miércoles, 22 de enero de 2020
Evitar etiquetas y diagnósticos
El terapeuta debe ver al paciente como una persona que tiene problemas específicos o que mantiene creencias irracionales, nunca como una persona irracional o que tiene un carácter anormal. En este sentido hay que evitar etiquetas peyorativas, que influyen en el paciente y en la relación terapéutica. Aún más, ese tipo de actitudes negativas generales impiden la consideración y definición de los problemas específicos y la prescripción de soluciones específicas.
Los pensamientos negativos crónicos de los pacientes depresivos pueden convertirse fácilmente en fuente de irritación para el terapeuta. Este puede verse tentado en muchas ocasiones de culpar a los pacientes por sus "recitales de síntomas crónicos' o "por su falta de voluntad". Estos pacientes suelen ser calificados por los demás, incluido el terapeuta, como personas que se quejan constantemente...
Es mejor suponer que, si pudiera elegir, el paciente preferiría ser menos desvalido, más independiente y menos pasivo. Cuando el paciente no intenta realizar alguna tarea que se le ha propuesto, olvida las citas, o minusvalora sus capacidades, el terapeuta experimentado buscará cogniciones o actitudes que puedan estar generando esta conducta regresiva. El terapeuta debe tomar las cogniciones negativas como un componente típico de la depresión, nunca como una característica inherente al paciente.
Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo A-1324
www.rcordobasanz.es
martes, 21 de enero de 2020
Transferencia y Contratransferencia
Rodrigo Córdoba Sanz
Con demasiada frecuencia, los terapeutas perciben a los pacientes depresivos como "deliberadamente" pasivos, indecisos y manipuladores. El terapeuta llega a sentirse frustrado y el paciente criticado; en estas condiciones, el paciente puede incluso llegar a abandonar el tratamiento. En la literatura psicoanalítica, estás interacciones se sitúan en el contexto de transferencia y Contratransferencia. El tipo de colaboración terapéutica que se propone contribuye a reducir este tipo de problemas y manifestaciones.
El terapeuta debe afrontar directamente las reacciones negativas que surjan en el ámbito de la terapia. Tratando de identificar y corregir las distorsiones cognitivas del paciente que contribuyen a hacerlo positivo, falto de iniciativa y "oposicionista", terapeuta y paciente están caminando ya hacia la solución de los diversos problemas que influyen sobre las frustraciones de ambos. De hecho, los pensamientos inadecuados que llevan a la pasividad, a la indecisión, a la falta de motivación,etc., constituyen en sí uno de los objetivos específicos del tratamiento. Como sucede con otras distorsiones cognitivas, el terapeuta aplicará la lógica y el método empírico para corregir los errores existentes en este tipo de pensamientos.
También las reacciones de transferencia positiva pueden entorpecer el curso de la terapia. El paciente puede ver al terapeuta como su salvador y exagerar sus cualidades positivas. Esta evaluación y las expectativas demasiado elevadas deben discutirse, señalando las distorsiones, a pesar de que estás vayan en una dirección positiva. El terapeuta debe subrayar que el trabajo en equipo es un medio para resolver los problemas del paciente, no un fin en sí mismo. El manejo terapéutico de los "problemas de la transferencia", como, por ejemplo cuando el paciente se enamora del terapeuta se deben manejar como distorsiones en un clima de alianza terapéutica.
Existen algunos aspectos de la terapia activa y estructurada que pueden dar lugar a reacciones terapéuticas negativas. Dependiendo de la situación, cualquiera de las técnicas cognitivas podrían ser percibidas de modo hostil, supercontroladora o coercitiva. Además, existen algunas acciones con una probabilidad particularmente elevada de ser consideradas negativas por los pacientes depresivos (así como por muchos otros pacientes de otro tipo). Entre estos comportamientos se incluyen el sermoneo, las exigencias, las amenazas, las discusiones, los interrogatorios, culpabilizar al paciente, moralizar y enjuiciar. Sí el terapeuta desea seguir tratando, o si se vale del humor para ridiculizar al paciente (no sus cogniciones), éste puede sentirse manipulado y despreciado.
