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martes, 21 de enero de 2025

Marian Rojas: Encuentra tu persona vitamina

 

Ig: @psicoletrazaragoza

Rodrigo Córdoba Sanz 

Por la autora del bestseller Cómo hacer que te pasen cosas buenas con 350.000 ejemplares vendidos.

 ¿Por qué hay personas que nos hacen sufrir tanto y otras que nos generan confianza y cuya sola presencia nos reconforta? ¿Por qué hay gente que tiene tendencia a establecer relaciones complicadas y dolorosas? ¿Amamos como nos amaron? ¿Hay «algo» bioquímico detrás de la confianza, el apego y el amor? ¿Cómo podemos acertar a la hora de elegir pareja?

Estamos diseñados para vivir en familia y en sociedad, relacionarnos y querernos. Nuestra felicidad va a depender en gran medida de la capacidad que tengamos para mantener buenas relaciones con aquellos que nos rodean. Muchos, hoy en día, arrastramos heridas emocionales que nos impiden conectar de forma sana con el entorno. Encuentra tu persona vitamina te ayudará a comprender el vínculo con tus emociones, tu pareja y reconocer lo que sucede en tu interior.

lunes, 6 de febrero de 2023

CIENCIA


Probablemente una de las cosas que más te interese es escapar para siempre de la infelicidad, pero te será útil saber que la química de la infelicidad es tan necesaria como la que produce felicidad. El cerebro necesita las sustancias químicas de la infelicidad para advertir de amenazas y obstáculos, del mismo modo que precisa la química de la felicidad para llamar la atención sobre las oportunidades. Estamos diseñados para sobrevivir buscando sustancias químicas felices y evitando las infelices, pero no para seguir atajos que eliminen la búsqueda y la eliminación. Según el libro de «Los hábitos de un cerebro feliz» de Loretta Graziano.

No obstante, todos queremos ser felices, o al menos la mayoría. Así que si bien, no podemos evitar los momentos infelices, pero podemos propiciar las 9 cosas que las personas felices tienen en común:

1. Calidad de las relaciones. Un importante estudio siguió a cientos de personas durante más de setenta años, y se descubrió que los más felices (y más saludables) eran aquellos que mantenían relaciones sólidas con personas en quienes confiaban para apoyarlos. Esto ayudaba a niveles de serotonina en el cerebro.

2. El tiempo es mejor que el dinero. Se ha demostrado que las personas son más felices cuando tienen más tiempo que más dinero. Pareciera que tratar de abordar la vida desde esa mentalidad parece hacer que la gente esté más contenta.

3. El dinero ayuda. Las personas que tienen para pagar sus facturas mes a mes tenía considerablemente más felicidad. Sin embargo llega un momento donde más cantidad ya no significa más felicidad.

4. Las personas que se detienen a apreciar el momento, a bajarle a la velocidad del estrés diario y pueden disfrutar las pequeñas cosas, son más felices según los estudios recientes.

5. La generosidad ayuda a mejorar el estado de ánimo. Las personas que son voluntarios o apoyan a la filantropía tenían mejores niveles de satisfacción.

6. Hacer ejercicio ayuda mucho a mejorar el estado de ánimo, disminuye el índice de enfermedades mentales. Por ejemplo, el basketball ayuda con l) Dopamina: por ser juego/ lúdico .

2) Endorfinas: por hacer ejercicio.
3) Serotonina: Pasar tiempo con tus amigos, sentirte parte de algo.
4) Oxitocina: cuando amas el juego.

7. Las experiencias y la diversión. Las personas que gastan su dinero en experiencias como ir a escalar o viajar son más felices que las que las gastan en cosas materiales que no implican una experiencia.

8. Ayuda mucho estar en el presente en el momento. Varios estudios han encontrado que las personas que practican la meditación de atención plena experimentan un mayor bienestar y salud mental. También las personas que tenían un diario de agradecimiento experimentaron mayores índices de bienestar.

Además la psicología cognitiva habla de renunciar. «En la renuncia está la fortaleza, ésa es la vía regia hacia la felicidad» dice el autor, Rafael Santandreu. Y comprendo que es bastante difícil renunciar, porque a veces es renunciar a otras personas o a la misma salud, cuando enfermamos. «Me enfermé y viviré de la mejor manera que puedo esta enfermedad», parafraseando al autor.

9. Los amigos y el tiempo que tenemos con ellos ayuda mucho en el bienestar. Las interacciones con amigos casuales pueden hacer que las personas sean más felices, y las amistades cercanas, especialmente con personas felices, también pueden tener un efecto poderoso en tu propia felicidad.

jueves, 15 de septiembre de 2022

RAMÓN Y CAJAL

 



(Petilla de Aragón, España, 1852 – Madrid, 1934) Histólogo español. En 1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su padre había ganado por oposición una plaza de médico de la beneficencia provincial y había sido nombrado, además, profesor interino de disección. En un ambiente familiar dominado por el interés por la medicina, se licenció en esta disciplina en 1873. Tras sentar plaza en la sanidad militar (1874), fue destinado a Cuba como capitán médico de las tropas coloniales.

A su regreso a España, en 1875, fue nombrado ayudante interino de anatomía de la Escuela de Medicina de Zaragoza. Dos años más tarde, en 1877, se doctoró por la Universidad Complutense de Madrid; por esa época, Maestre de San Juan le inició en las técnicas de observación microscópica.

Poco después de concluir sus estudios, Santiago Ramón y Cajal fue nombrado director de Museos Anatómicos de la Universidad de Zaragoza (1879) y más tarde catedrático de anatomía de la de Valencia (1883), donde destacó en la lucha contra la epidemia de cólera que azotó la ciudad en 1885. Ocupó las cátedras de histología en la Universidad de Barcelona (1887) y de histología y anatomía patológica en la de Madrid (1892).

A partir de 1888 se dedicó al estudio de las conexiones de las células nerviosas, para lo cual desarrolló métodos de tinción propios, exclusivos para neuronas y nervios, que mejoraban los creados por Camillo Golgi. Gracias a ello logró demostrar que la neurona es el constituyente fundamental del tejido nervioso. En 1900 fue nombrado director del recién creado Instituto Nacional de Higiene Alfonso XII. Estudió también la estructura del cerebro y del cerebelo, la médula espinal, el bulbo raquídeo y diversos centros sensoriales del organismo, como la retina.

Su fama mundial, acrecentada a partir de su asistencia a un congreso en Berlín y gracias a la admiración que profesaba por sus trabajos el profesor Albert Von Kölliker, se vio refrendada con la concesión, en 1906, del Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus descubrimientos acerca de la estructura del sistema nervioso y el papel de la neurona, galardón que compartió con Camillo Golgi.

En 1907 se hizo cargo de la presidencia de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Un año después de la presentación de la técnica del formol-urano por Golgi, desarrolló su técnica del oro-sublimado, con la que se obtenían mejores resultados.

En 1920 renunció a la dirección del Instituto Nacional de Higiene y el rey Alfonso XIII autorizó la fundación del Instituto Cajal de Investigaciones Biológicas, que quedaría instituido dos años más tarde y al que Cajal dedicaría sus esfuerzos hasta su muerte, tras abandonar la docencia universitaria. Prueba de la intensa actividad que todavía desplegó Ramón y Cajal en este período es la publicación, en 1933, del trabajo titulado «Neuronismo o reticulismo» en la revista científica Archivos de Neurobiología, aportación que se considera su testamento científico.

Ramón y Cajal fue el creador, además, de una importante escuela, a la que se deben contribuciones esenciales en diversos campos de la histología y de la patología del sistema nervioso. Entre sus discípulos españoles destacan J. F. Tello, D. Sánchez, F. De Castro y R. Lorente de No. Su labor gozó de un amplio reconocimiento internacional, que no sólo se circunscribe a su época.

domingo, 17 de julio de 2022

EL ESPECTRO BIPOLAR

 


IG: @psicoletrazaragoza

Rodrigo Córdoba Sanz. Teléfono:

653379269

Sugerencia. Análisis de psicología social. Bipolaridad.

