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Paz y Ciencia
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sábado, 30 de enero de 2021

Siddhartha Gautama

 


Siddhartha Gautama o Buda, nos dejó un legado de gran sabiduría. Entre tantas, 13 consejos para aquellos que están experimentando tiempos difíciles. Hay, según Buda, una forma de vivir estos momentos, una manera más tranquila y el secreto tiene que ver con la actitud.

1. LAS COSAS SON LO QUE SON.
Nuestra resistencia a las cosas es la principal causa de nuestro sufrimiento. Esto sucede cuando nos resistimos a las cosas como son. Si no puedes hacer nada, relajarte. No luches contra la corriente, acéptalo o de lo contrario serás consumido en el sufrimiento.

2. SI CREES QUE TIENES UN PROBLEMA, TIENES UN PROBLEMA.
Ten en cuenta que todo lo que se ve a través de una perspectiva. En un determinado momento las cosas parecen difíciles, en otros no. Sabiendo esto, cuando tengas una dificultad escoge entenderla como un reto, una oportunidad de aprendizaje. Si lo ves como un problema, esta dificultad será sin duda un problema.

3. EL CAMBIO COMIENZA EN TI MISMO.
Su mundo exterior es un reflejo de su mundo interior. Tenemos la costumbre de pensar que todo estará bien cuando las circunstancias cambian. La verdad, sin embargo, es que las circunstancias cambiarán sólo cuando se produce este cambio dentro de nosotros.

4. NO HAY MAYOR APRENDIZAJE QUE EQUIVOCARSE.
El fracaso no existe!!! Entiende esto de una vez por todas. Todas las personas exitosas han fracasado varias veces. Disfruta de tus fracasos como una gran experiencia de aprendizaje. Si lo haces, la próxima vez estarás más cerca del éxito. El fracaso es siempre una lección de aprendizaje.

5. SI ALGO NO SUCEDE COMO ESTABA PREVISTO, SIGNIFICA QUE LO MEJOR ESTA POR LLEGAR.
Todo sucede a la perfección, incluso cuando las cosas van mal. A menudo, cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que lo que consideramos malo, de hecho, fue lo mejor que pudo haber pasado. Sin embargo, cuando funciona, sin duda estamos alineados con nuestro propósito de vida. El universo siempre trabaja a nuestro favor.

6. APRECIA EL PRESENTE.
Sólo tenemos el momento presente! Así que no lo dejes ir perdiendo el tiempo con el pasado. Apreciar tu momento presente, ya que es lo único importante. Es a partir de el cuándo crea que su vida futura.

7. DEJA EL DESEO DE LADO.
La mayoría de la gente vive la vida guiada por los deseos. Esto es extremadamente peligroso, un deseo no satisfecho se convierte en una gran frustración. La frustración desencadena una fuerte energía negativa y se retrae su crecimiento. Trata de entender que todo lo que necesita vendrá a ti para cultivar su felicidad incondicional.

8. COMPRENDE TUS MIEDOS Y SE AGRADECIDO.
El miedo es lo contrario del amor y es otra cosa que dificulta tu desarrollo. Sin embargo es importante, ya que proporciona una gran oportunidad para el aprendizaje. Cuando se vence el miedo, se vuelve más fuerte y confiado. Superar sus miedos requiere práctica, el miedo es sólo una ilusión y, sobre todo, es opcional.

9. EXPERIMENTA ALEGRIA.
Hay personas que disfrutan de todo lo que les sucede a ellos. Incluso en la peor situación, hay que reírse de sí mismos. Ellos son personas que ven el crecimiento en todo. Estas personas aprendieron que es importante centrarse en la alegría, no en las dificultades. El resultado es que atraen a situaciones mucho más felices que tristes.

10. NUNCA TE COMPARES CON LOS DEMAS.
Sólo se vino aquí con una misión propia. Y es tan importante como cualquier otra persona. Sin embargo, si no puedes evitar comparaciones, compararte con los que tienen menos que tú. Esta es una gran estrategia para darse cuenta de que siempre has tenido mucho más de lo que necesitas para ser feliz.

11. NO ERES UNA VICTIMA.
Siempre eres el creador de tu experiencia. Todo lo que te sucede es atraído por ti mismo y extremadamente necesario para tu aprendizaje. Cuando algo desagradable te suceda, da gracias y pregunta: “¿Por qué he atraído eso a mi vida?”, “¿Qué necesito para aprender de esta experiencia?”.

12. TODO CAMBIA.
Todo en esta vida es dinámico, todo cambia en un segundo. Así que no vivas lamentándote. Si no sabes qué hacer, no hagas nada. El universo no para de cambiar, crecer y expandirse, así que espera, porque todo pasará.

13. TODO ES POSIBLE.
Los milagros ocurren todos los días, y nosotros somos responsables de los mismos. Confía y cree eso. En la medida en que consigas un cambio de conciencia, encontrarás en ti el poder de realizar milagros.

Es el momento de cambiar y comprender su importancia, la posibilidad de que tienes que cambiar el mundo.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta. Zaragoza. Consulta Presencial y Online. Zaragoza. Gran Vía 32, 3° Izquierda. rcordobasanz@gmail.com                                    Página Web: +34 653 379 269

miércoles, 27 de enero de 2021

José Antonio Marina. Filósofo. Catedrático. Ensayista.

 



Durante la pandemia se ha oído con frecuencia una pregunta: ¿Qué vamos a aprender de esta tremenda situación? También se escuchó durante la crisis económica del 2008 y, para resumir, siempre que la complejidad o dramatismo de una situación revela nuestra incapacidad para enfrentarnos a ella. Podría pensarse que la experiencia basta, que de los escarmentados nacen los avisados, pero esto es una ingenuidad. Solo en un sentido muy elemental podemos decir que aprendemos de la experiencia, sin más. Para sacar provecho de ella, es decir, para aumentar nuestra competencia frente a los problemas, debemos hacer un esfuerzo especial. Aprender de la experiencia es una tarea difícil. Durante miles de años, los humanos vieron que las manzanas se caían de los árboles, pero solo Newton sacó de ese hecho la ley de la gravedad.

Al igual que los individuos, las sociedades y sus dirigentes deberían aprender de la experiencia, y la experiencia social está recogida en la Historia. Tampoco en este caso basta con conocer lo que ha sucedido, tener los datos, sino que es preciso un arduo trabajo de segundo nivel para extraer de ellos la información útil para comprender mejor el presente y tomar mejores decisiones para el futuro. Es una tarea que exige un método adecuado y una gran tenacidad.  ¿Qué hemos aprendido los españoles de nuestra guerra civil? ¿Hemos siquiera comprendido lo que sucedió? ¿Se sacó alguna enseñanza de la Primera Guerra Mundial? Hubo cambios espectaculares, como el hundimiento de tres imperios, pero no se supo detener el lento deslizamiento hacia la Segunda. Tal vez quien utilizó mejor las enseñanzas de la Primera Guerra Mundial fue el presidente Kennedy durante la crisis de los misiles cubanos. Al parecer, acababa de leer Los cañones de agosto de la historiadora Barbara Tuchman, donde se narran los acontecimientos que condujeron a la Primera Guerra, uno de cuyos aspectos mas notables fue la escalada de los mandos militares por encima de los políticos en la toma de decisiones. Y eso es lo que Kennedy intentó evitar.  Vuelvo a decir que aprender de la historia es muy difícil. El ejemplo de Chamberlain en sus conversaciones con Hitler, el fracaso de su pacifismo, pudo servir de ejemplo a la política americana en su actitud ante Sadam Hussein. Dejando a un lado otros intereses, el ejemplo estaba mal interpretado. Chamberlain tomo el asunto de la paz de una manera demasiado personal. Aspiraba a convertirse en el salvador de Europa, como cuenta David Reynolds en Cumbres (Ariel). Además, Sadam no era Hitler e Irak no era Alemania. Lo que hace fascinante el intento sistemático de aprender de la historia, es que tiene que movilizar ciencias colaboradoras, como la psicología social, la sociología o la economía. Desconocer, por ejemplo, la estructura tribal de Afganistán y pensar que se podía implantar la democracia en ese pueblo, era desconocer la historia social de ese país, lo que conducía irremisiblemente al fracaso. Tal vez se tomó como ejemplo equivocado el caso de Japón. Después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos impusieron un sistema democrático. Tuvieron éxito porque Japón era un Estado organizado, que desde la renovación Meiji, en 1868, había sido una sociedad del aprendizaje, copiando de los ingleses su organización industrial, de los franceses el sistema legal, de los prusianos la organización del ejército, e inspirando sus cambios educativos y agrícolas en Alemania y Estados Unidos. Su rígida estructura jerárquica, que condujo a la guerra, sirvió para favorecer la implantación de la democracia cuando el emperador se sometió al cambio.

