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jueves, 16 de marzo de 2023

VIKTOR FRANKL: SENTIDO A LA EXISTENCIA


Instagram: @psicoletrazaragoza

1. Biografía

Soy del tiempo y de la ciudad de Freud, pero no pienso como él.

Viktor Frankl

Viktor Emil Frankl (médico, psiquiatra, neurólogo, filósofo, escritor, alpinista, dibujante hábil, dramaturgo de una sola obra) nació en Viena el 26 de marzo de 1905 en el seno de una familia judía practicante. Desde los tres años expresó su deseo de ser médico. También a muy temprana edad mostró una inclinación particular por la reflexión filosófica, ante lo cual fue llamado por algunos «el pensador», e incluso «señor filósofo».

Un tema recurrente en él desde sus años escolares fue la pregunta por el sentido de la vida, que por lo demás ha sido una de las preguntas que se ha planteado la humanidad desde lo más antiguo de la historia, con lo cual podemos ver la importancia elemental de dicho cuestionamiento. A los 16 años Frankl impartía conferencias y compartía sus reflexiones al respecto.

Adolescente aún, solía allegarse al Prater, un famoso parque de Viena, junto con sus compañeros de escuela, con quienes entablaba discusiones sobre temas que le apasionaban —como la filosofía, la psicología aplicada y la experimental, el psicoanálisis, etc.—. Asimismo leía sobre estos temas y acudía a conferencias, charlas y clases nocturnas de psicología en la escuela para adultos, por lo que podemos suponer que este periodo es el antecedente primigenio de su deseo por encontrar las relaciones entre psicología y filosofía.

Por aquellos años (1921-22), Frankl comenzó a tener comunicación epistolar con Sigmund Freud, quien decidió publicar en la Revista Internacional de Psicoanálisis en 1924 un artículo enviado por el joven estudiante. Un año después, tras el desencanto por lo que él consideraba la estrechez y los reduccionismos del psicoanálisis, Frankl traslado sus intereses a la otra opción terapéutica de que podía echar mano: la psicología individual de Alfred Adler, con quien se formó como psicólogo individual, obteniendo su certificado a los 21 años. En esta escuela terapéutica Frankl se sintió más a gusto y comenzó a desarrollar su pensamiento, el cual incluía, ahora de manera explícita, la reflexión entre psicoterapia y filosofía. Un antecedente de esto se puede encontrar en el artículo publicado por la Revista Internacional de Psicología Individual en 1925.

En el seno del grupo adleriano, Frankl conoció a los médicos Rudolf Allers y Oswald Schwarz, a la postre sus maestros y amigos, quienes tuvieron una influencia decisiva en su formación médica, experimental, psicoterapéutica y, muy importante de resaltar aquí, filosófica. Allers fue un reputado filósofo escolástico, fenomenólogo y, a decir de algunos, precursor legítimo de lo que hoy conocemos como análisis existencial; Schwarz era reconocido por sus conocimientos de urología y filosofía existencial, iniciador de la medicina psicosomática.

Debido a diferencias irreconciliables en la perspectiva antropológica, ese mismo año, Allers y Schwarz se separan de Adler, poco tiempo después lo haría el propio Frankl. A partir de entonces comienza a desarrollarse la que posteriormente será reconocida como la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia: el análisis existencial y la logoterapia. (La primera escuela era la psicoanalítica y la segunda la de la psicología del individuo).

A más de lo que pudo aprender directamente de la perspectiva filosófica de estos maestros, en el año de 1927 Frankl entró en contacto con el pensamiento de un filósofo que es fundamental para comprender el análisis existencial y la logoterapia frankliana: Max Scheler, a quien reconoce como «mi gran maestro (…) fue entre todos el que más influyó en mí». De cualquier manera, el encuentro con el filósofo muniqués supuso un bálsamo para Frankl, quien por entonces atravesaba un periodo de alta angustia existencial (una de sus primeras “neurosis noógenas”), debido al predominante cinismo y nihilismo de la época. La obra de Scheler le condujo a una «reevaluación del proceso por el que atravesaba».  Particularmente, dos obras schelerianas marcaron esta fase de pensamiento de Frankl: la Ética —la cual llevaba consigo a todos lados «como una Biblia» — y De lo eterno en el hombre.

La influencia del pensamiento scheleriano (con su fundamento del poder de oposición espiritual con el que la persona puede hacer frente a la realidad atroz) sirvió para ayudar a Frankl a sostenerse de pie en una de las vivencias más desgarradoras de su vida: el internamiento en los campos de concentración y exterminio de los nazis durante la segunda gran guerra.

En los campos de concentración Frankl perdió a toda su familia (padre, madre, hermano, cuñada, esposa; sólo le sobrevivió su hermana quien logro huir antes del internamiento). A su regreso a Viena unos meses después de la liberación de los campos, Frankl busca reconectarse con sus antiguos amigos, con otros colegas, con su profesión, con algo que le permitiera afrontar el dolor por la pérdida de sus seres queridos. Frankl necesitaba contención y la encontró. A través del servicio y de retomar sus escritos inconclusos fue como pudo sostenerse en el dolor y encontrar un sentido a todo aquello. En este periodo sucedieron dos acontecimientos que cambiaron el rumbo de su vida para siempre: escribió el libro que hoy conocemos con el título de El hombre en busca de sentido y conoció a Elly, la mujer que, a decir de él mismo en una nota póstuma, lo convirtió de «un hombre que sufría en un hombre que amaba» 

