Aunque parezca extraño, que tu hijo mienta es una buena noticia. Entre los dos y los cuatro años, los niños y niñas empiezan a mentir, lo cual es un indicador de su estadio de desarrollo. Hasta entonces, para un niño pequeño la palabra cubo va pegada al cubo en sí mismo: no hay separación entre una realidad y la palabra que la nombra. Poder decir intencionadamente (y no por equivocación, que eso sí ocurre) "Esto es una pala" refiriéndose a un cubo es algo que no les cabe en la cabeza hasta que están más desarrollados. El cambio se da al descubrir que las palabras, los signos, se refieren a la realidad, pero no son la realidad misma. Entonces el niño disfruta al comprobar que, con las palabras, puede inventar la realidad. Como dijo Umberto Eco, "los signos son los que se utiliza para mentir" o, lo que es casi lo mismo, para crear. Por esta razón, los investigadores han comprobado que mentir a una edad temprana es un indicador de inteligencia.
viernes, 25 de enero de 2013
martes, 20 de noviembre de 2012
Paul Ekman: "Cazando el mentiroso"
El comportamiento de la persona que miente tiene siete actitudes básicas: la negación, la minimización (solo pasó una vez), la racionalización (todo el mundo lo hace), el distanciamiento (son cosas de la vida), el autoengaño y el querer controlar la situación, que puede llevarle a microexpresiones faciales delatoras; y el ataque personal al interrogador. El psicólogo Paul Ekman, el mayor experto en el significado de expresiones faciales y la mentira, ha sintetizado las emociones del mentiroso: el miedo a las consecuencias de que se sepa la verdad, el miedo a ser descubierto y el sentimiento de culpa por lo que se ha hecho y por el acto de mentir.
COMPORTAMIENTO DEL MENTIROSO. CAZANDO EL MENTIROSO. REDES.
5 personas ilustres de la mentira
El fabulador de fantasía creativa que disfruta aprovechándose de los más incautos y está el tramposo delincuente. Los hay con una psicopatía, los necesitados de atención y los mitómanos. Son cinco casos extremos:
1. Bernard Madoff fundó en 1960 una firma de inversión. El banquero, con fama de filántropo, fue detenido en 2008. El fraude alcanzó los 50.000 dólares.
2. El científico coreano Hwang Woo-Suk falseó sus investigaciones sobre la clonación humana. Science, que publicó dos de sus artículos, lo investigó y se retractó.
3. Lideró la asociación de víctimas del atentado del 11S. Se hizo llamar Tania Head, pero era Alicia Steve. No vivió el atentado, ni su marido murió allí. Pura invención.
4. Fantasía: Karl Friedrich Hieronymus, Barón de Münchausen. Adornaba sus recuerdos de guerra. Un síndrome asignado a personas que fingen enfermedades.
5. La doble vida: el francés Jean Claude-Romand, que en 1993, fingió durante 18 años que era médico y trabajaba en la OMS. Tenía respuesta para todo.
Son personas que mienten por sistema y tienen la habilidad para hacerlo, en palabras de Martínez Selva, "mucho y a lo grande".
