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viernes, 30 de abril de 2021

Wilhelm Reich

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Y Psicoterapeuta. Zaragoza -Gran Vía-
Presencial Y Online Instagram:@psicoletrazaragoza WEB: Contacta rcordobasanz@gmail.com  

W.R. escribe en Alemania, 1932, Psicología de las masas del fascismo y en Maine, 1942, publica una nueva edición corregida con un prefacio donde dice que en Rusia se instauró el capitalismo de estado. Lo que hoy en día puede ser moneda corriente, en esos tiempos era una herejía. Su voz no tuvo lugar ni para las democracias ni para la URSS. Muertos León Trotski, Walter Benjamin y Antonio Gramsci, así como Sigmund Freud, Sandor Ferenczi y Sabina Spielrein ¿Qué oídos había en el mundo para escucharlo? Realiza una crítica de la investigación académica reaccionaria y, se puede decir sin desviarse de su razonamiento, que toda investigación académica es reaccionaria ya que separa “lo que es” de lo que “debe ser”, el conocimiento de la acción y contra ésta. Es que la academia se opone tanto al marxismo que intenta transformar y no explicar el mundo, como al psicoanálisis que es una experiencia y no una concepción del mundo.

1934 es un año clave para Europa. Se había consolidado el fascismo italiano, ya gobernaba Hitler en Alemania y en la URSS se desintegraba la revolución sexual, se restituía la familia, se consolidaba el estado, la iglesia recuperaba a las masas y se había prohibido el psicoanálisis, en consecuencia, se había instalado y consolidado el capitalismo de estado bajo el nombre personalista de Stalinismo. Si bien la propiedad dejó de ser individual, no pasó a ser común. En Asia se daba la expansión del imperialismo japonés. La voz de Reich estaba prohibida en el mundo.

El motor para que la sociedad suprima y el individuo reprima las pulsiones sexuales es la instancia del patriarcado

Sostiene que los revolucionarios europeos habían desechado la lucha sexo-económica contra la mística, testimonio del miedo a la sexualidad. Se pregunta ¿Por qué el fascismo superó al movimiento revolucionario? ¿Por qué el fracaso de la primera internacional y de las revoluciones europeas entre 1918 y 1924? Responde que el marxismo no tuvo en cuenta ni la estructura caracterológica de las masas ni el efecto del misticismo. El pensamiento de Marx sucumbió ante las fórmulas vacías y los esquemas rígidos del marxismo vulgar que sólo caracteriza que lo económico determina la ideología, la cual desestima, que la psicología es metafísica y los impulsos y procesos anímicos son idealistas. Al negar el psicoanálisis cayó en el psicologismo metafísico.

Lo material se transforma en lo ideal ¿Cómo sucede lo que ocurre en la cabeza? ¿Cómo repercute sobre el proceso económico? Recurre para encontrar las respuestas al psicoanálisis que, aunque examina lo individual, puede dar cuenta de procesos comunes a un grupo social, a la psicología de las masas.

Si, como dice Marx, el hombre es la base de la producción material, sujeto de la producción y que todas las circunstancias, las condiciones y funciones humanas que lo afectan modifican la creación de mercancías, entonces, dice W.R. si son “todas” incluye la vida sexual, su investigación y aplicación a nuevas condiciones sociales. Se requiere del psicoanálisis porque la ideología refleja el proceso económico pero, a su vez, lo enraíza en la estructura psíquica. La disciplina que da cuenta de ésta es el psicoanálisis, por lo que recurre a los conceptos freudianos mayores: el inconsciente, la sexualidad que no se somete a la reproducción, la represión de la sexualidad infantil, que la instancia moral -el superyó- surge de deseos y prohibiciones de las pulsiones, la repetición. Algunos de los temas que Lacan desarrolla y precisa en el Seminario sobre los conceptos fundamentales del psicoanálisis.

El motor para que la sociedad suprima y el individuo reprima las pulsiones sexuales es la instancia del patriarcado. Los intereses sexuales sirven a los económicos de poder y violencia, en el seno de la perversión, la versión del padre dirá Lacan.

Intenta dar cuenta de lo que permite la explotación y la dominación: el niño se va transformando en sumiso y humillado a partir de la represión sexual. Por la inhibición se van creando modificaciones estructurales: el individuo en la masa actúa, piensa y siente contra sus intereses. Estos procesos, las modificaciones estructurales, se pueden localizar en el contenido de una oración religiosa: “Dios mío: ahora me duermo/ envíame un angelito/ Padre mío que tus ojos/ estén sobre mi cama. Si hoy he hecho algo injusto/ Dios, no lo mires. Padre ten paciencia conmigo/ y perdóname mis culpas/ que todos los hombres grandes y pequeños/ te sean encomendados.” Esta plegaria contiene la sustancia y material de la mística. En primer lugar hay un pedido de protección, luego repetición del mismo y tercero un pedido de perdón. Que el padre no lo mire ¿Qué? El goce sexual de la masturbación. Dios lo ve todo, mira siempre y expresa el poder de la mirada, la violencia del castigo, es el goce de Dios. Ahí está la perversión. W.R. señala las dos rocas ante las que el hombre puede encallar: Dios y el sexo opuesto, lo que Lacan trabaja en los seminarios “Los conceptos fundamentales del psicoanálisis”, “De un Otro al otro”, “…ou pire” y “Encore”.

En los análisis no discutimos la existencia de Dios, destruir la mística no es la intención del analista, lo que se juega es el deseo del analista. W.R. lo dice a su modo: se trata de que se pierda la inhibición moralista y se sustituya por la regulación sexo-económica. La sexualidad no es un asunto privado, es político y esa regulación no va contra, ni es intrusión en la economía política. Forma parte de la lucha de los explotados contra los explotadores.

Existen dos elementos para determinar la actitud servil: la autoridad del padre y las exigencias de la represión sexual. De esos lazos surgen los sentimientos de lo nacional, la patria, los símbolos…

Ni el robo por hambre, ni la huelga por la explotación económica necesitan explicación. Pero ¿Por qué no roba? ¿Por qué no hace huelga? ¿Qué traba el desarrollo de la conciencia? Intenta explicar el fascismo, cuya condición ostensible es que “obnubila”, “hipnotiza” y “seduce”. Pero ¿Por qué? Hay un conflicto entre la conciencia social y la ideología del fascismo. ¿Cómo se absorben y manifiestan ambos polos? No se puede explicar ni por la “psicosis de guerra” ni por la obnubilación de las masas. Si tuviera que ver con la tradición ¿Cómo se explica? ¿Qué es? ¿Cómo la clase que puede realizar la transformación llega a absorber la ideología conservadora?

Es lo que dice Marx, la clase que tiene el poder dominante posee el poder ideológico dominante. Pero no es suficiente, falta introducir el elemento irracional, la mística que no tiene explicación socio económica inmediata. Marx da una explicación: “Las ideas de las clases dominantes son en cada época las ideas dominantes, es decir que la clase que tiene el poder material dominante en la sociedad tiene también el poder ideológico dominante. La clase que dispone de los medios de producción materiales dispone al mismo tiempo de los medios de producción ideológicos, de tal modo que las ideas de aquellos que carecen de los medios de producción están sometidas a la clase dominante. Las ideas dominantes no son sino la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, son esas mismas relaciones materiales bajo la forma de ideas, o sea la expresión de las relaciones que hacen de una clase la clase dominante; en otras palabras, son las ideas de su dominación.”1 Lenin lo observa y describe en 1905, en “Sobre la religión”: “El soldado estaba lleno de simpatía por la causa del campesino; sus ojos relucían con la mera mención del campo. A menudo el poder sobre las tropas había caído en manos de los soldados, pero casi nunca hubo un aprovechamiento pleno de ese poder; los soldados vacilaban; unas horas después de haber dado muerte a un superior odiado dejaban a los demás en libertad, entablaban negociaciones con las autoridades, y luego se dejaban matar y azotar, y aceptaban de nuevo el yugo…”2 Es necesario recurrir al sentimiento de culpa tal como lo introduce Freud. El marxista vulgar pasa por alto estos hechos y desconoce y niega al psicoanálisis. En cambio para Marx y para Lenin el hombre es el sujeto de la historia.

La mística extrae de la represión de la vida sexual sus energías y sus contenidos. Los hábitos cotidianos ayudan a mantener la sumisión e identificación con la clase dominante

La táctica de Hitler que se repite en todas las situaciones similares, consiste en renunciar a la argumentación y presentar sólo la “gran meta final”. Además se requieren otras condiciones: que coincida la estructura de la personalidad del líder con la de los individuos de la masa. No dependen de la personalidad o de la “psicosis”, sino de la coincidencia. También apoyarse en la pequeña burguesía que, por su lugar en la sociedad y que pesa por su número no por su peso productivo, fluctúa entre rebelarse y someterse y tiende a identificarse con la autoridad. Este sector está atrapado entre el modo de producción individualista y la familia autoritaria. Este sector de clase en el fascismo es el mismo que el de la democracia liberal, sólo que se comportan en forma diferente según el período histórico del capitalismo. Existen dos elementos para determinar la actitud servil: la autoridad del padre y las exigencias de la represión sexual. De esos lazos surgen los sentimientos de lo nacional, la patria, los símbolos… Surge en las masas la convicción de que el líder no se equivoca, aunque las cosas estén mal la confianza en él lleva a decir que “él saldrá adelante”. Lo decisivo de esa perversión se establece entre lo autoritario y la represión. La moral sexual se desliza hacia el honor y el deber. Al incrementar la presión económica se incrementa la presión moralista. El fascismo supone la unión entre familia, nación y religión. Sus fuentes se encuentran en la posición autoritaria del padre que se reproduce en los superiores jerárquicos determinando una actitud pasiva, servil. La exigencia es la represión sexual de niños y mujeres. Es decir que proviene de los lazos familiares cuyas ataduras son explicadas por el psicoanálisis. La mística extrae de la represión de la vida sexual sus energías y sus contenidos. Los hábitos cotidianos ayudan a mantener la sumisión e identificación con la clase dominante.

