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Paz y Ciencia
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sábado, 30 de mayo de 2015

Espero que me ames; Princesa Inca


Espero que me ames

Espero que me ames,
que camines tras los gitanos,
que renuncies al abismo, 
porque yo por ti quemaría barcos,
saltaría precipicios.

Por tu risa,
que desamanezca el mundo,
que se pierdan los aviones,
por tu risa pongo luz al infierno
y que se jodan los malos del cuento.

Amarse es un interrogante,
un caudal de puntos suspensivos.

Princesa Inca

viernes, 29 de mayo de 2015

Princesa Inca (Cristina Martín) desde las vísceras de la bipolaridad poetizada



Alejandra

...Ya sabes que de vez en cuando atravieso la ciudad como una paloma gris y adormecida,

y en algunas esquinas me vienen ganas de decirte o nombrarte algo que me atraviesa el cuerpo o un trozo de mi mente.

Fuímos hermanas en esta y otra vida, tus ojos los veo cada mañana en la mendiga del cajero automático de la calle Escorial, esa calle parece visitada por uno de tus poemas, tu miedo es calcado al mío y solo se diferencia por un equíboco de años, de fechas, de generaciones, espacios y tiempos...

Pero te recuerdo Alejandra que somos la misma, desnuda o bendecida , la misma mujer que se ahoga en el conocerse, o se difumina en el humo del cigarro.

No te olvido Alejandra, inconocida, conocida, somos la misma



lunes, 18 de mayo de 2015

Princesa Inca: "Olvidé decirte"



El dolor no tiene límites conocidos
por el mundo ni las personas...
El dolor es como una angina de pecho
silenciosa, rítmica, como el sonido del viento.
Jordi Kapde


OLVIDÉ DECIRTE

Olvidé decirte que no reconozco la luz,
que pierdo las palabras y las venas hacia la sombra,
que tengo sueños de hierro que no recuerdo,
que amo a hombres y mujeres hasta el límite peligroso,
duermo cerca de sus pechos porque me visita el insomnio
repetido en forma de círculo y sabor a pastilla,
me contradigo una y otra vez, una y otra vez,
hasta que desaparece mi nombre y oigo mis huesos
gritándome al oído

Fragmento del poema "Olvidé decirte", de la Princesa Inca (Cristina Martín)
La obra está compilada en Libros del Silencio.
Esta autora escribe un grito desgarrado, con razón se ganó el apelativo de la Alejandra Pizarnik española. Ahora el devenir nos dará una Princesa Inca, única, sin igual y diferenciada, también en lo artístico. Abrazos.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo y Psicoterapeuta.
653 379 269

lunes, 16 de junio de 2014

Princesa Inca: "El Delirio tiene cosas positivas"

Princesa Inca: “El Delirio tiene cosas positivas"

“El Delirio tiene cosas positivas. Nos acerca a una parte nuestra que está sepultada.”
Cristina Martín, la Princesa Inca: Poetisa, Jardinera, Periodista y miembro de Radio Nikosia. Autora de “Crujido” y “La Mujer-Precipicio”.
     Nací en Barcelona hace 34 años, en otoño, por eso, creo, tuve una predisposición natural y temprana hacia  la melancolía, lo cual me llevó desde chica a escribir y leer sin descanso, viendo en ello una manera de refugiarme en algo más allá de lo cotidiano del mundo. Poesía y más poesía ha sido mi manera de salvarme y seguir existiendo. La literatura ha supuesto poder continuar viva y me acompaña en las noches más crudas.
     También me apasionan los bosques y las plantas, por eso mi oficio es jardinera. También me han atraído los estudios, como la Psicología, para inspeccionar aquello que llevamos muy adentro.  Sobre todo y ante todo el inconsciente que, creo, es de dónde surge todo lo más fascinante para crear y crear. Adoro la lluvia y me estremece el alma el poder leer un buen poema en el silencio de la noche.

¿Cómo surge la Princesa Inca?

     La Princesa Inca, la idea de Princesa Inca, nació en un psiquiátrico. Yo he tenido tres ingresos. En el segundo, a los 24 o 25 años, estando ingresada en un manicomio muy grande que se llama Impu, durante el ingreso me vino el delirio de que yo descendía de los incas, que había estado en el Machu Picchu, que vivía allí. Ya sabes, los delirios que te los crees de verdad. Yo sentía que había estado allí, participando en los juegos florales, haciendo sacrificios… Cuando se me fue el delirio, empecé aquí en la Radio (Nikosia).
     Y el delirio siempre se tapa y se niega. Como que hay que descartarlo. Pero tiene cosas positivas el delirio, no todo es malo, nos acerca a una parte nuestra que está tapada, sepultada. En honor a esa parte delirante, me puse el seudónimo de Princesa Inca.
     Hay delirios que te hacen sufrir, pero hay otros agradables, que son bonitos. La Princesa Inca es un homenaje a esa parte que me gustaría rescatar. Hay que ver la parte positiva de las ideas que llamamos delirantes. Ya es delirante todo lo que hay, no sólo en la salud mental. Bueno, es todo un debate este tema.

¿Cómo empezaste en Radio Nikosia?

     Vine a la radio, hace… Desde el principio, hace como 10 años o más. Llegué a los pocos meses de empezar Radio Nikosia. Vine porque me encontré por la calle a una chica que había estado ingresada conmigo. Ella me dijo que empezaba una radio que la hacían personas que habían pasado por la experiencia de la salud mental, que se iba a hacer un programa. Me gustó mucho la idea, vine con ella, y así surgió.
     Es muy interesante lo que hace Radio Nikosia. Lo más importante, es dar voz a personas que, normalmente, no tienen voz, que no se las escucha. Y es mágico. Ves cómo la persona se va llenando de fuerza conforme pasan los programas. Ves cómo una persona tímida participa en un debate, escribe textos, da su opinión, comparte sus ideas. Es muy enriquecedor.
     Yo siempre hice radio. En BUP (Bachillerato Unificado Polivalente) y en COU (Curso de Orientación Universitario) ya hacía radio. La radio tiene una magia propia. No es visual, así que te imaginas lo que escuchas. Te permite reflexionar más. Escuchas en silencio, sin  imágenes, es más profundo.

