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Paz y Ciencia
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sábado, 7 de enero de 2023

EDGAR ALLAN POE

@psicoletrazaragoza
Edgar Alan Poe

"El verdadero genio se estremece ante el estado incompleto, la imperfección, y generalmente prefiere el silencio a decir algo que no es todo lo que se debe decir".

martes, 7 de junio de 2022

CONCIENCIA CÓSMICA

 



UNA EXPERIENCIA DE LA CONCIENCIA CÓSMICA
Por Paramahansa Yogananda (Autobiografía de un Yogui)

Rara vez usaba Sri Yukteswar acertijos para expresarse. Me sentí sobrecogido. Me golpeó luego en el pecho ligeramente, un poco arriba del corazón.
Mi cuerpo se inmovilizó completamente, como si hubiese echado raíces; el aliento salió de mis pulmones como si un pesado imán me lo extrajese. El alma y la mente cortaron de inmediato sus ligaduras físicas y fluyeron a través del cuerpo como un torrente de luz que emergía por cada uno de mis poros. Mi carne estaba como muerta y, sin embargo, en mi intensa lucidez me di cuenta de que nunca antes había estado tan vivo como en aquel instante. Mi sentido de identidad no se encontraba ya confinado únicamente a un cuerpo, sino que abarcaba todos los átomos circundantes. La gente de las calles distantes parecía moverse sobre mi propia y remota periferia. Las raíces de las plantas y de los árboles se asomaban a mi vista a través de una tenue transparencia del suelo, e incluso podía darme cuenta de la circulación interior de sus savias…

sábado, 14 de mayo de 2022

HUMILDAD

 



LA HUMILDAD

Es la actitud de una persona que no presume sus logros, reconociendo sus limitaciones, fracasos y debilidades haciéndola su forma de ser y su modo de vida.

Humildad-1

Es una de las virtudes más nobles del espíritu, como lo muestra el siguiente poema:

HUMILDAD EXCELENCIA DEL ALMA.

Humildad es semilla difícil de sembrar,.
Que precisa de un terreno fértil para madurar,
Liberar al alma de lo superfluo,
Sin ego sin pretensiones.
Un corazón virtuoso,
Aceptar nuestra naturaleza y limitaciones.
Sin pretender ser lo que no somos,
Viviendo con total autenticidad,
Sin pregonar nuestros logros,
O el magnífico corazón que poseemos;
Pero sin olvidar nuestro valor.
Aceptando a los demás como lo que son, por lo que son.
“Esencia Divida, chispa creadora de Dios en nosotros”.
Reconocer nuestros errores y enmendarlos,
Apreciar el valor de los demás,
No somos dueños de la verdad.
Hasta los niños tienen mucho que enseñarnos,
Si nos permitimos la oportunidad de escucharlos.
Aprender de los demás,
Abriendo el corazón para escuchar las verdades del alma,
Sin luchas de egos,
Solo dejándonos ser como en realidad somos,
“Creaciones maravillosas de Dios”.
El alma carece de ego, no pretende ser,
Porque simplemente ya es,
Potenciar nuestras virtudes como la sencillez,
Autenticidad, honestidad, perseverancia.
Y la humildad entre otras más es muy loable.
 

En el proceso de aprendizaje que nuestra alma experimenta,La humildad como la excelencia del alma,

Requiere de un proceso de introspección exhaustivo y profundo, que conlleva confrontarnos con nosotros mismos,

Y con las verdades intrínsecas del alma.

Recorrer un largo camino,

Un profundo aprendizaje que se desarrolla,

En los lugares más inhóspitos del alma

Liberándonos del ego, la prepotencia, la soberbia, el resentimiento

Y todo aquello que impida al alma evolucionar.

Buscando ser humildes de corazón,

Una proeza para alcanzar pero no imposible de conseguir

martes, 8 de marzo de 2022

PARANOIA Y MARIHUANA

 



Incluso las personas usuarias de cannabis sienten algo de paranoia inducida por marihuana de vez en cuando. Gracias a la leyenda del rock and roll Neil Young, conocemos una solución súper simple para ese asunto.

No, Neil Young no soltó ningún dato relacionado con la paranoia en sus sabias y narrativas letras. En vez de eso, fue durante una entrevista del 2014 con Howard Stern. Stern expresó que no fuma yerba porque lo “pone paranoico”.

Neil Young, relajado y echado sobre el respaldar, respondió sugiriendo que intentase “masticar granos de pimienta negra si te sientes paranoico.” Indicó mascar dos o tres unidades en esos casos, “lo descubrí yo mismo. Inténtalo.” Pero: ¿cómo algo tan simple como un condimento que todo el mundo tiene en su casa puede calmar la ansiedad y paranoia inducida por cannabis?

Resulta que Neil Young estaba 100% en lo correcto, la ciencia lo avala. Cuando uno consume una flor de cannabis, hay una reacción compleja entre varios cannabinoides como el THC y CBD. Estos se mezclan con otros componentes de la planta como los terpenos para producir aquello que se denomina “efecto séquito”.

En términos sencillos, el efecto séquito ocurre cuando diferentes elementos de la planta funcionan juntos para potenciar sus efectos. Es por ello que el CBD aislado no tiene tanto efecto como el de espectro-completo, que contiene porcentajes de THC y otros cannabinoides presentes en la planta de cannabis.

Otros componentes de la planta que juegan un rol sobre los efectos son los terpenos, que le dan a cada cepa de cannabis su aroma y sabor único. Los terpenos no están solo en la cannabis, si no, en miles de especies de plantas alrededor del planeta. Según el artículo de “Taming THC” del 2011 publicado en la British Journal of Pharmacology: Cannabinoides en Biología y Medicina, Parte 1, científicos han descubierto más de 100 terpenos en la planta de cannabis.