Los límites y los criterios exactos para definir el espectro bipolar nunca fueron del todo claros ni científicamente probados. Joel Paris, con una combinación excelente de experiencia médica, investigación académica y reflexión social, documenta en este estudio claro y riguroso el pernicioso impacto de las inercias y el sobrediagnóstico y explora tratamientos alternativos y menos lesivos para los pacientes que habitan esa región de confines ambiguos que es el espectro bipolar.
Además, el autor explica las diferencias entre trastorno bipolar y depresión sin manía, trastornos de la personalidad caracterizados por comportamiento inestable, y trastornos impulsivos a través de examinar la historia y la crítica sobre la medicamentalización excesiva de las enfermedades mentales.

domingo, 30 de enero de 2022

LA NO-DUALIDAD ☯️

 


Sri Nisargadatta Maharaj nació en Mumbai (o Bombay) en 1897. Sus padres, que le dieron el nombre de Maruti, poseían una humilde granja cerca del pueblo de Kandalgaon, y en ella pasó Maruti los primeros años de su vida, alternando la escuela primaria con la ayuda en las labores del campo.

Al morir su padre en 1915, el joven Maruti tuvo que salir para Mumbai donde tras un corto periodo como empleado abrió un pequeño comercio de bidis (cigarrillos liados a mano) casándose en 1924 con Sumatibai, quien le dio un hijo y tres hijas.

A los 34 años un amigo le presentó a quien sería su gurú: Sri Siddharameswhar Maharaj. Este encuentro cambiaría su vida para siempre. Tras un corto período de visiones y trances realizó el Ser, única Realidad y fuente del Amor que todo lo abarca.

Tomando entonces el nombre de Nisargadatta, decidió en un principio retirarse a los Himalayas pero pronto abandonó esta idea. Desde ese momento todo sucedió en su vida de un modo espontáneo, sin esfuerzo consciente alguno. Se ocupaba de su humilde negocio y en el tiempo que tenía libre hablaba a los buscadores que comenzaban a sentirse atraídos hacia él. Más tarde construyó una habitación para meditar encima de su tienda, por la cual, hasta el día de su muerte ocurrida en 1981, desfilarían miles de personas llegadas de todas las partes del mundo.

Vivió en Mumbai durante el resto de su vida, vendiendo cigarrillos en una tienda que había sobrevivido a su ausencia. Un pequeño grupo de personas se reunía a menudo en la tienda para escucharle hablar de la naturaleza no-dual de la realidad. Y, después de retirarse en 1966, daba charlas en su apartamento dos veces al día. Muchas de esas conversaciones fueron grabadas y transcritas, y unas cuantas fueron filmadas.

Maurice Frydman tradujo 101 Charlas y las publicó en la India en 1973 como YO SOY ESO. La temprana asociación de Frydman con Gandhi y Ramana Maharsi le había hecho famoso en los círculos espirituales, y a través de la promoción de sus libros introdujo a Nisargadatta a la gente de habla inglesa en todo el mundo. La aparición de este libro extraordinario, con una profunda resonancia, atrajo a tanta gente a Mumbai, que Nisargadatta decía con alguna exageración, "Solía llevar una vida muy tranquila, pero YO SOY ESO ha convertido mi casa en el andén de una estación de tren."

La maravillosa sencillez de su enseñanza ha convertido a Sri Nisargadatta Maharaj en uno de los principales maestros de la filosofía Advaita del siglo XX.

El amor dice: "Yo soy todo".
La sabiduría dice: "Yo soy nada".
Entre ambos fluye mi vida.

(Nisargadatta Maharaj: yo soy eso)

domingo, 23 de enero de 2022

ALEJANDRA. "yo ya estoy en otro mundo"

 




ALEJANDRA PIZARNIK
(1936-1972)
Alejandra Pizarnik (de nombre real Flora Pizarnik) nació el 29 de abril de 1936 en Buenos Aires (Argentina).
Su familia eran inmigrantes judíos de ascendencia rusa y polaca que se dedicaron en tierras argentinas al comercio de joyería.
Su madre se llamaba Rezla Bromiker y su padre Elías Pizarnik.
Tenía una hermana mayor de nombre Myriam.
Tras cursar estudios secundarios, la joven y tímida Flora, tartamuda y asmática, se sintió un tanto desorientada en su desarrollo académico, pasando por la Escuela de Periodismo y estudiando durante un tiempo Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires mientras se atiborraba de anfetaminas con el objetivo de no engordar.
Desde finales de los años 50, siendo financiada económicamente por sus padres, dedicó gran parte de su tiempo a la escritura y a la pintura, arte que aprendió junto a Juan Batlle Planas.
En el año 1960 se instaló en París, trabajando como traductora y estudiando en la Sorbona Literatura e Historia de las Religiones.
En Francia permaneció hasta el año 1964.
Amiga de Julio Cortázar, Octavio Paz y Antonio Beneyto, firmemente apolítica e influenciada en su lirismo por Antonio Porchia, los simbolistas franceses, en especial Rimbaud y Mallarmé, por el espíritu del romanticismo, y por los surrealistas, Pizarnik escribió libros poéticos de notoria sensibilidad e inquietud formal marcada por una insinuante imaginería.
Sus temas giraban en torno a la soledad, la infancia, el dolor y, sobre todo, la muerte

Su primer libro fue “La Tierra Más Ajena” (1955), editado en Botella Al Mar. Más tarde publicó “La Última Inocencia” (1956), volumen dedicado a su psicoanalista Oscar Ostrov, “Las Aventuras Perdidas” (1958), “Árbol De Diana” (1962), “Los Trabajos y Las Noches” (1965), “Extracción De La Piedra De La Locura” (1968) o “El Infierno Musical” (1971).
También escribió en prosa “La Condesa Sangrienta” (1971).
En un recorrido reflexivo y existencial que parecía predestinado hacia la enajenación y la muerte prematura, Alejandra Pizarnik terminó suicidándose con una sobredosis de seconal el 25 de septiembre de 1972. Tenía solamente 36 años.
Está enterrada en el cementerio de La Tablada de Buenos Aires.
Años después de su fallecimiento su obra pudo ser recuperada en “Poesía Completa” y “Prosa Completa”
.











OPTIMISMO: LUIS ROJAS

 
Luis Rojas Marcos. Psiquiatra. Psicología.


¿Qué es el optimismo?

"Hemos de explicar un poco lo que es el optimismo. Los escritores y filósofos del siglo pasado tenía una visión muy negativa del mismo, lo asociaban a la ignorancia y la ingenuidad. En la década de los 90 del siglo pasado empieza a estudiarse de un modo más científico, coincidiendo en el tiempo con la medicina de la calidad de vida. Ya no se trata sólo de curar enfermedades sino de mejorar y alargar la vida. En farmacología la primera medicina que va en esta dirección es la píldora anticonceptiva. También comienzan a analizarse los beneficios del ejercicio físico. En este contexto, el optimismo se pone bajo la lupa y se descubre ligado al concepto de esperanza -pensar que lo que deseamos va a ocurrir- y al descubrimiento del centro de control dentro de uno mismo -poder decirnos: 'yo soy capaz de hacer algo para salir de aquí y por protegerme', en vez de fiarlo todo a la suerte. Otro rasgo del optimismo está vinculado a la forma de explicarnos las cosas. Dado que el cerebro humano no funciona sin explicaciones, todos con el tiempo desarrollamos nuestro estilo explicativo, de modo que las personas más optimistas se caracterizan por no culparse ante los fallos y por pensar que el daño se va a arreglar. Y otro ingrediente del optimismo es la memoria biográfica positiva, es decir, centrarse en los buenos recuerdos a la hora de enfrentarnos a una adversidad".

miércoles, 12 de enero de 2022

Trastorno Afectivo Bipolar

 




El trastorno afectivo bipolar es una enfermedad que ocasiona cambios abruptos en el estado de ánimo. Estos cambios anímicos pueden ir desde la excitación y la euforia (manía) hasta la depresión y la desesperanza.