A partir de entonces —todavía 1945— Frankl se dedicó a difundir el mensaje de la logoterapia, a pesar de todo, sí a la vida… el cual sonará aún más necesario en aquellas épocas en que mucho había quedado destruido, sobre todo la esperanza y la responsabilidad humanas. En lo personal, Frankl denominó el periodo de encierro en los campos de concentración como su experimentum crucis. Ahora liberado, podía dar testimonio vívido, constatar sus intuiciones juveniles, a partir de sus vivencias y observaciones de la vida en los campos, de que la vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia, no importando lo trágica y absurda que parezca; y aún más, Frankl confirmó que, entre sus compañeros de encierro, los que tuvieron más oportunidad de sobrevivir, entre muchas otras cosas fueron los que vislumbraban una misión particular hacia el futuro, un sentido que la vida les anunciaba, con lo cual se hacía realidad palpable la frase de Nietzsche tan citada por nuestro autor: «Quien descubre un para qué vivir, es capaz de soportar casi cualquier cómo». Sentido y actitud ante la vida, sean cuales sean sus circunstancias, suenan como campanas anunciantes de una vida plena.

Ya en 1946, al haber reelaborado su manuscrito fundacional sobre logoterapia, Frankl lo presenta como trabajo de oposición para obtener la plaza de docente de la Universidad de Viena. Asimismo, por intermediación de un amigo, logra convertirse en Director del Hospital Policlínico de Viena, puesto que ocuparía durante veinticinco años.

Además de la dirección del hospital y de la publicación de sus libros, Frankl comenzó a ser solicitado como conferenciante alrededor del mundo. Era conocido por muchos como un orador nato, convincente y apasionado; y también se comenzaba a conocer y difundir su obra, y mucha gente estaba dispuesta a escucharlo. Comenzó así el periplo de Frankl en los cinco continentes, recorrió el mundo en varias ocasiones, siempre para difundir el mensaje de la logoterapia y el análisis existencial.

Resultado de su obra, recibió más de veinte doctorados honoris causa por prestigiosas universidades en todo el mundo. Hablo casi en cualquier rincón del mundo, desde América hasta Oceanía, con múltiples escenarios en África, Europa y Asia.

Sus propuestas no fueron siempre tan bien recibidas y reconocidas, pues para algunos el debía tomar posturas diferentes, sobre todo respecto al holocausto y a sus perpetradores. En este sentido Frankl siempre se mantuvo firme, sostuvo que él no estaba de acuerdo en cualquier propuesta que implicara un señalamiento colectivo del pueblo alemán. Sostenía que sólo podíamos reconocer dos tipos de seres humanos, los decentes y los que no lo eran, y que todos ellos se encontraban en personas de cualquier raza, credo o postura política. Por ello, siempre defendió a personas que eran perseguidas para ser juzgadas tan sólo por su pasado nazi, incluso escondiéndolas en su propia casa, pues él las consideraba personas «decentes» que pese a su afiliación habían siempre defendido y asistido a quienes los necesitaban, sin importar su raza o credo. Esta fue una de las tareas que Frankl se trazara aún estando en los campos de concentración, se dijo a sí mismo que si sobrevivía haría lo posible por ayudar a quienes él consideraba dignos de esta ayuda.

Después de los campos de concentración, Frankl vivió todavía 52 años más, durante los cuales se dedicó fervorosamente a fundamentar, sistematizar y comprobar científicamente sus intuiciones y hallazgos respecto al sentido, a la responsabilidad humana y a la facultad de esta humanidad para hallar y desear tal sentido.

En 1997 Viktor Emil Frankl fue intervenido para una cirugía de corazón, la cual soportó a sus 95 años, sin embargo, jamás logró regresar a la conciencia, y el 2 de septiembre murió. Podríamos sintetizar su vida como él mismo lo reconociera alguna vez, de la siguiente manera: «Encontré el sentido de mi vida en ayudar a otros a encontrar el suyo sentido».

jueves, 15 de septiembre de 2022

RAMÓN Y CAJAL

 



(Petilla de Aragón, España, 1852 – Madrid, 1934) Histólogo español. En 1869 su familia se trasladó a Zaragoza, donde su padre había ganado por oposición una plaza de médico de la beneficencia provincial y había sido nombrado, además, profesor interino de disección. En un ambiente familiar dominado por el interés por la medicina, se licenció en esta disciplina en 1873. Tras sentar plaza en la sanidad militar (1874), fue destinado a Cuba como capitán médico de las tropas coloniales.

A su regreso a España, en 1875, fue nombrado ayudante interino de anatomía de la Escuela de Medicina de Zaragoza. Dos años más tarde, en 1877, se doctoró por la Universidad Complutense de Madrid; por esa época, Maestre de San Juan le inició en las técnicas de observación microscópica.

Poco después de concluir sus estudios, Santiago Ramón y Cajal fue nombrado director de Museos Anatómicos de la Universidad de Zaragoza (1879) y más tarde catedrático de anatomía de la de Valencia (1883), donde destacó en la lucha contra la epidemia de cólera que azotó la ciudad en 1885. Ocupó las cátedras de histología en la Universidad de Barcelona (1887) y de histología y anatomía patológica en la de Madrid (1892).

A partir de 1888 se dedicó al estudio de las conexiones de las células nerviosas, para lo cual desarrolló métodos de tinción propios, exclusivos para neuronas y nervios, que mejoraban los creados por Camillo Golgi. Gracias a ello logró demostrar que la neurona es el constituyente fundamental del tejido nervioso. En 1900 fue nombrado director del recién creado Instituto Nacional de Higiene Alfonso XII. Estudió también la estructura del cerebro y del cerebelo, la médula espinal, el bulbo raquídeo y diversos centros sensoriales del organismo, como la retina.

