabajo. Mi práctica clínica me ha enseñado que las personas que sufren este trastorno suelen ser aquellas que se centran en lo negativo de las cosas, las que no saben gestionar su tiempo libre, aquellas con una estrategia clara de evitación ante situaciones complicadas o las que tienen poca tolerancia a la frustración y no aceptan que las cosas terminen, que el fin de semana se acabe”.

Es fundamental encontrar u n ocio a nuestro favor, no en nuestra contra

El cuerpo y la mente, siempre en actividad frenética, se ven de un momento a otro sin un plan que llevar a cabo y la perspectiva de las horas sin un quehacer definido crea la sensación de vacío y falta de propósito. Aunque parezca sorprendente, la libertad de los momentos sin obligación es el segundo factor que define el síndrome del domingo. ¿Y ahora qué hago? “Es aquí cuando muchas personas empiezan a darle vueltas a todas las cosas que le preocupan: el trabajo, los hijos, la economía, la pareja. Rumiando de forma circular sobre sus preocupaciones”, sentencia Delgado, “el sábado es también un día libre para muchos pero la mayoría lo utiliza para hacer la compra, arreglar la casa, limpiar y todas esas tareas que se acumulan a lo largo de la semana. El domingo incita más a la reflexión porque hay menos cosas que hacer, la mayoría de las tiendas están cerradas y el ritmo de la vida se ralentiza”, señala esta psicóloga.

Esta capacidad de introspección inherente al domingo es algo que, en opinión de Nacho Bañeras, filósofo y director de la escuela filosófica Cura Sui, deberíamos utilizar, en vez de despreciar o enmascarar. “Para empezar, yo creo que esta pequeña depresión es algo real y que no solo depende de la persona sino de la sociedad que nos enajena”, señala Bañeras. “Hay una dicotomía trabajo-ocio, que a menudo se traduce en dos vidas paralelas, pero con valores y leyes opuestas. Nos sentimos culpables, pero también si no nos divertimos como es debido. Por eso, cuanto más enajenada es la semana, mayor será el papel salvador que le daremos a los días libres”.

La difícil tarea de no anticipar y vivir el presente


Una cosa es planear y otra muy distinta anticipar. Y nuestra mente tienen un master en lo segundo, especialmente cuando se trata de acontecimientos desagradables o desastres. Gran parte del síndrome del domingo se debe a que, independientemente de que estemos embarcados en alguna actividad placentera (ir al cine o cenar con los amigos), nuestros pensamientos no están con nosotros. Ellos han viajado al futuro y se encuentran ya en la reunión de trabajo o junto al compañero de oficina que no tragamos.


El mindfulness se encarga de comprender los mecanismos de la mente para luego tratar de neutralizarlos. La mente ha sido ensalzada a lo largo de la historia de la humanidad y, ciertamente, es una potente arma pero también es la culpable de la mayor parte de nuestros quebraderos de cabeza. Según Elena Alfaya, miembro del personal docente e investigador de la Universidad de A Coruña, especializada en mindfulness y creadora del Centro Karuna, en esa misma ciudad gallega, “dos de las enfermedades de nuestra era: la depresión y la ansiedad provienen de no vivir el presente. La primera es un exceso de pasado y la segunda de futuro; y el síndrome del domingo tiene sus raíces en la anticipación. En vez de disfrutar del día libre, estamos ya en el mañana. Para traer la mente al momento presente el mindfulness cuenta con varias técnicas. Una de las más socorridas es la respiración consciente, concentrarse en ella para desviar la atención de la corriente subyacente de pensamientos. Centrarse en el cuerpo, el ejercicio físico, es también una opción, pero si el problema está en la mente hay que trabajar con la mente, lo que hará que la verborrea mental se vaya debilitando poco a poco”.


Una premisa básica del mindfulness es que la mente cuenta con tres sistemas: el de calma, el de impulso (planear cosas) y el de amenaza. “Si el primero está mal, afecta a los dos segundos y los dispara. Por eso la importancia de vivir en un entorno de serenidad”, señala esta experta. “Una técnica que empleamos a menudo para centrarnos en el momento es la del ‘5,4,3,2,1’ que utiliza los cinco sentidos. Pongo la atención en 5 cosas con la vista, luego toco 4 cosas con las manos, después oigo 3 sonidos 


martes, 22 de febrero de 2022

BÚSQUEDA DE SÍ MISMO



Al principio de “Yo soy Eso” podemos leer las sencillas palabras de Nisargadatta que inspiraron a muchas mentes para realizar un cambio fundamental en sus consciencias y al fin y por tanto en la consciencia de toda la humanidad.

El buscador es el que está en busca de sí mismo

Abandone todas las preguntas excepto una: “¿quién soy yo?”. Después de todo el único hecho del que usted está seguro es que usted es. El “yo soy” es cierto. El “yo soy esto” no. Esfuércese en encontrar lo que usted es en realidad.

Para saber lo que usted es, primero debe investigar y conocer lo que usted no es.

Descubra todo lo que usted no es -el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos, el tiempo, el espacio, esto o eso- nada, concreto o abstracto que usted perciba puede ser usted. El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe.

Cuanto más claro comprenda que en el nivel de la mente usted solo puede ser descrito en términos negativos, tanto más rápidamente llegará al final de su búsqueda y se dará cuenta de que usted es el ser sin límites.