El trastorno afectivo bipolar también se conoce como trastorno maníaco-depresivo, o a veces, simplemente, como trastorno bipolar. 

Acerca del trastorno afectivo bipolar

El trastorno afectivo bipolar afecta tanto el estado de ánimo como la conducta. La persona que padece de trastorno afectivo bipolar pasa por estados emocionales extremos, que van desde la energía excesiva y la euforia hasta la depresión y los pensamientos suicidas. Sus estados de ánimo cambian bruscamente de un extremo a otro.

La persona que padece de trastorno afectivo bipolar pasa por estados emocionales extremos, que van desde la energía excesiva y la euforia hasta la depresión y los pensamientos suicidas.

El trastorno afectivo bipolar afecta a uno de cada 100 adultos en algún momento en la vida. Asimismo, afecta con mayor frecuencia a las personas entre 15 y 25 años de edad, y tanto a hombres como a mujeres.

Tipos de trastorno afectivo bipolar

Si padeces de trastorno afectivo bipolar, puede ser que se te diagnostique un tipo determinado de dicha afección.

  • Si experimentas un episodio de ánimo elevado seguido de depresión, es posible que se te diagnostique trastorno afectivo bipolar tipo 1.
  • Si experimentas episodios depresivos seguidos de un episodio maníaco más leve (hipomanía), es posible que se te diagnostique trastorno afectivo bipolar tipo 2.
  • Si tu estado anímico cambia rápidamente de la manía a la depresión, y luego de nuevo a la manía, es posible que se te diagnostique trastorno afectivo bipolar de ciclo rápido.
  • Síntomas del trastorno afectivo bipolar
  • Los síntomas del trastorno afectivo bipolar suelen manifestarse durante un tiempo determinado (un episodio) e incluyen ciertos patrones de conducta.
Manía e hipomanía (manía leve)
La persona que experimenta episodios maníacos puede:

sentirse con un ánimo inusitadamente alto
mostrarse irritable
manifestar mayor confianza en sí misma
estar más locuaz
distraerse fácilmente
carecer de criterio
no requerir muchas horas de sueño
Los episodios maníacos pueden durar períodos largos, por ejemplo, unos meses. Esto puede dar lugar a agotamiento físico, gastos excesivos y relaciones poco sensatas o inadecuadas.

Depresión
La persona que padece de depresión puede:

sentirse infeliz y ver la vida de forma negativa
perder interés en los demás y en lo que la rodea
perder la confianza
sentirse incapaz de tomar decisiones
tener dificultad para dormir
sentirse cansada
llorar la mayor parte del tiempo
aislarse de los amigos
 pensar en el suicidio

Síntomas mixtos

Aproximadamente, cuatro de cada 10 personas que padecen de trastorno afectivo bipolar tienen síntomas mixtos. Estas personas experimentan síntomas maníacos y depresión al mismo tiempo. Por ejemplo, pueden sentirse tristes, pero también tener mucha energía.

Psicosis

Al igual que con la manía o la depresión, la persona puede experimentar delirios (creencias falsas) y alucinaciones (oír, ver, oler o sentir cosas que no existen). Además, puede resultarle difícil comunicarse con los demás.

Ciclotimia

“Ciclotimia” es el término usado para referirse a ciertos cambios anímicos que no son tan graves como los del trastorno afectivo bipolar  tipo 1 o tipo 2,  pero que pueden durar más tiempo. La ciclotimia puede ser un síntoma temprano de trastorno afectivo bipolar.

Causas del trastorno afectivo bipolar

En la actualidad se desconocen las razones exactas por las que una persona puede desarrollar un trastorno afectivo bipolar. Éste pudiera desencadenarse debido a cambios en el sistema nervioso o en las sustancias químicas del cerebro; sin embargo, se cree que en el mismo intervienen diversos mecanismos.
 
Algunos factores aumentan las probabilidades de padecer de un trastorno afectivo bipolar:

  • Tener un familiar cercano con trastorno afectivo bipolar puede aumentar el riesgo. Si tu madre, padre, hermano o hermana sufre de dicho trastorno, tus probabilidades son, aproximadamente, 6/100 de padecer de trastorno afectivo bipolar tipo 1 y 3/100 de padecer de trastorno afectivo bipolar tipo 2.
  • Los acontecimientos estresantes, tales como la ruptura de una relación o una enfermedad física, pueden ocasionar un trastorno afectivo bipolar.
  • Un desequilibrio químico en el cerebro.
  • Diferencias estructurales en el cerebro.

martes, 30 de noviembre de 2021

Sufrimiento en el Budismo

 



«En el budismo, hablamos del decrecimiento de la neurosis, lo que significa decrecimiento del dolor derivado del ego«, asegura Chögyam Trungpa (Tíbet, 1940-1987), prestigioso y reconocido maestro del budismo y artista, fundador de la Naropa University de Boulder (Colorado) y autor de numerosos libros entre los que destacan El mito de la libertadPsicología budista, La verdad del sufrimiento Nuestra salud innata. Inmerso en el budismo no teísta, Trungpa nos invita –a través del empleo de un lenguaje muy asequible para los lectores noveles en budismo– a investigar acerca de nuestra propia experiencia, examinando nuestra noción fundamental de “sí mismo”.

El punto de partida son las denominadas Cuatro Nobles Verdades difundidas por el propio Buda (hace ya más de dos mil quinientos años): la verdad del sufrimiento, la verdad del origen del sufrimiento, la verdad de la cesación del sufrimiento y la verdad del camino. «Las Cuatro Verdades se dividen en dos grupos. Las dos primeras verdades […] implican el estudio de nuestra dimensión samsárica [samsara, en sánscrito, se refiere a nuestra existencia cíclica, es decir, al continuo ciclo de nacimiento y muerte que surge de nuestra ignorancia y se caracteriza por el sufrimiento] y de las razones por las que llegamos a ciertas situaciones o a determinadas conclusiones particulares sobre nosotros mismos. Las otras dos verdades […] implican el estudio de cómo podríamos trascender o superar el sufrimiento», escribe Trungpa en La verdad del sufrimiento.

El autor explica en la “Introducción” a esta misma obra que la sociedad actual vive inmersa en una suerte de “ansiedad básica”, provocada por una neurosis hija de un orgullo intenso y de emociones conflictivas y confusas. Deseamos mantener a cualquier precio una sensación vacía de felicidad y, en este sentido, «terriblemente engañados, creamos samsara –dolor y desdicha para el mundo entero, incluidos nosotros mismos–, aunque actuemos como si fuéramos inocentes». Al tratar sobre la Primera Noble Verdad (reconocer la verdad del sufrimiento), Trungpa aduce que «el dolor procede de la ansiedad, y la ansiedad procede de la neurosis. La palabra sánscrita para ‘neurosis’ es klesha, y la tibetana, nyönmongNyön significa ‘mala ventilación’ o ‘congestión’. Un grado alto de congestión nos lleva a la neurosis; es, de hecho, la neurosis». Y más adelante: «No hay alivio ni relajación cuando estamos en el mundo samsárico; siempre se está desarrollando algún tipo de lucha».

El maestro budista recuerda que Buda nos transmitió la manera en que debemos actuar a fin de superar esta ansiedad, así como el engaño en el que nos vemos sumergidos –y que conduce inexorablemente a la neurosis–. El camino lo conocemos gracias a Buda, y además, podemos llevarlo a la práctica. Chögyam Trungpa nos insta a hacernos conscientes del propio sufrimiento, de convertirlo en experiencia viva; actuar de otra manera supone, a juicio del autor, “la estupidez fundamental” que nos introduce definitivamente en la rueda de Ixión de samsara. En definitiva, «la práctica de la meditación [que, en este caso, se presenta como la solución a la neurosis] no persigue tanto el logro hipotético de la iluminación como el llevar una vida buena».

