PEACE

PEACE
Paz y Ciencia
Mostrando entradas con la etiqueta asesor filosófico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asesor filosófico. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de diciembre de 2022

JOSÉ SARAMAGO

 






“…una persona empieza por ceder en las pequeñas cosas y acaba por perder todo el sentido de la vida.”

“…no es por el aspecto de la cara ni por la presteza del cuerpo por lo que se conoce la fuerza del corazón”.

“…lágrimas que se van deslizando lentamente hasta la comisura de la boca y ahí desaparecen para reanudar el ciclo eterno de los inexplicables dolores y alegrías humanas”.

“Quién va a morir está ya muerto y no lo sabe, …”.

“…la ceguera también es esto, vivir en un mundo donde se ha acabado la esperanza”.

“…hasta este punto puede engañarse el espíritu cuando se rinde a los monstruos que él mismo ha creado”.

“…tener la certeza de que la vida existe, porque cuatro sentidos nos lo dicen, y no poder verla,…”.

“…las lágrimas qué sentido tienen cuando el mundo ha perdido todo su sentido”.

“…qué frágil es la vida si la abandonan”.

ensayo-sobre-la-ceguera

“…mañana es otra vida”.

“Sin futuro, el presente no sirve para nada, es como si no existiese,…”.

“…las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible”.

“Dentro de nosotros hay algo que no tiene nombre, esa cosa es lo que somos”.

“Este sueño no es mío, decían, pero el sueño respondía, No conoces aún tus sueños,…”.

067b3baae3260fef5fbe8bae7462a3f8

“Es lo que nos pasa a todos, siempre hemos sido más alguna vez,…”.

“Quiere decir que tenemos palabras de más, Quiero decir que tenemos sentimientos de menos, O los tenemos, pero dejamos de usar las palabras que los expresan, Y, en consecuencia, los perdemos,…”.

“…porque al hombre que aún soy le gusta la mujer que tú eres…”.

“Luchar fue siempre, más o menos, una forma de ceguera.”

“Eres ciega no me puedes ver, No, no te puedo ver, Entonces, por qué dices que reconoces mi cara, Porque esa voz sólo puede tener esa cara.”

viernes, 19 de agosto de 2022

Byung-Chul Han. Comunicación vacía y compulsiva

 


Instagram:@psicoletrazaragoza

Rodrigo Córdoba Sanz

La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual.

Con frecuencia un menos de saber e información produce un másLa negatividad de dejar y olvidar tiene no pocas veces un efecto productivo. La sociedad de la transparencia no permite lagunas de información ni de visión.

Transparencia y verdad no son idénticas.

En la sociedad expuesta, cada sujeto es su propio objeto de publicidad. Todo se mide en su valor de exposición. La sociedad expuesta es una sociedad pornográfica.

El imperativo de la transparencia hace sospechoso todo lo que no se somete a la visibilidad. En eso consiste su violencia.

El capitalismo agudiza el proceso pornográfico de la sociedad en cuanto lo expone todo como mercancía y lo entrega a la hipervisibilidad. Se aspira a maximizar el valor de exposición. El capitalismo no conoce ningún otro uso de la sexualidad.

Lo erótico presupone, además, la negatividad del misterio de la reconditez. No hay ninguna erótica de la transparencia. Precisamente allí donde desaparece el misterio a favor de la total exposición y del pleno desnudamiento comienza la pornografía. La dibuja una penetrante e incisiva positividad.

La sociedad de la transparencia elimina todos los rituales y ceremonias, en cuanto que estos no pueden hacerse operacionales, porque son un impedimento para la acelaración de los ciclos de la información, la comunicación y la producción.

La coacción de la transparencia destruye el aroma de las cosas, el aroma del tiempo. La transparencia no desprende aroma. La comunicación transparente, que no admite nada no definido, es obscena.

viernes, 1 de enero de 2021

Niños y desarrollo del pensamiento crítico

 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Humanismo. Psicoterapia Integrativa. Zaragoza. Gran Vía 32. 3° Izqda.
Teléfono: 653 379 269 
Instagram: @psicoletrazaragoza 
Página Web: Psicólogo Clínico Zaragoza

El pensamiento crítico: estos son los beneficios de enseñar filosofía a los niños

Su aprendizaje favorece la apertura de espíritu, la responsabilidad cívica, la comprensión y la tolerancia entre los individuos y los grupos.


La filosofía está presente en cada rincón de nuestro día a día: dudamos, nos interrogamos, construimos el mundo a base de preguntas. La búsqueda de respuestas es como el camino a Itaca, más importante plantárselas y recorrer camino que las respuestas e Itaca en sí. Existo porque dudo, pienso luego existo. La filosofía debería tener un espacio importante en la educación, ya que fomenta razonar e interpretar el mundo. La UNESCO reconoce que “la educación filosófica favorece la apertura de espíritu, la responsabilidad cívica, la comprensión y la tolerancia entre los individuos y los grupos” y que “contribuye de manera importante a la formación de ciudadanos al ejercitar su capacidad de juicio, elemento fundamental de toda democracia”.


