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Paz y Ciencia
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martes, 5 de enero de 2021

DSM y Trastorno Límite. Explicación breve

 



Las personas que padecen un trastorno de personalidad (TP) tienen una forma de percibir y entender la realidad que se desvía notablemente de las expectativas sociales y culturales. Esta percepción de la realidad, hace que estas personas tiendan a responder a las demandas externas de una forma más disfuncional experimentando en muchas ocasiones malestar o sufrimiento.

TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

En concreto, el trastorno límite de la personalidad (TLP) hace referencia a un patrón persistente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en el afecto y la autoimagen con dificultades en el control de impulsos. El TLP constituye uno de los cuadros psicopatológicos más complejos con los que puede enfrentarse un clínico. En los últimos años se ha producido un interés creciente por este trastorno debido, sobre todo, por un lado, a la elevada frecuencia de este tipo de pacientes en las unidades de salud mental, y por otro, a la gravedad que puede alcanzar este cuadro clínico debido al riesgo de autolesión y de suicidio inherente a este problema.

Este patrón se traduce en una elevada reactividad del estado de ánimo, impulsividad extrema, comportamientos recurrentes de au¬tomutilación o suicidio, pensamientos y actitudes ambivalentes hacia los demás y hacia sí mismo, relaciones interpersonales caóticas e intensas, sentimientos de vacío y aburrimiento (Caballo, Gracia, López-Gollonet y Bautista, 2004). Además, el TLP presenta una importante comorbilidad con otros tras-tornos, principalmente:

  • Trastornos de conducta en la infancia
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastorno por estrés postraumático
  • Consumo o dependencia de sustancias (alcohol, drogas y medicación)
  • Trastorno del control de los impulsos
  • Trastornos emocionales (trastornos del estado de ánimo y trastornos de ansiedad)

 

Todo ello, genera problemas importantes y sufrimiento, tanto en las personas que padecen el TLP como en sus familiares.

  • Utilizan conductas de tipo suicida o parasuicidas en el manejo emocional.
  • Ingresos en Unidades de Agudos.
  • Suicidio.
  • Dependencia extrema de la familia y/o graves problemas de convivencia.
  • Alto nivel de desempleo, absentismo e inestabilidad laboral.
  • Riesgo para los familiares.

 

A lo largo de la historia de la psiquiatría, los TP han padecido cierto rechazo a la hora de intervenir terapéuticamente porque se partía de la base de que eran rasgos inmodificables y sólo se podían tratar síntomas puntuales. Afortunadamente, esta concepción ha cambiando de forma evidente a lo largo de estos últimos 20 años, desde la publicación de los tratamientos basados en la evidencia.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Clínico. Psicoterapeuta. Zaragoza. Gran Vía 32, 3° I. Teléfono: 653 379 269. Especialista en TLP. Instagram: @psicoletrazaragoza                  Página Web: www.rcordobasanz.es

martes, 25 de febrero de 2020

Trastorno de Ansiedad por Separación




Los trastornos de ansiedad de los menores son, en general, similares a los de los adultos, aunque existen algunos específicos, como el de ansiedad por separación y el mutismo selectivo. Son diferentes manifestaciones recogidas y detalladas en el DSM y la CIE (los manuales diagnósticos).

Trastorno de ansiedad por separación

La de la separación es la primera ansiedad que experimenta el ser humano. Méndez carrillo describe: "Desde que el niño de seis, ocho meses ya sabe distinguir con la vista y, de pronto, quien lo despierta de la siesta no es la mamá, como todos los días, sino la abuela o una cuidadora ves que tuerce el morro y frunce el ceño". O cuando es más mayor "y entra un desconocido y va corriendo y se esconde detrás de ti".

Es normal que los niños pequeños sientan tristeza o preocupación en situaciones de separaciones rutinarias de sus padres u otros cuidadores, y que reaccionen con expresiones como "llanto, aferramiento o rechazo a separarse", detalla la web dela organización Anxiety Canada. Normalmente, este tipo de ansiedad disminuye a medida que los niños crecen, van a la escuela y empiezan a adquirir confianza en sí mismos.

Sin embargo, hay niños cuya respuesta ante la separación es mucho más intensa que el resto y, además, esta continúa más allá de los seis o siete años. Estos niños pueden tener un trastorno de ansiedad por separación. 

Según la CIE, para su diagnóstico el niño tiene que experimentar, al menos, tres de los siguientes síntomas:

- Pensamientos persistentes y poco realistas y preocupación por que sus principales figuras de apego van a sufrir daño, desaparecer o morir.
- Preocupación persistente por que una adversidad lo separará de su figura principal de apego (como un secuestro, la pérdida del propio niño, un ingreso en el hospital e, incluso, la muerte).
- Negativa persistente a ir a la escuela por miedo a la separación o para quedarse en casa, no porque algo suceda en el centro.
- Dificultad de separarse por la noche debido a la negativa de dormir sin una figura de apego, frecuentes despertares nocturnos para comprobar si esa figura está cerca, negativa persistente a pernoctar fuera de casa.
- Miedo persistente a estar solo o sin la principal figura de apego durante el día.
- Pesadillas, repetidas, sobre separación.
- Síntomas físicos repetidos (náuseas, dolores de estómago, de cabeza o vómito) en situaciones que implican una separación de la figura de apego principal.
- Malestar excesivo al anticipar el momento de una separación, o durante o después de ella, con expresiones de ansiedad, llanto y rabietas, constantes llamadas telefónicas a los padres durante la separación y sentimiento de infelicidad, apatía o evitación social.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza Nº Col.: A-1324
Tfno.: (+34) 653 379 269
Instagram: @psicoletrazaragoza
Página Web: www.rcordobasanz.es