Algunas otras dificultades pueden debilitar la naturaleza colaborativa de la relación paciente-terapeuta; dos de ellas son especialmente frecuentes con los pacientes depresivos. En primer lugar, el terapeuta puede comenzar a creer en la visión negativa y persistente del paciente acerca de sí mismo y de su situación frente a la vida. Si se sitúa fuera del papel de observador científico, el terapeuta puede "filtrarse" dentro de la construcción distorsionada de la realidad que tiene el paciente. En lugar de tomar las interpretaciones negativas del paciente como "hipótesis que han de ser comprobadas empíricamente", el terapeuta puede comenzar a suponer que estás cogniciones negativas son afirmaciones correctas que se pueden aceptar por el valor que en sí mismas poseen.
En la práctica real, son comunes las recaídas durante el tratamiento. Por ello, el terapeuta deberá informar al paciente de la posibilidad de fluctuaciones negativas durante el tratamiento. Las recaídas proporcionan al paciente una valiosa oportunidad para aplicar las técnicas y habilidades que ha aprendido en terapia. Es más las recaídas "mantienen en forma" al paciente, haciendo que se enfrente con problemas que, tarde o temprano se le presentarán al finalizar el tratamiento.
Psicólogo col.: A-1324 Zaragoza
Teléfono: 653379269
Datos Introspectivos
El terapeuta anima al paciente a a identificar, observar y evaluar sus pensamientos de una manera objetiva. Los pensamientos (o cogniciones) del paciente se entienden como eventos psicológicos que pueden reflejar con mayor o menor exactitud las circunstancias o situaciones reales. Terapeuta y paciente colaboran para determinar en qué medida las inferencias y conclusiones de éste último se corresponden con las observaciones y conclusiones de personas más objetivas. De este modo, terapeuta y paciente tratan de poner a prueba las inferencias y conclusiones de éste. El terapeuta hace preguntas para averiguar si el paciente está atribuyendo un significado idiosincrático a ciertos eventos o si, por el contrario, está haciendo inferencias racionales.
En muchas ocasiones, estas cogniciones idiosincráticas de los depresivos son estereotipadas y su contenido gira en torno a temas recurrentes, tales como "Soy un incompente", o "Nunca me sale nada bien". Cuando el terapeuta logra identificar estos temas, atrae sobre ellos, con mucho tacto, la atención del paciente. Juntos ambos miembros del equipo, comienzan a formular hipótesis sobre qué tipo de supuestos subyacen a estos temas (por ejemplo, "Si no lo hago todo a la perfección, significa que soy un fracasado"). De este modo, el paciente aprenderá a identificar estos supuestos y a evaluar si son válidos o ilógicos.
Rodrigo Córdoba Sanz. Tfno. 653379269
lunes, 20 de enero de 2020
Confianza Básica
La relación implica tanto al paciente como al terapeuta y se basa en la confianza, el rapport (acuerdo mutuo) y la colaboración. La importancia de la confianza básica en la relación terapéutica se ve ilustrada en la siguiente descripción de Chasselk (1977):
Se introduce un factor oscuro por la existencia de la confianza básica y la desconfianza básica. Los pacientes con confianza básica sincera tienden a mostrar progresos en la transferencia positiva, ya que desean tener un objeto bueno que les ayude cuando estén en dificultades; tratarán al terapeuta con una gran tolerancia, probado que no contradice exclusivamente esta imagen. Los pacientes con pseudoconfianza pueden mostrar curiosos fenómenos de transferencia: enfatizar su necesidad de dependencia, poner a éste en un pedestal -y todo tipo de sospechas infantiles acerca de su buena fe. Los pacientes con desconfianza básica bien pueden no hacer ningún progreso verdadero hasta que este problema esté solucionado, al menos en parte, y serán muy conscientes de los indicios de discrepancia en la actitud del terapeuta, al tiempo que le atribuirá actitudes que, de hecho no existen. Muy probablemente, el carácter histérico pertenece al grupo de los pacientes con pseudoconfianza; el carácter obsesivo pertenece a este grupo con toda seguridad.
www.rcordobasanz.es
domingo, 19 de enero de 2020
Autenticidad
La autenticidad no es tratar de ser mejor. La verdadera autenticidad es mostrarse, sin juicio, sin temor a ser descalificados. Guillermo Borja.
