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Paz y Ciencia
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lunes, 2 de julio de 2012

Poesía nocturna para resonar en nuestro interior




Alejandra Pizarnik. Una mujer que penetró en lo más profundo del Alma, del corazón, que gravitó en torno a lo inefable de la psique y le puso palabras a lo que los psicoanalistas no podían entender. Aquella persona que hizo un antes y después en Argentina, en el mundo. Una persona que tuvo su fin, como así lo expresaba en sus poemas, de manera poética. Sabiendo que su muerte agónica en vida requería un final poético, lo mismo que le decían, "te puede curar", la mató, y así, dio sentido, validez y sentido a todo lo que había expresado en sus poemas. Alguien tan honda, profunda y compleja que solo un poeta, quizá Borges, pudiera haberle ayudado. Quizá Machado, quizá Neruda, pero un profesional "psi" que no haya vivido la locura y "la pulsión de muerte" en su estado más puro y desgarrado nada podía hacer por ella. Artaud, tal vez, le podía dedicar unas hermosas palabras. Desde aquí transmito mi orgullo por sentirla cerca, porque sus palabras resuenan en mi interior y su reflejo me muestra una biografía ajada, malherida y dolorosa. Rodrigo Córdoba Sanz.

A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD

a Clara Silva

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
Perdidas en el canto de los helados campanarios

Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror
Señálale el mundo convulsionando a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale la pena vivir

Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos

En el texto "Extracción de la Piedra de la Locura".


domingo, 17 de junio de 2012

¿Qué es una Neurosis?



Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Albert Einstein

Todo el mundo habla de neurosis, de ansiedad, de angustia, de depresión. Sin embargo sigue siendo un tabú el hecho de ir al psicólogo o al psiquiatra. Especialmente en países con España, que está arrancando desde hace poco en esto de la Democracia con un éxito parcial. Ahora van a quitar derechos sanitarios a los inmigrantes para ahorrar. Así que la niña con leucemia se tendrá que volver a su país, si es que ahí le tratan. Van a seguir ayudando en Urgencias, sí. Pero esto significa que una persona con una esquizofrenia e inmigrante (toma estigma social por estereotipos, clichés y otros factores, que por cierto, contribuyen a la neurosis) tendrá que ir a Urgencias cuando tenga un episodio psicótico agudo (brote psicótico). Son solo dos ejemplos del campo de la salud. No hablaré más de política, pero sí, de derechos humanos. Y estigmatizar a alguien que no quiere recibir uno o varios diagnósticos no es de recibo. Según el DSM no hay consultante sano, es más, podemos diagnosticar 4 trastornos comórbidos. No es raro lo que digo, sobre todo en pacientes "graves". Cierto es que la salud no es la vida, como apunta mi querido amigo Winnicott.  En fin, dejo la verborrea y me remito al título de la entrada: la neurosis. Ese término maldito que parece connotar una locura inefable e inaprehensible. Ahora se les llama "trastornos". A mi parecer no suena mejor porque sigue siendo algo peyorativo, nadie quiere tener una neurosis o un trastorno, y si sabe que lo tiene, en lo más profundo de su fuero interno, muchas veces puede vivir como un ataque a su identidad esa información superficial que no dice nada del sujeto.
Atribuir una neurosis a una u otra persona se ha convertido en ciertos medios en un juego de sociedad.
De hecho, no existe una neurosis, sino varias clases de neurosis y aunque el Humanismo rechaza la utilización de términos psiquiátricos para caracterizar desequilibrios que son para nosotros disfunciones más o menos graves del contacto.

Veremos algunas características:

Henry Ey, en su Manual de Psiquiatría, define así las neurosis: "Son enfermedades de la personalidad caracterizadas por conflictos intrapsíquicos que inhiben las conductas sociales. Más que alterar su sistema de la realidad, perturban el equilibrio interior del neurótico. Son trastornos de las conductas, de los sentimientos y de las ideas que revelan una defensa contra la angustia y constituyen, respecto a este conflicto interno, un compromiso del cual el sujeto saca en su posición neurótica un cierto provecho (beneficios secundarios de la neurosis)...El yo no puede encontrar en la identificación de su propio personaje buenas relaciones con los demás ni equilibrio interior satisfactorio"
De esta definicíón se desprenden muchas ideas, por supuesto. Yo diria algo importante, habla de neuróticos, eso supone que hay muchos tipos de neurosis, al menos desde mi perspectiva. Por otro lado, al decir "neurótico" está realizando una identificación entre la enfermedad y la persona. La persona no es la enfermedad. De hecho es operativo y terapéutico externalizar el trastorno como algo contra lo que combatir, mejor que luchar contra uno mismo.

Laplanche y Pontalis, en el Vocabulario de Psicoanálisis, hablan de una "afección psicógena cuyos síntomas son la expresión de un conflicto psíquico que tiene sus raíces en la historia infantil del sujeto y constituyen un compromiso entre el deseo y la defensa".
Aquí remite a la infancia, a los padres. "No hay padres perfectos" es un texto del psicoanalista Bruno Bettelheim. Por otro lado no contempla el factor social, más allá de que los padres sean los portavoces de lo sociocultural.