El reporte establece que estos terpenos “podrían contribuir de manera significativa en los efectos séquito de extractos medicinales basados en cannabis.” Esto significa que mientras los terpenos afectan el sabor y aroma de una cepa, también afectan las sensaciones fisiológicas y efectos que obtenidos de la cannabis.

Según el Chicago Tribune, comer un mango entre 45 y 60 minutos previo a una sesión prolongará tu elevada, manteniendo los efectos del THC intactos por más tiempo de lo usual. Esto se debe a que el mango contiene un terpeno llamado mirceno que también se encuentra en la cannabis. Este terpeno expande los niveles de saturación máximo en nuestros receptores endocannabinoides.

De acuerdo con el Cannabis Digest, el terpeno alfa-pineno es “alerta,” lo que significa que es un potente inhibidor que ralentiza la reacción química que segrega nuestro cerebro al momento de estresarse, ponerse ansioso o paranoico. Pero: ¿dónde consigues un poco de alfa-pineno? En la pimienta negra, por supuesto. La próxima vez que sientas que esos pensamientos intrusivos empiezan a aparecer, mastica un poco de pimienta negra y experimenta los resultados por ti mismo.

domingo, 13 de febrero de 2022

CONSCIENCIA TESTIGO



Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza Gran Vía 32 Y Online. Teléfono: +34 653 379 269.                    Instagram: @psicoletrazaragoza.                Página Web: www.rcordobasanz.es

Médico cura heridas físicas, el psicólogo y el psiquiatra heridas mentales y emocionales, el terapeuta transpersonal no cura sino que ayuda a sanar, y sanar heridas del alma con su lógica repercusión a nivel mental y corporal.


Hago esta aclaración, porque considero muy importante clarificar que cada uno tiene su terreno profesional y que los médicos y psicólogos se preparan intelectual y humanamente para tratar patologías, que son fundamentales para vivir con salud física y mental.

Los terapeutas transpersonales nos preparamos intelectual, humana y espiritualmente para ayudar a recorrer ese mismo camino interior al doliente, entrenando la "consciencia testigo", utilizando la sabiduría perenne y despertando en él una conexión más viva con su verdadera esencia.

Meditamos como mínimo dos veces al día media hora, hemos estudiado tres años en escuelas acreditadas y serias como la Escuela de Desarrollo Transpersonal (EDT) en mi caso, nos ponemos al día de todas las técnicas transpersonales que salen, utilizamos la psicología espiritual de las tradiciones perennes, nuestra propia toma de consciencia particular y ponemos la coherencia y sentido común para saber cuales son nuestros límites y saber derivar a un especialista para curar su patología que no es óbice para poder seguir acompañando desde el terreno transpersonal, sino que que se crea una lúcida sinergía terapéutica.

La medicina y la psicología normalmente dan más valor a todo lo basado en la evidencia empírica y la mayoría recela de todo lo que "no se pueda tocar y medir".

El terapeuta transpersonal unifica la evidencia empírica con la evidencia espiritual de millones de seres humanos que han vivencias la trascendencia y encontrado la paz y la felicidad que emana del silencio y la compasión.

Son las dos alas para poder "volar" y ver el territorio y no el mapa mental que cada uno se hace. El ala de la razón y el ala de la intuición.

La sanación a niveles profundos, al contactar con la esencia y liberarnos de los aspectos negativos de la personalidad, da paso a una autocomprensión que acompaña a una transformación, que para ser duradera implica cultivar la consciencia plena o presencia.

La terapia transpersonal como hemos visto ayuda a sanar a nivel del ser esencial que somos y como consecuencia tiene un impacto positivo en la curación física, emocional y mental. Y gracias a Dios, la ciencia y la mística están empezando a dar verdaderas alas al ser humano para poder vivir con sentido común la "común" espiritualidad.

miércoles, 12 de enero de 2022

TESTIMONIO TLP/BORDERLINE

 



Así es vivir con trastorno límite de la personalidad: "Hay días que son un infierno y sientes que nada ayuda"


Las personas con problemas de salud mental soportan un tremendo estigma social que marca toda su vida diaria y que deriva, a menudo, del desconocimiento por parte de quienes no viven con estas condiciones (al menos, a ojos del resto de la sociedad). Por eso, es de vital importancia hacer un esfuerzo por comprender en qué consisten estas problemáticas y muy especialmente cómo afectan a las personas que las viven en su propia piel.

Este es el mensaje que transmite Dani, un joven de 28 años que padece lo que llamamos trastorno límite de la personalidad (a menudo llamado por sus siglas, TLP). Tal y como narra con crudeza, su diagnóstico llegó siendo relativamente mayor, "hará más o menos 5 años. Fue tras sufrir una crisis muy fuerte e intentar suicidarme tres veces".

"Es algo que me ha complicado muchísimo la vida"
Desde entonces, cuenta Dani, vive con ello, aunque a veces ni siquiera la definición esté clara: "Me da igual si se llama trastorno, enfermedad o problema de salud mental", sentencia. "Me han dicho que si es un conjunto de síntomas, que si es algo genético... Para mí es algo que me ha complicado muchísimo la vida desde siempre, que me ha hecho muy infeliz y con lo que tengo que lidiar cada día".

A grandes rasgos, con el nombre de trastorno límite de personalidad entendemos “un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional, pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico, impulsividad y relaciones interpersonales caóticas”, según el manual de diagnóstico de la Asociación Americana de Psicología. Se estima que afecta aproximadamente a un 2% de la población mundial.