Aquellas Cuatro Nobles Verdades sobre el sufrimiento de las que nos habla el budismo se refieren a las enseñanzas que el Buda presentó en uno de sus primeros sermones tras su iluminación, y que fueron recogidos en el sutra que lleva por título «Girar la rueda del dharma». La primera verdad, la existencia del sufrimiento, sería aquella que recogería el nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, repletos de tristeza, ira, inquietud, preocupación, miedo y desesperación. La segunda verdad es la causa del sufrimiento, es decir, la ignorancia: no vemos la verdad de la vida, estamos atrapados en las redes del deseo y la insatisfacción. La tercera albergaría la comprensión de la verdad de la vida, que otorgaría el fin de la tristeza y haría emerger la paz y la alegría. Por último, la cuarta verdad tendría como contenido la consciencia del propio sufrimiento y su meta se situaría en la liberación de todo dolor. El tránsito de la primera a la última de estas verdades constituye la enseñanza principal de Buda.

sábado, 18 de septiembre de 2021

Guillermo Borja (Memo) Gestalt

 



Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Psicoterapeuta. Zaragoza Gran Vía Y Online. Teléfono: 653 379 269.                Website: www.rcordobasanz.es.                  Instagram: @psicoletrazaragoza


Última entrevista a Guillermo Borja "memo" el 13 de mayo de 1995 por Sergio René de Dios Corona, periodista mexicano.
Tomado de la página www.gestaltsu.blogspot.com.es
México

El amor y un maestro “no se buscan”, señaló el doctor Guillermo Borja. La mayoría de los conflictos que enfrentan las personas son porque desde niños nos han enseñado a mentir y a callar, a no ser claros y directos, indicó en entrevista que concedió el 3 de mayo de 1995. Al parecer fue la última que dio. Menos de tres meses después, en la noche del 10 de julio, falleció.


Discípulo del psiquiatra mexicano Salvador Roquet, pionero en los 60 de la investigación y uso de los alucinógenos en psiquiatría, que escribió el libro "Los alucinógenos: de la concepción indígena a una nueva psicoterapia", entre sus maestros estuvieron la sacerdotisa mazatleca María Sabina, la curandera mexicana Pachita, y Oswaldo, un militar blanco que los huicholes adoptaron y formaron como chamán.

El psiquiatra chileno Claudio Naranjo, autoridad mundial en Terapia Gestalt, meditación, eneagrama y disciplinas espirituales, escribió en su libro Gestalt sin Fronteras, testimonios sobre el legado de Fritz Perls: “Tengo el honor de que Borja se considere discípulo mío, aunque podría llamarlo (como Albert Hoffman al ácido lisérgico) mi ‘niño problema’. Aunque gran terapeuta, es muy escandaloso”. Su escandalosa “manera de provocar” era “amplificando” lo que el otro (el paciente) “quiere ocultar”, añade más adelante en la introducción a la entrevista que le hizo a Borja.

“Siempre les he dicho a mis maestros que yo nunca les he entendido nada, incluyendo a Claudio. Nada, nada de lo que dicen. Y ninguno se ha atrevido a decirme que ¿por qué estoy ahí? No lo cuestionan en lo más mínimo. Lo único es que les digo que yo he aprendido de estar ahí, a un lado de ellos, nomás para ver que a uno le gustaba dos cucharadas de azúcar y a otro, no”, señaló Borja, maestro de la transmisión directa del conocimiento, de la actitud de “estar ahí” a un lado del maestro, de aprender “sin librito”.

Como periodista, la entrevista a Borja pretendí publicarla en un diario de Jalisco, México. No fue posible. A 14 años de su muerte, Avenida 24 publica completa, en cuatro partes, lo que dijo “Memonio”, el “terapeuta maldito”:

-¿Cómo fue que se despertó en ti esa vocación por la psiquiatría?

- Mira, yo creo que no existen las vocaciones, para empezar. Más bien yo las tomo como algo que es una semilla, que es muy individual. Que, en parte, yo no siento tampoco como un don ni como una… genético; bueno, ni familiar, pues. Y tampoco social. Lo que sí, por lo menos para mí y en muchísima gente que he observado que anda en estos, y estos quiere decir pintores, escultores, poetas, músicos, que para mí pertenecemos al mismo, que te diré, pensamiento. Pero no, quizá no sea ni el mismo pensamiento… Uno va adquiriendo una visión diferente pero eso es algo personal. Bueno, yo llegué ahí por pura coincidencia; no hay otra. Yo no tengo ninguna relación. Yo soy de Guanajuato, yo no tengo ninguna relación de ningún tipo. El único contacto que yo recibí de mi madre era que le encantaba hacernos `limpias´, llevarnos a eso. Pero no se hablaba de nada. Ahí era como familiar, y era una vez a la Iglesia y otra a la `pirulera’. Eso fue mi primer contacto. Estas gentes son curadoras, curanderas. Entonces, pero no creas que yo quería ser `pirulero’. Ni por aquí me pasaba; era como algo que estaba integrado ya en mi vida. Bueno, el primer contacto que tuve fue a través de un chamán, coronel, maestro de West Point. Amigo de unos amigos míos, unos señores que me querían mucho. Entonces, me dijeron: `Guillermo, Oswaldo te va a llevar –se llamaba así, Oswaldo-, te va a invitar a que veas, para que empieces a trabajar, ya que tú estás interesado en eso, con un psiquiatra mexicano que es de fama mundial. Acaba de morir hace como dos semanas. El doctor Salvador Roquet, el pionero de la psicoterapia en el mundo con psicotrópicos. En esa época, en México, era legal. ¿Esto no hace ruido ahí (en el periódico)?

- No.

- En el mundo. El pionero, pues. En esa época se juntaban María Sabina, gentes así, conocidas como mujeres poderosas. Otra señora se llamaba Pachita, que ya murió también. Entonces, no se me puede olvidar a qué generación pertenezco. No la generación de una rebeldía… una rebeldía de otra manera, la rebeldía sin causa, pero tampoco había una causa qué buscar entre nosotros. Era, yo lo siento, que era el bienestar humano, personal, pero al mismo tiempo de grupo. Había una preocupación de la comunidad. Rocquet tenía unas comunidades allá, con los mixes, en la sierra de Oaxaca. Oswaldo tenía unas comunidades allá con los huicholes. O sea, había un interés. María Sabina hacía lo mismo. Todas estas gentes, siempre, yo las veía ahí, y así me colé. Con Salvador, pues, un maestrazo, pero nunca enseñó nada. Y Oswaldo igual. A todos los que te he mencionado, a mí nunca directamente me enseñaron, ‘decir esto’, ‘se hace por esto’, ‘esto es esto’, ‘esto lo otro’. Siempre ellos, bueno, éramos un instituto; yo era el más chiquillo, el más tonto. Daba clases el doctor porque se lo pedían mis compañeros. De hojas y esquemitas, pero yo no entendía ni madres, papacito. Yo me callaba, porque me daba un poco de pena. Porque yo (decía): ‘estoy de veras tapado’. Bueno, pero yo no soltaba a ninguno de mis maestros, papacito. Y toda mi participación, aparte de las sesiones que ellos dirigían en sus institutos, mi enseñanza, verdaderamente, era estar atentos a ver qué quería mi maestro; que si quería un café, que si había que llevar a los niños a la escuela, que había que llevarlos a la peluquería, que teníamos que salir porque se tenía que llevar un material, que se le estaba publicando un libro… así fue. Y en cada uno de ellos, así fue. Pero yo, lo que me interesaba, era la actitud. Hay una palabra que no me gusta mencionar: el manejo del poder. La habilidad, la calidad, que no se le escapaba nadie. Todos, unos clínicos brillantísimos. Roquet era el único universitario, pero todos los demás que te mencioné… Oswaldo, él también no era universitario. Los demás, analfabetas. Analfabetas de lo que pretendemos, que es el conocimiento…

-¿Académico?