La raza y la sangre juegan un papel decisivo. Para el fascismo el ario es el único que participa de los intereses imperialistas, la grandeza de la nación. Los individuos se identifican con el líder y la raza, lo que, suponen, le permite salir de la condición de subhombre. El núcleo material que evita la contaminación es el miedo a la sexualidad y al orgasmo. La cuestión de lo puro y lo demoníaco es trasladado a los orígenes: la pureza de los dioses griegos y lo dionisíaco en los etruscos, el oriente medio, los no arios.

La base de la ideología totalitaria es el orden sexual patriarcal en el cual los intereses sexuales se subordinan a la dominación económica. Es el poder. La sexualidad orgástica de las mujeres cede ante la sexualidad brutal de la dominación masculina. Es la violencia. La sexualidad pura para los arios, la sucia para los demás. De tal modo que la represión sexual es un componente esencial de la dominación de clase, disimulada en la raza y la sangre. Pero esta relación entre represión sexual y sociedad de clases que culmina en ese estado, es compleja. Se entrecruza entre la herencia y la identificación de la clase productiva con los intereses de la ideología dominante.

La economía sexual necesita enfrentar a la familia autoritaria que se basa en que la sexualidad sólo es moral si el sexo está al servicio de la reproducción. La interrupción del embarazo la contradice. El eje de la reforma sexual es el derecho de la mujer sobre su cuerpo y asegurar su bienestar con la legalización y regulación del derecho al aborto. Ceder en este punto es someterse a la dominación fascista. Como tampoco se puede ceder ante la obligación de la educación sexual de los niños y jóvenes, ya que el hambre afecta a muchos niños, pero la represión sexual a todos.

La base de la ideología totalitaria es el orden sexual patriarcal en el cual los intereses sexuales se subordinan a la dominación económica

Como la propaganda fascista dice que a la moral sexual los revolucionarios oponen la anarquía sexual, no se puede enfrentarlos con la idea de que la revolución es tan o más moral que los fascistas. Por el contrario hay que sostener sin ceder que la revolución modifica, produce la subversión de la vida sexual y desecha el viejo orden familiar.

Los social demócratas y los marxistas vulgares han pretendido excluir la cuestión sexual de las luchas políticas. Esto carece de sentido y es el mejor medio de entregarse al conservadorismo. Es lo que ocurrió en Alemania en 1932. En un debate de jóvenes comunistas con un sector de la iglesia cristiana que se manifestaba anticapitalista, se le preguntó a los comunistas cual era la razón por la que no habían tocado la cuestión principal de la iglesia, la abstinencia sexual. Contestaron que era muy complejo y que no se estilaba hablar de esos temas en las discusiones políticas. Por el contrario W.R. sostiene que se entiende fácilmente cuando se explica, ante las masas, el papel reaccionario de la mística en conexión con la represión de la vida sexual. La renuncia a ello tuvo como consecuencia la derrota de los revolucionarios. La mística tiene el mismo valor que el uso de los estupefacientes.

También las sociedades de psicoanálisis se sometieron a los dictados del estado e inventaron una sociología que intentó analizar la sociedad como a un individuo, estableció una oposición absoluta entre proceso cultural y satisfacción sexual, interpretó los instintos destructores como hechos biológicos y temió las consecuencias de sus propios descubrimientos.

La forma de enfrentar el fascismo es derrotarlo en la mística de las masas ya que obtiene su potencia de las “verdades cristianas”. El papel del rechazo al goce sexual es provocar la humildad y la resignación. En cambio, defenderlo requiere una fundamentación exhaustiva. La mística se sostiene en tres elementos fundamentales: la correlación entre los fenómenos de la excitación orgástica y la excitación religiosa o la excitación de las masas sumisas ante el discurso del líder amado o ante sublimes fenómenos de la naturaleza. Podemos encontrar abordajes por parte de Freud, ante el sentimiento oceánico y de Lacan sobre el goce religioso en el seminario “Encore”. Entonces se pregunta ¿Cómo se cimentan las ideas de Dios, el pecado y el castigo? ¿Cuándo se cimentan las ideas religiosas? ¿Qué energía se emplea?

El verdadero objetivo de la revolución no es el trabajo, sino la vida y el juego sexual en todas sus formas. Si el trabajo tiende a disminuir en las sociedades actuales, W.R. se pregunta ¿Por qué no ser felices en la tierra? ¿Por qué no es el goce el contenido de la vida? Es una conquista fundamental romper con la idea de que la mujer es un ser sexual, sólo como reproductora. Aceptarla como ser sexual con pleno derecho del goce de su cuerpo implicaría el derrumbe de toda ideología autoritaria. Si se olvidan estas verdades no hay posibilidad de enfrentar a la mística. Es así que para los fascistas la posibilidad de interrupción del embarazo está en contradicción con el sentido de la familia y es un punto clave de las clases dominantes, un lugar privilegiado, de mayor importancia que la creación de un ejército industrial de reserva y la entrega de carne de cañón para la guerra imperialista. No hay que olvidar que la perversión se da por la oposición entre la moral y los impulsos.

La cuestión sexual es una cuestión política de las masas y dejarla de lado es un modo de arrodillarse ante los preceptos del fascismo, cualquiera sea la forma que adopte

La experiencia en Argentina en el último año es suficientemente elocuente para sostener que la cuestión sexual es una cuestión política de las masas y dejarla de lado es un modo de arrodillarse ante los preceptos del fascismo, cualquiera sea la forma que adopte.

Notas

1. Marx, Carlos, en Reich, Wilhelm, op. cit., p. 52.

2. Lenin, Vladimir Ilich, Ibid., op. cit., p. 54.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Psicología de masas del fascismo

 


La peste emocional y la pandemia fascista

La reedición del ensayo de Wilhelm Reich sobre los movimientos totalitarios recupera la figura de un pensador maldito para los biempensantes


Contrariamente a lo que el análisis tradicional sugiere, “fascismo no es sino la expresión políticamente organizada de la estructura del carácter del hombre medio, una estructura que no está ligada ni a determinadas razas o naciones ni a determinados partidos, sino que es general e internacional”. Este es el resumen, en sus propias palabras, de la tesis que Wilhelm Reich expuso en su Psicología de masas del fascismo, un libro fundamental para entender la naturaleza del movimiento nazi que no ahorra críticas a la deriva, a su juicio igualmente fascista, del comunismo soviético. La reedición de la obra, casi un siglo después de que fuera escrita y 40 años más tarde de su primera traducción al castellano, sirve para recuperar la memoria de un pensador maldito para todos los biempensantes pero que fue reivindicada, una década después de su muerte, por los jóvenes protagonistas de Mayo del 68.

En conversaciones con profesionales nacidos en los años setenta he comprobado que la huella de Reich, muy profunda en la generación que entonces ocupó las universidades de media Europa reclamando un cambio sustancial del orden establecido, es hoy casi inexistente para quienes ocupan los principales centros de poder y decisión. Gran parte de ellos desconocen sus teorías sobre la economía sexual, el orgón como principio energético, y la influencia de la inhibición y la represión genital en la conformación de la sociedad autoritaria. El tiempo no ha pasado en balde, claro está, y cuando se explica semejante tesis no son frecuentes las airadas reacciones que en su tiempo suscitaron, pero abundan las sonrisas irónicas y aun los comentarios sarcásticos sobre quien es tildado nuevamente de científico loco, sin atender al significado último de su pensamiento al margen los errores y extravagancias en que acabó incurriendo.


Nacido en el Imperio Austrohúngaro en el seno de una familia judía, Wilhelm Reich fue discípulo temprano de Sigmund Freud, de quien se distanció al tiempo de hacerlo también de la práctica del psicoanálisis clásico. Primero socialdemócrata decepcionado, más tarde comunista expulsado del partido, se exilió en los países nórdicos antes de recalar en Estados Unidos, donde murió en la cárcel condenado por desacato a la autoridad después de que la Administración Federal de Medicamentos se incautara de sus activos, quemara sus libros y apuntes científicos y le acusara de fraude sanitario como si de un vulgar curandero se tratara. En dicha operación el Gobierno americano se incautó además de cientos de ejemplares de una máquina de su invención, el orgonon o acumulador de orgones, y prohibió su venta.

