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Paz y Ciencia
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lunes, 22 de julio de 2013

Realidad(es) Psíquicas



Término utilizado frecuentemente por Freud para designar lo que, en el psiquismo del sujeto, presenta una coherencia y una resistencia comparables a las de la realidad material; se trata fundamentalmente del deseo Inconsciente y de las fantasías con él relacionadas. Cuando Freud habla de realidad psíquica, no lo hace simplemente para designar el campo de la psicología, concebido como poseyendo su propio tipo de realidad y susceptible de una investigación científica, sino lo que, para el sujeto, adquiere, en su psiquismo, valor de realidad. En la historia del psicoanálisis, la idea de realidad psíquica surge paralelamente al abandono, o por lo menos a la limitación, de la teoría de la seducción y del papel patógeno de los traumas infantiles reales. Las fantasías, aunque no se basen en acontecimientos reales, tienen para el sujeto el mismo valor patógeno que Freud atribuyó al principio a las « reminiscencias »: «Las fantasías poseen una realidad psíquica opuesta a la realidad material [...]; en el mundo de las neurosis, el principal papel corresponde a la realidad psíquica». Se plantea el problema teórico de la relación entre la fantasía y los acontecimientos reales que han podido proporcionar una base a aquél (véase: Fantasía), pero, según indica Freud, « [...] todavía no hemos podido constatar una diferencia, en cuanto a los efectos, según que los acontecimientos de la vida infantil sean un producto de la fantasía o de la realidad». Así, la cura psicoanalítica parte del supuesto de que los síntomas neuróticos se basan, por lo menos, en una realidad psíquica y que, en este sentido, el neurótico «[...] debe tener, en cierto modo, razón». En varias ocasiones Freud insistió en la idea de que los afectos aparentemente menos motivados, como, por ejemplo, el sentimiento de culpabilidad en la neurosis obsesiva, se hallan plenamente justificados, por cuanto se basan en realidades psíquicas. De un modo general, la neurosis, y a fortiori la psicosis, se caracterizan por el predominio de la realidad psíquica en la vida del sujeto. La idea de realidad psíquica va ligada a la hipótesis freudiana referente a los procesos inconscientes; éstos, no sólo no tienen en cuenta la realidad exterior, sino que la substituyen por una realidad psíquica. En su acepción más estricta, la expresión «realidad psíquica» designaría el deseo inconsciente y la fantasía que está ligada al mismo. 
¿Es preciso, se pregunta Freud a propósito del análisis de los sueños, reconocer una realidad a los deseos inconscientes? «Por supuesto, no es posible admitirla en lo referente a todos los pensamientos de transición y de ligazón. Pero cuando nos hallamos en presencia de los deseos inconscientes llevados a su expresión última y más verdadera, nos vemos obligados a decir que la realidad psíquica constituye una forma particular de existencia que no se debe confundir con la realidad material».

 Acerca de la historia y la problemática del concepto de «realidad psíquica», nos permitimos remitir al lector a Laplanche (J.) y Pontalis (J.-B.), Fantasme originaire, fantasmes des origines, origine du fantasme, en Les temps modernes, abril 1964, n., 215. 

http://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/7043/Realidad-psiquica-pag.2.htm

domingo, 24 de junio de 2012

Un comentario al blog: ¿Por qué una minoría se enfrenta a la vida?


"Existe al menos un rincón en el Universo que, con toda seguridad, puedes mejorar y eres tú mismo" Aldous Huxley

SALVACIÓN

Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
Alejandra Pizarnik.

A continuación comparto con ustedes el comentario de Emanuel sobre el post; Erich Fromm: Neurosis Maligna y Benigna. Tras su comentario contestaré en función de lo que yo siento, pienso y de la experiencia en psicoterapia, que nació del psicoanálisis y ha ido, como la evolución natural de Darwin, arribando al espacio más propicio, fértil y acorde con mi manera de entender y estar-en-el-mundo. Rodrigo C.

