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Paz y Ciencia
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jueves, 15 de septiembre de 2016

Psicosis Infantil

Margaret Mahler dice "es la incapacidad del niño psicótico para utilizar el Yo materno exterior  en la estructuración de su Yo rudimentario":

En todos los casos de psicosis infantil observados y tratados comprobamos que los mecanismos básicos, las defensas psicóticas, son modos autísticos delirantes de ajuste. La finalidad de éstos es la restauración de la omnipotente unidad con la madre simbiótica, aunque este empeño va acompañado por un miedo pánico a la fusión y la disolución del mismo. Los síndromes pueden mostrar  el predominio de lo uno o de lo otro, pero nuestra investigación confirma de que el cuadro autista es una formación secundaria.

lunes, 7 de julio de 2014

Niños especiales

Las personas con niños autistas son machacados como si sus hijos fueran raros y enfermos. Nada más lejos de la realidad.
Bert Hellinger, en Su obra "Quiero dejar de ser un dentro demi", expone que él quiere comunicar pero no puede. Para ello, un equipo de profesionales y un teclado, ha escrito sus sentimientos, pensamientos y frustraciones.
Por esto, abandonemos las nomenclaturas y centrémonos en la persona y su familia.
Los diagnósticos son inventos convenidos que no hacen ningún bien. Resulta un lucro para muchos tratar a estos niños especiales como enfermos.

miércoles, 11 de junio de 2014

Argumentos sobre el Autismo desde la perspectiva del nuevo Psicoanálisis



Autismo y Psicoanálisis
INSTITUTO PSICOANALÍTICO DEL NIÑO 

UNIVERSIDAD POPULAR JACQUES LACAN

Publicamos el texto del Instituto psicoanalítico del Niño que es una primera reflexión sobre la situación actual cuando lo que está en juego es grave para los jóvenes autistas, sus padres y para todos los practicantes que están confrontados a sus dificultades.
Invitamos a todos aquellos que aprueban este primer texto, a colocarlo en los tablones de información de las instituciones donde trabajan y difundirlo. Urge emprender un debate para profundizar el análisis de la gravedad del contexto en el que estos practicantes ejercen sus profesiones respectivas.
Es urgente informar a todos los padres de esta gravedad que concierne a todo el mundo.
Judith Miller

“AUTISMO Y PSICOANÁLISIS”

Nuestras convicciones

El Instituto psicoanalítico del Niño ha conocido, estos últimos meses, una extraña campaña que apunta a excluir al psicoanálisis de la atención a los niños y adolescentes autistas. Esta campaña culmina ahora con una proposición de ley que ha hecho reaccionar a todos los representantes profesionales y las más importantes asociaciones de familias (UNAPEI).
Dicha campaña proviene de un intenso trabajo de acoso que alega loables intenciones: mejorar las condiciones de una parte de la población. De hecho, se trata para sus promotores de obtener de los poderes públicos subvenciones masivas en beneficio de métodos de condicionamiento, de manera que ofrezcan soluciones ready-made a los familiares que buscan con inquietud soluciones allí donde hay una verdadera penuria de acogida institucional.
El Instituto psicoanalítico del Niño reúne psicoanalistas, practicantes de instituciones especializadas –psiquiatras, psicólogos, enfermeras, logopedas, psicomotricistas- profesionales del campo de la infancia –enseñantes, educadores, juristas, médicos- que tratan desde hace muchos años a niños en sufrimiento, orientándose por el psicoanálisis de Freud, de Lacan y de los avances más actuales de la investigación clínica.
A este respecto, El Instituto psicoanalítico del Niño, a través de su Comisión de iniciativas desea posicionarse. Se trata, aquí, de testimoniar sobre los principios que gobiernan nuestra acción:
1 -Recordemos que en Francia, a partir de los años 60-70, son los psiquiatras infantiles y los psicólogos formados en psicoanálisis los que comienzan a preocuparse por la suerte de los niños autistas, hasta el momento emplazados en el hospital psiquiátrico o en instituciones cerradas, donde la dimensión deficitaria era preponderante. Toman apoyo en los psicoanalista anglosajones: Frances Tustin, Margaret Mahler, Donald Meltzer y en la institución de Maud Manonni la “Escuela experimental de Bonneuil”, en los trabajos de Rosine y Robert Lefort, alumnos de J. Lacan. El conjunto de estos trabajos dan a los practicantes –psiquiatras, psicólogos, enfermeras, logopedas, psicomotricistas- la idea de un tratamiento posible y de aprendizajes que tienen en cuenta el síntoma del sujeto más allá de la coerción. Los hospitales de día, dentro del movimiento de sectorización de la psiquiatría, se crean en esta perspectiva. Se trata de ofrecer una acogida que no esté basada en el déficit y que tenga en cuenta la particularidad de cada sujeto. La situación familiar forma parte de esta particularidad, pues las constelaciones familiares están muy lejos de ser todas idénticas. Los padres son recibidos, escuchados. Los niños, los adolescentes son acogidos en pequeños grupos, solicitados por “talleres” donde pueden seguir sus intereses. En los momentos de la comida, del juego, del estudio experimentan nuevas relaciones con los objetos y con las demandas que estructuran el mundo de todos los niños, pero de las que los niños autistas se defienden.
2 Esta larga experiencia de diagnóstico, de acompañamiento de las familias, de realizar recorridos especialmente tejidos para cada uno, ha sido el objeto de numerosas publicaciones y de recogida de trabajos. No habría podido sostenerse sin la referencia cotidiana al psicoanálisis, a su cuerpo textual, a su enseñanza viva. ¿Cómo situar, hoy, el lugar del psicoanálisis en el tratamiento del niño autista?