Reich consideraba que “la energía específicamente biológica es el orgón, unidad de medida de la energía cósmica vital”. En el libro explica que la represión sexual es la base de la familia patriarcal, mitificada por la Iglesia y las religiones en general, pero también por otras ideologías políticas que sustentan al Estado. En su opinión, “las inhibiciones y el debilitamiento de la sexualidad”, singularmente en el caso de niños y jóvenes, “constituyen los presupuestos más importantes para la existencia de la familia autoritaria”, núcleo esencial en el que se apoya el poder de los Estados. La angustia religiosa y el sentimiento de culpabilidad que se genera entre quienes traspasan los límites de la decencia convencional no hacen sino potenciar los sentimientos y las emociones del mundo familiar. Estas permean las masas, no solo en el caso de la pequeña burguesía, sino también en el de la clase obrera. La expansión de esa especie de peste emocional es utilizada por el caudillo de turno en busca del apoyo popular a su figura, deificada y admirada sin racionalidad alguna. En ese sentido, no es la superestructura política ni el poder dictatorial lo que adoctrina a las masas sobre las características del fascismo, sino que las masas mismas son responsables iniciales del movimiento que luego terminará por organizarse como partido político. La falta de libertad sexual es la causa y origen de la ausencia de libertad en general, asumida interiormente por los individuos debido al carácter estructural del autoritarismo que el Estado representa. Eso explica entre otras cosas que muchos integrantes de la clase obrera se sumaran a las filas del nacionalsocialismo. Menciona el ejemplo de “la sumisión de la mujer, aunque sea comunista, a la ropa decente de los domingos” que, junto con otras aparentes menudencias que se convierten en crónicas, tiene en ella una influencia reaccionaria mayor que la de los panfletos y proclamas de la revolución. Por todo ello la lucha contra la represión sexual debe ser “parte del combate total de los explotados contra los explotadores”,

Wilhelm Reich escribió más de una treintena de libros, algunos de gran éxito como La lucha sexual de los jóvenes o La función del orgasmo, del que publicó dos versiones complementarias con una diferencia de 20 años entre ambas. Fueron enormemente populares entre la juventud en los años sesenta del pasado siglo, cuando una auténtica revolución sexual se produjo en Occidente, animada además por el descubrimiento y distribución en masa de la píldora anticonceptiva, cuya reputación subió de tono gracias a las encíclicas papales que la condenaron. El libertarismo que Reich preconizaba reivindicó el derecho al placer y alimentó el movimiento feminista, que convirtió el sujetador en un símbolo de la opresión sexual. Como reclamo de una vida en armonía con la naturaleza, que alejara al hombre del animal sádico y mecanicista en que se había convertido desde su reprimida infancia, propuso también una democracia del trabajo que no se derivara de ideologías políticas o proposiciones demagógicas. “La democracia del trabajo natural”, escribe, “no es un programa político; es una función redescubierta biosociológica, natural y básica de la sociedad”. Son frecuentes también sus ataques a politicastros y demagogos, en expresiones que mucho recuerdan algunos de los comentarios de esta hora.

La edición actual se basa en la traducción del original al inglés y en la que hizo del alemán al castellano Roberto Bein en 1980, y ha sido validada por el Wilhelm Reich Infant Trust. En la portada luce el símbolo del orgón, que resume la unión del cuerpo (soma) y la psique. Hoy día se vende como abalorio y seña de identidad de la ciencia de la energía vital. En Internet he encontrado además anuncios de acumuladores de orgones que se comercializan por encima de los 5.000 dólares. Junto a institutos y fundaciones científicas que cuidan su legado, abundan chamarileros y mercaderes que lo rentabilizan. Él creía que el siglo XX podía marcar el comienzo de una era social libre de política. Los hechos demuestran cuán errado estaba y hasta qué punto la peste emocional origen de los fascismos emponzoña hoy día el ejercicio de la democracia.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Psicoterapeuta. Teléfono: 653 379 269 Zaragoza. Gran Vía 32, 3° Izquierda.                      Instagram: @psicoletrazaragoza.                            Página Web: Psicoletra-Rodrigo Córdoba

lunes, 16 de enero de 2017

Diversión y Conocimiento

"Diviértete e intenta aprender,  fastidiarás a alguien. Si no lo haces, fastidiarás a alguien".
Mulá Nasrudín

Nuestros padres y abuelos han intentado penetrar, en el siglo pasado y más de una vez, el muro del mal social con todo tipo de teorías sociales, programas políticos, reformas, resoluciones y revoluciones. En cada intento han fracasado miserablemente. Ni un solo intento de mejora del destino humano ha tenido hasta ahora. Más que eso, o más bien, peor que eso: con cada intento la miseria se profundizó y aumentó la confusión. La generación actual, a saber, aquellos que están en su madurez ahora, aquellos que tienen entre treinta y sesenta, han heredado esta confusión y han intentado duramente, y en vano, salir de ella: algunos han sido capaces de levantar la cabeza por encima del caos, otros han sido arrastrados por un remolino para no salir nunca más. En otras palabras: hemos fracasado miserablemente como constructores de una nueva orientación vital para la vida. Estuvimos demasiado agobiados con nuestros propios embrollos pasados. Íbamos cargados con cadenas en nuestras piernas,  mientras intentábamos salir hacia la libertad. Hemos caído, y, como generación, no nos levantaremos nunca más.
¿No hay, entonces, esperanza?  Hay esperanza, mucha esperanza, si solo mostramos el valor y la dignidad de ser conscientes de nuestro miserable fracaso. Entonces, y solamente entonces, seremos capaces de ver dónde y cómo ayudar.
Wilhelm Reich

jueves, 27 de octubre de 2016

Wilhelm Reich: Potencia Orgástica



Según Wilhelm Reich, la salud psíquica depende de la potencia orgástica, o sea, de la capacidad de entrega en el acmé de excitación sexual durante el acto sexual natural. Su fundamento es la actitud caracteriológica no-neurótica de la capacidad de amar. La enfermedad mental es un resultado de las perturbaciones de la capacidad natural de amar. 

"En el caso de la impotencia orgástica, de la cual sufre una enorme mayoría de los seres humanos, la energía psíquica está bloqueada y se convierte así en manifestaciones más diversas de conducta irracional. La cura de los trastornos psíquicos requiere, en primer término, el restablecimiento de la capacidad natural de amar."

"La conducta antisocial surge de las pulsiones secundarias que deben su existencia a la supresión de la sexualidad natural".

El proceso sexual, o sea, el proceso biológico expansivo del placer es el proceso vital productivo per se. 

La economía sexual no tiene nada que ver con ningún partido ni ideología políticos existentes.
"El régimen autoritario dictatorial de cualquier clase, que, mediante una moralidad compulsiva y una actitud también compulsiva frente al trabajo, intenta destruir la decencia espontánea y la autorregulación natural de las fuerzas vitales".

Un punto de vista racional de la vida, excluye las dictaduras y requiere la democracia y el trabajo.
No soy político y nada conozco de política, pero soy un científico socialmente consciente.
La conducta moral natural presupone la libertad de procesos sexuales naturales.

Fue Galileo y no Nerón, Pasteur y no Napoleón, Freud y no Schicklbruber, quienes sentaron las bases de la técnica moderna, combatieron las epidemias, quienes exploraron la mente, quienes, en otras palabras, dieron un fundamento sólido a nuestra existencia. Los otros nunca hicieron otra cosa que abusar de las realizaciones de los grandes hombres para destruir la vida. Puede reconfortarnos el hecho de que las raíces de los grandes hombres llegan a profundidades infinitamente mayores que la confusión fascista de hoy.

Primera edición: 1955
Cuarta impresión: 2015, Barcelona, España. Paidós

miércoles, 26 de octubre de 2016

Wilhelm Reich - La cultura es la inversión de la vida -



"En el fondo el hombre es un animal", y "es preciso "conseguir que el animal humano acepte su naturaleza".

"Los animales, a diferencia del ser humano, no son mecánicos ni sádicos y sus sociedades (dentro de la misma especie) son incomparablemente más pacíficas que las humanas. La pregunta básica es: ¿qué es lo que ha llevado al animal humano a degenerar y a adquirir características mecánicas?"

Esta reflexión de Wilhelm Reich - vertida en todas sus obras, incluida, ¡Escucha hombrecillo! - la argumentaba afirmando que desde la formación de sociedades patriarcales, el desarrollo del animal humano ha ido reprimiendo la capacidad de orgasmo y placer. Las relaciones se han basado en la represión sexual, en el castigo como medio de integración sexual y social, perdiéndose el contacto con la propia naturaleza animal y destruyendo así la capacidad natural de autodeterminación. 

Toda una cadena de estructuras sociales, mediatizadas por la familia, el sistema educativo, la medicina oficial y los medios de comunicación de masas, actúan para que la interiorización de los mecanismos sociales neuróticos se desarrollen en cada bebé recién nacido y se expandan según va creciendo, hasta la madurez.

Reich decía que "el movimiento auténticamente democrático y revolucionario no puede tener otra tarea que la de guiar (¡no la de dirigir desde arriba!).
Las masas humanas que se han vuelto apáticas, incapaces de discernir, biopáticas [ enfermedades de la vida ], como resultado de la milenaria opresión de lo vivo, de guiarlas de modo que perciban de inmediato toda opresión  y aprendan a despojarse de ella a tiempo, de forma definitiva  e irrevocablemente".

Reich consideraba que la política institucional era una "biopatía organizada". "Manda a paseo a tus políticos y a tus diplomáticos. Toma tu destino en tus propias manos".

