El cielo no es menos azul porque las nubes nos lo oculten o los ciegos no lo vean. (Proverbio danés)
El termómetro de la satisfacción con vida marca niveles muy reconfortantes y saludables entre la población general. La excepción son aquellos que carecen de recursos básicos para poder sobrevivir o quienes están sumidos en el sufrimiento constante y pierden las ganas vivir. Numerosas investigaciones multinacionales confirman que alrededor del 85% de las personas afirman sentirnos satisfechas con la vida en general. Este mismo porcentaje de individuos no solo se declara razonablemente feliz, sino que al compararse con el resto del mundo, se considera más dichoso que "los demás" o que "los otros". De hecho, nuestro cerebro está programado para que sea así.
Si nos centramos en los españoles, estamos entre los diez más felices del planeta.
La actitud positiva de las personas ante la vida es perfectamente compatible con una amplia variedad de infortunios e inconvenientes, siempre que estos no resulten muy dañinos para la autoestima y el bienestar cotidiano.
Sobre el libro de Luis Rojas Marcos: Secretos de la Felicidad
http://youtu.be/DjzgjhSJ2Oc Me haces bien
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jueves, 31 de enero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Felicidad: Secretos
La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación
[...] desde el amanecer de la humanidad, los genes que configuran el instinto de felicidad han promovido los temperamentos más sintonizados con las emociones agradables o las experiencias dichosas, sumándose al proceso de selección natural que premia las cualidades beneficiosas para la prolongación de la esperanza de vida. Por ello no debemos olvidar que muchas de las conductas gratificantes también nos ayudan a sobrevivir. En este sentido, la felicidad es el premio que recibimos por obedecer a nuestros impulsos naturales que favorecen nuestra supervivencia.
La propensión a sentirnos dichosos se plasma continuamente en nuestras relaciones afectivas y en las actividades que llevamos a cabo como seres creativos. Tal propensión es también evidente en los valores culturales, las normas sociales y las creencias que albergamos. El instinto de felicidad se complementa, además, con estrategias protectoras que aprendemos y practicamos a lo largo de la vida.
La satisfacción con la vida no está reñida con las preocupaciones o los contratiempos cotidianos.
Poco a poco se va entendiendo también la influencia de ciertos genes concretos sobre la satisfacción con la existencia: recientemente, genetistas como Avshalom Caspi y sus colegas han descubierto un gen, denominado 5-HTT, implicado en la distribución en el cerebro de la serotonina, la hormona que regula nuestro estado de ánimo. Cuando este gen se daña, la persona se hace propensa a los principales impedimentos o barreras de la felicidad: el desánimo, el estrés psicológico y la ansiedad.
En conjunto, los estudios sobre la influencia de los genes demuestran que el ADN heredado de nuestros progenitores determina aproximadamente el 40% de los protectores de nuestra felicidad, como la salud, la autoestima, el pensamiento positivo, la sociabilidad, la extroversíón y otros rasgos temperamentales que nos predisponen a sacarle a la vida lo mejor que ofrece.
Extraído de fragmentos de la obra de Luis Rojas Marcos: "Secretos de la Felicidad"
[...] desde el amanecer de la humanidad, los genes que configuran el instinto de felicidad han promovido los temperamentos más sintonizados con las emociones agradables o las experiencias dichosas, sumándose al proceso de selección natural que premia las cualidades beneficiosas para la prolongación de la esperanza de vida. Por ello no debemos olvidar que muchas de las conductas gratificantes también nos ayudan a sobrevivir. En este sentido, la felicidad es el premio que recibimos por obedecer a nuestros impulsos naturales que favorecen nuestra supervivencia.
La propensión a sentirnos dichosos se plasma continuamente en nuestras relaciones afectivas y en las actividades que llevamos a cabo como seres creativos. Tal propensión es también evidente en los valores culturales, las normas sociales y las creencias que albergamos. El instinto de felicidad se complementa, además, con estrategias protectoras que aprendemos y practicamos a lo largo de la vida.
La satisfacción con la vida no está reñida con las preocupaciones o los contratiempos cotidianos.
Poco a poco se va entendiendo también la influencia de ciertos genes concretos sobre la satisfacción con la existencia: recientemente, genetistas como Avshalom Caspi y sus colegas han descubierto un gen, denominado 5-HTT, implicado en la distribución en el cerebro de la serotonina, la hormona que regula nuestro estado de ánimo. Cuando este gen se daña, la persona se hace propensa a los principales impedimentos o barreras de la felicidad: el desánimo, el estrés psicológico y la ansiedad.
En conjunto, los estudios sobre la influencia de los genes demuestran que el ADN heredado de nuestros progenitores determina aproximadamente el 40% de los protectores de nuestra felicidad, como la salud, la autoestima, el pensamiento positivo, la sociabilidad, la extroversíón y otros rasgos temperamentales que nos predisponen a sacarle a la vida lo mejor que ofrece.
Extraído de fragmentos de la obra de Luis Rojas Marcos: "Secretos de la Felicidad"
Darwin y la Felicidad
Pensar que el futuro es de color de rosa es algo tan biológico como las fantasías sexuales... La esperanza es tan natural como andar a dos patas. Lionel Tiger.
Darwin escribió con respecto al papel de su trabajo: "Aunque la mala salud ha arruinado varios años de mi vida, me ha salvado de las distracciones que producen la vida social y el mundo del entretenimiento", dijo al relatar su vida.
"Creyendo como creo que el hombre del futuro lejano será una criatura mucho más perfecta de lo que es ahora, considero inaceptable la idea de que el ser humano está condenado a desaparecer, especialmente después de haber experimentado un progreso tan continuado".
"Algunos escritores están tan impresionados con la cantidad de sufrimiento en el mundo que dudan si hay más miseria que dicha, dudan si el mundo en su totalidad es un lugar bueno o malo. A mi juicio, la felicidad impera".
Así pues, la selección natural, mediante la cual nuestros genes eligen los atributos físicos y mentales más útiles para la supervivencia y desechan los inservibles... Por tanto, el instinto de felicidad es un atributo favorecido por la fuerza evolutiva que nos induce a sentirnos razonablemente satisfechos con la vida y alimenta las ganas de vivir.
Luis Rojas Marcos: "SECRETOS DE LA FELICIDAD"
http://youtu.be/6ylUmIitDC8 Concierto de Tarja Turunen (extraordinario)
http://www.luisrojasmarcos.com/ Web Oficial de Luis Rojas Marcos
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