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Paz y Ciencia
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lunes, 15 de abril de 2013

Crujido, de Princesa Inca

“Crujido”, de Princesa Inca (Libros del Silencio)

 
 
Princesa Inca se llama Cristina Martín, siempre que hablo de esta poeta me gusta citar su nombre. Princesa Inca, como comentó en el programa La Ventana responde a un delirio, con lo que le da una identidad de poeta maldita.
Es una mujer asombrosamente luchadora, con fuerza, garra y cuyas vísceras comparte con el lector. Se abre en canal, dejando que su desnudez sea parte de la belleza del mundo. Es capaz de los versos más bellos y de los más duros, críticos y ácidos. No tiene pelos en la lengua. Es un ejemplo de resiliencia. No solo está tratando de superar su difícil problema psicológico/psiquiátrico sino que también está escribiendo. Esto quizá sea la mejor de las terapias. El feedback de los lectores le puede ofrecer otras miradas, otros espejos. Enhorabuena Cristina. Rodrigo Córdoba Sanz. www.gmail.com @PSICOLETRA en Twitter y www.facebook/psicoletra
 
 
“Crujido”, de Princesa Inca (Libros del Silencio)
«No era mentira, no, / la vida no era mentira.
Trozos heridos somos, / trozos que se mutilan.»
Febrilidad. Locura. Transición. Supervivencia. Sangre. Entrañas.
Que la literatura, y en especial la poesía, duela, arañe, desgarre. Que quien escribe se deje las vísceras sobre el papel y quede relegado a un puñado de despojos humanos malolientes. Que quien posea el don de la palabra, el don de transformar lo bello en grotesco y viceversa, sea capaz de desnudarse en cuerpo y alma, sea capaz de abrirse en canal y gritar, sin miedo, esto es lo que soy, y no avergonzarse, no correr a esconderse después. No actuar ni pretender, sino simplemente ser, en toda su esencia. Y, que lo que quede del escritor, del poeta, sea algo más que una imagen distorsionada de la realidad. Que así como la Duras era algo más que una borracha, así como Plath era algo más que una madre que metió la cabeza en el horno, así como Sexton es algo más que una simple trastornada, Princesa Inca sea algo más que una poeta a la que, simplemente, se le dan bien los poemas. Porque, en realidad, es muchísimo más que todo eso: es una mujer lo suficientemente cuerda como para parecer loca. Y hablo, en todo momento, desde el punto de vista literario.
«Tengo tantas ganas de morir que viviré» es una de esas sentencias que no sabes si meterte al bolsillo o a la boca; masticarla, tragarla, devorarla, y considerarla el leitmotiv que guíe tu vida desde ese momento en adelante. Princesa Inca crea imágenes y escenarios, paisajes, tremendamente brutales, tremendamente invasores, tremendamente bellos (y, como todo lo bello, dolorosos). Es esa capacidad la que la acerca a poetas como Alejandra Pizarnik o Anne Sexton, ambas tan demoledoras como certeras; ellas eran capaces, sin apenas haber gastado la punta del lápiz, de crear un torrente de sentimientos que te agarraban por el cuello y te dejaban extasiada. Los poemas en los que Sexton se compara con una muñeca (recurrentes en todo su poemario Live or die), por ejemplo, son poemas con un par o tres de palabras en cada verso que, y no exagero, son puros latigazos. No hay paz en esos poemas porque no había paz en Anne Sexton. Esa, considero, es una de las características básicas en todo creador, sea del tipo que sea: no debe haber paz en su vida; la paz relega al artista a una suerte de placidez que nada tiene que ver con el arte, que nace del lodo, del ataud. Anne Sexton lo sabía bien. Lo mismo ocurría con Pizarnik: una frase y había creado un mundo, pero no un mundo cualquiera: un mundo en el que los abismos eran la llave que abría todas las puertas, las buenas y las malas; eran los abismos los que apaciguaban el dolor. En Pizarnik, como en Sexton, como en Princesa Inca, el mundo está puesto del revés. Pero, y aquí está la clave, esa es la única forma posible –poniéndonos del revés– en la que podemos sobrevivir. Ellas lo sabían, y Princesa Inca lo sabe, de antemano, y juegan con ventaja. De ahí nuestra estupefacción al leerlas, de ahí que asintamos en cada verso, de ahí que debamos cerrar el libro de tanto en tanto y tomar aire. La vida, en realidad, se encuentra dispersada en esas páginas, aunque esas páginas nos hablen de sangre, de muerte, de dolor, de desgarro, de desmembramientos. Es precisamente por eso por lo que podemos, después, contemplar la vida desde una perspectiva más segura, más confiada, menos cabrona.
Difumino tus ojos en el silencio:
has besado mi herida con una luz que yo no conozco.
Mis manos ya no son solo el camino rajado de sus venas.
La literatura debe ser transparente, pero no categórica. La literatura, especialmente la poesía, debe marcar un antes y un después, debe rellenar huecos que ni nosotros mismos sabíamos que estaban vacíos. Debe ser una espada en mitad del estómago, una vena que se rompe y para lo que no existe hilo. Los poetas deben transmitir su ser con la sabiduría y la puntería de quien sabe que sólo le queda una bala en la recámara. El poeta debe ser un ruletista, el poeta debe ser verdugo, siempre. ¿Cumple Princesa Inca todas estas premisas? Las cumple. El poeta debe hablar del miedo, de la sinrazón, del estupor y los temblores, de la amenaza, de la guerra que hay dentro de uno mismo, siempre, aunque pretendamos lo contrario; debe hablar del amor, de la herida, de la sal en la herida; debe hablar de la condena, del cuchillo sobre la piel, de la locura; debe hablar de la muerte, de la necesidad, de la supervivencia; debe hablar de uno mismo mientras habla de los demás, debe darnos las claves para combatir la deshumanización y el terror; debe dejarnos un poso de esperanza, un resquicio de inocencia, un mapa que seguir en la vida. Princesa Inca lo hace. ¿Qué diferencia “La mujer-precipicio” de “Crujido”? Precisamente eso: hay una esperanza que late al fondo del túnel; una esperanza que se arremolina en nuestros cuellos, que recurre a la carótida y a la ternura, y nos asiente con la cabeza mientras contenemos la respiración, asustados. Al fondo, y no tan al fondo como parecía, hay un hogar, un hogar moldeado para cada uno de nosotros. Princesa Inca duele pero cura. Y “Crujido” no es más que el mapa del tesoro de todo buen buscador de terremotos.
“Crujido” es intimista, es desgarrador: «esta soledad de piel de cuchillo», «quisiera amar con los huesos y la fiebre», «como una libertad sin alas/suenan sus cuerpos desnudos», «y un hambre de piel narra la saliva». Es un poemario febril pero natural, que no distorsiona la realidad sino que la eleva a un estado donde la sangre ya no sabe a hierro sino a algo mucho más adictivo. No hay barreras, el límite es uno mismo. “Crujido” es una sacudida, es un despertar; es una elección maravillosa de palabras que en ella, en Princesa Inca, parece tremendamente natural, como si vomitase las palabras, como si fuesen sus entrañas las que dispusiesen el orden de la batalla. “Crujido” aborda un abismo que a todos nos ha de ser familiar, un abismo que nos explota y nos renace por dentro. Pero, ojo, es también peligroso. Es un poemario que arrasa. Y, pese a su libertad, pese a su esperanza, pese a la luz que Vilariño, por ejemplo, dibujaba en sus poemas, lo que Princesa Inca escribe en “Crujido” es descorazonador. Pero tan lleno de vida… que creo que es la única forma real de vivir.
Porque sólo se necesita saber llorar o llorar para vivir,
y luego remontar la cuesta desnudos,
y el pozo o la sombra,
y porque el viento juega a favor de los que aman y escuchan.
Anne Sexton dijo, en su poema “La adicta”: «I am on a diet from death». “Crujido” también parece estar a dieta. La muerte es ya un alimento prohibido. Y, en su poema “Vive” Sexton dijo: «La muerte ha estado aquí / durante mucho tiempo». En “Crujido” también. Pero “Crujido” ya no es muerte, es el orígen, son las raíces y las ramas, el tronco y el tempestuoso aire que lo zarandea. Tras la tormenta, la calma. “Crujido” es visceralidad, es hambre y sed, son hilos, son agujas, son camillas llenas de sangre, de palabras. Es el antídoto, en realidad, para cualquier mal que nos aceche. Es un refugio, no una trinchera. Y debemos dar las gracias por ello. Una vez más, son los poetas los que luchan por nosotros y rescatan lo bello entre la masacre. Porque “Crujido” también es una matanza con final feliz. Cruda, contundente, cristalina. Es la sabiduría del cuerdo, no del loco.
«porque te cansaste de caminar hacia ti y no llegar nunca, / porque estás cansado y tienes miedo / y guardas golpes en tu habitación sin ventana.»
 