Emanuel: "Hay veces que me pregunto por qué son tan pocos los hombres que se animan a ver la realidad, porque es una minoria la que se atreve a enfrentar la vida, es decir, la que se atreve a ser libre de verdad. No debe ser facil la respuesta; de hecho uno podria decir que estamos condenados a la vida: uno no elije nacer. creo que de aqui se desprende un trozo de respuesta. De alguna manera se podria decir que el hombre esta condenado y condicionado a enfrentar la realidad, y esto mismo es lo que nos hace diferentes de los animales. ¿Podrá el ser humano superar la enajenación? ¿la ilusión de la superficialidad que ofrece el sistema moderno mercantil?"

Con respecto a la realidad me gustaría citar un texto de Paul Watzlawick, presente en las liberías, aunque muchos puedan pensar que está periclitado, tanto él como el genial Gregory Bateson y su noción ed "doble-bind", traducido como doble vínculo marcó un hito en la psicoterapia. Acercándose e inspirando a Laing y Esterson en su obra "Locura, Cordura, Familia". El texto que quiero hacer referencia, que es, también, un lema se titula "¿ES REAL LA REALIDAD?. Confusión, desinformación, comunicación". ¿Qué es lo que explica ese texto, que representa? Decir que se fundamenta en el constructivismo. Si tuviéramos que hacer una sinopsis sería más o menos esta: La manera más peligrosa de engañarse a sí mismo es creer que existe una sola realidad. De hecho, existen innumerables versiones de la realidad y pueden llegar a ser muy opuestas entre sí. Todas ellas son el resultado de la comunicación. Paul Watzlawick afirma que en las relaciones humanas y en la interpretación de las mismas no existen verdades sencillas, y que lo "normal" en una cultura, y más aún en culturas diferentes, es que no se dé la uniformidad, sino la diversidad de formas de acción e interpretación de los individuos concretos. Con ello, lo que es real para unos, puede que no lo sea para otros. Paul Watzlawick nos describe, expone o traduce a un lenguaje fácilmente comprensible los complejos problemas de la concepción de la realidad y acomodación a la misma. Claro, Erich Fromm y Paul Watzlawick vivían desde dos realidades diferentes, dos mundos distintos, dos concepciones distintas, dos modelos teóricos distintos que les ofrecián una Concepción de la Realidad distinta y una Acomodación a la misma diferente. Paul Watzlawick y las contribuciones del MRI de Palo Alto se basan, como decía arriba en el constructivismo. "Encajar" a Erich Fromm me resulta más complejo, por su biografía y lectura de sus textos, sé que tuvo una formación estricta y ortodoxa en lo freudiano. Poco a poco se fue interesando por lo social, como por ejemplo Alexander Lowen, quien dice: "El narcisismo es una enfermedad tanto psicológica como cultural. En el plano individual, denota un trastorno de personalidad caracterizado por una dedicación desmesurada a la imagen en detrimento del yo. A los narcisistas les preocupa más su apariencia que los sentimientos." Y añade más tarde, que los narcisistas no pueden conectar con sus sentimientos. Fritz Perls, de formación psicoanalítica y su ejercicio práctico durante un cuarto de siglo le llevó a pensar libremente, y esto no encaja en el formato del psicoanálisis, donde los disidentes son criticados y colgados. Aun así, Perls, logró superar a Adler, Jung (más que superar nutrirse de sus aportes), Reich (del que tomó prestada la importancia de la coraza caracteriológica en el sentido físico y su relación con el carácter), Karen Horney (que fue una de sus analistas, tal vez, la más significativa, que miraba hacia lo sociocultural) y también el budismo zen, el Psicodrama de Jacob Moreno, los principios fundamentales del humanismo de Abraham Maslow, quien ya propuso retazos de lo transpersonal, como Jung; su mujer: Laura Perls, de un talento exquisito y otros muchos. De Occidente y Oriente. De ahí surgieron las primeras pinceladas de la Gestalt, porque Perls era el clínico más talentoso, creativo, original y vistoso en las grabaciones de sesiones con pacientes. Esto y su personalidad más que peculiar, competitiva y reivindicativa, así como su talento poético, le llevaron a escribir. Al principio no tuvo mucho éxito. Tampoco lo tuvo Erich Fromm, puesto que Fromm era visto como un psicoanalista que no terminaba de definirse por lo ortodoxo, la disidencia o qué. Fromm tiene un poco de Nietzsche, el que vivió en un momento diferente y sus progresivas transformaciones teóricas e intereses, con un eje que se fue haciendo fuerte: el Humanismo y el interés por lo Sociocultural para entender al sujeto. Ahora sus libros se venden y se recomiendan mucho.