Las aportaciones de Reich fueron numerosas, originales y revolucionarias:

- La lucha sobre la política sexual (véase, "La función del orgasmo").

- Otra contribución, de tintes anarquistas, reclamaba la libertad sexual, el amor libre y la maternidad responsable.
Reich entendía por sexualidad las relaciones afectivas, comunicativas, personales y de ternura. La revolución sexual era previa a la social, política y económica.
Según Carles Frigola, Reich era un excelente orador al que temían las instituciones de control policial. Poseía una empatía sin igual con el público y debido a su sencillez de trato conectaba al instante. La prensa de la época y las personas que le conocieron declaran que sus conferencias atestaban grandes auditorios e incluso campos de fútbol. 

- Influyó en La escuela de Frankfurt:

Fromm, Marcuse, Edith Jacobson, Theodor Adorno y Foucault. Hanna Arendt y Simone Weil se inspirarían en el argumentario reichiano para explicar la banalidad del mal, las causas de la opresión social y la ausencia de democracia en los partidos políticos. 

- Teórico del movimiento underground, rescató su pensamiento en los '60 y '70.

- Teórico de las "sociedades neuróticas", precursor de movimientos ecologistas y antinucleares, y de la psiquiatría biosocial.
- Desarrolló novedosos inventos que fueron destruídos. 

- Influyó en los beatniks y en las figuras de la contracultura.

- Es el precedente de las comunas hippies... 

- En la Universidad de Frankfurt había una gran pintada donde ponía: "Lee a Reich y actúa en consecuencia".

- El pensador Austro-húngaro era citado en libros y mítines. Incluso en los institutos de Enseñanza Media. Reich denunciaba: "la política sexual del fascismo y de la Iglesia, como organización político-sexual patriarcal".

- Anna Freud le definió como "ese hombre grande, con estilo pendenciero, que consiguió parecer desaliñado y elegante al mismo tiempo".

- La vida de Wilhelm Reich estuvo regida por la emoción, el movimiento por la vida misma, en el flujo constante de lo vivo, y así fue también su obra, a la búsqueda incesante de las olas infinitas cuyos enormes flujos rigen los destinos del pensamiento, del conocimiento y la sabiduría". Afirma aceleradamente Jerónimo Bellido, del Instituto Wilhelm Reich.

Mayo del 68: "Una juventud preocupada demasiado con demasiada frecuencia por el futuro"


martes, 25 de octubre de 2016

La función del orgasmo



Wilhelm Reich. La función del orgasmo.


[...] Para la mayoría de las personas es inconcebible que haya sido posible trabajar simultáneamente en materias tan distintas como la sociología, la fisiología y la biología.
Algunos psicoanalistas desearían verme retornar al psicoanálisis, los sociólogos  querrían verme relegado a las ciencias naturales y los biólogos a la psicología. 

El problema de la sexualidad penetra en todos los campos de investigación. Su fenómeno central, el orgasmo debe prestarse a la "unidad de funcionamiento" de lo viviente o que nos preservar con mayor seguridad del horizonte estrecho del especialista. La "economía sexual" se ha convertido en una rama nueva, independiente de la ciencia, con métodos y descubrimientos propios. 

Es una teoría científica de la sexualidad, basada en descubrimientos experimentales.
Por lo tanto, ha sido necesario descubrir su desarrollo. Al hacerlo, quiero señalar qué puedo reclamar como propio, cuáles son las vinculaciones históricas con otros campos de investigación y, finalmente aclarar los rumores sobre mi actividad |...]

La economía sexual apareció de manos de Freud entre 1919 y 1923. La separación con la organización psicoanalítica fue en 1928, a pesar que la ruptura fue en 1934 [...]

Sobre mi trabajo, no se me ocurre mejor demostración que el verdadero descubrimiento de la potencia orgástica, la parte más importante de la economía sexual, realizada en 1922, condujo al descubrimiento del reflejo del orgasmo en 1935 y al descubrimiento de la radiación orgánica en 1939. Esto último proporcionó la base experimental para los primeros descubrimientos clínicos. Esa lógica inherente al desarrollo de la economía sexual es el punto fijo que permite orientarse en el dédalo de opiniones, en la pugna contra los malos entendidos y en la superación de dudas graves cuando la confusión amenaza empañar una visión clara [...]

Es una buena idea escribir biografías durante la juventud, a una edad en que aún no se han perdido ciertas ilusiones relacionadas con la propensión de nuestros amigos a aceptar conocimientos revolucionarios. Si se mantienen todavía esas ilusiones, uno es capaz de adherirse a las verdades básicas, de resistir a las tentaciones de transigir o descubrimientos definidos a la pereza de pensar o a la necesidad de tranquilidad. La tentación  de negar la causación sexual de muchas dolencias es aún mayor en el caso de la economía sexual que en el del psicoanálisis. 

Con muchas dificultades logré persuadir a mis colaboradores  a que se adoptara el término "economía sexual". Esta locución está destinada a abarcar un nuevo campo de esfuerzos científicos: la investigación de la energía biopsíquica [...] El término de orgonterapia, que connota la técnica terapéutica de la economía sexual, fue en realidad una concesión a los remilgamientos del mundo en materia sexual. Hubiera preferido denominarse terapia del orgasmo.

Wilhelm Reich: "La Función del Orgasmo"



Wilhelm Reich: Discurso sobre la Mediocridad




Nota biográfica de Wilhelm Reich.

Nació en Galitzia, Imperio Austro-Húngaro, en 1987. Entró en la Escuela de Medicina de la Universidad de Viena en 1918 y 1920, siendo toda vida un estudiante, fue aceptado como miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena, dirigida por Sigmund Freud, quien le consideraba su alumno más avanzado. 

En 1930, acosado, Reich salió de Austria para ir a Berlín, siendo muy activo en crear dispensarios gratuitos de salud mental y sexualidad. Huyó de Alemania tras el ascenso al poder de Hitler y trabajó exiliado en Dinamarca, Suecia y finalmente Noruega.
En 1939 huye a Estados Unidos, donde establece un laboratorio científico en Forest Hill, Nueva York, y después en Maine.

En 1947 fue objeto de una investigación por parte de la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos) norteamericana y en 1954 se emitió una denuncia por orden judicial contra él. Le sentenciaron a dos años de prisión.
Reich murió en una penitenciaria federal de Pensilvania, el 3 de noviembre.

El amor, el trabajo y el conocimiento son las fuentes de nuestra vida. 

También deberían gobernarla.
Wilhelm Reich.


Nuestro peor enemigo seguimos siendo nosotros mismos.

Prólogo de Fernando Alonso:
"Un solo fanzine punk contiene más realidad que todas las novelas de Eco y Orsenna".

¿Qué tiene que ver Reich con estos fanzines punk?
¡Escucha hombrecillo! siempre fue un fanzine. Y si atendemos a la precariedad con la que se presentaba, fruto de un trabajo de diseño, plegado y grapado completamente artesanal, y a su bajo precio, también podemos decir que fue un fanzine punk.

Y aquí punk quiere decir honesto, ajeno a cualquier interés mercantil.
Este panfleto, me ciño a su acepción más precisa y bella: opúsculo de carácter transgresor. Ha circulado durante décadas en mesas de camping, ha estado presente en centros sociales okupados, pasillos de Universidad, bibliotecas populares, etc. 

Fue escrito en 1945.

Este texto, en comparación con los libros de referencia del autor, podría considerarse un texto menor, nada más lejos, puesto que aquí desde la irreverencia se aprende, también un modus vivendi y cuestionar(se) acerca dea vida. En estos tiempos de convulsión política es imprescindible este fanzine punk sin una clara intención de ser editado y, posiblemente eso deja en claro el descaro y la fuerza que exhalando sus páginas. 

Médico, discípulo aventajado de Freud, marxista psicoanalítico, heterodoxo compulsivo, agitador, autor de una de las más influyentes críticas de la represión sexual jamás planteadas, inventor de máquinas que buscaban sanar el género humano, aspirante a mesías a mitad del siglo XX, para otros esquizofrénico, revolucionario y perseguido por todo tipo de gobiernos... 

El concepto de normalidad ha pasado históricamente por renunciar a toda potencia propia y chapotear en los lodos del victimismo. Descubrir que cuando uno es normal abandona la idea de ser libre y esconderse de cualquier posibilidad de comprender la mentalidad humana.

Para Reich no hay término medio cuando uno piensa al homo normalis
. No se trata de reparar, de reformar... Reich fue un subversivo, y por tanto presenta la necesidad de mutar, de dinamitar la condición del homo normalis y construir otra realidad. 

Unos ejemplos de aquellos que protestaron por la mediocridad, los abusos, la misoginia y, en definitiva, las toxinas del homo normalis de la época fue el líder del grupo grunge, Kurt Cobain, en el libro figura una imagen de él saludando desde un acumulador de orgón diseñado por Wilhelm Reich que tenía William Burroughs en su casa. También podemos ver la portada de Cloudbusting, el disco de Kate Bush dedicado a Reich. En la imagen aparece la artista manejando un rompenubes.
Por supuesto, aparece la Universidad de Berlín durante las protestas de Mayo de 1968.