Sri Nisargadatta Maharaj

Muchos occidentales, como decimos, viajaron a Bombay con el sólo propósito de estar en su presencia ya que quienes le conocieron aseguran que “desprendía un brillo, una luz inexplicable”. Llevó a muchos que acudían con una sincera inquietud a comprender instantáneamente la verdad. Una comprensión más allá de toda especulación. Con tan solo permanecer en su presencia se despertó la conciencia y la comprensión última en muchas personas.

Además de recomendar la lectura imprescindible de “Yo soy Eso” a quiénes no lo hayáis leído aún. Hace nos meses salió en España publicado por la editorial Sirio el libro Mis recuerdos de Sri Nisargadatta Maharaj cuyo autor, David Godman, fue uno de estos visitantes asiduos del sabio hindú, quien en este libro comparte sus recuerdos y multitud de anécdotas de Nisargadatta inéditas hasta ahora “ya que en muy contadas ocasiones hablaba de sí mismo y de su vida, y jamás alentaba a que le hicieran preguntas sobre ella”,-dice el autor-. David Godman, comparte sus recuerdos y multitud de anécdotas de Nisargadatta, que encantarán a todos aquellos que hayan disfrutado con la lectura de «Yo soy eso» o de cualquier otra obra de las que recogen las enseñanzas de Nisargadatta.

lunes, 21 de febrero de 2022

OSHO. Prozac Espiritual

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta Zaragoza Y Online.        Teléfono: 34 653 379 269.                          Web: www.rcordobasanz.es


La vida es vivir. No es una cosa, es un proceso. No hay forma de conocer lo que es la vida más que viviendo, estando vivo , fluyendo, discurriendo con ella. Si buscas el significado de la vida en algún dogma, en una determinada filosofía, en una teología, da por seguro que te perderás lo que es la vida y su significado.
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.

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La vida es inseguridad, A cada momento se dirige hacia una inseguridad mayor. Es un apostar. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas.

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  La vida es un misterio; cuanto más la conoces, más bella es. Llega un momento cuando, de repente, empiezas a vivirla, empiezas a fluir con ella.

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  La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, .... has de sentirla. Es como el caminar por una cuerda floja.

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La mejor forma de perder la vida es tener una cierta actitud ante ella. Las actitudes tienen su origen en la mente, y la vida supera la mente. Las actitudes son nuestras creaciones, son nuestros prejuicios, nuestras invenciones. La vida no es creada por nosotros; al contrario, nosotros somos sólo ondas en el lago de la vida.

¿Qué clase de actitud puede tener una ola con respecto al océano? ¿Qué tipo de actitud puede tener una hoja de hierba hacia la Tierra, la Luna, el Sol o las estrellas? Todas las actitudes son egoístas, todas las actitudes son estúpidas.

La vida no es una filosofía, no es un problema; es un misterio. Tienes que vivirla, no de acuerdo a cierto patrón de conducta, no de acuerdo a un condicionamiento, de acuerdo con lo que te han contado sobre ella. Tienes que empezar de nuevo, desde cero.

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Depende de ti. La vida en sí misma es un lienzo en blanco, se convierte en cualquier cosa que tú pintes en él. Puedes pintar infelicidad, puedes pintar felicidad. 

Esta libertad es tu gloria.

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Mi mensaje es muy simple: Vive la vida tan peligrosamente como te sea posible. Vive la vida totalmente, intensamente, apasionadamente, porque la vida, es el único Dios.

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  Primero conviértete en un Zorba, en una flor de esta tierra y a través de ella logra la capacidad de llegar a ser un Buda, la flor del otro mundo. El otro mundo no está separado de éste; el otro mundo no está en contra de éste. El otro mundo está escondido en éste. Este es sólo una manifestación del otro y el otro es la parte no manifiesta de éste.

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Para mí, el primer fundamento de la vida es meditación. Todo lo demás es secundario.

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La vida debe ser una búsqueda. No un deseo, sino una búsqueda; no una ambición de convertirse en esto o en lo otro, el presidente de un país o un primer ministro, sino una búsqueda para descubrir: "¿Quién soy yo?"

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La vida deberá ser una continua celebración, un festival de luces durante todo el año. Sólo entonces puedes crecer, puedes florecer. Transforma las cosas pequeñas en celebración.

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La vida no es una cárcel, no es un castigo. Es una recompensa y es dada sólo a aquellos que se la han ganado, a aquellos que se la merecen. Ahora tienes el derecho de disfrutar. Sería un pecado si no disfrutas.
Irías en contra de la existencia si no la embelleces, si la dejas simplemente como la encontraste. No, déjala un poco más feliz, más hermosa, más fragante.

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¡La vida consiste en explorar, en ir hacia lo desconocido, en alcanzar las estrellas! Sé valiente y sacrifica todo por la vida; nada vale más que ella. No sacrifiques tu vida por pequeñas cosas: dinero, seguridad, estabilidad. Nada de ello tiene valor. Uno tiene que vivir su propia vida tan totalmente como sea posible, entonces, la alegría llega. Solamente entonces es posible una desbordante dicha . Aquellos que quieren vivir realmente tienen que afrontar muchos riesgos. Tienen que adentrarse más y más en lo desconocido. Tienen que aprender una de las lecciones más fundamentales: que no existe hogar, que la vida es un peregrinaje sin principio ni fin. Sí, hay lugares donde puedes descansar, pero son simplemente para pasar la noche y a la mañana siguiente te tienes que ir de nuevo. La vida es un continuo movimiento, nunca llega a ningún final.

