Mostrando entradas con la etiqueta Alfredo Painceira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfredo Painceira. Mostrar todas las entradas
martes, 20 de mayo de 2014
Repensando el psicoanálisis desde la persona
Alfredo Painceira Plot.
El doctor Painceira Plot plantea en este libro una revisión del pensamiento psicoanalítico desde la persona, esto es, desde cada ser humano concreto y único: ser encarnado, sujeto de una historia, ser que siente, padece, disfruta, además de pensar, y que, naciendo desde un núcleo intangible, su m
viernes, 15 de junio de 2012
El verdadero y el falso self
"La relación interpersonal, la amistad, la comunicación, no son concebibles fuera de las relaciones del Yo, y la capacidad para acceder a la inquietud, o a la preocupación por otra persona también" Masud Khan.
"La Persona no se realiza sino por el acto por el cual tiende a encarnarse (en una obra, en una acción, en el conjunto de una vida), pero al mismo tiempo es propio de su esencia no fijarse ni cristalizar en esta encarnación particular. ¿Por qué? Porque, participa de la plenitud inagotable del Ser de donde emana". Gabriel Marcel.
Estos dos conceptos fundamentales de Winnicott reflejan una realidad clínica observable a lo largo de un proceso analítico bien conducido, y están vinculados, aunque su alcance sea mayor, a la idea de Freud de un yo central en contacto con las pulsiones y un yo periférico en contacto con el mundo externo, y a las ideas de los psicoanalistas americanos acerca de un yo vivencial y un yo defensivo. Winnicott desarrolla el verdadero self con el área libre de conflictos de Hartmann.
El Self para Winnicott:
"Para mí el self no es el Yo, es la persona, que tiene una totalidad basada en el funcionamiento del Proceso de Maduración".
"El self se encuentra naturalmente situado en el cuerpo, pero en ciertas circunstancias puede disociarse del cuerpo en los ojos o la expresión facial de la madre así como en el espejo que puede representar el rostro de la madre.
Finalmente el self logra establecer una relación significativa entre el niño y la suma de las indetificaciones que (después de una suficiente incorporación e introyección de las representaciones mentales) se organizan conformando una realidad psíquica interna vital"
"El self y la vida del self es lo único que da sentido a la acción o al vivir desde el punto de vista del individuo que ha crecido y continúa creciendo desde la fase de dependencia e inmadurez hasta alcanzar la independencia y la capacidad de identificarse con objetos maduros de amor sin perder la identidad individual"
El verdadero self:
"En la fase más precoz del desarrollo, el verdadero self consiste en la posición teórica de donde procede el gesto espontáneo y la idea personal"
"El gesto espontáneo representa al ser verdadero en acción. Solo el self verdadero es capaz de crear y de ser sentido como real". El falso self produce una sensación de irrealidad.
"El ser verdadero emana de la vida de que están dotados los tejidos del cuerpo y de la acción de las funciones corporales incluyendo la del corazón y la respiración"
El verdadero self no es reactivo a los estímulos externos sino que es primario.
La espontaneidad, vinculada con la creatividad prinaria, se expresa en la "creación del objeto subjetivo", que para poder perfeccionarse necesita de la concurrencia del medio materno que hace posible la experiencia de la ilusión. Todo el edificio se derrumba si la madre no cumple con su cometido.
El falso self:
El fracaso precoz y excesivo del medio en su rol de sostén del ser naciente del niño, merced a la estrecha identificación con este, produce un "corte de través de la continuidad existencial" y una interrupción del desarrollo espontáneo.
El falso desarrollo produce un estado de cosas que podríamos resumir diciendo: que se forma un falso self y, a través de él, el bebé se transforma en "la madre de sí mismo", ocultando y protegiendo en su interior al verdadero self embionario y disociado.
Debemos subrayar que el desarrollo es falso por tres razones:
1. Porqu es reactivo y no espontáneo.
2. Porque se hace a partir del polo materno de la unidad madre-bebé, "a partir de la cáscara y no del ´núcleo".
3. Porque impide el desarrollo del verdadero self y da lugar a una escisión de la personalidad, que constituye una grieta interior que rompe inclusive la unidad psicosomática.
Hay, nos dice Winnicott, diversos grados de organización del falso self o, mejor dicho, equivalentes del falso self en los diferentes tipos de organización. Así menciona que la gradación va desde la actitud cortés y adaptada de la persona normal que "no anda con el corazón en la mano", hasta la existencia vacía del esquizofrénico en el cual el falso self ha hecho desaparecer el verdadero self, ahogando su existencia.
En aquellos casos graves (patología esquizoide, borderline, etc) en los cuales hay un falso self predominante, este se va a especializar altamente en sus funciones, utilizando para ello todas las funciones del yo disponibles, a fin de poder enfrentar con éxito mediano a un medio no confiable e imprevisible.
Parte de su estructura se basará en un elevado desarrollo de las actividades intelectuales, cuando hay recursos para ello (esquizoidía), disociadas del psiquesoma y organizadas como "mente" desencarnada, en detrimento del desarrollo afectivo y de la capacidad de vivenciar y tener una vida creativa.
