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viernes, 9 de abril de 2021

En el Acoso Moral no hay víctimas masoquistas


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza Gran Vía Y Online Página Web: www.rcordobasanz.es.  rcordobasanz@gmail.com                            IG:@psicoletrazaragoza


Barrió en las librerías francesas en 1998. Y repitió la operación en España un año después. Dos libros fueron la clave del éxito: El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana (Paidós, 1999) y El acoso moral en el trabajo. Distinguir lo verdadero de lo falso (Paidós, 2001). Marie France Hirigoyen, psiquiatra-psicoanalista, nacida en Francia a pocos kilómetros de Le Mans hace 54 años, sabía que el resultado de sus estudios como especialista en victimología llegarían a miles de personas afectadas por un síndrome que muchos padecen en silencio sin haber conseguido ponerle nombre.

Al igual que lo había hecho en 1984 con el mobbing (acoso moral en el trabajo) el psicólogo alemán fallecido en 1999 en Suecia Heinz Leymann, Hirigoyen dio en el clavo explicando esos comportamientos perversos ejecutados desde una posición de poder contra una persona jerárquicamente más débil. Pero ella describió estas actitudes no solamente en el ámbito laboral, sino que añadió el territorio acotado de la pareja. La finalidad del acosador conduce a despersonalizar a la víctima e inutilizarla en sus funciones a través de relegarla, despreciarla y negarle la comunicación, con consecuencias que pueden llevarla a una lenta agonía mental y a enfermedades psicológicas y físicas.

"Las humillaciones, la desigualdad, la relación asimétrica que hace que uno domine y otro se someta, parecen todavía casi normales"
"Como ellas ocupan más comúnmente empleos subalternos y el acoso más frecuente es el que proviene de la jerarquía, la mujer tiene más riesgo de ser la víctima"


 Como victimóloga (una rama de la criminología) dedujo que el abuso de poder se encuentra en la raíz del mal. En la vida privada, el maltrato psicológico suele darse de hombre a mujer. En las empresas, por parte de un jefe intermedio que, apoyado por el grupo y la aceptación implícita de la dirección, pretende eliminar lentamente a un trabajador no deseado para conseguir su abandono voluntario, su jubilación anticipada o un despido barato pactado.

"Si mi primer libro tuvo tanto éxito", afirma Hirigoyen, "es porque digo con palabras sencillas lo que está pasando, y la gente puede ver reflejada una situación que no había podido decodificar como fenómeno". La obra de Hirigoyen y las conferencias que pronuncia en los continentes americano y europeo han servido para que la violencia psicológica quede reconocida abiertamente como violencia, "y esto ayuda, eventualmente, a poder defenderse", dijo a su paso por Madrid hace unos días.


El 'machismo habitual'

Las encuestas de los países latinos muestran que las mujeres son más proclives a convertirse en personas hostigadas en los trabajos, lo que Hirigoyen explica como una consecuencia "del machismo habitual". "Hay hombres", dice, "que se permiten con las mujeres lo que no harían con otros hombres. Y como ellas ocupan más comúnmente empleos subalternos y el acoso más frecuente es el que proviene de la jerarquía, la mujer tiene más riesgos de ser la víctima". Lo que no excluye que determinadas mujeres hagan también un uso maléfico de su poder, cuando lo tienen, ya que, según la psicoanalista, estas formas de actuar se "estimulan y a veces fomentan desde lo más alto de la jerarquía".

En la lista de riesgo, Hirigoyen añade las mujeres que se niegan a aceptar el acoso sexual, las embarazadas, sobre todo cuando es por segunda o más veces, y las que piden excedencias por motivos familiares. Los siguientes en el panel de posibles agredidos son los más jóvenes contratados en precario y los maduros, hombres y mujeres que han superado los 50 años

Según Hirigoyen, el acoso moral en el trabajo, propio de las empresas de los países desarrollados que no quieren o no pueden proceder al despido, se produce en todos los sectores, pero los más expuestos son los hospitales, la enseñanza (desde la escuela hasta la Universidad), los centros de investigación y las administraciones públicas, en particular las locales como los ayuntamientos, y, paradójicamente, las asociaciones humanitarias y caritativas. "Son lugares", dice, "donde hay una doble jerarquía y las responsabilidades profesionales no están bien definidas. Cuanto más precisa y definida es la labor a ejercer, menos acoso se produce", añade.

En cuanto a las empresas privadas, la aceptación o estímulo del acoso en sus filas se produce especialmente cuando están mal organizadas, se diluye el ejercicio del poder y de las responsabilidades y se dificulta la comunicación.