domingo, 14 de abril de 2013

El Escritofrénico

Voy a compartir un par de páginas de la obra de Raúl Velasco. Se titula: "El Escritofrénico. Un tratado sobre la curación de la psicosis".
Como ven, el título es alebtador y el contenido del texto, además de tener un componente de novela, también lo tiene de ensayo desde el que sabe hasta donde puede llegar la naturaleza humana. Rodrigo Córdoba Sanz;Pág.: 12

[...] Decía que mi primer recuerdo es la salida del hospital psiquiátrico, aunque quizá esta expresión le venga grande, a aquel lugar donde estuve encerrado. De todas formas es así como llamaban a aquella media planta del hospital provincial. Media planta que se reconocía rápidamente por ser la única cerrada con una puerta cerrada que solo podían abrir los trabajadores con acceso permitido. La planta de psiquiatría era un largo pasillo de loza gris y paredes blancas de unos cincuenta metros de largo por seis de ancho [...]

sábado, 6 de abril de 2013

Tratado sobre la curación de la psicosis.



Este texto consiste en dar buena cuenta de lo que es el texto "El Escritofrénico".
El autor es un hombre que rompe los clichés, estereotipos, estigma; en definitiva, una persona que está compensada, recuperada de los síntomas de la esquizofrenia y que sabe muy bien lo que es penetrar en la caverna de la locura.
La locura produce mucho sufrimiento, es muy cierto que salir de esa situación sirve para que la persona tenga una importante evolución, crecimiento y mejora con respecto a la situación de base, la bien conocida expresión resiliencia.
Rodrigo Córdoba Sanz, psicólogo, psicoterapeuta.

Marcos es un joven absolutamente convencido de ser el creador de innumerables obras de arte no reconocidas. Esto le empuja a comportarse de manera extraña y a ser diagnosticado de una esquizofrenia paranoide. A la salida del psiquiátrico, Marcos entabla amistad con un viejo psicoanalista jubilado y con su esposa enferma. Juntos recorrerán un camino lleno de dolor y sufrimiento, pero también de esperanza. Explorarán los senderos más oscuros de la mente, recorrerán los entresijos de las relaciones humanas, intentando resolver los enigmas que dan sentido a la vida y la hacen soportable.

"Un protagonista que es reiteradamente salvado por los demás, pero que, con su dulzura y humanidad, nos salva también a los demás de la inolerancia y los prejuicios que sobre la locura y la enfermedad mental podamos albergar" Elena Gato, psiquiatra.

Un tratado sobre la curación de la psicosis



[...] Después de muchos años sigo sin tener la certeza de cómo entré en el mundo de la locura. A veces me pregunto cuál fue el resorte que me hizo precipitar en una serie de decisiones equivocadas, como si estuviera siendo arrastrado por fuerzas incontrolables hacia un estado del ser donde todo se volvía rígido, pétreo, inanimado,

Lo primero que me viene a la memoria es la salida del psiquiátrico, ese no lugar donde acabamos las personas que, al carecer de un entorno natural comprensivo, no tenemos donde aferrarnos para no caer y, lo que es peor, nos vemos privados de esa muleta amiga que nos ayude a levantar, que nos sostenga en los peores momentos -aquellos en los que damos los primeros pasos- hasta que recuperamos la soltura y la capacidad para volver a andar por nuestro pie. Caer, levantarse, volver a caminar. Parece que sea una forma bastante simple de reducir el sufrimiento vital de una persona, pero durante mi periplo por el mundo de la locura me he encontrado algunas mucho peores; ya llegaremos a eso.

Raúl Velasco Sánchez: "El Escritofrénico". Un tratado sobre la curación de la psicosis. Pp.: 11-12

viernes, 22 de febrero de 2013

Estaba tan blanca que tomaba la forma de una herida



Estaba tan blanca que tomaba la forma de una herida

Estaba tan blanca que tomaba la forma de una herida, yo la miraba dormir y hubiera jurado firmemente que estaba muerta, pero no, era su forma de existir, cercana a lo que desaparecerá. Esa tendencia suya a resistirse a que la sujetaran le costó más de una marca en las muñecas por haber sido encadenada a una cama. La miré en el centro justo de los ojos, en el espejo, y acabé intuyendo que era muy parecida a mí, la miré justo en el centro de su movimiento, apenas disimulaba que la ropa le iba grande y que la vida a veces también la sobrepasaba hasta hacerla enloquecer, me sonrió con la sonrisa hermosa de la imperfección, le dije que sería un lujo cuidarla, amamantarla, contarle cuentos al oído, que le hablaría con poemas sobre todo en su insomnio, y volvió a sonreír en silencio, se parecía tanto a mí que casi creo que era yo misma, y besé el espejo.

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Te querría en la noche.¿Te querría en la noche?
Te llevaría a La Noche...
Dime...
Una noche libre, larga y oscura, donde no supieras reconocerte los ojos ni la boca...Dime...Dime...
Y grabarte la noche en la garganta mordiendo hasta traer la sangre fuera de las venas...Dime...
Te querría de noche porque los dos somos el pozo en que se hunde en La Nada. ¿Somos luz, cemento, saliva, rabia...Estirpe olvidada de gitanos suicidas...?Dime...
¿Y puñal para quererte en la noche,en el silencio, en el vacío mordedor de los ojos negros que dividen mi ser en La Otra, la que no reconoce a la especie y es Mortal Asesina...?
La asesina que huele el sabor herido de tu soledad en tus brazos...
Dime...¿Llorabas, llorabas?...¿Y yo sólo supe decirte que puedo darte la lluvia o llevarte a la muerte?
Yo, la muda imagen blanca prerafaelita, tú el escudo para apoyar mi alma...¿Espejo de mi entraña?...
¿Hombre-niño o periferia de mi nombre?...
Búscame herida y desnuda...¿Soy la que no grita pero te desangra...Hambrienta de tus órganos...?
Te llevaría hasta la noche...Adentro de la noche.
Yo, la que te escucha, gitana blanca.
¿Quieres venir conmigo a tu muerte?
Dime...






martes, 27 de noviembre de 2012

Nosotras, las del Mundo Raro

 
 
Nosotras, las del Mundo Raro
 
Chabela, duérmete aquí a mi lado, déjame que te acune...
Déjame que te diga al oído lo que tú dices...
Que... vinimos nosotras, tantas, de un mundo raro...
Chabela... Y es preciso decir tantas mentiras...
Y si quieren saber de nuestro pasado es preciso decir otra mentira...
Diremos riendo que venimos de allí,
las dos, de un mundo raro...
Que no sabemos de amor,
Chabela, no conocimos dolor,
y que nunca, nunca, nunca
hemos llorado.
 