Cuando la estructuración del falso self se efectúa a favor de un alto caudal intelectual, la defensa puede ser durante mucho años exitosa, configurando una estructura esquizoide eficaz, que da al sujeto una apariencia de "salud", por su aparente equilibrio y éxito, aunque él mismo experimente el vacío en su interior, el vacío de su propia existencia, y la inautenticidad de ese éxito aparente, pues no basta con el hecho de crear algo valorado por los otros para sentirse creador.
Cuando esto no basta, como suele ocurrir en las estructuras boderline, el faslso self se compone de múltiples fragmentos parcialmente eficientes, que dan la sensación, en un corte longitudinal, de contradicción, no advertida por el el sujeto en sus actitudes y acciones.
En los esquizoides, el verdadero self suele conservar un lugar secreto, en el cual a veces el sujeto se repliega perdiéndose en un fantaseo improductivo, estéril, monótono, en la medida en que lo logra enriquecerse por un contacto con la realidad compartida.
Inspirado en el brillante texto de Alfredo Paiceira: "Clínica Psicoannalítica a partir de la obra de Winnicott". Este autor fue fundamental en el desarrollo del estudio de Winnicott en Argentina y esto tuvo un efecto Mariposa winnicottiano. Un gran psicoanalista, amplio en sus miradas y verdaderamente interesante. Rodrigo Córdoba Sanz.
lunes, 4 de junio de 2012
El Nacimiento del Self
"O bien la madre tiene un pecho que es, de modo qu el bebé también puede ser, cuando él y ella no se encuentran aún separados en la mente rudimentaria del niño; o bien la madre es incapaz de efectuar esa contribución y el bebé tiene que desarrollarse sin la capacidad de ser o con una capacidad de ser mutilada". D. Winnicott. Médico, Pediatra y Psicoanalista de la llamada "Psicoterapia Relacional" y el "Psicoanálisis de las Relaciones Objetales". Aunque hay que decir, que Winnicott discrepó en gran medida de la portavoz de esa corriente: Melanie Klein. Winnicott no estaba de acuerdo en la pulsión de muerte y la agresividad que atribuía Klein al bebé. Alfredo Painceira desarrolla el pensamiento de Winnicott, relacionándolo con sus propias ideas y las de filósofos y otros clínicos; el libro se titula "Clínica Psicoanalítica. A partir de la obra de Winnicott".: Rodrigo C.
Las ideas fundamentales de Winnicott podrían ser resumidas en algunos puntos básicos a partir de los cuales surgen naturalmente su actitud terapéutica, sus ideas acerca de la vida, la importancia y la ubicación que le da al self como verdadero self protagonista de una existencia auténtica, y fruto de un desarrollo verdadero, y la preponderancia dentro de la vida humana que le otorga a la cultura, a la que asigna un lugar específico (el espacio transicional).
Hay por lo pronto en él una inveterada fe en el hombre, en los procesos vitales, en el desarrollo, y sobre todo en lo que podríamos caracterizar como desenvolvimiento espontáneo de un plan de desarrollo, que el medio debe posibilitar y jamás modelar, y que opone al desarrollo reactivo, patológico, fruto de la intrusión del medio en el área propia del sujeto y de las reacciones de este a dichas intrusiones.
El verdadero self no surge pues como consecuencia del conflicto, debe surgir antes, dado que el sujeto debe estar constituido en su núcleo elemental, para poder reaccionar ante los ataques sin deformarse.
Su vasta experiencia pediátrica (tantas veces denostada por sus adversarios) y su capacidad para soportar la regresión terapéutica de pacientes con una patología psicótica, lo llevaron a replantear radicalmente las hipótesis acerca de los primeros momentos de la vida, que darán como resultado, si el desarrollo es exitoso, el nacimiento del ser psicológico que la madre otorga a su hijo siendo (y no haciendo), la integración (partiendo de un estado de no integración no ansiógeno si la madre neutraliza la angustia), la personalización (que nos lleva a habitar un cuerpo y a vivir desde y en ese cuerpo que somos) y la relación con la realidad, que irá desde el no reconocimiento de la misma a la conciencia de la alteridad del objeto maternante, y que llevará de la relación del objeto al uso de este.
Para Winnicott, ninguna de estas cosas pueden darse por sentadas, pues son el fruto ed un desarrollo, trabajoso y altamente complejo; las disposiciones deben actualizarse, lo que sucede siempre y cuando haya un medio especializado (la madre) que procura sostén adecuado (holding), y que debe funcionar como facilitador del desarrollo.
Creo que es útil un alto para señalar que la base de ese desenvolvimiento está en el niño; toma, eso sí, en cuenta al ambiente (no creo que sea una virtud ignorar lo que existe), pero de ninguna manera podemos decir que es un ambientalista; esta crítica que suele formularse es fruto de una lectura mala, apresurada, en "sacabocados", de una obra muy compleja, que no se deja comprender con facilidad y que escapa a todo intento de simplificación.
Por supuesto, nos dice que este primer momento hipotético no puede serr descrito sin incluir en la descripción el medio materno, sin el cual "no habría bebé".
Desde el comienzo, va a centrar su óptica en una realidad compleja que desde el punto de vista psicológico es una unidad para sus dos protagonistas, el bebé y la madre ("de hecho el bebé se alimenta de un pecho que es él mismo, y la madre alimenta a un bebé que es ella misma"), Tendríamos que hacer la salvedad de que la madre conserva una ligera parte de sí misma en contacto con la realidad externa, lo que a Winnicott le ha llevado a considerar su estado como enfermedad esquizoide normal.