Proponemos 5 ejes de respuesta:

-La formación analítica, es decir la experiencia de un psicoanálisis personal, da a los practicantes un útil potente para situar su acción, respecto de los sujetos autistas, en la adecuada distancia, manteniéndose a distancia de los ideales de normalización o de normalidad incompatibles con el acompañamiento profesional de sujetos en espera.
-Este respeto de la posición del sujeto es la brújula que orienta, en efecto, esta acción. En ningún caso se trata de dejar al niño, al adolescente ser el juguete, por ejemplo, de sus esterotipias, repeticiones, ecolalias, considerándolas como un primer tratamiento elaborado por el niño para defenderse, se trata de introducir allí, en una presencia discreta, nuevos elementos que van a complejizar “el mundo del autismo”.
-La apuesta, en principio, es que el niño pueda localizar la angustia o la perplejidad que desencadena en él la interpelación de un otro y poner en juego las funciones del cuerpo en su relación con esta demanda –alimentarse y dejarse alimentar, perder los objetos urinarios y anales, mirar y ser mirado, escuchar y ser escuchado. Los psicoanalistas desde hace mucho tiempo han señalado la dimensión de ritual de interposición que constituyen numerosos rasgos sintomáticos invalidantes. La creación o el descubrimiento por el niño de un “objeto autístico”, cualquiera que sea su forma, a menudo es una fuente fecunda para crear lazos y nuevos espacios más libres de las constricciones autísticas.
-Los psicoanalistas de ninguna manera ponen en duda la inscripción de los niños autistas en los dispositivos de aprendizaje. Al contrario ponen de relieve que el sujeto autista ya está, muy a menudo, “en el trabajo”. Los autistas llamados de “alto nivel” dan cuenta, en este ámbito, de una masiva investidura del pensamiento, del lenguaje y del dominio cognitivo en los que encuentran fuentes inéditas. Más en general, para todos los niños, los practicantes buscan privilegiar los acercamientos pedagógicos y educativos que puedan adaptarse para dar un lugar a las singularidades sociales y cognitivas de los niños autistas. Enseñantes y educadores dan testimonio, en el seno del Instituto psicoanalítico del Niño, de lo que han elaborado con el niño y el adolescente.
-Por el contrario, los psicoanalistas se levantan con su mayor fuerza contra los métodos, llamados, de “aprendizaje intensivo” que en realidad son métodos de condicionamiento conductual que utilizan masivamente la presión, incluso la intimidación para promover cuidados totalitarios y totalizantes que se autoproclaman como único tratamiento válido del autismo. Lejos de esta reducción, hay que diferenciar los diferentes acercamientos al aprendizaje. Los psicoanalistas y practicantes, agrupados en el seno del Instituto psicoanalítico del Niño representan a todas las categorías profesionales que están presentes en el campo de la infancia, y se declaran especialmente vinculados, por los niños y adolescentes, a los sistemas de atención y tratamiento y educación existentes en Francia, en tanto que permiten repartir las responsabilidades respectivas y diferenciadas entre los profesionales de la atención y tratamiento, de la educación y los padres
3- las clasificaciones actuales de los trastornos mentales –especialmente el DSM- introducen una gran confusión en el debate, haciendo aparecer en el mismo nivel diagnóstico síntomas de la infancia tales como el tartamudeo o la enuresis, “trastornos” referentes a una normalidad social –como los trastornos de oposición con provocación o los trastornos de conducta- y el autismo –trastorno autístico. El autismo, y sus diversas formas, se encuentra así aislado como el único verdadero cuadro clínico de la categoría “Trastorno generalizado del desarrollo”. Los debates en curso sobre la continuidad del “espectro autista”, sobre la oportunidad de mantener en la misma serie los TGD, los llamados Asperger, muestran cuan inestable es esta categoría. Dentro de este “espectro autista” hay que examinar en detalle los fenómenos invasivos del cuerpo y situar las manifestaciones extrañas e inquietantes de las que están apresados. Los psicoanalistas y practicantes de orientación lacaniana acompañan a numerosos niños y adolescentes en esta elaboración que les permite guardar o encontrar un lugar en el lazo social y familiar. Los padres pueden entonces autorizarse a hablar de ciertos rasgos de sus hijos, comprendiendo su valor a pesar de su carácter extraño. Este trabajo es necesariamente largo, pues supone hacer causa de una diferencia del niño que viene contra las expectativas y deseos que envuelven su presencia en el mundo. El psicoanalista, para recoger este sufrimiento, debe estar atento al sufrimiento de los padres y sostenerlos en esta prueba.
4- Múltiples hipótesis etiológicas –genética, de vacunación, neurocognitiva, etc- presentadas como verdades científicas, a menudo seguidas de un único artículo aparecido en una revista del que conocemos algunos meses o años más tarde su carácter sesgado, circulan en los medios más diversos y enloquecen a los padres. Estas hipótesis causales vienen a responder estrictamente a la reducción del autismo a un trastorno del desarrollo, presentado como una enfermedad genética incluso epidémica. Estas hipótesis se apoyan en la ley de 2005 sobre la discapacidad, que no obstante de ninguna manera apunta a establecer una sentencia del tipo “es una discapacidad, luego no es una enfermedad”, sino a permitir una orientación adaptada para el niño y una ayuda para la familia. Sobre este punto queda mucho por hacer y las asociaciones de padres son una fuerza indispensable e ineludible para hacer avanzar proyectos adaptados, en particular para los niños más pequeños, para los adolescentes y los jóvenes adultos. En este sentido, el anuncio del autismo como una gran causa nacional no puede más que alegrar a todos aquellos que se movilizan en la atención dispensada a los niños y adolescentes autistas.
5- Los psicoanalistas siguen los debates científicos en torno a las causas del autismo infantil. Cualquiera que sean las causas no pueden reducir al sujeto a un mecanismo. Los psicoanalistas toman en cuenta los sufrimientos con los que se encuentran y promueven las instituciones y las prácticas que garanticen que el niño y su familia serán respetados en su momento subjetivo. Facilitan, siempre que es posible, la inserción del niño en lazos sociales que no le perjudique. Los psicoanalistas no son poseedores de una verdad “psicológica” sobre el autismo, ni promotores de un “método educativo” particular. Promueven un mensaje claro para el sujeto autista, sus padres y todos aquellos que en institución o en acogimientos especiales toman partido y hacen la apuesta de acompañarles -los psicoanalistas forman parte de ellos: es posible construir otro mundo que el mundo de defensa y de protección en el que está encerrado el niño autista. Es posible construir una nueva alianza del sujeto con su cuerpo. El esfuerzo de todos apunta a demostrar clínicamente esta posibilidad.