El acosador tiene unas características bien definidas, que Marie France Hirigoyen atribuye al "perverso narcisista". Habitualmente mediocre, sumiso, con tendencia a la envidia y deseos de poder, su conducta estratégica parte de "una compulsión a hacer el mal". "En el fondo", explica, "no es consciente, pero no puede impedirlo. Pese a todo, conoce los límites que no puede sobrepasar, por lo que es importante que haya una ley que castigue esas técnicas, que obligue a medir las actitudes y, por tanto, a un sistema de prevención en las empresas". La víctima, por su parte, suele mostrar honestidad en su trabajo, capacidad crítica, una tendecia a la ingenuidad y a trabajar en exceso, y suele enfrentarse a las injusticias.

Hogar amargo

En las relaciones de pareja, el perverso narcisista goza de mayor impunidad. Según Hirigoyen, es un mal muy extendido. "Faltan varias generaciones para que las mentalidades cambien", afirma. "Las mujeres no suelen darse cuenta de que hay violencia prácticamente hasta que llega la agresión física. Las humillaciones, la desigualdad, la relación asimétrica que hace que uno domine y otro se someta parecen todavía casi normales". La dependencia económica y la actitud tolerante de muchas mujeres hacen el resto. "Muchas", comenta, "dicen que su vida de pareja es insoportable, pero que no tienen motivos para reaccionar porque su marido no bebe, no les pega y trae el dinero".

Hirigoyen recuerda el caso de una paciente que justificaba que su marido le tirara el dinero al suelo y la obligara "a ponerse a cuatro patas para recogerlo" con el argumento de que era una forma de expresar su malhumor. Tampoco le parecía extraño a esta mujer que su pareja le dijera a diario que no servía para nada. Sólo cayó en la cuenta del proceso de desgaste psicológico que había padecido cuando reaccionó y él la pegó.

Este proceso evidencia que la violencia física suele producirse después de un periodo de acoso moral. "El problema es mucho más grave en España que en Francia", dice Hirigoyen. "Pero eso no quiere decir que en Francia no exista. Lo que ocurre es que en nuestro país hay una tendencia a no querer verlo, como si la violencia estuviera en el exterior. En Francia", añade, "se hace más hincapié en que sucede entre inmigrantes o porque un marido es alcohólico. Pero hay violencia en toda Europa, entre los burgueses, entre trabajadores... En todos los niveles".

EN EL ACOSO MORAL NO HAY UNA VÍCTIMA MASOQUISTA

LAS MANIOBRAS MALÉVOLAS del acoso moral terminan por sorber el seso de la víctima, que, si el proceso se prolonga, acaba padeciendo manifestaciones de insomnio, ansiedad, irritabilidad, pérdida de autoestima y... posteriormente cae en la depresión y en enfermedades psicosomáticas como trastornos digestivos, cardiacos y hasta determinados tipos de cáncer asociados al estrés.

Marie France Hirigoyen desvela con sus trabajos que el acosador responde a un perfil de perverso narcisista y no de psicópata como habían venido afirmando algunas tendencias. El perverso, que sabe cómo seducir al grupo y conseguir que funcione de una manera inhabitual, conoce sus límites y frena su acción cuando percibe que ha sido descubierto. La psicoanalista elimina, además, las teorías que afirman que se establece una relación sadomasoquista a lo largo del proceso. Se basa en que no existe un masoquista en el conflicto, ya que la víctima nunca desempeña ese papel. "Ella no busca el castigo, ni quiere mantener o repetir la situación una vez que ha salido del trance", explica.

A raíz de la publicación de sus obras, Francia legisló contra el acoso moral en el trabajo, en enero 2002. Esta ley penaliza el hostigamiento laboral con multas de 15.000 euros y prisión de un año, y obliga a las empresas a vigilar para prevenir el daño. En España, donde el fenómeno afecta a un millón y medio de trabajadores, según un estudio publicado por la Universidad de Alcalá de Henares en mayo de 2001, no existe todavía legislación sobre el particular, si bien el PSOE presentó una propuesta de ley, pero ésta fue rechazada en el Pleno del Congreso por el PP a principios de este año. El interés de una ley específica se centra en que sirve para poner límites, pero para Hirigoyen no es suficiente: "Si no se educa a las personas y no se empieza en las escuelas a reintroducir el respeto y la moral desde muy jóvenes", declara, "no se llegará muy lejos".

sábado, 3 de abril de 2021

Alice Miller. El drama del niño dotado.