Maurice Dongier en Neurosis y Problemas Psicosomáticos señala: "El hombre debe transformarse continuamente, adaptarse a circunstancias nuevas. El proceso de maduración de la personalidad no termina nunca. Las neurosis indican, pues, detenciones o regresiones en la evolución de las funciones".
Me parece muy acertada. No es peyorativa y es descriptiva y profunda al mismo tiempo.

Fritz Perls en Terapia Gestalt dice: "Llamo neurótico al hombre que se sirve de su potencial para manipular a los otros en lugar de hacerse adulto toma el control, ávido de poder moviliza a amigos y familia siempre que se siente incapaz de utilizar sus propios recursos; actúa así porque no puede soportar las tensiones y fluctuaciones que van a la par de la maduración".
Y añade:
"En la neurosis hay una lucha continua entre el yo y el sí, entre la ilusión y la realidad, La intensidad de la enfermedad mental está en relación directa con la función entre el yo y el sí"

Podríamos decir en términos gestálticos que la neurosis es la "Dificultad de contacto consigo mismo y con el mundo exterior, identificación imaginaria con un personaje ideal, manipulación del entorno, angustia".



A TODOS ELLOS (Poema de Princesa Inca)

A los que se quedaron dormidos en el nunca,
a los que sueñan sus verdades y se las niegan,
a los que tienen mucho miedo,
y lloran por cualquier cosa
y se ocultan la cara de vergüenza.
A los tímidos,
a los solos, a los raros,
a los que dudan y dudan
y les llaman inmaduros, débiles,
A los que duermen en la fría cama del psiquiátrico,
a las madres que cogen la mano de su hijo ingresado,
os digo que no nos vendan verdades, que la verdad no existe,
la verdad y la razón son creaciones del hombre
para doler, para medir,
Hay que luchar contra el silencio,
y la ignorancia,
no somos enfermos.
Quién tiene la verdad absoluta, la realidad absoluta,
que la muestre, que la enseñe si puede,
es mentira, mentira, no existe.
A los que llevan cicatrices de haberse rajado las venas,
a los que consiguieron no rajárselas,
a los que les paraliza la angustia,
les paraliza para ser, amar , soñar,
a los que llaman vagos, idiotas, locos, débiles.
No escuchéis la voz de los que viven solo para tener
A los que, la ansiedad, les hace fumar dos paquetes diarios,
a los que no son sociables, ni aptos, ni lúcidos,
ni extrovertidos, ni empáticos, ni asertivos, ni normales,
a los que nunca superaran un test psicotécnico,
a los que llevan medicación en el bolso y el monedero vacío,
a los que ahora están atados a una cama y no nos oyen,
a los psiquiatras que abrazan a sus pacientes
y pidieron alguna vez consejo a un esquizofrénico,
A los que tenemos certificado de disminución
y leemos a Lorca y a Nietszche y lo que haga falta,
a los que no soportaron el túnel y se fueron para siempre,
a los que atravesamos cada día el túnel
agarrados aunque sea a las paredes negras,
a todos los que saben o quieren escucharnos,
y no se fían sólo de los manuales, libros, tesis,
estudios y estadísticas,
a los psicólogos que dan besos,
A los que hemos pasado ya el infierno y el cielo
y no queremos volver nunca más allí.
A los que roban dolor y devuelven sonrisas, dice Sabina.
Y sobretodo
a todas esas pupilas dilatadas de tanta química
que miran aturdidas y absortas
pero tienen la luz más hermosa

"Que no existe la locura sino gente que sueña despierta"
Esta última es la definición de Cristina Martín (Princesa Inca), su apodo o nick procede de un delirio que atravesó. Su sonrisa es contagiosa, es auténtica, irradia una energía trepidante, contagia sonrisas y transmite, al mismo tiempo con rotunda capacidad, el dolor, la tristeza, la desolación y el sufrimiento de sentirse, pensarse y haber y ser tratada como una loca. Estudia psicología, es jardinera, interviene en la Cadena Ser los miércoles, forma parte del grupo RadioNikosia: grupo en contra del "estigma", de ahí proviene nuestra conexión: la Antipsiquiatría. Princesa Inca ha publicado un libro de poemas titulado: "La Mujer-Precipicio" y el fundador de Presuntos Implicados está grabando temas inpirados en sus poemas. Poemas desagarradores, que salen de las entrañas, de unas visceras desgarradas a mordiscos por el "establishment" psiquiátrico y el señalamiento despectivo de la sociedad.
http://youtu.be/-_hZzD65EgU Soledad -Jorge Drexler-
http://youtu.be/tQuRhk7Ymo8 Calle Melancolía -Joaquín Sabina-

viernes, 25 de mayo de 2012

Seligman habla de los que le influyeron en sus aportes

“ La esperanza es una emoción positiva, quien tiene esperanza confía que algo positivo está por venir y desea trabajar para contribuir a su devenir". Martin Seligman.
“El éxito y el fracaso depende de la sabiduría y la inteligencia, que nunca pueden funcionar apropiadamente bajo la influencia de la ira”. Dalai Lama.