Pero, para alguien ubicado excéntricamente, es una relación de dos, entre dos entidades perfectamente delimitadas.
La coexistencia de este doble (¡o tal vez triple?) punto de vista ha generado dentro del psicoanálisis múltiples confusiones y equívocos, que intenta hoy reparar la moderna psicología evolutiva.
Es cierto que, desde el nacimiento, se puede observar una compleja interacción, un complejisimo intercambio observable y registrable entre madre y bebé, movimientos espontáneos de búsqueda y exploración, el llamado por extensión diálogo de miradas, los ritmos de ambos protagonistas, etc.; pero, paradójicamente (siempre en Winnicott vamos a encontrarnos con paradojas que no deben ser artificialmente resueltas), la adecuada interacción observada hace posible la ilusión de ambos de que son una unidad.
Sintetizando sus puntos de vista, podríamos decir:
1) Que al comienzo del desarrrollo normal se parte de una unidad primitiva que debe ser estudiada como tal.
2) Esta unidad primitiva está garantizada por un mecanismo psíquico, que Winnicott llama identificación primaria, conforme con la cual, desde el punto de vista vivencial, madre y bebé son una unidad. Lo que ulteriormente constituirá la raíz de la empatía y de la comunicación existencial profunda.
3) Al comienzo, el bebé exigirá de la madre una adaptación al 100% a sus necesidades primarias.
4) Estas necesidades primarias son de dos órdenes:
a) Necesidades del ego: que son prioritarias. Su satisfacción será la base del nacimiento del verdadero self y de su desarrollo ulterior; se vinculan con la idea de una íntima conexión primaria, y con la idea de faclitación o posibilitación del desarrollo espontáneo.
b)Necesidades instintivas: paroxísticas. Que a su vez son de dos órdenes: libidinales y agresivas, no ligadas a ningún instinto de muerte, sino al erotismo muscular y a algo que denomina movilidad primaria.
5) Frente a estos diferentes órdenes de necesidades, Winnicott señala que al comienzo hay dos objetos:
a) la madre medio ambiente: que proporciona todos los cuidados necesarios, conexión empática, holding, handling, etc., y
b)el objeto de la pulsión: que al comienzo no es asociado al primero.
sábado, 2 de junio de 2012
La idea de los comienzos del Self
"El arte no está sujeto al psicoanálisis, que es siempre un misterio" René Magritte.
En realidad, sus intuiciones geniales se apoyaban la mayoría de las veces en un caso único, como iluminaciones, con las cuales yo, por ejemplo, quedaba maravillado y deslumbrado de sorpresa. "Es prodigioso que sepa esto." En este reconocimiento apreciativo, reconozco la duda oculta; es solo un deslumbramiento apreciativo pero no una convicción lógica, es decir, era solo adoración y no un juicio independiente el que me hacia seguirlo.
— Sandor Ferenczi hablando sobre Freud
Diario Clinico 4/8/1932
"Lo que hay de cierto en Freud no es nuevo, y lo que hay de nuevo en Freud no es cierto [...] El psicoanálisis es, en el mejor de los casos, una cristalización prematura de ortodoxias espúreas; en el peor, una doctrina pseudo-científica que ha causado un daño indecible tanto a la psicología como a la psiquiatría, y que ha sido igualmente dañina para las esperanzas y aspiraciones de incontables pacientes que confiaron en sus cantos de sirena. Ha llegado la hora de tratarlo como una curiosidad histórica, y de volver a la gran tarea de construir una psicología verdaderamente científica".
— Hans Eysenck
En "Decadencia y caída del imperio freudiano"
Durante mucho tiempo fui amnésico. Había olvidado incluso a mis amigos: Marthe Robert, Henri Thomas, Adamov; ya no reconocía ni a Jean Louis Barrault. Aquí en Ivry sólo el doctor Delmas me hizo bien; lamentablemente murió... Estoy asqueado del psicoanálisis, de ese "freudismo" que se las sabe todas.
Durante mucho tiempo fui amnésico. Había olvidado incluso a mis amigos: Marthe Robert, Henri Thomas, Adamov; ya no reconocía ni a Jean Louis Barrault. Aquí en Ivry sólo el doctor Delmas me hizo bien; lamentablemente murió... Estoy asqueado del psicoanálisis, de ese "freudismo" que se las sabe todas.
Antonin Artaud.
El texto que van a leer a continuación pertenece al libro: "Clínica Psicoanalítica. A partir de la obra de Winnicott", de Alfredo Painceira Plot, un brillante psicoanalista, de marcada vocación investigadora. No podemos quedarnos en eso, es un estudioso de la filosofía y de todo lo que tiene que ver con la epistemología, la ontología, la naturaleza del hombre desde el enfoque del psicoanálisis, el arte y también, hay que decir, aunque este texto no lo refleje, se abre a otros campos de pensamiento, por ejemplo la psicoterapia transpersonal. Aquí, por ejemplo, cita a Guntrip, Laing, es decir, psicoterapeutas poco aceptados en el "establishment" psicoanalítico. Un pensador libre. A mi juicio, este capítulo, el IV del libro titulado: "La idea de los conocimientos del sí mismo y su vinculación con la autoconciencia" es para releer varias veces. Es de gran profundidad y refleja el pensamiento occidental, los filósofos occidentales que han marcado la línea de pensamiento donde se sustenta el desarrollo de la ciencia. Es de una brillantez intelectual encomiable, sugerente, revelador.