 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Psicoanalista. Zaragoza. Instagram: @psicoletrazaragoza                  Página Web: Conóceme y Contacta.              Teléfono: +34 653 379 269

Retrato de Alice Miller

Sobre la realidad de la infancia

Alice Miller realizó sus estudios en Basilea, donde obtuvo en 1953 su doctorado en filosofía. Ejerció su profesión de psicoanalista en Zurich pero la abandonó para consagrarse por completo a la investigación sobre la infancia. En 1986 recibió en Nueva York el premio Janusz Korczak.
De los 192 países miembros de la ONU, 18 solamente han prohibido pegar a los niños. En los Estados Unidos hay todavía 20 estados donde están autorizados los castigos corporales en la escuela primaria y también sobre los adolescentes.
Las personas que pueden indignarse con estos hechos y que son conscientes de sus graves consecuencias, comprenderán, sin ninguna dificultad, todos los libros que ha escrito Alice Miller. Comprenderán también por qué esta autora se empeña, aún a su avanzada edad, en liberar la sociedad de su ignorancia.
Por medio de sus libros, artículos, folletos, entrevistas y respuestas al correo de los lectores en su página web nos muestra que maltratar a los niños produce no solamente niños desgraciados y perturbados, adolescentes destructores y padres que maltratan sino también una sociedad perturbada que funciona a menudo de una forma extremadamente irracional.
Gracias a sus investigaciones sobre la infancia, Alice Miller ha comprendido que la violencia ejercida sobre los niños conduce a la violencia global que reina en el mundo entero, sobre todo si se empieza a pegar a los niños en los primeros años de su vida, justamente en el momento en el que se construye su cerebro. Incluso si las consecuencias escandalosas son evidentes, la sociedad no las percibe y aún menos las tiene en cuenta. Ahora bien, la situación es fácil de comprender: los niños no tienen derecho a defenderse de la violencia de sus padres y están obligados a suprimir y reprimir las reacciones naturales a la agresión de sus padres como la cólera y la angustia. Sólo siendo adultos pueden descargar esas fuertes emociones sobre sus propios hijos, o en ciertos casos, sobre naciones enteras.
Alice Miller describe esta dinámica en sus 13 libros y la ilustra ayudándose de relatos de sus pacientes y también con la ayuda de sus numerosos estudios sobre las biografías de dictadores y de artistas muy conocidos. La omisión de este razonamiento sobre la infancia por la sociedad ocasiona en los niños, en la oscuridad familiar comportamientos extremadamente peligrosos como la brutalidad, el sadismo y otras perversiones, que nos gusta denominar luego, en el adulto como “trastornos genéticos”. Es únicamente la toma de conciencia de este dinamismo la que nos permitirá romper la cadena de la violencia, piensa Alice Miller que consagra toda su obra a este esclarecimiento.
Durante estos últimos años, Alice Miller ha desarrollado un concepto de terapia, que propone a las personas que sufren, confrontarse con su pasado para encontrar la angustia del niño maltratado que fueron, sentirla y así liberarse. Es el miedo infantil hacia los padres todopoderosos el que empuja al adulto a maltratar a los niños o a aceptar vivir con graves enfermedades, minimizando totalmente la crueldad de sus propios padres. Son numerosas las proposiciones esotéricas y espirituales que prometen la curación pero en realidad su único objetivo es el de camuflar los terrores vividos durante la infancia.
Alice Miller piensa que a pesar del aspecto trágico de su descubrimiento, éste aporta sin embargo opciones positivas y optimistas ya que abre la puerta de la conciencia, a la percepción de la realidad del niño y al mismo tiempo a la liberación del miedo infantil del adulto y de sus efectos destructores. Su percepción de la vivencia real del niño ya no está ligada con la del psicoanálisis. A su manera de ver éste permanece de acuerdo con la vieja tradición que acusa a los niños y protege a los padres tanto en la teoría como en la práctica. Por esta razón Alice Miller ya no es miembro de la Asociación Internacional del Psicoanálisis.

Alice Miller 2008

traducido por Rosa Barrio

lunes, 8 de marzo de 2021

8M La celebración de la justicia e igualdad

 


Aunque son muchos los pasos que se han dado para lograr la igualdad entre mujeres y hombres, aún es necesario reivindicar la paridad de derechos y el fin de todas las violencias machistas. Comparto contigo una selección de frases feministas que deseamos que te empoderen e inspiren.