Así, el camino no es fácil para las personas diagnosticadas con TLP, tampoco a la hora de buscar apoyo profesional. Según detalla, el lo inició tras aquellos intentos de suicidio: "Fui a un hospital a pedir ayuda y me dijeron que primero tenía que ir a través de la Seguridad Social. Ahí me asignaron una psiquiatra, que realmente hacía de psicóloga conmigo, y tras varios meses me dieron el diagnóstico".

De hecho, aclara que ya venía recibiendo atención desde mucho antes. "Sobre todo psicológica, desde los 15 años. Aunque tuve un parón muy largo sin recibir ningún tipo de ayuda porque la asistencia de la salud mental del servicio público es lamentable".

"Después estuve con la psiquiatra que he comentado antes y de ahí, me derivaron a una unidad específica de TLP en el hospital clínico. Cuando me dieron el alta, estuve casi dos años sin terapia y volví el año pasado a una asociación que trata específicamente el TLP", prosigue.

"La atención psicológica me ha dado herramientas para afrontar mi vida"

Para la mayoría de pacientes, recibir esta asistencia puede suponer una diferencia. "(La atención psicológica) me ha dado muchas herramientas para poder afrontar la vida y conocerme mejor, sobre todo en el hospital ('en el que había todo tipo de terapias, como la dialéctico-conductual, terapia escrita y terapia ocupacional, entre otras') y en mi terapia actual", afirma. 

Ello no quita, no obstante, que pueda ser difícil embarcarse en este proceso. "Mi paso por entornos clínicos lo definiría como duro, muy duro. Lo que más el hospital, porque había que ir de lunes a viernes, incluso si estabas mal. Si no, te echaban, porque había mucha gente en lista de espera".

Aún así, Dani resalta a la gente con la que se ha topado. "He conocido mucha gente a la que he cogido mucho cariño. Aunque también he tenido suerte, porque hay profesionales que de eso solo tienen el título".

"Hay días que son un infierno"

Como sabrán muchos de quienes han experimentado problemas de salud mental (ya sean trastornos depresivos, de ansiedad o de cualquier otra clase), a menudo hay aspectos de ellos que te acompañan toda la vida, aunque se logren mejorías muy importantes. Así lo explica Dani: "El día a día es complicado. Para mí lo era muchísimo más antes, porque no sabía qué me pasaba ni como gestionar lo que sentía. Hoy sigue siendo difícil, pero me conozco más, sé más cómo funciono y eso hace que sea más llevadero".

"Aún así, hay días que son un infierno y sientes que no hay terapia ni herramientas que que te puedan ayudar", resume.

"Las veces que más me he sentido incomprendido ha sido por gente cercana: familia, amigos, parejas..."

Dani añade que también el TLP puede determinar los proyectos y aficiones que uno emprende: "Soy una persona que me exijo mucho y cuando no cumplo el objetivo, me afecta muchísimo. Tanto que puede hacer que deje el proyecto de lado, a pesar de ser algo que me apasione".


Tanto el trabajo como el desempleo pueden ser fuentes de problemas de salud mental.

La compleja relación entre trabajo y salud mental: "Hay que evitar que las condiciones sean tan precarias"

Con todo, a menudo este peso en el día a día tiene que ver con la relación con los demás. "Aunque parezca sorprendente, las veces que más me he sentido incomprendido ha sido por gente cercana: familia, amigos, parejas..." 


"Lo puedo llegar a entender, porque ni si quiera yo lo entendía. Pero a veces escuchas comentarios que duelen mucho. Al mismo tiempo, creo que las personas con problemas de salud mental sufrimos discriminaciones desde hace mucho, porque se nos asocia con personas violentas, que no saben lo que hacen o que hacen cosas absurdas o inverosímiles", prosigue.


"En el trabajo, sólo importa lo productivo que puedes ser"

Como es lógico, esto mismo sucede en el trabajo. "En el ámbito laboral sí que me ha traído problemas. Básicamente porque soy una persona que no siempre está bien, y me cuesta mucho afrontar todo cuando estoy mal", confiesa Dani, que en la actualidad trabaja como subtitulador para televisión: "Eso hace que pueda ser un poco irregular en el rendimiento, pero no es algo significativo".


"Es un problema sistémico del trabajo, como en muchos aspectos de la vida. No se nos permite estar mal o llorar en el trabajo, sólo importa lo productivo que puedes ser", reflexiona. "Incluso si es a costa de la salud física o mental".


"Estamos a años luz de estar medianamente bien en atención médica"

En esta línea, Dani opina que hay importantes errores en la manera en la que la sociedad lidia con la salud mental. "No es que falle a las personas con TLP, falla en casi todos los ámbitos de la salud mental", defiende: "Parecemos personas que no se adaptan a la sociedad, cuando la sociedad actual es una verdadera enfermedad".



Para más información: https://www.google.com/amp/s/amp.20minutos.es/salud/medicina/vivir-trastorno-limite-personalidad-infierno-terapia-4887979/

KRISHNAMURTI

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Psicoterapeuta Zaragoza Gran Vía Y Online. Rodrigo Córdoba Sanz. Tfno.: 34 653379269 Instagram: @psicoletrazaragoza.          Website: www.rcordobasanz.es.        rcordobasanz@gmail.com


La inocencia libera del dolor a la mente

Uno de los factores del dolor es el extraordinario aislamiento del ser humano. Uno puede tener compañeros, puede tener dioses, poseer muchísimos conocimientos, ser extraordinariamente activo en lo social, contar interminables chismes sobre política; no obstante, este aislamiento sigue ahí. Por consiguiente, uno busca encontrarle un significado a la vida, y le inventa un significado, un sentido. Pero el aislamiento aún sigue ahí. Entonces, ¿puede usted mirar el aislamiento sin comparar, verlo simplemente como es, sin tratar de escapar de él, sin intentar disimularlo? Entonces verá que el aislamiento se convierte en algo por completo diferente.