Tenemos muy cerca un ejemplo de correcto aprendizaje de la Historia. La crisis económica de 2008 fue interpretada de manera diferente por la economía norteamericana y por la economía europea. Estados Unidos la interpretó desde la Gran Depresión. Europa, desde la hiperinflación de la República de Weimar. Eso les llevó a tomar medidas diferentes. Estados Unidos de ayuda a la expansión. Alemania de medidas restrictivas. Estados Unidos salió antes de la crisis y, en la nueva crisis que padecemos, Alemania y la Unión Europea han aprendido y están dispuestas a tomar medidas expansivas, aunque sea aumentando la deuda. Me interesa destacar que la política monetaria americana estaba en 2008 dirigida por Ben Bernanke, presidente de la reserva federal, que era un especialista en historia de la Gran Depresión.

Les explico todo esto para presentarles un proyecto intelectual en el que estoy metido. Su objetivo: mejorar el aprendizaje social a partir de la experiencia histórica. El proyecto se titula “El Panóptico”, e irán teniendo noticias de él a través de la sección que firmo en el diario EL MUNDO. “Panóptico” es una palabra derivada de los vocablos griegos “pan” (todo) y “opsis” (visión). Es el lugar desde donde se ve todo. Plásticamente lo describiría como una cima desde la que se contempla la Historia completa de la Humanidad, la experiencia entera de los seres humanos, con una metodología parecida a la que aplica a la geografía Google Map, que permite pasar de la imagen del continente al patio de mi casa. Esa flexibilidad de escalas espaciales puede darse también históricamente. Desde el gran angular histórico podemos pasar al zoom mas concreto. A partir de esa información en bruto, el Panóptico intenta aplicar la metodología apropiada para aprender de ella. Aspiración difícil, pero posible. El esquema del método es sencillo. Consiste en considerar que toda acción humana -individual o colectiva- tiene una motivación e intenta resolver un problema. Y lo hacen mejor o peor, por eso podemos aprender de la experiencia. Collingwood, un gran filósofo de la historia, decía que el historiador puede compararse con el no historiador como el curtido habitante del bosque con el viajero ignorante. “Aquí no hay más que árboles y maleza”, piensa el viajero y prosigue su avance. “Cuidado! – advierte el habitante del bosque- ¡Entre aquella maleza hay un tigre!”.

Pondré un ejemplo más. ¿Cómo se ve desde el Panóptico la cuestión de Cataluña? ¿Cuál es el problema? ¿A qué escala debemos observarlo para entenderlo bien y buscar soluciones? Por de pronto, puede considerarse una “reivindicación histórica” o una “reivindicación de derechos fundamentales”. Desde el Panóptico se observa la dificultad de unificar ambas reivindicaciones. El tema ya se discutió durante la elaboración de la Constitución española. Para importantes juristas el reconocimiento de “derechos históricos” de una comunidad, chocaba con el reconocimiento de “derechos fundamentales”, que eran universales. García Pelayo, el primer presidente del Tribunal Constitucional, era de esta opinión. La visión panóptica nos indica algo más. Ese mismo problema ya surgió durante la revolución francesa, porque en ella se enfrentaron dos concepciones de los derechos: según una eran derechos nacionales, según otra eran derechos individuales.

Si aplicamos el método adecuado, la Historia nos ayuda a comprender para tomar mejores decisiones. Es necesario insistir en la necesidad de comprender porque cunde la idea de que basta con tener los datos. Pero solo la comprensión da sentido a los datos y nos permite resolver cuestiones importantes. Fukuyama, por ejemplo, se pregunta: ¿Por qué Afganistán, las regiones selváticas de la India, las naciones insulares de Melanesia y parte de Oriente Próximo continúan organizadas en tribus? ¿Por qué la condición por defecto de China es ser gobernada por un gobierno fuerte y centralizado, mientras que la India nunca ha alcanzado ese nivel de centralización salvo en breves periodos de tiempo durante sus tres milenios de historia? ¿A qué se debe que prácticamente todos los casos de exitosa modernización autoritaria –países como Corea del Sur, Singapur o China- se concentren en Asia oriental en lugar de África u Oriente Medio? ¿Por qué la democracia y el principio de legalidad han arraigado en Escandinavia, mientras que, en Rusia con circunstancias climáticas y geográficas parecidas, ha experimentado un aumento del absolutismo desbocado?”

 

                     Comprender este tipo de situaciones nos ayudaría a tomar buenas decisiones, que, en el fondo, es de lo que se trata. El conocimiento del pasado nos permite entender el presente e imaginar como debería ser el futuro.

Volvamos al ejemplo de la pandemia.  ¿Qué debíamos aprender de ella? Es posible que tengamos pronto una vacuna y que los gobiernos lleguen a la conclusión de que no debemos preocuparnos por los problemas porque la tecnología puede resolverlos todos. Eso supondría no invertir en prevención, sino estar dispuestos a hacerlo para resolver las tragedias cuando se presenten. Las víctimas no serían relevantes. Al fin y al cabo, como dijo Stalin, “Una muerte es una tragedia. Cien mil muertes, una estadística”. ¿Sería este un buen aprendizaje? No.


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta. Zaragoza. N° Col.: A-1324 Teléfono: 653 379 269 rcordobasanz@gmail.com IG: @psicoletrazaragoza. Página Web: www.rcordobasanz.es




martes, 19 de enero de 2021

Vallejo-Nájera. El Mengele español

 Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo.   Psicoterapeuta. Zaragoza. N° Col.: A-1324   rcordobasanz@gmail.com.                         Página Web: Psicólogo Zaragoza Psicoterapeuta.                                       Instagram: @psicoletrazaragoza


VALLEJO-NÁGERA EN BÚSQUEDA DEL "GEN ROJO" Y LA EUGENESIA

Antonio Vallejo-Nájera o Vallejo-Nágera, (Paredes de Nava, Palencia, 1889 - Madrid, 25 de febrero de 1960) médico español, primer catedrático numerario de Psiquiatría en la Universidad española.

Formación

Realiza los estudios de Medicina en la Universidad de Valladolid, donde obtiene la Licenciatura en 1909. A continuación ingresa en el cuerpo de Sanidad militar, desempeñando su función con notable mérito, principalmente en las epidemias y en las acciones de guerra de la época, por lo que obtiene diversas condecoraciones nacionales. En 1917 es nombrado Agregado de la Embajada de España en Berlín, como miembro de la comisión militar que debía inspeccionar los campos de prisioneros de guerra; por el cumplimiento de esta misión se hace acreedor de otras varias condecoraciones de diferentes países europeos.

Durante su permanencia en Alemania tiene oportunidad de conocer las clínicas psiquiátricas, así como de escuchar las lecciones de Emil Kraepelin, Hans Walter Gruhle y Gustav Schwalbe; estas circunstancias determinan en Vallejo-Nájera su definitiva vocación por la Psiquiatría. Allí traduce al castellano las obras de Gruhle y Schwalbe. De nuevo en España, fija su residencia en Madrid y dirige, desde 1930, la Clínica Psiquiátrica de Ciempozuelos. En 1931 es profesor en la Academia de Sanidad Militar, centro donde se imparte la primera enseñanza de la especialidad. En 1947 es nombrado profesor de Psiquiatría en la Universidad de Madrid, puesto que desempeña hasta 1959; es, por tanto, el primer catedrático numerario de dicha especialidad en la Universidad española. Su actividad docente se pone de manifiesto en su obra y en el ingente número de cursillos y conferencias que organiza. En 1951 es elegido miembro de la Real Academia Nacional de Medicina.