Como pueden ver, he citado a unos pocos autores de la psicoterapia, originales, creativos y que, a partir de lo dado, pudieron construir, inventar, crear algo diferente, más acorde con la época y con sus características individuales. Como decía Laura Perls (cito de memoria): en terapia Gestal hay tantos enfoques como terapeutas y como pacientes.
Tal vez, esta intelectualización que acabo de hacer, que señalaría a un paciente, puesto que se separa de sí mismo y del objeto de estudio que es un sujeto. Si fuera un objeto sería objetivo pero como soy un sujeto... Eso es lo que dice el refrán: "Las cosas se ven dependiendo del cristal con que se mira".
Bueno, esta introducción es importante en tanto puede reflejar que aquellos que piensan y han construido modelos, técnicas o terapias distintas a las líneas ortodoxas, antes el psicoanálisis (en Argentina y otros países sigue siendo así), ahora, en Europa: la psicología congnitivo-conductual, a la que no llamaría psicoterapia porque no cura sino que encasilla a las personas en un corolario de signos y síntomas y luego, según un protocolo estandarizado se le dice qué es lo que tiene que hacer para aliviarse o "curarse", por ejemplo, maniobras tan "profundas" como escribir los pensamientos y sentimientos. Hay veces que me pregunto por qué son tan pocos los hombres que se animan a ver la realidad, porque es una minoria la que se atreve a enfrentar la vida, es decir, la que se atreve a ser libre de verdad.
Hay veces que me pregunto por qué son tan pocos los hombres que se animan a ver la realidad, porque es una minoria la que se atreve a enfrentar la vida, es decir, la que se atreve a ser libre de verdad. Emanuel se lamenta de que cada vez menos personas se atreven a ver la realidad, la realidad no existe, existe la realidad compartida, una realidad consensuada, una realidad, en cierto modo negociada. Hay realidades, esa realidad es subjetiva, parte del mundo interno de la persona, de sus "introyectos" de sus vivencias. Carlos Castilla del Pino decía: "El organismo tiene vida, el sujeto biografía". Los psicólogos clínicos que siguen los cánones del academicismo, no del sujeto singular, construyen una "Patobiografía", como lo que hizo Karl Jaspers con Van Gogh y Sörderling, esto es lo que hacen los psiquiatras. Así pues, los psicólogos están abocados a ser subyugados instucional y políticamente por la medicina para ser técnicos del "virtuosismo psiquiátrico". Contestando, de nuevo, a Emanuel: "son tan pocos los hombres que se animan a ver la realidad"; probablemente esta persona no represente a la sociedad, en primer lugar está visitando un sitio crítico de psicoterapia. en segundo lugar participa, y en tercer lugar plantea una serie de preguntas interesantes. Los humanos prefieren no "ver" la realidad. La realidad a la que hace referencia Emanuel, su realidad es otra realidad a la estándar. Esta vivencia la tenemos muchos que la televisión y otros inventos del poder "patriarcal", como diría Claudio Naranjo, nos está deshumanizando. Vivimos para trabajar, no vivimos porque nos guste trabajar (personalmente disfruto y es mi vida y pasión el trabajo, aquellos que me consultan lo sienten, lo saben). Emanuel dice: "es una minoría la que se enfrenta a la vida", habría que saber más qué quiere expresar Emanuel. En todo caso, diré que si enfrentar es tener una voluntad de cambio, eso es "anormal". Desde mi manera de entender el ser humano eso es una patología, los "normóticos", personas sobreadaptadas a la realidad compartida que les resbale lo que pase mientras tengan para comer y salir a cenar, tomar unas copas, viajar, etc. Luego dice: "la que se atreve a ser libre de verdad". Erich Fromm dice: "El peligro de antes era ser esclavos, el peligro actual es convertirnos en robots". Esa adaptación a la realidad y el dejar los brazos caer ante lo que nso dicen que tenemos que hacer puede llegar al sometimiento, y cuando es así, ya no hablamos de normópatas sino de neurosis caracteriales graves: Trastornos de Personalidad, Trastornos de Identidad. Para atreverse a ser libre de verdad y querer cambiar las cosas se necesitan unos requisitos mínimos, por ejemplo: Conocerse a uno mismo, lo que ponía en el frontispicio del Templo de Apolo en el Ágora. Bien pudiera ser, que cada vez, el ser humano es más superficial, más narcisista. Está perdiendo contacto con su mundo interior y volcándose al hedonismo sinsentido. El principio del placer freudiano que deforma la realidad, que niega el principio de realidad. Una huída.