Y a escribir, ¿cuándo empezaste?

     Desde pequeña, recuerdo a los 6 años hacerle poemas a mi madre. Ella, mi madre, no tiene estudios, la quitaron pronto del cole. Pero le gusta la poesía y en casa se leía a Lorca, a la generación del ‘27, y fue ella quien me dio el gusto por escribir. Ella escribía poemas y me animó desde pequeña a escribir.

¿Qué te aporta a ti la escritura?

     Es, absolutamente, la salvación. Es el refugio cuando ya uno no sabe para dónde ni hacia dónde escapar. Si no hubiera escrito, si no fuese escritora, no estaría viva. Me parece.

¿Llevar un diagnóstico no te ha perjudicado como escritora?

     Al revés. El diagnóstico es lo que me ha permitido publicar, porque es una particularidad. Es una manera de ver el mundo que es diferente a lo que se dice “normal”. Creo que mucha fuerza de mi poesía viene de la experiencia en el sufrimiento mental. Yo escribía desde muy pequeña, pero cuando mi poesía ha madurado más y ha cogido más fuerza es después de estas experiencias. Si miro mis poemas de la adolescencia, son mucho más naif, más superficiales. Después de las 22, después del primer brote, coge una fuerza que no tenía antes, por esa experiencia vital del sufrimiento.

¿No has vivido discriminación por motivos de salud mental?

     No… Bueno, sí, claro que sí. Un poco al principio, en el primer brote, el primer ingreso. Hubo gente que se suponía que eran amigos, del instituto, de la universidad, que se alejaron, se perdieron. Gente que no lo entendió y me abandonó.
     También algunos conocidos que, después del brote, de verme mal, ya no me trataron de la misma manera. Ya no me invitaban a sus casas, ya no fluía la relación. Pero a nivel de los amigos más importantes, de la familia, no, no lo he vivido.

¿Qué haces actualmente?

     Vivo con mi pareja, en un pisito que nos hemos cogido en Badalona. Llevo una vida muy tranquila. Hago deporte, leo, escribo poesía, pinto –me gusta mucho pintar al óleo-, hago cursos de cocina, cerámica, baile, etc. Me dedico a vivir. Intento ser feliz, rodearme de gente que me quiera y que yo quiero. Vivo la pequeña rutina de la sencillez de la vida: Ir a comprar al mercado, ordenar mi casa… Simplemente vivir. He pasado épocas de tanto dolor que luego, el día a día, el estar simplemente viviendo, ya me parece hermoso.

¿Consideras que te has recuperado de tus problemas de salud mental?

     Totalmente no, en el sentido de recuperarme completamente del sufrimiento. Vivo con muchos miedos, tengo ansiedad. Tengo cosas que no me permiten estar tranquila. Pero también ahora tengo cosas que me han servido para mejorar mucho, sobre todo las personas, el amor y el arte. El arte es muy importante para poder canalizar ese sufrimiento.
     Y también es importante aprender a vivir con la diferencia. Eso es una lucha. Aún no he conseguido llevarlo totalmente bien.
     Vivir con la diferencia significa aceptar lo que eres. Llegas hasta aquí. Punto. No puedo trabajar doce horas de jardinera. No puedo acabar la carrera. No puedo hacer las cosas que hacen otras personas de mi entorno. Pero bueno, me tengo que adaptar, aceptar como soy.
     El momento que aceptas como eres, genera felicidad, ya no estás en la búsqueda de lo que no está ahí. Te aceptas con tu particularidad. Pero es un camino de toda la vida. No lo tengo solucionado, no todo está bajo control. Hay que aceptar como eres y hay que adaptarse a las circunstancias.

Además de aceptarse, ¿qué le dirías a una persona que acaba de recibir un diagnóstico?

     Muchas cosas. Primero, le diría que tuviera paciencia. En el sentido de que, si para curarte una pierna que se rompe te tiras unos meses, en el momento que tu mente enferma o se ve afectada tu salud mental, también necesitas paciencia. Si ya para una cosa física tardas unos meses, en una cosa mental puede ser más lento. En poco tiempo no puedes volver a poner en marcha todo el engranaje que podías soportar antes. Es muy largo.
     Luego también le diría que intentase tener o acercarse a un grupo de gente que le quiera y que él quiera. A veces sucede que desaparece todo tu círculo de afectos en el momento del brote. Hay personas que se quedan solas. En ese caso, que intente construir otro grupo de gente, que le comprenda más o que haya pasado por esa experiencia y sepa entenderlo.
     Necesitas un entorno que te escuche. Hay que intentar evitar el aislamiento. Tienes que buscar grupos, sitios donde hablar. Pero para hablar de eso, de salud mental, y de otras cosas. Porque tampoco hay que estar con el mono-tema. Pero es difícil. El principio es duro.

¿Una última reflexión que quieras dejar a quien te está leyendo?