Su fama mundial, acrecentada a partir de su asistencia a un congreso en Berlín y gracias a la admiración que profesaba por sus trabajos el profesor Albert Von Kölliker, se vio refrendada con la concesión, en 1906, del Premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus descubrimientos acerca de la estructura del sistema nervioso y el papel de la neurona, galardón que compartió con Camillo Golgi.

En 1907 se hizo cargo de la presidencia de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Un año después de la presentación de la técnica del formol-urano por Golgi, desarrolló su técnica del oro-sublimado, con la que se obtenían mejores resultados.

En 1920 renunció a la dirección del Instituto Nacional de Higiene y el rey Alfonso XIII autorizó la fundación del Instituto Cajal de Investigaciones Biológicas, que quedaría instituido dos años más tarde y al que Cajal dedicaría sus esfuerzos hasta su muerte, tras abandonar la docencia universitaria. Prueba de la intensa actividad que todavía desplegó Ramón y Cajal en este período es la publicación, en 1933, del trabajo titulado «Neuronismo o reticulismo» en la revista científica Archivos de Neurobiología, aportación que se considera su testamento científico.

Ramón y Cajal fue el creador, además, de una importante escuela, a la que se deben contribuciones esenciales en diversos campos de la histología y de la patología del sistema nervioso. Entre sus discípulos españoles destacan J. F. Tello, D. Sánchez, F. De Castro y R. Lorente de No. Su labor gozó de un amplio reconocimiento internacional, que no sólo se circunscribe a su época.

jueves, 21 de julio de 2022

GESTALT PACO PEÑARRUBIA







Descripción

Reseña del editor

Solía decir Abraham Maslow que, si unos extraterrestres investigaran a la humanidad a través de los textos psicológicos y psiquiátricos, su visión de nuestra especie tendría por fuerza que ser patológica. « ¿Cómo es que la psicología, como ciencia de la personalidad, se ha ocupado tanto de lo deficitario y tan poco de los recursos, potencialidades y motivaciones altruistas y trascendentes de las personas?», se pregunta Francisco Peñarrubia en El oficio de escuchar. La respuesta a semejante laguna se encuentra en la psicología humanista, caldo de cultivo de la revolución de conciencia de los años 60 y génesis del vivaz panorama psicoterapéutico actual, especialmente en el ámbito de la terapia Gestalt, que Peñarrubia introdujo en España en la década de los 70. Concebido como una antología de textos que forman una biografía profesional de medio siglo, El oficio de escuchar es una guía para terapeutas y buscadores de conciencia sobre la esencia de la Gestalt: su espiritualidad, condensada en la fe hacia la autorregulación orgásmica, tan presente en Fritz Perls como en el Tao o el Zen. Por sus páginas circulan maestros, amigos y compañeros desaparecidos, reflexiones sobre la enseñanza del oficio de escuchar y, sobre todo, un sabor artesanal a escucha y contacto humano, en la sencillez de una filosofía —la Gestalt— que invita a no saltarse etapas en el proceso de conocerse a uno mismo.

Contraportada

Un libro sobre humanismo y espiritualidad. Una reivindicación de la creatividad y la actitud experimental presentes en la terapia gestalt Solía decir Abraham Maslow que, si unos extraterrestres investigaran a la humanidad a través de los textos psicológicos y psiquiátricos, su visión de nuestra especie tendría por fuerza que ser patológica. «¿Cómo es que la psicología, como ciencia de la personalidad, se ha ocupado tanto de lo deficitario y tan poco de los recursos, potencialidades y motivaciones altruistas y trascendentes de las personas?», se pregunta Francisco Peñarrubia en El oficio de escuchar. La respuesta a semejante laguna se encuentra en la psicología humanista, caldo de cultivo de la revolución de conciencia de los años 60 y génesis del vivaz panorama psicoterapéutico actual, especialmente en el ámbito de la terapia gestalt, que Peñarrubia introdujo en España en la década de los 70. Concebido como una antología de textos que forman una biografía profesional de medio siglo, El oficio de escuchar es una guía para terapeutas y buscadores de conciencia sobre la esencia de la gestalt: su espiritualidad, condensada en la fe hacia la autorregulación organísmica, tan presente en Fritz Perls como en el Tao o el Zen. Por sus páginas circulan maestros, amigos y compañeros desaparecidos, reflexiones sobre la enseñanza del oficio de escuchar y, sobre todo, un sabor artesanal a escucha y contacto humano, en la sencillez de una filosofía ―la gestalt― que invita a no saltarse etapas en el proceso de conocerse a uno mismo.


Biografía del autor

Pionero de la terapia Gestalt en España, Francisco Peñarrubia es director de la Escuela Madrileña de Terapia Gestalt, profesor del Programa SAT y uno de los psicólogos más relevantes del horizonte terapéutico español contemporáneo. Desde finales de los años 70 consiguió introducir las técnicas y recursos de la terapia humanista en el aún receloso panorama posfranquista. Discípulo y colaborador de Ignacio Martín Poyo y de Claudio Naranjo, fue el primer presidente y uno de los miembros fundadores de la Asociación Española de Terapia Gestalt. Exdirector de CIPARH, es autor de obras como "Integración Emocional y Psicología Humanista (1979)", "Psicología Dinámica Grupal (1981)" y "Terapia Gestalt. La vía del vacío fértil (1998)". Sus talleres terapéuticos, como "Las cuatro caras del héroe", son un referente en la Gestalt.

lunes, 27 de junio de 2022

INFIERNO DE DANTE

 



Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza Y Online.      Página: www.rcordobasanz.es          BLOGGER: www.psicoletra.com


¿Sabes cómo es el infierno según Dante?