Wilhelm Reich: "¡Escucha hombrecillo! Discurso sobre la mediocridad".
Prólogo de Fernando Alonso

lunes, 24 de octubre de 2016

Wilhelm Reich: ¡Escucha hombrecillo!



Este ensayo de Wilhelm Reich es un ejemplo político de su carácter transgresor, creativo y nada dispuesto a acomodarse en lo ortodoxo y en lo establecido.
Este libro, del mismo autor del imprescindible "Análisis del carácter" y "La función del orgasmo", obras claves del psicoanálisis (heterodoxo), que, por cierto, le llevaron a la ruptura con Freud, como no... Otro disidente más, como Jung o Adler. 

La publicación neoyorquina de "¡Listen, little man! " se acompañó con dibujos humorísticos del reconocido ilustrador William Steig. Se han recuperado muchas de estas caricaturas. 

Se trata de un libro políticamente incorrecto, vanguardista tanto en el fondo como en la forma.
Crítica mordaz al "hombre corriente" - el pequeño hombre y la pequeña mujer - gris y egoísta, suplicando orden y autoridad. 

La narración también cuenta con diálogos con esos "hombrecillos" que todos llevamos dentro, estableciendo una crítica a la mediocridad y la "normalización" social destructora de la vida, la naturaleza y lo diferente. 

Reich apuesta por el retorno al "animal humano", generoso, cooperativo, libre y gozoso.
Influyó en la contracultura, cautivaron a Fromm, Foucault, Hanna Harendt y Simone Weil.
Es el precedente de las comunas y de los "hippies", del ecologismo antinuclear, del neocristianismo libertario, de las corrientes radical-utópicas, del situacionismo...

En mayo de 1968 se podía ver en Frackfurt una gran pintada con el lema: 

¡Lee a Reich y actúa en consecuencia!

Wilhelm Reich: "Escucha hombrecillo" y Rodrigo Córdoba Sanz. Psicoterapeuta.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Ternura y Agresividad



Se trata de un manual sobre el análisis del carácter realizado por un psicoterapeuta, psiquiatra, profundamente conocedor de la gestalt, la bioenergética y el eneagrama. el texto define el marco teórico entre Reich y Perls, aborda la teoría del análisis del carácter y recorre extensamente, uno por uno, los tipos caracterológicos bionergéticos, aportando datos de su estructura corporal, etiología, psicodinámica y otros. Simultaneamente se correlacionan con la tipología del eneagrama. Un libro para psicoterapeutas que se interesan por el carácter.

El carácter es también consecuencia de la interdependencia entre todas las funciones intrínsecas a la naturaleza humana, que se estructuran en una unidad indivisible. Del desarrollo armónico del carácter depende la manifestación individual de cada persona, y el devenir de la capacidad de darnos cuenta de nuestra propia vida, de tener consciencia de la vida, ya que es a través de su filtro como la percibimos. También del desarrollo armónico de esta unidad indivisible que conocemos como Ser Humano, depende el cómo se mantenga la dirección unívoca de su Impulso de Vida, el cual originalmente va orientado hacia el Bien Estar y el Placer (interacción erótica con la vida).
Busco también concluir ofreciendo un punto de vista sobre cada uno de los caracteres, en el que se integran tanto la dinámica energética, el desarrollo y su arraigamiento corporal, sensorial y sensitivo, como los aspectos emocionales y cognitivos, que van parejos en el proceso evolutivo de cada persona.
Juan José Albert
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sábado, 22 de junio de 2013

Análisis del Carácter: Wilhelm Reich



TEORIA DE LA CORAZA MUSCULAR

 

Wilhelm Reich fue uno de los primeros psicoterapeutas y psicoanalistas que se concentraron en la interacción entre el cuerpo y la psiquis, y desarrollaron un tratamiento que compromete a la totalidad del sujeto. 

Su carrera fue sumamente interesante y aún más controvertida. Médico de formación, Reich se acercó al psicoanálisis a partir de sus estudios de la sexualidad. Dentro del psicoanálisis utilizó las teorías de la sexualidad como la base para sus estudios relacionados con el bloqueo de ciertos sentimientos «negativos» que a la larga lo llevarían a su teoría del Orgón o energía orgónica.

A través de sus largos estudios Reich llega a la hipótesis de que el cuerpo tiene una coraza muscular y que existen diferentes zonas de emociones o anillos en los cuales la energía se acumula y se estanca. En este sentido es uno de los primeros terapeutas en integrar al individuo en una visión holística que incluye el cuerpo y la psiquis, ambas en forma activa en el tratamiento terapéutico. 

Observó que el cuerpo se contrae en una posición de defensa para evitar que algunos sentimientos no deseados entren en la conciencia. Cuando tales comportamientos de defensa se mantienen durante un largo período, la contracción se vuelve crónica y los músculos forman una coraza que sólo se disuelve mediante la terapia. 

Reich trabajó con los pacientes frente a frente; estudiaba la expresión de su rostro, el lenguaje de su cuerpo y sus gestos. Los alentó para que articularan su movimiento con aquello que expresaban, a fin de obtener una imagen más clara de los sentimientos inconscientes que implican los movimientos, procurando integrar estas técnicas dentro del marco psicoanalítico. 

Para Reich la respiración era importante e influía en la psiquis. Comprobó que las primeras reacciones de defensa para evitar un sentimiento perturbador consistían en bloquear la respiración, cerrando la caja torácica y el diafragma. Por esto, el primer paso de Reich en su procedimiento terapéutico consistía en hacer que el paciente respirara con facilidad y profundidad. Y el segundo paso era movilizar cualquier expresión emocional que se exteriorizase más claramente en la cara o en la actitud del paciente. A partir de esto podía seguir liberando sentimientos y memorias asociadas.

En esencia el objeto de su terapia era que el paciente desarrollara su capacidad de entregarse plenamente a los movimientos espontáneos e involuntarios del cuerpo que constituían parte del proceso respiratorio. Por eso insistía en que la respiración fuera lenta y profunda. Entonces las ondas respiratorias producían un movimiento ondulatorio en el cuerpo que Reich llamaba ‘reflejo del orgasmo’. 

Reich llegó a creer que la respiración no sólo aporta oxígeno sino también una forma diferente de energía. Para probar esta teoría diseñó diversos instrumentos destinados a la energía eléctrica acumulada en el cuerpo humano. Por ejemplo, demostró que los seres humanos producen grandes cantidades de energía durante el orgasmo, y llegó a la conclusión de que la energía orgásmica tiene una gran importancia para el bienestar. 

Para Reich, enseguida quedó en claro que la misma energía estaba presente en todo el universo. Por lo tanto, construyó instrumentos capaces de extraer esa energía -que denominó <>- y concentrarla. 

Pero volviendo a su teoría de la coraza, Reich investigó cómo las perturbaciones psíquicas generaban una solidificación de la energía. Ello impedía su fluidez y terminaba creando una coraza del carácter y una coraza muscular. 

En relación a la coraza del carácter, utilizada como defensa por el sujeto, Reich nos dice en su libro Análisis del Carácter: “…es como si la personalidad vistiese una coraza, un rígido caparazón sobre el cual rebotan por igual los golpes del mundo exterior y las demandas internas. []…la coraza caracterológica consume energía, pues se mantiene mediante el continuo consumo de energía vegetativa que de otra manera, en condiciones de inhibiciones motrices crearían angustia. El consumo de energía vegetativa es pues una de las funciones de la coraza caracterológica”. Y en el mismo texto aclara “la inhibición de la agresión y el acorazamiento psíquico van paralelos a un aumento del tono incluso a una rigidez de la musculatura. []… todo neurótico sufre de una distonía muscular y toda cura se refleja directamente en un cambio de habito muscular. El aumento de tono muscular es una función sexual parasimpática y la disminución del tono muscular y la parálisis muscular una función angustiosa simpática.” 

Reich estudia la energía vegetativa, y llama posteriormente a su teoría vegetoterapia. En su teoría el sistema vegetativo y el sistema psíquico están nutridos de energía orgónica. 

Antes de avanzar en relación a los distintos anillos de concentración de la energía dentro de la coraza muscular y su relación con las manifestaciones psíquicas entendemos que es conveniente repasar en pocos párrafos los conceptos relacionados con el sistema vegetativo. 

En nuestro sistema nervioso existen dos grandes ramas: el sistema psicomotor voluntario que comandamos conscientemente y a voluntad, y el sistema nervioso autónomo, encargado de mantener en funcionamiento la parte vital o vegetativa- circulación sanguínea, secreciones glandulares, 
digestión, etc. 

A su vez el sistema nervioso autónomo o vegetativo tiene dos modalidades de funcionamiento que constituyen dos sistemas interdependientes y complementarios: el simpático y el parasimpático. Ambos ejercen una influencia opuesta sobre cada órgano del cuerpo. Por ejemplo, el simpático dilata las pupilas mientras que el parasimpático las contrae. El simpático inhibe las glándulas lacrimales mientras que el parasimpático las estimula. Lo mismo ocurre con las glándulas sudoríparas, sexuales y digestivas.

Un funcionamiento sano, equilibrado se puede ver en el ejemplo del caso del ojo: a una gran entrada de luz el parasimpático reacciona contrayendo las pupilas. Cuando el estímulo disminuye el simpático las dilata.