- Académico, no. No, no. Cada uno hablando en su propio idioma. Y así fueron años y años. Oswaldo, pues como él era uno de los ancianos, pues de todas las comunidades huicholas, gracias a eso me metió. Él me decía que él era mi padre y que yo era su hijo. Entonces, me llevaba a caminar en el desierto. El desierto es tremendo, el de acá, de San Luis Potosí. Y las comunidades donde ellos están es lo más alejado que hay, porque los huicholes no fueron dominados por los españoles. La única que se salvó. Entonces, vivían lejesísimo, donde no se puede caminar, más que ellos son los únicos. Entonces, había cierto interés en ver lo que veía. Que se acercaba un búho, que se acercaba junto a la fogata un águila, que otro hablaba con las serpientes de cascabel, que si hacían una ceremonia llovía. Decía: ‘híjole, pues no se puede. ¿Cómo le hará este cabrón?’ Y así lo fui tomando como algo natural, pues eso es lo que hacer nomás. Muy sencillos, estas gentes. Todos mis maestros han sido siempre gentes muy simples, muy sencillos, muy directos. Limpios, liberados de la culpa, de la represión, de los prejuicios, principalmente. Y así fue. Después, aquí entra en esto Claudio (Naranjo). Él es una persona muy diferente a nosotros. Claudio es un erudito, de muchísimos conocimientos, tanto orientales como occidentales. Lo que se llama un erudito, erudito. Yo lo considero un sabio. Es lo que es la erudición, en otra palabra. Un hombre muy puro, muy transparente. Muchas veces yo lo acusé de que tenía una actitud de desprecio hacia gentes, que tú sabes como terapeuta si alguien llega así, con un problema quién sabe qué, como que se ablanda el corazón. Bueno, vamos a echarle una mano. No lo fumaba (Claudio), papacito. Decía: ‘oye, híjole mano… Claudio: pero ¿no se te hace deshumanizante lo que haces? No, es que no se me ocurría nada’. Sí, esa es la actitud de él: no se me ocurría nada. Me costó muchísimo trabajo entender eso. Me acuerdo cuando murió un amigo mío. Yo estaba aquí, en Guadalajara. Un derrame cerebral. Y, pues, salí corriendo. Ya estábamos ahí, en el velorio, y mis amigos, los discípulos de Claudio, estaban encabronadísimos con él. Y yo les dije: ‘¿Por qué compadre? ¿Qué pasó? Dice: ‘se me hace increíble que no haya ido a acompañarte’. Y dije: ‘pues a mí no me importa que no venga. Sí, así fue. ¿Deveras no? No porque me hubiera estorbado (Claudio); no, no, de ninguna manera. Estaban muy molestos, dos de ellos. Entonces, cuando ya terminó la ceremonia y me fui con él: ‘¡Hola Memo!’ Se levantó, estaba en un curso, a saludarme. Y ahí estábamos platicando. Dice: ‘oye, quiero hacerte una pregunta: ¿estás enojado conmigo? No, Claudio, ¿por qué? Pues porque han insistido tanto estos que te tenía que ir a ver, y a mí no se me ocurrió ir a verte. Dije: ‘qué bueno que no fuiste, porque me hubieras estorbado’. ‘Me lo supes’, dijo. Entonces, era como otro trabajo totalmente diferente a estos otros maestros que he tenido. Pero, mira, he tenido muy buen ojo para localizar maestros, pero esto no puede ser… ¿cómo fue el tu inicio de la pregunta? Esa vocación, no… La vida me los pone enfrente. Como que uno se enchufa, se encuentra, pero no se busca…

-¿Un maestro no se busca?

- No, ni el amor tampoco ¿eh? (Sonríe). El amor no se busca. Se pueden buscar las ganas de tenerlo, las pretensiones de vivir acompañado. El encontrar, bueno, pues, eso que siento aquí. ¿Qué?: híjole, ‘cuántos años solo’, qué sé yo, un rollo de esos. Puedes sumar todos los pensamientos que he dicho: son actos egoicos. No son de amor. No es como estas gentes que andan compulsivas en los cursos o leyendo libros o buscando a los maestros. Carlos Castaneda es la misma línea. Y yo no, no he buscado nunca un maestro; me han caído. ¿Por qué? Pues, mira, es muy fácil decir: ‘porque Dios me quiere’ o ‘tengo un ángel’ o… pero no, no me calza. Pues, ¿por qué me tocaron a mí? Pues, porque me tocaron. Sí, sí, sin ninguna otra pretensión. Hombre, me hubiera encantado decir: ‘mira, es que yo pertenezco a una tradición y en la última reencarnación pues ya me tocaba’. Se oiría muy bonito. Y hay muchos locos, pretenciosos terapeutas, que se la avientan así. No, no, no, no. Yo siempre les he dicho a mis maestros que yo nunca les he entendido nada, incluyendo a Claudio. Nada, nada de lo que dicen. Y ninguno se ha atrevido a decirme que ¿por qué estoy ahí? No lo cuestionan en lo más mínimo. Lo único es que les digo que yo he aprendido de estar ahí, a un lado de ellos, nomás para ver que a uno le gustaba dos cucharadas de azúcar y a otro, no, y rururun… eso sí, era una persona atentísima, que era estar atento a sus necesidades y a los horarios que ellos necesitaban. Y como yo sabía cuánto le duraba la energía de cada uno de ellos, aunque te parezca loco lo que digo, uy, tenía que administrarla. Y me escuchaban, me escuchaban. ‘¡Ay, qué bueno que ya llegaste Memo!, ¡vámonos!’. Entonces, así fue.

-¿Una enseñanza no formal?

- En el libro lo pongo, en el primer libro que escribí, hay el prefacio de los recono… no, no de los reconocimientos. Eso, del prefacio, de dónde viene mi enseñanza. Yo le pongo transmisión directa. ¿No sé si logras entender lo que significa la transmisión directa?

-¿Simplemente estar ahí?

- Sí.

- ¿Hacer acto de presencia?

- Y ellos igual. O sea, transmisión directa. Yo lo tomo así. No es de librito…

-¿Y tu enseñanza académica?

- Esa no se menciona ahí. ¡Vamos…!

- Ahorita nada más lo que es la enseñanza cara a cara, directa…

- Y yo creo que va más allá. Y es que es una energía que no es ni con los ojos ni con los oídos ni… Porque yo no les puedo enseñar. A ellos nunca les he enseñado nada. Ellos quizá hacen una serie de interpretaciones. Unos las han captado un poquito; otros, menos; otros, papanatas… pero el tipo de trabajo que yo hago… yo soy el primero que mete la cabeza a la guillotina, para empezar por ellos…

-A ver, amplíame eso.

- Mira, a ver, vamos a ver. Que el trabajo todo éste que te he comentado es tremendamente cruel con el que lo imparte, porque al que te dijo que te amaba, te va a corta la cabeza. Eso es lo cierto. Así…

-¿Autosacrificio?

- No, para nada. No. Por ejemplo, los discípulos, los pacientes que se querían morir por ti, al otro día se arrepintieron y te cortaron la cabeza, por todas las situaciones que pasaban internamente. Que yo no soy el tipo de terapeuta que me da miedo una amenaza de un paciente. El rollo de que si me quedo sin pacientes, de que si va a hablar de mí, qué va a decir la sociedad psicoanalítica.. ¿Me explico? A mí no me importa nada de eso. Y a esto me refiero: que la verdad es cabrona. Predicar la verdad, no creas que me estoy poniendo así, como de evangelista… estoy hablando de la verdad, así, de la verdad, el respeto, respeto. Para mí el respeto es ser claro y directo. Así de sencillo. Sí.