El poeta italiano, Dante Alighieri, que vivió  entre los siglos XIII y XIV, marcó con su obra la ‘Divina comedia un hito en la historia de la humanidad. Su trabajo es uno de los escritos fundamentales que se dieron durante el paso del pensamiento medieval al renacentista.

Los primeros cinco círculos forman el Alto Infierno, y los cuatro últimos el Infierno Inferior. Ambos con construcciones atroces y terribles, que van empeorando a medida en que se acercan al centro de la Tierra, donde, según Dante, se encuentra Lucifer.

La Divina comedia es sobre Dante, quien realiza una visita -guiado por Virgilio- al Infierno, al Purgatorio y, finalmente, al Paraíso. Pero la descripción más vívida, que ha dejado un paradigma en la concepción cristiana del más allá, es la del infierno.

Durante la visita -que duró un día- Dante se encuentra con diferentes personalidades famosas -de la época y la historia- que ya habían fallecido. Estos encuentros se dieron, tanto en el infierno, como en el purgatorio y en el paraíso, dependiendo de la vida de la persona.

Según él mismo, Alighieri realizó su visita al infierno a los 35 años; y se dice que fue en el Viernes Santo del año 1300. Dante describe el lugar como un cono invertido, que consta de nueve círculos o niveles decrecientes. En cada nivel se ubican a los pecadores según sus faltas: mientras más cercanos al fondo, más grandes fueron sus pecados a lo largo de su vida.


Los primeros cinco círculos forman el Alto Infierno, y los cuatro últimos el Infierno Inferior. Ambos con construcciones atroces y terribles, que van empeorando a medida en que se acercan al centro de la Tierra, donde, según Dante, se encuentra Lucifer.



Los círculos del Infierno de Dante son:

Limbo – Círculo 1

Se encuentra en lo más alto del infierno. Está dispuesto para aquellos que vivieron como buenas personas, pero no recibieron el bautismo, y los paganos, por lo que no pueden entrar en el cielo. El castigo que se aplica en el primer círculo, es el deseo insatisfecho de conocer a Dios. Algunos de los habitantes más reconocidos son Homero, Aristóteles y Platón.


Lujuria – Círculo 2

Es el lugar en el que Minos juzga a los recién llegados y les asigna el lugar donde cumplirán su condena eterna; se le conoce como la verdadera puerta al infierno. En este círculo están aquellos que a lo largo de su existencia se dejaron arrastrar por la lujuria. El castigo consta de un fuerte viento interminable. Los personajes importantes en este círculo son Aquiles, Tristán, Paris, y mujeres como Cleopatra, Semíramis y Helena.


Gula – Círculo 3

Este es el círculo para los glotones. Su castigo consta en permanecer bajo una lluvia fuerte y continua, acompañada de granizo, y bajo la amenaza de Cerbero, -el perro guardián conocido en la mitología por su ferocidad- el cual no dudaba en desmembrarlos de ser necesario.


Avaricia – Círculo 4

Aquí encontramos a los avaros, a los que acumularon riquezas y a los que las derrocharon. Todos se encuentran condenados a arrastrar grandes pesos de oro por la eternidad.


Ira y pereza – Círculo 5

Círculo donde se encuentran los iracundos y los perezosos, hundidos en el lodo del río Estigia. Los primeros se golpean unos a otros por siempre, manteniendo su estilo de vida; los segundos, que no poseen ningún accionar, se ahogan condenados bajo fango.


Herejía – Círculo 6

Este es el primer círculo de la parte inferior del infierno, donde están los más terribles pecadores, dentro de lo que se conoce como la ciudad de Dite, uno de los nombres que se le da a Plutón o Hades. Entre sus muros, los herejes son castigados por las Furias o las Erinias: Alecto, Megera y Tisífone -de la mitología griega- así como por los llamados espíritus de la venganza.




domingo, 29 de mayo de 2022

JEAN-PAUL SARTRE

 



Jean-Paul Sartre (1905-1980), filósofo, escritor, biógrafo y crítico literario, considerado el pionero del existencialismo, es uno de los pensadores más influyentes del siglo XX.

En su obra sobresale la defensa de la libertad humana basada en que el ser humano no está predeterminado, y es quién construye su propio destino.

Si bien sus obras filosóficas exponen la teoría, las obras literarias permiten captar en qué consiste su pensamiento llevado a la experiencia. Entre estas obras, El ser y la nada sobresale como la base de su pensamiento filosófico.

A continuación, algunas de las obras esenciales para comprender s este filósofo, quien también fue un prolífico autor.


Obras filosóficas

Sartre Lituania

Jean-Paul Sartre en Lituania.

Las primeras obras filosóficas de Sartre desarrollan la filosofía existencialismo. La última obra intenta expandir su pensamiento inicial al ser humano en sociedad y establece un diálogo con el pensamiento de Marx.


1. El ser y la nada (1943)

La obra fue publicada al terminar la Segunda Guerra Mundial, en 1943. Es el libro que expone con rigor en qué consiste el existencialismo de Sartre, o, como él prefería llamarlo, la filosofía de la existencia, y permite comprender plenamente sus obras literarias.


El ser y la nada se divide en cuatro partes: El problema de la Nada, El ser-para-sí, El para-otro y Tener, hacer y ser.


Explora las diferencias que existen al contemplar el ser de un objeto versus el ser humano. Deduce que ser humano implica un ser poroso que funciona en relación con su pasado y que siempre está en proyección hacia el futuro, hasta su muerte.