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Cuanto más profundiza una persona en sí misma, más madura. Cuando ha alcanzado el centro mismo de su ser, alcanza la madurez perfecta. Para mí, "madurez" es otro nombre para "realización". Has culminado el pleno desarrollo de tu potencial. Lo has actualizado. La semilla, tras un arduo viaje, ha florecido. La madurez conlleva cierta fragancia, aporta una tremenda belleza al individuo. Le aporta inteligencia, la inteligencia más aguda posible. Le convierte en puro amor. Su actividad es amor, su inactividad es amor. Su vida es amor, su muerte es amor. Es tan sólo una flor de amor.

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La vida en su totalidad es una gran broma cósmica. No es un fenómeno serio; tómala seriamente y la perderás. Compréndela únicamente a través de la risa. No voy a darte una meta. Solamente puedo proporcionarte una dirección , abierta -rebosando vida- y desconocida -siempre sorprendente, impredecible-. No te voy a dar mapa alguno. Solamente te voy a proporcionar una gran pasión por descubrir cosas. Sí, no se necesita de ningún mapa; se requiere una gran pasión. Luego te dejaré solo. Entonces te moverás por ti mismo. adéntrate en lo inmenso, en el infinito y , poco a poco, aprende a confiar en él. Abandónate en manos de la Vida.

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 El concepto antiguo del hombre religioso es que él está en contra de la vida. El condena está vida, esta vida corriente; la llama mundana, profana, una ilusión. La censura. Yo estoy tan profundamente enamorado de la Vida que no puedo censurarla. Estoy aquí para incrementar la posibilidad de sentirla.

sábado, 12 de febrero de 2022

AMOR-PSICOANÁLISIS

 



Los  psicólogos , los sociólogos y psicoanálistas, han tratado de entender la conducta humana respecto al enamoramiento, el amor, el desamor, o la atracción.

Algunos especialistas han sugerido que el amor es un fenómeno cultural que surge en parte debido a presiones y expectativas sociales.

¿Cuál es la diferencia entre enamoramiento y amor? Es frecuente que muchas veces hablemos del amor y el enamoramiento, dos términos que pueden confundirse y parecer sinónimos pero que no lo son. En entrevista con la psicoanálista Adriana Loyola Meléndez nos explica cuáles las diferencias y el significado correcto de cada uno de estos conceptos.

El enamoramiento es un estado de felicidad instantánea, pasional, desbordante, incontenible e irracional que nos conecta con una sensación de profunda completitud. Freud decía que es un estado psicótico de la personalidad, y tenía razón: no hay nada más parecido a un loco que un enamorado. Esa persona no está
viendo la realidad, sino que idealiza.

No ve al otro en su totalidad, sino que el otro es una pantalla donde proyecta sus aspectos idealizados, comenta Loyola.

Ahora nos surge una duda: ¿Dónde queda el amor?, de antemano sabemos que el enamoramiento es insostenible en el tiempo. Que puede durar horas, días e, incluso, meses.

Y tal vez, al pasar esa etapa es cuando comenzamos a amar, cuando conocemos realmente lo que es el amor, cuando comenzamos a notar detalles que no nos gustan de nuestra pareja y nos encontramos con pequeñas desilusiones que dan paso a una aceptación o definitivamente a un adiós.

Amor es aceptar a la pareja con defectos y virtudes, y a partir de ese momento empezar a construir una relación y reemplazar el enamoramiento, aunque también se puede amar y volver a enamorarse de la misma persona.

¿Qué es amor y cuál es la diferencia con el enamoramiento?

El amor es el estado en el que elegimos a nuestra pareja sin querer cambiarla y buscamos a partir de ahí construir un camino juntos. Puede ser más placentero que el enamoramiento, pero en lo que no puede competir nunca es en el nivel de intensidad.

El enamoramiento siempre es más intenso. Cuando estamos enamorados nos atraen las coincidencias. En cambio, en el amor también aparecen las diferencias.

Por suerte, en las relaciones podemos ir del enamoramiento al amor y del amor al enamoramiento. Podemos amar pero también enamorarnos muchas veces de la misma persona.

Algunos diferencias que destaca Adriana Loyola son:

1. El amor es como una droga. El amor es como una droga, es totalmente cierto, el principal responsable de todo lo que nos pasa cuando estamos enamorados es la dopamina, un neurotransmisor que en este estado aumenta y produce síntomas
placenteros, excitantes y que tienen el poder de alejarnos de la realidad.

Pero ella no está sola, ya que también interviene la noradrenalina, que es la responsable de que focalicemos la atención en un objeto, más específicamente nuestro objeto de amor.

2. Diferentes formas de amar

Solemos utilizar amor y enamoramiento de manera indistinta. Si bien el amor y el enamoramiento no son iguales, tampoco todo es amor romántico. Existen, por ejemplo, el amor de madre y el amor propio. Es decir, hay distintas maneras de amar.

3. El paso del tiempo

El enamoramiento puede aparecer al poco tiempo de conocer a la persona, porque intervienen las expectativas, la atracción física, el misterio, etc. El amor en cambio, es una motivación que tarda en aparecer y tiene más que ver más con el afecto y la comunicación.

4. Imagen de perfección

Al ser más racional el amor, no crea esa imagen idílica de la otra persona.

En cambio, el enamoramiento nos hace sentir “drogados”, pensando constantemente en el otro u otra, el o la cual tenemos en un pedestal.

5. Egoísmo vs intenciones genuinas

Debido a la profundidad de los sentimientos, el amor también suele producir intenciones más genuinas y profundas. Solo hay pensar en el amor madre e hijo.