     Sí, hay algo que, en general, nos pasa a las personas que estamos diagnosticadas. Siempre te están diciendo que lo que tienes es una cosa mala, que lo que te pasa es un error, una tara, una enfermedad. Pero las llamadas “personas con enfermedad mental” tienen tanto que dar… Yo he encontrado más sensibilidad a la vida en las personas diagnosticadas que en las no diagnosticadas.
     Me gustaría que llegara un punto que se reconociera lo que empodera esa enfermedad mental a los que hemos tenido crisis existenciales. Porque a veces llega un momento que la mente no aguanta más y peta. Pero son experiencias vitales. Me gustaría que se pudiera hablar de la parte positiva que supone haber tenido ese hundimiento. A veces sales mejorado de esas crisis. Me da rabia que siempre se hable como de una tara, como que los delirios no tienen ningún valor. Es mentira. Cuando deliras tienes pensamientos muy lúcidos. Hay muchos escritores o pintores que su obra ha sido a partir de un brote.
     Tampoco nos tenemos que ver o sentir tan enfermitos. Cuando veo a la gente que estamos diagnosticadas diciendo “Es que no valgo”, “Es que yo soy esquizofrénico”… Me pone la piel de gallina. Eso de hacerse el paciente, el pobrecito, es lo peor. Y a mí me lo ha dicho mi médico, que “soy” esquizofrénica, como mi identidad. Pero, ¿de qué estamos hablando? Si la psiquiatría está en pañales. Somos la panacea de las farmacéuticas. Si hay quienes te dicen que, como tal, la enfermedad mental no existe.
     Claro que tantos años en la lucha, 10 años ya, llega un punto que te agotas. Por una parte, ves gente al pie del cañón, defendiendo nuestros derechos. Y luego ves mucha gente que coge el rol de la sumisión. No saben ni qué toman de medicación. No porque estés diagnosticado te tienes que sentir como un tonto. Quienes estamos diagnosticados tenemos un compromiso: de saber, de informarnos, de comparar.
     Y tiene que haber un compromiso en el colectivo. Este es otro tema. No puede darte igual la reforma del Código Penal. Y el compromiso no es una cuestión de enfermedad mental. El compromiso tiene que estar en todo. Muy poca gente se compromete con la lucha por sus derechos. Ya pasa con los no diagnosticados, imagínate cuando vas con síntomas, medicado, cansado… Es más difícil. Pero siempre que estés medianamente bien, tienes que comprometerte. Luchar por tus derechos es algo que modifica tu vida.

"El Delirio tiene cosas positivas": Princesa Inca

martes, 20 de agosto de 2013

Romper el Estigma

Cristina Martín (Princesa Inca): “Necesitamos una revolución para romper las barreras que nos han estigmatizado"         

 
 
 
Nicosia fue la última ciudad dividida. Fue invadida en 1974 por los turcos lo que provocó la división militar de la ciudad en dos partes, separadas por un muro: la “línea verde”. La parte norte, perteneciente a Turquía, es conocida como la República Turca del Norte de Chipre, un estado que internacionalmente no está reconocido. Cristina integrante de Radio Nikosia, una radio de Barcelona que emite desde la locura cree que de una u otra manera todos llevamos cierta Nikosia dentro de la geografía del cuerpo y la mente.
Dices que la locura no existe sino gente que sueña despierta. ¿Por qué?
Porque siempre de la locura se habla de la parte negativa. Pero hay una parte del delirio en la que te encuentras como en un sueño. Es una manera de decir que la locura no existe. La vida es sueño.
¿Crees que hay que romper los tópicos de dividir los que viven fuera y dentro de los psiquiátricos?
Está claro que esa división no existe. Sólo existe en aquellas personas que quieren controlar, que en este caso sería muchos psiquiatras, a los que yo les llamo policías del pensamiento, porque catalogan quien está loco o quien está cuerdo. La mayoría de gente que ingresa en los psiquiátricos ingresa por causas sociales, es decir, por problemas económicos, por problemas de comunicación o por causas familiares. Todo viene dado porque vivimos en una sociedad muy individualista.
Dices que todos llevamos cierta Nikosia dentro de nosotros. ¿Por qué?
En realidad todos estamos divididos por dentro. Todos tenemos una doble cara, estamos divididos por dentro, no somos un solo ser, somos múltiples que vemos la realidad de diferentes maneras.
¿Cómo es la vida dentro de un psiquiátrico?
Si lo pudiera comparar con algo, lo haría comparándolo con una planta de un hospital, pero con gente que vive en otro mundo. En un mundo no coherente con el mundo que ronda fuera. Pero tú sientes que estás más libre que la gente que vive en una cárcel. Es una mezcla de ambas. Pero mucha de la gente que está en los psiquiátricos no sabe dónde está realmente. Eso es un punto clave. No olvidemos que son centros represores.
Así que los delirios no son traumáticos.
En absoluto. En mis delirios yo creía que era una princesa, Janis Joplin, Dios. Pero no tenía consciencia de donde estaba.
¿Por qué no miramos a las personas diagnosticadas con otros ojos?. ¿Por qué la gente no quiere entender?
Hay miedo. Hay miedo a lo desconocido y el miedo produce rechazo. La locura es un estigma que produce marginación.
¿Crees entonces que es difícil ponerse en el lugar del loco?
Es muy complicado. Cuesta imaginarse por ejemplo que harías si te creyeras por ejemplo Jimmy Hendrix. No imaginarse que harías con tu vida si fueses Jimmy Hendrix. Por eso es tan difícil ponerse en el lugar del loco. 
¿Cómo plantearías una revolución psiquiátrica?
Se puede ser soñador y realista. Yo prefiero ser soñadora. Y ver como los psiquiátricos se vacían, se escapan, gente rompiendo las rejas e invadiendo todo el planeta.  Una revolución para romper las barreras que nos han estigmatizado. La palabra y la voz son nuestras únicas armas.

http://www.ellibrepensador.com/2008/10/19/cristina-martin-princesa-inca-%E2%80%9Cnecesitamos-una-revolucion-para-romper-las-barreras-que-nos-han-estigmatizado%E2%80%9D/

domingo, 21 de abril de 2013

Administradme Pastillas



Administradme dosis fuertes de pastillas
para que no sepa pronunciar mi nombre,
para perder el sentido de estar sintiendo
el sopor de una existencia llena de puñales.

Yo fui pequeña, ¿sabéis?,
y no me conocíais,
yo fui
hada, bruja y virgen blanca...

Todo eso borran vuestras pastillas de olvido,
porque son eso y poco más,
olvido metido entre los huecos plastificados,
que aturde el sexo y el alma,
que adormece la risa
y deja muerta la mirada,

pastillas que rectifican a los que sueñan,
más de lo previsto,
más de lo que a vosotros os hace falta.