2. El existencialismo es un humanismo (1946)

La obra está basada en la muy exitosa y concurrida conferencia expuesta por Sartre al finalizar la Segunda Guerra Mundial en (1945). Es un manifiesto que explica en un lenguaje sencillo en qué consiste su existencialismo. Expone en qué consiste la libertad del ser humano, que es libre de escoger su propio destino, pero esto necesariamente implica asumir con responsabilidad las consecuencias de todas sus decisiones.

3. Crítica de la razón dialéctica (1960)

En este libro, Sartre desarrolla el concepto del existencialismo marxista. En él, considera la libertad humana en el contexto histórico y la relación del ser humano con su mundo natural, que necesariamente implica enfrentarse ante la escasez de bienes y recursos. Concluye que el hombre solo puede ser realmente libre en la sociedad en la medida en que logre responder ante dicha escasez.


Obras literarias

Sartre, además, escribió novelas, obras de teatro, ensayos, crítica literaria y biografías. Las obras a continuación desarrollan, explican y ejemplifican la complejidad y aplicación de su pensamiento filosófico.


4. La náusea (1938)

LaNausea

Primera edición de La nausea (1938).

Es la primera novela de Sartre y fue publicada en 1938. Está basada en los diarios de Roquentin, su protagonista, un historiador preocupado porque su existencia no significa absolutamente nada sin importar las circunstancias. Sugiere que la libertad es una especie de condena, dado que no existe ningún propósito, destino, ni poder divino que permita siquiera guiar su existencia. Ronquetin desarrolla la angustia ante la existencia, caracterizada por el sentimiento nauseabundo.

5. Las moscas (1943)

Es una obra de teatro que recrea el mito de Electra. Orestes, hermano de Electra, el protagonista, considera la posibilidad de vengar la muerte de su padre, Agamenón, asesinado por Clitemnestra, su madre, y Egisto, su padrastro.


Por medio de Orestes se desarrolla el concepto de la libertad: tomar conciencia de la propia libertad es asumir la responsabilidad de nuestros actos. En el caso de Orestes, esta responsabilidad consiste en convertirse en asesino e ir en contra de los deseos del dios Júpiter y de su pueblo, junto con el castigo que esto pueda representar.


6. A puerta cerrada (1944)

Es una obra de teatro en la que tres personajes quedan encerrados en el infierno, el cual consiste en un cuarto con tres sillones sin ventanas, espejos o tiempo, donde no pueden pestañear, cerrar los ojos o dormir.


La obra desarrolla la complejidad de las relaciones humanas: la codependencia que crea la necesidad de ser visto y conocer cómo nos ven los otros; la necesidad de poseer a otro y coartar su libertad, o de ser el objeto de deseo y admiración de otro.

jueves, 21 de abril de 2022

GURDJIEFF

 



A principios de este siglo, George Ivanovitch Gurdjieff trajo al occidente un "nuevo" método que llamó el "Cuarto Camino" para completar la transformación personal interior, que es la única tarea que merece la pena de tomarse en serio dentro de esta existencia.

Lo que nosotros, actualmente llamamos el "Trabajo", el "Cuarto Camino", el camino de la "Evolución Personal" la "Evolución Voluntaria", el camino de "Servicio para el Absoluto", el "Despertar", etc., tiene sus orígenes muy arraigados en el mundo antiguo. Fue la primera religión conocida por el hombre, y sin embargo, en esa época, no se consideró como una religión.


Cuando se examina la historia de la humanidad en este planeta, la apariencia misma de la palabra "religión", forma una línea de demarcación, entre una época de una comunicación sin adornos con las fuerzas superiores, es decir, de hacer el Trabajo, y la ritualizada pseudo-espiritual histeria y represión, que tiene sus raíces en las aplastantes necesidades económicas de la civilización humana.


Hace más o menos ochenta mil años, el primer ser humano de todos, cuyo nombre se ha perdido en la antigüedad, asumía una funcional relación de trabajo con el Absoluto, y también con otras fuerzas superiores.


Aquellos seres, los cuales hacían estos descubrimientos por casualidad, y que cumplían un papel importante, es decir un servicio para el Trabajo, lo hacían directamente a través de la relación de servicio que tenían con el jefe de su tribu local.

Era probable que se llamaran chamanes o curanderos, y todavía existe hoy en día una tradición muy fuerte ligada a éstos, no obligatoriamente con un linaje relacionado con el Trabajo. Ahora bien, hace más o menos ocho mil años, otro ser humano, cuyo nombre, con compasión, ha sido borrado de la historia, decidió formalizar y codificar el conjunto de la tradición oral, y así de acuerdo con esta orden, todo el conocimiento existente y relacionado con el tema de Servicio-Para-el-Absoluto-a-Través-de-la-Evolución-Personal-Voluntaria, fue forjado en el Unificado Código del Trabajo, o sea, el UCT. Por supuesto esta es una traducción muy basta, y más o menos así estaban las cosas para cuando aparecieron las culturas de Sumeria y Babilonia.

Antes de esta época, no había escuelas en sí, las habilidades fueron pasadas oralmente y prácticamente, de generación a generación, de padre a hijo. Por supuesto, alguien que fuera un candidato para el Trabajo, tenía que ser sometido a un cierto grado de disciplina. Pero, lo importante era que, puesto que las disciplinas mentales y emocionales ya formaban una parte muy importante de la vida cotidiana tribal, cualquier disciplina fuera de lo normal solía tener que ver sólo con temas físicos, siguiendo las pautas del típico faquir de la India, por ejemplo. Y esto ha causado el gran cambio en la presentación. 


La total ausencia de tales disciplinas, tanto mentales como emocionales, del mundo moderno. Esto requiere que sean re-introducidas artificialmente a cualquiera que aspire a ser un candidato para el Trabajo. Así, todo lo que pertenecía a la formación de candidatos para el Trabajo tenía que ser cada vez más formalizado, y por esto, se crearon "escuelas".