Princesa Inca: "La Mujer-Precipicio"
 
 
 
 

martes, 13 de noviembre de 2012

Princesa Inca: por o a pesar -brillante poesía-

/una mujer semidestruida/
qué hermosa puede ser una mujer semidestruida, brilla con la verdad decaída de una ciudad antigua y sucia, sus ojos son callejones, son territorios, donde transitar para reconocerse qué bello los pechos caídos e inútiles para dar de mamar a la nada o al cielo, qué hermosa cuando llora con su lágrima azul e infinita, las ideas raras y esféricas, el ruido de su dolor atrapado en el vientre inhabitado la luz se deforma para dar paso a ese muñeca que se deshilacha y toma forma de hembra en batalla de nadie mírala, sus ojos se difuminan para celebrar la lluvia y un desencuentro con ella misma, escribe en la noche y marchita la saliva para segregar mariposas o fines inexpresables habítala/ cómete su origen y sus noches siémbrale tu semen, tu tiempo o tu flujo, para que divida la vida desnúdala para comerle la sangre porque no le da miedo la herida en carne viva al final de su túnel tu victoria ante el desencanto qué hermosa su belleza absolutamente imperfecta, sus piernas, su blancura de mármol, su locura precipitada, su mentira con tus manos las tocas, y palpas luego cómo le sueñan los dientes, los días, la vagina, cómo se deshace en el camino hacia tu boca qué hermosa transitada de miedo, no es bella como un maniquí sonriente, no te de la razón, acabará de desordenarte persíguela para soñarte porque quedan pocos puros territorios verdaderos como ella no habita este lado del espejo tú sabes que te amará siempre, hasta la muerte, una mujer desmembrada y deslízate porque recibe y la altera cualquier ruido, que es de aire, que es de vidrio, que es remota cómetela a pedazos para digerir el sentido de algo realmente grande qué hermosa es una mujer semidestruida como una iglesia abandonada y hueca, donde parar a conocer el viento que surge en el precipicio derrotada, insomne, perdida la quemadura que produce no destruye no es fuego sino una luz que te hará conocer lo que no conocieron jamás ni tu cuerpo ni tu memoria "Que no existe la locura sino gente que sueña despierta" ¿Qué es el Trastorno Bipolar? Artistas Bipolares Blog de La Princesa Inca Lo mejor de Jimmy Hendrix Testimonios de personas con bipolaridad

lunes, 15 de octubre de 2012

La Sensata Locura de Princesa Inca

 
 
 
“Yo no estoy loca: estoy psiquiatrizada” (Princesa Inca)
 
"Ningún fármaco puede expandir la conciencia; lo único que un fármaco puede expandir son las ganancias de la compañía que lo fabrica" Thomas Szasz (El Segundo Pecado) Psiquiatra Emérito y Doctor Honoris Causa

Princesa Inca (Cristina Martín) ingresó a los veinte años en un centro psiquiátrico sintiendo que era la reencarnación de una princesa Inca. Por su mente danzaban bellos y pacificadores parajes de ensueño, a los que sentía pertenecer mucho más que al mundo que le mostraban sus sentidos. Hasta entonces su vida era la de cualquier otra estudiante de psicología en la universidad. Tras aquel episodio le diagnosticaron una mezcla de bipolaridad y esquizofrenia.
Y aplacaron sus sueños a base de pastillas.
La sociedad de cuerdos a la que ella no sentía pertenecer la etiquetó de loca. Volvieron su mente dócil y le hicieron creer que sus experiencias ancestrales sólo eran producto de su enfermedad. Pero ella siempre se ha resistido dentro de esa camisa de fuerza química, que era y es su medicación:
“¿Quién puede asegurarme que no son recuerdos de otra vida? ¿Y quién puede etiquetarte de loco? ¿Quién traza la línea entre cordura y locura? Dicen que estamos locos, pero te fijas en cómo actúan los políticos, la Iglesia, los ejércitos, y ¿esos no están locos?”
La escritura se convirtió así en una salida. En realidad, en la única salida. Princesa Inca sentía que en ese terreno nadie podría amordazarla ni drogarla hasta dejarla sin sentido.


Princesa Inca sentía que en ese terreno nadie podría amordazarla ni drogarla hasta dejarla sin sentido.
En su escritura sería quien ella quisiera ser. Y, de ese modo, comenzó a escribir poesía y a regurgitar todo aquello que, hasta el momento, le habían impedido contar. Sin florituras, de un modo brusco y casi desesperado: “La poesía es vecina de la locura, pero como es sólo poesía no te encierran.”
A día de hoy, Cristina alterna varias facetas: jardinería, sus estudios de psicología en la universidad, sus colaboraciones leyendo poemas en la cadena Ser y su poemario recién publicado este mismo 2011: La mujer precipicio, cuyo título da buena cuenta de su forma de vida.
Recomiendo el reciente vídeo de presentación: http://youtu.be/r2_OwiO4B4E
Si quieres saber más de Princesa Inca, te sugiero que leas su blog.
Un poema de Princesa Inca:


este hueco en el pecho no sé si tiene las horas contadas… escucho Cohen en un locutorio de Gracia… soy un perro vagabundo que ronda por la ciudad rebuscando en las basuras… he encontrado poemas en las aceras de otros y tengo ganas de llorar pero llevo meses sin hacerlo… leo sentada en el suelo del metro sepultada entre los viajantes… cada pasajero blinda la mirada para no expresar ni un ápice de sensibilidad… parece un tren con destino auschwitz,sin embargo en muchos casos el destino son las rebajas… y escribo… no tardes en besarme la espalda…
no tardes que suena la noche a desorden y la saliva cae sin infinito/ no tardes en morderme la piel que llevo heridas para tu boca/ porque huelo a desorden/ porque huelo a tierra de nadie/ no tardes que ya huyo de mí y soy la estatua que no puede moverse pero detiene el aire/ no tardes/ es ahora el día/ cerca de mis ojos se sitúa el siniestro de alguna tormenta de palabras/ porque no se sabe la hora ni el día ni el minuto/ pero no tardes/.


martes, 9 de octubre de 2012

Dos Pizarnik: La "Reencarnación"

 
 
DETENIDA LA SOMBRA PROLÍFERA
 
Y si te parece que es locura lo que hago,
quizá parezco loco a quien es un loco.
Antígona, SÓFOCLES

Detenida la sombra prolífera en el espacio, el silencio es la norma, puentes frágiles y vestidos bordados de sangre referente, acostúmbrate a desviarte de haberte conocido, ahora la muda, después la penumbra, fuentes y cosas de perfil se difuminan en los aires.
Matemáticamente oigo reír o resulta que oigo reír... No es la situación, ni el precipicio de la prisa, enseñaron a esa mujer a morderse las uñas esperando otro metro... Una puede creerse la distancia suficiente o creerse una mentira mientras va enjabonándose... Una puede cometer el crimen, dejar las manos caer en la arena sucia, el dobladillo del pantalón negro fue cosido por mi madre hace años y el pantalón se perdió como tantas otras cosas...
 
Manifiesto la presencia de tormenta en la habitación y en las escaleras del edificio, manifiesto la piel blanca que no quiere tomar ni un poco de sol, manifiesto nidos de mosquitos que muerden al dormri, manifiesto hambre voluntaria en el estómago.
 
Detenida la sombra prolifera en el espacio, el silencio es la norma, cualquiera que mire verá, cualquiera que entre manifestará lluvia ácida en los ojos, la Tierra creará cuatro mares detenidos. Mortal y rosa, el libro que hay cerca de la cama se llama así... El escritor perdió a un hijo y se le metieron los vidrios, el dolor, en los ojos... Y salió del laberinto o quizás no pudo salir nunca.
 
Pero vayamos a ver en qué dirección vuelan los aviones o a qué hora parten los trenes... Lejos, lejos, lejos...
Y no vengáis a buscar a nadie ni nada.
Porque partimos lejos, lejos, lejos.

 Princesa Inca (Cristina Martín): "La Mujer-Precipicio". Libros del Silencio, 2011, Barcelona. Pp.:67-68


 
Entrevista a Alejandra Pizarnik
Por Marta Isabel Moia [*]
Entrevista de Martha Isabel Moia, publicada en El deseo de la palabra, Ocnos, Barcelona, 1972.
* Todos los asteriscos que aparecen hasta el final del texto hacen referencia a poemas de Alejandra Pizarnik.