La autenticidad es un importante ingrediente en todos los tipos de terapia psicológica. Un terapeuta que posea esta característica será honesto consigo mismo, así como con el paciente. Sin embargo, nunca debe verse limitado o perjudicado a causa de la franqueza. En vista de la tendencia del depresivo a atender selectivamente a lo negativo y a extraer evidencias de sus propias deficiencias, el terapeuta debe conjugar la honestidad con la diplomacia. El paciente puede malinterpretar la franqueza, percibiéndola como una crítica, hostilidad o rechazo. Es más una afirmación positiva rotunda -incluso aunque sea sincera- puede provocar reacciones antiterapéuticas.
Pero la autenticidad en el terapeuta no es suficiente; debe poseer además la capacidad de comunicarle su sinceridad al paciente; debe penetrar en el sistema de distorsiones del paciente a fin de transmitir una imagen realista de sí mismo. El terapeuta poco experimentado puede llegar a asegurarle al paciente que se recuperará. Ante esta clase de "promesas", el paciente, que suele tener escasas esperanzas, percibe al terapeuta como poco sincero, poco comprensivo, o absurdo. (Lo mejor es demostrar al paciente que sus síntomas pueden eliminarse corrigiendo sus ideas poco realistas y sus conductas contraproducentes). Paralelamente, intensificar la dedicación al paciente puede provocar sospechas o pensamientos cargados de culpabilidad, como "Por qué afirma que se preocupa tanto por mí?" o "Yo no merezco tanta atención".
Rodrigo Córdoba Sanz. Zaragoza. España.
Teléfono: 653 379 269
Paseo Gran Vía 32 3 izquierda.
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Psicología Cognitiva,
Psicólogo Zaragoza
Cognición
La actividad mental del cerebro que llevamos a cabo todos los seres humanos se le da el nombre de cognición. Cuando hablamos de cognición, nos referimos a la interpretación interna de la información que tenemos almacenada en el cerebro, lo cual nos permite captar y tener una idea acerca de una cosa, como por ejemplo, conocer cuales son sus cualidades y su naturaleza.
Por lo que la cognición se lleva a cabo cuando hacemos asociaciones a partir de un hecho, una observación o una situación. Sin este tipo cualidades, los seres humanos seriamos incapaces de tener contacto con lo que nos rodea y tampoco podríamos imaginar nada. En este artículo de Psicología-Online, vamos a analizar con detalle cuáles son los procesos cognitivos básicos y su función.
Procesos cognitivos básicos y superiores
Un ejemplo de cognición sería cuando reflexionamos acerca de las ventajas y las desventajas de tomar algún tipo de decisión, como decidir si cambiar o no de trabajo, irse a vivir o no a otro país, elegir la carrera profesional que se va a estudiar, etc. Aparentemente, los seres humanos pensamos ese tipo de cosas sin algún esfuerzo, sin embargo existen de fondo ciertas actividades mentales como en este caso los procesos cognitivos básicos que nos ayudan a analizar toda esa información acumulada en nuestro cerebro.
Los procesos cognitivos básicos son los siguientes:
- Percepción
- Atención
- Memoria
- Pensamiento
- Lenguaje
¿Qué son los procesos cognitivos superiores?
Definimos los procesos cognitivos superiores como la unión o integración de la información que proviene de los procesos cognitivos básicos. Un ejemplo muy evidente de proceso cognitivo superior es el aprendizaje puesto que es la combinación de procesos como la atención, memoria y pensamiento.
A continuación, te definimos todos los procesos cognitivos básicos según la psicología.