- ¿Es la honestidad?

-Sí. Ser claro y directo. Sin adornos, sin rollos, sin intelectualizaciones. Uno sabes que uno es un mentiroso de asco. Porque nadie se atreve a decir lo que piensa. Y andar uno adornándole, callándose, pero yo no creo que el callarse se logre transformar en verdad. ¿O sí? O que el callarse y mentir se logre transformar en salud. Si tú te callas algo con tu mujer o tu hijo o tu jefe, qué sé yo, una de serie de cosas, sale por un lado de la peor manera. Pero de que sale, sale. No hay posibilidad de que lo asimile uno o que tenga una buena digestión, y que no haya conflicto. La mayoría de los conflictos es por callarse… desde niño…

En el proceso de autoconocimiento de cada persona, el principal obstáculo que enfrenta es el miedo, el cual suele encubrir con mentiras, indicó el psiquiatra Guillermo Borja. Tener fe es no poder interferir ante la vida, aceptarla con su dolor y contradicciones, apuntó.

“No hay forma de escaparte de tu responsabilidad ante la vida; no hay forma de huir del dolor, imposible”, puntualizó.

Las crisis de la humanidad son “clases de análisis, de introspección, de fortalecimiento interno”, dijo en la entrevista que concedió poco antes de fallecer. Sentado, mientras disfrutaba un café, el autor de “La locura Lo cura” abordó diversos tópicos relacionados con el ser humano y su crecimiento personal.

El sufrimiento, como “la aberración de un narcisismo que no quiere sufrir”; el destino, y cómo “uno lo va construyendo cada instante”; el Eneagrama, como “las nueve formas de no vivir”; y de cómo la humanidad vive “la preparación de un parto”, son reflexiones legadas por Borja.

- ¿Parte de tu trabajo, o gran parte de tu trabajo, consiste en que el paciente o el discípulo, tal cual, exprese lo que trae adentro?

- Sí. A ver, la gente tiene mucho miedo, pero vamos a ver: si yo expreso, o tú, lo más temido: ¿Qué es? ¿Cuál es lo peor, así, que tiene uno que callarse? porque, bueno… Una tontería o prejuicio, ahí, que todavía se lo sigue creyendo y el pobre ni sabe que tiene un prejuicio. Toda la cosa inconsciente, y que las repuestas que él cree que está dando, no es él, no es él. El trabajo es larguito.

- ¿Cuáles son los principales obstáculos que regularmente tú descubres a través de una persona, un paciente o un discípulo en este proceso de autoconocimiento? ¿Por dónde se va atorando? ¿Por dónde se va saliendo o por dónde va avanzando?

- Bueno, independientemente de que cada quien tiene un toque individual, algo muy individual: bueno, yo creo que el miedo es el más fuerte. El miedo, y el miedo hay que encubrirlo, ¿no? Hay que pintar la fachadita, que no se le note, pues, que tiene miedo. No solamente es miedoso, sino encima falso. Por que imagínate la cantidad de energía que tiene que invertir para que el otro se lo crea, que está cagado de miedo. Pero es terrible la falsedad, porque la falsedad es lo que se necesita para encubrir el miedo, pero ningún ser humano acepta que es falso, porque todos traen las banderitas de la autenticidad, de ser así, íntegros. Bueno, para eso hay un mecanismo, hay que matar a la sensibilidad.

- Eso no lo entendí….

- La falsedad les sirve a las personas para que no noten los demás que son falsos, que son auténticos. La falsedad es como las películas, el personaje, y que los buenos actores o actrices logran convencer al público del personaje. Bueno, pues eso es lo que hacemos. Y luego ahí, como nadie quiere sentirse falso, inauténtico, entonces tiene otro mecanismo, que es la muerte de la sensibilidad, la muerte del amor, la muerte del afecto; del propio, para empezar. Bueno, pues, ya tiene la vida solucionada, ¿verdad?: Ni sabe que es miedoso, ni se le nota que es miedoso ni siente que es falso…. Terrible.

- ¿O sea que vivimos en la mentira?

- Total.

- ¿Y se trata de que el terapeuta le haga ver al paciente que él vive en la mentira?

- Que es falso, cobarde. Hay nueve maneras de huir; más bien dicho, hay nueve formas de no vivir.

Ahí son tres las que ya dije.

- ¿Los nueve del Eneagrama?

- Ándale, son las nueve maneras, pues, de no sufrir.

- ¿No sufre, pero sí sufriendo en el fondo?

- Claro, claro. Sí, sin trabajo nadie se infarta; digo todos se van a infartar. Bueno, dije eso nomás, pero lo que son las enfermedades psicosomáticas, el no éxito en los negocios, el fracaso afectivo ¿Qué mas? Bueno, hay tantos, los males del mundo.

- ¿Este tipo de neurosis se acrecienta en periodos como el que vivimos, de crisis total de valores, económica, política? ¿Cómo repercute esto a nivel de individuo, internamente?

- Mira, la humanidad, si tú haces un poco de historia, nunca ha estado bien. Bien en lo que nos gustaría. Y parece ser que existen épocas de la humanidad, con unos periodos específicos, de ese proceso de germinación y crecimiento de la humanidad, como en las plantas o en la evolución del mono hacia el ser humano, que se tardan décadas, centurias, para que suceda otra época. Claro, lo que vemos es espeluznante. Pero se considera que es necesario porque en el próximo periodo la humanidad va a estar ya preparada para no destruirnos. ¿Cuántos nos vamos a tardar? No lo sé, pero aun estas crisis y todo esto yo lo considero al revés: Son clases, son clases de análisis, de introspección, de fortalecimiento interno. Y yo no veo que hay responsabilizar a nadie. No sé cómo parezca por que lo digo yo, pero yo creo eso: La humanidad nunca ha estado bien. Tiene los contenidos, sí, que le gustaría a uno, no conocemos. Por eso se han escrito los cuentos y todas esas cosas, pero los buenos cuentos…. Pon a Gilgamesh, pon Las Mil y una Noches, pon a Homero… Todas las odiseas. ¿Qué es lo que cuentan? La tragedia. Y cuando creen que llegaron, no señor, hay que volver a empezar.

- ¿Entonces quiere decir que al igual que el ser humano la sociedad también necesita ese tipo de sacudidas?

- Sí.

- ¿Sí hay un parangón?

- Yo digo que sí, que está adentro, y que es mundial, pues. Como que es imposible energéticamente estar fuera de otra nación o de otro país; que aunque los políticos echen rollos, el ser humano tiene otros niveles, otros niveles de que existen…. Yo veo… Es que, mira, no sé si sea bueno, pero yo veo que es parte de algo.

- ¿De un parto?

- De un una preparación a un parto, puede decirse, claro. Que en diez años ya no va haber agua en quién sabe donde, que dentro quién sabe qué… ¡Pprrrrrrr!… Que el gas de estos cabrones que andan ahí locos, que… estamos hablando de una cosa, la fe.

- ¿En qué consistiría la fe?

- En que todo como está, está bien… (Se ríe).

- ¿Como que encierra mucha contradicción o ironía? ¿No?