[...] Tim (se refiere a Aaron Beck) solía citar con frecuencia una observación del gran matemático y filósofo Alfred North Whitehead: "Las raíces de la ciencia... se encuentran en el pensamiento dotado de sentido común. Este es el punto de partida y allí es donde debe recurrir... Podremos pulir nuestro sentido común, contradecirlo, sorprenderlo. Pero, en última instancia, todo nuestro trabajo es aplicarlo, recurrir a él".
Un pionero o precursor de esta revolución en la psicología, que hoy anda también por los setenta, fue Joseph Wolpe. Psiquiatra en Suráfrica, y podría decirse que disidente nato (su hermano, dirigente comunista, había sido perseguido y encarcelado), Wolpe prefirió enfrentarse con el orden psicoanalítico establecido. En Suráfrica, nada menos, donde el psicoanálisis ortodoxo dominaba con mano dura en la profesión. En los años cincuenta, Wolpe llamó la atención de todo el mundo terapéutico y provocó la ira de sus colegas por haber hallado una sencilla cura para las fobias. Lo consagrado por el establishment del psicoanálisis era que una fobia -un temor tan intenso como irracional respecto a algo, por ejemplo, un gato, un sitio vacío, etcétera- no es sino la manifestación superficial de una alteración subyacente, más profunda. Se decía que la fuente de la fobia era el temor oculto a sufrir una castración a manos del padre como represalia por desear a la madre. (Dicho sea de paso, para las mujeres no se sugerían situaciones análogas. Por curioso que parezca, los freudianos nunca prestaron demasiada atención al hecho de que la mayoría de las fobias aparecen en mujeres, de modo que a su teoría les está faltando la correspondiente configuración genital.) Por su parte, los defensores de la teoría biomédica aseguraban que tienen que existir alteracione aún no descubiertas en la química cerebral capaces de producir esos problemas subyacentes. (Anotemos que hasta el día de hoy no ha aparecido.) Los dos grupos insistían en que tratar solamente el temor del paciente por los gatos no serviría de mucho más que si se pintara el sarampión de corolete.
Sin embargo, Wolpe razonó que los temores irracionales por alguna cosa no simplemente síntomas de fobia, sino la fobia en sí. Si el temor pudiera suprimirse (y se podía, mediante diversos procedimientos pavlovianos de extinción que implicaban premios y castigos) [Aquí hago un apunte importante. Rodrigo C.: ¿Ustedes creen que una persona es como un perro? Las tesis de los primeros textos de Seligman, este es un ejemplo, se basan en esa hipótesis. El conductismo imperante en su época le dejó marcado. Aunque se describa como anticonductista y antifreudiano, al mismo tiempo dice que le gusta el enfoque de Freud en cuanto a diseñar una psicoterapia para curar, no para paliar. En definitiva, en este texto todavía estaba engrendando su enfoque. Está más nítido, pero no del todo en "La Vida que Florece"].´
Si uno puede disipar su temor ante la presencia de un gato, el problema puede resolverse. Wolpe y sus seguidores, que se llamaron a sí mismos terapeutas behavioristas, curaron una fobia tras otra en poco tiempo, y en estos pacientes curados ninguna otra fobia apareció luego.
Aquello que fue una impertinencia -demostrar que en los trastornos psiquiátricos no hay nada de complicado- y por ser impertinente la vida se le hizo imposible a Wolpe en Suráfrica. Se exilió por propia voluntad y se instaló en el Maudsley Hospital, en Londres, luego en la universidad de Virginia y por fin en la universidad Temple, en Filadelfia, donde continuó aplicando su terapia behaviorista en el tratamiento de las enfermedades mentales. Peleador y testarudo como era, cada dos por tres se veía envuelto en discusiones encendidas. Bastaba que alguno de los miembros de su equipo se apartaran ligeramente de la línea trazada por él, así se tratara de una mera sugerencia, para que de inmediato lo despidiera. Si este rasgo constituía una reminiscencia de su antigua ortodoxia psicoanalítica, lo cierto es que el otro aspecto de su carácter era la valentía.
En los últimos años de la década de los sesenta, Filadelfia se había convertido en las Atenas de la nueva psicología. Joseph Wolpe lanzaba desde Temple y Tim Beck se hallaba ya en la universidad de Pensilvania, donde constantemente aumentaba el número de sus seguidores. No hizo sino llegar calladamente a la misma conclusión respecto de la depresión que Wolpe acerca de la fobia. La depresión no es sino un síntoma. Sus causas están en los pensamientos negativos conscientes. No hay ninguna alteración profunda a la que es necesario desarraigar, no hay conflictos infantiles no resueltos, ni rencores inconscientes, y ni siquiera se trata de modificaciones en la química cerebral. Las emociones provienen directamente de lo que pensamos: pensemos "Estoy en peligro" y se experimentará ansiedad. Pensemos  "Otra vez me están utilizando" y sentiremos rencor. Pensemos "Lo perdí" y nos invadirá la tristeza.
Fui admirador suyo desde el primer momento, pues pensaba que el mismo proceso -pensamientos conscientes que se habían enmarado- podría actuar tanto el sentimiento adquirido como en la depresión. Inmediatamente después de graduarme como doctor en filosofía en la universidad de Pensilvania, en 1967, fui a dar clases a la universidad de Pensilvania, en 1967, fui a dar clases a la univesidad Cornell. Dos años después, en 1969, Tim me pidió que colviera a Pensilvania y pasara uno o dos años con él para conocer sus nuevos enfoques respecto de la depresión. Regresé con mucho gusto y me encontré en medio de un grupo lleno de entusiasmo que se entregaba a la elaboración de una nueva terapia para la depresión.
Nuestro razonamiento no podía ser más directo. La depresión es el resultado de hábitos de pensamientos consciente. Si modificamos esos hábitos de pensamiento consciente. Si modificamos esos hábitos de pensamiento, esas maneras de pensarm curaremos la depresión. Vayamos al asalto directo del pensamiento consciente, decíamos, aprovechando cuanto sabemos acerca de cambios en el modo de pensar de nuestros pacientes cuando se trata de circunstancias adversas. De allí nació el nuevo enfoque, al que Beck denominó terapia cognitiva. Lo que hace es tratar de modificar cómo piensa el paciente depresivo acerca del fracaso, la derrota, la pérdida y el desamparo. El Instituto Nacional de Salud Mental ha invertido millones de dólares para poner a prueba esa terapia, para probar que funcioan. Y lo hace.