¿Por qué es necesario el 8 de marzo? Basta echar una simple mirada atrás para darnos cuenta de que el papel de la mujer en esta película llamada vida siempre ha sido secundario. Pocas han sido las protagonistas, y en el caso de haberlo sido, tuvieron que enfrentarse a toda una sociedad, con los problemas que eso suponía.

Esas mujeres fueron auténticas heroínas y nos abrieron el camino a las que hoy en día podemos gozar del derecho a votar, de dirigir un negocio o de llevar pantalones, por poner algunos ejemplos. Y es que esto, tan normalizado hoy en día, hay que recordar que es el resultado de una lucha por la que muchas se dejaron hasta la vida.

Y la realidad es que esa mirada atrás no es tan lejana. Muchas de nuestras abuelas, incluso madres, han vivido en una sociedad donde su palabra, sus sueños y sus deseos estaban opacados por la figura del hombre. Por eso estas frases feministas, que nos recuerdan nuestros derechos como mujeres, son tan importantes. Sobre todo para reivindicar el 8 de marzo.

20 FRASES FEMINISTAS

Cierto es que son muchos los pasos que se han dado en pro de la igualdad, pero no son suficientes, algo que nos recuerda el día 8 de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Como bien recoge esta selección de frases feministas, las mujeres debemos seguir unidas, con un mismo objetivo, porque en la unión está la fuerza.

De la misma manera, es clave fomentar valores igualitarios y de respeto en las nuevas generaciones, ya que no son nuestro futuro sino nuestro presente. Y no solo hablamos de las chicas y niñas, hablamos de ellos también, porque todos juntos lograremos que el cambio sea más rápido y efectivo. 

A continuación encontrarás una selección de frases feministas que esperamos que te empoderen y te inciten a seguir luchando para al fin lograr una igualdad real. 

1. Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa. Emma Goldman

Emma Goldman fue una anarquista y sufragista nacida en 1869 en Kaunas, Lituania.

Cuando un compañero le recriminó que su actitud festiva no le parecía adecuada para la causa revolucionaria, Goldman reivindicó con esta frase feminista célebre nuestro derecho a comprometernos con la justicia social sin perder la alegría.

2. Quienes no se mueven no notan sus cadenas. Rosa Luxemburgo

Rosa Luxemburgo, teórica marxista conocida como la Rosa Roja, pretende expresar en esta frase feminista que de seguir los mandatos del status quo podemos no llegar a ser conscientes de que existe dicho mandato.

3. El problema del género es que prescribe cómo debemos ser, en vez de reconocer quién somos. Chimamanda Ngozi Adichie

Activista y escritora nigeriana, ha publicado tres novelas y el ensayo Todos deberíamos ser feministas (el reconocido TEDx Talk que ha tenido tres millones y medio de visitas en YouTube) y su último manifiesto se titula Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo (Literatura Random House)

El TEDx Talk de Chimamanda Ngozi Adichie se hizo mundialmente conocido por aparecer en el videoclip del tema Pretty Hurts de Beyoncé y en la performance que la misma artista realizó en la celebración de los Video Music Awards de 2014.

4. El feminismo es la idea radical que sostiene que las mujeres somos personas. Angela Davids

Mítica filósofa, política marxista, activista afroamericana y profesora del Departamento de Historia de la Conciencia. Estuvo relacionada con el Black Panther Party.


5. Teníamos dos opciones: estar calladas y morir o hablar y morir, y decidimos hablar. Malala Yousafzai

Estudiante, activista y bloguera pakistaní. Ganó el Premio Nobel de la Paz a los 17 años, en 2014. Malala es conocida por su activismo a favor de los derechos civiles, especialmente de los derechos de las mujeres en la zona del noroeste de Pakistán, donde el régimen talibán ha prohibido la asistencia de las niñas a la escuela.

6. El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente. Simone De Beauvoir

Filósofa y escritora existencialista, defensora de los derechos humanos y del feminismo. Simone de Beauvoir es la autora de El segundo sexo, uno de los libros clave de la teoría feminista.

7. Un feminista es cualquiera que reconozca la igualdad y plena humanidad en mujeres y hombres. Gloria Steinem

Sin duda, Gloria Steinem fue el icono feminista estadounidense más importante de los sesenta y setenta. En 1969 publicó el artículo Después del poder negro, la liberación de las mujeres.

En 1955 esta modista negra se negó a ceder su asiento en el autobús a un viajero blanco. El conductor llamó a la policía y la mujer fue detenida y obligada a pagar una multa de 14 dólares. El incidente del autobús tuvo como primer efecto la creación de la Montgomery Improvement Association, para la defensa de los derechos civiles de la minoría negra.