Teorías

Como jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares de la dictadura franquista, le fue encargado un estudio que demostrase la inferioridad mental de las personas de ideología marxista. Según Eduard Pons Prades en su obra Los niños republicanosdirigió, en 1938, un estudio sobre los prisioneros de guerra republicanos, para determinar qué malformación llevaba al marxismo. O sea: iba en busca del gen rojo." Según Pons, en estos estudios Vallejo-Nájera afirma que las mujeres republicanas tenían muchos puntos de contacto con los niños y los animales y que cuando se rompen los frenos sociales son crueles por faltarle inhibiciones inteligentes y lógicas, además de tener sentimientos patológicos. Pons también afirma en su libro que Vallejo-Nájera pidió en otro de sus trabajos la creación del Cuerpo General de Inquisidores. (editado en RBA, 2005), Antonio Vallejo-Nájera "

Para llevar a cabo el estudio, se utilizaron dos grupos: uno de prisioneros miembros de las Brigadas Internacionales y otro compuesto por 50 presas malagueñas. Algunas de las conclusiones del estudio realizado por Vallejo-Nájera son las siguientes:

"La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto anteriormente en otros trabajos. La comprobación de nuestras hipótesis tiene enorme trascendencia político social, pues si militan en el marxismo de preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible".
La inferioridad mental de los partidarios de la igualdad social y política o desafectos: "La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores".
"El imbécil social incluye a esa multitud de seres incultos, torpes, sugestionables, carentes de espontaneidad e iniciativa, que contribuyen a formar parte de la masa gregaria de las gentes anónimas".

Además de argumentar las bases biológicas de las opciones políticas, sus textos contribuyeron a fomentar la idea de la inferioridad de las mujeres

"A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella."

Otras de sus conclusiones son:

La raza es espíritu. España es espíritu. La Hispanidad es espíritu... Por eso hemos de impregnarnos de Hispanidad... para comprender nuestras esencias raciales y diferenciar nuestra raza de las extrañas. Este espíritu lo definía como "militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual". Y para mejorar la raza era necesaria "la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales".

Su purificación de la raza incluía el resurgimiento de la Santa Inquisición en contra de las personas que consideraba antipatrióticas, anticatólicas y antimilitares que corrompían la raza española. Afirmó que:

La parte del problema racial de España era que había demasiados Sanchos Panzas (físico redondeado, ventrudo, sensual y arribista), y pocos Don Quijotes (casto, austero, sobrio e idealista), personajes imbuidos en un militarismo, identificando la cultura militar como la máxima expresión de raza superior.

viernes, 15 de enero de 2021

Test Trastorno Límite TLP

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Gran Vía 32 rcordobasanz@gmail.com.                          Página Web: Psicólogo Zaragoza TLP 



Te proponemos un pequeño test (si eres mayor de 18 años) que te puede orientar (no confirmar) sobre la posibilidad de tener Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) o borderline. Antes de contestar que sí, deberías pensar en dos o más ejemplos concretos de situaciones en que te haya pasado lo que dice la pregunta. No contestes impulsivamente y sin pensar. Si no puedes recordar ningún ejemplo, no te puntúes positivo. Recuerda que antes de sacar conclusiones definitivas, es conveniente que hagas un diagnóstico clínico con garantías.

ESTE TEST NO ES UN DIAGNÓSTICO CLÍNICO.

- Hace más de 5 años que tengo problemas casi cada semana que me impiden llevar una vida normal en al menos tres ámbitos distintos: pareja, laboral/estudios, amistades, familia. SI NO

- Habitualmente mis problemas me producen un sufrimiento muy intenso y difícil de soportar tanto para mi mismo/a como para los que me rodean. SI NO

- He intentado solucionarlo visitando diversos profesionales de salud mental y sin embargo los problemas persisten. SI NO

- Algunos de mis problemas empezaron alrededor de la etapa adolescente o antes (aunque quizás entonces yo no fuera tan consciente de ellos). SI NO

- Cuando pienso que alguien a quien quiero va a abandonarme, me pongo furioso/a e intento evitar desesperadamente que lo haga. SI NO

- Tiendo a idealizar y devaluar a los demás con facilidad y de manera muy repentina. SI NO

- A menudo tengo dudas acerca de mi identidad: como soy, lo que quiero, lo que me gusta, lo que debo hacer, a quien debo querer, etc. SI NO

- Soy impulsivo/a en cosas que son potencialmente peligrosas o dañinas: compras, sexo, alcohol, drogas, conducción, comida; y eso me ha causado problemas. SI NO

- En situaciones extremas, he tratado de hacerme daño o matarme, o he amenazado con hacerlo. SI NO

- Cambio con mucha frecuencia y de forma rápida de estado de ánimo en el mismo día. SI NO

- A menudo me siento vacío/a. SI NO

- Tengo con frecuencia ataques de ira que no puedo controlar. SI NO

- Ante situaciones muy complicadas y tensas me vuelvo suspicaz, me siento ausente o distante, desconecto de la realidad temporalmente. SI NO

VALORACIÓN

Si has puntuado positivo en las cuatro primeras preguntas y después en al menos cinco de las otras, podrías tener trastorno límite de personalidad. Recuerda basarte en ejemplos concretos y no solo en impresiones a la hora de contestar. Consulta con un profesional que pueda confirmar tus sospechas.

 

Test extraído del libro sobre el TLP “Volver a aprender a montar en bicicleta”, Ed. Morales i Torres. 2007.

 

Vivir con TLP (Borderline)

 


Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico Zaragoza. Psicoterapeuta acreditado. rcordobasanz@gmail.com                          Página Web: Psicólogo TLP                 Instagram: @psicoletrazaragoza Experto en Trastorno Límite (Borderline), ansiedad, depresión, Terapia de Pareja.


El trastorno límite de la personalidad (TLP) o borderline es un trastorno mental caracterizado por la dificultad en la regulación de las emociones. Esta dificultad provoca cambios acusados en el estado de ánimo, impulsividad e inestabilidad, problemas de autoimagen y relaciones interpersonales inestables. Pueden darse intentos frenéticos para evitar situaciones de abandono real o imaginario. El resultado combinado de vivir con trastorno límite de la personalidad puede manifestarse en un comportamiento destructivo, como las autolesiones (cortes) o los intentos de suicidio.

Se estima que el 1,6% de la población adulta tiene trastorno límite de la personalidad, pero puede llegar al 5,9%. Casi un 75% de las personas diagnosticadas son mujeres, pero investigaciones recientes sugieren que el porcentaje de hombres afectados puede igualar al de las mujeres. En el pasado, los hombres con este trastorno eran a menudo mal diagnosticados con trastorno de estrés postraumático o depresión.

Síntomas

Los síntomas del trastorno límite de la personalidad pueden incluir:

  • Esfuerzos frenéticos para evitar el abandono.
  • Relaciones interpersonales inestables que alternan entre la idealización - "¡Estoy tan enamorado!" - y la devaluación - "la odio". Esto también se conoce como "escisión".
  • Autoimagen distorsionada e inestable, que afecta al estado de ánimo, valores, opiniones, metas y relaciones.
  • Conductas impulsivas que pueden tener resultados peligrosos, tales como gasto excesivo, sexo no seguro, abuso de sustancias o conducción temeraria.
  • Comportamiento suicida y automutilación.
  • Períodos de intenso estado de ánimo depresivo, irritabilidad o ansiedad que duran unas pocas horas o unos pocos días.
  • Sentimientos crónicos de aburrimiento o vacío.
  • Ira inapropiada, intensa o incontrolable, a menudo seguido de vergüenza y culpa.
  • Síntomas disociativos: desconectarse de los pensamientos o sentimiento de identidad, o tener sensación de estar "fuera del cuerpo", e ideación paranoide relacionada con el estrés. Los casos graves de estrés también pueden provocar episodios psicóticos breves.

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza en última instancia por la agitación emocional que provoca. Sienten las emociones intensamente y durante largos períodos de tiempo, y es más difícil para ellos volver a una base estable después de un episodio emocionalmente intenso. Las amenazas y los intentos de suicidio son muy comunes en estas personas. Actos de automutilación, como cortarse o quemarse, también son comunes.

Causas

Las causas del trastorno límite de la personalidad no se conocen completamente, pero los científicos coinciden en que es el resultado de una combinación de factores:

  • La genética. Si bien no se ha demostrado que ningún gen específico cause directamente este trastorno, los estudios en gemelos sugieren que este trastorno tiene fuertes vínculos hereditarios. El TLP es aproximadamente cinco veces más común entre las personas que tienen un familiar de primer grado con el trastorno.
  • Los factores ambientales. Las personas que experimentan acontecimientos traumáticos en su vida, tales como abuso físico o sexual durante la infancia o negligencia y separación de los padres, tienen mayor riesgo de desarrollar el trastorno.
  • La función del cerebro. La forma en la que funciona el cerebro es a menudo diferente en las personas con TLP, lo que sugiere que existe una base neurológica para algunos de los síntomas. Específicamente, las porciones del cerebro que controlan las emociones y la toma de decisiones / juicio pueden no comunicarse bien entre sí.