Asociación Mundial de Psicoanálisis-Lo(s) Autismo(s)


jueves, 13 de marzo de 2014

Quiero dejar de ser un dentrodemi

Quiero dejar de ser un dentrodemi. Birger Sellin

Este libro no es facil de encontrar, pero yo tenía ganas de leerlo y lo estuve buscando, como madre de un chico autista era un poco esceptica al pensar que este chico, también autista, hubiera podido llegar a escribir un libro. Todavía no se si creermelo, por desgracia se bien lo que es el autismo y las limitaciones que tienen las personas que sufren esta enfermedad.
Parece ser que Birger Sellin a traves de un método llamado -La comunicación facilitada-pudo llegar a escribir a traves de una máquina y comunicar al mundo sus pensamientos.
Yo he visto videos de este chico, incluso un reportaje que hizo hace tiempo la televisión y me sigue costando creer que haya podido escribir algo, menos aun pensamientos tan complejos como los que expresa en el libro.....pero quien sabe.
En cualquier caso las cosas y pensamientos que se escriben en este libro se acercan mucho al mundo de encierro y soledad de los autistas.
Un libro que me hizo a ratos llorar, y un libro para reflexionar y para intentar ser mas solidarios con estas personas.

"Ahora por fin escribo un himno sobre el gozo de hablar, un himno para mudos autistas para cantarlo en asilos y casas de locos. Púas de bieldos son los instrumentos. Canto este himno desde los abismos del infierno y hago un llamamiento a todos los mudos de este mundo. Haced del canto vuestro himno, descongelad los helados muros y luchad contra la marginación. Queremos ser una nueva generación de mudos, un tropel con canciones y cánticos nuevos, como hasta hoy nunca oyeran los que hablan. Jamás encontré un mudo entre los poetas, queremos ser por eso los primeros y nuestro cantar no puede pasar inadvertido. Para mis mudas hermanas son mis versos, para mis mudos hermanos. A nosotros nos oirán y nos darán un lugar donde poder vivir con todos vosotros en una vida de esta sociedad."