Emanuel sigue: de hecho uno podria decir que estamos condenados a la vida: uno no elije nacer. creo que de aqui se desprende un trozo de respuesta. Se desprende su modo de vivir la vida y proyecta su personalidad con coraje, exponiéndose a los lectores y al atrevido blogger. "Condenados a vivir" me suena a canción punky o libro de filosofía ceniza. Por otro lado, es cierto, estamos condenados a vivir. Pero la condena supone vivir la vida que no hemos elegido nosotros. Eso produce sensación de irrealidad, vacío, futilidad, tedio, hastío, miedo, inseguridad, baja autoestima y una organización de la personalidad poco integrada.
Emanuel:  De alguna manera se podria decir que el hombre esta condenado y condicionado a enfrentar la realidad, y esto mismo es lo que nos hace diferentes de los animales. ¿Podrá el ser humano superar la enajenación? ¿la ilusión de la superficialidad que ofrece el sistema moderno mercantil? La verdad es que la pregunta es más inteligente de la respuesta que se me pueda ocurrir, trataré de esforzarme. Con respecto a la condena ya me he pronunciado, sobreviene cuando hay una impostura, narcisismo, falso self, una coraza, una personalidad como si, miedo a ser como uno es naturalmente. Para superar la enajenación hay que liberarse de las cadenas que nos llevan a la esclavitud de ser "hormiguitas". De un lado a otro, deambulando, desempeñando nuestras obligaciones, pero sin brillo, sin vida, sin deseo, sin disfrute. Es cierto que el moderno sistema mercantil, el capitalismo, es una ilusión. Pero, creer que la propia realidad es la realidad misma es una peligrosa ilusión, decía Paul Watzlawick. Para liberarnos de esas cadenas de lo sociocultural, de la religión, de la moral; primero hay que desidentificarse de nuestros padres para ser libres. Eso no solo lo dicen los psicoterapeutas, también filósofos orientales como el célebre Osho. Nuestros padres son portavoces del Superyo, el "top-dog" de Perls, esto es, aquellos imperativos categóricos que hemos tomado como dogmas desde pequeñitos, cuando no teníamos juicio crítico: por ejemplo, el bautismo nos introduce en el cristianismo, y la criatura, lo que siente es que le echan agua por la cabeza, se la secan y le hacen fotos y mimos, que no está mal. Si esa persona sigue unida a sus padres, independientemente de la edad, no solo física sino también emocionalmente, y siente la obligación de agradarles tiene una trampa, una paradoja: no puede ser auténtico, genuino, no puede ser él mismo. Sus padres no le aceptan como es, en el peor de los casos. El idealismo utópico del ser humano puede llevar a querer conquistar, aunque se tenga 40 años, el amor de los padres que nunca sentiste.  Con respecto a las leyes del Mercado, creo que Marx y más concretamente, un texto formidable de Castilla del Pino titulado "Psicoanálisis y Marxismo", puede desentrañar muchas dudas.
Tengo algo claro, por mucho que leas, por mucho que acudas a médicos que justifiquen tu dolor, por mucho que tomes pastillas, si no tomas contacto con tus sentimientos y tomas una actitud crítica y constructiva de la vida, seguirás siendo ese robot que mencionaba Erich Fromm.
Espero, si no contestar totalmente, puesto que, en esencia, interpreto que el deseo de Emanuel es encontrarse consigo mismo, tener un espejo que refleje y desvele su identidad, por lo menos, contribuir a aquellos que también, como yo lo hice en su día encontrarse consigo mismo. Y aunque sea psicoterapeuta, el psicólogo o el psicoanalista no va a hacer por ti lo que está en tus manos, no somos omniscientes ni omnipotentes. Por muy caros que sean los objetos del consultorio.
Emanuel hablaba de falsedad y mercantilismo, así que meto esta "morcilla", como se dice en el periodismo. Buenas noches y buena suerte.