Diagnóstico

No existe ninguna prueba médica para diagnosticar el trastorno límite de la personalidad, y un diagnóstico no se basa en un síntoma. Debe ser diagnosticado por un profesional de la salud mental tras una entrevista psiquiátrica minuciosa, puede incluir hablar con profesionales previos, evaluaciones médicas y, cuando sea apropiado, entrevistas con familiares y amigos. Para llegar al diagnosticado se deben cumplir al menos 5 de los 9 síntomas indicados anteriormente. 

Tratamiento

Un plan de tratamiento típico y completo incluye psicoterapia, medicación y apoyo familiar.

Psicoterapia

La psicoterapia es la piedra angular para el tratamiento. Además de la terapia dialéctica conductual, que fue creada específicamente para el tratamiento del trastorno límite de la personalidad, existen otros tipos de psicoterapia que son eficaces.

  • La terapia dialéctica conductual (TDC, DBT en inglés) se centra en la enseñanza de habilidades de afrontamiento para combatir impulsos destructivos, regular las emociones y mejorar las relaciones mientras añaden validación. Incluyendo trabajo individual y de grupo, la TDC fomenta la práctica de técnicas de mindfulness. Se ha demostrado que la TDC es eficaz para reducir el comportamiento suicida, la hospitalización psiquiátrica, el abandono del tratamiento, el abuso de sustancias, la ira y las dificultades interpersonales.
  • La terapia cognitiva conductual (TCC) ayuda a cambiar el pensamiento negativo y el comportamiento asociado al TLP. El objetivo de esta terapia es reconocer pensamientos negativos y enseñar estrategias de afrontamiento.
  • La terapia basada en la mentalización (MBT) es un enfoque terapéutico desarrollado por Fonagy y Bateman. La capacidad de mentalizar es el proceso mediante el cual entendemos la propia mente y la de los otros, a partir de estados mentales (intenciones, sentimientos, pensamientos, deseos y creencias) con la finalidad de dar sentido y anticipar las acciones de cada uno.  La mentalización (o función reflexiva) implica la capacidad de contener, regular, experimentar y dar sentido a las emociones y sentimientos. La terapia basada en la mentalización persigue entender mejor las propias emociones y las de los demás. A través de esta mayor conexión entre sentimientos y pensamientos se consigue un comportamiento propio más adecuado así como unas relaciones más satisfactorias con los demás.

Medicación

No existe medicación específica para el tratamiento de síntomas como el vacío, el abandono y la alteración de la identidad, pero puede ser útil para el tratamiento de otros síntomas como la ira, la depresión y la ansiedad. Esta medicación puede incluir estabilizadores del estado de ánimo, antipsicóticos, antidepresivos y ansiolíticos.

Hospitalización

Cuando la psicoterapia y la medicación no son suficientes, puede ser necesaria la hospitalización. Un hospital puede proporcionar un ambiente seguro para una persona con trastorno límite de la personalidad que se autolesiona o tiene pensamientos suicidas. 

Comorbilidad

Una persona con trastorno límite de la personalidad puede tener trastornos adicionales que deben tratarse conjuntamente, como pueden ser:

  • Trastornos de ansiedad, como el trastorno por estrés postraumático.
  • Trastorno bipolar.
  • Depresión.
  • Trastornos de la conducta alimentaria, especialmente bulimia nerviosa.
  • Otros trastornos de la personalidad.
  • Abuso de sustancias.

jueves, 14 de enero de 2021

Sincronicidad

 



Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico Zaragoza. Psicoterapeuta Integrador. Formado en Terapia Cognitiva, Psicoanálisis y Gestalt. Teléfono: 653 379 269 rcordobasanz@gmail.com.                   Instagram: @psicoletrazaragoza.                 Página Web: Rodrigo Córdoba. Psicólogo Zaragoza

A todos nos ha sucedido: de repente empezamos a ver de forma repetida un número, una letra, o pensamos intensamente en una persona a quien hace tiempo que no vemos y justo nos la encontramos o nos llama inesperadamente. Las sincronicidades son un fenómeno psicológico y filosófico del que se cuentan muchos ejemplos fascinantes.

Uno de los más célebres se atribuye al famoso actor galés Anthony Hopkins, quien hace años quiso empezar a prepararse para protagonizar la versión cinematográfica de la novela La chica de Petrovka, del escritor George Feifer. Como no había leído el libro, Hopkins salió un día de su casa de Londres y tomó el metro para ir a comprar en libro. Una tarea que le resultó imposible, pues el libro estaba agotado en todas las librerías de Charing Cross que visitó. Frustrado, el actor decidió regresar a su casa, y para ello volvió a tomar el metro en la estación de Leicester Square. Al ir a sentarse, se encontró con que alguien había dejado abandonado un libro sobre su asiento, un ejemplar viejo y plagado de anotaciones. Lo tomó y cuando leyó el título se quedó sin habla. Se trataba de La chica de Petrovka. Dos años después, durante el rodaje de la película, Hopkins conoció al autor de la novela, quien le contó que dos años antes le había dejado prestado a un amigo su ejemplar, que estaba lleno de anotaciones, pero que éste lo había perdido en el metro. Cuando Hopkins le mostró el libro que se había encontrado, ambos quedaron muy sorprendidos. Hopkins no solo había encontrado el libro que buscaba, sino que, además, se trataba del mismo ejemplar que había perdido Feifer.

El psiquiatra Carl Jung, el mayor estudioso de las sincronicidades, contó una de las más extraordinarias, relativa a una de sus pacientes. Una madre alemana fotografió a su bebé en 1914 y llevó la placa a revelar a una tienda de fotografía de Estrasburgo. Al poco, estalló la Primera Guerra Mundial, circunstancia que hizo imposible que esta madre pudiera recoger la fotografía. Dos años después, la mujer compró una placa de película en Munich, a kilómetros de distancia, en este caso para tomar una foto a su hija recién nacida. Al revelarla, el técnico descubrió una doble exposición: la fotografía de la niña estaba superpuesta con la primera foto que la mujer había tomado a su bebé en 1914. Por alguna razón, la placa original, adquirida en Estrasburgo, no había sido revelada y había sido revendida como si fuera virgen. La misma mujer, en dos ciudades distintas, había comprado la misma película para fotografiar a sus dos hijos recién nacidos.

La vida nos regala a menudo pequeños momentos mágicos que toman la forma de situaciones azarosas, felices coincidencias, reencuentros fortuitos o sincronicidades asombrosas a través de las que quizá intuimos una vía hacia lo extraordinario. Personas o circunstancias que surgen en el momento preciso en que las necesitamos, como si fueran señales del camino que debemos emprender.




miércoles, 13 de enero de 2021

Alan Watts: Budismo Zen

 


Rodrigo Córdoba Sanz Psicólogo Clínico Zaragoza Psicoterapeuta. Especialista en TLP (Borderline), ansiedad, depresión, terapia de pareja. WhatsApp: +34 653 379 269.      Psicoterapia Integradora. rcordobasanz@gmail.com                        b Página Web: Psicólogo Zaragoza Rodrigo Córdoba

«El Zen considera que la dualidad de sujeto y objeto, del cognoscente y de lo conocido, es tan relativa, recíproca y separable como cualquier otra. No sudamos porque hace calor; el sudar es el calor. Es tan cierto decir que el sol es la luz debido a los ojos como decir que los ojos ven la luz debido al sol. Este punto de vista no nos es familiar debido a nuestra arraigada convención que nos hace pensar que el calor viene primero y luego, por causalidad, el cuerpo transpira. Exponerlo de la otra manera resulta ñsorprendente, como si dijéramos «queso con pan» en lugar de «pan con queso». Así, el Zenrin Kushu dice:

El fuego no espera al sol para ser caliente,
ni el viento a la luna para ser frío.