Lo primero que hacen nuestros niños y niñas es filosofar. Marina Garcés es doctora en filosofía y profesora de universidad. Acaba de publicar Escuela de aprendices, donde reflexiona sobre la educación y, cómo no, plantea preguntas: ¿De qué sirve saber cuando no sabemos cómo vivir?, ¿para qué aprender cuando no podemos imaginar el futuro? Estas preguntas son el espejo donde no nos queremos mirar. Nos da vergüenza no tener respuestas y resulta más fácil disparar contra maestros y educadores. ¿Cómo queremos ser educados? Marina Garcés afirma: “Los neurólogos como David Bueno dicen que incluso en las primeras fases de la infancia el bebé ya filosofa, en el sentido de que procesa aprendizajes de forma argumentativa. Luego lo vemos a través del lenguaje y de la actitud expresiva, y todos sabemos, aunque nos incomode reconocerlo, que los niños y niñas no se espantan ante las preguntas más difíciles y más profundas”.

Para la filósofa Marina Garcés la principal herramienta que podemos brindarles los padres y padres a los niños es la atención. “Es decir, que prestarles atención, escucha y tiempo es la mejor manera de que sus preguntas crezcan y les permitan moverse, investigar, aprender y descubrir. A partir de aquí, por supuesto, buenas palabras y buenas lecturas”. Pero, ¿tenemos los adultos capacidad de gestionar las preguntas y primeros pasos en la filosofía de nuestros hijos? “El gran problema de los adultos hoy es la falta de tiempo y la propia desorientación. Esto hace que no acojamos las preguntas de los más pequeños, aún menos de los incómodos jóvenes, y les cortemos las alas. Lo más importante es que los adultos ganemos tiempo y perdamos miedo”, afirma Garcés.

Myriam García es la presidenta de la Asociación Filonenos de Asturias y miembro del Centro de Filosofía para Niños de España: “Filosofía para Niños es una propuesta educativa que busca despertar el pensamiento filosófico desde los primeros años de la infancia. Pero de lo que se trata es de llevar un tipo particular de filosofía. ¿Te imaginas aprender a nadar sin meterte nunca en el agua?, ¿tan solo leyendo un manual de técnicas de natación? No parece que sea una estrategia muy efectiva ¿verdad? Y lo mismo ocurre si pensamos en otras disciplinas que se imparten en las escuelas, como la música, la gimnasia o los idiomas. Son materias eminentemente prácticas y se aprenden mediante la práctica. Pues bien, lo mismo ocurre con la filosofía. No se aprende memorizando textos y autores clásicos, sino en la práctica, filosofando. Es decir, adoptando una actitud investigadora que busca interpretar y solucionar los problemas más inmediatos de la vida cotidiana. Haciendo nuestra la reflexión kantiana: no se puede aprender filosofía, sino aprender a filosofar”.

La doctora en filosofía Myriam García afirma que los niños pequeños pueden razonar. “El problema es que tienen muy poca información y experiencia. Mientras no conocemos el contexto de un evento puede parecernos algo confuso, y solo cuando descubrimos las conexiones le encontramos sentido. Lo mismo ocurre con las experiencias de la vida. El niño aprenderá a desarrollar las habilidades de pensamiento que posee cuando se conecten con sus propias experiencias concretas y no desde el mundo adulto, que tiene poco o nulo significado para él. Por eso es importante partir de sus propios intereses y elegir recursos y actividades que se planteen en un lenguaje próximo al suyo, que conecte con sus ideas, creencias, sentimientos y perspectivas”.

La mejor estrategia para conseguir el perfeccionamiento de nuestras destrezas de pensamiento es aquella que Sócrates nos legó: el diálogo entre la pregunta y la respuesta. Myriam García nos cuenta: “La filosofía nace del asombro y los niños viven permanentemente en ese estado. Con el tiempo, los adultos hemos aprendido a aceptar los enigmas que acompañan nuestra experiencia cotidiana y dejamos de preguntarnos por qué las cosas. La vida de un niño, en cambio, está llena de asombro y búsqueda de respuestas. A cada momento de su vida se encuentra antes sucesos nuevos y extraños que despiertan constantemente su anhelo innato de preguntar. Es entonces cuando los niños comienzan a formular preguntas que se pueden considerar filosóficas. Quieren saber el porqué de esto o aquello, así que lo preguntan: ¿Por qué las cosas tienen nombres?, ¿qué pasa cuando te mueres?, ¿para qué existimos?, ¿está bien mentir?”