6. Enamoramiento como fase del amor

Es una etapa en la que predomina la lujuria, la ilusión y el fuerte deseo de estar con la otra persona. La euforia y el estado de ánimo positivo son característicos. También lo son la obsesión, los pensamientos fantasiosos y el miedo al rechazo.

Las diferencias entre amor y enamoramiento explicadas por la psicoanálista Adriana Loyola quizás correspondan con lo normativo y como siempre los matices de la realidad son mucho más ricos.

Hay personas que dicen estar enamoradas de un amigo, hay otras que empiezan queriendo a sus parejas para luego enamorarse o no hacerlo nunca. También hay parejas que confiesan estar enamoradas toda la vida.

Más allá de las diferencias entre amor y enamoramiento, entre estar en uno u otro lado (si realmente son lados diferentes), lo importante es que cualquier relación que compartamos sea una ventura positiva para nosotros.



Mtra. Adriana Loyola Melendez:

sábado, 5 de febrero de 2022

Budismo Y Cognitivismo

 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta Zaragoza Gran Vía Y Online. Teléfono: 34 653 379 269.  Website: www.rcordobasanz.es


La "Noble Verdad" budista

2El abordaje budista de la cognición resulta, dentro del lenguaje y forma de operación mental humana, en una actitud denominada en los textos sagrados budistas de la "Noble Verdad". Es de gran importancia este tema, una vez que la doctrina del vacío, punto esencial de la visión budista, elemento central de la comprensión budista unánimemente aceptada en todas las líneas, encuentra en la "Noble Verdad" su punto de contacto con la realidad contingente de todos los seres, objetos, propósitos, hechos materiales, hechos abstractos, psicológicos, biológicos, físicos, astronómicos, etc. O sea, es bajo una expresión de "Noble Verdad" que vamos a encontrar una armonización de la visión budista del vacío con la "realidad que nos rodea".

Las palabras nunca tendrán un significado mayor que el de las experiencias que las generan

3La doctrina budista del "vacío", que, en cierto sentido, se confunde en muchos puntos con la "Noble Verdad", no es una doctrina de que nada existe, como incorrectamente podríamos ser llevados a pensar. La noción de "vacío" se refiere a que la realidad última de cada ser u objeto está desprovista de características propias individuales y definidas. Los objetos existen apenas en cuanto realidades convencionales, limitadas, espacio-temporales, condicionadas y contextuales; no existen separada e independientemente del observador.

4La "Noble Verdad", a su vez, podría ser resumida como una actitud que resulta de la comprensión de que todo lo que es visto, es visto por la mente, y que todo lo que es visto por la mente es, en verdad, la mente viéndose a sí misma, viendo las imágenes y objetos generados por ella misma. Es como está expresado en el Lankavatara Sutra, cuando se dice que "una pintura no está en la tela ni en los colores ni en las tintas", o "los ignorantes no comprenden que lo que ven es la mente viéndose a sí misma".

5Esto no quiere decir, por ejemplo, que el mundo externo no existe efectivamente, que las cosas no existen, sino se busca entender con claridad lo que significa decir que un cierto objeto existe o lo que significa la afirmación general de que el mundo externo existe. En este contexto, entender el significado de esas afirmaciones es conocer sus límites de validez.

La filosofía budista es apenas una forma pasajera de sistematizar conocimientos

6La forma de trabajar los elementos de convicción que vienen a explicar y permitir la transmisión del sentido correcto de la expresión "Noble Verdad" es siempre la forma experimental, o sea, se busca a través de experiencias vividas en procesos de imaginación, la vivencia directa de cada uno de los aspectos de la "Noble Verdad". Aquí mencionamos este método didáctico como una característica del proceso de transmisión de la "Noble Verdad", pero, de hecho, este es un método general de abordar todas las cuestiones en el budismo, y el sentido real de todas las conclusiones a que se viene a llegar es siempre remitido a la experiencia mental o concreta que lo generó, su comprensión no es mayor ni menor. Las palabras, así como toda y cualquier forma de comunicación, nunca tendrán un valor y un significado mayor que el del valor y significado de las experiencias que las generaron.

7La "Noble Verdad" es un elemento esencial en la doctrina budista porque permite una transición existencial individual de una búsqueda externa, de un caminar externo en el "mundo", hacia una búsqueda interna. Al comprenderse la esencia de la Noble Verdad, se comprende que lo que es visto externamente es siempre una proyección mental de un cúmulo de tendencias y experiencias previas, lo que, en el budismo, es genéricamente entendido como el "karma". Es justamente este conjunto de tendencias lo que irá a dar sentido a las experiencias e irá asimismo a conformar la realidad, que de modo enteramente automático, es vista de forma nítida, palpable, vívida.

La práctica budista apunta a la depuración de todo condicionamiento inconsciente

8La experiencia de vivenciar la "realidad externa", cuando es encarada de ese modo, se torna una manifestación de todo un "mundo interno inconsciente", que es, a su vez, reconocido como el resultado de experiencias mentales concretas o abstractas anteriores (en la visión budista no hay diferencias entre estas dos opciones pues toda experiencia concreta es siempre mediada por la mente, siendo en suma, una experiencia mental abstracta también). Este enfoque permite que se pase a develar un vasto campo de estudio y trabajo donde el surgimiento de cada discriminación en la mente es visto como un resultado de la operación mental inconsciente. En este contexto la palabra "inconsciente" no tiene ningún significado esencial, o sea, la palabra inconsciente no se refiere a algo que, se imagina exista de modo efectivo y permanente, pero, en este contexto, esta palabra significa solamente la actividad mental que no es vista en su proceso, más es reconocida exclusivamente por sus resultados.

