PEACE

PEACE
Paz y Ciencia
Mostrando entradas con la etiqueta Walter Riso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Walter Riso. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de agosto de 2021

Walter Riso: Amor-Uso-Tiro

 


Cada libro del psicólogo y escritor se cuela siempre entre los más vendidos. En el último, Ya te dije adiós, ahora cómo te olvido (Ed. Planeta), el italiano ofrece una guía para superar la ausencia de quien fue vital para nuestra vida amorosa con un lenguaje simple y directo. "Si logras desvincularte de tu ex o de cualquier amor imposible que ronda tu vida de manera adecuada, podrás reinventarte como te dé la gana", afirma. Su primer consejo: "No te merece quien no te quiere". Riso asegura que el tiempo todo lo cura, aunque hay que ayudarle. "Piensa en el primer amor. Ahora lo recuerdas y no sientes nada, pero hubieses dado la vida por él. Te vas a olvidar de tu ex como lo hiciste de aquella bonita e inocente historia. Si es una relación mala, hay desamores que te liberan. No es una cuestión tanto de tiempo como de la intensidad y la calidad de la relación. Si es buena y se rompe, duele más".

Tras un adiós aconseja "desinformación con mayúsculas". Borrarlo del móvil, eliminarlo de Facebook, decirle a los amigos que no te hablen de él, tomar distancia de la familia... Cuanto menos se sepa, mejor. "Eso de ser amigo del ex no funciona. Poca gente lo logra y tampoco tiene mucho sentido porque... ¡hay tanta gente en el mundo para ser amigo! Cuando hay un hijo en común o una empresa y somos socios, eso queda. Por el vínculo debería haber buena relación, pero no amistad". Tampoco es partidario de continuar una historia por lástima o sentimiento de culpa. "¡Pero es que yo te quiero!", no es un argumento. Tu pareja no tiene la obligación de amarte. Lo que sí debe es informarte de lo que está pasando. Por eso quien da el paso es más valiente, porque es más honesto consigo mismo. Hay que decir lo que sientes y piensas".

Hay señales que avanzan el final de una pareja. Muchos las detectan aunque se engañen a sí mismos y, cuando ocurre el fatal desenlace, confiesan que lo veían venir. "Lo que se opone al amor no es el odio, es la indiferencia. Empiezas a ser un florero para tu novio o novia, que ya no te mira ni te escucha como antes. El humor es muy importante, ya no hay risa, ni compinchería...". En la posmodernidad, el psicólogo detecta cómo aflora el valor de la autonomía por encima del amor. "La cultura del desechable, de la mercancía que uso y tiro, se está llevando a las relaciones. Los jóvenes se están separando antes de los tres años, cuando nuestros padres aguantaban hasta los 10. Por primera vez en Estados Unidos hay más divorciados que casados". El individualismo debería ser, según Walter Riso, responsable. "Un te quiero y me quiero. Te cuido y me cuido. El amor no debe estar por encima de los principios. 


martes, 20 de julio de 2021

Walter Riso: Profundizando

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta. Zaragoza. Presencial Y Online Teléfono: +34 653 379 269 IG:@psicoletrazaragoza Website: www.rcordobasanz.es


Frases de Walter Riso: 

  • El perdón es un regalo que se hace a los demás y a uno mismo con el fin de aliviar la carga de resentimiento o de la culpa: es un descanso merecido para el corazón.
  • El amor es el antídoto principal contra el rencor y el odio.
  • La novedad produce dos emociones encontradas: miedo y curiosidad. Mientras el miedo a lo desconocido actúa como un freno, la curiosidad obra como un incentivo (a veces irrefrenable) que nos lleva a explorar el mundo y a asombrarnos.
  • Hay cosas que causan sufrimiento en la vida por el apego y el deseo. Estás apegado a la oscuridad, entonces crees que eres y no aceptas el desprendimiento.
  • Si alguien duda que te ama, no te ama.
  • Es preferible la soledad digna y sin conflictos, que una relación incompleta en la que la carencia manda.
  • Si sólo te concentras en tus errores, no verás tus logros. Si sólo ves lo que te falta, no disfrutarás del momento, del aquí y el ahora.


AMOR RACIONAL

Un amor racional es aquel que se siente y también se piensa.