http://librosqleo.blogspot.com.es/2010/11/quiero-dejar-de-ser-un-dentrodemi.html

miércoles, 12 de marzo de 2014

Controversias del Autismo

A raíz de una nota publicada en Facebook porTyphon Megatherion donde da su versión sobre los falsos prejuicios sobre Autismo y Asperger, se creó un pequeño hilo de conversación, todo el mundo parecía estar de acuerdo. Y es que en la base tiene razón. Pero creo que hay que dar ya un paso más para poder empezar a modificar formas de pensar. Para ello voy a utilizar una pequeña parte del libro que verá la luz en la próxima primavera, donde entre otros aspectos se aborda esta cuestión.
Clasificando la “Diversidad Funcional”
En mi opinión nos hallamos ante una serie de grupos o tipos generales:
  • Por una parte el grupo de personas que tienen problemas de movilidad. Ya sean paraplejias, tetraplejias,… Es decir, que no se pueden desplazar sin el concurso de un tercero. Sea este tercero una persona o una silla de ruedas u otro mecanismo que propicie el movimiento. Sus capacidades de interacción social global no están afectadas.
  • Luego tendremos a las personas que tienen deficiencias sensoriales graves, ya sean que afecta a la visión o al oído. Sus capacidades de interacción social global no están afectadas.
  • Luego tendremos a personas con una movilidad reducida, que aunque presentan autonomía de movimientos, estos serán más lentos y/o condicionados. Y no requieren del concurso de terceros, como mucho de muletas. Sus capacidades de interacción social global no están afectadas.
  • A continuación tendremos a personas que debido a algún tipo de enfermedad presentan diferentes niveles de problemáticas. Por ejemplo: Diabetes, problemas renales severos, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Parálisis Cerebral, Epilepsia, etc,… Sus capacidades de interacción social global no están afectadas.
  • En otro grupo nos aparecerán personas que debido a trastornos mentales presentan una problemática en su interacción social, véase  Esquizofrenia, Síndrome de Tourette, Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), Trastorno Bipolar, … Con lo cual sí tienen ciertas restricciones en sus capacidades de interacción social global.
  • Otro grupo sería el de personas que tienen problemas en el manejo intelectual, desde niveles leves a severos. Sus capacidades de interacción social global pueden verse afectadas, aunque en determinados niveles estas pueden acabar desapareciendo, y en otros sencillamente requerirán de mucho más tiempo, o incluso del concurso de terceros para poder tener una vida plena.
  • En otro grupo tendremos a personas que debido a Trastornos del Neurodesarrollo presentan problemas en la interacción social global, aunque muchos de estos problemas pueden resolverse, si no totalmente sí parcialmente. A su vez, pueden presentar otras comorbilidades que compliquen aun más sus problemas sociales, como pueda ser la Hiperactividad, TOC, u otras enfermedades asociadas como epilepsia, diabetes, etc… Sería el grupo de los Trastornos del Espectro del Autismo. Y presentan diversos niveles de deficiencias en sus capacidades de interacción social global.
  • Y un último grupo donde podemos encontrar mezclas de los grupos anteriores u otras problemáticas relacionadas con Trastornos Genéticos los cuales pueden asociar diferentes problemáticas. Pueden presentar muchos niveles en sus capacidades de interacción social global.
En ningún caso me he referido a la capacidad intelectual, ya que esta debe de ser entendida realmente como un aspecto puntual de las capacidades de interacción social global. En esta globalidad incluyo obviamente todos aquellos aspectos que de una forma u otra nos complican la “pertenencia” de forma “aceptada” al grupo social mayoritario. Ya sea por modelos diferentes de manejo intelectual, por problemas puramente físicos que condicionan muchos aspectos de la vida en grupo, por problemas sensoriales que a su vez también condicionan este modelo vital, o por problemas de un enfoque “diferente” de los modelos de interacción con el grupo.
Trastornos del Espectro del Autismo
Se habla mucho sobre los mitos que se usan habitualmente, de como ciertos prejuicios generan muchos perjuicios. Que la palabra “Autista” ha acabado usándose como un puro insulto, creando por tanto un gran problema al grupo de personas que tienen este tipo de trastorno. Pero otro de los problemas viene dado por el uso y la generalización del término “Autista” por los profesionales del ramo, por las familias y por las personas que, en suma, tienen este trastorno. Ya en Mayo del 2008, publiqué el ensayo “Diferencias entre ser y tener”, donde precisamente intentaba hacer ver que no es lo mismo ser que tener autismo. Esta cuestión, que a priori puede parecer un vulgar problema de léxico va más allá de lo que nos pueda parecer.
El único mito existente a día de hoy sobre el Autismo, es el Autismo en sí mismo. Cualquier cosa que cualquier persona diga -basada en premisas obsoletas- sobre el Autismo está equivocada. Y está equivocada porque en estos últimos años los avances han sido tremendos. La comprensión del trastorno en si y los modelos de intervención hacen que una persona con Autismo que recibe una adecuada intervención en su infancia, acabará siendo tan rara o tan normal como cualquier otra persona, con un carácter y personalidad propia. Y aunque ciertamente siga teniendo ciertas peculiaridades en su forma de ser, éstas no convierten a la persona en un Autista.
Y hago esta reflexión basada en un sinnúmero de cuestiones, pero por sintetizar, a día de hoy en el mundo del TEA han surgido grandes y esperanzadores avances. Cada día se diagnóstica antes, y por tanto se puede intervenir de forma temprana. Hace tan solo 20 años, un niño con un diagnóstico de autismo estaba condenado a ser un gran dependiente de por vida. En el autismo se ven afectadas principalmente (En diversos grados) la comunicación, la capacidad de interacción social, el procesamiento sensorial y la Teoría de la Mente. Aunque con una intervención adecuada estas carencias pueden resolverse, si no al 100% en todos los casos, si en un elevado porcentaje. Y este hecho excepcional hace que la persona con Autismo rompa con absolutamente todos y cada uno de los tópicos establecidos. Y será tan diverso como cualquier otra persona.
Y en el caso particular del Síndrome de Asperger también están dándose cambios gigantescos. La comprensión más eficaz sobre el mismo permite dar a estas personas suficientes instrumentos como para que puedan tener una vida de los más normal. En el hipotético caso de que a estas personas les pueda interesar tener lo que se denomina una vida “normal”. La mayor problemática viene dada por los problemas de comprensión de normas sociales aceptadas y en muchos otros casos por problemas del procesamiento sensorial -que como una comorbilidad incrementan los problemas de estas personas-, pero habida cuenta que todos estos “problemas” son solucionables, nos vamos a encontrar con una nueva generación de personas que a pesar del Síndrome, tendrán vidas totalmente plenas.
Dados estos avances y calidad en la intervención, todas las personas con un Trastorno del Espectro del Autismo que nazcan a partir de ahora, y a las que no se les prive del derecho universal y fundamental a tener la intervención adecuada, serán personas con una vida plena y posiblemente -tengo esa esperanza- mucho más ricas a todos los niveles que la de las personas “neurotípicas”. Porque aun y a pesar de todo, sus pequeños matices, esos que les otorgan ese grado de “diferencia”, son los que les harán realmente especiales en su vida. Quizá porque determinados roles sociales como el ya famoso “El qué dirán”, por poner un ejemplo, les va a seguir importando un soberano bledo, y por tanto, muchas de las restricciones que nuestra sociedad moderna impone, para precisamente controlar y sofronizar a la población, no van a ser válidas en este grupo humano. Es por tanto evidente que sabrán convivir sin problemas y además formar parte de una nueva generación que pueda ir hacia delante sin la necesidad de la aprobación de un grupo.
Mitos desde el propio Autismo
Es curioso que en estos momentos se lleve a cabo una campaña destinada a eliminar los mitos del autismo. Es más, yo mismo me siento parte de la misma. Pero por otro lado, no estemos haciendo nada para eliminar los mitos que desde este lado hemos creado. Pero los hemos creado a modo de protección, como un sistema de mejoría emocional. Hemos creado mitos amables, preciosos, que aderezamos con bellos poemas y que no tienen otro propósito que hacer que las familias se sientan mejor, aunque a la persona con autismo no le resuelva absolutamente nada. Es más, incluso se han creado grupos sociales, específicos por supuesto. Que no deja de ser incongruente con la lucha de eliminar las especificidades.
Por ejemplo: Einstein, Bill Gates, Dali y no sé cuantos personajes famosos más tenían un Trastorno del Espectro del Autismo. Decir esto implica un modelo de protección emocional, se usa un parangón de calidad para esconder una situación mala. Mi hijo tiene autismo, no habla, tiene berrinches,…., pero Einstein tenía autismo, por tanto el autismo no puede ser tan malo.
Otro más: Los niños con un Trastorno del Espectro del Autismo no mienten. Lo cual es totalmente falso, ya lo creo que mienten, engañan, modifican la verdad o la ocultan. Quizá lo hagan con propósitos diferentes a la mayoría de las personas, pero en suma mienten. La mentira en suma está muy ligada al desarrollo adecuado emocional y la comprensión de la ya famosa Teoría de la Mente, pero sobre todo, está ligada a la comunicación. Si esta es de calidad, antes o después aparecerá la mentira, el engaño o la ocultación de la verdad, que no deja de ser una forma de mentir.
Y otra: Los niños con autismo son todos muy cariñosos. Pues hay de todo, los hay cariñosos y los hay que no. Al igual que el resto de las personas, las hay cariñosas y afectuosas y las hay que no.
Otra más: El autismo se cura desde dentro. Que también tiene el carácter emocional, la familia necesita creer que el niño se va a curar. Es lo que yo denomino la crisis del amor. ¡Este no era el niño que yo esperaba! ¡Envíenme el que yo pedí! Y por tanto, necesitan creer ciegamente que existe una cura para que su hijo pueda encajar en el concepto previo que tenían. Realmente es una de las fases del proceso del duelo. La pura negación y la búsqueda de la “cura”.
Otra de tipo emocional: Los niños con autismo son ángeles. Bueno, cualquier niño del mundo puede ser considerado como un ángel. Y esto no deja de tener el mismo cariz emocional que el aspecto del punto primero. Pero realmente el quid de la cuestión se basa en que por una cuestión popular, a todo niño enfermo se le etiqueta como angelito, y a más grave sea su enfermedad, mayor nivel de “divinidad”. Este tipo de afirmación, realmente asocia al autismo con una enfermedad, y como ya sabemos, el autismo NO es una enfermedad.
Hay muchos más, pero por cuestiones de economía los voy a obviar. Aunque básicamente este tipo de mitos están encaminados a ayudar a nivel emocional a la familia. Ni resuelven nada, ni mejoran en nada a la persona con el trastorno. Salvo que en el caso de que sus padres usen este tipo de afirmaciones emocionales para sentirse mejor y por tanto en este caso, sí aporten algo de mejoría en la vida del niño, ya que sus padres tienen una mayor estabilidad. Aunque esta estabilidad se puede obtener por otras vías más adecuadas.
Otro de los aspectos es la creación de grupos sociales excluyentes. Y aquí hablo de Asperger. A muchas personas con Asperger les gusta autodenominarse Aspies, como una forma de identificarse con un grupo concreto y específico. Yo creo que es un error, ya que automáticamente crean un modelo de auto-segregación. Pondré un ejemplo: En uno de mis primeros viajes a los EE.UU., conocí a un joven muy simpático, en una charla se empeño en hacer valer su diferencia racial, y me decía que él era Afroamericano y no Norteamericano. Ante mi perplejidad le pregunté si entonces los Smith, Jhonson, Swartz,…, ¿eran entonces Euroamericanos? Como es lógico mi perplejidad se trasladó a mi compañero de tertulia. El propio concepto de Afroamericano es un concepto que segrega a una inmensa comunidad del grupo general. Potenciar una diferencia no es más que hacerla más visible. Va en contra del modelo de igualdad. No podemos ser todos iguales si te empeñas en hacer valer tu diferencia. Y esto mismo pasa con las personas con Asperger, que necesitan sentirse parte del grupo, cosa que por cierto tira al suelo esa tontería de que las personas con Asperger son antisociales. Pero como tienen problemas a la hora de que el grupo los acepte, se crean otro y se alejan más aún, fomentando de forma inconsciente la segregación.
Comprendiendo el nuevo paradigma
Y es que para hacer cambios debemos primero comprender el cambio. Anticipar las acciones no es algo exclusivo del Autismo, es algo que tiene cierta aceptación social. Y para anticipar la acción debemos explicarla previamente y asegurarnos que esta acción futura ha sido debidamente comprendida.
Es importante ejercer la labor de formación e información. A su vez, estas dos deben desembocar en la concienciación del grupo mayoritario, de forma que entienda que la diversidad enriquece, que la tolerancia nos hace mejores. Si somos capaces de entender el reto y llevarlo a cabo, este nuevo paradigma en la comprensión de los Trastornos del Espectro del Autismo tiene el éxito asegurado, porque, no nos olvidemos, de esa comprensión dependen también el acceso a una intervención adecuada, al cumplimiento riguroso de los derechos de estas personas, a no robarles su futuro.