Nosotros no estamos internamente solos. Somos el resultado de un millar de influencias, un millar de condicionamientos, de herencias psicológicas, propaganda, cultura. No estamos solos; por lo tanto, somos seres de segunda mano. Cuando uno está internamente solo, totalmente solo, cuando no pertenece a ninguna familia aunque pueda tener una familia, cuando no pertenece a ninguna nación, a ninguna cultura, a ningún compromiso en particular, existe el sentimiento de ser un extraño, extraño a toda forma de pensamiento, de acción, de familia, de nación. Y únicamente aquel que está absolutamente solo de este modo, es inocente. Esta inocencia es lo que libera del dolor a la mente.

Obras Completas de J. Krishnamurti - Vol. XVII

Crear un mundo nuevo

Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones, si hemos de originar juntos una nueva sociedad en la que no existan el «tú» y el «yo», sino lo nuestro, ¿no tiene que haber una mente que sea por completo anónima y que, por lo tanto, esté creativamente sola? Esto implica, ¿no es así?, que tiene que haber una rebelión contra el conformismo, contra la respetabilidad, porque el hombre respetable es el hombre mediocre, debido a que siempre desea algo; para su felicidad depende de la influencia, o de lo que piensa su prójimo, su gurú, de lo que dice el Bagavad Gita o los Upanishads o la Biblia o Cristo. Su mente jamás está sola. Ese hombre nunca camina solo, sino que siempre lo hace con un acompañante, el acompañante de sus ideas.

¿No es, acaso, importante descubrir, ver todo el significado de la interferencia, de la influencia, ver la afirmación del «yo», que es lo opuesto de lo anónimo? Viendo todo eso, surge inevitablemente la pregunta: ¿Es posible originar de inmediato ese estado de la mente libre de influencias, el cual no puede ser afectado por su propia experiencia ni por la experiencia de otros, ese estado de la mente incorruptible, sola? Unicamente entonces es posible dar origen a un mundo diferente, a una cultura y una sociedad diferentes donde puede existir la felicidad.

Obras Completas de J. Krishnamurti - Vol. VII

Una soledad exenta de miedo

Cuando la mente es capaz de desprenderse de todas las influencias e interferencias, y estar por completo sola, únicamente entonces hay creatividad.

La técnica se está desarrollando más y más en todo el mundo: la técnica de como influir sobre la gente por medio de la propaganda, de la compulsión, de la imitación [...]. Hay innumerables libros escritos acerca de cómo hacer una cosa, cómo pensar eficientemente, cómo construir una casa, cómo armar una maquinaria; así, gradualmente, estamos perdiendo iniciativa, iniciativa para desarrollar algo original por nosotros mismos. En nuestra educación, en nuestra relación con el gobierno, a través de diversos medios, ejercen influencia sobre nosotros para que nos amoldemos, para que imitemos. Y cuando permitimos que alguien influya en nosotros persuadiéndonos a adoptar una actitud determinada o a emprender cierta acción, nos resistimos naturalmente a otras influencias. En ese proceso mismo de resistirnos a la influencia de otro, ¿no sucumbimos a ella de un modo negativo?

¿No debería la mente hallarse siempre en estado de rebelión como para comprender las influencias que están haciendo siempre impacto sobre uno, interfiriendo, controlando, moldeando? ¿No es uno de los factores de la mente mediocre el hecho de que siempre tenga miedo y que, al hallarse en un estado de contusión, desee orden, coherencia, quiera una forma, un molde que la guíe y la controle? No obstante, estas formas, estas diversas influencias crean contradicciones y confusión en el individuo [...]. Cualquier opción entre influencias sigue siendo, por cierto, un estado de mediocridad.

... ¿No debe la mente tener la capacidad de profundizar en los hechos ‑no imitar, no ser moldeada- y estar libre de temor? ¿No debería una mente así permanecer sola y, por lo tanto, en un estado de creatividad? Esa creatividad no es «de uno», no es suya ni mía; es anónima.

Obras Completas de J. Krishnamurti - Vol. VII

sábado, 8 de enero de 2022

MITO DE LA CAVERNA

 


Rodrigo Córdoba Sanz Psicólogo Psicoterapeuta Gran Vía Zaragoza.          Teléfono: 653 379 269.                                  Página Web: 🌈Entra y Nos Vemos !! 🕊️    Instagram: @psicoletrazaragoza


El mito de la caverna de Platón es una alegoría sobre la realidad de nuestro conocimiento. Platón crea el mito de la caverna para mostrar en sentido figurativo que nos encontramos encadenados dentro de una caverna, desde que nacemos, y cómo las sombras que vemos reflejadas en la pared componen aquello que consideramos real.

Platón (428 a. de C.-347 a. de C.) también usa esta alegoría para explicar cómo es para el filósofo y maestro guiar a las personas al conocimiento (educación), intentando liberarlas de las ataduras de la realidad de la caverna. Según este filósofo, la gente llega a sentirse cómoda en su ignorancia y puede oponerse, incluso violentamente, a quienes intentan ayudarles a cambiar.