M.I.M. - Hay, en tus poemas, términos que considero emblemáticos y que contribuyen a conformar tus poemas como dominios solitarios e ilícitos como las pasiones de la infancia, como el poema, como el amor, como la muerte. ¿Coincidís conmigo en que términos como jardín, bosque, palabra, silencio, errancia, viento, desgarradura y noche, son, a la vez, signos y emblemas?
A.P. - Creo que en mis poemas hay palabras que reitero sin cesar, sin tregua, sin piedad: las de la infancia, las de los miedos, las de la muerte, las de la noche de los cuerpos. 0, más exactamente, los términos que designas en tu pregunta serían signos y emblemas.
M.I.M. - Empecemos por entrar, pues, en los espacios más gratos: el jardín y el bosque.
A.P. - Una de las frases que más me obsesiona la dice la pequeña Alice en el país de las maravillas: - «Sólo vine a ver el jardín». Para Alice y para mí, el jardín sería el lugar de la cita o, dicho con las palabras de Mircea Eliade, el centro del mundo. Lo cual me sugiere esta frase: El jardín es verde en el cerebro. Frase mía que me conduce a otra siguiente de Georges Bachelard, que espero recordar fielmente: El jardín del recuerdo- sueño, perdido en un más allá del pasado verdadero.
M.I.M. - En cuanto a tu bosque, se aparece como sinónimo de silencio. Mas yo siento otros significados. Por ejemplo, tu bosque podría ser una alusión a lo prohibido, a lo oculto.
A.P. - ¿Por qué no? Pero también sugeriría la infancia, el cuerpo, la noche.

M.I.M. - ¿Entraste alguna vez en el jardín?
A.P. - Proust, al analizar los deseos, dice que los deseos no quieren analizarse sino satisfacerse, esto es: no quiero hablar del jardín, quiero verlo. Claro es que lo que digo no deja de ser pueril, pues en esta vida nunca hacemos lo que queremos. Lo cual es un motivo más para querer ver el jardín, aun si es imposible, sobre todo si es imposible.
M.I.M. - Mientras contestabas a mi pregunta, tu voz en mi memoria me dijo desde un poema tuyo: mi oficio es conjurar y exorcizar.*
A.P. - Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo; para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo (cf. Kafka). Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.
M.I.M. - Entre las variadas metáforas con las que configuras esta herida fundamental recuerdo, por la impresión que me causó, la que en un poema temprano te hace preguntar por la bestia caída de pasmo que se arrastra por mi sangre.* Y creo, casi con certeza, que el viento es uno de los principales autores de la herida, ya que a veces se aparece en tus escritos como el gran lastimador.*
A.P. - Tengo amor por el viento aun si, precisamente, mi imaginación suele darle formas y colores feroces. Embestida por el viento, voy por el bosque, me alejo en busca del jardín.
M.I.M. - ¿En la noche?
A.P. - Poco sé de la noche pero a ella me uno. Lo dije en un poema: Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo. Palabra por palabra yo escribo la noche.*
M.I.M. - En un poema de adolescencia también te unís al silencio.
A.P. - El silencio: única tentación y la más alta promesa. Pero siento que el inagotable murmullo nunca cesa de manar
(Que bien sé yo do mana la fuente del lenguaje errante). Por eso me atrevo a decir que no sé si el silencio existe.
M.I.M. - En una suerte de contrapunto con tu yo que se une a la noche y aquel que se une al silencio, veo a «la extranjera»; «la silenciosa en el desierto»; «la pequeña viajera»; «mi emigrante de sí»; la que «quería entrar en el teclado para entrar adentro de la música para tener una patria». Son estas, tus otras voces, las que hablan de tu vocación de errancia, la para mí tu verdadera vocación, dicho a tu manera.
A.P. - Pienso en una frase de Trakl: Es el hombre un extraño en la tierra. Creo que, de todos, el poeta es el más extranjero. Creo que la única morada posible para el poeta es la palabra.
M.I.M. - Hay un miedo tuyo que pone en peligro esa morada: el no saber nombrar lo que no existe.* Es entonces cuando te ocultás del lenguaje.
A.P. - Con una ambigüedad que quiero aclarar: me oculto del lenguaje dentro del lenguaje. Cuando algo - incluso la nada tiene un nombre, parece menos hostil. Sin embargo, existe en mí una sospecha de que lo esencial es indecible.
M.I.M. - ¿Es por esto que buscas figuras que se aparecen vivientes por obra de un lenguaje activo que las aluden?*
A.P. - Siento que los signos, las palabras, insinúan, hacen alusión. Este modo complejo de sentir el lenguaje me induce a creer que el lenguaje no puede expresar la realidad; que solamente podemos hablar de lo obvio. De allí mis deseos de hacer poemas terriblemente exactos a pesar de mi surrealismo innato y de trabajar con elementos de las sombras interiores. Es esto lo que ha caracterizado a mis poemas.

M.I.M. - Sin embargo, ahora ya no buscas esa exactitud.
A.P. - Es cierto; busco que el poema se escriba como quiera escribirse. Pero prefiero no hablar del ahora porque aún está poco escrito.
M.I.M. - ¡A pesar de lo mucho que escribís!
A.P. - ...

M.I.M. - El no saber nombrar* se relaciona con la preocupación por encontrar alguna frase enteramente tuya.* Tu libro Los trabajos y las noches es una respuesta significativa, ya que en él son tus voces las que hablan.
A.P. - Trabajé arduamente en esos poemas y debo decir que al configurarlos me configuré yo, y cambié. Tenía dentro de mí un ideal de poema y logré realizarlo. Sé que no me parezco a nadie (esto es una fatalidad). Ese libro me dio la felicidad de encontrar la libertad en la escritura. Fui libre, fui dueña de hacerme una forma como yo quería.

M.I.M. - Con estos miedos coexiste el de las palabras que regresan.* ¿Cuáles son?
A.P. - Es la memoria. Me sucede asistir al cortejo de las palabras que se precipitan, y me siento espectadora inerte e inerme.
M.I.M. - Vislumbro que el espejo, la otra orilla, la zona prohibida y su olvido, disponen en tu obra el miedo de ser dos,* que escapa a los límites del döppelganger para incluir a todas las que fuiste.
A.P. - Decís bien, es el miedo a todas las que en mí contienden. Hay un poema de Michaux que dice: Je suis; je parle á qui je fus et qui- je- fus me parlent. ( ... ) On n'est pas seul dans sa peau.
M.I.M. - ¿Se manifiesta en algún momento especial?
A.P. - Cuando «la hija de mi voz» me traiciona.

M.I.M. - Según un poema tuyo, tu amor más hermoso fue el amor por los espejos. ¿A quién ves en ellos?
A.P. - A la otra que soy. (En verdad, tengo cierto miedo de los espejos.) En algunas ocasiones nos reunimos. Casi siempre sucede cuando escribo.

M.I.M. - Una noche en el circo recobraste un lenguaje perdido en el momento que los jinetes con antorchas en la mano galopaban en ronda feroz sobre corceles negros.* ¿Qué es ese algo semejante a los sonidos calientes para mi corazón de los cascos contra las arenas?*
A.P. - Es el lenguaje no encontrado y que me gustaría encontrar.

M.I.M. - ¿Acaso lo encontraste en la pintura?
A.P. - Me gusta pintar porque en la pintura encuentro la oportunidad de aludir en silencio a las imágenes de las sombras interiores. Además, me atrae la falta de mitomanía del lenguaje de la pintura. Trabajar con las palabras o, más específicamente, buscar mis palabras, implica una tensión que no existe al pintar.


M.I.M. - ¿Cuál es la razón de tu preferencia por «la gitana dormida» de Rousseau?
A.P. - Es el equivalente del lenguaje de los caballos en el circo. Yo quisiera llegar a escribir algo semejante a «la gitana» del Aduanero porque hay silencio y, a la vez, alusión a cosas graves y luminosas. También me conmueve singularmente la obra de Bosch, Klee, Ernst.


M.I.M. - Por último, te pregunto si alguna vez te formulaste la pregunta que se plantea Octavio Paz en el prólogo de El arco y la lira: ¿no sería mejor transformar la vida en poesía que hacer poesía con la vida?
A.P. - Respondo desde uno de mis últimos poemas: Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir*.

* Texto extraído de "Prosa Completa", Alejandra Pizarnik, págs. 311/315, ed. Lumen, Buenos Aires, Argentina, 2003.
Selección: S.R.
 