Princesa Inca: "LA MUJER-PRECIPICIO"
http://www.youtube.com/watch?v=yPX8RNVkP1g&feature=share&list=RD02M3VgLnamuwo You Could Be Mine

martes, 27 de noviembre de 2012

Nosotras, las del Mundo Raro

 
 
Nosotras, las del Mundo Raro
 
Chabela, duérmete aquí a mi lado, déjame que te acune...
Déjame que te diga al oído lo que tú dices...
Que... vinimos nosotras, tantas, de un mundo raro...
Chabela... Y es preciso decir tantas mentiras...
Y si quieren saber de nuestro pasado es preciso decir otra mentira...
Diremos riendo que venimos de allí,
las dos, de un mundo raro...
Que no sabemos de amor,
Chabela, no conocimos dolor,
y que nunca, nunca, nunca
hemos llorado.
 
Princesa Inca: "La Mujer-Precipicio"
 
 
 
 

jueves, 25 de octubre de 2012

En la noche oigo el ruido de tu Play

 
 
 
PRINCESA INCA: "EN LA NOCHE OIGO EL RUIDO DE TU PLAY"

La vida es fluir,
como estos pensamientos que tratan de huir
de una mente acostumbrada a sufrir.
Es mucho tiempo para darle al coco;
llamadme enloquecido, putas, nadie nace loco.
Violadores del Verso. Zaragoza.Vivir para contarlo

http://youtu.be/MmjHFFm4ddI Violadores del Verso: VIVIR PARA CONTARLO



Entras en la cocina y no dices nada, hace bastantes días que no estás aunque te abrace contra mi pecho,
tienes mis mismas pecas, tan chiquitas en la cara, los ojos grandes del papa,
en la noche oigo el ruido de tu Play que atormenta la misma noche...
¿Dónde te perdimos, que nos sabemos descorrer el camino?
¿Dónde he dejado los días y las manos que no he tenido para agarrarte fuerte
y que no saltes al otro lado, allí donde no te reconoces?
En esta familia tenemos una indigestión de sueños y vacíos,
genética y estirpe de gitanos enloquecidos,
si me falta seroquel, te queda zyprexa,
hoy me olvidé las recetas de rivtril, tú tienes en tu cuarto,
ventajas dentro de lo terrible.
No pierdas la sonrisa de niño, siempre amé las sonrisas verdaderas, imperfectas,
un día me enseñaste un rap que escribiste, tu letra torcida
de no haber acabado la ESO era hermosa, tu voz rapeando al
lado de la tele era hermosa, cerca estabas de tu Play, también
era hermosa la luz que entraba y alumbraba tus 21 años...
Cuando puedo escapar escaqueo tu mp3 para rondar Barcelona,
cuando puedo lloro porque sé que vas a volver de allí, de tu
mente,
de allí, lejos de todos nosotros,
sé que volverás de lo oscuro de tu botella de plástico,
de tu papel de plata,
de tus raps melancólicos,
sé que volverás, y yo espero al otro lado de la casa,
revuelta entre poemas y amores extraños y sueños extraños,
sé que volverás,
pero no sé cuando,
te espero,
con un rap que guardo, en secreto, solo para ti.

martes, 9 de octubre de 2012

Dos Pizarnik: La "Reencarnación"

 
 
DETENIDA LA SOMBRA PROLÍFERA
 
Y si te parece que es locura lo que hago,
quizá parezco loco a quien es un loco.
Antígona, SÓFOCLES

Detenida la sombra prolífera en el espacio, el silencio es la norma, puentes frágiles y vestidos bordados de sangre referente, acostúmbrate a desviarte de haberte conocido, ahora la muda, después la penumbra, fuentes y cosas de perfil se difuminan en los aires.
Matemáticamente oigo reír o resulta que oigo reír... No es la situación, ni el precipicio de la prisa, enseñaron a esa mujer a morderse las uñas esperando otro metro... Una puede creerse la distancia suficiente o creerse una mentira mientras va enjabonándose... Una puede cometer el crimen, dejar las manos caer en la arena sucia, el dobladillo del pantalón negro fue cosido por mi madre hace años y el pantalón se perdió como tantas otras cosas...
 
Manifiesto la presencia de tormenta en la habitación y en las escaleras del edificio, manifiesto la piel blanca que no quiere tomar ni un poco de sol, manifiesto nidos de mosquitos que muerden al dormri, manifiesto hambre voluntaria en el estómago.
 
Detenida la sombra prolifera en el espacio, el silencio es la norma, cualquiera que mire verá, cualquiera que entre manifestará lluvia ácida en los ojos, la Tierra creará cuatro mares detenidos. Mortal y rosa, el libro que hay cerca de la cama se llama así... El escritor perdió a un hijo y se le metieron los vidrios, el dolor, en los ojos... Y salió del laberinto o quizás no pudo salir nunca.
 
Pero vayamos a ver en qué dirección vuelan los aviones o a qué hora parten los trenes... Lejos, lejos, lejos...
Y no vengáis a buscar a nadie ni nada.
Porque partimos lejos, lejos, lejos.

 Princesa Inca (Cristina Martín): "La Mujer-Precipicio". Libros del Silencio, 2011, Barcelona. Pp.:67-68


 
Entrevista a Alejandra Pizarnik
Por Marta Isabel Moia [*]
Entrevista de Martha Isabel Moia, publicada en El deseo de la palabra, Ocnos, Barcelona, 1972.
* Todos los asteriscos que aparecen hasta el final del texto hacen referencia a poemas de Alejandra Pizarnik.