lunes, 8 de abril de 2013

El curioso incidente del perro de medianoche


El curioso incidente del perro a medianoche es una novela del escritor británico Mark Haddon. La novela ganó en 2003 el premio Libro del Año Withbread, en 2005 el premio al Mejor primer libro para jóvenes lectores y en 2004 el Premio para Escritores de la Commonwealth como mejor primer libro. El título de la novela es una cita a un comentario hecho por el detective de ficción Sherlock Holmes en el cuento Silver Blaze de Sir Arthur Conan Doyle.
La historia está escrita en primera persona por Christopher John Francis Boone, un chico de 15 años que sufre Autismo y que vive en Swindon (Wiltshire, Reino Unido). Aunque el trastorno de Christopher dentro del espectro del autismo no se determina explícitamente en la novela, el resumen del libro en la solapa interior de la portada lo describe como síndrome de Asperger. Sin embargo, su personalidad sugiere cierto parecido con los autistas con alto funcionamiento.

A sus quince años, Christopher conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de una vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable. Emulando a su admirado Sherlock Holmes -el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos-, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.

Comentario de Rodrigo Córdoba Sanz: Lo empecé a leer en inglés y me gustó mucho pero por alguna razón y una mudanza por en medio, desapareció el rastro. Ayer, en un rastrillo de la iglesia de al lado de mi casa, que siempre está cerrada, encontré este maravilloso texto, es muy agradable y fácil de leer, sobre todo muy, pero que muy divertido. Una cosa que me gusta es que se habla de forma divertida y sin prejuicios de un niñito con "una patología" que parece ser que cuando se comenta "da respeto". Este chico nos dará lecciones en la lectura y sentiremos ternura y humor.

jueves, 27 de septiembre de 2012

"Epidemia" de Autismo Infantil

“Epidemia” de autismo infantil o campaña de tráfico de enfermedades

Miguel Jara

 
Publicado por Miguel Jara el 25 de septiembre de 2012
Aumento del consumo de neurolépticos en niños, consejos para su circuncisión y ahora aumento del autismo infantil. Últimamente, parece que o bien la sociedad estadounidense está desquiciada en cuanto a aumento de enfermedades o es que existe interés en su exageración. Claro que también puede que estas “epidemias” sean ciertas. ¿Qué hay de verdad en todo ello y, si lo es, qué está causando que los datos estadísticos sobre enfermedad se hayan disparado en aquel país? De no ser cierto ¿estaríamos de nuevo ante el fenómeno del disease mongering o tráfico/invención de enfermedades aplicadas a la infancia nada menos que por los Centros de Control de Enfermedades (CDC)?
Hay pediatras que no se creen lo de la “epidemia” de autismo, que no se fían de esta institución, una de las principales de la sanidad norteamericana. Las cuentas, al menos en España, no salen. Y es que parece que últimamente aumenta la depresión infantil, la ansiedad infantil, aumentan los trastornos de inquietud infantil, etc. No podía faltar la rabieta como enfermedad, por supuesto. Los anglosajones la califican y diagnostican como enfermedad así: Disruptive Mood Dysregulation Disorder. ¿Una enfermedad? Pues sí, como lo leéis; la rabieta infantil se considera una enfermedad en el DSM-V, el manual de los trastornos mentales que suelen utilizar los psiquiatras y que se publicará el año que viene, 2013 (que también apuesta por potenciar el “mercado del autismo”).
Sobre esto último un psiquiatra de mi confianza me comenta:
“La terminología en el autismo es confusa. Se llama Trastornos Generalizados del Desarrollo o Trastornos del Espectro Autista a un grupo que comprende además del autismo clásico o de Kanner, el síndrome de Asperger y otros (no especificados, atípicos, etc). El Asperger en particular es una entidad más heterogénea que incluye pronósticos mucho más benignos que el autismo clásico o de Kanner, que tiene la continuidad diagnóstica y pronostica más robusta de la psiquiatría. El DSM-V va a suprimir la categoría de Asperger ampliar los criterios diagnósticos y así el los trastornos del Espectro Autista incluirán todo lo que sea ‘necesario’”.
¿Y que significa necesario? ”
Pues un aumento de la incidencia colosal para satisfacer a profesionales que generan tal demanda: pediatras, psiquiatras infantiles, psicólogos y psicopedagogos, revistas sobre el tema, proyectos de investigación y atención temprana, comités y congresos, etc. Naturalmente los fabricantes de pruebas diagnósticas como Stölting, polígrafos y aparatos de resonancias y sobre todo farmaceuticas como Bristol-Myers Squibb(BMS) y Janssen Cilag están muy contentos”.
Hay un trabajo puramente económico que demuestra que la “epidemia” de autismo ha elevado el número y los salarios de trabajadores sanitarios no médicos. Cada cual que saque sus propias conclusiones. Como opina el médico Juan Gérvas:
“Los de los CDC se están convirtiendo en un peligro con lo del disease mongering (diabetes, gripe, autismo)”.
También es útil entender cómo se transmiten las “epidemias de diagnóstico” en Estados Unidos desde la clase alta a la baja, por ejemplo a través de este estudio realizado en California.