 
 
 
http://youtu.be/veSPlR972Rk Burning con Antonio Vega
http://youtu.be/uWGHlaCV0eM Antonio Vega -La Chica de Ayer- Último concierto
http://youtu.be/t5zWfADKgGk Antonio Flores -No dudaría-

sábado, 6 de octubre de 2012

Negocio del Sufrimiento

 


Voy a dar paso, si él me lo permite, a un texto bien armado, con contundencia, erudición, datos, análisis histórico y revisión de la obra de la Antipsiquiatría. Les pondré un ejemplo, una viñeta clínica, habitual cuando se trata con personas médicos, por fortuna, cada sujeto es singular y la mayor parte de las veces no suele suceder lo que voy a relatar.
Una madre, un "ente" temido por todo profesional de la salud mental. Existe un doloroso axioma, también podría llamarse estigma o prejuicio, que se contrasta en la clínica, y es que la persona más responsable de la patología del hijo es la que desmonta el tratamiento, lo boicotea y en casos como el que refiero, ve al psicólogo-psicoterapeuta, como el responsable de la individuación de su hijo. Que no le llame con mucha frecuencia, que no le cuente todos los detalles de su vida, qué sé yo, no es un tema lógico sino visceral, en concreto relacionado con sentimientos, prejuicios, emociones y patologías.
Pues bien, con todo el cariño del mundo, como me dijo un paciente: "Tú hacer pupa, no precisamente". Pues bien, ese día, hablé claro: EL SEGUNDO PECADO cuyo prólogo lo hace Fernando Savater y es un aperitivo genial para lo que viene a continuación. Esta madre, mujer y desesperada pero con la apariencia de una cara de muñeca de porcelana, sin expresividad, inmutable, habla poco. Cuando lo hace es para apuntar una cuestión que parece ser propia de una persona tocada por los dioses y, por tanto, infalible. Me pareció que no convenía que el paciente, la persona, acudiera a psiquiatras y entrara en ese circuito poco cómodo, donde impera el modelo diagnóstico-pronóstico-tratamiento. Entiende a esta mujer que, como médico, prefiera que otra persona, que no sea yo, atienda a su hijo. Al mismo tiempo, siendo médico, no sabía ni lo que estaba tomando, especifico, sabía el fármaco, pero no sabía qué tipo de molécula era. Bien, el ambiente se calentó y después de invitarla "a jugar en el mismo equipo", me di cuenta, que el derbi del domingo es algo que está en su actitud presencial, donde, afortundamente, la reflexión de su marido, el padre del paciente, ayuda a progresar. No solo quiero comentar la fe ciega e inculcada sobre el método biológico, sino que, se niega el derecho a que la persona coja un camino u otro, en cualquier caso, no son excluyentes. Aunque puede ser poco recomendable. No soy un psicoterapeuta de la vieja guardia, si alguien sufre, se le alivia, la psicoterapia actúa a medio-corto plazo y es eficaz, más que los fármacos. Los fármacos no curan y la psicoterapia sí. Matizaremos que en llamadas "enfermedades mentales graves", el papel de los fármacos es para concienciarse y tomarlos, siempre, en base a una buena relación con el prescriptor.
Iba a decir Buenas Noches y Buena Suerte pero son las 6 PM en España, una hora menos en Canarias.
Rodrigo Córdoba Sanz. @PSICOLETRA www.facebook/psicoletra

 

RESUMEN


La teoríaa de la enfermedad mental es científicamente anticuada pues permite diagnosticar como enfermos mentales a pacientes con enfermedades  cerebrales; y socialmente dañina pues es una cortina de humo para una serie de problemas sociales. Hay dos tipos de psiquiatría: voluntaria e involuntaria. La psiquiatría involuntaria es incompatible con los principios de una sociedad democrática y libre, y debe ser abolida. Al negar la validez científica de la teoría de la enfermedad no estoy negando la realidad de las enfermedades neurológicas, la locura, el crimen, el consumo de drogas y los conflictos sociales.

El concepto de enfermedad mental tuvo su utilidad histórica pero es, en la actualidad, científica y médicamente anticuado, y moral y políticamente dañino por las razones que veremos en este artículo.
En 1961, Thomas Szasz, médico psiquiatra, psicoanalista y actualmente Profesor Emérito de la Universidad del Estado de New York, publicó "El mito de la enfermedad mental", que inició un debate mundial sobre los denominados trastornos mentales. Szasz anota que la mente no es un órgano anatómico como el corazón o el hígado; por lo tanto, no puede haber, literalmente hablando, enfermedad mental. Cuando hablamos de enfermedad mental estamos hablando en sentido figurado, como cuando alguien declara que la economía del país está enferma. Los diagnósticos psiquiátricos son etiquetas estigmatizadoras aplicadas a personas cuyas conductas molestan o ofenden a la sociedad.Si no hay enfermedad mental, tampoco puede haber hospitalización o tratamiento para ella. Desde luego, las personas pueden cambiar de comportamiento, y si el cambio va en la dirección aprobada por la sociedad es llamado cura o recuperación.
Por consiguiente, las intervenciones psiquiátricas deben ser definidas con claridad como voluntarias o involuntarias. En las voluntarias, la persona busca la ayuda del profesional movida por sus problemas. Típicamente, el individuo es un beneficiario de la intervención del psiquiatra. En las involuntarias, la sociedad impone la intervención. Típicamente, el individuo es una víctima de la accióndel psiquiatra, en tanto que la sociedad(la familia) es la beneficiaria. La psiquiatría involuntaria es incompatible con los principios de una sociedad democrática y libre, y debe ser abolida.


LA FABRICACIÓN DE LA LOCURA

En 1970, Szasz publicó "La fabricación de la locura: Estudio comparado de la Inquisición y el Movimiento de la Salud Mental", un monumental estudio histórico dedicado a demostrar que-con el declinar de la cosmovisión teológica y del poder del Estado Teocrático(la alianza del Estado y la Religión), y el ascenso de la cosmovisión científica y del poder del Estado Terapéutico(la alianza del Estado y la Medicina y, en particular, la Psiquiatría-, el mito teológico de la herejía fue remplazado por el mito científico de la enfermedad mental, la persecución de brujas y herejes por la persecución de pacientes mentales y drogadictos, y la poderosa burocracia papal de la Inquisición por la poderosa burocracia estatal de la Psiquiatría Institucional.
En esta obra, que dio inicio a la nueva disciplina de la historia crítica de la psiquiatría (junto con la "Historia de la locura en la Era Clásica", de Michel Foucault), Szasz define también los dos tipos de psiquiatría: la institucional y la contractual.
La Psiquiatría Institucional comprende todas las intervenciones impuestas a las personas por los demás. Estas intervenciones se caracterizan por la completa pérdida, por parte del denominado paciente, del control de la relación con el psiquiatra. Su aspecto económico más importante es que el psiquiatra es un empleado pagado por una entidad privada o pública. Su característica social más destacada es el uso de la fuerza o del engaño.
La Psiquiatría Contractual comprende todas las intervenciones psiquiátricas buscadas por las personas, motivadas por sus dificultades o problemas. Estas intervenciones se caracterizan por la completa retención, por parte del llamado paciente, del control de la relación con el psiquiatra. Su aspecto económico más importante es que el psiquiatra es un profesional privado pagado por la propia persona(en nuestros días, la situación se complica por la existencia de los seguros médicos). Su característica social más notoria es la evitación de la coacción o del engaño.


¿QUÉ  ENTENDEMOS POR ENFERMEDAD MENTAL?