BALTASAR GRACIÁN

Laberintos, retruécanos, emblemas,
helada y laboriosa nadería,

fue para este jesuita la poesía,
reducida por él a estratagemas.
No hubo música en su alma; sólo un vano
herbario de metáforas y argucias
y la veneración de las astucias
y el desdén de lo humano y sobrehumano.
No lo movió la antigua voz de Homero
ni esa, de plata y luna, de Virgilio;
no vio al fatal Edipo en el exilio
ni a Cristo que se muere en un madero.
A las claras estrellas orientales
que palidecen en la vasta aurora,
apodó con palabra pecadora
gallinas de los campos celestiales.
Tan ignorante del amor divino
como del otro que en las bocas arde,
lo sorprendió la Pálida una tarde
leyendo las estrofas del Marino.
Su destino ulterior no está en la historia;
librado a las mudanzas de la impura
tumba el polvo que ayer fue su figura,
el alma de Gracián entró en la gloria.
¿Qué habrá sentido al contemplar de frente
los Arquetipos y los Esplendores?
quizá lloró y se dijo: Vanamente
busqué alimento en sombras y en errores.
¿Qué sucedió cuando el inexorable
sol de Dios, La Verdad, mostró su fuego?
Quizá la luz de Dios lo dejó ciego
en mitad de la gloria interminable.
Sé de otra conclusión. Dado a sus temas
minúsculos, Gracián no vio la gloria
y sigue resolviendo en la memoria
laberintos, retruécanos y emblemas.
Jorge Luis BORGES