9Examinándose la "realidad externa" de esa forma, no se encontrará diferencia ninguna, entre esta "realidad externa" y la "realidad interna"; ambas se funden, tornándose indistinguibles.

Aunque un libro sea un libro, para una polilla es un manjar

10Es justamente este vasto campo de estudio y trabajo el que ofrece la mejor oportunidad de contacto entre el pensamiento religioso budista y la filosofía y psicología de todos los colores, matices y orígenes. Es también ahí un punto de florecimiento de la filosofía budista, aunque la filosofía budista no pueda ser considerada una forma de búsqueda de la verdad de la esencia última de las cosas, sino tan sólo una forma relativa, condicionada y pasajera de sistematizar conocimientos del mundo y del proceso de cognición, de modo que, en la existencia de las actuales formas de operación mental condicionada, sea posible el reconocimiento de esos condicionamientos y sea entonces posible reconocer la naturaleza de la liberación. Reconocer la condición humana, la contaminación inherente a todo el proceso cognitivo e la naturaleza de la liberación, es todo lo que la filosofía budista pretende en cuanto filosofía. Es su límite. En este punto se inicia la práctica budista propiamente dicha, que intenta la depuración de todo el condicionamiento inconsciente, de forma que la operación mental pueda venir a manifestar la completa ausencia de juegos ciegos y de condicionamientos en cuanto tal.

Las Tres Contaminaciones Inherentes a la Noción de "Objeto"

11Vamos a utilizar aquí la expresión "contaminación" en el sentido de "perturbación involuntaria y automática del proceso de comprensión por el surgimiento de ideas e imágenes mentales provenientes de experiencias anteriores y que atribuyen sentidos cognitivos previamente condicionados a las experiencias sensoriales y abstractas de la mente humana".

Aunque un libro sea un libro, para una polilla es un manjar

10Es justamente este vasto campo de estudio y trabajo el que ofrece la mejor oportunidad de contacto entre el pensamiento religioso budista y la filosofía y psicología de todos los colores, matices y orígenes. Es también ahí un punto de florecimiento de la filosofía budista, aunque la filosofía budista no pueda ser considerada una forma de búsqueda de la verdad de la esencia última de las cosas, sino tan sólo una forma relativa, condicionada y pasajera de sistematizar conocimientos del mundo y del proceso de cognición, de modo que, en la existencia de las actuales formas de operación mental condicionada, sea posible el reconocimiento de esos condicionamientos y sea entonces posible reconocer la naturaleza de la liberación. Reconocer la condición humana, la contaminación inherente a todo el proceso cognitivo e la naturaleza de la liberación, es todo lo que la filosofía budista pretende en cuanto filosofía. Es su límite. En este punto se inicia la práctica budista propiamente dicha, que intenta la depuración de todo el condicionamiento inconsciente, de forma que la operación mental pueda venir a manifestar la completa ausencia de juegos ciegos y de condicionamientos en cuanto tal.

Las Tres Contaminaciones Inherentes a la Noción de "Objeto"

11Vamos a utilizar aquí la expresión "contaminación" en el sentido de "perturbación involuntaria y automática del proceso de comprensión por el surgimiento de ideas e imágenes mentales provenientes de experiencias anteriores y que atribuyen sentidos cognitivos previamente condicionados a las experiencias sensoriales y abstractas de la mente humana".

La primera contaminación

12Aseguremos un libro en nuestra mano. Un libro es inequívocamente un libro. Podemos palparlo, abrir sus hojas, examinar el texto. Verificamos fácilmente que existe una posición correcta para que él pueda ser leído. Podemos identificar en que lengua fue escrito. Podemos sentir claramente la completa concretitud del libro. Es inequívoco. ¿Qué más sería un libro que no propiamente un libro?

13Esta es la primera contaminación mental de la visión, lo que surge en la relación con los objetos "concretos ", la que da una realidad única e inequívoca a los objetos "concretos" conque lidiamos.

¿Por qué sería eso una contaminación mental? ¿En qué sentido hay algún equívoco en esta comprensión tan evidente y clara?

14Hay un célebre diálogo entre dos grandes hombres, dos grandes pensadores, Albert Einstein y Rabindranath Tagore, que ilustra bien esta cuestión. Este diálogo ocurrió en Berlín, cuando Einstein, ya un Premio Nobel de Física, recibió en su casa al poeta y filósofo Tagore, Premio Nobel de Literatura. Conversaban los dos sobre la cuestión de la realidad del mundo concreto que vemos, y Tagore utilizó el ejemplo de un libro para mostrar que, aunque el libro sea efectivamente un libro, para una polilla, es, de modo igualmente concreto, un manjar.

15¿Estaría equivocada la polilla? ¿Habría algún error de evaluación o de percepción en el comportamiento de la polilla? ¿Sería entonces una situación de una insensibilidad brutal de la polilla frente a la sutileza de la mente humana que es capaz de apreciar los libros y extraer de ellos deleite, conocimiento y emociones?

16Evidentemente no. Una polilla se comporta de una manera absolutamente correcta cuando se alimenta de un libro, y de la misma forma nosotros, cuando vemos y utilizamos un libro, también no estamos cometiendo ningún error. Las interpretaciones no se contraponen, se complementan. Un libro es alimento de polilla y alimento mental para los hombres que consiguen leerlo.