Martin Seligman: "Aprenda Optimismo", Debolsillo, 2011, Barcelona. Pp.:105-108

Nota de Rodrigo C.:  este escrito está realizado en un momento de apasionamiento en el cual la pscología empezaba a ser capaz de tratar enfermedades psiquiátricas-psicológicas desde los postulados de la ciencia empírica. No obstante, en mi criterio y experiencia, las personas son más complicadas que todo esto. Bien es cierto que la psicoterapia cognitiva es un pilar fundamental donde gravitar. No hay que dejarlo de lado. Sin embargo, soy plenamente consciente de que existen pasiones profundas, sentimientos inconscientes, tributo de la herencii familiar, social y cultural que son bien difíciles de refutar desde el "pensamiento científco" que propone el cognitivismo. Cuando una escuela o modelo se crea, se hace fuerte a través de la oposición con el modelo dominante. Seligman, describe el carácter de Wolpe, como transgresor, revolucionario. Actualmente la psicología oficial en muchas partes es lo "cognitivo-conductual". Un paciente (entre otros) que sabe mucho de psicología y psiquiatría, una persona con experiencia en este ámbito comenta que este modelo le hace pensar en una forma sofisticada de "pensamiento mágico". Mis conclusiones son que no creo que haya que emplear un solo modelo sino "embriagarse" de todos los modelos existentes y utilizar aquel, con el que más cómodo esté el terapeuta -aspecto fundamental para que exista autenticidad- y emplear las técnicas en función del momento y la persona. Con unas personas es más apropiado lo cognitivo-conductual, según una compañera podíamos decir que son aquellos de pensamiento "concreto". Con personas cuya vida ha sido más difícil hay que emplaear un psicoanálisis modificado, con pacientes  creativos, movidos, con ganas de cercanía con el profesional, es mejor el enfoque de la Gestalt. Y, en este marco esquemático, hay que incluir la terapia sistémica para trabajar con los familiares de los pacientes. Ellos nos aportan una perspectiva diferente y nos ayudan a entender a la persona de forma más global. Aquí, cabe mencionar el aforismo de Paul Watzlawick: "Creer que la propia realidad es la realidad misma, es una peligrosa ilusión".  Que sean felices. Seguimos en contacto. www.rcordobasanz.es
Les dejo con una cita hermosa, un vídeo en el que Dalai Lama y Martin Seligman comparten sus modos de ver el mundo y un enlace a los "preceptos" de Thich Nhat Hanh: “Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás” Dalai Lama.



http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2009/04/21/preceptos-de-thich-nhat-hanh/

jueves, 3 de mayo de 2012

Rosa Luxemburgo: luchadora de los derechos sociales y de la mujer

"En relación a la Revolución Social, es preciso tener la misma actitud que en relación a la vida privada. Mantener la calma, ver las cosas como un todo, y conservar siempre una ligera sonrisa." Rosa Luxemburgo. Carta a Sonia Liebknecht desde la prisión de Breslau 15/11/1917

miércoles, 11 de abril de 2012

Reducción del estrés

"Si tu problema escapa a tu área de influencia, ¿por qué preocuparte?; no hay nada que puedas hacer. Por el contrario, si tu problema se encuentra en tu círculo de control, ¿por qué preocuparte?, ¡Haz algo al respecto!"