Esta chocante y aparentemente ilógica inversión del sentido común acaso pueda aclararse más con la imagen, favorita del Zen, de «la luna en el agua». El fenómeno de la reflexión de la luna en el agua es comparable a la experiencia humana. El agua es el sujeto, la luna el objeto. Cuando no hay agua no hay reflexión de la luna en el agua, y lo mismo cuando no hay luna. Pero cuando sale la luna, el agua no espera para recibir su imagen, y cuando se vierte una gota de agua, por pequeña que sea, la luna no espera para arrojar su reflejo. En efecto, la luna no se propone arrojar reflejos, y el agua no recibe su imagen a propósito. El suceso es producido tanto por el agua como por la luna, y así como el agua manifiesta el brillo de la luna, la luna manifiesta la claridad del agua. Otro poema que figura en el Zenrin Kushu dice:

Los árboles muestran la forma corporal del viento;
      las olas dan energía vital a la luna.

Para decirlo menos poéticamente: la experiencia humana está determinada tanto por la naturaleza de la mente y la estructura de sus sentidos como por los objetos externos cuya presencia la mente revela. Los hombres se creen víctimas o títeres de su experiencia porque se separan a «sí mismos» de sus mentes, pensando que la naturaleza del compuesto mente-cuerpo es algo que involuntariamente «ellos» han recibido desde fuera. Piensan que no pidieron nacer, que no pidieron se les «diera» un organismo sensorial para sufrir las alternativas del placer y del dolor. Pero el Zen nos pide que encontremos «quién» es el que «tiene» esta mente, y «quién» fue el que no pidió nacer antes que nuestros padres nos concibieran. Entonces resulta que todo el sentimiento de aislamiento subjetivo, de ser alguien a quien le ha sido «dada» una mente y a quien le ocurren experiencias es una ilusión producida por un error de semántica, como una sugestión hipnótica debida a un repetido error del pensar. En efecto, no hay un yo separado del compuesto mente-cuerpo que da estructura a mi experiencia. Igualmente es ridículo hablar de este compuesto mente-cuerpo como si fuera algo a lo que se le ha «dado» pasivamente cierta estructura. Es esa estructura, y antes de que surgiera esa estructura no había compuesto mente-cuerpo.

Nuestro problema surge del hecho de que el poder del pensamiento nos permite construir símbolos de cosas separados de las cosas mismas. Así, podemos hacer un símbolo, una idea de nosotros mismos aparte de nosotros mismos. Como la idea es mucho más comprensible que la realidad, y el símbolo mucho más estable que el hecho, aprendemos a identificarnos con nuestra idea de nosotros mismos. De aquí nace el sentimiento subjetivo de un «yo» que «tiene» una mente, de un sujeto interiormente aislado a quien le ocurren involuntariamente las experiencias. Con su característico acento en lo concreto, el Zen señala que nuestro precioso «yo» no es más que una idea, útil y legítima si se la toma por lo que es, pero desastrosa si se la identifica con nuestra naturaleza real. La innatural torpeza que acompaña cierto tipo de autoconciencia surge cuando nos damos cuenta del conflicto o contraste entre la idea de nosotros mismos, por una parte, y el sentimiento inmediato y concreto de nosotros mismos, por otra.

Cuando ya no nos identificamos con la idea de nosotros mismos, toda la relación entre el sujeto y el objeto, el cognoscente y lo conocido, sufre un cambio repentino y revolucionario. Se convierte en una relación real, una reciprocidad en la que el sujeto crea al objeto tanto como el objeto crea al sujeto. El cognoscente ya no se siente existiendo aparte de la experiencia. En consecuencia toda pretensión de «sacar» algo de la vida, o de la experiencia, se vuelve absurda. Para decirlo de otra manera, resulta clarísimo que en el hecho concreto no tengo otro yo que la totalidad de las cosas de que soy consciente. Tal es la doctrina Huan-yen (Kegon) de la red de joyas, shih shih wu ai (en japonés: ji ji mu ge) en la que cada joya refleja todas las demás.

La sensación de aislamiento subjetivo se debe también a que no vemos la relatividad de los sucesos voluntarios e involuntarios. Esta relatividad se percibe fácilmente observando el propio aliento, pues con un pequeño cambio del punto de vista es tan fácil sentir que «yo respiro» como que «me respira». Tenemos la impresión de que nuestros actos son voluntarios cuando vienen después de una decisión, e involuntarios cuando ocurren sin decisión. Pero si la decisión misma fuera voluntaria, cada decisión debería ser precedida de una decisión de decidirse, en una regresión infinita que afortunadamente no ocurre. Paradójicamente, si tuviéramos que decidir decidirnos no seríamos libres de decidir. Somos libres de decidir porque la decisión «ocurre». Decidimos sin tener la más mínima idea de cómo lo hacemos. En realidad, la decisión no es ni voluntaria ni involuntaria. «Tener la sensación» de esta relatividad es sufrir otra extraordinaria transformación de nuestra experiencia en conjunto, lo cual puede describirse de dos maneras. Tengo la sensación de que estoy decidiendo todo cuanto ocurre, o, por el contrario, siento que todo, inclusive mis decisiones, ocurre espontáneamente. Pues una decisión —el más libre de mis actos— ocurre como el hipo dentro de mí, o como el canto de un pájaro a mi lado.

Sokei-an Sasaki, maestro zen contemporáneo, que ya ha muerto, describe vivamente esta manera de ver las cosas:

Un día borré de mi mente todas las nociones. Abandoné todos los deseos. Descarté todas las palabras con las que pensaba y me quedé quieto. Me sentí un poco raro, como si fuera llevado hacia algo, o como si fuera tocado por algún poder extraño a mí… cuando ¡paf! entré. Perdí los límites de mi cuerpo físico. Desde luego tenía mi piel, pero sentía que estaba en el centro del cosmos. Hablaba, pero mis palabras habían perdido sentido. Vi gente que venía hacia mí, pero todos eran el mismo hombre, ¡todos eran yo mismo! Nunca había estado en este mundo. Había creído que yo había sido creado, pero ahora tengo que cambiar mi opinión: nunca fui citado. Yo era el cosmos. No existía ningún señor Sasaki individual.

Parecería, pues, que liberarse de la distinción subjetiva entre «yo» y «mi experiencia» —al comprobar que mi idea de mí mismo no es mí mismo—, es descubrir la relación real que existe entre mí mismo y el mundo «exterior». El individuo, por una parte, y el mundo, por otra, no son más que los límites o términos abstractos de una realidad concreta que está «entre» ellos, como la moneda concreta está «entre» las abstractas superficies euclideas de sus dos lados. Análogamente, la realidad de todos los «opuestos inseparables» —vida y muerte, bien y mal, placer y dolor, ganancia y perdida— es lo que está «entre medio», para lo cual carecemos de palabras.

Al identificarse con la idea de sí mismo el hombre adquiere un precario y especioso sentimiento de permanencia. En efecto, esta idea es algo relativamente fijo; se basa en una serie cuidadosamente elegida de recuerdos de su pasado, recuerdos que han conservado y fijado el carácter. La convención social estimula la fijeza de la idea porque la utilidad misma de los símbolos depende de su estabilidad. Por tanto la convención lo alienta a asociar su idea de sí mismo con papeles simbólicos y estereotipados, igualmente abstractos, puesto que así podrá formarse una idea de sí mismo bien definida e inteligible. Pero en la medida en que se identifica con la idea fija, se da cuenta de que la «vida» es algo que corre a su lado y lo deja atrás, cada vez más rápido a medida que se hace más viejo, a medida que su idea se hace más rígida, más cargada de recuerdos. Mientras más trata de apresar el mundo, más lo siente como un proceso en movimiento.

En cierta ocasión, Ma-tsu y Po-chang habían salido de paseo cuando vieron volar sobre ellos algunos gansos salvajes.

—¿Qué son? —preguntó Ma-tsu.

—Son gansos salvajes —contestó Po-chang.

—¿Adónde van? —inquirió Ma-tsu.

—Ya han desaparecido —replicó Po-chang.

Súbitamente Ma-tsu tomó a Po-chang de la nariz y se la retorció hasta que lo hizo gritar de dolor.

—¿Cómo van a poder desaparecer? —gritó Ma-tsu. Pi-yen Chi.

En ese momento Po-chang despertó.