M.I.M. - Hay, en tus poemas, términos que considero emblemáticos y que contribuyen a conformar tus poemas como dominios solitarios e ilícitos como las pasiones de la infancia, como el poema, como el amor, como la muerte. ¿Coincidís conmigo en que términos como jardín, bosque, palabra, silencio, errancia, viento, desgarradura y noche, son, a la vez, signos y emblemas?
A.P. - Creo que en mis poemas hay palabras que reitero sin cesar, sin tregua, sin piedad: las de la infancia, las de los miedos, las de la muerte, las de la noche de los cuerpos. 0, más exactamente, los términos que designas en tu pregunta serían signos y emblemas.
M.I.M. - Empecemos por entrar, pues, en los espacios más gratos: el jardín y el bosque.
A.P. - Una de las frases que más me obsesiona la dice la pequeña Alice en el país de las maravillas: - «Sólo vine a ver el jardín». Para Alice y para mí, el jardín sería el lugar de la cita o, dicho con las palabras de Mircea Eliade, el centro del mundo. Lo cual me sugiere esta frase: El jardín es verde en el cerebro. Frase mía que me conduce a otra siguiente de Georges Bachelard, que espero recordar fielmente: El jardín del recuerdo- sueño, perdido en un más allá del pasado verdadero.
M.I.M. - En cuanto a tu bosque, se aparece como sinónimo de silencio. Mas yo siento otros significados. Por ejemplo, tu bosque podría ser una alusión a lo prohibido, a lo oculto.
A.P. - ¿Por qué no? Pero también sugeriría la infancia, el cuerpo, la noche.

M.I.M. - ¿Entraste alguna vez en el jardín?
A.P. - Proust, al analizar los deseos, dice que los deseos no quieren analizarse sino satisfacerse, esto es: no quiero hablar del jardín, quiero verlo. Claro es que lo que digo no deja de ser pueril, pues en esta vida nunca hacemos lo que queremos. Lo cual es un motivo más para querer ver el jardín, aun si es imposible, sobre todo si es imposible.
M.I.M. - Mientras contestabas a mi pregunta, tu voz en mi memoria me dijo desde un poema tuyo: mi oficio es conjurar y exorcizar.*
A.P. - Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo; para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo (cf. Kafka). Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.
M.I.M. - Entre las variadas metáforas con las que configuras esta herida fundamental recuerdo, por la impresión que me causó, la que en un poema temprano te hace preguntar por la bestia caída de pasmo que se arrastra por mi sangre.* Y creo, casi con certeza, que el viento es uno de los principales autores de la herida, ya que a veces se aparece en tus escritos como el gran lastimador.*
A.P. - Tengo amor por el viento aun si, precisamente, mi imaginación suele darle formas y colores feroces. Embestida por el viento, voy por el bosque, me alejo en busca del jardín.
M.I.M. - ¿En la noche?
A.P. - Poco sé de la noche pero a ella me uno. Lo dije en un poema: Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo. Palabra por palabra yo escribo la noche.*
M.I.M. - En un poema de adolescencia también te unís al silencio.
A.P. - El silencio: única tentación y la más alta promesa. Pero siento que el inagotable murmullo nunca cesa de manar
(Que bien sé yo do mana la fuente del lenguaje errante). Por eso me atrevo a decir que no sé si el silencio existe.
M.I.M. - En una suerte de contrapunto con tu yo que se une a la noche y aquel que se une al silencio, veo a «la extranjera»; «la silenciosa en el desierto»; «la pequeña viajera»; «mi emigrante de sí»; la que «quería entrar en el teclado para entrar adentro de la música para tener una patria». Son estas, tus otras voces, las que hablan de tu vocación de errancia, la para mí tu verdadera vocación, dicho a tu manera.
A.P. - Pienso en una frase de Trakl: Es el hombre un extraño en la tierra. Creo que, de todos, el poeta es el más extranjero. Creo que la única morada posible para el poeta es la palabra.
M.I.M. - Hay un miedo tuyo que pone en peligro esa morada: el no saber nombrar lo que no existe.* Es entonces cuando te ocultás del lenguaje.
A.P. - Con una ambigüedad que quiero aclarar: me oculto del lenguaje dentro del lenguaje. Cuando algo - incluso la nada tiene un nombre, parece menos hostil. Sin embargo, existe en mí una sospecha de que lo esencial es indecible.
M.I.M. - ¿Es por esto que buscas figuras que se aparecen vivientes por obra de un lenguaje activo que las aluden?*
A.P. - Siento que los signos, las palabras, insinúan, hacen alusión. Este modo complejo de sentir el lenguaje me induce a creer que el lenguaje no puede expresar la realidad; que solamente podemos hablar de lo obvio. De allí mis deseos de hacer poemas terriblemente exactos a pesar de mi surrealismo innato y de trabajar con elementos de las sombras interiores. Es esto lo que ha caracterizado a mis poemas.

M.I.M. - Sin embargo, ahora ya no buscas esa exactitud.
A.P. - Es cierto; busco que el poema se escriba como quiera escribirse. Pero prefiero no hablar del ahora porque aún está poco escrito.
M.I.M. - ¡A pesar de lo mucho que escribís!
A.P. - ...

M.I.M. - El no saber nombrar* se relaciona con la preocupación por encontrar alguna frase enteramente tuya.* Tu libro Los trabajos y las noches es una respuesta significativa, ya que en él son tus voces las que hablan.
A.P. - Trabajé arduamente en esos poemas y debo decir que al configurarlos me configuré yo, y cambié. Tenía dentro de mí un ideal de poema y logré realizarlo. Sé que no me parezco a nadie (esto es una fatalidad). Ese libro me dio la felicidad de encontrar la libertad en la escritura. Fui libre, fui dueña de hacerme una forma como yo quería.

M.I.M. - Con estos miedos coexiste el de las palabras que regresan.* ¿Cuáles son?
A.P. - Es la memoria. Me sucede asistir al cortejo de las palabras que se precipitan, y me siento espectadora inerte e inerme.
M.I.M. - Vislumbro que el espejo, la otra orilla, la zona prohibida y su olvido, disponen en tu obra el miedo de ser dos,* que escapa a los límites del döppelganger para incluir a todas las que fuiste.
A.P. - Decís bien, es el miedo a todas las que en mí contienden. Hay un poema de Michaux que dice: Je suis; je parle á qui je fus et qui- je- fus me parlent. ( ... ) On n'est pas seul dans sa peau.
M.I.M. - ¿Se manifiesta en algún momento especial?
A.P. - Cuando «la hija de mi voz» me traiciona.