1. Percepción
Se trata de un proceso mental en el que organizamos toda la información que proviene del entorno o del interior de uno mismo para finalmente darle un sentido. La interpretación que los seres humanos hacemos del mundo que nos rodea está determinada principalmente por la personalidad individual de cada uno, la estructura biológica de nuestro cerebro, nuestros intereses y las experiencias que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. La percepción se puede dividir en:
- Percepción visual. La percepción visual se refiere a la capacidad que tenemos de interpretar toda aquella información que percibimos por medio de la vista. Esta percepción comenzamos a desarrollarla desde bebés cuando abrimos los ojos por primera vez y comenzamos a mirar a nuestro alrededor analizando todo aquello que nos rodea. Generalmente cuando somos bebés echamos aproximadamente unas 10 millones de ojeadas a nuestro alrededor, lo cual supone que cuando cumplimos nuestro primer año de vida, ya tenemos almacena una enorme cantidad de información. Conforme pasan los años, vamos acumulando por medio de la vista, una gran cantidad de recuerdos y sucesos, los cuales nos ayudan a la hora de generar nuestras representaciones mentales.
- Percepción auditiva. Se trata de la capacidad que tenemos los seres humanos para interpretar la información que recibimos por los oídos gracias a las frecuencias que emiten los medios de sonido y el aire.
- Percepción táctil. Se trata de toda aquella información que percibimos mediante nuestra piel por medio del tacto. El área del cerebro que se encarga de llevar a cabo este proceso se llama lóbulo parietal.
- Percepción olfativa. Esta percepción hace referencia a la capacidad que tenemos los seres humanos para interpretar la información que nos llega del exterior por medio del olfato. Las áreas del cerebro que se encargan de llevar a cabo esta función es el bulbo olfativo y la corteza piriforme.
- Percepción gustativa. Esta percepción se refiere a la capacidad que tenemos para interpretar la información que nos llega mediante el contacto de ciertas sustancias químicas con nuestras papilas gustativas.

2. Atención
La atención es un proceso cognitivo básico fundamental y sumamente importante ya que gracias a ella podemos tomar consciencia de lo que pasa en nuestro entornoseleccionando únicamente aquellos estímulos que nos van a resultar de utilidad y dejando de lado los que no nos sean útiles en determinados momentos. Cuando prestamos atención y nos concentramos en una sola cosa hacemos referencia a la atención focalizada, sin embargo cuando se atiende a más de una cosa a la vez, hablamos de atención dividida.
Generalmente, cuando nuestra atención está dividida puede haber alguna pérdida de información debido a que se realiza un mayor esfuerzo mental ya que varias fuentes de información están rivalizando entre sí. A manera de metáfora podemos decir que vamos “picoteando” un poco de información de cada fuente.

3. Memoria
La memoria es un proceso cognitivo básico sumamente importante debido a que tiene como función recibir, interpretar y almacenar toda la información que llega a nuestro cerebro. Por lo que se puede decir que la memoria es un proceso fundamental para el desarrollo del aprendizaje e incluso para que los seres humanos podamos tener una identidad individual. Podemos generar recuerdos debido a los cambios que generan las neuronas mediante la transmisión sináptica en determinadas áreas del cerebro, como por ejemplo en el hipocampo.
Podemos clasificar a la memoria en dos tipos: memoria a largo plazo y memoria a corto plazo.
- La memoria a largo plazo es la que se encarga de almacenar en la mente todos aquellos recuerdos, experiencias y/o conocimientos durante mucho tiempo
- Por otro lado, la memoria a corto plazo, almacena únicamente la información de manera temporal.
Relación entre los procesos cognitivos básicos
Se puede decir que existe una relación entre la atención y la memoria ya que cuando atravesamos por alguna situación, podemos analizarla o no con más detenimiento dependiendo de la atención que le prestemos. Por lo que podemos llegar a la conclusión de que muchos de los problemas de memoria en realidad son causados por no prestar atención a la información que se nos está ofreciendo.

4. Pensamiento
El pensamiento es el encargo de procesar todo tipo de imágenes, ideas, experiencias, sonidos, símbolos, etc. gracias a la estimulación de diversos componentes del sistema nervioso.