Si una de estas ramas del sistema autónomo predominara sobre la otra podría decirse que el organismo está enfermo. 

El simpático adquiere su máximo funcionamiento en las situaciones de peligro, cuando hay que enfrentar a un enemigo externo ya se peleando o huyendo. En esas situaciones la musculatura se pone tensa, la sangre abandona los capilares subcutáneos para aumentar el torrente sanguíneo de los músculos, el corazón se acelera y las glándulas suprarrenales secretan más adrenalina. A su vez el parasimpático también reacciona cortando la digestión. 

Por otra parte, el parasimpático ejerce su función principalmente en las situaciones placenteras y de relajación: sueño, alimentación, acto sexual. En términos generales puede decirse que el simpático significa contracción y el parasimpático expansión del organismo. Si un individuo está sano sus dos sistemas funcionan equilibradamente sin entorpecer uno la actuación del otro. Es decir, cuando pasa la situación de peligro o estrés el simpático deja de funcionar al límite para dejar lugar a la acción de relajación completa o al sueño reparador. 

Volviendo a la teoría de la coraza muscular de Reich, la inhibición o represión de cualquier emoción fuerte, como odio, angustia o placer, se encuentra asociada a una alteración de la musculatura, bien sea en forma de un aumento del tono muscular (contracción) o de la reducción del mismo (flacidez), así como a otros síntomas simpáticos o parasimpáticos.

Todos los sujetos incurren en estos mecanismos a lo largo de su vida, desplegando una serie de defensas o resistencias individuales que van conformando una unidad organizada y personal, bio psico social (no por cierto es este el lenguaje utilizado por Reich pero refleja en nuestra opinión su enfoque holístico del ser humano). A esa estructura – hoy diríamos estilo de personalidad - es a lo que Reich denomina coraza del carácter o caracterológica. Es la suma total de las actitudes, los modos de reacción característicos de cada individuo. Para Reich el desarrollo del carácter es un proceso de evolución progresiva de disociación y antítesis de funciones vegetativas sencillas, de fuerzas que actúan en diferentes direcciones. 

Nuevamente diremos que, al igual que el funcionamiento equilibrado de los sistemas simpático y parasimpático permite la adaptación y salud del organismo, esta coraza del carácter es igualmente funcional a la supervivencia y adaptación del sujeto en su medio. Es la forma de defensa y de adaptación con las que el sujeto cuenta a lo largo de las diversas situaciones de la vida. Sin embargo la coraza puede tener una cara disfuncional como veremos más adelante, que es la que se configura en las psicopatologías. 

Para Reich la rigidez física, muscular constituía la parte más esencial del proceso de represión. Experimentó con sus pacientes cómo la disolución de la rigidez muscular liberaba la energía y como también volvía a traer a la memoria el recuerdo de la situación infantil en que se había efectuado la represión. En cada rigidez muscular estaba contenida la historia y el significado de su origen. Por lo tanto para él no era necesario deducir a partir de los sueños o asociaciones la forma en que el sujeto desarrolló su coraza muscular sino que la coraza misma era la forma en que la experiencia infantil continuaba presente como agente perjudicial. Esto le permitía un abordaje más corporal a los conflictos psíquicos. Podemos entender esto como un antecedente del concepto del ‘aquí y ahora’ de la Gestalt. 

Es importante recalcar que para Reich esta coraza se construía desde la primera infancia, con la evolución progresiva arriba mencionada. El niño controla y reprime sus emociones, mimetizando inconscientemente las actitudes y posturas corporales de sus padres, internalizando motriz y muscularmente el esquema corporal que la familia le ofrece para su imitación. Y el niño agrega a esto sus propias ‘variaciones’ personales. No existen dos individuos que presenten exactamente la misma manera de hablar, el mismo bloqueo respiratorio o la misma manera de caminar. Cada sujeto es una expresión única. Pero esto no significa que el niño invente su propia coraza desde cero. 

Esa coraza posible, la que ha construido cada individuo, se constituye así en su defensa frente a las pulsiones internas y a las agresiones del mundo exterior. Esta forma de relación de objeto estará luego – valga la redundancia - relacionada con las formas de interrupción del contacto de la Gestalt como veremos más adelante, especialmente con la introyección y la retroflexión. 

La coraza funcional sería según esta visión, la que es propia del individuo sano, que es una coraza que el individuo puede dominar en vez de estar a merced de ella. Es una coraza lo suficientemente flexible para permitir la adaptación al medio. Es lo que Reich llamaría un carácter genital (“cuando las reacciones emocionales no están inhibidas por automatismos rígidos, cuando el individuo es capaz de reaccionar biológicamente en base a la situación en la cual se encuentra” Reich, 1978, pag 368). 

En otras ocasiones las personas se forjan una coraza que a diferencia de la anterior, funcional al crecimiento, es rígida, incapaz de ser manejada en forma voluntaria y racionalmente por el sujeto. Y esta es la coraza disfuncional. Es aquella en la cual el sujeto acumula energía psíquica, que permanece bloqueada en su estructura muscular. Es lo que Reich llama un carácter neurótico “cuando su organismo está dominado por una coraza rígida que el individuo no puede dominar o eliminar” ibid, pag 368.

 

Estructura de la coraza muscular crónica
La coraza muscular crónica tiene una estructura que sigue tres ejes que son espaciales y temporales.

 En el primer eje las tensiones del cuerpo se distribuyen según siete anillos o segmentos que son contiguos pero que están bien diferenciados. Cada uno de los anillos está ubicado a lo largo de la columna vertebral y comprende tanto la parte superficial como los órganos internos y la musculatura profunda. Los segmentos de la coraza comprenden todos aquellos grupos de órganos y músculos en recíproco contacto funcional que pueden inducirse mutuamente a participar en el movimiento expresivo.

 

Los siete ejes, rápidamente podemos reconocerlos en:

 

El anillo Ocular: Internamente incluye lo que está arriba del paladar: nervio óptico, oído intermedio, base del cerebelo, cerebro, etc. Externamente la musculatura de la frente, ojos, pómulos, nariz, oreja.

Se expresa en la inmovilidad de la frente y los párpados, la expresión vacía de los ojos o en ojos saltones, una expresión como de máscara o de inmovilidad a ambos lados de la nariz.

 

El anillo Oral: Internamente incluye la lengua, faringe, glándulas salivales, las 3 primeras vértebras. Externamente labio superior, inferior, mentón, base de la mandíbula inferior, región occipital.

La disolución de la coraza del mentón da como resultado clonismos en los labios y las correspondientes emociones de llanto o el deseo de succión.

Ahora bien, las emociones de llanto, de morder con rabia, de gritar, chupar y hacer muecas de todas clases dependen de la movilidad del segmento ocular. Ambos segmentos forman una unidad funcional.

 

El anillo del Cuello: Internamente incluye el esternocleidomastoideo, traquea, tiroides, base de la lengua y las 4 últimas vértebras cervicales. Se puede comprender la función emocional de este anillo imitando la actitud de contener ira o llanto. Se da una suerte de proceso de “tragar emociones” que se puede interrumpir terapéuticamente despertando el reflejo del vómito. Con este reflejo la onda de excitación del esófago se desplaza en sentido contrario a la que tiene lugar al tragar la ira o el llanto.

Ejercitando el reflejo del vómito se pueden poner en libertad las emociones contenidas en este acorazamiento.

Esta coraza está ligada con la retroflexión, con el proceso disfuncional de ‘tragar emociones en lugar de vomitarlas’.

 

El anillo Torácico: Incluye los hombros, brazos, omóplatos, pulmones, corazón, esternón, las 9 primeras vértebras dorsales, esófago, espacio intercostal entre la 5ª y la 6ª costilla. En este anillo se retienen principalmente sentimientos de rabia, y pueden descargarse mediante el deporte, al igual que los pélvicos.

El acorazamiento se expresa en una actitud crónica de inspiración, respiración superficial e inmovilidad de la caja. La actitud de inspiración es el medio más efectivo para suprimir cualquier tipo de emoción.

La dilatación crónica del tórax se da junto con una tendencia al aumento de la presión sanguínea, palpitaciones, angustia y en casos severos dilatación del corazón. Es lo que se denomina ‘el pecho acorazado’ y suele ser la parte central de la coraza concebida como un todo.

La expresión aquí es fundamentalmente de auto control y de contención. También en este caso encontraremos una relación clara con la retroflexión.

 

El anillo Diafragmático: Se extiende entre la punta del esternón y las costillas falsas. Parte superior de los músculos abdominales, diafragma, hígado, páncreas, estómago, riñones, plexo solar. Existe una conexión estrecha entre los anillos ocular y diafragmático: puede verse en la respuesta corporal de sorpresa de inspiración-contracción del diafragma-apertura de los ojos – tensión de la frenteEl mecanismo central de este anillo es el bloqueo diafragmático, una respiración ‘hacia adentro’ y no espontánea.

El organismo se defendería de las sensaciones de placer o de angustia que aparecen en forma inevitable con el movimiento diafragmático.

 

El anillo Abdominal: Incluye los músculos abdominales hasta 4 cms debajo del ombligo, vértebras lumbares, intestino .

La disolución de este segmento es la más fácil de todas, luego del trabajo previo progresivo de la disolución de las corazas de los anillos anteriores.