M.I.M. - Según un poema tuyo, tu amor más hermoso fue el amor por los espejos. ¿A quién ves en ellos?
A.P. - A la otra que soy. (En verdad, tengo cierto miedo de los espejos.) En algunas ocasiones nos reunimos. Casi siempre sucede cuando escribo.

M.I.M. - Una noche en el circo recobraste un lenguaje perdido en el momento que los jinetes con antorchas en la mano galopaban en ronda feroz sobre corceles negros.* ¿Qué es ese algo semejante a los sonidos calientes para mi corazón de los cascos contra las arenas?*
A.P. - Es el lenguaje no encontrado y que me gustaría encontrar.

M.I.M. - ¿Acaso lo encontraste en la pintura?
A.P. - Me gusta pintar porque en la pintura encuentro la oportunidad de aludir en silencio a las imágenes de las sombras interiores. Además, me atrae la falta de mitomanía del lenguaje de la pintura. Trabajar con las palabras o, más específicamente, buscar mis palabras, implica una tensión que no existe al pintar.


M.I.M. - ¿Cuál es la razón de tu preferencia por «la gitana dormida» de Rousseau?
A.P. - Es el equivalente del lenguaje de los caballos en el circo. Yo quisiera llegar a escribir algo semejante a «la gitana» del Aduanero porque hay silencio y, a la vez, alusión a cosas graves y luminosas. También me conmueve singularmente la obra de Bosch, Klee, Ernst.


M.I.M. - Por último, te pregunto si alguna vez te formulaste la pregunta que se plantea Octavio Paz en el prólogo de El arco y la lira: ¿no sería mejor transformar la vida en poesía que hacer poesía con la vida?
A.P. - Respondo desde uno de mis últimos poemas: Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir*.

* Texto extraído de "Prosa Completa", Alejandra Pizarnik, págs. 311/315, ed. Lumen, Buenos Aires, Argentina, 2003.
Selección: S.R.
 
 
 
 
http://youtu.be/veSPlR972Rk Burning con Antonio Vega
http://youtu.be/uWGHlaCV0eM Antonio Vega -La Chica de Ayer- Último concierto
http://youtu.be/t5zWfADKgGk Antonio Flores -No dudaría-

miércoles, 3 de octubre de 2012

Donna

 
 
NO EXISTE LA LOCURA SINO GENTE QUE SUEÑA DESPIERTA
 
DONNA
 
Levanta de esa cama. Abre las puertas de esta galería.
Lava tu cara.
Sal a la calle. No llueve. Sé que te gusta la lluvia. No
llueve. Da igual, sal a la calle.
Te duelen los ojos de llorar. Da igual, sal a la calle,
Diagonal abajo hasta el mar. El mar, mujer, el mar.
Piensa en la arena, que el mar es hermoso y no debes
llorar. Escucha el ruido de la gente. El mundo va y vie-
ne, todos iguales, seres, mostruos, lloronas, músicos,
ciegos, poetas, ciclistas, putas.
Dolor. Añorar. No entiendes. Quieres apagarte y volver
dentro de mucho.
Levanta de esa cama. El perro te mira. Te mira la foto
de la tita. Estaba tan viejecita este año que parecía un
pajarito que se apaga.Se apaga. Se apaga.
Levanta. ¿No oyes también llorar a Janis? Muchos llora
con lágrimas, otros lloran sin lágrimas. Llorar es un
estado del alma. No un acto.
Levanta, joder, de esa puta cama. Silencio
 
Princesa Inca: "Libros del Silencio", Libros del Silencio, 2011, Barcelona. P.: 65
 
 

A un psiquiatra, escrito por Mareva Mayo

No sabes nada de quién es nadie. No comprendes nada del vacío y acaso te atreves a usurpar mi llanto y a llanear sobres mis abismos, tú que elegiste entre todos los oficios el de alguacil de la cortada hacienda del deseo, no reproches mis letras ahora que ya pagué con sangre el benemérito drama. No midas mis palabras pues hallarás sólo números, no temas que nada de lo aquí dicho meriende en tu salón, no pasará tu puerta sino es a robar.



PRINCESA INCA

Nació en un gran imperio,
nadie sabe de quién vino
unos dicen del dios Inti,
otros, de la diosa Killa.

De niña ya distinta,
cual ñusta encantadora
los ancianos auguraron,
su destino, el ser coya.

Su juventud y la magia,
siempre fueron de la mano

los curacas encontraron
de sus ojos, mil hechizos.

El rumor de su belleza,
corría ya por los 4 suyos
en la tierra por los chasquis,
y en los cielos, por cóndores.

Y llegó al cuzco su relato,
a oídos del gran monarca
y así un legendario Pachacútec,
fue tras su doncella.

Al verla fascinado,
el valiente emperador Inca
logró conquistar el corazón,

de aquella, su princesa.

Y quiso tenerla a su lado
y a su lado, su vida entera

y en el ombligo del mundo,
mandó construir un santuario.

Y vivieron allí cautivos,
el soberano y la princesa
y a ese lugar sagrado,
le dicen hoy, Machupicchu.

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Tahuantinsuyo
: Imperio Inca
Inti: Dios Sol

Killa:
Diosa Luna
Inca
: soberano del imperio de los Incas
Ñusta:
Princesa en el Imperio de los Incas.
Coya:
esposa del emperador Inca.
Curaca
: sabio anciano, de posición respetable en el
imperio, se dice que solían utilizar magia.
4 suyos: División territorial del Tahuantinsuyo.
(Antisuyo, chinchaysuyo, contisuyo, collaysuyo)


Chasquis:
mensajeros personales del Inca,
solían correr por todo el imperio, tenían un sistema
postal.


Cóndor:
Una de las aves voladoras mas grandes del mundo,
carroñera, sólo habita en los andes sudamericanos, idolatrada
por los incas.