Las citas que leen arriba las ha seleccionado el blogger: Rodrigo Córdoba Sanz, son un predicado de mis intereses, pasiones y atractivos intelectuales y artísticos. Por tanto, me desmarco del texto de Painceira puesto que vertebra gran parte del capítulo en Descartes, y creo que la Psicoterapia debe nutrirse más del pensamiento oriental que del occidental. El objetivo es liberar a la sociedad, y a las personas-pacientes del narcisismo, que averiguen quiénes son, motivo frecuente de sufrimiento y que puedan sentirse libres, conectando con sus sentimientos y liberándose de los artificios familiares-vivenciados y sociales que conducen a lo que el gran Winnicott denominó y explicó como falso-self. Disfruten la lectura y tómenselo con calma. Hay mucha "chicha". Salud!
Winnicott en numerosas obras plantea el comienzo hipotético de la existencia como despliegue de las propias potencialidades cuando hay un esbozo de autoconciencia capaz de registrarlo como algo propio; así, se inaugura una existencia creadora a partir del propio despliegue del cual el sujeto incipiente comienza a ser consciente.
Habla en determinado momento de percatamiento, de la propia existencia, y en otros momentos de captación de la propia contunidad existencial.
Henry Hey nos dice, en su libro acerca de la conciencia, que "ser consciente es vivir la particularidad de su propia experiencia, transponiéndola en la universalidad de su saber".
Agrega más adelante que "nadie puede hacer alusión a la conciencia -la de sí mismo o la de los otros- sin referirse a un vivido, es decir, a una experiencia irrecusable del sujeto que la vive".
Y agrega que conciencia es siempre conciencia de algo, que la conciencia siempre apunta más allá de sí misma, y la intencionalidad la dirige hacia el mundo de los objetos.
Podríamos agregar que ninguna conciencia puede ni vivirse ni describirse, ni imaginarse sin una experiencia (un erlebnis) que afecta a su sujeto.
Ser consciente es ser consciente de algo... pero es también ser consciente de ser ese alguien afectado o solicitado por este algo.
Winnicott, en este primer momento, aún no pretende dar el paso de elevar la experiencia singular a lo universal del conocimiento, solo se refiere al esbozo primero que permite que el sujeto incipiente tenga una experiencia de ser en el tiempo, de existir.
Ogden, en una obra muy posterior, enfatiza el esbozo de autoconciencia como lo que inaugura la vida psicológica, destacando que habría un primer momento en que no se viven como propios los diversos contenidos psicológicos.
En ambos casos, se plantea cada existencia como única y nacida de la experiencia que se puede tener de uno mismo como ser encarnado, aunque esto es mucho más evidente en la obra de Winnicott.
Esa es la razón por la cual vamos a efectuar un largo recorrido que, en última instancia, tiene por finalidad explicitar principios metodológicos que vinculan, a mi juicio, la obra de Winnicott con las ideas que se fueron gestando en nuestro siglo y que culminaron en el vitalismo de Bergson, y en la denominada filosofía de la existencia.
En una rápida recorrida en relación con el conocimiento de la propia existencia, diremos que Aristóteles (1-Física VII) sostiene que la autopercepción es acompañada del conocimiento de la propia existencia.
San Agustín (2-De Trinitate) dice: "¿Quién puede dudar que vive, recuerda, comprende, quiere, piensa, sabe y juzga?".
Descartes es quien introduce la idea de cogito, en su famosa frase cogito ergo sum, y esta frase tiene matices significativos que es bueno recordar; en primer lugar, desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, ofrece un punto de partida para la reflexión filosófica pero, al afirmar piensosoy, hace una afirmación ontológica fuerte, afirmando la existencia de ese yo como dependiente del acto de pensar. Esto estaría corroborado por el mismo Descartes, cuando afirma que estoy cierto de existir todo el tiempo que pienso en ello.
Usualmente, se interpreta el cogitare como un acto intelectual pero, en la intención de Descartes y en la etimología del término, cogitare significa cualquier acto psíquico con tal de que pertenezca de un modo directo a la realidad de lo íntimo, como distinta a la realidad de las cosas extensas.
Tiene cierta relación este concepto cartesiano con el concepto de reflexio de santo Tomás.
En ambos se reconoce al pensamiento una realidad propia distinta de todos los demás entes.
El elemento común es que ambos pasan del concepto de cogito o de reflexio al de existencia.
Estas ideas son retomadas por autores contemporáneos como Paul Ricoeur, quien las toma como punto de partida para establecer la distinción importantísima entre el cuerpo vivido y el cuerpo objeto.
Recordar, además, como antecedentes de las reflexiones ricoeurianas acerca de lo voluntario y lo involuntario, que para Descartes el juicio no es una operación meramente intelectual, sino que es una operación oriunda de la voluntad, originada en la voluntad.
El idealismo cartesiano es una actitud antinatural, se opone a la actitud espontánea e implica un esfuerzo, esto es esencialmente voluntario. Distingue además entre el pensamiento y su objeto. Todo pensamiento es un enderezar la atención de la mente hacia algo, apunta hacia un lugar diferente, hacia algo que no es el yo pensante.