- Es la vida. Esa es la vida. Esa es la verdadera enseñanza: las contradicciones. Mira te voy a platicar algo que vi en la televisión y dije: ‘¡Ay, me encanta!’ Como la vida, lo majestuosa, lo imprevista. Esto es lo que tiene mucho miedo el ser humano: Lo imprevista de la vida. Me imagino que los dos se enteraron de este bebito o bebita, fue una pinche revolución por la cantidad de dinero que se necesitaba para los implantes de los riñones o el hígado… Hígado, pero que era imposible por los recursos de familia. Bueno, hasta que el secretario de Salubridad, sí, de Salud, la coperacha, igual ir a Estados Unidos y la gente, se logró después de tres injertos, porque los dos primeros los rechazó. Bueno, pues salió perfectamente de la operación, y estaba en recuperación en Estados Unidos. ¿Y sabes qué le sucedió? Se resbaló de la escalera de su casa y tiene un derrame cerebral. Va a ser muy difícil sacarlo de ahí por que es un bebito… Y derrame cerebral y las complicaciones que tiene, hombre, ¡que se salve! ¿Pero qué te dice? En la escalera de su casa... ¡Cámara! ¿No? Hay dos: O te levantas y le mientas la madre a Dios o al que se le ocurrió hacer las escaleras, o a la vida… Para nada sirve hacer todo eso.

- Pero el hecho está ahí.

- Y esa es la fe.

- ¿Aceptar el hecho?

- No poder intervenir, interferir, ante la vida.

- ¿Implicaría aceptar un destino, entre comillas?

- No. Ese no es un destino: Esa es una escalera, el chiquillo se cayó y se fue de hocico. No le coloquemos cosas. No queramos meterle pensamientos mágicos. No, no es. Imagínate cuántas interpretaciones hay por accidentes o un no. El esoterismo no daría para tanto. ¿Sí me explico?

- En este caso, vamos, o en lo general, nos ocurren cosas en la vida, lo que sea; siempre hay una causa inconsciente, detrás, hay algo que se movió y ni cuenta nos dimos…

- ¿Y el niño?

- ¿No había algo detrás?

- ¡Todavía ni habla!

- ¿Y por el lado del esoterismo?

- Mira, eso ni lo leo, se me hacen mamadas… Que se lo habrán encontrado, no te preocupes, alguna…. Y si se mete a la astrología, más…. Yo no creo, el destino, para mí el destino uno lo va construyendo cada instante. ¿Inconscientemente? ¡Claro que existen esas cosa inconscientes! Lo que se llaman actos fallidos, y muchísimas cosas. Sí, hay muchas, pero yo no las veo tan trágicas…. Pero aún así, que sea un acto fallido, pues hay que aprender de ahí, consciente o inconscientemente hay que estar atento. No hay forma de escaparte de tu responsabilidad ante la vida, no hay forma de huir del dolor, imposible. Entre el dolor y el placer uno tiene que ponerse en la mejor posición posible, pero de que te va a doler, te va a doler.

- ¿Cuál sería esa mejor posición posible?

- Puedes aceptar el dolor, papacito, así. Sí, no querer cambiar la vida. Es que uno quiere que la vida cambie por uno, porque lo que menos le interesa es la vida a quien la está, supuestamente, defendiendo.

- ¿No resulta visto desde afuera como una visión pesimista?

- ¿Pero quién se escapa del dolor? Nadie. ¿Y del placer? Tampoco. Pero en mayor capacidad de no… no hay que equivocarse. Una cosa es el dolor y otra el sufrimiento. El sufrimiento es la aberración de un narcisismo que no quiere sufrir. ¿Por qué a mí? ¿Por qué a mi me sucedió esto? Y esa obsesividad de no querer soltar y aceptar que uno es uno más. Es muy fácil soltártela así: Que tú eres uno más….¡Ahhhh!… No es tan fácil. Y que te va a suceder todo, pero de ese todo no sé cuál te toque. Uno anda en una inopia, de alguna manera… Y el dolor es, pues, lo que sucede emocionalmente a cualquier ser humano, la aceptación de la pérdida de un ser querido, que las cosas no salen como uno quiere. Hay cosas difíciles de aceptar: La traición de los amigos, de aceptar la traición de las parejas… Pues todo eso, lo que es, que no queremos pasar por ahí, sería el dolor.

- ¿Cómo convertir el sufrimiento en dolor?

- Pues con Plácido… (Plácido Ramírez, terapeuta discípulo de Borja presente en la entrevista).

- ¿O sea descubrir las causas de qué me está provocando esto?

- Para empezar que estás mal. Que todo ese dolor... Digo, que todo ese dolor no es (ininteligible)…. es puro teatro, es puro teatro. Así de simple. Yo creo que tú ya los has vivido: Llega el primer amor y se termina. ¡Cállate! Si esta a la edad de los 12, 18 años, en el pensamiento lo primero que se te viene es el suicidio. Pensamientos suicidas. Amores así, de entrega, de pasión, como toda la brutalidad delos 18, que es una cosa bellísima, hermosísima. Así, como los caballos preciosos que son incontenibles. La brutalidad de la naturaleza. Hermosísima. Bueno, va uno creciendo y se da uno cuenta que no hay una sola mujer-estoy poniendo el ejemplo de la mujer, puede ser cualquier cosa-, que hay mas mujeres y que te gustan muchas, y que te puedes relacionar. Y ahí va, ahí va, autoafirmándote y una serie de cosas. Después, o te casas… Todos esos rollos. Entonces, si tú lo analizas: pero, he pasado por tantas, he pasado por tantas, y en ese momento, cuando hace uno un alto en la vida, porque uno tiene que hacer un alto en la vida, por favor, pues qué traes en las manos. ¿Qué has hecho con tu vida? ¡Con la tuya! En ese momento, en ese momento, cuando haces la parada, tan necesaria, porque mira: Debe ser patético llegar a la agonía de uno mismo, a una edad avanzada, y no haber hecho nada por uno mismo. Es terrible, por que ahí nada de que una disculpita, nada que mi vieja se fue con el chofer…. Nada de nada. Es ¿qué hiciste con tu vida? Pues esa mugrosa pregunta, uno tiene que estar atentísimo, por que si yo te digo: ¿Qué quiere decir ese contenido? Es ¿quién eres tú? Para poder deducir después que quiero ir ahí… Y no echarle la caca a ninguno. Uno es uno y es responsable de uno. Y esto, aunque se escuche un poco como egoísta: No hay pedagogía mas grande en la vida que si haces lo que tienes que hacer en la vida- ahí incluye a tus hijos, hijas, a tu pareja, a tus empleados -, si tú haces lo que tú haces. Porque hacer lo que tú tienes que hacer y quieres hacer no es un acto de agresión hacia nadie, por que lo único que tú puedes hacer por ti es bienestar para ti. Pues con eso…

- ¿Hacerse responsable uno?

- Responsabilidad viene de su raíz, que es: respondo por mí, responsare...



¿Cuál es el final del camino, de atravesar el Purgatorio, el Calvario, en la vida? Muy sencillo: Tú, responde el psiquiatra Guillermo Borja, quien apunta el mal manejo de lo esotérico ocurre cuando "no se entra a la realidad" e indica que la democracia "es parte ya de la salud de una sociedad".
-¿A qué atribuyes, en este periodo que estamos platicando, el sufrimiento de tanta gente…? ¿Que hay detrás?, ¿qué está moviendo el ser humano?

-Que te digo que estamos en una época de la que está surgiendo otra.

-Aunque tú hablas al principio de que el esoterismo…

-¡Hombre, miraaa! Tengo mis estilos, y lo que…yo no estoy en contra del esoterismo, yo estoy en contra del mal manejo del esoterismo. Todos los grandes iniciados, todas las gentes sabísimas son esotéricos, todos. Pero es este mal rollo, no, no, no. Es parte de lo que estoy hablando, de echarle la mano a la humanidad. Y aparte ya es abierto, no es secreto. Ya, parece que la represión, que la no represión. Ya es parte de la salud del sistema también. Es como…tú llámale democracia o lo que sea, pero eso es parte ya de la salud de una sociedad...

-¿Tolerancia?

-Claro.

-¿En qué consistiría el mal manejo? ¿Nada más… tú hablas mucho del rollo? O sea, ¿vas a echarles el rollo pero no hacerles ver su realidad? ¿Que no despeguen los pies de la tierra?