Cuzco: capital del imperio del tahuantinsuyo (se dice, que es el ombligo del mundo).

Pachacútec:
Emperador Inca, (quien pudiese cambiar
el rumbo de la tierra), de los mas legendarios emperadores
Incas, guerrero en su juventud, conquistó culturas aledañas, además
se dice que fue quien mandó construir el majestuoso Machupicchu.

Autor: Orellanapoet
 
 

http://laprincesainca.blogspot.com.es/ Blog de la Princesa Inca
http://youtu.be/3Q4myDcshGY Poemas seleccionados y recitados por el propio Mario Benedetti. Deliciosas palabras que invitan a soñar. Y nos dice que "ud sabe que puede contar conmigo".
http://youtu.be/6h2PxA0CV9I Bjork-Hidden Place Official-

viernes, 31 de agosto de 2012

A LOS QUE SE QUEDARON DORMIDOS EN EL NUNCA

 
 
SIGUE, ALEJANDRA, AQUÍ CONMIGO
 
I
Sigue Alejandra, aquí conmigo,
para no irte agarra fuerte los días con los dientes.
Cogeré cadenas,
las engancharé a tu lengua para que no huyas de mí,
tu lengua a la mía,
porque muero, muero, Alejandra, en las periferias que deja tu
nombre...
que se borra.
Alejandra, llamé, y era ya tu última muerte,
ni mariposas había,
solo la nevera vacía, donde jugaban las ratas,
y desdichadas y tristes flores de plástico llenas de polvo de
tumba,
ya premonición, las flores mismas, de la muerte, tu muerte.
Alejandra: huyes, huyes de ti... Y ya es tarde, muy tarde...
Y es tu última, tu última muerte...
 
Alejandra... La última de todas.
 
II
Alejandra, con pedacitos de lámpara de gota de vidrio
te rajabas la piel y reías jugando...
Alejandra, tengo miedo
de ir a ti y no saber volver...
Alejandra, tengo miedo de meterme en ti y no volver,
perdida en tus laberintos...
Cuando te miro tiemblo hecha de prisa,
huyo a los sótanos de mí...
Y son tas oscuros, tan oscuros, Alejandra...
Casi como los subterráneos de ti...
 
No sé, Alejandra... Te vuelves tú misma laberinto...
Y me echas tu aliento caliente en la boca...
Y es entonces cuando ya no sé volver... De tu boca no sé volver...
 
Alejandra, cuando me das tu saliva, ya no sé volver de ti.




miércoles, 29 de agosto de 2012

Poemas y Voces de la Locura Sana y Medicada

 
 
 
PRINCESA INCA: "LA MUJER-PRECIPICIO". RADIO NIKOSIA. Algo más que una radio, un emblema del POTENCIAL de la LOCURA


LA QUE MORDÍA
 
Se agarraba a las verdades con los dientes y dejaba muertos a su paso.
 
La Herida, la Nombrada: por los sueños, vientos... Y negrura y soledad de cuarto oscuro y vacío en el pecho y calambres de no entender. Fuentes de rabia y deseo... Todo a su paso.
 
La estructura insensible pasaba a doler y hacerse vida. La noche se quedaba agarrada a lo que se recuerda y no tiene salida. La memoria recordaba sucesos inventados, creados por ella: la Poderosa, la Enajenada...
 
Su sombra; la del paraíso. El agua remontaba la corriente o se vaciaba un trozo del océano, se desmembraban en su propio dolor los que la hicieran doler, convirtiéndose en solo dolor...
Todo eso a su paso.
 
El escalofrío, el gusto de saborear la sangre, la ventana del primer suicida, la perfección de las formas hecha más perfección... La locura enhebrada en los ojos de los transeúntes que la miraban, aparecía el acabarse de las cosas cuando ella alzaba la vista... Todo, todo, todo a su paso.
 
La reina de lo que delira, la niña, el esqueleto que toma pasos de bienvenida, la última frase se decía y aparecía la muerte... Cuando ella quería... Todo a su paso.
 
Modificación permanente de lo que existe, mutación para ser extraña y eterna, un enredo, la nada, el espejo sucio, el silencio del segundo suicida... Todo se desvirtuaba o renacía... A su paso... Todo lo conocido y lo desconocido en sus manos... En mis manos, en mi paso.
 
Todo eso en mi paso: la Enloquecida, la Poderosa, la Princesa, la Diosa, para nunca, para siempre más, en mitad del alba, en la tarde, en el hambre agujereando los sentidos... Todo en su paso, en mi paso.
 
Allí la vieron pasar a ella, la Loca, la Reina de los Alucinados, suministrando caminos que llevan al precipicio... La vieron algunos, en la noche, en la sombra, en la herida, la vieron algunos y gritaron que se confundía con la vida y era transparente... Y gritaron algunos... Todo a su paso.
 
Todo a su paso.
 
La que mordía con fuerza lo que otros llamaron Vida.





http://youtu.be/jTD5hgmAPqM Despedida de Nikosia en la Ventana de la Cadena Ser. Emotiva despedida de los oyentes y la muerte de un emblema de la boca de Princesa Inca.

