Que mejor forma de hacerlo que con un caso real. Mi compáñía de telefonía móvil me hizo una contraoferta cuando iba a cambiarme a otra. Me dijeron que las llamadas internacionales a fijos estaban incluidos en los minutos. Lo pregunté porque tengo amigos en Shangai. Así que he llamado y he estado un buen rato.
Ahora me llaman y me dicen que no pueden pasarme la factura por el banco por motivos logísticos. (Les debe dar vergüenza robar y mentir a la gente en el fondo). Bien, yo he cambiado a otra compañía. Por supuesto, alfombra roja y el móvil más virtuoso del mundo. Mientras tanto, la compañía antigua, como medida de presión, me ha quitado las llamadas, internet y sms. Después de 13 años, un matrimonio...
Mundo Bizarro le pondría como título a esta introducción a un post muy visceral. Que lo disfruten.
Rodrigo Córdoba Sanz, Psicólogo, Psicoterapeuta. Humanista, Gestaltista, Psicoanalista.
A mi me preocuparía más el desahucio moral, el desahucio de valores, el desahucio humano, el desahucio educativo y quizá el más grave y que ya estamos desenmascarando: el desahucio político.