Es una manera de relacionarse, donde el «ser para sí» y el «ser para el otro» se integra en un «nosotros» saludable. En el amor racional el sentimiento, por si solo, no basta.

Un amor descerebrado es puro impulso.

«Contigo, pan y cebolla» es un viejo dicho napolitano, el cual inspiró la película de los años cincuenta de Marcelo Mastroiani y Sofía Loren, que significa algo así como: «Si te tengo, no necesito nada más». Afirmación peligrosa para quien quiera buscar su autorrealización. Para estar con los pies en la tierra sería conveniente tener presente las siguientes reflexiones, las cuales confirman que con el amor no basta.

Si alguien duda que te ama, no te ama.

A los enamorados hay que frenarlos, no empujarlos. «No estoy seguro» o «Necesito tiempo», son algunas de las expresiones del titubeo afectivo. Cuando el amor hace mella nos atraviesa de lado a lado como un choque eléctrico, es una evidencia que se sustenta a sí misma, no cabe la duda. En esto se parece al orgasmo: si alguien no está seguro que lo tuvo, no lo tuvo. Otra cosa es decir que no nos conviene, que quiero desenamorarme, que somos incompatibles, así exista afecto. «Te quiero, pero no te amo»: ¿quién no ha sido victima de esta frase tenebrosa? Amor subdesarrollado, que no llega, que se achica, que desfallece antes de germinar.

No te merece quien te lastima intencionalmente.

¿Para qué seguir con alguien que nos hace daño? Un amor saludable no exige eso. Amar no es hacer un culto al sacrificio ni negociar los principios fundamentales. Si la persona que supuestamente te ama, te hiere o viola tus derechos, pues su manera de amar es enfermiza. El sentimiento aquí no tiene nada que ver. No se trata de ser un buen samaritano o poner la otra mejilla, un denuncio a tiempo es más efectivo, un alejamiento más recomendable. No solo tenemos que hacernos merecedores del otro, sino que la pareja también debe merecernos. Repito: la dignidad no es negociable, no importa cuantas arandelas amorosas quieran colgarle.

El buen amor es recíproco.

Democracia afectiva, equilibrio, Amor justo, sindicalizado, bien repartido, no milimétrico pero adecuadamente dosificado. Horizontal dentro y fuera de la cama, ¿No esperar nada a cambio? Eso es para un amor universal, que trasciende el individuo, eso es mística o sentido de vida o misión humanitaria. En las relaciones cara a cara todos esperamos: si eres fiel, esperas fidelidad; si das sexo, esperas sexo; si eres cariñoso, esperarás cariño. Los que creen que pueden vivir con dar y no recibir, al cabo de un tiempo se frustran y deprimen, ya que es natural y congruente con la condición humana buscar un balance interpersonal. Algunas persona solo saben relacionarse desde la explotación o adoptando actitudes de victima. Todo amor «vertical» está contraindicado.

En el amor hay que aprender a perder.

Si no te aman, no hay que insistir, ni suplicar ni tratar de convencer al otro o la otra. Cuando no se es correspondido, lo mejor es matar toda esperanza, porque la expectativa puede hacer que uno se pegue a relaciones tóxicas por años esperando el milagro de una resurrección amorosa que nunca llega. Realismo de línea dura: si no te quieren, a otra cosa, así duela, así haya que pedir ayuda, así la depresión se haga presente. Es mejor sufrir el duelo y alejarse de alguien que no llega al umbral afectivo que necesitas, a sufrir inútilmente un día a día de indiferencia. Lo que se opone al amor no es el odio, sino la indiferencia.

Cuatro premisas del amor racional

  1. Amor racional es tratamiento para el alma.
  2. Amor racional es ver lo que realmente es.
  3. Amor racional es enfriar nuestra cabeza.
  4. Amor racional es resguardar el corazón.

No importa los que digan los enamorados del amor, el realismo afectivo salva gente y la ubica en un terreno fértil para que el «yo» no se destruya a si mismo persiguiendo un imposible, así sea en el nombre del amor.


«No idealices al ser amado; míralo como es, crudamente y sin anestesia».

Walter Riso







miércoles, 2 de diciembre de 2020

Walter Riso. Dependencia Emocional

 


Admiramos las relaciones que con el tiempo se vuelven de titanio, sin saber si han aguantado mucho sufrimiento y si ha valido la pena soportarlo para que el potencial humano haya crecido en todos esos años. Cuando alguien ha cumplido 50 años de casado lo primero que digo es ¿ha valido la pena? Es el tema de Me cansé de ti, el nuevo libro de Walter Riso.

