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Paz y Ciencia

jueves, 3 de diciembre de 2009

Krishnamurti: ¿Qué significa amar a otro?

Qué significa amar a otro

¿Saben ustedes lo que significa amar a otro? ¿Alguna vez han amado a alguien? El amor, ¿es dependencia, es deseo, es placer? Yo no amo a mi esposa, ella no me ama. Somos dos individuos separados. Podemos encontrarnos sexualmente; en lo demás, seguimos nuestros propios caminos particulares. ¿Comprenden, señores? ¿Existe el amor en este país? No pregunten: “¿Acaso existe en Europa?” Cuando quien les habla está en Europa, trata este tema allá. Pero como nosotros nos encontramos en este país, en esta parte del mundo, estamos hablando de eso aquí. ¿Hay amor en este país? ¿Aman ustedes a alguien? ¿Puede el amor coexistir con el miedo, o cuando cada uno está tratando de llegar a ser esto o aquello? ¿Puede haber amor cuando yo deseo convertirme en un santo y ella no, o ella quiere llegar a ser una santa y yo no lo soy? ¿Puede haber amor cuando cada uno está queriendo ‘llegar a ser’ alguna cosa? Por favor, entiendan todo esto; es la vida de ustedes. Cuando cada uno está deseando ‘llegar a ser’ alguna cosa, ¿cómo puede haber amor? ¿Es posible amar a alguien sin desear nada del otro, ni emocionalmente, ni físicamente, de ningún modo? ¿Es posible amar a la esposa sin requerir nada de ella? Ella puede sentir afecto por mí porque me necesita, porque tal vez sea yo quien trae el dinero a la casa; no estoy hablando de eso. Pero internamente, el amor no puede existir cuando hay apego. Si estamos apegados a nuestro gurú, no hay amor en nuestro corazón.

Esto es muy, pero que muy serio. Sin amor no existe una acción correcta. Hablamos de acción, desarrollamos muchas clases de trabajo social. Pero cuando hay amor en nuestro corazón, en nuestros ojos, en nuestra sangre, en nuestro rostro, somos un ser humano diferente. Cualquier cosa que hagamos entonces, tiene belleza, tiene gracia, es una acción correcta. Todo esto puede ser un conjunto de excelentes palabras que ustedes escuchan, pero ¿tienen esta cualidad que no puede ser cultivada ni practicada? Uno no puede comprarla a su gurú, no puede comprarla en ninguna parte. No obstante, sin esa cualidad somos seres humanos muertos. ¿Qué harán, pues? Por favor, formúlense esta pregunta, descubran por sí mismos por qué no existe esta llama, por qué se han convertido ustedes en semejantes mendigos. A menos que pongamos la propia casa en orden, nuestra casa ?que somos cada uno de nosotros- no habrá orden en el mundo. Podremos meditar por el resto de nuestras vidas, pero sin eso nuestra meditación no tiene significado alguno. Así que, por favor, esta pregunta se les formula con el mayor respeto. ¿Cuál es la respuesta de ustedes?

1 comentario:

Sunyata dijo...

Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

"Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

"¿Qué recogió ese hombre?" "Recogió un trozo de la Verdad", contestó el diablo. "Ese es muy mal negocio para ti, entonces", dijo su amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "voy a dejar que la organice".

Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede "descender" ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera.


Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/