Al negar la validez científica del concepto de trastorno mental no estoy negando la realidad de los fenómenos a los que, desactualizadamente, mucha gente, tanto profesionales como legos, llama enfermedades mentales. ¿Cuáles son? Por lo general, nos referimos a los siguientes:
. Alteraciones involuntarias de conducta(por ejemplo alucinaciones, depresión, euforia, confusión, pérdida de la memoria y de la orientación temporo-espacial, y cambios importantes de la conducta o la personalidad) por enfermedades endocrinas, infecciosas, metabólicas, neurológicas o de otro tipo. Pero estas no son enfermedades mentales sino médicas.
2. La locura, ahora llamada esquizofrenia, o paranoia , o psicosis, u otro término psiquiátrico. La literatura sobre la esquizofrenia, considerada la más grave de las tales enfermedades mentales comprende ahora miles de publicaciones que adolecen de un serio error epistemológico: hablar de la esquizofrenia como si fuese una enfermedad genuina como la diabetes cuando, en realidad, se trata de un insulto psiquiátrico que justifica el internamiento forzado de los locos.
Por otra parte, los psiquiatras llevan un siglo alegando que la esquizofrenia es, en realidad, una enfermedad cerebral. Si es así, ¿por qué sigue siendo definida como una enfermedad mental y tratada por psiquiatras en vez de por neurólogos? Con relación a las anormalidades detectadas mediante técnicas de imagenología diagnóstica en los cerebros de los llamados esquizofrénicos, surgen enseguida dos inquietudes:
a) ¿Esas anomalías son causa o consecuencia de la conducta anormal?
b) Si la esquizofrenia es una enfermedad del cerebro como, digamos, la enfermedad de Parkinson , o la enfermedad de Alzheimer, o la esclerosis múltiple, ¿ cómo es que en muchos países hay leyes especiales de salud mental que obligan al internamiento o al tratamiento forzado de los llamados esquizofrénicos? Que yo sepa, no hay leyes especiales para el tratamiento coercitivo de las pacientes con Parkinson, Alzheimer y esclerosis múltiple.
Al señalar que la esquizofrenia es parte del mito moderno de la enfermedad mental, tampoco estoy negando la existencia de la locura. De hecho, la locura abunda dentro y fuera de los manicomios( ahora llamados hospitales mentales). Lo que estoy cuestionando es la veracidad científica de categorizarla y tratarla como una enfermedad legítima tan curable como una apendicitis o una neumonía. La locura, en su sentido clásico y literario, es más bien un asunto personal (locura individual) o político(locura colectiva).
3. El crimen y la violencia. El concepto psiquiátrico del crimen surgió en el siglo XX con la publicación de "El criminal, el juez y el público"(1929), de F. Alexander y H. Staub. Para estos autores, había dos clases de criminales: el normal y el anormal. Para el normal la penología tradicional era suficiente, en tanto que, para el anormal, Alexander y Staub recomendaban la abolición de los castigos y la implantación de tratamientos psiquiátricos.
Es importante tener en cuenta que esta tesis nació en la época del ascenso al poder de las ideologías totalitarias de la Italia fascista, la Alemania nazi y la Unión Soviética comunista, en las que los psiquiatras estaban dispuestos a cooperar con gobiernos dictatoriales en la represión de los ciudadanos.
Por su parte, Thomas Szasz, desde la publicación de "El derecho, la libertad y la psiquiatría"(1963), ha advertido que la Psiquiatría Institucional se ha convertido en una agencia represiva de control social .
Esta psiquiatrización del crimen ha dado origen al mito del paciente mental peligroso: con bastante frecuencia los medios masivos de comunicación informan sobre un crimen al que, enseguida y tras la entrevista a un psiquiatra o psicólogo, se le endilga el calificativo de trastorno mental. Aunque no hay ninguna evidencia de que los llamados pacientes psiquiátricos son más peligrosos que los normales(la situación actual apunta más bien a todo lo contrario), el mito del paciente mental peligroso se resiste a morir.
4. El consumo de drogas legales e ilegales. Aunque la humanidad ha usado(y abusado de) drogas tales como el alcohol, la coca, la marihuana, el opio y sus derivados, y el tabaco durante siglos, el llamado problema de la droga, o drogadicción, o farmacodependencia, o abuso de drogas fue una creación del siglo XX con la promulgación de las primeras leyes antidrogas , y la inclusión del uso de ciertas drogas en la lista oficial de trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana. Hasta ese entonces, no teníamos el llamado problema de la droga, ni la palabra drogadicción tenía la connotación peyorativa que hoy tiene. (De hecho, adicción quiere decir apego, dedicación como cuando decimos que Fulano es adicto al Partido Liberal, o Mengano es adicto al catolicismo).
Décadas más tarde, la guerra antidrogas, supuestamente ejecutada para erradicar el consumo, es llevada a cabo con tanta insensatez y ferocidad que sus terribles consecuencias(un ambiente de persecución inquisitorial, criminalidad, corrupción, daño ecológico y toxicidad agregada por la impureza) han terminado por afectar a toda la sociedad. Pero en vez de atribuir estas nefastas consecuencias a la ilegalidad y la guerra, los gobiernos las achacan a las drogas , los drogadictos y los traficantes.
Por mi parte, sugiero que prohibir ciertas drogas porque su abuso puede ser dañino para la salud es tan sensato como prohibir los automóviles porque su abuso puede ser perjudicial para la salud, y postulo que la guerra antidrogas nos está haciendo más daño que la denominada drogadicción. Por consiguiente el asunto no es cómo acabar con las drogas y los drogadictos sin cómo acabar con la persecución y la guerra.
5. Los conflictos personales e interpersonales. Por último, cuando seguimos hablando de trastornos mentales, tenemos en mente otros tipos de hechos: los conflictos personales e interpersonales tales como la angustia, el desempleo, las dificultades o desviaciones sexuales, la discordia marital o familiar, la estupidez, las fobias, la incultura, las inhibiciones y demás problemas de la condición humana. Se piensa entonces que la vida es armónica y que los conflictos son causados por psicopatologías subyacentes que es preciso curar para ser felices. Esta es la versión pseudocientífica actual de la psiquiatría y la psicología clínica convencionales. No obstante,me parece más realista aceptar de una vez por todas que la vida es, en sí, una ardua tragicomedia, y que lo que llamamos salud mental(que prefiero llamar virtud o salud espiritual) es un largo y tortuoso camino de aprendizaje cotidiano.


CONCLUSIONES

La historia de la ciencia está llena de teorías  y modelos que fueron descartados una vez que se lograron avances que permitieron un conocimiento preciso de los fenómenos. No veo por qué no va a ocurrir lo mismo con la teoría de la enfermedad mental. Nos corresponde a los científicos la responsabilidad social de revisar crítica y constantemente el estado de nuestros conocimientos para así ponernos al día en nuestra labor.
La teoría de la enfermedad mental tuvo, pues, su utilidad histórica hasta el siglo pasado pero es, en la actualidad, científica y médicamente anticuada pues permite diagnosticar y tratar como enfermos mentales a pacientes con enfermedades cerebrales o de otro tipo que cursan con trastornos involuntarios de conducta; y es moral y políticamente dañina porque se ha vuelto una cortina de humo para toda una serie de problemas económicos, existenciales, morales y políticos que, estrictamente hablando, no requieren terapias médicas sino alternativas económicas, existenciales, morales y políticas.





Fernando Luis Gómez

Médico psicoanalista en práctica privada, y Profesor de Biología y Neurofisiología, Facultad de Psicología, Corporación Universitaria de la Costa.
Barranquilla, Colombia
TEL. (57-5)3561982
Monografías

martes, 25 de septiembre de 2012

Un poquito más lejos de la Mente




En el mundo externo en el que nuestro cuerpo se mueve y desarrolla su vida, no somos libres. Hemos de obedecer las leyes de la naturaleza, las leyes de Dios, o sufrimos; y la tarea de nuestro intelecto es descubrir paulatinamente esas leyes. Pero existe nuestro pequeño mundo de vida interior. Allí gozamos de una libertad limitada, aunque somos lo bsatante libres para negar la luz e incluso negar a Dios. Allí, en nuestro mundo interior, hay algo que no está sujeto a las leyes de la naturaleza, a las leyes del tiempo y del espacio. En lo más profundo de nuestra alma está el mundo del Espíritu, y el mundo del Espíritu es libre:"Allí donde se halla el Espíritu del Señor, hay libertad". Pero cuanto más negamos el Espíritu del Señor, nuestro Atman ("Sí Mismo"), nuestro propio Sí mismo, más atados nos encontramos. Podríamos vivir en el centro de nuestra alma y así sentir la alegría infinita de Brahman ("El Espíritu), pero, en lugar de ansiar el centro, construimos infinitos centros de egoísmo en la circunferencia de nuestras almas. Cuanto más lejos se encuentran esos centros del Centro, el egoísmo se hace cada vez más fuerte, las cadenas que nos atan y que tan laboriosamente formamos con nuestros pensamientos y nuestras obras se tornan cada vez más arduas de romper. En la lucha por bienes que puedan proporcionarnos placer y poder chocamos con otros que también buscan el placer y el poder, y, en lugar de una cooperación en amor que conduciría a la alegría de la luz, tenemos la vasta competición que nos sume en la oscuridad y la destrucción. ¿Por qué tiene que preocuparse el hombre por el "porqué" de la maldad y la fealdad, cuando tanto la maldad y la fealdad de este mundo son obra del hombre? De ahí que Buda se negara a responder preguntas metafísicas: en su lugar nos dio el camino del amor que lleva al Nirvana, el Reino de los Cielos, donde todas las preguntas serán contestadas y la respuesta será vida.
La Vida Espiritual desde el punto de vista de la India. Inspirado en las ideas de los Upanishads