Hay pues una intencionalidad, hay un acto -el pensar- y un contenido.
Mi relación con el contenido del pensamiento es mediato, se establece por la intermediación del pensamiento, en cambio, el pensamiento de lo pensado no necesita de ninguna intermediación, me es inmediato.
El objeto en que pienso está más allá de mí; en cambio, mi pensamiento acerca de él es lo que está más cerca de mí, tanto que soy yo mismo pensando. Establece pues una identidad entre el pensamiento y el yo. La primera realidad es yo pensando, y me resulta indudable.
Recordar que lo indudable es el pensar, no el contenido del acto de pensar, y ese yo pensante no puede funcionar si no piensa en algo.
"La proposición yo soy es verdadera mientras la estoy concibiendo en mi espíritu".
La afirmación nos pone además frente al primer ente seguramente existente, y hace derivar la certeza de la acción de estar pensando o sintiendo, que no otorga la certeza de que estoy sintiendo.
Podría pensarse erróneamente que la afirmación cogito ergo sum corresponde al pensamiento discursivo y que es en realidad un silogismo abreviado (entinema), pero Descartes mismo nos aclara que no es así pues, de ser un silogismo, tendríamos que conocer con certeza antes la premisa mayor que la menor; así, afirmaríamos "todos los entes que piensan son", pero yo no puedo en principio asegurar la existencia de otros entes fuera de mí, antes de asegurar mi propia existencia.
El cogito es un conocimiento intuitivo, se lo conoce de modo inmediato directo y no es deducido a partir de una premisa mayor, por eso prefiere Descartes la formulación pienso-soy para enfatizar la identidad entre el pensar y ser.
Pero surge la pregunta: ¿Quién soy yo?
"Puedo fingir que no tengo cuerpo alguno y que fuera de mí nada existe, pero no puedo fingir que no soy"
Yo soy así "una substancia cuya esencia o naturaleza es pensar y para ser no depende de cosa material alguna".
Pero ¿qué es pensar para Descartes? Pensar y pensamiento son usados por él en un sentido muy amplio, como sinónimo de actividad psíquica consciente.
Se pregunta en sus Meditaciones: "¿Qué es una cosa que piensa? Es una cosa que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere, y también imagina y siente."
De mi yo tengo un conocimiento directo, intuitivo; de mi cuerpo tengo un conocimiento indirecto, a través de mis vivencias, sensaciones, dolores, etc., que no son ellas mismas algo corporal sino "pensamientos", modos de la substancia pensante.
Lo anterior nos hace pensar que tal vez nosotros, psicoanalistas, nos interesa todo lo que lleva al hombre a ser un ser encarnado, todo el proceso que enunciamos, mediante el cual el cuerpo se va haciendo mi cuerpo.
Esto tiene una importancia práctica pues, como bien lo señalan Winnicott y Laing, la patología mayor suscitada por fallas tempranas del medio materno se caracteriza por una radical perturbación a nivel de la constitución misma del sí mismo.
El hombre enfermo no siente que vive, no se siente vivo, no vive su cuerpo como propio sino como un objeto en un mundo de objetos, está crónicamente despersonalizado y se constituye artificialmente a través de la constitución de un falso self, desde el cual vive una vida falsa.
En general, lo hace utilizando, además de la introyección masiva del medio materno patológico, el intelecto desencarnado, lo que lo lleva a buscar pruebas de lo obvio y le impide el conocimiento directo a través del ejercicio de las identificaciones cruzadas referidas con la empatía.
Como tema de reflexión, Guntrip nos dice que esta perturbación en algunos científicos ha dado lugar a una ciencia esquizoide, sobre todo en psicología, que ha tomado partido por la claridad conceptual en detrimento de la fidelidad a la realidad, que es compleja.
La obra de Winnicott trata de subsanar este error que tiende a transformar el aporte genial de Freud, que halló un sentido latente subyaciendo en los sueños, los síntomas, los actos fallidos y que conceptualizó un inconsciente dinámico en una ciencia exacta, aunque hoy en día ni las ciencias exactas son.
"O bien la madre tiene un pecho que es, de modo que el bebé también puede ser, cuando él y ella no se encuentran aún separados en la mente rudimentaria del niño; o bien la madre es incapaz de efectuar esa contribución y el bebé tiene que desarrollarse sin la capacidad de ser o con una capacidad de ser mutilada" D. Winnicott.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Alfredo Painceira continúa con Winnicott
[...] Agregando: "Me parece que el juego recíproco entre la originalidad y la aceptación de la tradición como base para la inventiva es un ejemplo más y muy incitante, del que se desarrolla entre la separación y la unión". Winnicott.
Esta última frase tiene un contenido análogo al que expone Paul Ricoeur, unos años antes, cuando destaca que pertenencia y distanciación son dos actitudes complementarias que se articulan en la vida de la sociedad, la pertenencia asgura la identidad, y se apoya en lo ya establecido, en lo que el autor denomina ideología, ya que a cambios politicos y sociales se refiere, y la distanciación nos permite recogernos en nuestro interior para proponer cambios que cada generación aporta y se relaciona con la utopía. En un sentido algo diferente, Ortega y Gasset, en El hombre y la gente, nos habla de dos actitudes que se articulan en la vida del hombre, ensimismamiento y alteración, y en un nivel diferente, que es introducción a la psicopatología, Minkowski nos habla de dos principios que deben articularse en su funcionamiento, la sintonía, que denomina contacto vital con la realidad, que nos conecta con el ambiente y nos hace vibrar con sus cambios, y el ímpetu personal, que lleva al hombre a recogerse en sí mismo, para salir y poner su sello personal en la realidad circundante.