La visión convencional atribuye realidad concreta única a lo que surge en la mente por los sentidos

17En este punto podemos entender mejor lo que significa esta primera forma de contaminación mental, la que ocurre cuando interpretamos de forma automática y condicionada los estímulos sensoriales que nos alcanzan. Esta primera forma de contaminación es admitir que los objetos concretos que nos surgen ante los sentidos y de ahí a la mente, sean un tipo de realidad concreta preexistente con la cual entonces nos estamos relacionando.

Este primer nivel tiene también dos subdivisiones:

18En primer lugar podemos admitir que la visión que tenemos se refiere a un mundo que existe en forma concreta e inequívoca, y por lo tanto todas las otras visiones son incorrectas.

19La segunda posibilidad es admitir que estamos lidiando con la manera correcta de ver las cosas, pero existen otras posibilidades más limitadas e imperfectas, y otros seres y personas pueden, por operar de una forma limitada e imperfecta, llegar a otras conclusiones y asimismo usar, con éxito, estas interpretaciones en sus propósitos limitados. Estas conclusiones y formas de interpretar hasta pueden revelarse útiles e interesantes, pero son de una calidad inferior pues la realidad es preexistente y tiene solamente una cara.

20Resumiendo, entonces, la primera forma de contaminación mental que surge en el proceso de la visión convencional es atribuir una realidad concreta única a lo que nos surge ante la mente a partir de los estímulos sensoriales. Este proceso es automático e inconsciente, y las conclusiones son enteramente convincentes, no permitiéndonos cualquier distanciamiento o "defensa" mental posible, pues se presentan de forma enteramente clara, sin ninguna sombra y sin que sea necesario ningún esfuerzo.

La segunda contaminación

21Los alumnos entran a la sala y ven en la pizarra un dibujo hecho por el profesor, un cubo. Observan todos un cubo dibujado, sus doce aristas y ocho vértices, y lo ven como un cubo. Esta es la segunda forma de contaminación de la visión: aquella que atribuye una realidad inmediata, automática y concreta a los objetos abstractos.

22¿Quién no concordaría que se trata efectivamente de un cubo? ¿Quién no concordaría con su realidad, con la existencia de sus seis lados, doce aristas y ocho vértices? Cualquier persona que viese un número diferente de lados, aristas y vértices estaría ciertamente equivocada.

La imagen de un cubo penetra nuestra mente sin dejar señales, parece enteramente natural, absolutamente correcta, estamos completamente indefensos frente a eso.

23El cubo, no en tanto, como evidenciado por L. Wittgestein en el "Tractatus", permite que se evidencie con claridad aún mayor este proceso de contaminación. Cuándo observamos vértices diferentes (experimente observar un vértice "a" del cubo, y después observe un vértice "b"), vemos (!) clara y nítidamente cubos diferentes! ¿Cómo es eso posible si el cubo diseñado no fue alterado, y es el mismo que siempre fue? ¿Cómo es posible que una misma realidad concreta (el dibujo) sea capaz de ofrecer diferentes visiones al mismo observador, bastando apenas con este cambio de lugar del punto focal de su visión de una posición para otra en el mismo dibujo?

24Si la imagen del cubo que surge en nuestra mente es perfectamente normal y natural, ¿por qué, del mismo modo natural y normal, surge una otra imagen con la misma apariencia de realidad para el mismo objeto? La concretitud con que estos objetos aparecen es la segunda forma de contaminación de la visión: aquella que atribuye una realidad inmediata, automática y concreta a los objetos abstractos.

25En este punto podemos entender el significado de "contaminación" en la experiencia con objetos abstractos, o sea, podemos comprender el sentido de la expresión "perturbación involuntaria y automática del proceso de comprensión por el surgimiento de ideas e imágenes mentales en experiencias cognitivas con objetos abstractos".

La tercera contaminación

26Hasta el momento examinamos las dos primeras contaminaciones que ocurren en el proceso cognitivo: las que surgen en el contacto con objetos "concretos" y las que surgen en el contacto con objetos "abstractos". Vamos a ver ahora la tercera contaminación, la más sutil, la más delicada de todas, la más insinuante, la contaminación que está siempre presente en el proceso cognitivo y en el lenguaje cotidiano. Tocamos en un objeto con la mente a través de las teorías y no tenemos defensa frente a eso. Esta es la tercera forma de contaminación mental, la más sutil de ellas.

Un objeto despojado de características es lo que llamamos un objeto inexistente

27En la tradición Zen, existe un "koan", que es una pregunta que no tiene respuesta lógica posible, y sirve para quebrar la rigidez de la comprensión del discípulo; la respuesta no importa, lo relevante es trabajarse con la pregunta misma. En este punto es interesante recordar el Koan de las manos que se baten. Un maestro golpea una mano estirada contra la otra, bate las palmas, y pregunta al monje-discípulo: ¿cuál es el sonido que proviene solamente de una de las manos? No hay respuesta posible. ¿Cómo comprender esta pregunta es lo que ella puede trazar como comprensión? Este koan ejemplifica la noción de objeto y sus limitaciones. La noción de objeto presupone una separación entre sujeto y objeto y la idea de que las propiedades pertenecen únicamente a uno y no al otro.

28Examinemos los objetos que nos rodean y examinemos la forma por la cual ellos nos surgen como objetos con realidad permanente y separada. Cuándo vemos un objeto, abstracto o concreto, ¿cómo tomamos conciencia de su existencia? ¿Cómo surge su existencia ante nuestros ojos?