En términos prácticos, esto significa que en la sociedad moderna, partimos de bajo cero. El tercer estado de la consciencia, es decir, el estado de la íntima recordación de sí mismo, de la presencia de nuestra presencia en el presente, es el punto de partida normal para la evolución voluntaria y el trabajo práctico sobre uno mismo. Si la civilización estuviera a la altura de su nombre, podríamos empezar desde este estado.


Una de las innovaciones durante el periodo Achaemenid del Imperio Babilonio, por supuesto debido a los varios cambios culturales y sus efectos en los seres de esa época, fue la introducción de ejercicios mentales-psicológicos en grandes y complicadas dosis. Siendo la idea, la introducción de una artificial sobrecarga mental, y así mantener tan ocupado el cerebro de la cabeza, para que los procesos ordinarios de pensamiento asociativo y lineal fueran imposibles.

Muchos de los maestros sumerios acabaron siendo esclavizados por los babilonios, por los sirios, por los caldeos y por las otras tribus agresivas de la zona. También acabaron en colonias sumerias e incluso en el norte hasta incluso Gran Bretaña e Irlanda. Estas enseñanzas también encontraron una manera de entrar en Egipto.


Más tarde, estos profundos conocimientos, que poseían tanto los sumerios como los babilonios, formaban el cuerpo principal del Sufismo clásico. Se suele identificar el Sufismo con el Islam, y se cree que tiene allí sus orígenes, pero el Sufismo, en realidad, precede al Islam en miles de años. El Sufismo es una forma del Cuarto Camino muy elegante, que normalmente no ha sido reconocido fuera de su forma islámica, pero para hacer esta separación ahora mismo, el Islam, como cualquier otra organización o ente religioso organizado, sólo existe para el beneficio de la existencia continua de la organización misma. Fue en el siglo VI, cuando fue introducida en el Kurdistán, un sitio al que antiguamente llamaron la Provincia de Saramoung, una de las ideas principales, la que forma la base de todo el trabajo sobre uno mismo, el ejercicio iniciador (Trabajo Practico sobre Uno Mismo) de todas las escuelas modernas.


Durante muchas épocas, el Trabajo ha demostrado que no es algo ni estable ni repetitivo; ha cambiado constantemente, y se ha mostrado en varias formas, aunque la naturaleza, los principios fundamentales, nunca han cambiado. 

jueves, 20 de enero de 2022

BUCEANDO...


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Psicoterapeuta Zaragoza Y Online.            Teléfono: 34 653 379 269                                Instagram: @psicoletrazaragoza.      Website: Página Web de Rodrigo Córdoba


Cada adversidad, cada fracaso y cada  angustia llevan consigo la semilla de un beneficio equivalente o mayor, cada persona que vence en cualquier empresa debe estar dispuesta a quemar sus naves y eliminar todas las posibilidades de dar marcha atrás, cada uno de nuestros actos es una declaración hacia nuestro propósito, nada es tan necesario para el éxito como lo es la  simple búsqueda de un objetivo. El principal problema del hombre no es obtener placer o alejarse del dolor sino encontrarle un sentido a su vida, ya que dicha búsqueda de sentido es la fuerza más poderosa dentro del ser humano. La fuerza motivadora primordial en cada persona es tratar de comprender la razón de ser, o sea, el significado de nuestra existencia. Esto es lo que separa al hombre de la bestia. El animal busca el placer y el poder, pero desconoce el concepto de identidad y significado. El hombre, aunque busque placer y poder, encuentra su esencia en la identidad y en el significado. Cuando la búsqueda del significado le es frustrada al ser humano, se produce lo que se llama frustración existencial. Esta sensación de frustración se desarrolla a partir de una sensación de vacío interno el cual se manifiesta de diferentes maneras. A veces como aburrimiento, depresión, ansiedad y en general como una sensación de abandono; la creencia de que nada vale la pena en la vida. (Frankl)

Tal actitud no es una enfermedad mental en sí misma, sino más bien un debilitamiento del espíritu que es común en mayor o menor grado a todo el género humano, a menos que esa persona haya descubierto el PROPÓSITO de su existencia. Hay una realidad psicológica y esta es que el ser humano no vive satisfecho en un ambiente sin tensión ni problemas. La vida, para que tenga mayor significado y satisfacción, debe vivirse en medio de las responsabilidades y los problemas diarios. Otro ingrediente necesario para que la vida tenga satisfacción y significado es el proceso hacia el alcance y logro de nuestras metas y valores. Hay dos posibilidades con respecto al sufrimiento: que culpemos a las circunstancias externas o que logremos asumir la actitud correcta y nos demos cuenta que en la vida hay problemas, hay dolor y sufrimiento, pero muy a pesar de esto, cada uno controla sus propias emociones y cada uno es capaz de vivir con un objetivo. La verdadera definición del concepto de felicidad es algo que brota de adentro hacia fuera.

 Podemos obtener resultados positivos en nuestras vidas si tratamos de alcanzar valores positivos. La verdadera felicidad no debe confundirse con el placer. El placer tiene que ver con disfrutar momentos felices y agradables, pero la felicidad es una actitud que brota de adentro hacia afuera. Podemos disfrutar momentos de placer y no ser felices. De igual forma podemos estar en medio de circunstancias desagradables y ser felices.

Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si la naturaleza nos permitiese progresar  sin obstáculos, nos convertiría en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como lo somos ahora,  debemos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar y que a través de nuestros esfuerzos y caídas, somos fortalecidos así como el oro es refinado con el fuego.