lunes, 18 de junio de 2012

"Quiero dejar de ser un dentrodemi"



"Ahora por fin escribo un himno sobre el gozo de hablar, un himno para mudos autistas para cantarlo en asilos y casas de locos. Púas de bieldos son los instrumentos. Canto este himno desde los abismos del infierno y hago un llamamiento a todos los mudos de este mundo. Haced del canto vuestro himno, descongelad los helados muros y luchad contra la marginación. Queremos ser una nueva generación de mudos, un tropel con canciones y cánticos nuevos, como hasta hoy nunca oyeran los que hablan. Jamás encontré un mudo entre los poetas, queremos ser por eso los primeros y nuestro cantar no puede pasar inadvertido. Para mis mudas hermanas son mis versos, para mis mudos hermanos. A nosotros nos oirán y nos darán un lugar donde poder vivir con todos vosotros en una vida de esta sociedad."


http://youtu.be/KY-2W2CspZM "Yo desertor de una raza de autistas". Birger Sellin
Parece ser que Birger Sellin a traves de un método llamado -La comunicación facilitada-pudo llegar a escribir a traves de una máquina y comunicar al mundo sus pensamientos.
http://youtu.be/5_3nDnppYuY "Autismo como una cárcel y autista como preso inocente". Para los padres es verdaderamente desolador. Aunque aquellos padres que conocen el tema, conocen a su hijo, saben que su hjo les quiere, aunque tenga formas poco coloquiales de hacerlo.
http://youtu.be/KI2f4u6JHZs Genios con autismo: Un artista plástico que tiene autismo. Simplemente es algo que no se puede entender desde el mundo sociocultural con sus estereotipos, clichés y modelos impostados. Otros ejemplos.

Dicen algunos que los milagros no existen, quizá apelen a poderes sobrenaturales y entidades divinas, pero dentro de cada uno de nosotros hay un mundo insoslayable de poder y capacidad de superación. Rodrigo Córdoba Sanz.