“Te amo pero ya no te aguanto”. ¿Cómo desprendernos de lo que nos hace “felices”, pero a la vez nos destruye?

No es fácil desprenderse de las variables que te frenan, que te tienen aguantando a una pareja. Una persona dependiente o adicta al afecto no es capaz de vivir solo, es dependiente de todo, tiene miedo de romper una relación. En general, cuando una relación afecta tu autorrealización, ataca tu dignidad y no respeta tus principios, es una relación que tiene que terminar, pero el apego corrompe el deseo de darle fin.

¿Qué alarmas de conducta nos revelan a las personas disfuncionales?

Me gusta más el término vampiros emocionales. Una señal es cuando comienzas a compararte con otras personas y comprendes que no estás bien. Te sientes triste, con una carga. La soledad se hace presente; las cosas que antes te gustaban de tu pareja ya no te gustan tanto; te empieza a doler tu relación. Se desarrolla el miedo y la incomodidad. Esas son claves para saber que estás en una relación tóxica.

¿La esperanza irracional es lo último que se pierde?

Los hechos y la evidencia te demuestran que estás con la persona equivocada. Desarrollas la esperanza, que muere al último, tienes miedo de estar solo, lo que hace que te ates a esa persona para que te quiera como te gustaría que te quisieran a ti, porque sientes que no eres querible. Pero las personas no cambian. Una frase que te ayuda en ese momento puede ser: “Te amo, pero te dejo, porque no le vienes bien a mi vida”. Con eso rompes esta esperanza que te tiene atado. 

¿Cuál es el papel que juegan las personas narcisistas en una relación?

Son más hombres los que son narcisistas. Ellos creen que son grandiosos, especiales, no respetan reglas, se sienten únicos, y extraordinarios. Quien se quiere a si mismo fortalece el yo; el narcisista fortalece el ego. Si tú entras en una relación con una persona narcisista, te vuelve un satélite que debe de girar alrededor de él. Para el narcisista, la pareja existe pero necesita ser brillante para poder presumirlo como un accesorio. Serías como un llavero, porque te planta la idea de que “suerte tienes de que yo te quiera”. La fragilidad de los narcisistas se muestra cuando hablan mal de ellos y no lo soportan porque lo que necesitan son los elogios de los demás. “Me cansé de ti, me cansé del maltrato, me cansé de ser el satélite”, son mensajes de despedida, el adiós, como las cartas que vienen en el libro.

¿Cuál es el equilibrio entre la indiferencia y el “casi lo logramos”?

El odio atrae para destruir y el amor atrae para estabilizar. No puede haber amor si hay indiferencia. Si tu dolor no le duele a tu pareja y si tu alegría no le da alergia, no es compatibilidad, tienes que pensar que no se aman y que no es necesario permanecer ahí. Lo que he escuchado con más frecuencia es el “casi lo logramos”. La gente no es realista; Buda decía: “Ve y especula, mira lo que es”. Todas esas personas crean una ilusión, un autoengaño para no ver el fracaso de lo que no se logró con esas personas. Cuando dicen “casi lo logramos” se engañan sabiendo que no lo han logrado, como cuando no ganas la lotería por un número de diferencia.

¿Cómo se puede ser libre aún en medio del mal de amores?

No puede haber una libertad emocional, tiene que ser una mente que no esté angustiada, que no tenga tantos esquemas ni requisitos, y debe estar libre de tradiciones, tener un pensamiento crítico. Para que exista libertad se debe poder ser lo que quieras sin pedir permiso. De los siete viacrucis que pongo en el libro, en ninguno hay libertad. El amor no es el valor más grande; para mí la libertad y la justicia son más importantes, y si la gente sufre por amor, realmente están muy mal. En el libro pongo recordatorios que son las “cartas del adiós”. Se trata de hacer una recopilación de los hechos y de cómo me sentí y qué es lo que quiero. Es el medio para terminar el concepto de uno mismo, para darle fin a la relación tóxica, y la ventaja del lenguaje escrito es que puedes leerlo y arreglarlo: es un ejercicio de catarsis para defender la dignidad personal.