 

El anillo Pélvico: Comprende el bajo abdomen, pelvis, piernas, genitales, vejiga, ano, recto, periné sacro-coxis.

En este anillo se retienen principalmente sentimientos de rabia.

Existe una angustia pélvica y una cólera pélvica específicas. El placer inhibido se convierte en impulsos de cólera pues la coraza no permite el desarrollo de movimientos involuntarios. Esto puede dar origen también a constipación, inflamación de ovarios, tumores, impotencia erectiva, vaginismo y otras afecciones psicosomáticas.

Nuevamente el ‘volver hacia adentro’ de la inhibición pélvica nos remite a una interrupción de contacto de la gestalt, la retroflexión, en un paralelismo bastante claro con la teoría reichiana.

 

Además cada anillo ofrece también síntomas notables de bloqueo en edades determinadas. Por ejemplo el anillo ocular exterioriza su máxima tensión (problemas visuales) en la pubertad. El anillo del cuello suele bloquearse alrededor de los dos años de edad, cuando el niño adquiere el habla y se le reprime el llanto como medio expresivo. A los dos años también suele alcanzar el control de esfínteres con lo cual se provoca el primer bloqueo pelviano. Un segundo bloqueo de este anillo se produciría a los 4 o 5 años con la exploración masturbatoria. El anillo pelviano adquiere su acorazamiento final durante la adolescencia (15-16 años).

 

En cada etapa se bloquea aún más el diafragma para disminuir las sensaciones displacenteras que provienen del sector pélvico y para inhibir la respiración.

 

En el segundo eje se puede discernir en cada anillo dos estratos de tensiones, una superficial y otra profunda. De esto se deduce un ordenamiento periférico y un ordenamiento central de las tensiones.

 

Dicho de otra forma tenemos un nivel más fácil y otro más difícil de desbloquear. El nivel periférico podríamos decir que es aquel que se relaja durante el sueño profundo, y el nivel central sería el que nunca se relaja.

 

En el tercer eje se advierten tensiones de origen reciente, antiguo y más primitivo. Esas etapas podrían corresponder con los estadios de desarrollo de la sexualidad, a los 2, 6 y 11 años. Este ordenamiento temporal se advierte observando la expresión global de la coraza en todos sus anillos: las más recientes cicatrices o heridas de la coraza son las primeras en aparecer a la conciencia del sujeto al iniciarse un tratamiento por cualquiera de los anillos.

 

Un individuo con coraza muscular crónica es alguien que nunca, ni siquiera al dormir, deja de hacer funcionar a un cierto nivel su sistema simpático. Nunca puede relajarse totalmente, tiene energía constantemente acumulada en sus músculos. Puede decirse que nada de lo que hace lo hace a fondo. No duerme del todo, no respira del todo, mira y no ve todo lo que hay para ver, no se entrega del todo sexualmente etc. Este concepto nos remite nuevamente al concepto de retroflexión.

 

Esta coraza muscular - la suma total de los espasmos musculares crónicos – se fue formando ante las diversas agresiones del medio, de los padres principalmente. Una vez formada tiene por función no solo limitar la amplitud y variedad de las emociones sino también la amplitud y la variedad de los movimientos y la profundidad de la respiración, para producir menor energía.

 

RETROFLEXIÓN EN GESTALT

 

La influencia de Wilhem Reich en Perls y en la gestalt ha sido clara y fuerte. Sin embargo, la gestalt comparte algunos supuestos teóricos y difiere en el enfoque terapéutico frente a los mismos.

 

Un aporte nuevo de la gestalt es el del ciclo del contacto. El concepto de ciclo de la experiencia o ciclo del contacto es reconocido por la gestalt como el núcleo básico de la vida humana, dado que ésta no es más que la sucesión interminable de ciclos. También se le conoce como el "Ciclo de la autorregulación organísmica", pues se considera que el organismo sabe lo que le conviene y tiende a regularse por sí mismo.

 

Esta conceptualización pretende reproducir cómo los sujetos establecen contacto con su entorno y consigo mismos. Explica también el proceso de formación figura/fondo: cómo surgen las figuras de entre el fondo difuso, y cómo una vez satisfecha la necesidad dicha figura vuelve a desaparecer.

 

El ciclo de la experiencia se inicia cuando el organismo, estando en reposo, siente emerger en sí alguna necesidad. El sujeto toma conciencia de ella e identifica en su espacio algún elemento u objeto que la satisface. Este elemento se convierte así en figura, destacándose sobre los demás que son el fondo. El organismo moviliza entonces sus energías para alcanzar el objeto deseado hasta que entra en contacto con él, satisface la necesidad y vuelve a entrar en reposo nuevamente.

 

En el esquema clásico del ciclo se identifican seis etapas sucesivas: 1) Reposo; 2) Sensación; 3) Darse cuenta o formación de figura; 4) Sensorio Motriz o de la energía; 5) Acción; y 6) Contacto.

 

En el reposo o retraimiento el sujeto ya ha resuelto una Gestalt anterior, y se encuentra en un estado de equilibrio, sin ninguna necesidad apremiante.

 

En la fase de sensación el sujeto es sacado de su reposo porque siente "algo" difuso, que todavía no puede definir. Como por ejemplo, puede sentir movimientos peristálticos o sonidos en su estómago, o cierta intranquilidad.

 

En el darse cuenta o percepción o formación de figura, la sensación se identifica como una necesidad específica (siguiendo los ejemplos anteriores se identificaría como hambre o como preocupación, respectivamente) y se identifica también aquello que la satisface: se delimita cierta porción de la realidad que adquiere un sentido vital muy importante para el sujeto, es decir, se forma una figura.

 

En la sensorio motriz el sujeto reúne la fuerza o concentración necesaria para llevar a cabo lo que la necesidad le demanda.

 

En la acción, el individuo moviliza su cuerpo para satisfacer su necesidad, concentra su energía en sus músculos y huesos y se encamina activamente al logro de lo que desea.

 

En la etapa final, el contacto, se produce la conjunción del sujeto con el objeto de la necesidad; y, en consecuencia, se satisface la misma. La etapa culmina cuando el sujeto se siente satisfecho, puede despedirse de este ciclo y comenzar otro.

 

Sin embargo no siempre se cumple este ciclo completo de la experiencia o del contacto y el sujeto experimenta interrupciones en alguna parte del mismo. Para la gestalt estas interrupciones funcionan conceptualmente como los mecanismos de defensa psicoanalíticos: medios de los que se vale el sujeto para evitar el afrontamiento con la experiencia vivida como peligrosa o angustiante. Un elemento que tienen en común gestalt y psicoanálisis es que la salud es vivida como fluidez energética, como la capacidad ‘de pasar a otra cosa’ en términos psicoanalíticos, o a otra configuración o gestalt. El estancamiento energético que en gestalt se refleja en la interrupción del contacto es el forjador de enfermedad psíquica y en algunos casos de enfermedades psicosomáticas, como es el caso de la retroflexión, un tipo específico de interrupción.

 

En Gestalt los mecanismos de defensa antes que proteger al Yo de las pulsiones internas amenazantes o de las amenazas externas vividas como subjetividad como son conceptualizados en psicoanálisis – donde el ejemplo primero de defensa fue el concepto mismo de represión - son concebidos como formas de evitar el contacto, tanto interno como externo, en un enfoque más interpsíquico. Son auto interrupciones del ciclo de experiencia que tienen la finalidad de evitar el dolor, el sufrimiento, no sentir, no vivir, separarse de lo amenazante en uno mismo, huir del estrato fóbico, etc. Persiguen el objetivo que el sujeto se defienda y pueden dar lugar a diversos tipos de patologías como la introyección, la confluencia, la proyección y la retroflexión.

 

Retroflexión

 

Un ciclo interrumpido es una Gestalt inconclusa; “un ente que parasitará al organismo consumiendo su energía hasta verse satisfecho. “ (Polster, 2001)

 

En palabras de Perls “el introyector hace lo que los demás quieren que haga, el proyector hace a los demás lo que él acusa a los demás de hacerle a él, el hombre en confluencia patológica no saber quién le está haciendo qué a quien. Y el retroflector se hace a si mismo lo que le gustaría hacer a otros” (Perls, 1973, Pág. 50)

 

Cuando alguien retroflecta una conducta deja de dirigir sus energías hacia fuera, reorienta su actividad hacia adentro y se sustituye a sí mismo por el ambiente como objetivo de comportamiento. Así llega a constituirse como el peor enemigo de si mismo. Es el equivalente de ese ‘tragar emociones en lugar de vomitarlas’ o tragarse el vómito como una vuelta hacia sí mismo de lo nocivo, de lo tóxico que no puede enfrentar, con lo que no puede contactarse, justo antes del momento de pasar al hecho, a la acción.

 

En la retroflexión el sujeto no se atreve a actuar sus deseos o impulsos debido a la acción patológica de introyectos previos. Así dirige esos deseos o impulsos hacia sí mismo por ser esto menos peligroso: se autoagrede deprimiéndose; desarrolla trastornos psicosomáticos; se desvaloriza, etc. Su frase es "Me odio para no odiarte". Su extremo es el suicidio, en un “quiero matar a otros y me mato”.

 

En otro punto coincidente con la teoría reichiana, la sexualidad, la ira y el enojo son las emociones que suelen retroflexionarse o estancarse en la coraza, como diría Reich.