martes, 29 de mayo de 2012

La Capacidad de Percibir Subjetivamente la Realidad




 El hombre tiene dos capacidades de percibir la realidad:
1. Por un lado, tiene la capacidad de estimar la realidad tal como debe ser estimada para poder manejarla. Es decir, mi necesidad de sobrevivir me impone la realidad tal como debo estimarla para manejarla. Tengo que ver que la leña es leña, con sus cualidades específicas, si quiero hacer fuego con ella. Si veo alguien que corre hacia mí empuñando un arma con malas intenciones, y creo que es el mensajero de la paz con una paloma, moriré. Lo cual quiere decir que el entendimiento, el conocimiento de la realidad necesario para manejarla es una función biologicamente condicionada del hombre. La mayoría de la gente lo tiene, y por eso funciona socialmente.
2. Por otro lado, el hombre tiene la capacidad, no de estimar qué puede hacer con la realidad, sino de experimentarla subjetivamente. Digamos que está mirando un árbol. Es su dueño, y puede mirarlo pensando qué precio tendrá y si le convendrá talarlo: está pensando en su valor de venta. Pero si yo contemplo el mundo desde un punto de vista subjetivo, como algo que veo porque tengo ojos para ver y sentir, si tengo sentido de la belleza, ese árbol me parecerá maravilloso. Del mismo modo se puede experimentar a una persona. La miro y le hablo. Si quiero manejarla, me pregunto qué puedo hacer con ella, qué flaquezas tiene, cuál es su fortaleza, etcétera. Entonces, el cuadro entero que me hago de esta persona queda determinado por mi propócito de hacer algo con ella. Pero si le hablo, me guste, me disguste o me sea indiferente, y la miro sin ningún propósito de este tipo, experimentaré un gran placer, ojalá, o podré tener un sentimiento de antipatía, o cualquier otro: veré a esta persona -si tengo tal capacidad- en sus honduras, en toda su esencia, tal como es.
Esta capacidad de ver las cosas subjetivamente se manifiesta, por ejemplo, en la poesía. Digamos que, si un poeta escribe: "La rosa arde como una llama", para la forma de pensar cotidiana, estará loco. Coja usted una rosa y trate de freír huevos con ella: nada. Claro, que no es eso lo que él quiere decir: solo habla de la impresión que ha tenido de la rosa.
Ha visto, sentido y experimentado su cualidad ardiente y viva porque es poeta. Y no lo llamemos loco. Lo llamamos poeta porque tiene al mismo tiempo la capacidad de ver la rosa de esta manera, subjetivamente, y la capacidad de verla objetivamente. Sabe muy bien que no puede hacer fuego con ella.
Hoy, la mayoría de la gente, que ha perdido esta capacidad, puede ver las cosas, como se suele decir, con realismo, en el primer sentido, o sea, sabe muy bien cómo manejar la realidad; pero no es capaz de ver algo, persona o cosa, de manera plenamente subjetiva, sin más finalidad que la de experimentar tal vista, tal sonido o tal cuadro. Pues bien, el que no tiene la capacidad de ver la realidad subjetivamente está tan enfermo como el que no puede estimarla en su exterioridad.
Y sin embargo, llamamos psicótico solamente a quien no tiene la capacidad de estimar la realidad exterior. Al que no tiene la capacidad de ver nada subjetivamente, no lo llamamos enfermo, cuando lo es tanto como aquel. Y no lo llamamos enfermo, por un razón muy sencilla: llamamos enermizo solamente lo qu estorba al funcionamiento social. El concepto de enfermedad es esencialmente un concepto social. Así, el que es un idiota sentimental o un idiota artístico, y no entiende nada, no es capaz de ver nada, excepto el valor práctico del dinero, es hoy para nosotros un tipo listísimo. Esta es la clase de hombres que tienen más éxito, y tiene más éxito porque no se distrae nunca, como se distrae Charlost en la película, trabajando en la cadena de montaje, cuando pasa una chica guapa. De modo que, si no sientes nada, si no tienes ninguna experiencia subjetiva, estás adaptadísimo a la sociedad, que solo se interesa por lo que haces, por lo que haces de práctico; pero no por eso eres más sano.
Quien está más enfermo, si el llamado psicótico o el llamado realista, es una cuestión controvertida, todavía sin resolver. Por mi parte, creo que más de un esquizofrénico ha podido ser más feliz con su esquizofrenia que si hubiera estado sentado en una oficina, fbaricando alguna mercancía inútil, o vendiéndola por ahí. Por poner un buen ejemplo, sé de un hombre que tenía mucho éxito, pero estaba totalmente dominado por su mujer, una de estas abglosajonas típicas, ya saben, menudita, muy modesta, muy delgada, que no podía decir una palabra más alta qeu otra, discretísima, y que mandaba en la familia como una tirana, pero disimuladamente con ese estilo de inocencia y candor, a veces dulce, a veces no tan dulce, pero con esa conducta de exagerada modestia y retraímiento. el marido, ya en edad avanzada, sufrió una depresión que lo obligó a hospitalizarse. Los médicos, con mucha inteligencia, prohibieron las visitas de la mujer, pero permitieron las del hijo. Y dijo el hombre a su hijo: "¿Sabes?, soy feliz por primera vez en mi vida". Puede parecer muy raro, en un hombre deprimido y hospitalizado, y sin embargo es perfectamente cierto. Por primera vez en su vida, se sentía un hombre libre deprimido o no deprimido. Era lo mejor que podía tener para ser libre. Una vez volviese a casa, ¡zas!, volvería a la prisión, y ya no lo podría soportar.