Rodrigo Córdoba. Psicólogo Clínico, Psicoterapeuta y Pensador. N° Col.: A-1324

Teléfono: 653 379 269 Gran Vía 32, 3° Izquierda

Instagram: @psioletrazaragoza

Página Web: Rodrigo Córdoba Psicólogo Clínico

sábado, 10 de octubre de 2020

Walter Riso: Mi vida sin ti

 


“Mi Vida Sin Ti” es un librito muy pequeño y muy luminoso en todos sus sentidos que está editado por Belleza Infinita. Antes de adentrarte en sus escasas 60 páginas repletas de dibujos sobre escenas cotidianas, su ilustradora, Miju Lee, se presenta en la cubierta. Nos cuenta que es de Corea del Sur, que hace tres años que llegó a Barcelona y que le inspiró tanto que aquí se quedó. Y claro, lo hace de forma tan simpática que ya comienzas a leer con una sonrisa. Los dibujos de Lee son sencillos pero encantadores, estilizados, imperfectos y llenos de color como sus historias. Y es que nos habla de las cosas que le pueden pasar a una chica mientras no encuentra pareja. No es que haga apología de las relaciones o se lamente de la soledad; de forma divertida enfoca episodios en los que una chica soltera se ve compartiendo un instante ante alguna pareja. Miju Lee te conquista sin que te des cuenta y te hace olvidar que el verano está a punto de terminar o que quizá, como mandan las estadísticas, has tenido un mal final.



miércoles, 7 de octubre de 2020

Walter Riso. Soledad

 


Walter Riso nos enseña que el apego es una vinculación obsesiva hacia alguien o algo. Cuando nos apegamos, tenemos la tendencia a creer que esa persona u objeto nos hará totalmente felices, nos dará seguridad y además es lo que aportará sentido a nuestra vida.

“Si no eres capaz de amarme como merezco, mejor vete, ya habrá quien sea capaz de disfrutar lo que soy”

-Walter Riso-

En realidad esta es una idea falsa, producto del hiperromanticismo, que puede llevar a la persona a sufrir de celos patológicos, dependencia emocional, falta de identidad… Hay varias maneras de saber si estamos apegados a alguien o algo:

  • Saber ver si tu deseo es o no insaciable: si no te sacias nunca y necesitas más, estás sufriendo de apego.
  • Si has perdido el autocontrol: si ya no eres dueño de tu propia conducta, sino que eres un esclavo de ese apego.
  • En el momento en que estar sin ese objeto de deseo te provoca un malestar intenso.
  • Si persistes apegado a ese algo, a sabiendas de que es dañino para ti.

2. Diferenciar el ser del tener

Una de las claves del crecimiento personal es saber valorarnos por lo que somos, por nuestros valores, nuestros principios, nuestra esencia, y no por lo que tenemos. Cuando nos valoramos según lo que poseemos ponemos la felicidad en el exterior, por lo que siempre seremos dependientes. Hay que ser conscientes de que somos más de lo que tenemos y tenemos valor por quienes somos.

3. Diferenciar el Yo ideal del Yo real

Nuestra inseguridad nace siempre de la distancia entre el yo real y el yo ideal. El yo real es lo que soy, mientras que el yo ideal es quien queremos llegar a ser. El problema es que muchas veces ese yo real está distorsionado y tendemos a fustigarnos.

Por eso, nos fijamos solo en nuestros defectos sin ser capaces de percibir nuestras virtudes. Por otro lado, también tendemos a crearnos metas irrealistas y demasiado exigentes, por lo que la distancia entre el yo real y el ideal se hace demasiado larga.

4. No confundir amor con obsesión

El “solo pienso en ti”, “todo me huele a ti” o “no puedo vivir sin ti” denotan obsesión y no amor, y cuando hay obsesión el amor deja de funcionar.

Se hace necesario que los amantes comprendan que han de disfrutar con el otro, entusiasmarse con él, pero sin depender de él y desde luego, sin llegar a perder nuestra propia identidad. Somos individuos que hemos decidido anudarnos con otra persona y que mañana nos podemos desanudar.

“Sabrás que te aman de verdad cuando puedas mostrarte como eres y sin miedo a que te lastimen”

-Walter Riso-

6. Enamorarnos primero de nosotros mismos

La sociedad nos enseña que hay que sacrificarse y cuidar de los demás antes que de nosotros mismos y Riso nos inculca que realmente somos nosotros el punto de referencia.

Hacerse amigo de la soledad afectiva

Nos han querido vender que estar solo es como estar incompleto y hemos llegado incluso a sentir lástima cuando hemos visto a personas ir sola al cine o tomando un café. Pero la soledad no es mala, la soledad nos permite estar con nosotros mismos, tener nuevas ideas, tener libertad absoluta…

La soledad, en realidad, solo te puede doler cuando tú piensas que tu realización personal depende de tener a una pareja a tu lado y esto no es más que una falsa idea, perpetuada por la sociedad. Por lo tanto, es bueno pasar por momentos en los que nosotros seamos nuestra única compañía, aunque tengamos pareja, practicarla y hacerse amigo de ella, sin miedos.

"La soledad impuesta es desolación, la soledad elegida es liberación". Walter Riso

Nos han querido vender que estar solo es como estar incompleto y hemos llegado incluso a sentir lástima cuando hemos visto a personas ir sola al cine o tomando un café. Pero la soledad no es mala, la soledad nos permite estar con nosotros mismos, tener nuevas ideas, tener libertad absoluta…

La soledad, en realidad, solo te puede doler cuando tú piensas que tu realización personal depende de tener a una pareja a tu lado y esto no es más que una falsa idea, perpetuada por la sociedad. Por lo tanto, es bueno pasar por momentos en los que nosotros seamos nuestra única compañía, aunque tengamos pareja, practicarla y hacerse amigo de ella, sin miedos.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Sin ti no soy nada

Suena poético, y lo es. Suena hermoso porque habla de un tipo de amor.
Este amor alude a la incompletos del ser. Algo trágico y dramático que es propio de una persecución de nuestra existencia, cuanto más corremos, más lejos está.
Algunos profesionales "psi" y "coach" se aventuran a categorizar algo intrínseco a la naturaleza humana.
Le llaman dependencia, o más preciso, dependencia emocional. El argumento para categorizar una dimensión, es que hay personas que sufren y tienen conciencia, otras veces por "mal de amores".

Saludos. Rodrigo Córdoba Sanz.
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Zaragoza.

domingo, 27 de noviembre de 2016

¿Por cuánto te vendes? Walter Riso



Uno de mis  pacientes había consentido en "espiar" a su jefe en el trabajo. Le prometieron un ascenso y un aumento de sueldo si proporcionaba a la directiva información quiénes estaban "poco vinculados a la empresa" y creaban un "mal ambiente laboral". El hombre aceptó, pero, debido a su formación religiosa y familiar, rápidamente apareció en él un conflicto moral muy difícil de soslayar: sentía que debía responder por su esposa y sus hijos, pensaba que era un traidor y actuaba llevando y trayendo información. Este desajuste entre mente, emoción y conducta se hizo cada vez más insoportable. Al poco tiempo, un cuadro depresivo empeoró las cosas. En semejante situación, decidí introducir en el tratamiento algunas lecturas de Epícteto. Una frase llamó su atención de manera especial y dio pie a que pudiéramos afrontar el problema desde una perspectiva ética. La filosofía no siempre brinda soluciones concretas, pero sí abre puertas que conducen a nuevas maneras de ver el problema.

La premia de Epícteto era la siguiente: "Eres tú quien debe decidir lo que es digno de ti, no yo. Eres tú quien te conoces a ti mismo, quien sabe cuánto vales para ti mismo y por cuánto te vendes: cada uno tiene un precio"

A medida que fue avanzando la terapia, descubrió algo que a simple vista puede parecer elemental pero que mi paciente no había sido asimilado correctamente: su familia prefería pasar necesidades a verlo envuelto en situaciones de corrupción moral; prefería comer menos a verlo sufrir; prefería trabajar más y verlo sufrir; prefería trabajar más y verlo sonreír con la cabeza alta; en fin, quería que "no se vendiera", en términos de Epícteto. Poco a poco el proceso terapéutico le hizo ser más consciente de cuál era el estilo de vida que quería llevar y cuáles eran los principios a los que no debía renunciar. Finalmente, no lo echaron de la empresa, dimitió y salió por la puerta grande.