9. La revolución será feminista o no será.

Este lema feminista no deja lugar a dudas: una revolución que no libere a las mujeres no es una revolución real. Somos el 50%.



10. No hace falta ser antihombre para ser promujer. Jane Balvin

La activista y humorista estadounidense opina que para defender los derechos de las mujeres no hay por qué ir en contra de los hombres.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza (Gran Vía)  Tno.: +34 653 379 269               Página Web: www.rcordobasanz.es


martes, 11 de octubre de 2016

Hirigoyen: La violencia perversa en la pareja



A menudo se quita o  existe resistencia e importancia a la actitud perversa en la parea. Una relación de dominación. Una de las simplificaciones psicoanalíticas es hacer de la víctima, el cómplice e incluso el responsable. Esto supone negar la paralización a la que se ven sometidas, la violencia y la agresividad física y psicológica. 

Las agresiones son sutiles, no dejan rastro excepto para la víctima. Las víctimas tienden a relativizarlo y en un embrollo de manipulaciones, a justificarlo. 

No se trata de dos personas con carácter, no dejan rastro tangible, en realidad constituyen una vejación y una violencia psicológica y, a veces, física. Nadie parece manifestarlo o denunciarlo. 

Dominio: en la pareja el movimiento perverso se inicia cuando el movimiento afectivo empieza a faltar, o bien cuando existe una distancia grande entre ambos.

Violencia: la violencia perversa aparece en momentos de crisis, cuando un individuo que tiene defensas perversas no puede asumir. La responsabilidad de una elección difícil. Se ejerce a través de la falta de respeto.

La separación: Los procedimientos perversos aparecen mucho en separaciones y divorcios. El aspecto repetitivo y unilateral del proceso es el que produce un efecto destructor.

La violencia indirecta: en la mayoría de los casos la violencia se da contra el cónyuge al que se quiere destruir. El niño se enfada y resuena en él el odio.

El incesto latente: Racamier: "Lo incestual es un clima: un clima en donde sopla el viento del incesto sin que haya incesto". No hay nada que denunciar porque no hay datos objetivos de ello, aunque la violencia perversa este ahí.

La violencia directa: es la repulsa consciente o inconsciente del niño por parte de uno de los padres. Al niño le molesta y quiere destruirlo interiormente para protegerse.
Sólo la víctima puede percibirlo, pero la destrucción es real. Existe una voluntad de anularlo.
Al niño maltratado se le considera inoportuno. Se dice que resulta decepcionante, o que es responsable de la situación de los padres. Bien sea por ser no deseado o por algún tipo de diferencia, enfermedad, retraso...

Marie-France Hirigoyen: "El acoso moral".
Rodrigo Córdoba Sanz Psicólogo Psicoterapeuta Zaragoza

lunes, 3 de octubre de 2016

El Acoso Moral: Hirigoyen, unas pinceladas



Las agresiones se derivan de un proceso inconsciente de destrucción psicológica, formado por acciones hostiles evidentes u ocultas, de uno o de varios individuos, hacia un individuo determinado, cabeza de turco en el sentido propio del término. Efectivamente, por medio de palabras aparentemente anodinas, de alusiones e insinuaciones o de cosas que no se dicen, es posible desestabilizar a alguien, o incluso destruirlo sin que su círculo de allegados llegue a intervenir. Los agresores, de este modo, se engrandecen a costa de rebajar a los demás. 
Si no hay culpa, no hay sufrimiento. 

Esto es perversión moral aunque los psicoanalistas, que no hacen juicios de valor, vean el supuesto masoquismo de las víctimas. En realidad son perversos y no podemos relativizar el problema con un simple trastorno de personalidad. 

La destrucción moral existe desde siempre, la oculta de las familias, la empresa, etcétera. Hoy en día, en España tenemos leyes que gobiernan el trabajo donde no se concibe para nada la protección a las personas acosadas, se oculta y las bajas se penalizan. El fenómeno ahora se está haciendo realidad en los medios de comunicación.


Con frecuencia, los terapeutas, en nuestra práctica clínica, somos testigos de historias de vida en las que la realidad exterior no se distingue claramente de la realidad psíquica. Lo que llama la atención en todos estos relatos de sufrimiento es la repetición. Lo que cada cual veía singular lo comparten, de hecho, muchas personas.