29Su existencia se da a partir de sus características. Un objeto despojado de características es justamente lo que llamamos un objeto "inexistente. Esta acepción aquí atribuida al término "inexistente" no se aplica solamente a los objetos concretos, sino también a los objetos abstractos, y las características no precisan ser objetivables y universalmente aceptadas, sino meramente existentes, lo mismo vale también para una persona.

30En cualquiera de esos casos, se considera que características existen: concretas, abstractas o aún hasta delirantes. Siendo así, está presente esta tercera forma de contaminación del proceso cognitivo.

31Cuando se habla de "características", se asume implícitamente que el objeto bajo análisis es el poseedor de esas "características"; este punto es muy importante y por eso vamos a examinarlas en mayor detalle.

Batimos una mano contra la otra. ¿Siendo las manos iguales, a cual de ellas pertenece el sonido?

¿Qué es lo que significan las "características" de un objeto?

32Para intentar responder a esta pregunta, vamos a examinar un pequeño ejemplo donde atribuimoscaracterísticas a objetos concretos: vamos a examinar varios objetos en cuanto a su sonido.

33Vamos a batir con una mano estirada sobre una mesa que esté próxima, después sobre un libro, después en una pared, y en una cadera, etc. Uno después de otro, los objetos producen sonidos que los caracterizan. Podemos repetir este proceso algunas veces, si es necesario, hasta que, aún con los ojos cerrados, al escuchar el sonido podamos identificar perfectamente el objeto que lo produce. Los mismos niños pueden hacer eso con facilidad, hasta los mismos perros y gatos pueden ser entrenados así, enseñándoles se les deja aptos, al punto de no errar las identificaciones.

34Cuando interpretamos eso, reconocemos los varios sonidos como, de forma inequívoca, efectivamente pertenecientes a los varios objetos; y esa interpretación es automática, fácil, natural, no deja dudas.

35Vamos ahora a repetir. Batimos en la mesa, en el libro, en la pared, en la cadera, etc., cada objeto muestra nuevamente su sonido, y así vamos cambiando de objeto y obteniendo las varias respuestas, hasta que batimos una mano estirada contra la otra. En este momento surge entonces la pregunta, siendo las manos iguales: ¿a cual de ellas pertenece el sonido?

36Esta pregunta es reveladora. Es una pregunta que no puede ser respondida. En verdad, es una invitación a un examen más detallado de los presupuestos que atribuyen sentido y tangibilidad a las características de los objetos.

37¿Siendo las manos iguales, a cual de ellas pertenece el sonido cuando batimos palmas? Cuando batíamos sobre la mesa, el sonido era de la mesa, lo mismo con la pared, con la cadera, con el libro, cada uno revelando su sonido. Cuando batimos una mano contra la otra, percibimos que en cada caso el sonido fue siempre producido tanto por la mano como por el objeto tocado. Es imposible separar. Pero nuestra interpretación fue siempre la de que el sonido pertenecía al objeto tocado, era una característica suya.

La Teoría Cuántica es hoy un tema central de estudios para los físicos y filósofos

38Esta es la forma más sutil de contaminación mental del proceso cognitivo, la que, implícitamente, atribuye realidad separada a los objetos y al observador. Todas las características que pueden ser encontradas en objetos, nominadas, clasificadas, etc., todas son el resultado de este tipo de simplificación, la que admite que el objeto puede, por último, revelar características propias, y en ningún momento considera que cualquier característica es solamente una especie de interpretación automática del fenómeno ocurrido en un proceso de relación.

39Esta forma de contaminación mental está presente siempre en nuestro raciocinio y en nuestras verbalizaciones. El propio lenguaje está estructurado en función de las características de objetos separados, y todo es descrito así.

40En el área de la física, Niels Bohr, especialmente, fue quien consiguió introducir correcciones a esta forma de pensar y de expresarse, y consiguió no solamente distanciarse de esta forma de "ideología automática" sino que llegó a formular un sistema filosófico que escapaba de estos problemas sin quedarse limitado al inmovilismo. Su éxito fue tan grande que la Teoría Cuántica es hoy un tema central de estudio tanto para físicos como para filósofos, siendo la base para una importante evolución científica y tecnológica ocurrida a mediados de este siglo.

41Su visión filosófica, la "complementariedad", puede ser vista como una forma avanzada de estructurar el conocimiento convencional, sin dejarse limitar por los presupuestos y paradojas que se desprenden de los equívocos de las interpretaciones condicionadas.

42En la forma de estructurar el conocimiento, como fue desarrollado por Bohr, la palabra "objeto" incluye además no sólo lo que convencionalmente es entendido como "objeto" experimental, sino que también el equipamiento experimental del laboratorio usado en las medidas y las teorías que generan las preguntas.

¿Sería inocuo preciosismo filosófico afirmar que los objetos son inseparables del observador?

43Podemos entonces resumir lo que fue hasta aquí examinado, recordando que los puntos principales expuestos hasta ahora fueron la existencia de condicionamientos automáticos en nuestra operación mental. Estos condicionamientos son responsables por el surgimiento, en nuestra mente, de ideas, interpretaciones y lo mismo visiones claras, que se revelan útiles en muchos sentidos, además equivocadas en otros, y pasibles de generar paradojas insuperables dentro de su forma de operación y atribución de significado. Por razones didácticas, ellas fueron presentadas en tres niveles diferentes: los condicionamientos provenientes de la experimentación con los sentidos físicos, los provenientes de la experiencia abstracta, y, finalmente, los automáticamente existentes en razón de la utilización ingenua del proceso cognitivo y lenguaje condicionados, tomados en sentido absoluto.

