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Paz y Ciencia
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martes, 25 de octubre de 2016

El avasallador. Bernardo Stamateas



El avasallador no intenta demostrar que es más inteligente, tiene rabia reprimida, lo único  que busca es provocar al otro, maltratarlo. A una persona que reacciona de esa manera es necesario ponerle límites claros, firmes, que funcionen como vallas invisibles  e impidan que ellos ingresen en nuestro mundo interior y abuse de nosotros. 

En este caso en particular, no sirve de nada guardar silencio y seguirle la corriente, lo que hay que hacer es ponerle un freno para que no nos avasalle.

- Me molestó que no me saludaras.
- Y a mí que no respetaras mi cansancio.

- Me molestó que no me llamaras por mi cumpleaños.
- Y a mí, que no me llamaras durante seis meses.

Bernardo Stamateas: "No me maltates"

lunes, 24 de octubre de 2016

Críticas: Bernardo Stamateas



En este mundo tenemos todo lo que necesitamos, a diferencia de los primates tenemos cultura gracias a la palabra. De ése instrumento se nutren las personas que critican:

- Las críticas son corrosivas e inútiles  y negativas.
- Las críticas son destructivas.
- Las críticas lastiman. 

Una persona sana es aquella que sabe dar, aquella que elige pensar. 

Cada uno de nosotros tenemos una marca para saber qué podemos ofrecer al otro. Esa es la mentalidad de las personas felices que dan y reciben amor, compañía y complicidad.
El que "bendice" a otras personas es una persona sana, en el mejor de los casos, tendrá más herramientas para "defenderse" de las críticas. No siempre es así porque los "criticones" son expertos detectores de los puntos ciegos, lo que duele a la otra persona

Rodrigo Córdoba Sanz. Sobre el texto: "No me maltrates", de Bernardo Stamateas

sábado, 22 de octubre de 2016

Las críticas: Bernardo Stamateas



La persona que critica de forma insidiosa a otros es por lo general insegura y posee una baja autoestima, motivo por el cual no puede reconocer sus propias debilidades (es incapaz de realizar una introspección) y necesita encontrar fallos en los demás para sentirse mejor consigo misma.

Lo que esta persona no sabe es que su forma de no conduce a nada bueno, no existe la "crítica constructiva", así como tampoco existe una enfermedad "constructiva", o se "critica" o se "construye". La crítica nos destruye, lastima nuestro ego. Y, sobre todo, si la persona criticada no puede defenderse ni justificarse puede conducir al resentimiento y a dañar la relación. Algo muy diferente es aconsejar, guiar.
 Porque el consejo nace de una buena intención, del deseo de ayudar, de corregir, de cambiar, de avanzar.

La crítica constante de los otros surge de la rabia, de todas aquellas cosas no resueltas del ser humano, de fallas en la infancia o de una estructura perversa narcisista o pasivo-agresiva. Son muchas las posibilidades y formas de acosar, pero sí que existe un elemento en común, el deseo de estar por encima del otro a toda costa.

"Siempre es necesario hacer una pausa, tomarnos un "tiempo fuera" que nos ayude a recuperar el equilibrio emocional necesario para dialogar de forma asertiva. La comunicación emocionalmente inteligente consistirá en aprender a expresarnos desde nuestro "Yo en lugar de criticar al otro".
Jaume Soler y M.  Conangla: "Juntos pero no atados: de la familia obligada a la familia escogida".

Todos esperamos algo diferente de la vida. Un pobre desea prosperar, un enfermo de cáncer quiere curarse y alguien agradecido a la vida y feliz sólo tiene ganas de contar.



viernes, 21 de octubre de 2016

Las Burlas



Los que se burlan del otro creen que lo saben todo, y cualquiera que intente enseñarles algo lo único que hace es perder el tiempo [...] 
Los escarnecedores suplen su falta de conocimiento por arrogancia. En lugar de comentar sensatamente un tema con aquellas personas que podrían enseñarles, se limitan a reírse de la verdad y a negarse [...]
Como carece de todo tipo de munición intelectual o espiritual, el burlador depende del ridículo y del desprecio para enfrentarse a sus enemigos. 

Warren W Wiersbe, "Seamos sabios".


Extraído del libro de Bernardo Stamateas: No me Maltrates

Bernardo Stamateas: "Maltrato Verbal" LINK

martes, 18 de octubre de 2016

Un poco de buena voluntad



Si dos piensan igual si están en armonía, todo recobra su equilibrio y lo mejor viene para esas vidas.

Hay una lucha interna entre hemisferios: el de la voluntad y el de la impulsividad. 

Estamos perfectamente creados: mientras la voluntad nos hace mirar a largo plazo, la impulsividad nos permite ver el "ahora".

Llevarte bien con los demás sana,  llevarte bien con la gente que cura, que no hay dependencia ayuda a curar a los demás. 

Cuando la voluntad se imponga a la impulsividad podremos relacionarnos mejor. 
Cuando la voluntad rige en nuestra actitud podremos labrar nuevas amistades y curar otras. 
Las palabras crean la atmósfera emocional y espiritual. Debemos ser conscientes del poder de saber comunicarnos con otros. 