Siempre que hay estrés realizamos algún tipo de acción orientado a eliminar esta sensación de malestar. No siempre tenemos éxito y, en ocasiones, aquello que hacemos tiene un efecto favorable a corto plazo pero resulta nefasto a la larga.
Si la emoción que surge es la rabia y esta condiciona el comportamiento hacia la agresividad, se puede encontrar con dos consecuencias negativas en su entorno: la rabia produce miedo y el miedo baja el rendimiento; además, la rabia aísla y en el mundo actual la interdependencia de las personas para resolver los problemas cada vez es mayor. Por lo tanto, un primer paso hacia la reducción del estrés está en la regulación emocional de estas dos emociones intensas: el miedo y la rabia.
Puesto que el estrés viene acompañado de una emoción desagradable, muchas de las estrategias de afrontamiento del estrés son en realidad esfuerzos por deshacerse de esa sensación desagradable. Estas estrategias se dice que están basadas en la emoción: el café nos activa y da energía; el alcohol relaja y pone distancia con los problemas; hacer deporte también relaja y libera la tensión del sistema cuerpo-mente; ir a un spa, o darse un paseo por el campo; etcétera. Estas estrategias son análogas a un tratamiento sintomático que evita el malestar, pero no erradica la causa del problema. Tienen un efecto rápido, pero su utilidad es limitada.
La otra posibilidad implica erradicar la causa del estrés, lo que se conoce como estrategias centradas en la tarea, o cuestión. Por ejemplo, si mi estrés viene por no tener tiempo libre, tengo que tomar medidas con respecto a mi agenda; aprender a organizarme, a decir que no, a planificar mejor o quizá cambiar de trabajo o de estilo de vida. De esta forma conseguiré disponer de tiempo libre y erradicar mi malestar de forma definitiva.
Para poder afrontar este desafío de erradicar las causas de estrés, es necesario hacer un poco de autocrítica y ver la posibilidad propia en las circunstancias, ya que solemos culpar demasiado a los otros. Es aquí donde encontrará utilidad en las técnicas de meditación. El estrés genera emociones intensas que reducen la capacidad de encontrar soluciones valientes, definitivas o innovadoras; la meditación le proporciona un espacio de calma y serenidad desde el que podrá activar sus recursos internos y encontrar la mejor forma de resolver el problema.
El estrés genera un desequilibrio y la salud requiere recuperar ese equilibrio. Por ello, las mejores estrategias son las que reducen ese desequilibrio, aquellas que llamamos adaptativas. Por ejemplo, las sustancias químicas -café, alcohol o drogas, aquí incluimos según que tipo de psicofármacos como las benzodiacepinas)-. Estas sustanciaS tienen un gran poder para cambiar las emociones no son adaptativas, ya que generan adicción, con sus problemas de salud física y mental. Por el contrario, apuntarse a un grupo de yoga, ir a nadar a la piscina, correr, recupera el equilibrio sin efectos secundarios.

"Lo que resisten persiste y lo que aceptas se transforma".
O. Pujol, Nada por obligación y todo con ilusión, Amat, Barcelona, 2004.


Andrés Martín Asuero: "Con Rumbo Propio. Responder a situaciones de crisis". Ed. Plataforma. Barcelona, 2008.

miércoles, 4 de abril de 2012

Relajación Progresiva de Jacobson

La mayoría de las personas desconocen cuáles de sus músculos están tensos de una forma crónica. La relajación progresiva proporciona el modo de identificar estos músculos o grupos de músculos de distinguir entre la sensación de tensión y la de relajación profunda. Se trabajarán cuatro grupos principales de músculos.

1. Músculos de la mano, antebrazo y bíceps.
2. Músculos de la cabeza, cara, cuello, hombros; también los de la frente, mejillas, nariz, ojos, mandíbula, labios y lengua. Se prestará especial atención a la cabezam, ya que desde el punto de vista emocional la mayoría de los músculos importantes están situados en esta región.
3. Músculos del tórax, de la región del estómago y de la región lumbar.
4. Músculos de los muslos, de las nalgas, de las pantorrillas y de los pies.

Puede practicar la relajación sentado en una silla y procurando que la cabeza esté apoyada en alguna superficie. Cada músculo o grupo de músculos se tensa de cinco a sietne segundos y luego se relaja de veinte a treinta. Hay que repetir el proceso por lo menos una vez. Si después de esto hay alguna área que permanece todavía tensa, puede repetirlo todo unas cinco veces. Las siguientes expresiones pueden resultarle de utilidad aun cuando no se halle especialmente tenso:

Libero la tensión de mi cuerpo.
Alejo la tensión -Me siento en calma y descansado-.
Me relajo y libero los músculos.
Dejo que la tensión de disuelva poco a poco.

Una vez que se haya familiarizado con el procedimiento como para repetirlo de memoria; cierre los ojos y concentre su atención en un grupo muscular. Hay dos tipos de instrucciones: la primera está dirigida a la familiarización con los músculos del cuerpo que se hallen normalmente tensos. Si lo desea, puede grabar esta parte en uan cinta magnetofónica para recordarlo más fácilmente; la segunda versión contiene un procedimiento abreviado; en él, se tensan y se relajan simultáneamente varios músculos, con el propósito de que la relajación puede aprenderse en un período de tiempo más corto.

- Procedimiento básico:
Póngase en una posición cómoda y relájese. Ahora cierre el puño derecho y apriételo más y más fuerte, observando la tensión que se produce al hacerlo. Manténgalo cerrado y fíjese en la tensión que se ha desarrollado en el puño, en la mano y en el antebrazo. Ahora relájese. Sienta la flacidez de su mano derecha y compárela con la tensión que sentía hace unos segundos. Repita de nuevo el proceso, pero esta vez con la mano izquierda y, por último, hágalo con las dos manos a la vez.
Ahora doble los codos y tense los bíceps. Ténselos tanto como pueda y repare en la sensación de tensión. Relájese y estire los brazos. Déjese relajados y observe la diferencia. Repita este ejercicio y los sucesivos por lo menos una vez.
Dirija su atención a la cabeza. Arrugue la frente tanto como pueda. Ahora relájese y desarrúguela. Imagínese cómo toda la piel de su frente y de su cabeza entera se ha ido estirando hasta ponerse completamente lisa en el moento en que se ha sentido relajado.
Ahora frunza el entrecejo e intente sentir cómo las venas se extienden por la frente. Relájese y deje que la frente se ponga de nuevo lisa. Ahora cierre los ojos y apriételos fuertemente. Observe la tensón. Relájese y déjelos cerrados suavemente. Ahora cierre la mandíbula, apretando con fuerza; note la tensión que se produce en toda la zona. Relájela. Una vez relajada, notará que los labios están ligeramente separados. Aprecie el contraste real que hay en tre el estado de tensión y el de relajación. Ahora apriete la lengua contra el techo de la boca, es decir, contra el paladar. Observe el dolor que se produce en la parte posterior de la boca. Relájese. Ahora apriete los labios haciendo con ellos una O. Relájelos. Observe cómo su frente, sus ojos, su mandíbula, su lengua y sus labios están, en este momento, relajados.
Desplace la cabeza hacia atrás tanto como pueda, sin hacerse daño. Observe la tensión que aparece en el cuello. Gírela hacia la derecha y fíjese en que se ha desplazado el foco de la tensión; gírela ahora hacia la izquierda. Enderece la cabeza y muévala ahora hacia delante, apretando la barbilla contra el pecho. Observe la tensión que siente en la nuca. Relájese dejando que la cabeza vuelva a una posición natural. Ahora encoja los hombros. Encójalos hasta que la cabeza le quede hundida entre ellos. Relájelos. Ahora y sienta cómo la relajación se extiende hacia el cuello, nuca y hombros; relajación pura, más y más profunda.
Dé a su cuerpo entero la oportunidad de relajarse. Sienta la comodidad y la dureza. Ahroa inspire y llene de aire los pulmones. Sostenga la respiración. Observe la tensión que se produce. Ahora espire haciendo que el tórax se deshinche y relaje, dejando que el aire vaya saliendo poco a poco. Continúe relajándose haciendo que la respiracíón se produzca de una forma espontánea y agradable. Repita esto varias veces, observando cómo la tensión va desapareciendo de su cuerpo a medida que el aire va siendo espirado. Ahroa tense el estómago y manténgalo así. Note la tensión y luego relájese. Ahora coloque una mano en esta región. Respire profundamente apretando la mano contra la pared del estómago. Aguaunte y luego relájese. Perciba la diferencia que se produce al soltar el aire. Mantenga el resto del cuerpo tan relajado como pueda. Concentre su atención en la parte más baja de la espalda. Ahroa relájese más y más profundamente.
Tense las nalgas y los muslos. Para ello, contraiga los músculos apretando con los talones hacia abajo, tan fuerte como pueda. Relájese y sienta la diferencia. Flexione los dedos de los pues con fuerza para que se tensen las pantorrillas. Estudie la tensión que se produce. Relájese. Ahora extienda con fuerza los dedos, dirigiendo las puntas hacia arriba y sentirá con ello la contracción de los músculos de las espinillas. Relájese otra vez.
Sienta la sensación de pesadez en la parte más baja del cuerpo, a medida que la relajación se va haciendo más profunda. Relaje los pies, los tobillos, las pantorrillas, las espinillas, las rodillas, los muslos y las nalgas. Luego deje que la relajación se extienda hasta el estómago, hasta la región lumbar y el tórax. Deje que se extienda más y más. Siéntala en los hombros, en los brazos y en las manos. Más y más profundamente. Sienta la sensación de laxitud y relajación en el cuello, en la mandíbula y en todos los músculos de la cara.

"Técnicas de Autocontrol Emocional"; pp. 32-35

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Jugar en el Trabajo en serio


Aflorismo número 9 de Carlos Castilla del Pino.
[9] Haz de forma que sea impropio decir de ti que trabajas, porque juegas.

1ª Edición: septiempbre de 2011.
Herederos de Carlos Castilla del Pino.
Tusquets. Barcelona.

Esta aflorismo me invita a asociarlo con la teoría psicoanalítica, en particular con Winnicott. Quien está en la línea de trabajar en la sesión hasta conseguir que sea un juego, un "playing", esto es, un juego sin reglas, distinto al "game". Para DWW es fundamental llevar al paciente a ese terreno de experiencia que se ubica en el espacio transicional y donde tienen lugar los fenómenos de transferencia y contratransferencia en una atmósfera cálida y distendida. Para él, el medio ambiente era primordial para el desarrollo armónico de la persona, y esto lo plasmaba en su clínica. Dice Winnicott sobre el jugar:




En la conferencia "Sum, Yo soy" (1968), Winnicott comenta:
La creatividad es inherente al juego, y quizá se la encuentre solo allí. El juego de un niño puede consistir en mover ligeramente la cabeza de tal modo que, a causa de la interacción de la cortina con una línea que hay en una pared del otro lado de la ventana, por momentos ve una sola línea y por momentos ve dos. Esto puede mantener ocupado a un niño (o a un adulto) durante horas. ¿Podrían decirme si un bebé al que se alimenta alternativamente con ambos pechos tiene la noción de dos o se trata al comienzo de la repetición de uno? Tal vez sean capaces de captar esas actividades lúdicas, pero no puedo decirles cómo. Supongo que conocen las respuestas a este problema.

Y en otra conferencia, "El jugar y la cultura" (1968), apunta:
Para mi sorpresa, he comprobado que el juego y el jugar y los fenómenos transicionales forman la base de la experiencia cultural en general, y, por ende, lo que indagaba concierne a la mayor parte de nuestras vidas. Incluso en este preciso momento estamos aquí en este espacio potencial, y sin un quehacer materno suficientemente bueno, este debate nos resultaría ajeno.
Por consiguiente, en mi formulación del jugar he considerado fundamental que:
El jugar es siempre excitante.
Es excitante, no por el trasfondo instintivo, sino por la precariedad que le es inherente, ya que siempre se ocupa de la filosa arista que existe entre lo subjetivo y lo que es percibido objetivamente.
Lo que es válido para el juego, lo es asimismo para la Pasión según Mateo que dentro de unas semanas presentarán en el Festival Hall, donde estoy casi seguro de que me encontraré con colegas.


Como dice un gran lector e intérprete de Winnicott, además de compañero de Castilla, el Dr. Javier Lacruz Navas: El jugar o el estar jugando implica una acción creativa, un movimiento que informa acerca de un sujeto vivo, maduro y sano.

Fuentes: "Aflorismos", de Carlos Castilla del Pino y "Donald Winnicott: Vocabulario Esencial", de Javier Lacruz Navas.

jueves, 13 de enero de 2011

Psicoterapias, qué es, para qué sirve



La llegada del estrés desafía la felicidad, el bienestar y la comodidad en el propio cuerpo, en el trabajo, en las relaciones interpersonales, en la pareja, en tantos lugares como espacios tiene la persona o facetas para desarrollar.
La ansiedad es el punto de partida del estrés, cuando ya se ha saturado el punto de saturación, entonces el sistema nervioso autónomo empieza a jugar malas pasadas. Sudoración, taquicardias, inquietud. El SNC y sus correlatos son la confusión, la dificultad para tomar decisiones, la duda, el pensamiento obsesivo, los sesgos cognitivos (Aaron Beck).
Como una melodía que se repite o como la película del Día de la Marmota, todo se tiñe de un cierto aburrimiento, repetición, tedio y hostilidad, aumenta la irritabilidad y los problemas cada vez se ven más grandes.
En cuestión de la identidad es importante destacar las variaciones, la autoestima disminuye, el autoconcepto lleva a la persona hacia otros derroteros, una identidad difusa sin fin ni objetivo, perdido, desorientado y sin rumbo.
Detrás de ese sufrimiento está la coraza de no dejar que los otros vean el interior de la persona, para que no se den cuenta o para que no puedan mermar más su confianza en sí mismo y en el mundo.
Aparece un funesto enquistamiento de la volición, la cognición, los afectos y las emociones. La persona empieza estresada y ansiosa por la percepción que construye el mundo, según la cual lo que tiene a su alrededor es demasiado para abordar y poco a poco va deteriorándose su esperanza, sus proyectos, su estar-en-el-mundo para caer en un estado de apatía, desesperación, inapetencia, inhibición, desconfianza, ver el presente, el pasado y el futuro como una cruda realidad en la que no hay nada estimulante.
Esto es en muy breve versión resumida lo que puede relatar una persona que ha encontrado el punto crítico de no retorno y ha permanecido tiempo tratando de luchar contra viento y marea para dar un sentido a su existencia y sentirse bien consigo mismo y con el mundo.
La alternativa más frecuente en España son los psicofármacos, esto es, fármacos que si no se toman de continuo devuelven tras su interrupción al sujeto a la situación de inicio, donde esos problemas vitales, existenciales y emocionales se habían anudado dejando ese poso amargo del café.
Otra alternativa es la psicoterapia, requiere un grado de fortaleza considerable, muchas veces se realiza mediante una derivación, recomendación o a través de un ejercicio de reflexión. Cada vez es mejor vista esta medida, mejor entendida y más respetada aunque como en otras cosas necesarias la situación económica y el establishment médico no parece apoyar demasiado esta medida. Son los propios psiquiatras los que en el el mejor de los casos hacen terapias de grupo y pautas de consejos y seguimientos tras una observación breve.
A la persona sufriente le cuesta comenzar el camino de liberarse de sus problemas, adquirir un compromiso y una adherencia al tratamiento para reflexionar sobre las raíces y motivos de su sufrimiento. Para cambiar las perspectivas y para sentirse más en paz consigo mismo. Para que su superyó se diluya, que es el ejercicio que hace toda psicoterapia, independientemente de la escuela a la hora de abordar una depresión con un superyó sádico. Para hacer interpretaciones genéticas o construcciones hay que conocer muy bien al paciente y dejar que primero se construya una alianza de trabajo y una atmósfera estable, flexible y firme de trabajo donde entrecruzar las fantasías y poder depositar las angustias, drenarlas, trabajar con los sueños, con la imagen inconsciente de sí mismo y de lo que le rodea. Resulta ser un trabajo del que bien hecho y terminado correctamente tras un tempo de paciencia irreductible, se obtiene una mejoría global, no sólo a través de los síntomas sino en la medida en que esa estructura de personalidad se ve moldeada.
En otro orden de cosas, cada vez son más los representantes de los estudios de personalidad que abogan por una psicoterapia como medida para "curar" o aliviar o afinar los instrumentos de la personalidad y dejar de presentar los criterios de un trastorno mental.
Sin embargo, ese enfoque médico no es suficiente, porque el sufrimiento de un individuo singular no se puede reducir a síntomas y signos psicopatológicos, el mapa no es el territorio. Es un pequeño esquema para dar seguridad al psiquiatra. En psicología y particularmente en psicoterapia los objetivos son más amplios y buscan el cambio permanente. Bien es conocido que los medicamentos actúan a corto plazo y que la psicoterapia actúa a medio y largo plazo, siendo permanenente su acción. Es un bagaje el que se lleva la persona de una psicoterapia bien hecha que dura para siempre.
Es una experiencia emocional correctiva, que acaba con prejuicios, tabúes y otros escotomas o puntos ciegos del paciente, que como cualquier persona se ha visto en el espejo reflejado. A decir de Winnicott, y de otra forma lo diría Lacan: El niño se ve a través de los ojos de su madre. Por eso en terapias como la sistémica es tan importante construir la novela familiar para entender de dónde vienen nuestros familiares, qué marco nos han ofrecido para pensar y sentir y cómo hemos sido condicionados.
Liberarnos de esos elementos nos dará mayor margen de maniobra, recapitulando por supuesto lo hermoso que es convivir y aprender de los mayores. Desde hace un tiempo se trabaja con las Constelaciones Familiares, otra modalidad de terapia sistémica que permite tomar conciencia a la persona de su lugar y papel o rol dentro de la dinámica familiar. El trabajo individual trasciende estas especializaciones y requiere tiempo y una cierta capacidad de tolerancia a la frustración y de jugar.

martes, 22 de abril de 2008

La Niña de los Sueños XXIII

Se dio cuenta de manera súbita, como si se cayera y rompiera en pedazos uno de esos vasos de cristal hermoso, decorado por un dorado quemado con las iniciales de la familia.
Y allí quedó cegada por el Sol que se colaba por el ventanal, era un día espléndido, su habitación le saludó completamente iluminada. Era temprano, no se oía apenas ruido, se intuía bien abajo el trajín de la cocina y la lavandería, ellos trabajaban mucho antes. Sin ellos, su hermanos, su padre y ella no podrían disfrutar de la comodidad, a veces insoportable. Llegó el día, la semana había sido aburrida, ensimismada andaba paseando por los jardines despistada procurando visualizar el momento en que volviera a subir a la atalaya para desenmascararse con la mantilla de su madre o el antifaz que diseñara ella misma. Le habían sido prohibidos los paseos a caballo. En opinión de Palacio el pueblo parecía muy alborotado y existía posibilidad de revuelta. Por esa razón tuvo que esperar pacientemente, con el único soplo de aquella noche donde el agua había cubierto el lecho de hierbas que hospedara una semana antes al muchacho del mercado y a ella misma. Meditabunda procuró sortear todo aquello que le entristecía, hizo una huelga de comida y dejó de hablar con su familia. Los otros, acostumbrados a estos repentinos e inexplicables cambios de comportamiento se lo tomaron a guasa, ella siguió dibujando en su mundo interno todo aquello que no podía ser entre esas murallas. Las rejas quedaban saltadas por su imaginación, sin embargo un profundo dolor le separaba del camino de fina piedra blanca. Parecía una hendidura, en ocasiones podía imaginar, despierta o no, quizá no hubiera demasiadas diferencias, que tras las piedras del muro había un hondo hueco, lleno de agua pútrida y animales en descomposición, con restos de animales y cuerpos humanos. Esa barrera era el límite entre una realidad que se antojaba anhelada y otra repudiada. Mientras bebía té se sentó a leer, cansada se dio cuenta que toda la inteligencia que elogiaban sus hermanos era un acicate de escepticismo y dificultad para el disfrute. Un goce tanático.

(feliz día de san jorge)