Myriam recomienda a los padres y madres lo que Platón denominaba el método corto frente al método largo: “Donde el primero consiste simplemente en transmitir conocimientos, mientras el segundo, también denominado mayéutica, busca que surja el pensamiento a partir de preguntas. Este tipo de enseñanza requiere que los adultos reprimamos nuestra tendencia natural paternalista e invitemos a nuestros hijos a desarrollar sus propias destrezas mentales para pensar, razonar, tomar decisiones y juzgar”.

Las excursiones o salidas familiares, como visitar un museo o acudir a un concierto infantil, pueden ser una excelente oportunidad para experiencias filosóficas nuevas. Así, por ejemplo, ante una misma obra de arte, podemos preguntar a nuestros hijos qué es lo que ven, incorporando preguntas de menor a mayor complejidad en función de su edad: ¿Cuántos colores hay?, ¿cómo son las pinceladas?, hay personas?, ¿quiénes son?, ¿dónde están?, ¿qué hacen?, ¿qué representa esa escena?, ¿qué puede ser?, ¿nos gusta? De este modo, aprendemos a compartir nuestras impresiones con los otros y darnos cuenta de la diversidad de perspectivas y opiniones que se pueden mantener respecto al mismo tema.

“Siguiendo este mismo espíritu investigador, cada cuento, cada dibujo o juego infantil que compartamos con nuestros hijos puede servir como recurso disparador para iniciar un diálogo en torno a lo que percibimos, sentimos o pensamos acerca de una gran variedad de temas de su interés. Novelas, cuentos, cuadros, películas, poemas, canciones, objetos o situaciones. Todo puede despertar el pensamiento”, afirma Myriam García. EL PAIS










lunes, 21 de diciembre de 2020

Lou Marinoff: TAO. Lao Tse

 


Lou Marinoff: «Sócrates diría hoy: 'Más de lo mismo'»

El autor del superventas 'Más Platón y menos Prozac' continúa con su batalla por acercar a las masas a la filosofía. En su último asalto, 'El poder del Tao', encuentra en Lao-Tsé las claves para superar dificultades.

En tiempos confusos proliferan las fórmulas para escapar del túnel por pasadizos mágicos. Se multiplican los dietarios que prometen la felicidad como quien explica la receta del pollo al chilindrón y afloran los manuales de autoayuda trufados de consejos más sobados que las barandillas del metro. Aunque pudiera parecer que su mensaje participa de la fiebresalga usted del hoyo en 15 pasos,el discurso de Lou Marinoff se distingue de esa charlatanería en que no se apoya en frases vacías, sino en lo que dijeron los filósofos que mejor comprendieron la condición humana. Lo hizo con Platón, Aristóteles, Buda y Confucio en diferentesbestsellers y ahora lo vuelve a hacer con Lao-Tsé, el precursor del taoísmo, a quien ha hecho viajar hasta nuestros días enEl poder del Tao(Ediciones B). Aparece con una cantosa corbata llena de símbolos del yin y el yan, y al hablar le brillan los ojos como a un iluminado, pero el apóstol de la filosofía práctica no predica los saltos al vacío; pide que busquemos nuestra brújula en el pensamiento.
Cuando tenia 17 años me hablaron delI Ching,pero lo leí y no lo entendí. Luego me sumergí en el Tao Te Ching, la obra de Lao-Tsé, pero pensé: «No puedo, es demasiado profundo». Desde entonces, he estado estudiando a fondo la filosofía china y en los últimos años he pasado mucho tiempo en Asia, hablando con sabios de aquellos países. Solo ahora, 40 años después, me he atrevido a escribir este libro. He comprendido que la vida es un permanente cambio, que vivir es elegir constantemente. El Tao te ayuda a acertar.

Ya lo era, pero escribir este libro me ha llevado a profundizar más en esta filosofía. El taoísmo no es una religión, sino un camino. Cuando lo sigues, percibes el poder que tienes. Estar cerca del Tao te da serenidad y te permite afrontar la vida de forma positiva. La frustración y la infelicidad llegan cuando te alejas del Tao.

-¿Lo puede explicar con un ejemplo práctico?

-Cuando uno teme al fracaso o se ve afectado por una crisis, como la pérdida de un empleo o una depresión, debe tener presente que en ese estado sombrío se esconde la oportunidad para superarlo. Recuerde esto siempre: las cosas no son blancas ni negras. Mire mi corbata: en el dibujo del Tao, la zona blanca tiene un punto negro, y la zona negra tiene otro blanco. Toda crisis encierra una oportunidad de crecimiento, es una invitación a hacer algo mejor. Hay que saber ver esa perla. El Tao nos ayuda a encontrarla.

-Parece un mensaje hecho a medida de los tiempos que corren.