Como dijo Aristóteles «La virtud, como el arte, se consagra constantemente a lo que es difícil de hacer, y cuanto más dura es la tarea, más brillante es el éxito”. La edad no es una traba, la conquista es diaria. Desarrollo no es lo que tenemos sino que hacemos con lo que tenemos, no son los acontecimientos lo que perturban la mente, sino lo que hacemos con eso. Recordemos que vemos las cosas no como son, sino como somos, si cambiamos la forma de ver las cosas haremos que las cosas que vemos cambien. Si decidimos parar estancamos el cerebro. Lo trágico de la Vida no es la muerte, es lo que muere dentro de nosotros mientras estamos Vivos, es por eso que hay muertos que andan por el mundo Vivos, y Vivos que andan por el mundo muertos- dicen los que saben que lo ideal es dejar un legado-. La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede. Perpetuemos en nuestra conciencia que la mente intuitiva es un regalo sagrado, la mente racional es un fiel sirviente, hemos creado una sociedad que le rinde honores al sirviente y nos hemos olvidado del regalo. La buena noticia es que nuestro cerebro es maleable, podemos moldearnos o reformatearnos eso está demostrado a través de la neurociencia, la neuroplasticidad es una realidad Científica. Ser feliz resulta de una contabilidad atenta a los movimientos positivos y negativos de las cuatro dimensiones psicológicas esenciales de la existencia: las relaciones con los otros, los vínculos íntimos, el empleo del tiempo libre y la satisfacción de haberle encontrado sentido a la existencia…

 

martes, 28 de diciembre de 2021

OSHO: Amor


Rodrigo Córdoba. Psicólogo Psicoterapeuta Zaragoza Y Online. Teléfono: +34 653379269 Página Web: www.rcordobasanz.es.            Instagram: @psicoletrazaragoza


Amor

Durante toda mi vida, siempre pensé que amaba a alguien. Ahora al estar aquí contigo por primera vez, me pregunto: ¿He estado enamorado realmente alguna vez? ¿Incluso soy capaz de amar? ¿Soy capaz de amarte? ¿O la vida me ha llevodo a un punto donde la felicidad en el amor ya no sucede?

La mentira fundamental que estás llevando dentro de ti es que siempre amaste a alguien.

Esta es una de las cosas más importantes sobre los seres humanos: su amor es siempre por alguien, está dirigido, y cuando diriges tu amor, lo destruyes. Es como si dijeras: “Respiraré sólo por ti, y cuando no estás ahí, ¿entonces cómo puedo respirar?”.

El amor debería ser como respirar. Debería ser sólo una cualidad en ti, dondequiera que estés, con quienquiera que estés o aún si estás solo, el amor continúa brotando de ti a raudales. No es un asunto de amar a alguien, es un asunto de ser amor.

 

Las personas se sienten frustradas en sus experiencias amorosas, no porque haya algo mal en el amor… restringen el amor a tal punto que el océano del amor no puede permanecer allí. No puedes contener al océano, no es un riachuelo, el amor está en todo tu ser, el amor es tu divinidad. Uno debe pensar en términos de si uno es amoroso o no. El asunto del objeto del amor no surge. Con tu esposa, amas a tu esposa, con tus niños, amas a tus niños, con tus sirvientes, amas a tus sirvientes, con tus amigos, amas a tus amigos, con los árboles, amas a los árboles, con el  océano, amas al océano.

Eres amor.

El amor no depende del objeto, sino que es un fulgor de tu subjetividad, un fulgor de tu alma. Y entre más amplio sea el fulgor, más grande es tu alma. Entre más amplias sean las alas de tu amor, más grande es el cielo de tu ser.

Has vivido bajo una mentira común a todos los seres humanos. Ahora estás preguntando: “¿Soy capaz de amarte?”. Otra vez, la misma mentira.

Simplemente pregunta: ¿Soy capaz de convertirme en amor?

Cuando estás en mi presencia, no necesitas pensar en amarme, de otra forma, no has salido de tus mentiras normales. Aquí, tienes que aprender… simplemente siendo amoroso. Por supuesto, tu amor también me alcanzará, alcanzará a otros también.  Será un buen ambiente a tu alrededor, extendiéndose por todas partes y si tantas personas están simplemente transmitiendo su amor, su canción, su éxtasis, todo el lugar se convierte en un templo. No hay otra manera de hacer un templo. Entonces toda la zona se llena con un nuevo tipo de energía y nadie sale perdiendo porque sobre ti se está vertiendo el amor de tantas personas: sobre cada persona en particular, el amor de tanta gente se está vertiendo.

Abandona esa mentira. Y debido a esa mentira, otra pregunta surge en ti: “… ¿o la vida me ha traído al punto donde la felicidad en el amor ya no sucede?”. La vida no es otra cosa más que una oportunidad para que florezca el amor. Si estás vivo, la oportunidad está ahí, aún hasta en el último suspiro. Puede que hayas perdido toda la vida: simplemente en el último suspiro, en el último momento sobre la tierra, si puedes ser amor, no has perdido nada porque un sólo momento de amor es igual a toda la eternidad del amor.

Osho, The Rebellious Spirit, charla #5


lunes, 6 de diciembre de 2021

Propósito: SENTIDO de la VIDA

 



Un propósito no es solo una meta. Es una fuerza interna que da luz y sentido a nuestra existencia, es la energía que nos hace levantarnos cada mañana recordándonos qué queremos y aquello por lo que vale la pena luchar.

Los propósitos son los faros en nuestro horizonte vital. Se alzan como esa luz que ilumina cada paso, recordándonos dónde queremos llegar, inspirándonos en cada mañana y dándonos esa motivación que tanto necesitamos en días de desánimo.