La relatividad del tiempo y del movimiento es uno de los principales temas de la obra de Dogen, Shobogenzo, en la que dice:

dogen01
Dōgen Zenji (1200-1253)

Si observamos la costa mientras navegamos en un barco, tenemos la impresión de que la costa se mueve; pero si miramos más cerca del barco nos damos cuenta de que es el barco el que se mueve. Cuando consideramos el universo en la confusión del cuerpo y la mente a menudo caemos en el error de creer que nuestra mente es constante. Pero si en realidad practicamos (el Zen) y volvemos a nosotros vemos que era un error. Cuando el leño se convierte en ceniza nunca vuelve a ser leño. Pero no debemos adoptar la opinión de que lo que ahora es cenizas antes era un leño. Debemos entender que, de acuerdo con la doctrina del Budismo, el leño permanece en el estado de leño. . . Hay estados anteriores y posteriores, pero estos estados se hallan claramente separados. Lo mismo ocurre con la vida y la muerte. Así en el Budismo decimos que el No-nacido es también el Inmortal. La vida es una posición en el tiempo. La muerte es una posición en el tiempo. Son como el invierno y la primavera, y en el Budismo no consideramos que el invierno se convierte en primavera, o que la primavera se convierte en verano.

Dogen aquí trata de expresar la extraña sensación de momentos intemporales que surge cuando ya no tratamos de resistir el flujo de los acontecimientos, la peculiar quietud y autosuficiencia de los instantes sucesivos en que la mente, por así decir, va con ellos y no trata de detenerlos.

(…) El Budismo con frecuencia ha comparado el curso del tiempo al movimiento aparente de una ola, en la cual el agua real sólo se mueve hacia arriba y hacia abajo, creando la ilusión de que un «trozo» de agua se mueve sobre la superficie. Es similar la ilusión de que hay un «yo» constante que se mueve a través de sucesivas experiencias y que constituye un eslabón entre ellas de tal modo que el joven se convierte en el hombre que se convierte en el viejo que se convierte en el cadáver. La persecución del bien se relaciona, por tanto, con la persecución del futuro, ilusión por la cual no podemos sentirnos felices sin un «futuro promisorio» para el yo simbólico. Por consiguiente se mide el progreso hacia el bien con el criterio de la prolongación de la vida humana, olvidando que nada es más relativo que nuestro sentido de la duración del tiempo. Un poema zen dice:

La gloria matutina que florece una hora
no difiere en esencia del gigante pino
que vive un milenario.

Subjetivamente sin duda un jején tiene la sensación de que su duración de unos días es una vida normalmente larga. Una tortuga, con su duración de varios siglos, sentiría subjetivamente lo mismo que el jején. No hace mucho la duración probable de la vida de un hombre corriente era cuarenta y cinco años. Hoy es de sesenta y cinco a setenta años, pero subjetivamente los años pasan más rápido, y la muerte, cuando llega, llega siempre demasiado pronto. Como decía Dogen:

Las flores se van cuando nos apena perderlas,
los yuyos llegan mientras nos apena verlos crecer.

Esto es perfectamente natural, perfectamente humano, y no hay modo de cambiarlo por más que se estire el tiempo. Por el contrario, medir el valor y el éxito en base al tiempo, y pedir con insistencia seguridades de un futuro promisorio, hacen imposible vivir libremente en el presente y en el futuro «promisorio» cuando éste llega. Pues nunca hay otra cosa que el presente, y si no podemos vivir en él no podemos vivir en ninguna parte. El Shobogenzo dice:

Cuando un pez nada, sigue nadando y el agua no se acaba. Cuando un pájaro vuela, sigue volando y el cielo no se acaba. Desde las épocas más remotas jamás un pez se salió del agua nadando, ni un pájaro se salió del cielo volando. Pero cuando un pez necesita un poco de agua, se limita a usar ese poco; y cuando necesita mucha, usa mucha. Así las puntas de sus cabezas están siempre en el borde externo (de su espacio). Si un pájaro vuela más allá de ese borde, muere, y lo mismo ocurre con el pez. Con el agua el pez hace su vida, y el pájaro la hace con el cielo. Pero esta vida es hecha por el pájaro y el pez. Al mismo tiempo, el pájaro y el pez son hechos por la vida. Así hay el pez, el agua, y la vida, y todos se crean recíprocamente. Sin embargo, si hubiera un pájaro que quisiera examinar primero el tamaño del cielo, o un pez que primero quisiera examinar la extensión del agua, y luego tratara de volar o de nadar, nunca podrían moverse en el aire o en el agua.

Esta filosofía no se opone a que uno mire adonde va. Se trata más bien de no dar tanta importancia al lugar adonde uno va, en comparación con el lugar donde uno está, que pierda sentido ir allá. La vida del Zen comienza, por tanto, con la desilusión con respecto a la persecución de ideales que realmente no existen: el bien sin el mal, la complacencia de un yo que no es más que una idea, y el mañana que nunca llega. Porque todas estas cosas son un engaño de símbolos que pretenden ser realidades, y perseguirlos es como caminar atravesando una pared donde un pintor, por convención de perspectiva, ha sugerido un pasaje abierto».

(Fuente: «El camino del Zen», Alan Watts, Ed. Edhasa)

lunes, 11 de enero de 2021

Benzodiazepinas y frecuente uso negligente

 


La polémica internacional de los últimos años sobre las benzodiazepinas, ocasionada por la evidencia de múltiples y graves efectos secundarios, no parece haber resultado aún en un cambio generalizado de actitud del mundo médico. A pesar de que en los prospectos de las benzodiazepinas debe figurar que el tratamiento debe ser corto y nunca más de 3 meses, en muchos casos se sigue recetando estos fármacos durante períodos mucho más largos, a veces varios años, sin necesidad objetiva ni subjetiva determinante. Las consecuencias para el paciente pueden ser perjudiciales, y no sólo en casos excepcionales sino en un buen porcentaje de pacientes, sobre todo en los mayores. Conviene que los médicos de asistencia primaria revisen sus creencias acerca de las ventajas y desventajas terapéuticas de las benzodiazepinas y hagan caso a las recomendaciones de agencias oficiales tanto nacionales como internacionales. En EE.UU., Reino Unido, Francia, Suecia y otros países, grupos importantes de afectados por la prescripción inadecuada de benzodiazepinas piden responsabilidades a los médicos y a las instituciones involucradas.
Palabras clave:
benzodiazepinas, depresión, ansiedad, retirada, efectos secundarios, mayores, abuso
Twenty years of ongoing international controversy as to benzodiazepines, provoked by the evidence of diverse and serious adverse effects, does not yet seem to have resulted in a generalized change of attitude in the medical world. Although the data sheets for benzodiazepines now must reflect that treatment should be short and never exceed 3 months, in many cases these drugs are prescribed for much longer periods, sometimes years, without objective or subjective need. The consequences for the patient can be very negative, not only in exceptional cases but in a fair percentage of patients, especially the aged. It is imperative that primary care physicians revise their opinions as to the therapeutical pros and contras of benzodiazepines and heed the recommendations of national and international health agencies. In the U.S., U.K., France, Sweden and other countries, important groups of victims of the inadequate prescription and use of benzodiazepines are presenting claims for damages against physicians and institutions involved.
Keywords:
benzodiazepines, depression, anxiety, withdrawal, adverse effects, elderly, abuse
TEXTO COMPLETO

Método

Búsqueda en PubMed (n = 98), Medline(n = 200) y Cochrane (n = 1.754), con el término "benzodiazepines adverse effects general practice", seleccionando las referencias

(n = 94) que fundamentan el consenso actual que desaconseja el uso prolongado de benzodiazepinas así como las referencias acerca de tratamientos alternativos a las benzodiazepinas. La búsqueda abarcó todas las lenguas. Se completó con la verificación manual de referencias en literatura actual y en bases de datos de organismos e instituciones oficiales.



INTRODUCCION

En el año 2000 la Agencia Española del Medicamento finalmente elaboró una circular dirigida a los laboratorios farmacéuticos para que modifiquen la ficha técnica y el prospecto de las especialidades farmacéuticas comercializadas en España en cuya composición tengan un principio activo de tipo benzodiazepínico o análogo1. Esta directiva, aunque redactada de forma tajante, se cumple en la actualidad sólo parcialmente, y este incumplimiento refleja el conflicto que existe entre los aparentes beneficios de este grupo de medicamentos con eficacia histórica y las desventajas científicamente y estadísticamente documentadas de su actual uso indiscriminado. La evaluación europea de todo el grupo farmacológico de ansiolíticos e hipnóticos de estructura benzodiazepínica se inició en 1992, con motivo de los abundantes indicios desde los ochenta, de problemas de abuso y de adicción además de otros efectos secundarios. La circular referida establece que el tratamiento de la ansiedad con benzodiazepinas o análogos debe ser "lo más corto posible". Se deberá reevaluar la situación clínica del paciente a intervalos regulares, y siempre teniendo en cuenta un máximo en la duración total del tratamiento, no superior a las 8-12 semanas, incluido el período de retirada gradual.