El mito de la caverna se encuentra en el libro VII de la obra República de Platón, escrita hacia el año 380 a. de C. La importancia general de la obra República radica en la exposición de conceptos y teorías que nos llevan a los cuestionamientos sobre el origen del conocimiento, el problema de la representación de las cosas y la naturaleza de la propia realidad.

Resumen del mito de la caverna de Platón

En el mito de la caverna es un diálogo escrito por Platón, en el que su maestro Sócrates y su hermano Glaucón hablan sobre cómo afecta el conocimiento y la educación filosófica a la sociedad y los individuos.

En este diálogo, Sócrates pide a Glaucón que imagine a un grupo de prisioneros que se encuentran encadenados desde su infancia detrás de un muro, dentro de una caverna. Allí, un fuego ilumina al otro lado del muro, y los prisioneros ven las sombras proyectadas por objetos que se encuentran sobre este muro, los cuales son manipulados por otras personas que pasan por detrás.

Sócrates dice a Glaucón que los prisioneros creen que aquello que observan es el mundo real, sin darse cuenta de que son solo las apariencias de las sombras de esos objetos.

Más adelante, uno de los prisioneros consigue liberarse de sus cadenas y comienza a ascender. Este observa la luz del fuego más allá del muro, cuyo resplandor le ciega y casi le hace volver a la oscuridad.

Poco a poco, el hombre liberado se acostumbra a la luz del fuego y, con cierta dificultad, decide avanzar. Sócrates propone que este es un primer paso en la adquisición de conocimiento. Después, el hombre sale al exterior, en donde observa primero los reflejos y sombras de las cosas y las personas, para luego verlas directamente.

Finalmente, el hombre observa a las estrellas, a la luna y al sol. Sócrates sugiere que el hombre aquí razona de forma tal que concibe a ese mundo exterior (mundo de las ideas), como un mundo superior. El hombre, entonces, regresa para compartir esto con los prisioneros en la caverna, ya que siente que debe ayudarles a ascender al mundo real.

Cuando regresa a la caverna por los otros prisioneros, el hombre no puede ver bien, porque se ha acostumbrado a la luz exterior. Los prisioneros piensan que el viaje le ha dañado y no desean acompañarle fuera. Platón, a través de Sócrates, afirma que estos prisioneros harían lo posible por evitar dicha travesía, llegando a matar incluso a quien se atreviera a intentar liberarlos.

Análisis del mito de la caverna de Platón

El mito de la caverna es una alegoría que abarca varios elementos que comporta la teoría de las ideas de Platón y un análisis dividido en 3 dimensiones:

  • la dimensión antropológica (naturaleza humana),
  • la dimensión ontológica (del ser) y epistemológica (del conocimiento) y,
  • la dimensión moral (valorización de la sociedad) y política (forma de gobernar).

La teoría de las ideas de Platón se basa en dos conceptos contrapuestos:

  • El mundo sensible, cuya experiencia se vive mediante los sentidos. Son múltiples, corruptibles y mutables.
  • El mundo inteligible o el mundo de las ideas, cuya experiencia es cosechada mediante el conocimiento, la realidad y el sentido de la vida. Siendo únicas, eternas e inmutables.

Dimensión antropológica

En Platón, cuerpo y alma corresponden a dos dimensiones diferentes. Por un lado, el cuerpo está inmerso en el mundo sensible, que es corruptible y cambiante, mientras que, por otro lado, el alma está unida al mundo de las ideas, que es perfecto e inmutable.

En el mito de la caverna, la dimensión antropológica se refiere a la condición del ser humano, y su forma de conocer. Es dimensión está representada en la naturaleza del prisionero y su cuerpo, su relación con la caverna (mundo sensible), así como en el mundo exterior y la liberación de su alma (mundo de las ideas).

Los prisioneros son una metáfora de las personas que están atadas a sus percepciones y las imágenes que se les presentan. Las sombras son el mundo físico que perciben y que creen es el conocimiento verdadero. Sin embargo, aquello que observan dentro no es más que un conocimiento subjetivo.

Cuando uno de los prisioneros se libera de sus cadenas y sale de la caverna, este viaje representa su ascensión al mundo inteligible, en donde adquiere el verdadero conocimiento.

Lo anterior implica una liberación moral e intelectual del alma de las ataduras y limitaciones ofrecidas por el mundo sensible. Su ascenso desde el interior de la caverna es una metáfora de su paso de la ignorancia al mundo de las ideas. Este paso, según Platón, se puede realizar con la práctica del método dialéctico.

Además, esta ascensión al mundo de las ideas es una búsqueda del conocimiento de sí en el mundo exterior (como se expresa en la frase "conócete a ti mismo).

Dimensión ontológica y epistemológica

La dimensión ontológica se refiere a la naturaleza del ser y la dimensión epistemológica se refiere a la naturaleza, origen y validez del conocimiento.

Cada elemento del mito de la caverna simboliza un nivel del ser y del conocimiento, dentro del dualismo ontológico y epistemológico de Platón. Precisamente, la alegoría de los hombres apresados dentro de una caverna (nivel inferior) y del hombre liberado en el exterior (nivel superior), funciona para explicar su concepción dualista del mundo.

Aquí, el mito de la caverna de Platón nos muestra los niveles para la ascensión al mundo inteligible o la ascensión del Ser.

Dimensión moral y política

Para Platón, el mundo de las ideas es donde el alma del hombre encuentra el conocimiento. Ya que el prisionero liberado presencia el mundo ideal, al ascender y experimentar el exterior de la caverna, este siente el deber de compartir lo vivido. Aquí el sol es una metáfora de la idea del Bien, la cual es la idea más pura de todas.