Si la poesía no debe preocuparse por ser hermosa, ni agradable, ni por perseguir la certeza; si la poesía tiene que dolery acompañarnos en el insomnio; si tiene que nacer de cuadernos emborronados mientras uno camina ciudad arriba, ciudad abajo; si tiene que llevarnos hasta el borde mismo del precipicio: "paralizados ante la duda inexacta y rara de seguir existiendo"; si tiene, en fin, que poseer "la fuerza rabiosa de la vida", entonces este libro está lleno de auténtica poesía.

VUELVE, MUJER, A TU LOCURA
 
Vuelve, mujer,
solo esta noche,
a tu locura,
 
porque nada más allí verás
la verdad de los sucesos
y la verdadera entraña de la vida,
 
solo allí
nacerán tus hijos azules,
tantos como quieras,
e irán amamantándose de la Luna,
 
y volarás con las pequeñas enanas
subidas en trapecios,
descalzas y blancas,
que saltan y saltan,
 
y solo allí,
y junto a ti,
 
habrá mujeres cambiándose la piel como reptiles,
desnudas en los bosques,
riendo al son del aire y el agua,
soñadoras y difusas,
enredadas de placer sobre largos lagartos.
 
Mujer, vuelve,
solo esta noche,
un rato,
a tu locura.


Princesa Inca: "La Mujer-Precipicio". Libros del Silencio, 2011, Barcelona. Pp.:55-56


http://youtu.be/D6bzDmHshbA ¿Dónde estás? -Urrutia convoca a Calamaro, Loquillo y Búnbury-
http://www.youtube.com/watch?v=2QLgNyguWbs Luz Casal -Besaré el Suelo-
http://youtu.be/MkjdSLhJ95s Sau i Luz Casal -Boig per Tu-
http://youtu.be/vmNXO9WuFfs Luz Casal -Es por ti-

jueves, 20 de septiembre de 2012

El agua transparente del Yo





- ¿Conoces el ejercicio del Otro? Pertenece a una historia escrita hace cien años, cuyo autor...
- Olvida al autor y cuéntame la historia -dije mientras andábamos por la única plaza de Saint-Savin.

- Un sujeto encuentra a un viejo amigo, que vive tratando de acertar en la vida, sin resultado. "Voy a tener que darle un poco de dinero", piensa. Sucede que, esa noche, descubre que su amigo es rico, y que ha venido a pagar todas las deudas que ha contraído en el correr de los años.

Van hasta un bar que solían frecuentar juntos, y él, paga la bebida de todos. Cuando le preguntan la razón de tanto éxito, él responde que hasta unos días antes había estado viviendo el Otro.

- ¿Qué es el Otro? -preguntan
- El Otro es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. El Otro cree que la obligación del hombre es pasar la vida entera pensando en cómo reunir dinero para no morir de hambre al llegar a viejo. Tanto piensa, y tanto planifica, que solo descubre que está vivo cuando sus días en la tierra están a punto de terminar. Pero entonces ya es demasiado tarde.
- Y tu, ¿quién eres?
- Yo soy lo que es cualquiera de nosotros, si escuchamos su corazón. Una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo por lo que hace. Solo que el Otro, temiendo desilusionarse, no me dejaba actuar.
- Pero existe el sufrimiento -dicen las personas del bar-.
- Existen derrotas. Pero nadie está a salvo de ellas. Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando.
- ¿Solo eso? -preguntan las personas del bar.
- Sí. Cuando descubrí eso, decidí ser lo que realmente deseé. El Otro se quedó allí, en mi habitación, mirándome, pero no lo dejé entrar nunca más, aunque algunas veces intentó asustarme, alertándome de los riesgos de no pensar en el futuro.

"Desde el momento en que expulsé al Otro de mi vida, la energía divina obró sus milagros".


Paulo Coelho: "A orillas del río Piedra me senté y lloré". Booket, 2011, Barcelona. Pp.: 67-68



Poema de Princesa Inca (Miembro de Radio Nikosia)


El poema dice así:
Soy Princesa Inca, la reencarnación de una de las muchas que hubo, una princesa inca muy especial, pelirroja y pecosa como soy yo.
Esto, para un psiquiatra, es una paranoia y para muchos, una locura, pero nadie en el mundo puede con certeza definir el límite exacto entre lo real y lo irreal. Para mi hay locuras cotidianas mas graves, la guerra, el abuso, el maltrato, el trabajo, el consumo, la Navidad, el querer estar delgados, el matrimonio, el hablar con los santos, los multimillonarios, la cocaína…
La vida en sí misma es un sinfín de locuras y paranoias globales aceptadas por todos. “Les llame locos, me llamaron loco y ganaron por mayoría” porque no existe el loco sin el otro que lo nombra.
Creo que si la enfermedad mental denomina el sufrimiento de la mente, existe, pero si es una etiqueta para señalar a los diferentes y crucificarles por no seguir la norma, estamos hablando de mecanismos de control en sociedades deshumanizadas y estructuralmente enfermas, generadoras de gente enferma, un sistema psicótico (paranoico) que destruye mentes sensibles. En la presentación del libro de Radio Nikosia dedique este texto a esas mentes:

A TODOS ELLOS
 
A los que se quedaron dormidos en el nunca,
A llos que tienen mucho miedo, y lloran por cualquier cosa,
Y se ocultan la cara de vergüenza.
A los timidos, a los solos, a los raros,
A los que dudan y dudan y les llaman inmaduros, débiles.
A los que duermenen la fría cama del psiquiátrico,
A las madres que cogen la mano de su hijo ingresado.
Os digo que no nos vendan verdades, que la verdad no existe,
La verdad y la razón son creaciones del hombre, para doler para medir.
Hay que luchar contra el silencio, y la ignorancia,
Somos personas, no somos enfermos.
¿Quién tiene la verdad absoluta, la realidad absoluta?
…Que la muestre, que la enseñe si puede…
¡Es mentira, mentira, no existe!
A los que llevan cicatrices de haberse rajado las venas,
A los que consiguieron no rajárselas,
A los que les paraliza la angustia,
Les paraliza para ser, amar, soñar.
A los que llaman vagos, idiotas, locos, débiles.
No escuchéis la voz de los que viven solo para afirmar, controlar,
O los que saben a donde van, donde están, quienes son,os que sueñan sus verdades y se las niegan,
Los que llevan la frente alta y no les tiembla la voz.
A los que la ansiedad- la sociedad les hace fumar dos paquetes diarios.
A los que no son sociables, ni aptos, ni lucidos,
Ni extrovertidos, ni empáticos, ni asertivos, ni normales.
A los que nunca superaran un test psicotécnico,
A los que llevan medicación en el bolso y el monedero vacio.
A los que ahora están atados a una cama y no nos oyen,
A los psiquiatras que abrazan a sus pacientes
Y pidieron alguna vez consejo al que llamaron esquizofrénicos.
A los que tenemos certificado de disminución
Y leemos a Lorca y a Nietzsche y lo que haga falta.
A los que no soprtaron el túnel y se fueron para siempre,
A los que atravesamos cada dia el túnel agarrados a las paredes negras,
A todos los que saben o quieren escucharnos,
Y no se fian solo de los manuales, libros, tesis, estudios y estadísticas.
A los psicólogos que dan besos.
A los que hemos pasado ya el infierno y el cielo y no queremos volver nunca allí.
A los que roban dolor y devuelven en sonrisas, dice Sabina.
Y sobre todo, a todas esas pupilas dilatadas de tanta química que
Miran aturdidas y absortas pero tienen luz mas hermosas:
“Que no existe locura sino gente que sueña despierta”
 
Princesa Inca (Cristina Martín)
 
 

http://youtu.be/rNk5BmRAUPY El último Vals -La Oreja de Van Gogh-
http://youtu.be/nzA_fQ3sMUg Confiar el Alguien -Amaral- "Déjame vivir a mi manera..."
http://youtu.be/sSoyQB1MA9E Cabecita Loca -Amaral- "Eres el ángel de la guarda sobrevolando mis horas bajas..."

martes, 4 de septiembre de 2012

GRACIAS a los que llaman locos

 
 
 
PRINCESA INCA: LA MUJER-PRECIPICIO
 
Hay ojos que son ciegos viéndolo todo,
luego existen ojos que lo ven todo
y acaban cegándose.
 