En el caso del tratamiento del insomnio, la duración máxima es de 4 semanas si se incluye la retirada gradual del medicamento.

Está bien documentado que el tratamiento con benzodiazepinas puede provocar el desarrollo de dependencia física y psíquica, incluso con dosis mínimas y con tratamientos muy cortos2, con lo cual nunca debe considerarse inocuo. En general, el riesgo de dependencia se incrementa con la dosis, con la duración del tratamiento, y en personas con antecedentes de consumo de drogas de abuso o que combinen el medicamento con el consumo de alcohol incluso en cantidades moderadas.

Ya en 1992, se verificó el uso inadecuado de estos medicamentos en un estudio español con 5.324 pacientes entrevistados en farmacias comunitarias, al recibir una prescripción de hipnóticos para el insomnio: el 72% de los pacientes llevaban tomando diariamente un hipnótico durante más de 3 meses, sin interrupción. De este grupo, existía un subgrupo de pacientes que llevaban utilizando un hipnótico durante más de 12 meses (un año). Este subgrupo representaba el 51% del total de pacientes entrevistados3.

Lo que nos debe preocupar es el hecho de que este uso inadecuado sigue teniendo respaldo médico. Se supone que las benzodiazepinas necesitan receta médica y por tanto, que haya un médico responsable de su adecuada prescripción y de la información precisa al paciente sobre el uso correcto. El médico no debe ceder ante la presión por parte del paciente habituado a las benzodiazepinas sino iniciar cuanto antes formas alternativas de tratar la patología subyacente.

LOS RIESGOS ASOCIADOS A LAS BENZODIAZEPINAS

Los tranquilizantes e hipnóticos de la familia de las benzodiazepinas se introdujeron en 1960 después de unos ensayos clínicos breves en la Universidad de Texas en 1959. En aquel entonces no se exigían ensayos controlados para la evaluación terapéutica y se demostró la "eficacia" del producto con evidencia anecdótica y testimonial. Si se presentasen para autorización oficial en el día de hoy, las benzodiazepinas probablemente sólo se admitirían para determinados usos limitados4.

Al principio se consideraron estos fármacos depresores del sistema nervioso central "fármacos milagro" y su uso se extendió rápidamente por todo el mundo. Sin embargo, empezaron a aparecer informes de efectos secundarios que llegaron a ser tan numerosos que, a principios de los ochenta, uno podía encontrar publicaciones con datos clínicos inquietantes en las revistas médicas más prestigiosas del mundo. En 1984 las benzodiazepinas se incluyeron en la lista de los fármacos peligrosos de las Naciones Unidas.

Curiosamente, la fuerte crítica a las benzodiazepinas no logró frenar su uso en expansión. A pesar de la evidencia, el mundo médico no supo o no quiso cambiar la práctica diaria donde las "benzos" habían conquistado un lugar destacado. Una razón importante para esta reticencia radicaba en la alegada ausencia de alternativas. A pesar de todos los problemas, las benzodiazepinas "solucionaron" muchos cuadros que sin ellas hubieran tenido malos pronósticos.

En 2001, el Ministerio de Salud de Francia a través de la Agencia de Seguridad Sanitaria de los Productos de Salud (Afssaps) reafirmó su lucha de 15 años contra el uso inadecuado de las benzodiazepinas con la obligación de reducir aún más el período permitido de prescripción. Desde 1991 estaba limitada la prescripción de hipnóticos a 4 semanas y de ansiolíticos a 12 semanas. A partir de febrero de 2001, las especialidades a base de flunitrazepam sólo estaban permitidas hasta 14 días, y sólo con autorización expresa. Insiste el Afssaps que las benzodiazepinas no son el tratamiento de fondo de problemas de ansiedad, ni de depresión2 (tablas 1 y 2 y fig. 1).

Figura 1. Evolución del consumo de benzodiazepinas en España (1993-2002). Fuente: Ministerio de Sanidad y Consumo. Subdirección General de Asistencia y Prestación Farmacéutica. Sistema ALHAQUEMsubgrupos N05B-N05C (2002 Est.).





EVIDENCIA CLINICA ABUNDANTE E INQUIETANTE

Las tablas 1 y 2 presentan de forma abreviada la amplísima evidencia clínica de los efectos incontrolados de las benzodiazepinas. Ashton6, en varios artículos bien documentados y con conclusiones contundentes, constató: "Incluso con benzodiazepinas de actuación prolongada como el diazepam, normalmente encontramos en usuarios de largo tiempo un historial de incremento constante de ansiedad y, con los años, el desarrollo de nuevos síntomas como la agorafobia, muchas veces con distorsiones perceptivas y despersonalización, a pesar de que estos medicamentos supuestamente sean ansiolíticos" (p.22) y sigue: "El uso continuado de benzodiazepinas puede causar o agravar la depresión, aunque ésta también aparece como aspecto del síndrome de retirada. Puede llegar a depresión mayor y persistir durante varios meses" (p. 25). La mayor incidencia de depresión en usuarios crónicos de benzodiazepinas también se ha documentado en España7.

Asimismo Ashton se refiere a las hipersensibilidades diversas como consecuencia de la retirada del medicamento: "El tinnitus es un síntoma común de la retirada de benzodiazepina como consecuencia de la característica hipersensibilidad general a los estímulos sensoriales que provoca. Normalmente se resuelve en unas semanas, pero ocasionalmente se prolonga (...) persistiendo hasta 6 y 12 meses después de la retirada. El tinnitus es común en la población general y la relación aparente con las benzodiazepinas puede que sea incidental, pero estos casos hacen sospechar que las benzodiazepinas pueden ocasionalmente causar daño cerebral permanente o sólo lentamente reversible" (p.25). Investigaciones posteriores confirman esta sospecha8.

GRUPO DE RIESGO ESPECIAL: LOS MAYORES

Los mayores forman un grupo especialmente susceptible a la problemática de las benzodiazepinas. Decía Grad en 1996: "Aunque la literatura anterior puede haber sugerido que las benzodiazepinas son drogas relativamente seguras (...), actualmente disponemos de un cuerpo de investigación observacional que sugiere que presentan problemas importantes de seguridad para subgrupos como los pacientes mayores"9. Una revisión de Petrovic et al de 2003 ya cuestiona abiertamente la justificación del uso de estos fármacos en los mayores: "Las benzodiazepinas constituyen el tratamiento sintomático más generalizado del insomnio y de la ansiedad. Muchos de estos fármacos se asocian con efectos adversos, como una sedación diurna y una dependencia por uso prolongado. Se cuestiona la racionalidad de su uso en los mayores. La sedación provocada es un factor de riesgo de caídas y otros accidentes. Un mayor efecto secundario parece ser que un uso prolongado afecta a la función cognitiva. En general, se es consciente de que su uso es inapropiado para muchos pacientes y se debe recomendar su discontinuación siempre que sea posible. El uso prolongado de estos fármacos debería desanimarse de forma activa"10. El efecto negativo sobre la función cognitiva y la memoria está documentado desde los años 70. Una investigación de 1994 de Tata et al11 encontraba que, comparado con el grupo de control, los pacientes que habían tomado benzodiazepinas por razones terapéuticas durante un tiempo prolongado, presentaban una merma significativa en aprendizaje verbal y memoria así como en habilidades psicomotoras, visomotoras y viso-conceptuales. A pesar de un entrenamiento especial no se apreciaba una mejoría inmediata de la función cognitiva después de la retirada de la benzodiazepina. Se observaba una mejoría limitada de algunos déficits después de 6 meses, pero el grupo experimental se quedaba en un nivel significativamente inferior al grupo de control. Antes Lader12 ya había comentado los efectos amnésicos de estos fármacos, resultando a veces en pérdida de memoria espontánea o black-out, especialmente documentados para lorazepam y triazolam, y sobre todo en cuanto se combinen con alcohol. Calculó que un 15% de los mayores de 65 años toman hipnóticos, el 75% de los mismos durante un año o más, y un 25% incluso más de 10 años. A medida que estos usuarios crónicos envejecen, se sensibilizan hacia las benzodiazepinas y sufren pérdidas de memoria, llegando a un estado confuso crónico. Ishigooka et al13 afirman que un 20% de los pacientes mayores de 60 años tienen potencial de desarrollar dependencia a las benzodiazepinas. La Asociación Americana de Psiquiatría confirmó recientemente que "existe un uso incrementado desproporcionado de antipsicóticos y fármacos ansiolíticos/benzodiazepínicos entre pacientes geriátricos"14. Se verificó que gran parte de las prescripciones puede que no sean apropiadas15, más si se considera la evidencia de que la farmacoterapia del insomnio en mayores debe contemplar dosificaciones muy inferiores, hasta el 50%, que las dosificaciones para pacientes más jóvenes16.