La caverna es la prisión de la apariencia, de lo puramente sensible, de reflejos e imágenes, mientras que el mundo ideal y la idea del Bien son el verdadero conocimiento. El preso liberado, que ahora es como el filósofo, no puede continuar con un conocimiento basado en la opinión (doxa) derivada de las percepciones.

Teoría del conocimiento y el mito de la caverna

En la República, en los capítulos VI y VII (con la analogía o símil de la línea y la alegoría de la caverna) Platón señala que el origen del conocimiento real se desprende de las ideas.

Sin embargo, el mundo físico, visible o sensible, es un mundo de conocimiento limitado, de opinión. El mito de la caverna expresa la dualidad yacente entre el conocimiento aparente (interior de la caverna) y el conocimiento puro y real (exterior de la caverna).

Ello se traduce en un dualismo epistemológico y otro ontológico:

  • Por un lado, el conocimiento del mundo de las ideas, compuesto por el conocimiento intelectual y el conocimiento discursivo.
  • Por otro lado, el conocimiento del mundo sensible, basado en la opinión, y que está compuesto por la conjetura y la creencia.

La epistemología de Platón (su concepción sobre el conocimiento) va de la mano con su ontología (el ser real de las cosas), siendo que todo aquello que se encuentra en el mundo físico es una copia de una idea inmaterial, que se encuentra en el mundo de las ideas

El conocimiento verdadero

El mundo de las ideas es un mundo de absolutos que son inmutables y que son las esencias de las cosas del mundo físico y es a través de la razón que se puede acceder a este conocimiento.

El conocimiento que compete al mundo de las ideas es un conocimiento verdadero y científico (episteme), sobre lo que es real, y se compone del conocimiento discursivo o dianoia, y el conocimiento propiamente intelectual o noesis:

  • El conocimiento discursivo (dianoia): se relaciona con el razonamiento lógico y matemático, representándose en los objetos (por ejemplo, figuras geométricas).
  • El conocimiento intelectual (noesis): se refiere a la razón, siendo sus objetos las ideas, de una naturaleza inmutable y no es posible encontrarlo en el mundo sensible. Este conocimiento tiene como objeto máximo la idea del Bien.

Fuera de la caverna, el preso liberado observa los reflejos de las cosas, lo que Platón utiliza como una metáfora del conocimiento matemático o discursivo.

El conocimiento propiamente dicho, que es de las ideas, con la idea del Bien como la más importante, se obtiene a través del uso de la razón. El alma tiene acceso a este a través del recuerdo, ya que alguna vez formó parte de este mundo de las ideas.

El conocimiento sensible

En cuanto al mundo sensible, este es un mundo que está en cambio constante. Ello hace imposible que este pueda ser origen de conocimiento en un sentido universal.

El mundo sensible ofrece un tipo de conocimiento que está basado en los objetos físicos y en las imágenes y apariencias. Esto hace que no sea más que un conocimiento individual, en el que los objetos visibles no ofrecen más que un entendimiento de la realidad basado en la opinión o doxa, por lo que se trata de un conocimiento subjetivo.

Platón considera que este tipo de conocimiento se divide en dos partes: la conjetura o eikasía y la creencia o pistis.

La conjetura (eikasía) se basa en la imaginación y suposición, siendo sus objetos las imágenes con una calidad fugaz, y se encuentra presente en la realidad visible.

Por ejemplo, en el mito de la caverna, Platón sugiere que los reflejos y las sombras, y otro tipo de imágenes, ofrecen un conocimiento inmediato que da forma a nuestra perspectiva y convicciones sobre el mundo. Pero dicho conocimiento, es fugaz y no sobre las esencias de las cosas.

En el caso de la creencia (pistis), esta se basa en la observación, siendo sus objetos aquellas cosas materiales que se encuentran en la realidad visible. Además, su naturaleza es transitoria (sus objetos son cambiantes y corruptibles), aunque no tan fugaz como en el caso de la conjetura.

Aquí, los objetos que se experimentan, como el propio cuerpo, son objetos físicos y corruptibles.

El mito de la caverna y la educación

En el mito de la caverna permite explorar la visión que Platón tiene tanto del conocimiento como de la educación.

Ya que el conocimiento real es diferente del conocimiento del mundo aparente, y que también la ascensión al mundo de las ideas permite al filósofo ver lo verdadero, Platón asume que la educación de quienes permanecen en la caverna es responsabilidad de este.

En el mito de la caverna, el prisionero que asciende al mundo exterior, pasa de la oscuridad a la luz, de la ignorancia al conocimiento. Los prisioneros que permanecen dentro son una metáfora de la condición de las personas en la sociedad.


jueves, 16 de diciembre de 2021

BUDA Y BUDISMO

El

Budismo ela vid
cotidiana

Por Corin

Budismo: una psicología para comprender la mente

El budismo es ante todo un sistema filosófico y una psicología para comprender la naturaleza de la mente humana y guiar nuestras acciones. Su sabiduría milenaria nos provee de herramientas para transitar la vida con más consciencia y erradicar la raíz de nuestro sufrimiento.

El budismo es una práctica que puede ser aplicada por todo ser humano que quiera trabajar sobre sí desde la clara consciencia de que uno mismo es responsable de sus acciones y de las consecuencias que estas generan.

Esta filosofía, no nace como una religión, el mismo Buda antes de morir suplicó: "que no se levante una estatua en mi nombre...". Sin embargo, con el paso del tiempo su mensaje fue sumando adeptos que en lugar de encarnar sus enseñanzas comenzaron a adorarla y así de una persona se hizo un dios y de una filosofía de vida una religión.