Rodrigo C.S.: Para un lego, es decir, una persona ajena al mundo de la salud mental, el título puede parecer, al menos, una locura. Si escuchan y ven el enlace de Youtube, entenderán, que "los locos", necesitan ser escuchados y Radio Nikosia en La Ventana, a través de Víctor, amante de la música y Cristina Martín (Princesa Inca): poeta, estudiante de psicología, jardinera y visitante de los psiquiátricos, han creado algo similar al Borda de Buenos Aires, que parece tambalearse.
Las voces de la locura ayudan a otros, a sentirse comprendidos, reconocidos, comprendidos. La Princesa Inca ha ido más allá, a utilizado su pasado como trampolín y hace poco se editó el existoso libro de poemas: "La Mujer-Precipicio". Todo lo demás, y mejor, lo dice, en el poema de su viva voz, la Princesa Inca. No está sola, no es la única, es un fenómeno que se extiende. La locura puede ser orientada como un Don desde el dolor, parece paradójico, lo es, como el título. No resuelvan la paradoja, acéptenla. Salud y "Santa Locura", como decía San Juan.

jueves, 23 de agosto de 2012

Niña-mujer-pájaro-Mararía

 
 
 
 
PRINCESA INCA (Cristina Martín): "LA MUJER-PRECIPICIO"
 
"Prefiero la soledad a vivir sin mi verdad" Julieta Venegas.
"Yo te quiero con limón y sal, yo te quiero tal y como estás" Julieta Venegas
"Hay algo muy especial en Cristina" Gemma Nierga
 
 
NIÑA-MUJER-PÁJARO-MARARÍA
 
Soledad dormida que tragas niñas desnudas
escondidas bajo mantas, sábanas,
miedos de lámpara de gota de vidrio,
 
las tragas y las escupes
y escupidas de ti  y para ti vuelven ya no-niñas, mujeres,
y son ciegas de sueños, no de ojos,
ciegas porque las atrapó el hastío, la deshambre,
la inercia del vacío...
Y salen acariciando sus barrigas hinchadas de mujeres enfriadas,
rascadas de ese frío transformador y mago de todo lo que
destruye...
Y ya no ideas mundos
ni mastican ataviadas de bienvenidas,
ataviadas de flores, ataviadas de sonrisas tranquilas.
Ya las comiste, rabiaste, heriste,
soledad comedora, devorada, madre asesina.
Las Reinas de Mararía son esas niñas hechas mujeres
desnutridas en su entraña...
 
Y las quiero cogeeeer... Las quiero cogeeeer,
susurra la voz de los muertos que no asustan, muertos tristes,
no muertos cubiertos de sangre
sino muertos  tumbados en los bancos,
sentados en las escaleras de museos oscuros,
muertos silenciosos de mirada perdida,
delgados, mudos.
Esos muertos tristes con pose de poeta delirante,
lejano en sus pensamientos, huido de sí mismo.
 
Y los muertos susurraban y susurraban... Las quiero cogeeer...
Las quiero coger...
Y eso es el sonido rasgado de las hojas,
ese sonido de los árboles es el susurro de los muertos que llaman
a las niñas-mujeres-reinas
Las quiero cogeeeer... Las quiero cogeeeer...
Y ella
huye por los parques, mujer-pájaro, mujer-viento, mujer-reina,
y ella escucha mientras corre entre los álamos, los sauces, los
grises eucaliptos: La quiero coger, la quiero cogeer...
¡Huye!, le grito
yo, solo mujer, no reina como ella.
¡Huye!, le grito.
Esos muertos, voz de los árboles, son tu miedo contenido,
son tu infancia devorada
por la soledad con hambre que te comía,
en los cuartos de tu casa, de noche.
Niña-pájaro-reina-Mararia,
la soledad te comía, pasaba la lengua por tus piececitos blancos,
y tú, escondida bajo montones de edredones, de cojines...
 
Pero igualmente besaba,
soledad comedora de niñas,
tus piececitos que salían solo un poco de aquellas sábanas...
 
Y corres ahora, mujer-pájaro-lluvia-reina, corres sn saber
adónde,
sin saber cómo huir de los muertos tristes tuyos,
tus muertos que se sientan a decirte, a nombrarte, y lloras, y
huyes...
Ya mujer, no niña...
Y lloras, y te agarras con rabia el pelo y lo estiras,
pelo largo, negro, tintado,
lo estiras para arrancarlo y no conocerte,
 
no quieres conocerte...
Por eso te susurran los muertos al oído,
como ruido de hojas en los parques,
no quieres conocerte...
y volver a recordar que la soledad devoraba, en la noche,
en la sombra, en tu casa, en tu infancia borrada,
besaba, lamía, tus piececitos blancos, de niña,
la soledad te devoraba.






http://youtu.be/eItTRN6Zawo Aima Kobayashi -Chopin- 4 tiernos años capaces de iluminar las tinieblas de la noche.
http://youtu.be/FAmDrU0SGh8 Miguel Bosé y Malú -Linda-
http://youtu.be/-zRjGUSoXKQ Julieta Venegas -Algo está cambiando- "Siempre hay algo más que ha simple vista no se ve...pero siento que hay en mí algo que está cambiando..."
http://youtu.be/kXXBBrEn1PE Jorge Drexler -Al otro lado del río-

Clavo Mi Remo En El Agua
Llevo Tu Remo En El Mio
Creo Que He Visto Una Luz
Al Otro Lado Del Río
El Dia Le Irá Pudiendo
Poco A Poco Al Frio
Creo Que He Visto Una Luz
Al Otro Lado Del Río
Sobre Todo Creo Que
No Todo Esta Perdido
Tanta Lágrima , Tanta Lágrima
Y Yo Soy Un Vaso Vacío
Oigo Una Voz Que Me Llama
Casi Un Suspiro
Remaaa , Remaaaa , Remaaaa
Remaaa , Remaaaa , Remaaaa
En Esta Orilla Del Mundo
Lo Que No Es Presa Es Baldío
Letra de Al Otro Lado Del Rio - Jorge Drexler - Sitio de letras.com
Creo Que He Visto Una Luz
Al Otro Lado Del Río
Yo Muy Serio Voy Remando
Muy Adentro Sonriendo
Creo Que He Visto Una Luz
Al Otro Lado Del Río
Sobre Todo Creo Que ,
No Todo Esta Perdido
Tanta Lágrima , Tanta Lágrima
Y Yo Soy Un Vaso Vacío
Oigo Una Voz Que Me Llama
Casi Un Suspiro
Remaaaa,Remaaaaa,Remaaaaa
Remaaaa,Remaaaaa,Remaaaa
Clavo Mi Remo En El Agua
Llevo Tu Remo En El Mio
Creo Que He Visto Una Luz
Al Otro Lado Del Río