 


MORIR DE MÍ O MUJER EN LLAMAS

I
Pero un dolor reconoce ya su propio nombre
y llora encogido en mi vagina,
pernocta y llora con un compás de lamento,
esperando nacer.
 
II
Ha despertado ya l amano del que romperá tu tez
o intentará hacerla de vidrio que espera.
Rajarse la piel es la vida, gota a gota,
mover los miembros en círculo para semejar el infinito.
 
III
Acordarse de la vida es la vida...
Y esta palabra que han gastado tanto me toca gastarla a mí,
acumularla en mi flujo,
tragarla y enloquecer...

IV
... porque las que tuvieron prisa ya murieron
y las que vamos detrás somos las siguientes...
Pero la vencedora de vidas he de ser,
pues no se dispuso ni la materia ni el tiempo,
ni se crearon las arrugas precisas, todavía, en las palmas de las
manos
en señal de haber tocado muchas cosas.

Princesa Inca (Cristina Martín Martín): "La Mujer-Precipicio". Libros del Silencio. 2011
www.laprincesainca.blogspot.com

 
“Debo ser el único de mi especie que ha dominado y transformado en potencia creadora, gloria y júbilo una enfermedad mental tan grave"
"La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco" ´Salvador Dalí
 
MARY BARNES
 
Mary Barnes / José Berke, un viaje a través de la locura, los puntos de las humanidades
Mary Barnes fue una enfermera cuando, a los 42 años, comenzó a experimentar los primeros síntomas de la llamada "esquizofrenia". Ella fue a Kingsley Hall, la unidad experimental creado por antipsiquiatras Inglés bajo la dirección de Ronald Laing, donde aprendieron a dejar que una regresión a etapas muy primitivas de la vida emocional. Ella fue capaz, a través de esta muerte simbólica, para revivir en sí, liberada de los conflictos en la relación nodo que había sido encarcelado anteriormente. Desde entonces, Mary Barnes es "curado", y su caso es el éxito de los métodos más ejemplar abogó por la anti-psiquiatría, a diferencia de las técnicas médicas de productos químicos psiquiatría tradicional. Escrito alternativamente por Mary Barnes y Joseph Berke (el psiquiatra que lo acompañan en este "viaje" de cinco años), este libro es un documento único de uno de los movimientos del pensamiento de los más controvertidos de la época, pero reconocemos la importancia hoy en día. Mary Barnes murió en junio de 2001 en un pueblo de la Sierra (Escocia)
 
 
COLORES LOCOS (13 min, 1986), película de Abraham SEGAL
Cine-encuentro entre Delphine Seyrig y Mary Barnes (el artista y co-autor de Mary Barnes, un viaje a través de la locura) los vínculos entre la experiencia de la locura y la expresión pictórica.

Aqui esta el link de su pagina con fotos de sus dibujos que son muy interesantes y sus pinturas:
http://www.marybarnesart.com/pa_gallery/paintings.html
 


“Nikosia es la última ciudad dividida. Por murallas, ideas, religiones y un supuesto abismo cultural. Creemos que de una u otra manera todos llevamos Nikosia dentro de la geografía del cuerpo y la mente. Alguien separó en dos a Nikosia, pero nosotros viajamos constantemente a un lado y otro de la frontera. Y es desde este dualismo, desde este vaivén, que vamos aquí a contar nuestra historia, que es tan real y legítima como cualquier otra”


Conocida a nivel nacional gracias a sus participaciones semanales en el programa La Ventana, de la Cadena SER, Radio Nikosia nació en febrero de 2003 en Barcelona con la participación de un equipo de profesionales de Antropología, Psicología y Ciencias de la Comunicación y seis pacientes.
17 personas posando en grupo en el campo.[ El equipo de Radio Nikosa ]
Hoy ya lleva más de 200 programas emitidos y cuenta con entre 15 y 25 redactores y un amplio público en expansión. Ha realizado participaciones y colaboraciones con más de 20 medios de comunicación nacionales e internacionales (Radio 3, Cataluña Radio, Cadena Ser, La Vanguardia, El País, El Mundo, Psicologies, etc). Radio Nikosia funciona gracias a la Asociación Joia, una institución que trabaja hace más de 20 años en el ámbito de la Salud Mental, y emite desde la sede de Radio Contrabanda.
Radio Nikosia transmite, en sus propias palabras, “desde la llamada locura. Se trata de un grupo de personas que sobrellevamos el diagnóstico de distintas problemáticas mentales, y buscamos comunicar y comunicarnos a través de las ondas radiales como una estrategia en pos de de-construir las bases del propio sufrimiento”. El proyecto nació en el intento de encontrar espacios de integración real para las personas que han sido diagnosticadas con algún tipo de problemática mental. Una integración que implique a su vez el desarrollo de un rol social activo, un quehacer que se transforme en algo que ser y que ayude en la constitución de una nueva identidad fuera de la noción de enfermo”.
Conoce la campaña Las etiquetas sólo son para la ropa.
Más información en www.radionikosia.org.
http://ayudanikosia.blogspot.com.es/
http://revisandolalocura.blogspot.com.es/2011/10/radio-nikosia-en-directo.html
http://blogsaludmentaltenerife.blogspot.com.es/2012/07/el-reves-del-tapiz-de-la.html
http://ludwigban.blogspot.com.es
http://youtu.be/qYq85kcIlVc BSO PIRATAS DEL CARIBE.

Gracias a los llamados locos, porque de ellos se aprende que el mundo es mucho más profundo, intenso, bizarro, bello, feo, agradable, desagradable, porque ellos cambian el mundo. Ofrecen nuevas perspectivas y dan de comer a los psiquiatras, como dice Marguerite Yourcenar. Así que, mi punto de vista, claro para quienes me conozcan es el siguiente.
Los psiquiatras y ciertos psicólogos, basándose en pre-textos y ciertos pacientes "refractarios" hacen generalizaciones vacías y esto se proyecta en el paciente, tratándole como algo menos de lo que es capaz. Vygotsky y Winnicott tienen conceptos que se pueden vincular: Zona de Desarrollo Próximo y Espacio Potencial. Pueden encontrar el artículo en Aperturas Psicoanalíticas. Muy interesante. Si tratas a una persona con fe, esperanza, ilusión, conocimientos y sensibilidad, puedes ayudarle a que alcance unos límites que CASI SIEMPRE son mucho más extensos que los de su propia mente. Esto último sucede a todo hijo de vecino, es una locura normal. Para muestra la excepcionalidad de la autora más brillante, transgresora y radicalmente creativa, así como intensa y original que sembró la semilla para defender los derechos humanos, sociales, literarios, artísticos en general de las mujeres en una época donde eso sonaba a completa locura. Ahora hay un día de la mujer y mujeres feministas por todos los lados. A todos los mencionados y mencionadas, GRACIAS. Eso me hace seguir vivo, el arte y mi trabajo, el arte de las personas que acuden a mi consulta, trabajen en una fábrica o sean pintores, les doy las gracias. Rodrigo Córdoba Sanz.