Según el modelo cognitivo en psicología, por medio del pensamiento podemos realmente manipular y transformar toda aquella información que tenemos almacenada en la memoria. El pensamiento analiza, evalúa, clasifica, compara, hace juicios y conoce como aplicar de manera adecuada todos aquellos conocimientos que hemos guardado en la mente con la finalidad de resolver problemas y de crear cosas nuevas aprovechando toda la información. Las zonas del cerebro que se encargan de las funciones que lleva a cabo el pensamiento son el tálamo, la formación reticular y el sistema límbico, quienes a su vez tienen determinadas características que determinan el tipo de pensamiento que va a tener la persona. Los pensamientos pueden llegar a ser positivos, negativos, agradables, desagradables, etc. y dependiendo de ellos se pueden llegar a experimentar diferentes emociones.

5.Lenguaje
Todos los elementos que forman parte del lenguaje, como las frases, las oraciones, los sonidos de las letras, las sílabas, las palabras, encajan unos con otros entre sí para ofrecernos una información con su propio significado. El estudio del lenguaje hace referencia a la investigación de aquellos elementos que lo representan y que conforman a la vez una gramática del lenguaje. El lenguaje puede preservarse a través del tiempo y se ha ido transmitiendo de generación en generación en la sociedad ya que permite que podamos expresar nuestros pensamientos, ideas, emociones y sentimientos a los demás.
Esta actividad que a simple vista puede parecer tan sencilla pero es sumamente compleja, permite que podamos tenerrelaciones interpersonales, todo ello a través de materializar ciertos símbolos que explican nuestros estados emocionales. El término gramática se refiere a un conjunto de reglas que están basadas en ideas las cuales forman parte de un discurso, también hace referencia a la suma del conocimiento que tenemos cada uno de nosotros acerca de la estructura de nuestro lenguaje. Las áreas del cerebro que intervienen en el lenguaje son la de Broca y el área de Wernicke.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
Si deseas leer más artículos parecidos a Cuáles son los procesos cognitivos básicos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología básica.
Referencias:
- Gloria Fuenmayor, G. F. (1970, 1 enero). La percepción, la atención y la memoria como procesos cognitivos utilizados para la comprensión textual. Recuperado 25 noviembre, 2018, de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=170118859011
Bibliografía
- Smith, E. E. S., & Kosslyn, S. M. K. (2008). Procesos cognitivos: modelos y bases neurales (2ª ed.). Madrid, España: Pearson.
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Teoría Cognitiva
sábado, 18 de enero de 2020
Teoría de la inteligencia creadora
Conocer con claridad en qué consiste la inteligencia humana no es una tarea para especialistas, sino una necesidad vital para todos, ya que la idea que tengamos de la inteligencia determinará la idea que tenemos de nosotros mismos y ésta a su vez lo que realmente somos. Este libro presenta una innovadora teoría de la inteligencia, que integra los resultados de las ciencias cognitivas: la neurología, la inteligencia artificial, la psicolingüística, la psicología cognitiva, la filosofía.
La inteligencia, según esta teoría, sería la capacidad de dirigir el comportamiento utilizando la información que capta y elabora ella misma, una inteligencia creadora que descubre posibilidades nuevas en la realidad, selecciona sus metas y las ejecuta, y que por tanto está encaminada a la acción. Podemos distinguir un “Yo ocurrente”, que produce ocurrencias de forma involuntaria y espontánea, sin control, y un “Yo ejecutivo”, que intenta dirigir y suscitar las ocurrencias, conoce la realidad e inventa posibilidades y fines, por eso es también un Yo creador que extrae y crea información voluntariamente.
La primera parte del libro nos presenta la teoría, cuya bibliografía está recogida y analizada en la segunda parte. Mediante ejemplos tomados de las más brillantes creaciones de la inteligencia como la ciencia, la poesía, la técnica, el deporte y sobre todo la creación artística, se analizan las diversas funciones de la inteligencia, como la atención, la percepción, o la memoria, y también otras aparentemente ajenas a una teoría de la inteligencia, como pueden ser los sentimientos, el lenguaje, la imaginación, el sistema muscular o el sexto sentido, en una visión integradora.
La teoría presentada en este libro constituye la piedra angular del pensamiento de Marina, que desarrolla posteriormente en libros como La inteligencia fracasada, El vuelo de la inteligencia o La inteligencia ejecutiva.
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