Ser capaces de dar significado a nuestras vidas a partir de esas metas, de esos objetivos, es un modo de mantenernos fuertes psicológicamente.

Ahora bien, ¿por qué es tan decisivo que el ser humano tenga propósitos? Tenerlos es un ingrediente decisivo para el bienestar mental. Gracias a ellos encontramos sentido a lo que somos, a lo que esperamos de nosotros mismos… Porque quien anhela o sueña algo encuentra la voluntad necesaria para levantarse, para poner un pie delante de otro y avanzar con energía, ganas y esperanzas.

Al fin y al cabo, esto mismo es lo que nos enseñó Victor Frankl en su célebre libro El hombre en busca de sentido. Él mismo fue capaz de sobrevivir en los campos de concentración a pesar de haber perdido a todas las personas que amaba. En medio de esa adversidad, el hecho de seguir manteniendo unos valores y unas metas vitales muy concretas le permitió inspirar y ayudar a otros.

Los propósitos nos conceden armonía y fortaleza psicológica. Definirlos, darles luz y situarlos en nuestra mente en el día a día nos serán de gran ayuda. Veamos por tanto cómo crearlos, cómo buscarlos e interiorizarlos.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.

-Viktor Frankl-

Hombre pensando en los propósitos

Los propósitos, ¿cómo clarificarlos?

Parece una obviedad… ¿cómo no va a saber alguien cuáles son sus propósitos? Por llamativo que pueda parecer, son muchas las personas que no los tienen. De este modo, hay quien describe su vida como una mera sucesión de días donde solo mandan las obligaciones, donde uno cae en la rutina y sencillamente, se deja llevar.

Lo que se percibe casi de manera constante en medio de este contexto existencial es que «los vacíos pesan en exceso porque hay algo que falla, algo que está ausente». En esas circunstancias y, como bien decía el poeta, científico Goethe una vida sin propósitos se percibe casi como una muerte prematura.

Por otro lado, cuando esto ocurre, cuando una persona percibe que no le encuentra el sentido ni la finalidad a su vida, es muy fácil caer en una depresión o en un trastorno de ansiedad. De hecho, algo que se ve a menudo en terapia psicológica es que muchos pacientes se sienten de este modo justo después de haber perdido el trabajo o de haber roto su relación afectiva.

Cuando hacemos frente a los cambios o a las transiciones es necesario reformular los propósitos vitales. Gracias a ellos, obtenemos un salvavidas para seguir navegando, así como esa energía interna para despertar nuevas motivaciones y esperanzas. Por tanto, veamos cómo clarificarlos, cómo darles poder.

Los propósitos no son simples metas arbitrarias que uno se marca. No son objetivos causales o caprichosos sino que están plenamente arraigados a nuestros valores. Así, quien valore la independencia, la libertad, la aventura, el don de experimentar cosas nuevas, es muy posible que no tenga los mismos propósitos que quien valore la familia, la estabilidad o el arraigo.

Por tanto, lo primero que debemos hacer es clarificar cuáles son nuestros valores y para ello no está demás recordar qué son y qué implican:

  • Un valor define nuestra identidad, tanto social como personal.
  • Hacen referencia a cualidades que generalmente tienen que ver con nosotros.
  • Se asocian a normas, a comportamientos, a un sistema moral y también a nuestras creencias.
  • Asimismo, es necesario recordar que nuestros valores pueden cambiar. De hecho es normal que lo hagan (no es lo mismo tener 15, que 3o o 60 años, los valores también varían y van en armonía con nuestras necesidades y experiencias).

    Rompe la rutina, busca, explora y conecta con aquello que te hace sentir bien

    Los propósitos no siempre se encuentran en nuestra zona de confort. La rutina es a veces nuestra peor enemiga  a la hora de crear una vida significativa y por ello, debemos atrevernos a ir un poco más allá, a hacer cosas nuevas que estén en armonía con nuestras pasiones.

    • Si nos gusta el arte, el deporte o cualquier otra dimensión, conozcamos a personas con gustos similares. Conectar con otras mentes nos abre puertas y nos ayuda a clarificar nuevas metas y propósitos.
    • Asimismo, también es interesante ir más allá de aquello que conocemos o que damos por sentado que nos gusta. A veces, el simple hecho de convertirnos en «exploradores» de experiencias, nos permite descubrir cosas que nos sabíamos. Realidades que nos despiertan y nos dan nuevos propósitos.

    ¿Cómo me quiero verme el día de mañana?

    Otra estrategia original y efectiva para clarificar o encontrar los propósitos que más nos definen a día de hoy reside en un sencillo ejercicio de visualización. Se trata solo de pensar en cómo queremos vernos dentro de 5, 10 o 20 años. ¿Me gustaría estar en otra ciudad, en otro país? ¿Me veo en una ciudad o en una cabaña en el bosque? ¿A qué me dedico? ¿A quién tengo a mi alrededor?

    Estas preguntas nos ayudarán a poner luz a nuestras metas vitales. Porque la persona que queremos ser el día de mañana seguramente sea un poco mejor que nuestro yo actual, será alguien autorrealizado, alguien satisfecho con lo que es, lo que tiene y lo que ha logrado.

    Trabajemos por tanto en esa idea, en ese objetivo personal. Los propósitos no son solo eso que uno se marca con la llegada del 1 de enero. Son el motor que debe hacernos vibrar y avanzar los 365 días del año.

    Pensamientos trampa: qué son y cómo detectarlos


    Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y PsicoterapeutaZaragoza Y OnlineTeléfono: 34 653 379 269