Diferencia e identidad: es bueno señalar al respecto Minkowski, en El tiempo vivido, nos dice que la creación que surgía del ímpetu personal debía volver a insertarse en la realidad para que tuviera un sentido ese sello personal que pongo en ella; de lo contrario, si hubiese una "pérdida del contacto vital con la realidad", el aporte no sería tal sino un gesto extravagante que se perdería.
No hace falta decir que, al hacer estas comparaciones, mi intención es ampliar el horizonte que la obra de Winnicott nos abre en otras direcciones y recalcar la importancia del planteo de determinados problemas y recalcar la importancia del planteo de determinados problemas en la época en que a Winnicott le tocó ser creador sobre la base de la tradición y cómo hay un grupo de autores afines que hicieron posible sus desarrollos, y que se oponían a otros pensadores que basaban la violencia de sus propuestas en la idea de poder efectuar "una creación ex-nihilo".
Pienso en los equívocos del sentido que se ha dado a las palabras "hombre nuevo", que un sentido se refiere a una conversión interior, a un cambio interior, y que, en la dialéctica revolucionaria de estos últimos años, era algo así como una manufactura, una elaboración violenta, en la cual un grupo se arrogaba el derecho de hacer al hombre de acuerdo con sus designios.
Esto nos introduce en un nuevo nivel de problemas, los inherentes a la zona transicional, en que lo subjetivo, incomunicable en forma directa, y la realidad compartida, confluyen, esa zona en que yo hago mía esa realidad al mirarla desde mi punto de vista personal e intransferible, e interpretarla, otorgarle un sentido; en esa zona intermedia, radicarán nuestros valores, nuestras creencias, en ella estamos cuando escuchamos un concierto que nos conmueve, o miramos un paisaje o contemplamos a un hijo, o tenemos una experiencia profunda.
Pero esta zona tiene un origen muy modesto, para la visión del adulto, y enormemente importante desde el punto de vista del niño.
Finaliza la posición depresiva, y el sujeto debe enfrentar el doble problema de la separación de la madre y de, superando las ansiedades de separación concomitantes, proseguir creativamente con su propia vida... En un momento dado, estando el chico dispuesto a crear un objeto que necesitará como primer símbolo del objeto materno interno, que le sirva para conjurar sus ansiedades depresivas en pleno apogeo, cruza un objeto adecuado por su horizonte; de todos los que cruzan con uno, se va a dar el milagro del encuentro, el bebé está creando un objeto y este objeto aparece en su horizonte... Su origen nunca será cuestionado.
El objeto en sí, en su consistencia material, no significa nada, es un osito, es una frazada, etc: pero para el bebé que "lo creó al hallarlo", paradoja que debe ser respetada es un objeto especialísimo, en su creación expresa su creatividad, y sobre él aplicará un nuevo tipo de omnipotencia, la omipotencia por manipulación... Podrá hacer con su creación lo que quiera...
Es el bebé el que otorga un significado específico a ese objeto material, uno entre múltiples juguetes, y le da por ende, el carácter de objeto transicional, como el poeta, que no inventa las palabras que halla y, utilizando su capacidad "poética", crea a partir de su utilización metafórica, simbólica, nuevos significados y esencialmente una poesía...
También en ella el sujeto puede o no sentirse creador, y esa poesía es suya, aunque será, como nos recuerda el personaje de la película Il Postino, también de quien la haga suya...
En un último artículo de 1968 ("El jugar y la cultura"), nos da un ejemplo para pensar, cuando se refiere a Dios.
Parte de la pregunta "¿Hay un Dios?". Y se responde refiriéndose primero al mecanismo psicológico mediante el cual hipotéticamente "ponemos a Dios", para concluir con una apertura hacia una trascendencia que la ciencia psicológica no puede alcanzar y donde la respuesta a la pregunta siempre es, además de personal, apertura y no cierre.
"Por más que Dios sea una proyección, ¿No habrá un Dios que me creó de tal modo que yo tengo en mí el material para dicha proyección?
Desde el punto de vista etiológico -si se me permite usar una palabra que normalmente se refiere a las enfermedades -la paradoja debe ser aceptada, no resuelta.
Lo importante para mí debe ser esto: ¿Hay algo en mí que me lleve a tener la idea de Dios?... pues de lo contrario, la idea de Dios carece para mí de valor (excepto como superstición)".
Hago extensiva esta afirmación a todos los valores y creencias imaginables que radican en el mundo personal del hombre, recinto frente al cual la crítica, el adoctrinamiento, la necesidad de dominio, la curiosidad malsana deben deternerse.
Quisiera por último hacer una reflexión acerca de nuestro papel en esta cultura de la intromisión, del chisme, de la frivolidad, tan bien definida en un programa televisivo "de opinión", en que se llegó a decir con regocijo "el que cree que existe hoy una vida personal y una vida privada está loco".