 

En su forma más avanzada la retroflexión se convierte en auto agresión. Puede verse en formas diferentes como el bruxismo, comerse las uñas, clavarse las uñas, auto lesionarse y en disfunciones de la sexualidad. En el lenguaje se reconoce en frases peyorativas de si mismo, “soy un tonto”, “no sirvo para nada”.

 

En su forma más atenuada el retroflector ejerce un fuerte autocontrol, una fuerte auto contención. Esto igualmente genera una acumulación en partes específicas de la coraza, y dependiendo de su ubicación, le dan al sujeto retroflector un aspecto característico.

 

En su parte funcional, la retroflexión es la responsable de actitudes sociales y de convivencia, de la vergüenza y del sentido del humor.

 

En su faceta disfuncional el sujeto acumula energía en su sistema vegetativo y en su sistema muscular, con altas probabilidades de enfermedades psicosomáticas. Esa sobrecarga por anulación de la exteriorización produce un gran desgaste interno, gran estrés físico y psíquico del sujeto, que se escinde, “se desdobla en observador y observado, en uno que hace y uno que es hecho.” Polster, 2001.

 

El sujeto retroflector puede hablar solo, consigo mismo, generar una actitud de aislamiento que es en el fondo una escisión entre su deber ser y sus impulsos internos, permaneciendo atrapado entre fuerzas antagónicas y estancadas que no le permiten una salida de crecimiento. Los brazos tensos, los puños cerrados, las mandíbulas apretadas, el tórax o la pelvis inmóviles, el bruxismo, el entrecejo constantemente fruncido son todas expresiones musculares de auto control. Han sido formas de controlar situaciones conflictivas o displacenteras, generalmente asociadas a introyectos tóxicos, que no han podido ser asimilados, y que perduran, registrados en la musculatura y en el inconsciente del sujeto. Todas estas son características de una coraza disfuncional.

 

El movimiento hacia el desarrollo consistiría en finalmente poder redirigir la energía hacia formas de tramitación y descarga, hacia la fase de la acción. Pero en la retroflexión el impulso a tomar contacto con los demás está gravemente encubierto, es fuertemente resistido, por lo cual el primer paso de la cura debe dirigirse hacia la toma de conciencia.

 

Las resistencias a liberar la actividad retroflexionada se presentan según Polster en dos niveles de toxicidad. En el nivel más moderado el individuo por lo menos hace lo que necesita para sí en una especie de actitud de relativa auto satisfacción. Pero cuando pasa al segundo nivel la atención a las necesidades internas es mínima y suele sentir que no hay contacto posible con el mundo ni consigo mismo. Cuando se alcanza ese segundo nivel y trata de desandar en ese proceso retroflexivo que tanta sobrecarga energética le causa, el terapeuta suele utilizar una primera etapa de relajación de la musculatura, o de aflojamiento del sistema de acción.

 

Este ejercicio de movilidad inicial, aunque sea muy incipiente, puede ayudar al sujeto a moverse hacia sí mismo y re energizarse para iniciar luego un proceso de movimiento hacia el mundo exterior. La persona debe comenzar a aceptarse a si misma, pasar por una etapa de transición en la cual se pueda reabrir el flujo natural de energía, que en el segundo nivel de retroflexión se halla congelada, estancada. Esto genera una actividad de la coraza muscular donde los primeros intentos suelen ser también más torpes.

 

El sujeto debe tomar conciencia de su gestualidad, de sus actitudes corporales, tomar contacto con lo que siente, ser auto consciente. Al entender qué pasa en su interior su energía movilizada podrá buscar una salida en la acción, cumplir el ciclo de la experiencia y cerrar esa gestalt inconclusa.

 

Sin embargo el proceso no es fácil ni rápido.

 

La terapia gestáltica trabaja en una doble vía para ayudar a las personas retroflectoras. Por una parte utiliza técnicas corporales como la relajación (apoyada en el sistema parasimpático), la respiración (apoyada en el sistema voluntario e involuntario-vegetativo) y el movimiento (apoyado en la motricidad, voluntario). Y por otra utiliza la vía de la palabra, del tornar consciente, del darse cuenta.

 

A través de ejercicios de relajación busca aliviar el nivel de tensión profundo, el nivel central de tensión psíquica reflejado en la coraza muscular, que es el más difícil y largo de trabajar.

 

La respiración, que también en la gestalt y en la bioenergética es la vía energética por excelencia, puede ejercitarse en varios niveles. En el nivel de caja o abdominal, en el nivel medio o intercostal, en el nivel alto o clavicular – todos coincidentes con anillos de la coraza reichiana - y finalmente en una suma de las anteriores, que es la respiración completa. Cada una de ellas permite abrir nuevos canales allí donde la energía había quedado estancada. Es interesante resaltar que existen ejercicios de respiración asociados a cada anillo de la coraza reichiana.

 

A través de la respiración el sujeto puede pasar por una experiencia en tres niveles de ordenamiento: el primero es la rabia, el segundo es el miedo y el tercero es el amor. No es posible hacer emerger el miedo contenido en un bloqueo si primero no surge el enojo, la rabia, la bronca. Y lo mismo ocurre con el amor, no es posible que emerja si antes no han salido la rabia y el miedo. En esto observamos un paralelismo con el concepto de desbloqueos en secuencia de los anillos, según la terapia reichiana.

 

El trabajo corporal y el trabajo psíquico se encuentran unidos en la terapia gestáltica y ambos coinciden en el contacto, momento doloroso cuyo producto es el cambio de uno mismo, y de la experiencia propia y personal con el mundo.

 

La terapia gestáltica consiste en rectificar las falsas identificaciones, restablecer la capacidad de discriminar, que el retroflector pueda descubrir qué es él mismo y qué no es él mismo, lo que lo realiza y lo que lo frustra; en un camino hacia la integración. En ese proceso puede utilizar técnicas reichiana, conceptos de coraza muscular y ejercicios físicos especialmente basados en la respiración, y también en la relajación. 

CONCLUSION 

La vegetoterapia reichiana, derivación de la teoría psicoanalítica de Wilhem Reich, y la gestalt comparten varios conceptos. Entre ellos el enfoque energetista de la psiquis y la integralidad del sujeto como la conjunción soma-psiquis. De hecho, uno de los aportes más significativos de Reich a la psicoterapia fue el de tomar en cuenta el cuerpo, más específicamente la coraza muscular como elemento de resistencia.

 

Reich decía que la solución neurótica al conflicto instintivo infantil se daba a través de una alteración generalizada en el funcionamiento y que esto finalmente se cristalizaba en el carácter neurótico. Reich introdujo el contacto directo con el cuerpo en la psicoterapia – aspecto fundamental de la terapia gestáltica - y rompió con el esquema psicoanalítico clásico.

 

Reich fue psicoanalista de Perls en su etapa neoyorquina. Perls fue igualmente psicoanalista freudiano hasta edad avanzada. Perls incluyó mucha de esta orientación en la teoría gestáltica, haciendo énfasis en la disociación mente – cuerpo y en la lectura de la comunicación extra verbal del paciente: voz, gestos, posturas y el lenguaje psicosomático. Un punto en común es la idea de que la coraza muscular descubierta por Reich conduce a un estado crónico de retroflexión.

 

Otro punto en común es el planteado por Reich en relación a que la resistencia caracterial se revela en el "cómo" de las comunicaciones del paciente y no en el "por que". Ambos coinciden en que cada sujeto tiene un estilo en el que expresa su individualidad y en que el terapeuta que pregunta “por que” está invitando al paciente a una racionalización, a dar excusas, siendo que las preguntas más relevantes pueden ser respondidas a través del ‘como’, ‘donde’ o ‘para que’.
El cómo ayuda a responsabilizarse, a encontrar soluciones, a indagar; sin embargo el por qué fragmenta, propio del psicoanálisis, tiende a hacer trozos para ir analizándolos. La Gestalt trata de integrar de una manera holista: mente, cuerpo y alma. Las técnicas, al fin y al cabo, no son tan distintas, es una cuestión de grado y también dos enfoques desde perspectivas diferentes: la síntesis y la fragmentación.

 

Ambos ven la terapia como una vía de crecimiento respetando el proceso individual, que el sujeto se encuentre preparado en su futuro para enfrentar situaciones difíciles sin necesidad de acudir de nuevo a actitudes neuróticas. Las herramientas, las técnicas utilizadas en este punto son diferentes, siendo que Reich lo logra a través de la disolución de la coraza del carácter y con énfasis en lo intrapsíquico y Perls lo logra a través del análisis del punto de contacto del sujeto y su mundo de relaciones. Ambos utilizan sin embargo técnicas de contacto físico como ejercicios y respiración.

 

Para concluir, la salida de la encerrona de la retroflexión se encuentra, en la terapia gestáltica, en el proceso del darse cuenta, ser consciente de los propios mecanismos, movilizar esa energía estancada a través de ejercicios de relajación y principalmente de respiración, y avanzar hacia el contacto para finalmente poder cerrar esa configuración que durante tanto tiempo – en ocasiones desde la niñez – ha impedido el crecimiento y el desarrollo psíquico del sujeto.
 
Rodrigo Córdoba Sanz, Psicólogo y Psicoterapeuta.
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