Walter Riso: "Filosofía de la Vida Cotidiana".

sábado, 5 de noviembre de 2016

Walter Riso: Hablar con uno mismo



Coherencia del "yo": pensar, sentir y actuar en un mismo sentido, en la misma dirección. ¿Cuántos lo logran? He conocido a personas que de tanto decir "sí" a los demás dejan de ser ellos mismos. Se especializan en agradar a los demás y adaptarse a las exigencias externas, creando un verdadero síndrome de camaleón.

El mensaje es muy claro: si no sabemos qué queremos o a dónde vamos, habremos perdido la capacidad de autorregular nuestro comportamiento. ¿Cómo ser psicológica y afectívamente coherente si he dejado el control de lado, si me he desconectado de mí mismo? 

En la Antigüedad, los filósofos y los sabios hacían una elección de vida razonada, sabían qué estaban haciendo y por qué. Esto implicaba un esfuerzo consciente y una gestión de los recursos mentales disponibles: es coherente quien trabaja para serlo.
Epicuro recomendaba en una de sus cartas:

"Estos consejos y otros similares medííalos noche y día en tu interior y en compañía de alguien que sea como tú, y así, nunca, ni estando despierto ni en sueños, sentirás turbación, sino que, por el contrario, vivirás como un dios entre los hombres".

Muchos de mis pacientes no saben por qué han elegido la vida que llevan, independientemente de que sea buena, mala o regular. Cuando los entrevisto al respecto suelen decirme que ellos no han elegido nada, y que las cosas han ido ocurriendo sin que dieran cuenta. Es más, la mayoría tiene la triste sensación de que los hechos van transcurriendo como en una película en la que el protagonista es otro. Sin embargo, una vez que comienzan a revisar seriamente su existencia, sus objetivos, las relaciones que establecen con su entorno y sus hábitos, el sentimiento de "despersonalización" se va extinguiendo. No puede haber coherencia sin que llegues a hacerte dueño de tu propio Yo y se cree un diálogo interno en el que puedas estar "noche y día", momento a momento, cara a cara contigo mismo. Tres ejemplos:

Una vez le preguntaron al cínico Antístenes qué había aprendido de la filosofía después de tantos años. Su respuesta fue: "El ser capaz de hablar consigo mismo"
Algo similar dicen de Cleantes, un filósofo estoico que, además era boxeador y solía hacerse reproches a sí mismo en voz alta. Al oírle, alguien le preguntó: "¿A quién haces esos reproches?", y él, sonriendo, respondió: "A un viejo que tiene canas pero no tiene entendimiento".
También cuentan que Pirrón, el padre del escepticismo, continuaba sus discursos aunque sus oyentes se hubieran marchado. En cierta ocasión en que lo vieron hablando solo, le preguntaron por qué lo hacía, y respondió: "Me ejercito para ser virtuoso".

Walter Riso: "Filosofía para la vida cotidiana".

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Qué es el desapego



Algunas personas piensan que estar "desapegado" es no desear ni necesitar nada, anular las metas personales y no tener aficiones de ningún tipo. Nada más erróneo: estar desapegado no es estar medio muerto. Como dice el budista Ricard  Matthieu refiriéndose a la dependencia afectiva: "No estar apegado no significa que queramos menos a una persona, sino que no estamos preocupados por la relación...". Ésa es la clave: despreocupación y ausencia de ansiedad, no importa con qué o con quién sea el vínculo. El desapego se fundamental en una "filosofía del desprendimiento", que no es otra cosa que un intento por ser psicológicamente más libres.
¿La gente desapegada es irresponsable? Desapego no es "falta de compromiso" con lo que uno hace o dice. 

El Bhagavad Gita (un texto sagrado hinduista considerado uno de los clásicos más importantes del mundo) hace dos mil seiscientos años afirmaba en uno de sus versos:
"Aquel que está siempre satisfecho y no depende de nada, al no estar apegado al fruto de sus obras, aunque esté comprometido en sus actos, no necesitan esclavizarse".
No estar apegado al fruto de sus obras... 

¿Habrá algo más cercano a la paz interior?
Compremeterse no es esclavizarse ni venderse al mejor postor. La consigna del desapego manifiesto: prohibida la esclavitud mental, además de física. Y aconseja resistirse a cualquier cosa que atente contra nuestra dignidad.
Cualquier cosa o persona que nos impida pensar o sentir libremente.

Walter Riso: "Desapegarse sin Anestesia"


domingo, 23 de octubre de 2016

¿Desear es apegarse?