miércoles, 25 de abril de 2012

Autismo

"El secreto de la naturaleza humana es incorporal y cada hombre, un misterio indescifrable." Shi Huang Ti (259-210 a. de C.) "Escribo por el solo placer de escribir, para mí solo, sin ninguna finalidad de dinero o publicidad. En mi pobre vida, tan vulgar y tranquila, las frases son aventuras y no recojo otras flores que las metáforas." Flaubert, Gustave.
Empleado principalmente en psiquiatría para designar una forma de psicosis infantil de carácter esquizofrénico. Esta era la hipótesis de partida de los psicoanalistas. Ahora se tiene mucha más información al respecto, por ejemplo, los niños con síndrome de Asperger (una clase de trastorno del desarrollo), pueden ser capaces de llevar una vida con bienestar, pueden tener manierismos, obsesiones, pero prefiero decir que una de las cosas más bellas que me ha pasado es recibir el abrazo de un niño con síndrome de Asperger. Este niño estaba haciendo terapia con caballos. Los animales ayudan a estos niños a desarrollar un vínculo emocional y salir de ese ensimismamiento. Los familiares lo pasan muy mal y acuden desesperanzados a los medios de salud pública y privada. En la medicina pública, como representantes de la medicina basada en la evidencia, tratan a estos niños con fármacos, pero hay que decir que también reciben tratamientos psicoterápicos. Sin embargo, los medios de salud infanto-juvenil son muy escasos y adolecen del componente psicoterapéutico en beneficio de la pastilla. Como ejemplo, podemos hablar del TDAH, que padeció Luis Rojas Marcos, una motivación, entre otras, que le llevó a irse a Nueva York. Aquí se receta metilfenidato y se propone una terapia conductista. Pero el niño tiene fantasías, pensamientos, sentimientos y necesita ser escuchado, comprendido y acompañado en un proceso psicoterápico. Los niños autistas TAMBIÉN. Muchos son capaces de lograr cosas que ni el médico se plantea, para ello hay profesionales especializados en estas patologías, contados con los dedos de una mano, hablo en Zaragoza. Seguiré con el planteamiento clásico psicoanalítico que suscitó muchas controversias por culpar a los padres de la patología de las criaturas. Bruno Bettelheim y Donald Woods Winnicott fueron dos de los que tuvieron que dar explicaciones al respecto. Es el determinismo ambiental frente al determinismo biológico. Falacias radicales que responden a miradas de cíclope. A continuación expongo la tesis ortodoxa del psicoanálisis sobre tal patología: El término autismo aparece frecuentemente en el lenguaje de los psicoanalistas que, como Bruno Bettelheim en Estados Unidos, Maud Mannoni en Francia o Donald Woods Winnicott en Londres, tratan a los niños autistas con métodos analíticos. Los síntomas del autismo -afección relativamente rara y cuyas causas siguen siendo oscuras- se revelan hacia los doce meses: el niño se muestra especialmente pasivo, inhibido e indiferente al mundo exterior. (Existe un libro muy interesante de una persona autista que fue tratada de un modo innovador que se titula "Quiero ser un Dentrodemi.") En tanto que a los seis meses de edad la criatura normal establece la diferencia entre su madre y cualquier otra persona, el niño autista lo hará mucho más tarde. Presentará también la tendencia a rebelarse, apreciando muy poco, por ejemplo, que lo tomen en brazos. Cuando tenga más edad evitará sistemáticamente cruzar su mirada con la de otros o manifestará muestras de angustia en presencia de desconocidos. Este comportamiento asocial (que no antisocial), suele ir acompañado de importantes problemas de lenguaje. En el niño normal, la comprensión del lenguaje hablado surge hacia el fin de su primer año, y a partir de entonces aprende y utiliza palabras aisladas; por último, en el transcurso del tercer año, comienza a unir esas palabras entre sí, formando frases. Casi siempre el autista se atrasa y se muestra incapaz de dominar normalmente el lenguaje. Solo el cincuenta por ciento de los autistas hablan a la edad de cinco años. En casi todos ellos, la elocución resulta irregular; en algunos casos, las palabras son defectuosas o se emplean erróneamente; en otros, el autista inventa su propio lenguaje. (¿Y esto no les parece creativo?) En tanto el sujeto "normal" memoriza mejor las palabras con significado, el autista hace lo contrario: hábil para repetir ciertas formas, para retener listas de letras o de cifras sin sentido (películas que tratan del autismo: Son-Rise: A Miracle of love. Año 1979. Más allá de la realidad. Año 1986. Rain Man. Año 1988. El secreto de Sally. Año 1993. A quién ama Gilber Grape. Año 1993.Un testigo en silencio. Año 1994. Un cariño muy especial. Año 1994. Neel. Año 1994. Touch of truth. Año 1994. Under the piano. Un cielo sin lágrimas. Año 1996. Cube. Año 1997. Mercury rising. Año 1998. Molly. Año 1999. La bendición. Año 2000. Yo soy Sam. Año 2001. ZigZag. Año 2002. Una relación peligrosa. Año 2003. Me llaman radio. Año 2003. Miracle run; Viaje inesperado. Año 2004. Marathon. Año 2005. Mozart and the whale. Año 2005. La decisión de Phillyp. Año 2005. Sueño de una noche de invierno. Año 2005. Snow cake. Año 2006. After Thomas. Año 2006. Su nombre es Sabine. Año 2007. Autismo: El musical. Año 2007. The black Ballon. Año 2008. The horse boy. Año 2009. Adam. Año 2009. Reflejos en la oscuridad. Año 2009. Temple Grandin. Año 2010...). ¿No les parece que es un tema que ha interesado a la industria del cine? Es un tema que nos concierne a todos, especialmente a profesionales y padres. Y hay que romper falsos mitos. Estos están fundamentados en lo siguiente, continuo: El niño se sentirá desamparado en problemas que exijan una reflexión. Algunas "manías" caracterizan la afección. Unos niños autistas pueden caminar siempre de puntillas, otros agitan continuamente sus dedos delante de los ojos, y muchos tienen frecuentes e inexplicables ataques de angustia cuando se enfrentan a algo inhabitual. Lo que supone que necesitan especialmente una rutina. Para estos niños siempre resulta difícil la adaptación a situaciones nuevas, lo que complica aún más su crecimiento y desarrollo hasta el punto que pueden rechazar todo cambio: alimentación, horarios, etc. Algunos autistas sufren de epilepsia y retraso mental, así como lesiones cerebrales, y las investigaciones se orientan hacia la fisiología. Responsables tanto de la herencia como del medio ambiente, los padres que se ven así acusados de ser el origen de la afección pueden sentirse libres de toda sospecha, ya que en la mayoría de los casos los hermanos del autista no tienen esta patología. El etólogo holandés Nikolaas Tinbergen plantea de otro modo la cuestión. Este autor ha puesto en evidencia, en ciertas especies de aves, formas incapaces de conflictos psíquicos en individuos incapaces de aceptar la amistad y la agresividad en la actitud de un congénere. Según esta teoría, el niño autista podría haber sido "tratado con dureza" por los padres en una época crucial de su existencia, es decir, durante los primeros meses de su vida. Este accidente ocasionaría la desconfianza, el repliegue y el desapego característicos del autismo. ¿No les parece que seguir pensando así es tener poco sentido común? Aferrarse a teorías, de quien quiera que sea, es una falta de sensatez, criterio y experiencia. Hablen con unos padres con un niño autista o intervengan con un niño autista y verán que estas teorías son patrimonio de una herencia decimonónica y exagerada. Estos "mitos" han calado hondo en la población y hay que romper una lanza en favor de las madres y padres de los niños autistas. Los psicoanalistas, sencillamente, se equivocaron. Aunque mi modelo se basa en el psicoanálisis, no soy un psicoanalista al uso, soy un psicoanalista humanista que trabaja de forma ecléctica y mi forma de ver el mundo no comparte las visiones cerradas. Rodrigo Córdoba Sanz. Experto en Psicopatología de la Infancia y la Adolescencia. Los 20 conceptos fundamentales (Ángel Rivière): 1- Ayúdame a comprender. Organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder. Dame orden. Estructura mi mundo y evitame el caos. 2- No te angusties conmigo, porque me angustio. Respeta mi ritmo. Siempre podrás relacionarte conmigo si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad. No te deprimas, lo normal es que avance y me desarrolle cada vez más. 3- No me hables demasiado, ni demasiado deprisa. Las palabras son "aire" que no pesa para ti, pero pueden ser una carga muy pesada para mí. Muchas veces no son la mejor manera de relacionarte conmigo. 4- Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga. Hazme saber, de algún modo, cuándo he hecho las cosas bien y ayúdame a hacerlas sin fallos. Cuando tengo demasiados fallos me sucede lo que a ti: me irrito y termino por negarme a hacer las cosas. 5- Necesito más orden y anticipación en las acciones. Tendremos que negociar mis rituales para poder convivir 6- Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que me piden que haga. Ayúdame a entenderlo. Trata de pedirme cosas que puedan tener un sentido concreto y descifrable para mí. No permitas que me aburra o permanezca inactivo. 7- No me invadas excesivamente. A veces, las personas sois demasiado imprevisibles, demasiado ruidosas, demasiado estimulantes. Respeta las distancias que necesito, pero sin dejarme solo. 8- Lo que hago no es contra ti. Cuando tengo una rabieta o me golpeo, si destruyo algo o me muevo en exceso, cuando me es difícil atender o hacer lo que me pides, no estoy tratando de hacerte daño. Ya que tengo un problema de intenciones, ¡no me atribuyas malas intenciones! 9- Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender. Tiene su propia lógica y muchas de las conductas que llamáis "alteradas" son formas de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser y percibir. Haz un esfuerzo por comprenderme. 10- Las otras personas sois demasiado complicadas. Mi mundo no es complejo y cerrado, sino simple. Aunque te parezca extraño lo que te digo, mi mundo es tan abierto, tan sin tapujos ni mentiras, tan ingenuamente expuesto a los demás, que resulta difícil penetrar en él. No vivo en una "fortaleza vacía", sino en una llanura tan abierta que puede parecer inaccesible. Tengo mucha menos complicación que las personas que os consideráis normales. 11- No me pidas siempre las mismas cosas ni me exijas las mismas rutinas. No tienes que hacerte tú autista para ayudarme. El autista soy yo, ¡no tú! 12- No sólo soy autista. También soy un niño, un adolescente, o un adulto. Comparto muchas cosas de los niños, adolescentes o adultos a los que llamáis "normales". Me gusta jugar y divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, me siento satisfecho cuando hago las cosas bien. Es más lo que compartimos que lo que nos separa. 13- Merece la pena vivir conmigo. Puedo darte tantas satisfacciones como otras personas, aunque no sean las mismas. Puede llegar un momento en tu vida en que yo, que soy autista, sea tu mayor y mejor compañía. 14- No me agredas químicamente. Si te han dicho que tengo que tomar una medicación, procura que sea revisada periódicamente por el especialista. 15- Ni mis padres ni yo tenemos la culpa de lo que me pasa. Tampoco la tienen los profesionales que me ayudan. No sirve de nada que os culpéis unos a otros. A veces, mis reacciones y conductas pueden ser difíciles de comprender o afrontar, pero no es por culpa de nadie. La idea de "culpa" no produce más que sufrimiento en relación con mi problema. 16- No me pidas constantemente cosas por encima de lo que soy capaz de hacer. Pero pídeme lo que puedo hacer. Dame ayuda para ser más autónomo, para comprender mejor, pero no me des ayuda de más. 17- No tienes que cambiar completamente tu vida por el hecho de vivir con una persona autista. A mí no me sirve de nada que tú estés mal, que te encierres y te deprimas. Necesito estabilidad y bienestar emocional a mi alrededor para estar mejor. Piensa que tu pareja tampoco tiene culpa de lo que me pasa. 18- Ayúdame con naturalidad y sin convertirlo en una obsesión. Para poder ayudarme tienes que tener tus propios momentos de descanso o dedicación a aquello que te gusta. Acercate a mi, no te vayas, pero no te sientas como si llevaras una pesada carga a tus espaldas. En mi vida he tenido momentos malos pero puedo estar cada vez mejor. 19-Acéptame como soy. No condiciones tu aceptación a que deje de ser autista. Sé optimista sin hacerte "novelas". Mi situación normalmente mejora, aunque por ahora no tenga curación. queridos niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista. 20- Aunque me sea difícil comunicarme o no comprenda las sutilezas sociales, tengo incluso algunas ventajas en comparación con los que os decís "normales". Me cuesta comunicarme, pero no suelo engañar. No comprendo las sutilezas sociales, pero tampoco participo de las dobles intenciones o los sentimientos peligrosos tan frecuentes en la vida social. Mi vida puede ser satisfactoria si es simple, ordenada y tranquila. Si no se me pide constantemente y sólo aquello que más me cuesta. Ser autista es un modo de ser, aunque no sea el normal. Mi vida como autista puede ser tan feliz y satisfactoria como la tuya "normal". En esas vidas, podemos llegar a encontrarnos y compartir muchas experiencias.
"Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda." Riesman, David.