martes, 1 de mayo de 2012

Realidad(es) Psíquicas ante un problema psíquico

"Para nuevas necesidades, necesitamos nuevas técnicas". Jackson Pollock. "El tiempo es un niño que juega como un niño. Yo soy uno pero contrapuesto a mí mismo soy joven y viejo al mismo tiempo". C. Gustav Jung
La OMS dice que la salud es el bienestar físico, psíquico y social, además de la ausencia de enfermedad. Es un avance con respecto a criterios anteriores. Sobre ello trataremos aquí exponiendo también algún ejemplo. Además de hablar sobre la salud, que la entiendo como la conquista del bienestar, la alegría y la felicidad, no la ausencia de síntomas, sino la verdadera curación, que es el objetivo de las psicoterapias dinámicas y de la psicoterapia positiva (1999, M.Seligman); valoraremos un concepto clave en las psicoterapias dinámicas que procede del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. El concepto de realidad psíquica se define teóricamente así: término utilizado frecuentemente por Freud para designar lo que, en el psiquismo del sujeto, presenta una coherencia y una resistencia comparables a las de la realidad material; se trata fundamentalmente del deseo Inconsciente y de las fantasías con él relacionadas. Cuando Freud habla de realidad psíquica, no lo hace simplemente para designar el campo de la psicología, concebido como poseyendo su propio tipo de realidad y susceptible de una investigación científica, sino lo que, para el sujeto, adquiere, en su psiquismo, valor de realidad. Esto signfica que cada individuo es un sujeto singular, que construye una realidad propia, única y fuertemente arraigada a su carácter y su forma de verse a sí mismo y de ver el mundo. Una persona afectada de un problema psíquico está inscrita dentro de una familia, una relación de pareja, una sociedad. Erich Fromm difunde la idea de que la sociedad moderna está enferma. Podíamos decir que es una "sociedad narcisista", donde impera el tener al Ser. Recomiendo aquí el texto de Fromm titulado "Tener o Ser". Entonces, el concepto de "normalidad" que viene con la persona al consultorio es un concepto teñido de las ideas sociales arraigadas que atraviesan el aparato psíquico y dejan un poso prejuiciso. Por ejemplo, un paciente deprimido puede decir: es que me ven esperando en el centro de salud, en la zona de salud mental y deben de pensar que estoy "loco". Algo común y corriente, que perjudica la imagen que de sí mismo pudiera tener esa persona. Por otro lado, la familia, cada uno de los miembros tienen una lectura singular del problema psicológico del Paciente Identificado (PI), si empleamos la jerga de terapia sistémica. A no ser que exista una locura compartida o "Folie à Deux": Trastorno Psicótico Compartido, fenómeno poco frecuente sensu stricto, pero cuyo "espíritu" no suele ser tan infrecuente. En primer lugar, es habitual que la primera reacción del paciente, de los familiares o de alguno de ellos sea de negación, "ponerse una venda en los ojos". Mecanismo que disminuye la angustia ante algo incomprensible, duro y ansiógeno. Otras veces puede ser la familia la que primero mueva ficha y solicite ayuda para el afectado, esto suele pasar con pacientes con trastorno de personalidad o problemas donde el paciente no tiene conciencia de enfermedad, por ejemplo si está en un episodio maniaco, también con adolescentes y, evidentemente, con niños. La familia y la pareja pueden ayudar o perjudicar el progreso del tratamiento. Normalmente, si han existido negligencias, maltratos o abusos la familia boicotea el tratamiento, esto es prácticamente un axioma. En relación a la pareja: existen casos donde la pareja magnifica la enfermedad y colabora, donde magnifica la enfermedad y no colabora y cuando minimiza la enfermedad, en estos casos suele colaborar. El hecho de que el cónyuge minimice la enfermedad y colabore supone que presta una ayuda al paciente, porque está dispuesto a acudir a la consulta con el propósito de tener mejor conocimiento del problema de la persona afectada y saber cómo manejar las situaciones. Existen casos donde el problema de la persona es interpretado por la familia o el cónyuge como que "lo hace voluntariamente", es clásico aquello de "parece que te pones malo adrede". El objetivo del tratamiento es que las personas que rodean a la persona afectada relativicen, des-patologicen, des-psicologicen, des-psiquiatricen e iviten a la persona a que no se regodee en el trastorno y lleve una vida funcional y que acuda a su tratamiento, y si es preciso, que tome la medicación necesaria. Por otro lado, no hay que obviar el componente social, la persona tiene que intentar crear una red de apoyo social sólida que le contenga, le ayude a salir de su "ensimismamiento patológico" y que se desarrolle como persona y encuentre el bienestar y la felicidad. Por ello, hay que ser cautos a la hora de transmitir el trastorno, puesto que como he dicho arriba hay personas que pueden reaccionar "estigmatizando" al paciente y tratándole de una forma poco recomendable. La influencia de lo social es muy importante. Hay que tratar entonces de hacer higiénicas las áreas de la familia, de la pareja, de los amigos y de los compañeros de trabajo.