En Occidente el concepto de "apego" se entiende como una manifestación de cariño o de afecto por alguien. Incluso en psicología está conceptualizado como attachment
Sin embargo, en las tradiciones orientales el apego es visto como la causa principal del sufrimiento humano y una forma de adicción. Más concrétamente, los budistas se refieren al impulso básico que conduce al apego como la sed, apetito, avidez, identificación, deseo necio, anhelo ardiente o querer ciego. 

Si no puedes vivir sin algo o alguien, si piensas que tu vida adquiere significado sólo en esta o aquella relación, entonces necesitarás aferrarte a ella para asegurarla; creerás que "eres lo que deseas".

El deseo no es apego, no lo confundas. Sin el deseo "perderíamos nuestra esencia", tal y como decía Spinoza, o "seríamos unos fríos pensantes", afirmaba Aristóteles. Desear, anhelar, interesarse por algo o alguien es normal, siempre y cuando no caigas en la obsesión y estés preparado para la pérdida.
Si fumas y saboreas un cigarrillo de vez en cuando serás un "fumador social", pero si te embutes tres paquetes en un día, enciendes uno detrás de otro y te desesperas cuando te impiden fumar, el tabaco se habrá apoderado de ti. Comerte un trozo de tarta y disfrutarla es lo más natural del mundo, pero si quieres la tarta entera y sientes que necesitas imperiosamente comer más y más para saciar las ganas, estarás "dulcemente apegado". Deseo y apego, seductor y seducido: ése es el juego que debes evitar.

El apego es adicción. La palabra "adicción" se repite en muchos textos budistas antiguos, dando lugar a tal asociación. En realidad, cuando Buda habló de apego nunca pensó en "hobbies"o "actividades placenteras inocentes", sino en una forma de dependencia psicológica compleja. Si consideramos que el apego es una forma enfermiza de relacionarse con los deseos, estamos muy cerca de la idea de adicción conductual que maneja la psicología clínica. A fines didácticos, utilizaré los términos apego, dependencia psicológica, dependencia emocional, dependencia o adicción, como intercambiables y sinónimos, a sabiendas de las diferencias conceptuales que existen entre ellos desde el punto de vista técnico.

Hablar de adicción pone los pelos de punta a más de uno y hace que que los especialistas corran a organizar campañas de prevención. Sin embargo, cuando hablamos de "apego" nadie mueve un dedo y más bien se adopta una actitud complaciente. ¡Ah,es un simple apego! Pues no hay apegos "simples", todos son dolorosos y afectan a la salud mental. Por ejemplo: el apego a la "moda" (no clasificado" es tan difícil de superar como "la compra convulsiva" (adicción clasificada); el apego al "propio cuerpo"  (no clasificado) es tan perjudicial como ser adicto al "ejercicio físico" (adicción  clasificada); el apego al "poder/dinero"(no clasificado) es tan contraproducente como ser "adicto al trabajo".

No importa lo que digan los expertos, si estás apegado a algo o alguien, en los términos que explica el budismo o la psicología cognitiva, muy posiblemente sufras de algún tipo de "adicción comportamental" o "abuso" sin sustancias químicas, aunque no cumplas los criterios diagnósticos de una dependencia con mayúsculas.

Walter Riso: "Desapegarse sin Anestesia. Cómo fortalecer la independencia emocional".
Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Experto en "Dependencia Emocional".

LINK. Vídeo: "Desapegarse sin Anestesia"

sábado, 22 de octubre de 2016

La coherencia como forma de vida



La mayoría de los filósofos de la Antigüedad eran buscadores de sabiduría, experimentadores dispuestos a arriesgarse, por las ideas que defendían. Para ellos la coherencia pesaba más que la originalidad, y por eso sus planteamientos iban más allá del mero discurso y se plasmaban en un modo de vida acorde a sus pensamientos. Los antiguos, además de hablar, hacían lo que decían, y sus lecciones se evidenciaban en el desarrollo día a día: se trataba de un aprendizaje no solo auditivo, sino también visual:
"No me digas qué es la sabiduría, no me hables de cómo vivir bien. ¡Muéstramelo!"
Ésta era la premisa.