-A ver, no te entiendo.

-¿En que consistiría el mal manejo del esoterismo?

-Eso, no entrarle a la realidad, la tierra, el hombre. Eso. Sí, eso, eso. La realidad.

-¿En estos avatares, en estos caminos del autoconocimiento del ser humano, que papae están desempeñando la psicología, desde Freud, la gestalt, la psicología transpersonal? ¿Por dónde va? ¿Cuáles son los caminos que está siguiendo la psicología ahorita, en la búsqueda, en la ayuda del ser humano?

--Bueno, no se puede negar que Freud, y hay un par más, importantísimos. Ellos fueron a los que correspondió la sacudida de la humanidad. Visionarios fueron. Pero hubo otros más visionarios, atrás: Los griegos, los grandes escritores, los poetas. Todos estos, los mitólogos, los que hicieron todas estas apología, que por algo Jung y Freud que fueron los que iniciaron esto, todo lo basaron en eso. Todo. Y hay una cosa, mira, el libro más antiguo escrito por la humanidad es un libro que no sé si conoces, que se llama Gilgamesh. La primera obra escrita por el ser humano. Ya más atrás no sabemos. Y, éste, el mismo rollo que sucede ahí, en Gilgamesh, es el rollo que está sucediendo ahorita. Vamos a ver: la humanidad nada más tiene un solo cuento, papacito. Tú, solo tienes un solo cuento. Y sé honesto, nada más te la pasas repite y repite el mismo rollo. El proceso de evolución es cambiar por todos los estilos literarios, de la tragedia, esperar un día a ver si uno llega allá, a la comedia. ¿Entonces dónde está? Pues yo creo que todos estos, porque Freud se metió en el rollo intelectual, después se vino todo lo instintivo pero a nivel corporal, que Freud ni se dio cuenta de que existía; Jung se metió en el rollo espiritual y en los arquetipos y todo este rollo; Skinner, pues en la modificación de conductas… Y cada uno fue aportando. Otro descubrió el existencialismo por estar enclaustrado como judío en Auschwitz. Como que, aparte cada persona descubre algo de sí mismo, desde lo que resolvió. No creo que un compositor hubiera compuesto nada más porque se le vino, sino que hubo muchas cosas, y principalmente estados interiores de desarrollo. No tanto emociones, sino cosas de de desarrollo interno.

-¿En estos momentos en que situación, que momentos atraviesa la psicología con Claudio Naranjo?

-Una cosa que es muy bella: no se puede…Bueno, él hace como un Concilio Ecuménico: Tenemos que entender que no se puede descalificar. Que cada uno aporte un grano, que hay mucha gente, que no hay que pelearse, que no hay que dogmatizar, que haya la libertad de decisión para a lo que la gente quiera ir. Yo le enseñé a él y a todos mis discípulos una cosa que se llama la transferencia múltiple ¿Entiendes? Que el terapeuta quiere la concesión ¿Si? Vente, ándale. ¡Y yo no! ¡Que vayan donde sea! ¡Que aprendan! ¡Que vean el asco de terapeuta que soy! ¡Los corro! Y les digo: ¡Tú tienes qué ir a otro proceso! Y ellos andan como locos: aquí, allá, con Claudio…Yo no sé si les haya servido, pero yo sí estoy convencido de eso, porque yo he visto las diferencias, pues. ¿A ver, bueno ,y éste lo que hace y eso? Que es eso es muy sano. Y que no me asusta que se vayan con otro ¿Por qué yo tengo que ser el mejor, el único? No, no, no..

-Hubo algo que me llamó mucho la atención. Cuando hablas de que Freud, Jung y todos ellos, desde sí mismos resolvieron algo, que es algo por lo que tenemos que trabajar. Lo atraviesan los artistas, no solamente los terapeutas, ¿para hacer consciente eso que descubrí, eso en mí, para luego plasmarlo en algo, en mi creatividad?

-Claro. ¿Tú sabes cómo llego Freud al psicoanálisis? ¿No lo conoces?

-No lo recuerdo.

-Bueno, pues se murió su padre y fue al velorio. Y cuando estuvo frente al féretro, se desmayó. Esto, en cualquier neurótico, diría: ¡Ay!, ¡el afecto! ¿No? Pobrecito, pero esto es en los contenidos que habla la gente, pobrecito; el haber desaparecido el padre, doloroso, traumático, pero Freud era una gente muy brillante, aparte porque era un maestro….Descubrió que odiaba a su padre… La honestidad de Freud, de que debía tener su buen trabajito ya que le cayera el veinte de ese tamaño. Pues a partir de ahí, dijo: 'Todavía debe estar salpicada con esto'. Después empezó a trabajar con la neurosis conversiva, la ceguera, la parálisis, y ahí fue. Entonces cada uno va aportando. Y ahorita el momento es… se habla de las psicología humanística, pero en la transpersonal hay un solo detalle que es lo que la determina de todas las demás, que es la que introduce lo místico al ser humano, la parte mistica del ser humano. Entonces, la psicología transpersonal, y Claudio, él enfatiza que hay una parte interna, que la hemos olvidado muchísimo y que en ese olvido hemos tenido muy mal negocio. Y que el ser humano es místico; no religioso, místico.

-¿Cuál seria la diferencia entre místico y religioso?

-Bueno, el religioso sigue a una institución, los preceptos, los conceptos… y lo místico es que no hay que tener ninguna regla para ser bueno, porque teniendo reglas ¡menos se hace bueno!

-Cuando mencionaste eso de la experiencia de Freud, el gran problema que creo tenemos todos es, en general, que nos da mucho miedo conocernos a nosotros mismos ¿Hasta dónde es utilizar mi propia basura para transformarla? Estoy hablando con el coco…

--Pues, con lo que tengas… A ver repítemela otra vez.

--O sea, creo que todos le tenemos miedo a lo que es vernos tal y cual, sin atrevernos a pensar, quizás, que detrás de esa basura, detrás de los que rechazamos, como fue el caso de Freud, que descubrió que él quería asesinar a su padre… ¿El descubrimiento de esa basura es como… estoy fantaseando… como el Edén que queremos pero que estamos pateando?

--Así es, así es. El problema es el calvario, sí, el calvario es lo que es bastante difícil, porque no se sabe, ni se ve el final, ni te lo garantizan, y pa´ atrás ya no se puede. Entonces entras en una desesperación, en una ansiedad, de: ¡Ay! ¿a ver a qué horas se acaba esto? Cinco años de terapia y yo no veo, me siento cada día peor… cosas así. Esos son los mecanismos que dificultan que muchos tratamientos y pacientes hagan un buen avance, pero no se ha llegado… ¿Cuál es el final del camino? Sencillo: Tú. No hay otro, no hay otro. Y que las cosas que van encontrar ahí… mira, yo no sé cómo se llama esta película que es muy bonita, la que anda en busca de la rosa, o no sé qué cosa. Un guerrero que va a buscar, creo, la verdad….y que le dan un espejo. ¿Pero qué era lo que buscaban? ¿La verdad? ¿El poder o qué? (pregunta Plácido)… pero de unos impedimentos como no tienes una idea. Una epopeya: se mueren y matan, y rururururua, y se burlan de él, una y otra vez, otra vez… Y ya cuando termina, la ceremonia y todo el rollo, ahí todos los monjes, venía otro que había cruzado el Purgatorio. Y, ese ya lo iban a investir, y le dan una caja. Y la da risa, se muere de la risa, porque es un espejo. Va por hay, va por hay la pregunta... Las dificultades, pues sí son, pero no creas que uno va encontrar muchas cosas (se ríe)… Nada. Y la psicología va en eso, de que la espiritualidad es lo más importante. Y ya se habla por todos lados. En las televisiones no sé cuántos programas hay de diferentes religiones, todo el día...