44El examen de este último punto se completa con el examen de las "tres formas condicionadas de tocar en un objeto en el proceso de determinación de sus características". Evidentemente, esta expresión, sólo tiene sentido condicionado, y ella misma será, a continuación, cuidadosamente examinada en cuanto a su consistencia y amplitud.

Las cuatro formas de relación con un objeto

45El objetivo de esta parte es examinar los límites de validez del concepto de "objeto" en las propias experiencias en que estos objetos se afirman como tal, o sea, en los procesos de relación. Es también objetivo de esta parte explicitar el hecho de que los objetos pueden ser "perturbados" y "tocados" de forma más amplia de lo que estas palabras aparentemente significan.

46Cuando aquí se habla de objeto, estamos usando esta palabra en el sentido de "objeto concreto" como convencionalmente este objeto es pensado, o sea, existente por sí mismo y situado en el espacio y en el tiempo.

La primera forma condicionada de relación con un objeto es tocarlo, sentirlo por el tacto en forma palpable y concreta.

47Cuando tocamos un objeto de esa forma, sentimos su presencia de un modo objetivo e inequívoco. El objeto tiene toda la concretitud y realidad que puede tener. Podemos aún olerlo, golpearlo en contra de otros objetos, golpearlo de modo de extraer sonido de él, así como experimentarlo en cuanto al sentido gustativo. Examinándolo de esta forma completa, llegamos a una visión abarcativa de ese objeto. ¿Qué límites pueden existir para su realidad? Un objeto es obviamente existente, y aunque no se pueda tomar conocimiento de él, en alguna parte estará. En caso que sea dejado en algún lugar, ahí estará aunque no esté siendo visto, y en cualquier momento se puede llegar a él y volver a verlo. ¿Cuál es entonces el sentido de afirmar que este objeto, así como los objetos en general, es dependiente del observador, que es inseparable del observador, que constituye un "todo" con el observador? ¿No será esto un inocuo e irritante preciosismo filosófico?

48Con paciencia toma el alfarero una bola de barro. Mezcla un poco más de agua y la amasa. Pone la bola en la mesa rotatoria y la alisa mientras gira. La bola sigue girando, y el alfarero, con la mano, comienza a moldearla. ¿En que momento la bola deja de ser bola y pasa a ser un vaso? ¿Qué es necesario para que eso ocurra?

49Este es un punto importante que precisa ser bien comprendido. ¿Cuál es la esencia de transformación bola-vaso? ¿Cuál es la esencia del surgimiento del vaso? ¿Qué es lo que significa decir que un vaso entonces surgió, que el vaso pasó a existir?

50El vaso está sobre la mano. Podemos palparlo, olerlo, sentir su gusto, escuchar su sonido, podemos captar su forma y dibujarla sobre una hoja de papel. Mostrando este dibujo a otros, estos reconocerán que se trata de un vaso. Cualquier persona reconocerá en el vaso, un vaso.

51¿Pero y la bola? ¿Dónde está? ¿Sería correcto llamar al vaso, bola? ¡No! El buen sentido nos diría que obviamente la bola ya no existe más, la bola de barro es la base que originó el vaso. En el momento mismo en que el vaso pasó a existir, la bola desapareció.

52Retornemos, por lo tanto, a la cuestión. ¿Existe alguna diferencia estructural, existe algún componente en el vaso que no existiese anteriormente en la bola? Si vamos a examinar bajo el punto de vista de la base material constituyente, la respuesta es no. ¿Dónde está entonces la diferencia?

Sin una proyección mental no existe la discriminación de objetos

53¿Consigue Ud. comprender que el vaso es en todo semejante al cubo diseñado en la pizarra de la sala de clases? ¿Y este cubo como es que surgió? ¿Está en la pizarra de la pared? ¿Si está en la pizarra, cómo puede tener tres dimensiones si la pizarra sólo tiene dos? ¿Si no está en la pizarra, cómo, al borrar la pizarra, desaparece también el cubo?

54¿Estaría la esencia del vaso en el barro? ¿Si está en el barro, por qué la propia bola no mostraba ya el vaso? ¿Si no está en el barro, por qué no surge ningún vaso en ausencia del barro?

55Todas estas indagaciones y ejemplos son para que se pueda vivenciar la comprensión de que la mente participa del acto de creación de los objetos vistos. Sin la proyección mental no existe una discriminación de los objetos.

56¿Cuál es la diferencia entre el cubo dibujado en la pizarra y un cubo construido en alambre? Ciertamente existen diferencias objetivas, pero desde el punto de vista de la discriminación ambos ocupan una misma clasificación, ambos utilizan la misma forma mental preexistente, el mismo "arquetipo", el cubo. No existiendo el cubo de alambre ni el cubo de la pizarra, no existiría cubo a ser discriminado y así no existirían cubos, pero existiendo estos cubos y no existiendo una proyección mental, no existiría ningún cubo del mismo modo.

57Comprendiéndose esto, se puede comprender el sentido de la afirmación de que, desapareciendo la humanidad, el universo entero desaparece, o la afirmación aún más extraordinaria de que el universo surge y desaparece a cada instante, a cada pensamiento, o todavía más la afirmación de que hasta el mismo pasado y el futuro pasan por cambios incesantes (una vez que es en el presente que toman forma, a través de la mente de los que piensan).

58¿Cuál es la diferencia entre una piedra y una flor? Sin duda, podríamos encontrar muchas, pero, contemplando desde el contexto más sutil, podríamos decir que son también lo mismo, pues la esencia de ambas es la misma, ambas son discriminaciones, proyecciones mentales.

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