Me pregunto, partiendo de las inquietudes que siempre alentó Winnicott, ¿cuánto de "esta locura personalizante" necesitaremos para rescatar al hombre?
La transicionalidad, la Cultura, la Originaliad de Winnicott
Para Freud, en realidad, la socialización del hombre siempre se vinculó a la coerción, al sacrificio que el hombre debía hacer del libre uso y descarga de sus pulsiones, a fin de lograr, uniéndose con otros seres humanos, el acceso a los bienes necesarios y sobre todo a los objetos sexuales que le permitieran, como premio a la postergació, la descarga de los impulsos.
Si bien con el concepto de sublimación describió el mecanismo psíquico mediante el cual las pulsiones (por supuesto, sin aclarar por qué supone que las genitales no son sublimales) ven coartado su fin sexual, que es sustituido por otro, en algunos casos, agrega, socialmente valioso.
Siemrpe, pues, lo socialmente valioso era sospechado de ser una mera transformación de las pulsiones privadas de su libre descarga, y el bien uso buscado, una coartada, un señuelo, pero no un fin en sí mismo.
Con el arte, le sucedió algo similar: las pulsiones privadas de su satisfacción directa buscan una descarga a través de actividades, que al menos permitan una descarga parcial, aunque agrega que también sirve a los fines de expresión del conflicto del sujeto.
Pero Winnicott nos dice varias cosas escandalosas, que nos apartan de esa "buena senda" por la que transitan dogmáticamente la mayoría de psicoanalistas; en primer lugar no hace nacer el ser, el existente humano, del ejercicio de ninguna pulsión; segundo, nos dice que la existencia saludable es un problema que tiene que ver con el SER más que con la satisfacción sexual; tercero, aboga por una existencia creativa, como máxima aspiración de toda vida humana; en cuarto lugar, acentúa el carácter original y creativo de la cultura: la vida cultural es la culminación de la vida humana y el logro de vista personal frete al mundo, un logro importantísimo de la misma.
En La ubicación de la experiencia cultural, uno de sus trabajos más tardíos, nos dice a propósito de la cultura:
"He usado la expresión experiencia cultural, como una ampliación de la idea de los fenómenos transicionales y del juego sin estar seguro de poder definir la palabra cultura. Por cierto que el acento recae en la experiencia. Al utilizar el vocablo cultura pienso en la tradición heredada. Pienso en algo que está contenido en el acervo común de la humanidad, a la cual pueden contribuir los individuos y los grupos de personas y que todos podemos usar si tenemos algún lugar en que poner lo que encontremos"
En el mismo artículo señala: "Pero me interesa como problema central el hecho de que en campo cultural alguno es posible ser original, salvo sobre la base de la tradición. A la inversa, ninguno de los integrantes de la línea de quienes efectuaron aportes a la cultura repite nada, salvo en forma de cita deliberada y el plagio es el pecado imperdonable en el terreno cultural".
Agregando: "Me parece que el juego recíproco entre la originalidad y la aceptación de la tradición como base para la inventiva es un ejemplo más y muy incitante, del que se desarrolla entre la separación y la unión".
Alfredo Painceira: "Clínica Psicoanalítica a partir de la Obra de Winnicott". 1997. Libro de Edición Argentina.
Héroes del Silencio -Deshacer el Mundo. Directo en Valencia- http://youtu.be/DjXkjFM8gus
Alfredo Painceira en la presentación del libro "Winnicott Hoy: Su Presencia en la clínica actual" . http://youtu.be/Lia9Pw8MEho
sábado, 17 de marzo de 2012
Alfredo Painceira
Es hoy muy importante no confundir el psicoanálisis con las ideas y las creencias de Freud, su creador, al que como tal podemos exigir las primeras palabras esclarecedoras y la creación de una nueva disciplina, pero no podemos exigirle que además haya dicho las últimas. Alfredo Painceira
sábado, 11 de diciembre de 2010
Painceira sobre lo conversivo
Anna O/Bertha Pappenheim, el paciente que inspiró el concepto y primera clínica de la neurosis histérica para Freud. Llegó a ser un referente en el trabajo social.Susan Isaacs, nos dice que la fantasía que es "expresión mental del instinto" se estructura como un lenguaje, no necesariamente hablado, y nos brinda como ejemplo de tal aserto el síntoma conversivo:
"Tal vez la prueba más convincente de la actividad sin palabras de la fantasía nos la proporcionan los síntomas conversivos"
En el síntoma conversivo el enfermo retrograda a un lenguaje primitivo preverbal y utiliza las sensaciones, posturas, gestos y procesos viscerales para expresar emociones, deseos, o creencias inconscientes, esto es fantasías"
Lagache nos dice que, aun cuando la "historia" no haya sido formulada en palabras, siempre es susceptible de ser traducida en términos verbales por el psicoanalista (y ésta es su misión).
Y partiendo de la afirmación de Lagache, concordante con lo que nos manifestara Susan Isaacs, la fantasía inconsciente es la realidad vivida por el sujeto que debemos develar detrás de sus asociaciones y conductas, dado que en la experiencia clínica es ése el primer objetivo.
En la relación transferencial, se actualiza una determinada fantasía y ésta, que representa mentalmente a las pulsiones instintivas, consta de energía, objetos, argumento, y de ella podremos abstraer "defensas" y detectar las ansiedades que trasunta.