La psicología transpersonal toma el budismo, como lo que fue desde sus inicios, una disciplina para trabajar la mente y que aplicada a la vida cotidiana nos vuelve personas más lúcidas, éticas, coherentes y por ende más despiertas para tomar decisiones.

La iluminación, es otro de los conceptos centrales del budismo a desmistificar. No es un nada misterioso, esotérico o inaccesible, en palabras francas significa “darse cuenta” de lo verdadero y dejar de engañarse por lo falso e imperecedero. Iluminarse es "despertar" de los engaños en los que solemos caer y ver la realidad tal cual es. De hecho, Buda no es un nombre, es un "estado", el estado al que llegó Siddhartha Gautama, a quien luego de su iluminación llamaron "El Buda" (el despierto).

El trabajo sobre sí desde la filosofía budista requiere del ejercicio de la compasión para con nosotros mismos y los demás. Esto supone reconocernos como seres humanos, que a veces actuamos desde la ignorancia, pero retomando cada vez, una y otra vez, con la firme convicción de ir incrementando nuestra consciencia para que los baches de inconsciencia que nos hacen perder lucidez se vayan estrechando hasta lograr desaparecer.

El antídoto de la ignorancia es la sabiduría, que como un diamante en bruto podemos ir puliendo ¿cómo? entrenando nuestra atención para hacer distingos entre lo real y lo ficticio. De hecho, la violencia que nos rodea y la que anida en nuestro interior como potencial, es fruto de la ignorancia, no de la maldad. Ignorancia que no tiene que ver con erudición sino con desconocer la realidad última de todo lo que nos rodea y las leyes que rigen la naturaleza de la toda existencia. Lo que erradica la violencia es esta sabiduría hecha práctica.

Siddhartha Gautama, el Buda, nos señaló el camino hacia esa sabiduría, de cada uno depende transitarlo, cada cual a su ritmo y sabiendo que perderse forma parte de encontrarse y que siempre es posible retomarlo si erramos más de una vez el paso.

Las Cuatro Nobles Verdades

En su camino de evolución Buda descubrió lo que luego llamó las Cuatro Nobles Verdades:

  1. Toda existencia es insatisfactoria.
  2. El sufrimiento proviene del deseo, del apego y de la ignorancia.
  3. El sufrimiento y la insatisfacción pueden cesar.
  4. El camino para la cesación del sufrimiento es el Octuple Sendero.

Lo que estas verdades expresan es que tendemos a apegarnos a estados pasajeros que son incapaces de satisfacernos. Todo en la vida es impermanencia, desconocer esta realidad nos conduce al anhelo de lo que creemos que nos contentará y al dolor de la pérdida cuando la impermanencia nos recuerda que lo único que se mantiene en el tiempo es la naturaleza cambiante de toda la existencia. Las personas que amamos dejarán de estar y nosotros dejaremos de estar para las personas que nos aman, las circunstancias se modifican todo el tiempo y la felicidad que sentimos hoy será la tristeza del mañana.

La vida es una rueda que no deja de girar y terminamos mareamos e inmersos en el sufrimiento si no logramos saltar fuera y observar ese movimiento con distancia y desapego.​

Desde una apreciación "occidental" el budismo al afirmar la realidad del sufrimiento, de la vejez y de la muerte, parece "un bajón", una filosofía negativa ¿verdad? Sin embargo, Buda no hizo más que mostrar la realidad de una existencia que intentamos negar. Buda no está ni a favor ni en contra de una vida de satisfacción, solo nos recuerda que quien se aferra a la ilusión de permanencia, terminará desilusionado tarde o temprano. No podemos obviar la realidad de la muerte, de la vejez y la enfermedad. Sin embargo, en una sociedad como la nuestra que promete juventud eterna, que niega la muerte e incluso intenta engañarla y que ataca la enfermedad sin siquiera escucharla, llegamos a ver la muerte como muy lejana y tenemos la infundada fantasía de ser eternos e indestructibles. Ser conscientes de nuestra finitud e impermanencia es una invitación a vivir la vida con plena consciencia y hacer del privilegio de transitar una vida humana, un aporte interesante a la existencia propia y ajena.

El Octuple Sendero, camino para erradicar el sufrimiento

Buda enuncia sus cuatro nobles verdades, pero no se queda allí, da un paso más allá... propone un método para evitar el sufrimiento. El camino que nos señala Buda para dejar de girar en esa rueda consta de ocho peldaños y él lo llamó Óctuple Sendero: Visión Correcta, Pensamiento Correcto, Habla Correcta, Acción Correcta, Medio de Vida Correcto, Esfuerzo Correcto, Atención Correcta y Concentración Correcta.

Si orientamos nuestra vida según esta ética, tendremos claridad mental y paz espiritual para transitar nuestra existencia sin sufrimiento y sin dañar a los demás. Podríamos decir que la primera parte de este camino está orientada a evitar causar daño a los demás y la segunda parte a trabajar nuestra mente para no dañarnos con las impurezas mentales que nos afligen, nos acosan, nos atormentan y nos generan enfermedad. Sin embargo, no dañar a los demás es también no afectarnos a nosotros mismos ya que toda acción negativa ejercida hacia los demás con la intención de dañar, sufrirá las consecuencias inevitables de la ley del karma: causa – efecto. Como dice el refrán: "quien cosecha vientos recoge tempestades…" A veces estos efectos no son visibles en el corto plazo tal como una semilla tiene su tiempo de latencia, las consecuencias de una acción necesitan condiciones para que acontezcan. Sin embargo, tarde o temprano el manzano dará manzanas igual que la ortiga dará sus espinas.