jueves, 23 de diciembre de 2010

La realidad psíquica

"Los hombres no tienen miedo de las cosas sino de cómo las ven" Epícteto

"Si te sientes dolido por las cosas externas, no son estas las que te molestan, sino tu propio juicio acerca de ellas. Y está en tu poder el cambiar este juicio ahora mismo". Marco Aurelio.

Estos hombres de la Antigüedad Clásica, bien ilustrados ya apuntaban lo que más adelante ha ido desarrollando la psicoterapia. Por ejemplo, lo que dice Watlawick: "Creer que la propia realidad es la realidad misma es una peligrosa ilusión".
Muchos psicoterapeutas nos arrimamos a los clásicos para entender mejor el desarrollo del hombre, su crecimiento, formación y mitología, que era una forma de explicación de aquellas cuestiones que no se podían responder con los datos científicos del momento. Luego en la Edad Media surgió con fiereza el cristianismo, hay quien dice que si Jesucristo hubiera nacido en esa época lo hubieran vuelto a ejecutar por hereje. En concreto lo dice el autor de Flow, una persona bien formada y heterodoxa. Incluso psiquiatras con una excelente formación, cuando derivan a sus hijos a un psicoterapeuta consideran que su visión es la única en el mundo, que es "la realidad", no atienden a la realidad psíquica del adolescente que vive e interpreta las cuestiones de un modo bien distinto al psiquiatra. Además el psiquiatra (o psicólogo) tiene dos problemas de aproximación al problema, el amor que siente a su hijo que subjetiviza la mirada y la formación académica y postacadémica como su experiencia laboral que hace filtrar la información de un modo particular los elementos de la realidad psíquica del hijo. Hay que entender el modo de entender la realidad para el hijo, sabemos que los adolescentes mienten de vez en cuando, quieren alterar el rumbo de la realidad en función de su deseo, otras veces por vergüenza y otras veces por omitir de cara a los padres cosas que pueden construir una imagen de ellos mismos "mala" de cara a los padres. Los adolescentes son dependientes y necesitan el reaseguramiento de los padres, el apoyo incondicional y el amor de estos para poder ir formándose en base al cariño, el respeto y una gran dosis de amor.  Os dejo con una canción realmente preciosa.