Esto es válido aun para las fantasías primitivas que se van a expresar mediante sensaciones cenestésicas, kinestésicas, dolorosas, táctiles, térmicas, gustativas, olfatorias, etc; de todas maneras, aun en estos casos hay ansiedades muy intensas, hay objetos hacia los cuales se tiende o a los que se repele y hay acciones que, al ser fantaseadas, son vividas como realizándose por el lactante.
Etiquetas:
Alfredo Painceira,
Conversión,
Histeria,
Trastorno Somatomorfo
martes, 7 de diciembre de 2010
Painceira
Es hoy muy importante no confundir el psicoanálisis con las ideas y las creencias de Freud, su creador, al que como tal podemos exigir las primeras palabras esclarecedoras y la creación de una nueva disciplina, pero no podemos exigirle que además haya dicho las últimas. Alfredo Painceira.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Painceira y Winnicott
“sin dudarlo mucho podríamos encontrar su intuición fundamental, muy próxima a la breve obra bergsoniana que la inspiró en la idea de que la vida personal, que se inicia con el percatamiento de la propia continuidad existencial, de la duración del propio ser en el tiempo, del percatamiento del hecho simple de estar siendo, nace del despliegue espontáneo y creativo de las propias potencialidades desde el centro hacia fuera, y en la captación de ese gesto espontáneo.”
Alfredo Painceira realiza un curso en la Asociación Psicoanalítica de Buenios Aires titulado "Hacia una nueva teorización del psicoanálisis a partir de la “intuición fundamental” de Winnicott". Como ven se puede detectar la influencia filosófica del docente, así como el fundamento de Bergson en la obra de Winnicott. También habría que hablar de Winnicott como naturalista, un hombre que leyó y se vio influído por la lectura de Darwin, con cariño dispuesto en el medio ambiente, acostumbrado a atender niños con sus madres en el Paddington. Allí se forja su tesis, luego se analiza con James Strachey de una manera muy clásica, practicamente todos los días de la semana. Y luego con Joan Riviere después de que el primero le invitara a hablar con Melanie Klein porque con los niños no le podía ayudar, un gesto de honestidad muy inteligente que activó el interés por Winnicott por Klein, aunque él consideraba y así lo hizo saber que cada vez se hablaba más el lenguaje kleiniano, dejando de lado otras propuestas y un lenguaje vivo. Klein le propuso que analizara a su hijo pero Winnicott no quiso que ella le supervisara. Así que su formación como psicoanalista fue después de formarse como pediatra y desempeñar un trabajo en el que empezaba a conocer el psicoanálisis a través de obras como la Interpretación de los sueños. Esto influyó de manera sobresaliente en su dedicación y orientación, recuerden ese apunte que le hizo Strachey, "no es mucho lo que tienes que leer de Freud" (sic). Entonces el modelo de Winnicott parte de la clínica que el vivió, de su experiencia más que de teorizaciones, pretextos o formaciones dogmáticas que nunca quiso adoptar. Su espíritu libre y creativo estaba en pro de una elaboración clínica activa, a favor del juego como forma de psicoterapia no de análisis, diferencia fundamental entre Winnicott y Klein.
Painceira aporta mucho a la ciencia del psicoanálisis y en sus libros destila erudición empleando un lenguaje sencillo que llega con deletite al autor.
Alfredo Painceira realiza un curso en la Asociación Psicoanalítica de Buenios Aires titulado "Hacia una nueva teorización del psicoanálisis a partir de la “intuición fundamental” de Winnicott". Como ven se puede detectar la influencia filosófica del docente, así como el fundamento de Bergson en la obra de Winnicott. También habría que hablar de Winnicott como naturalista, un hombre que leyó y se vio influído por la lectura de Darwin, con cariño dispuesto en el medio ambiente, acostumbrado a atender niños con sus madres en el Paddington. Allí se forja su tesis, luego se analiza con James Strachey de una manera muy clásica, practicamente todos los días de la semana. Y luego con Joan Riviere después de que el primero le invitara a hablar con Melanie Klein porque con los niños no le podía ayudar, un gesto de honestidad muy inteligente que activó el interés por Winnicott por Klein, aunque él consideraba y así lo hizo saber que cada vez se hablaba más el lenguaje kleiniano, dejando de lado otras propuestas y un lenguaje vivo. Klein le propuso que analizara a su hijo pero Winnicott no quiso que ella le supervisara. Así que su formación como psicoanalista fue después de formarse como pediatra y desempeñar un trabajo en el que empezaba a conocer el psicoanálisis a través de obras como la Interpretación de los sueños. Esto influyó de manera sobresaliente en su dedicación y orientación, recuerden ese apunte que le hizo Strachey, "no es mucho lo que tienes que leer de Freud" (sic). Entonces el modelo de Winnicott parte de la clínica que el vivió, de su experiencia más que de teorizaciones, pretextos o formaciones dogmáticas que nunca quiso adoptar. Su espíritu libre y creativo estaba en pro de una elaboración clínica activa, a favor del juego como forma de psicoterapia no de análisis, diferencia fundamental entre Winnicott y Klein.
Painceira aporta mucho a la ciencia del psicoanálisis y en sus libros destila erudición empleando un lenguaje sencillo que llega con deletite al autor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