La ley del karma trasciende la justicia humana. Se apoya en la siguiente verdad fundamental:

"cada ser humano es responsable y heredero de sus propias acciones"

No debemos asociar el karma a ninguna maldición, ni tampoco a una entidad externa a nosotros mismos que castiga o que premia. El karma es una ley basada en la más objetiva realidad que define que toda acción u omisión tiene sus consecuencias. No hay nada de magia ni maleficio en esta ley que de tan básica nos cuesta entender. Considerar la ley del karma es actuar de acuerdo a una ética interna a la que podemos atender o ignorar. Es una elección de vida, que define un estilo de vida. No ha de ser una obligación auto-impuesta originada por temor a la represalia. Pues no hay nadie mirando desde arriba para hostigarte o condenarte. Se trata de cultivar una paz interna y una calma mental que es lo más parecido al paraíso prometido pero aquí en la tierra, del mismo modo que no hay peor infierno que una mente atiborrada de malos pensamientos y perturbación emocional.

Se hace camino al andar... y deja huellas

El Óctuple Sendero es el camino para hacer de la filosofía budista una práctica. No es un camino lineal, sus ocho peldaños se van desarrollando de manera simultánea. Cada peldaño ayuda al cultivo de todos los demás. La sabiduría, el comportamiento ético y el entrenamiento para des-condicionar la mente, son los tres grandes núcleos de este sendero.

Dentro de la Sabiduría:

1- Visión correcta.

2- Pensamiento correcto.

Dentro del Comportamiento ético:

3- Habla correcta.

4- Acción correcta.

5- Medio de vida correcto

Dentro del Entrenamiento de la mente:

6- Esfuerzo correcto.

7- Atención correcta.

8- Concentración correcta.

Para comprender estos principios aplicados a la vida cotidiana, los invito a seguir la lectura teniendo como referencia esos ocho peldaños (8) que recién he enunciado.

A mí me gusta pensar este sendero de abajo hacia arriba, es decir partiendo del entrenamiento de la mente.

El entrenamiento de la mente es a lo que yo llamo “trabajar sobre si”. A través del esfuerzo correcto (6) uno puede depurar su mente de las oscuridades que le impiden ver con claridad. El budismo llama Kilesas a las tres principales impurezas mentales que nos nublan la mente y nos impiden pensar con claridad, estas son: la ignorancia, el apego y la aversión. 

En nuestra vida de todos los días, nos apegamos a pensamientos insanos, a emociones disfuncionales, a creencias que nos dañan, así como también a través de la aversión, tendemos a exagerar las cualidades negativas generando más dolor y perturbación.

Una mente sin entrenar es presa de muchos estados mentales que empañan su brillo natural.

La atención correcta (7) entrenada a través de la meditación y las pausas diarias, nos ayudan a des-identificarnos de los contenidos de nuestra mente. Con una mente serena podemos llegar a un estado de concentración correcta (8), y desde este estado somos capaces de dejar de reaccionar al entorno como autómatas y comenzamos a accionar sobre el ambiente siguiendo la ética de no dañar.

A partir del trabajo personal uno logra comprender que en este mundo hay más ignorancia que maldad. Cuando uno despierta ya no busca revancha sino actuar en coherencia, ya no aspira a tener razón, prioriza la paz y la benevolencia.

La mente es el origen de cualquier comportamiento. De una mente entrenada nacerán por derivación comportamientos éticos:

Las acciones correctas (4) incluyen abstenerse de destruir la vida, de tomar lo que no es dado, de actuar desde la deslealtad y el engaño.

El habla correcta (3) supone comprender que con la palabra podemos dañar una enormidad. Prestar atención a las palabras es cuidarnos de difamar, de mentir, de hablar de modo agresivo o conversar de lo insustancial.

Cuando hables procura que tus palabras mejoren el silencio

Habla creando concordia donde hay discordia, habla palabras tranquilizadoras para el oído de una persona ansiosa, enuncia palabras afectivas para quien las necesita, pronuncia palabras dignas de atesorar a quien se encuentra desconcertado y abatido. Con la palabra podemos hacer mucho daño y también podemos hacer un gran beneficio.

En mi profesión como psicóloga la palabra sana, acompaña, serena, calma, contiene, advierte y es también liberación. Y allí encuentro yo un medio de vida correcto (5), aquel que va de acuerdo con los valores en los que creo. Desde esta filosofía es muy importante procurar ganarse el sustento aportando a un buen propósito e interrogarse cuando uno hace lo que hace ¿a qué estoy contribuyendo con mis horas de trabajo? ¿haciendo qué me gano mi sueldo?

No es algo menor si queremos actuar en congruencia con los valores de esta ética milenaria que bien valen y más que nunca para esta época de delgadas fronteras entre lo que es cuestionable y lo que no.

Por último, llegamos al punto de inicio en donde todo vuelve a empezar y se correlaciona con lo demás.

La visión correcta (1) se refiere a la comprensión de las Cuatro Nobles Verdades, al entendimiento del sufrimiento, de su origen y de su extinción.

El pensamiento correcto (2) refiere a orientar nuestras conversaciones internas hacia una serena libertad, ligada a la bondad y la compasión de todos los seres sintientes.

El budismo nos recuerda que lo que hoy somos es resultado de lo que hemos pensado y de cómo hemos obrado. Así como nuestro futuro será consecuencia de la ética que rigen hoy nuestras acciones. Entrenar la mente para poder ver con claridad nos allana el camino para no tropezar siempre en el mismo lugar y evolucionar hacia un estado de paz y serenidad que nace de la coherencia y la correspondencia entre el pensar, el decir y nuestro obrar.