-No es casualidad que Lao-Tsé escribiera suTao Te Chingen medio de una gran crisis, con su país sumido en guerras y turbulencias. En realidad, todos esos conflictos surgen por haber olvidado el camino. El Tao enseña que la adversidad permite sacar a la luz una capacidad que teníamos escondida. Es la triste ironía del ser humano: el momento más difícil es el que permite encontrar al mejor yo.

-¿Qué diría Lao-Tsé de esta crisis?

-El libro del Tao afirma que no existe mayor calamidad que dejarse arrastrar por la avaricia. Todo el mundo coincide en que ha sido la avaricia la que nos ha llevado hasta aquí. Pero la avaricia no es una enfermedad mental, es un vicio. Procede de la falta de virtud, de no saber ver qué es lo importante en la vida. No podemos ser tan ciegos como lo hemos sido. ¿Cómo es posible que personas sin dinero compraran casas con la complicidad de los bancos? Nadábamos en una riqueza que no era real.

-¿Y ahora qué?

-Ahora las cosas tendrán que devaluarse hasta alcanzar su valor real. Los ciudadanos deben tomar una decisión y arreglar su parcela mediante sus recursos internos, porque el Gobierno no va a arreglárselo. El sistema ha fallado, ahora es el tiempo de las personas. Son ellas las que han de asumir su responsabilidad por lo que han hecho y encontrar nuevos modos para movilizar sus energías, que son las mismas que antes.

-¿En qué modo el taoísmo puede echar una mano?

-El Tao es más útil para prevenir que para curar. Si lo hubiéramos tenido en cuenta antes, no estaríamos como estamos ahora, porque habríamos visto que aquello era insostenible. Pero de acuerdo, estamos aquí. ¿Qué hacemos? De nuevo, mire mi corbata: hemos de concentrarnos en el puntito blanco que hay en la zona negra. Cada uno de nosotros debe encontrar su puntito y localizar su capacidad, su oportunidad. Todos lo tenemos. Busquémoslo. Enfoquémonos en lo que podemos ganar, no en lo que hemos perdido.

-¿Cómo se lo explicamos a alguien que lleva dos años en el paro? En España abundan.

-El mundo ha cambiado, ahora debemos cambiar nosotros. ¿Cómo competimos? No podemos luchar contra los chinos como manufactureros, pero podemos convertirnos en prestadores de servicios. Cada uno deberá preguntarse qué tipo de servicio puede ofrecer, qué talento puede explotar. Hemos de reinventarnos. Los españoles tienen una oportunidad que no aprovechan: el tercer lenguaje más hablado del planeta. Es una riqueza que no explotan. Además, les facilita la posibilidad de emigrar. Yo soy un emigrante.

-¿Es optimista?

-Veo señales que me animan. De repente, los norteamericanos han empezado a interesarse por la filosofía, algo que antes era impensable. Lamento que haya tenido que llegar esta crisis para que se dieran cuenta. Ahora hay más gente preguntándose cuál es el valor real de las cosas. Empiezan a ver que, tal vez, lo que da sentido a la vida no es tener una rica cartera de acciones, sino valores como la familia y los logros artísticos y creativos. Estamos cambiando la forma de mirar. Antes nos fijábamos sólo en la cantidad. Ahora va a tomar más importancia la calidad.

-La filosofía es una disciplina que arrastra una imagen anticuada. ¿Realmente tiene sentido hoy en día?

-Sin duda, cada vez más. Hoy la gente se acerca a la filosofía buscando una guía para el arte de vivir. Por eso cada vez hay más asesores filósofos en los círculos del poder.

-¿No cree que la filosofía también necesita renovarse?

-La filosofía ya lo está haciendo, y estoy muy orgulloso de mis aportaciones en ese sentido. Uno de mis objetivos es mostrar cómo las ideas de los hombres más sabios de la historia pueden ser útiles hoy.

-¿Se siente cómodo en su papel de heterodoxo de la filosofía?

-No me sentiría bien si fuera un filósofo 100% teórico, sin ver si las ideas de los pensadores tienen conexión con la realidad. Los filósofos afrontamos un tiempo en el que vamos a tener mucho éxito, y ahí es donde debemos tener cuidado, porque cuando algo se institucionaliza, se corrompe. Y los filósofos no escapamos a la condición humana.



-A la luz de lo que la gente le consulta, ¿cómo está el patio?

-No hemos cambiado en 3.000 años. La tecnología se ha revolucionado, pero el hombre no. Si trajéramos aquí a Sócrates, no entendería nuestros teléfonos móviles, pero si viera las noticias y escuchara los temas que nos traemos entre manos, hoy pensaría: «Más de lo mismo». 

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico.          Zaragoza. Teléfono: 653 379 269 Psicoterapeuta.N° Col.: A-1324 Página Web: Psicólogo Clínico Zaragoza