lunes, 22 de marzo de 2010

El caballo como objeto transicional en el autismo

El autismo es un trastorno que empieza en los primeros meses del infante. Causa problemas de socialización, estereotipias, manierismos, comportamientos obsesivos, trastornos en la comunicación y una aparente frialdad afectiva que congela los ánimos de los padres, quienes sufren mucho al ver la distancia emocional generada entre el niño y ellos mismos.
Existen diversos tipos de autismo, diversos grados, en un alto porcentaje existe algún índice de retraso mental. Son personas que popularmente son conocidas por tener a veces grandes capacidades frente a mermas en otras muchas áreas de su vida.
"Sueño de una noche de invierno" o "Rainman" son algunas de las películas que tratan de este trastorno que se diagnostica a veces más tarde de lo ideal. Con un buen tratamiento psicosocial, ayuda en las facetas sociales y una forma de explorar el mundo con un estímulo que atraiga la atención se puede tener una relativa funcionalidad.
Es de destacar el severo sufrimiento de estas personas a medida que crecen, que se ven raros, en otra frecuencia de onda, con unas vibraciones muy distintas a la media de la población y su comportamiento característico que puede diferir mucho de una a otra persona interfiere en el establecimiento de lazos fuertes. Un animal puede ser el objeto transicional que les conecte con la realidad y les haga despertar, recordemos que un objeto transicional se valora por su uso, es un objeto yo-no yo, que enlaza la fantasía del infante con la realidad. El espacio potencial para winnicott es: "Para designar la zona intermedia de experiencia entre el pulgar y el osito, entre el erotismo oral y la verdadera relación de objeto, entre la creatividad primaria y la proyección de lo que se ha introyectado, entre el desconocimiento primario de la deuda" (con el mundo exterior) "y el reconocimiento de ésta" (Winnicott, 1971). Dice Winnicott: "La tarea de aceptación de la realidad nunca queda terminada". "Ningún ser humano se encuentra libre de la tensión de vincular, la realidad interna con la externa. El alivio de dicha tensión lo proporciona una zona intermedia de experiencia que no es objeto de ataques (las artes, la religión, etc.)". Hay que entender la paradoja de que no es algo interno ni externo, está en un espacio intermedio.
De manera que esta experiencia, en la óptica de Winnicott, nunca termina. Para el autor "en un estado de buena salud el objeto transicional no entra (al aparato psíquico) ni es forzoso que el sentimiento relacionado con él sea reprimido. No se lo olvida ni se lo llora. Pierde significación, y ello porque los fenómenos transicionales se han vuelto difusos, se han extendido a todo el territorio intermedio entre la realidad psíquica interna y el mundo exterior tal como lo perciben dos personas en común, es decir, a todo el campo cultural (...) En este punto mi tema se amplia, y abarca el del juego, el de la creación y apreciación artísticas, el de los sentimientos religiosos, y el de los sueños..." (Winnicott, 1971).
El caballo es un puente entre la realidad interna del infante y la realidad empírica, gradualmente puede pasar de la omnipotencia del pensamiento y esa cáscara que le aisla del exterior a desarrollar una membrana más permeable.