Los detalles de estos actos parecen anodinos, pero su conjunto crea un proceso destructor. La víctima es arrastrada a ese juego mortífero y ella misma puede reaccionar a su vez de un modo perverso, pues cada uno de nosotros puede utilizar este tipo de relación con un objeto defensivo. Esto es lo que erróneamente conduce a hablar de la complicidad de la víctima con su agresor.
Existen individuos que tapizan su trayectoria con cadáveres o muertos vivientes. Y esto no les impide dar el pego ni parecer totalmente  adaptados a la sociedad.

Hirigoyen: "El acoso moral"

jueves, 29 de septiembre de 2016

Asertividad en el maltrato: ¿Real?




Nuestra mayor libertad es la libertad de elegir nuestra actitud. Víctor Frankl

La palabra Asertividad viene del verbo latino "assertus" y significa afirmar.
Bernardo Stamateas plantea la posibilidad de poder "capear el temporal", pero depende, claro está, del nivel de gravedad del maltratador y la "toxicidad de la relación", como gusta decir.
La capacidad de manipular y el "acoso moral", como dice Hirigoyen se puede manifestar no solo en actos o palabras. Una mirada puede ser suficiente.
Rodrigo Córdoba Sanz


La gente tóxica lo hace como estilo de vida. Los maltratadores manifiestan un gran aire de superioridad (perversos narcisistas en el polo), por eso tenemos que estar lo más lejos de sus tentáculos.

En verdad, en la mayoría de los casos, las situaciones de maltrato son difíciles de controlar. Hay personas cuya sensibilidad al maltrato es selectiva, les puede afectar lo que diga su familia y no la vehemencia del jefe. Del mismo modo una persona puede manifestar Asertividad en unas áreas y en otras no, dependiendo de su sensibilidad y vulnerabilidad.

Entendemos como "asertiva" a la persona que logra poner en palabras el enojo. Es decir, que puede transformar una emoción en palabras sin agresividad ni pasividad. No siempre es fácil, pero, en la familia es fundamental enseñar estas habilidades y lograr (muy difícil) que si hay algún miembro que muestra "hostilidad" se le ofrezca ayuda y se le maneje con Asertividad.

Si una persona nos grita, nos golpea o nos hace sentir culpables lo detecta porque ésa es una de sus mayores habilidades para ejercer su poder. La reacción habitual es la pasividad, el llanto y la culpa.
Tanto si estás triste como enojado son señales de triunfo.

Tratar de ganarle el pulso al maltratador es perder el tiempo. Juegan a no aprobarte, a no valorarte como esperas. Por ese motivo te descalifica todo el tiempo, para que trates de hacer todo lo posible por ganar su aprobación.

El maltratador no solo quiere sentir que tiene dominio, control o poder sobre ti y sobre tu vida, sino que espiritualmente quiere robar tu herencia, tus sueños, el propósito por el cual naciste.
Articulado entre la obra "No me maltrates", de Bernardo Stamateas y Rodrigo Córdoba Sanz, Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Marie-France Hirigoyen: Acoso Moral



"El maltrato psicológico en la vida cotidiana" 27 edición
"Un libro que ha marcado época"
Este libro es un referente serio y riguroso para profesionales y, por qué no, para afectados.
Es un libro de dilatado éxito sobre un tema, el acoso moral, que cada vez está más en boga. Hay más difusión mediática y por redes sociales.
Nos explica: "El acoso moral es el concepto que describe la posibilidad  de destruir al otro, no sólo con palabras,  miradas o insinuaciones. En este libro, que se alimenta de numerosos testimonios, la autora realiza un análisis de la especifidad de relaciones perversas y nos enseña a identificarlas allá donde se produzcan, ya sea en la pareja, la familia o la empresa.
El acoso moral genera, en las personas que lo sufren, una espiral depresiva, cuando no suicida, que la arrastra hacia una caída mortal. Es una agresión constante e insidiosa de una persona hacia otra con la que el agresor pone de manifiesto su voluntad de desambarazarse de alguien sin mancharse las manos, pues estas personas perversas saben enmascarar muy bien sus intenciones.
Marie-France Hirigoyen enseña a detectar y salir de esa espiral de culpa, dolor, melancolía y desesperación. Ella acuña un concepto muy significativo asesinato psíquico que da buena cuenta de la gravedad del problema. Este libro nos pone del lado de las personas agredidas.
Gracias a este libro, el acoso moral está dejando de ser un tabú, pero todavía queda mucho camino por recorrer hasta erradicar esta tortura psicológica.
Marie-France Hirigoyen: "El Acoso Moral". Paidós