Séneca, el filósofo estoico de origen hispano, afirmaba que para tener una vida feliz había que evitar desviarse de la propia esencia, de lo que nos define profundamente: "Éste es el cometido más importante de la sabiduría: que las obras vayan acordes con las palabras, que el sabio sea en todas partes coherente e igual a sí mismo. ¿Quién podrá lograrlo? Unos pocos, y aunque la tarea es ciertamente difícil, no pretendo que el sabio deba caminar siempre al mismo paso, sino por la misma ruta".
Por la misma ruta..., más rápido o más despacio, de buen humor o refunfuñando. Da igual, lo que verdaderamente importa es dirigir el barco a buen puerto y ser fiel a las metas que nos proporciona mientras no pierdan su valor. 

"Cuando tocamos lo esencial, el núcleo duro de la existencia, es mejor callar". Wittgenstein
Esa sabiduría silenciosa puede generar en el que la vive un verdadero terremoto silencioso y psicológico. Su propuesta es maravillosamente sencilla: "Ven y observa". Sólo eso, nada más, experiencia pura. Si fuéramos honestos, internamente coherentes, nuestro comportamiento hablaría por nosotros. 

Cuentan que cuando alguien trató de convencer a Diógenes, el cínico, mediante argumentos complicados y silogismos de todo tipo, de que el movimiento  de los objetos eran una ilusión, éste, para refutar tanta retórica, simplemente se levantó y comenzó a andar en silencio de un lado a otro. No dijo nada más, pero el mensaje implícito fue contundente: el movimiento se demuestra andando.
Insisto: a veces, una acción o una observación irrefutable vale más que cien explicaciones.
Zenón, el padre del estoicismo, dijo a propósito del suicidio de un sabio hindú que prefería ver a un solo indio dejar quemarse lentamente a aprender de manera abstracta todas las demostraciones sobre el dolor.
Los Artistas del Verbo

La verborrea siempre ha sido sospechosa, aunque a veces nos seduzca. No digo que debamos rendir culto al mutismo y a la falta de expresión, lo que sostengo es que no deberíamos sacrificar qué decimos por cómo lo decimos. 

La carta de presentación de cualquiera, el curriculum vitae que tantas veces nos exigen, debería incluir antes que nada nuestro modo de vida: "Dime qué haces y te diré quién eres", "Dime qué haces y veré si puedo aprender algo" o sobre todo, "Dime qué haces y te diré cuánto te creo".
Epicuro decía que el conocimiento serio y bien sustentado de las cosas no forma ni fanfarrones ni artistas del verbo, al contrario, el verdadero saber forma "hombres dignos e independientes que se enorgullecen de sus propios logros y no de aquellos resultados que se obtienen por azar o por cualquier otra circunstancia externa".
 En fin: cuanto más sepas, menos querrás hablar por hablar.

¿Cómo practicar el silencio inteligente? 

Debemos empezar modestamente, intentar durante unos días, decir sólo lo justo y lo que merece la pena ser dicho. Hay que concentrarse en lo esencial y poner la palabra, aunque sacrifiquemos un poco la espontaneidad. Una de las consecuencias de hablar menos es que los otros te escucharán más atentamente. 

En cierta ocasión, Diógenes estaba exponiendo un discurso serio y provechoso para la gente, pero como no se acercaba nadie a escucharlo suspendió lo que estaba diciendo y comenzó a cantar. Entonces, cuando la gente se volvió a congregar alrededor, dejó el canto y los reprendió diciéndoles charlatanes de feria, pero que iban de mala gana allí donde se enseñaban cosas inspiradas por la sabiduría.

Walter Riso: Filosofía para la vida cotidiana
Sabiduría en tiempos modernos. Walter Riso




miércoles, 19 de octubre de 2016

"La buena vida"



En el cruce entre la filosofía y la psicología podemos encontrar resultados sorprendentes. 



La filosofía sabe hacer las preguntasla psicología tiene la sana costumbre de buscar las soluciones. La siguiente frase de Epicuro es esclarecedora:


"Vacío es el argumento de aquel filósofo que no permite curar ningún sufrimiento humano. Pues de la misma manera que de nada sirve un arte médico que no erradique la enfermedad".



Gran parte de este saber fue y es un saber vivir, un arte ejercitado por hombres y mujeres que no eran santos ni iluminados, sino simples buscador

es de sabiduría, investigadores de la experiencia humana con el fin de alcanzar una vida más feliz y sensata. Fueron concebidos en tiempos de crisis para fortalecer el Yo.

Walter Riso: Sabiduría de la cotidiana