Después de estos 40 años de evidencia, sería de esperar que los médicos en general, y los de asistencia primaria en especial, adaptasen sus criterios y, más aún para el grupo de especial riesgo que forman los mayores, se mostrasen más prudentes en la prescripción de benzodiazepinas y utilizasen las alternativas disponibles. No es así, al menos no en un estudio llevado a cabo en Canadá en 2002 con la participación de 374 médicos de asistencia primaria que demostró que un programa de 6 meses de educación especial acerca del uso prudente de benzodiazepinas en mayores no consiguió cambiar los hábitos de prescripción de los médicos17. En el Reino Unido las benzodiazepinas próximamente serán clasificadas en la misma clase de fármacos que la morfina (Schedule 2) y se incrementará el control por parte de las autoridades sanitarias en un intento de reducir el número de adictos a estos fármacos, actualmente estimado en un millón de personas, así como reducir las 300 muertes anuales que provocan.

PROBLEMAS CON LA RETIRADA

El síndrome de retirada o dependencia de las benzodiazepinas puede tardar hasta tres semanas en manifestarse después del uso de benzodiazepinas de actuación prolongada, pero puede surgir en pocas horas en el caso de una de actuación corta. El síndrome se caracteriza por insomnio, ansiedad, pérdida de apetito y de peso, tremores, sudores, tinnitus y distorsiones perceptivas. Estos síntomas pueden parecerse a las quejas originales y alentar una nueva prescripción, con lo cual el proceso se eterniza y la dependencia se queda firmemente establecida. Algunos síntomas pueden continuar durante semanas o meses después de la retirada completa. Una retirada abrupta puede producir confusión, psicosis tóxica, convulsiones o una condición parecida al delirium tremens18. Incluso la retirada gradual produce niveles incrementados de ansiedad y de cortisol en plasma, así como jaquecas, tensiones, dolores y tremores musculares, dolores inespecíficos, depresión, alucinaciones, sudoración y ansiedad19,20. Los problemas que presenta la retirada gradual no se mitigan con psicoterapia cognitivo-conductual21. Existen cuestionarios específicos para determinar la gravedad del síndrome, como el BWSQ (Cuestionario del síntoma de retirada de benzodiazepina, Tyrer et al)22 y el Bendep-SRQ (autocuestionario de dependencia benzodiazepínica de Kan23)

BENZODIAZEPINAS Y ANSIEDAD: EFICACIA Y ALTERNATIVAS

Ambos usos de estos fármacos, tanto el hipnótico como el ansiolítico, tienen su problemática. Aun así, su uso puede estar justificado en determinados casos y en tratamientos cortos. Sin embargo, en muchos casos se prescribe para cuadros donde su eficacia no está comprobada o incluso donde su uso tiene gran probabilidad de provocar un resultado contrario. Destaca el inadecuado uso de ansiolíticos benzodiazepínicos en la depresión. Es habitual que al paciente con un cuadro depresivo le sea recetado un antidepresivo inhibidor de la serotonina y además un benzodiazepínico24.

Antes reflejamos que la benzodiazepina puede provocar o agravar la depresión, así como hacerla crónica, además de no solucionar la ansiedad25 e incrementar notablemente el riesgo de suicidio20. Por lo tanto es paradójica la prescripción de benzodiazepina en la depresión, y sólo está justificada en casos muy concretos26.

Actualmente se dispone de amplia evidencia de la eficacia de tratamientos psicológicos como primera opción para los cuadros depresivos livianos y moderados, o como complemento eficaz en cuadros graves. Para el insomnio, sobre todo en mayores, son eficaces los tratamientos como el control de estímulos, la restricción de sueño, la educación de higiene del sueño, la terapia cognitiva, la terapia multicomponentes y la intención paradójica22. Además, existen varias alternativas farmacológicas a las benzodiazepinas:

1) Los antidepresivos modernos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) o de la recaptación de la serotonina y de la noradrenalina (ISRSN) tienen efectos ansiolíticos demostrados, sin que presenten la acusada problemática de las benzodiazepinas.

2) Para el tratamiento de la ansiedad, sobre todo en el trastorno de la ansiedad generalizada(TAG) se ha visto que también aquí el efecto ansiolítico de los IRSS o los IRSSN (paroxetina,venlafaxina) es comparable en la mayoría de los casos además de que solucionan la depresión comórbida de estos pacientes24. Especialmente prometedor es la sertralina para el tratamiento del TAG en niños y adolescentes. Por lo tanto se recomiendan estos fármacos como primera opción en el TAG27,28.

3) La pregabalina es otra opción novedosa con eficacia comprobada según un estudio reciente. Tiene una estructura análoga al ácido gamma-aminobutírico (GABA) y tiene una eficacia comparable a las benzodiazepinas sin tener los efectos de retirada de éstas29.

4) Varios estudios indican que el ácido fólico es un coadyuvante potencialmente importante en los tratamientos de depresión30.

5) El insomnio se trata eficazmente con zaleplon que causa menor merma psicomotora y cognitiva comparado con flurazepam31. El extracto de Valeriana era igualmente eficaz que oxazepam32.

6) El sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEA-S) ha demostrado ser eficaz en la reducción de ansiedad en determinadas poblaciones33,34.

EL MÉDICO DEBE INFORMAR AL PACIENTE

La reciente Ley 41/2002 de 14 de noviembre (BOE 15-11-2002), ya entrada en vigor, regula la obligación del médico de informar al paciente35. Exige de todos los profesionales que intervienen en el proceso asistencial el "cumplimiento del deber de información..." entendiendo ésta como "toda la disponible sobre su salud". Deberá proporcionarse como regla general de forma verbal, comprensible y adecuada a las necesidades, e incluirá como mínimo la "finalidad, naturaleza de la intervención, riesgos y consecuencias". La información se dará al propio paciente, de acuerdo con sus posibilidades de comprensión, y si carece de capacidad para entender la información, se dará a los familiares. La prescripción de cualquier medicamento constituye una intervención y, por ende, el médico está obligado a explicar al paciente los riesgos que ésta conlleva. En el caso de las benzodiazepinas el médico no sólo debe informar de los riesgos de efectos secundarios, sino debe informar al paciente de que estas sustancias no están comprobadas para un uso de más allá de unos meses. En otras palabras, debe informar que tanto a corto como a medio o largo plazo pueden producir efectos secundarios muy graves pero, además, que su valor terapéutico a medio o largo plazo no está experimentalmente contrastado.

CONCLUSION

Al principio de este artículo se refirió a que el mundo médico aún no tiene asimilados los avisos sobre el uso prudente de las benzodiazepinas y como prueba de ello sigue creciendo la prescripción de estos fármacos36, sobre todo las benzodiazepinas de acción corta, de especial riesgo (fig. 1). Encontrar el método con el que conseguir un cambio de actitud ha sido el objetivo de varias iniciativas a nivel mundial, con resultados muy desiguales, por lo cual es importante elegir un método de concienciación médica eficaz. Las campañas de información profesional actualizada y detallada no son eficaces37 pero planes concretos de reducción gradual para los pacientes sí lo son38, incluso con una única sesión con el facultativo y un librito de autoayuda39 o a través de una carta informativa a los pacientes40. En los Estados Unidos se ha mejorado el uso de fármacos psicotrópicos en la atención a los mayores con la imposición de medidas legislativas.

Todos los organismos y colectivos médicos y farmacéuticos deberían aunarse en un esfuerzo colectivo para frenar el inadecuado uso de las benzodiazepinas.Revistas

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Rodrigo Córdoba Sanz Psicólogo ZaragozaPágina Web: Psicólogo Clínico ZaragozaGran Vía 32, 3°Izquierda. Tfno me: 653 379 268