- Comunicar nuestros deseos con cariño, afecto y claridad. 
- Pedir, no demandar. "Por favor... "
- Preguntar en lugar de afirmar, cuando pensamos que una cosa es de una determinada forma es aclararlo preguntando. 
- No utilizar etiquetas. 
- Evitar los "siempre" y "nunca".
- Que todo lo que se diga suma a la relación y nunca reste. .
- Recordar que el cuerpo también habla. Para escuchar hay que mirar a los ojos. 
- Tener el hábito de dar gratificaciones. Pequeños actos y actitudes que agradan a la otra persona. Para eso, tenemos que convertirnos en detectives y usar el lenguaje del amor.


Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, pero la lengua de los sabios es medicina.

Proverbios


Bernardo Stamateas: "No me maltrates. Cómo detectar y detener el Maltrato Verbal".

jueves, 13 de octubre de 2016

Bernardo Stamateas: No permites que te manipulen



"No permites que te manipulen, que te hagan dudar de lo que eres, sigue brillando".


El libro de Proverbios dice: 

"Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicios, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos son aborrecidos".

Mansedumbre significa fuerza controlada. Es lo que se quiere lograr, por ejemplo, cuando se doma un caballo. El animal no pierde la fuerza pero ahora está bajo control. Todos tenemos fuerzas, pero si no aprendemos a controlarlas, no nos sirven.

Controlar no es lo mismo que aguantar: es usar nuestras fuerzas con sabiduría. Si te insultan, te agreden, te descalifican, decide qué hacer con tus fuerzas. Cuando lo hagas, sea como fuere, encontrarás la paz.

"¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos?"

Epícteto


El Sol y el Viento

El Sol y el Viento discutían para ver quién era el más fuerte. El Viento decía:
- ¿Ves a aquel anciano envuelto en una capa? Te apuesto a que le haré quitar la capa más rápido que tú.
Se ocultó el Sol tras una nube y comenzó a soplar el Viento, cada vez con más fuerza, hasta convertirse casi en un ciclón, pero cuanto más soplaba tanto más se envolvía el hombre en su capa. 
Por fin el Viento se calmó y se declaró vencido. 
Y entonces salió el Sol y sonrió benignamente sobre el anciano. 
No pasó mucho tiempo hasta que el hombre, acalorado por la tibieza del Sol, se quitó la capa. 
El Sol demostró entonces al Viento que la suavidad y el amor de los abrazos son más poderosos que la furia y la fuerza.


"Una mujer conduce su coche. Otro conductor la increpa haciendo referencia a su madre. Ella, con mucha calma, baja el cristal de la ventanilla y le pregunta: ¿Nos conocemos? "

La blanda respuesta aplaca la ira.


"No te dejes llevar por el enfado que sólo abriga el corazón del necio". Eclesiastes

Bernardo Stamateas: "No me maltrates".
Rodrigo Córdoba Sanz. Experto en Trastornos de Personalidad

Walter Riso: Amores altamente peligrosos

jueves, 29 de septiembre de 2016

Asertividad en el maltrato: ¿Real?




Nuestra mayor libertad es la libertad de elegir nuestra actitud. Víctor Frankl

La palabra Asertividad viene del verbo latino "assertus" y significa afirmar.
Bernardo Stamateas plantea la posibilidad de poder "capear el temporal", pero depende, claro está, del nivel de gravedad del maltratador y la "toxicidad de la relación", como gusta decir.
La capacidad de manipular y el "acoso moral", como dice Hirigoyen se puede manifestar no solo en actos o palabras. Una mirada puede ser suficiente.
Rodrigo Córdoba Sanz


La gente tóxica lo hace como estilo de vida. Los maltratadores manifiestan un gran aire de superioridad (perversos narcisistas en el polo), por eso tenemos que estar lo más lejos de sus tentáculos.

En verdad, en la mayoría de los casos, las situaciones de maltrato son difíciles de controlar. Hay personas cuya sensibilidad al maltrato es selectiva, les puede afectar lo que diga su familia y no la vehemencia del jefe. Del mismo modo una persona puede manifestar Asertividad en unas áreas y en otras no, dependiendo de su sensibilidad y vulnerabilidad.

Entendemos como "asertiva" a la persona que logra poner en palabras el enojo. Es decir, que puede transformar una emoción en palabras sin agresividad ni pasividad. No siempre es fácil, pero, en la familia es fundamental enseñar estas habilidades y lograr (muy difícil) que si hay algún miembro que muestra "hostilidad" se le ofrezca ayuda y se le maneje con Asertividad.

Si una persona nos grita, nos golpea o nos hace sentir culpables lo detecta porque ésa es una de sus mayores habilidades para ejercer su poder. La reacción habitual es la pasividad, el llanto y la culpa.
Tanto si estás triste como enojado son señales de triunfo.

Tratar de ganarle el pulso al maltratador es perder el tiempo. Juegan a no aprobarte, a no valorarte como esperas. Por ese motivo te descalifica todo el tiempo, para que trates de hacer todo lo posible por ganar su aprobación.

El maltratador no solo quiere sentir que tiene dominio, control o poder sobre ti y sobre tu vida, sino que espiritualmente quiere robar tu herencia, tus sueños, el propósito por el cual naciste.
Articulado entre la obra "No me maltrates", de Bernardo Stamateas y Rodrigo Córdoba Sanz, Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza.