La muchacha jugaba con la pluma en su escritorio, apoyada en la silla dejándose llevar al borde de caer de espaldas. En ese filo un hilillo de calor recorría su columna hasta la base del cráneo, allí una ola de calorcito se disipaba por la cabeza proporcionándole una estimulante sensación de placer.
En ese momento irrumpió la Institutriz, con signos evidentes de preocupación y le instó a vestirse y bajar a la sala de reuniones, su padre quería hablar por motivo de una visita.
La muchacha dejó la pluma, sus garabatos, sus escritos y su rico mundo de ideas, aquél que atrapaba y le encerraba en un armado discurso de hermetismo y estrictos contactos con el mundo exterior. Un mundo, como ya sabemos por ella, poco atractivo, cuyo sistema inmunológico se veía finamente sensibilizado a las cuitas dadas por los ceremoniales del exterior.
Y bajó un tanto despeinada, empleando la pluma como recoge-pelo, le parecía divertido, esas ligeras locuras privadas eran las que le hacían verse y verla como una majadera. Pobrecita, pobrecita.
Cuando bajó se dio cuenta que el espectáculo no era nada alentador, un tipo huesudo, bajito y desdentado portaba en su mano un puñado de monedas de oro que debían corresponder a esa dichosa recompensa prometida por su padre para desenmascarar al “vil y maleante personaje que ataca nuestro statu quo”. Sobrecogedora imagen que le paralizó y convirtió la sensación de la silla en equilibrio por otra de dimensiones muy distintas.
El bajito desdentado y harapiento le señaló y dijo: Es ella la enmascarada…
sábado, 13 de septiembre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
Narcisismo descriptivo y algunas notas sobre sus orígenes
Cuando se presentan rasgos altaneros y soberbios, deben comprenderse bajo la luz de conductas compensatorias frente al déficit de la autoestima y al trastorno de identidad. En consecuencia, estas características se van a exteriorizar frecuentemente, como una actitud compensatoria de exhibición, de cierta grandiosidad narcisista, cuando en realidad lo que están padeciendo es un déficit del narcisismo. Son pacientes que han tenido fallas en su narcisización y se muestran compensatoriamente como lo que querrían ser y no como lo que sienten que son.
La autoestima siempre es inestable. Recordemos: el sentimiento de autoestima es un logro que se alcanza si el sujeto ha sido bien narcisizado, si ha narcisizado bien su ideal del yo, su superyó. Si puede cumplir con determinadas metas que le establece el ideal del yo, y si el superyó, por decirlo de alguna manera, está de acuerdo, el yo accederá a determinadas metas y la autoestima se estabilizará. En estos pacientes, que han padecido severos trastornos en la narcisización, la autoestima es muy inestable, muy precaria, oscila de una manera muy marcada y pasan de sentirse “grandiosos” a sentirse “sin valía”.
Sin duda, los criterios diagnósticos manejados por algunos médicos y psicólogos y personas que tienden a buscar autodiagnósticos se basan en criterios descriptivos, de esta manera se pierde la raíz del fenómeno, la génesis, el comienzo, la forma y el sentido, no conocemos la historia ni el cómo ni el porqué. Tan sólo nos ceñimos al producto final obviando que el sujeto está inscrito en una cultura, en una red familiar, social, especular, imaginaria, de fantasías y no sólo de neurotransmisores que determinan inexorablemente su destino. Esta línea de pensamiento es hueco, estéril y tiende a encerrar en posturas rígidas a las organizaciones patológicas. Por ello es conveniente una formación en psicoterapia en medicina de atención primaria, en hospitales y otros niveles de intervención institucional, por ejemplo en las Universidades. Lo que antes se hacía en la Academia de Platón, los peri pathos de Aristóteles, ahora tiene su repunte en la Argentina, lugar de convulsa historia, sometido a crisis y traumas que repara en la cultura y el psicoanálisis para explicar, entender y moldear los efectos de tan dolorosas pérdidas.
La historia forma parte de nuestra herencia y nuestra arquitectura sentimental. El narcisismo registrado en el DSM, ese al que Kohut y sobre todo Kernberg hace referencia, el primero significa un subtipo más inhibido y el segundo más explosivo (difícil dirían algunos) resulta un insulto a la inteligencia. El DSM-V va a modificar sus criterios sustancialmente como apuntaba el Dr. Vicente Rubio Larrosa en comunicación personal. Por lo visto se mantendrán 3 clúster: uno en relación a las patologías de ansiedad, otro en conexión a lo borderline y un tercero de espectro psicótico. Veremos. Existe ya editado un texto-agenda de investigación sobre el futuro DSM-V. Sea como fuere, es interesante no quedarnos en la taxonomía como tampoco lo hiciera el clásico influyente de esta disciplina, Aristóteles, quien indagó en otras fuentes del conocimiento y procuró abrir su saber con amor.
La autoestima siempre es inestable. Recordemos: el sentimiento de autoestima es un logro que se alcanza si el sujeto ha sido bien narcisizado, si ha narcisizado bien su ideal del yo, su superyó. Si puede cumplir con determinadas metas que le establece el ideal del yo, y si el superyó, por decirlo de alguna manera, está de acuerdo, el yo accederá a determinadas metas y la autoestima se estabilizará. En estos pacientes, que han padecido severos trastornos en la narcisización, la autoestima es muy inestable, muy precaria, oscila de una manera muy marcada y pasan de sentirse “grandiosos” a sentirse “sin valía”.
Sin duda, los criterios diagnósticos manejados por algunos médicos y psicólogos y personas que tienden a buscar autodiagnósticos se basan en criterios descriptivos, de esta manera se pierde la raíz del fenómeno, la génesis, el comienzo, la forma y el sentido, no conocemos la historia ni el cómo ni el porqué. Tan sólo nos ceñimos al producto final obviando que el sujeto está inscrito en una cultura, en una red familiar, social, especular, imaginaria, de fantasías y no sólo de neurotransmisores que determinan inexorablemente su destino. Esta línea de pensamiento es hueco, estéril y tiende a encerrar en posturas rígidas a las organizaciones patológicas. Por ello es conveniente una formación en psicoterapia en medicina de atención primaria, en hospitales y otros niveles de intervención institucional, por ejemplo en las Universidades. Lo que antes se hacía en la Academia de Platón, los peri pathos de Aristóteles, ahora tiene su repunte en la Argentina, lugar de convulsa historia, sometido a crisis y traumas que repara en la cultura y el psicoanálisis para explicar, entender y moldear los efectos de tan dolorosas pérdidas.
La historia forma parte de nuestra herencia y nuestra arquitectura sentimental. El narcisismo registrado en el DSM, ese al que Kohut y sobre todo Kernberg hace referencia, el primero significa un subtipo más inhibido y el segundo más explosivo (difícil dirían algunos) resulta un insulto a la inteligencia. El DSM-V va a modificar sus criterios sustancialmente como apuntaba el Dr. Vicente Rubio Larrosa en comunicación personal. Por lo visto se mantendrán 3 clúster: uno en relación a las patologías de ansiedad, otro en conexión a lo borderline y un tercero de espectro psicótico. Veremos. Existe ya editado un texto-agenda de investigación sobre el futuro DSM-V. Sea como fuere, es interesante no quedarnos en la taxonomía como tampoco lo hiciera el clásico influyente de esta disciplina, Aristóteles, quien indagó en otras fuentes del conocimiento y procuró abrir su saber con amor.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Escuchando a Silvia Bleichmar
Silvia Bleichmar nació en Bahía Blanca en 1944. Allí transcurrió su infancia entre la Escuela Normal Mixta y la Biblioteca Rivadavia. Migración mediante a la Capital, estudia Sociología y luego Psicología en la Universidad de Buenos Aires, donde participa activamente del movimiento estudiantil de los años 60´. Casada, divorciada, casada nuevamente, madre de tres hijos, abuela de siete nietos, se radica en México durante los años de la dictadura militar y realiza el Doctorado en Psicoanálisis en la Universidad de París VII, bajo la dirección de Jean Laplanche. Retorna a su país, Argentina, en 1986, definitivamente. Profesora de diversas Universidades nacionales y del exterior, entre sus actividades extra-académicas se cuenta la dirección de los proyectos de UNICEF de asistencia a las víctimas infantiles del terremoto de México de 1985, y el proyecto de ayuda psicológica a los afectados por la bomba que destruyó la Mutual Judía, AMIA en 1994. Ha colaborado con publicaciones nacionales y extranjeras mediante artículos científicos y ensayos de actualidad. Sus libros más conocidos son: En los orígenes del sujeto psíquico", "La fundación de lo inconciente", "Clínica psicoanalítica y neogénesis" y "Dolor país", éste último calificado por la crítica como "un profundo y comprometido ensayo sobre la realidad argentina y su impacto en la subjetividad”. Esta misma crítica ha expresado: "tanto en su producción científica como en sus trabajos sobre la realidad social hay, en Silvia Bleichmar, una inclaudicable actitud de búsqueda y un profundo rechazo al irracionalismo, al pensamiento que se sostiene en la pura creencia, y aúna a esto una enorme libertad de espíritu que la hace original".
De la autora podemos organizar un entramado de ideas que lanza en su dicurso sobre lo humano, lo simbólico, la ética, la patología, las transformaciones, lo epocal... Este discurso lo realizó en las jornadas de El Campo Psi que procuraré esbozar a continuación.
A modo de entremeses, algunas son piezas bien sabidas, otras creaciones de calado profundo, tal y como ella lo dice no resulta tal evidente. Realmente apasionante. Para quien no entienda qué es el psicoanálisis AHORA.
-El humano es del orden de lo simbólico.
-La realidad puede ser transformada por nuestra praxis.
-Creamos realidades.
-Trabajamos en el registro de la subjetividad.
-El psicoanálisis tiene sus propias resistencias.
-La patología es el efecto de una relación entre el inconciente y las posibilidades que le da cada época a relación con el deseo. (En referencia a nuevas nomenclaturas que dejan de lado el aspecto libidinal de su nominación original).
-Hemos sido descalificados como interlocutores hasta para la respuesta contestataria, no siempre, pero en la mayoría de los casos. Por ejemplo, en el caso de la homosexualidad.
-La subjetividad implica modos distintos de constitución.
-Las formas de subjetividad que van variando van poniendo en crisis paradigmas y hay que reformularlos.
-El Edipo hoy es lo que cada cultura pauta en los modos de limitación del goce sobre el cuerpo del niño.
-La perversión es la imposibilidad de concebir al otro en cuanto a sujeto. El empleo del cuerpo del otro de manera desubjetivada.
-S. Bleichmar cita a Lévinas: La ética es el reconocimiento de la existencia del semejante y es aquello que debe irrumpir en mi solipsismo arrancándome del egoismo al que quedo convinado en ese sentido la diferencia entre ética y moral se hace claro.
Para consultar la página personal de la autora:
http://www.silviableichmar.com
Esta profesional es docente, entre otras, de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) con Hugo Bleichmar. El que escribe estas líneas ha sido influido de manera indirecta por sus pensamientos. La decantación de sus teorías ha calado e invito a considerar seriamente sus trabajos.
De la autora podemos organizar un entramado de ideas que lanza en su dicurso sobre lo humano, lo simbólico, la ética, la patología, las transformaciones, lo epocal... Este discurso lo realizó en las jornadas de El Campo Psi que procuraré esbozar a continuación.
A modo de entremeses, algunas son piezas bien sabidas, otras creaciones de calado profundo, tal y como ella lo dice no resulta tal evidente. Realmente apasionante. Para quien no entienda qué es el psicoanálisis AHORA.
-El humano es del orden de lo simbólico.
-La realidad puede ser transformada por nuestra praxis.
-Creamos realidades.
-Trabajamos en el registro de la subjetividad.
-El psicoanálisis tiene sus propias resistencias.
-La patología es el efecto de una relación entre el inconciente y las posibilidades que le da cada época a relación con el deseo. (En referencia a nuevas nomenclaturas que dejan de lado el aspecto libidinal de su nominación original).
-Hemos sido descalificados como interlocutores hasta para la respuesta contestataria, no siempre, pero en la mayoría de los casos. Por ejemplo, en el caso de la homosexualidad.
-La subjetividad implica modos distintos de constitución.
-Las formas de subjetividad que van variando van poniendo en crisis paradigmas y hay que reformularlos.
-El Edipo hoy es lo que cada cultura pauta en los modos de limitación del goce sobre el cuerpo del niño.
-La perversión es la imposibilidad de concebir al otro en cuanto a sujeto. El empleo del cuerpo del otro de manera desubjetivada.
-S. Bleichmar cita a Lévinas: La ética es el reconocimiento de la existencia del semejante y es aquello que debe irrumpir en mi solipsismo arrancándome del egoismo al que quedo convinado en ese sentido la diferencia entre ética y moral se hace claro.
Para consultar la página personal de la autora:
http://www.silviableichmar.com
Esta profesional es docente, entre otras, de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid) con Hugo Bleichmar. El que escribe estas líneas ha sido influido de manera indirecta por sus pensamientos. La decantación de sus teorías ha calado e invito a considerar seriamente sus trabajos.
martes, 9 de septiembre de 2008
El contrapunto de Descartes: Blaise Pascal

Al "espíritu de geometría" (esprit géomeétrique), Pascal contrapone el "espíritu de finura" (esprit de finesse): un talante diferente, más fino, capaz de llegar allí donde no puede acceder el método científico matemático. El uno es amplitud de espíritu y abarca gran número de principios sin confundirlos; el otro es fuerza y rectitud de espíritu, y penetra viva y profundamente en las consecuencias de los principios. Allí donde no alcanza la razón, llega el corazón. De ahí su famosa máxima: "El corazón tiene razones que la razón no conoce" (Pensamientos). El "espíritu de geometría" utiliza la razón, mientras que el "el espíritu de finura" usa el corazón. Cuando Pascal habla de corazón se está refiriendo a la inteligencia no reducida a la razón, no constreñida por las reglas lógicas y por el razonamiento hipotético, sino a la capacidad que tiene la inteligencia humana de penetrar en la esencia de lo real y de captar los principios que rigen la realidad. El "espíritu de finura" hace que se vea la cosa de golpe, de una vez y no mediante un razonamiento progresivo; es la intuición contra el razonamiento, lo infinito contra lo infinito, lo inefable contra lo formulable.
Véase: Carlos Goñi. Las Narices de los Filósofos. Ariel.
En relación a las ciencias psi, el pensamiento del "espíritu de finura" ha sido desarrollado en la obra de Freud, considerándose un gran obstáculo para él por no poder reducir al "proceso secundario" lo que representa una obra de arte, por ejemplo. A partir de allí otras escuelas y dentro del psicoanálisis distintos pensadores han desarrollado modelos de pensamiento para pensar ese espíritu del corazón. Los términos trasferencia y contratrasferencia evocan términos distintivos de las psicoterapias dinámicas que intentan aprehender el área de la cultura, la creación, la intuición y todo aquello que forma parte, también, del lenguaje del corazón, recordemos aquello que dice Borges sobre las teorías de los autores: "son predicados del sujeto". Delicado terreno el de la subjetividad, en definitiva, proyección del corazón, nublado por la razón. Les dejo con Goya.
René Descartes (1596-1650)
Es considerado el padre de la modernidad. Pensó que empleando el método deductivo a la filosofía obtendría una ciencia exacta. De esta forma desarrolló un método que a partir de unas reglas simples y claras pudieran conducirnos a una verdad indubitable.
La primera regla del método cartesiano nos recomienda no admitir como verdadera ninguna cosa si no sabemos con evidencia que lo es. Por tanto es falso todo aquello que sea suscetible de una nimia duda. Hay que dudar de todo lo que captamos por medio de los sentidos, porque estamos acostumbrados a formar ideas en nuestra mente cuya procedencia nunca hemos puesto en tela de juicio.
Descartes habla de un Dios que "ha querido hacernos tales que nos equivoquemos siempre, aun en las cosas que creemos conocer mejor, ¿por qué no podría permitir que nos equivocásemos siempre?". Es aquí donde Descartes introduce la hipótesis del "genio maligno", la posibilidad de suponer un Dios engañador que hiciera que nos equivocáramos al juzgar sobra aquellas cosas que nos parecen evidentes, diría: "Supondré que cierto genio o espíritu maligno, no menos astuto y burlador que poderoso, ha puesto su industria toda en engañarme".
En consecuencia, a pesar de que parece que todo es absolutamente dubitable y, por de pronto, falso, debemos continuar buscando (dudando).
En el acto mismo de la duda se pone de manifiesto mi existencia. De esta manera, el olfato metódico de Descartes llega a la primera verdad, a un punto de apoyo absolutamente indubitable, el fulcro que le hará, como a Arquímedes, mover el mundo, la piedra de toque sobre la que comenzará a construir el edificio del saber: Cogito, ergo sum, pienso, luego existo.
A partir de ahora, no hay que entender la verdad como la adecuación entre el entendimiento y la realidad, como mantenía la filosofía clásica, sino la adecuación del entendimiento consigo mismo. Aquello que el intelecto capta con absoluta claridad y distinción no puede ser falso, porque él mismo es el fundamento de la verdad.
La posible existencia de un genio maligno engañador que haga confundir lo verdadero y lo falso resurge y desencadena una duda hiperbólica. Para despejar esta duda se intenta demostrar la existencia de un Dios que no sea engañador y que me asegure que lo que concibo como evidente, en verdad lo sea. Para llevar a cabo esta empresa ha de comenzar Descartes por lo único que tiene, es decir, por el cogito, por el pensamiento, indagando si hay en él alguna idea de la que se pueda inferir la existencia de Dios.
Descartes quiere hallar una prueba demostrativa de la existencia de Dios "tan cierta como cualquier demostración gemométrica". Sin la existencia de un Dios sería imposible conocer con evidencia. Ahora que mi razón lo ha hecho necesariamente existentem puedo estar seguro no solamente de mi propia existencia (res cogitans) y de la de Dios (res infinita), sino también de la existencia del mundo material (res extensa).
El concepto de ser humano fue concebido como un híbrido de res cogitans y res extensa. El atributo de la primera es el pensamiento, el de la segunda es la extensión. Esta heterogeneidad de la dos sustancias que componen el ser humano provoca el problema conocido entre el cuerpo y la mente. ´
Según él, cuando se produce un acto psíquico, la "glándula pineal" segrega unos "espíritus animales" que viajan a gran velocidad por el cuerpo para ordenarle que haga tal o cual cosa.
EL error consiste en creer que se puede explicar la relación entre mente y cuerpo recurriendo a una parte del cuerpo, en este caso la glándula pineal, como si el cuerpo pudiera cubrir la brecha que se abre entre el alma y el cuerpo. Sobre esto
Blaise Pascal dijo que "el corazón tiene razones que la razón desconoce". Meditemos...
Antonio Damasio escribe "El Error de Descartes", neurólogo portugués.
Obras de Descartes para leer: Discurso del Método; Meditaciones metafísicas con objeciones y respuestas; Tratado de las pasiones del alma; Tratado del hombre; Los principios de la filosofía.Aconsejable leer también un libro de navegación por 50 pensadores fundamentales escrito por Carlos Goñi, editado por Ariel y titulado: Las Narices de los Filósofos, de estimulante lectura.
La primera regla del método cartesiano nos recomienda no admitir como verdadera ninguna cosa si no sabemos con evidencia que lo es. Por tanto es falso todo aquello que sea suscetible de una nimia duda. Hay que dudar de todo lo que captamos por medio de los sentidos, porque estamos acostumbrados a formar ideas en nuestra mente cuya procedencia nunca hemos puesto en tela de juicio.
Descartes habla de un Dios que "ha querido hacernos tales que nos equivoquemos siempre, aun en las cosas que creemos conocer mejor, ¿por qué no podría permitir que nos equivocásemos siempre?". Es aquí donde Descartes introduce la hipótesis del "genio maligno", la posibilidad de suponer un Dios engañador que hiciera que nos equivocáramos al juzgar sobra aquellas cosas que nos parecen evidentes, diría: "Supondré que cierto genio o espíritu maligno, no menos astuto y burlador que poderoso, ha puesto su industria toda en engañarme".
En consecuencia, a pesar de que parece que todo es absolutamente dubitable y, por de pronto, falso, debemos continuar buscando (dudando).
En el acto mismo de la duda se pone de manifiesto mi existencia. De esta manera, el olfato metódico de Descartes llega a la primera verdad, a un punto de apoyo absolutamente indubitable, el fulcro que le hará, como a Arquímedes, mover el mundo, la piedra de toque sobre la que comenzará a construir el edificio del saber: Cogito, ergo sum, pienso, luego existo.
A partir de ahora, no hay que entender la verdad como la adecuación entre el entendimiento y la realidad, como mantenía la filosofía clásica, sino la adecuación del entendimiento consigo mismo. Aquello que el intelecto capta con absoluta claridad y distinción no puede ser falso, porque él mismo es el fundamento de la verdad.
La posible existencia de un genio maligno engañador que haga confundir lo verdadero y lo falso resurge y desencadena una duda hiperbólica. Para despejar esta duda se intenta demostrar la existencia de un Dios que no sea engañador y que me asegure que lo que concibo como evidente, en verdad lo sea. Para llevar a cabo esta empresa ha de comenzar Descartes por lo único que tiene, es decir, por el cogito, por el pensamiento, indagando si hay en él alguna idea de la que se pueda inferir la existencia de Dios.
Descartes quiere hallar una prueba demostrativa de la existencia de Dios "tan cierta como cualquier demostración gemométrica". Sin la existencia de un Dios sería imposible conocer con evidencia. Ahora que mi razón lo ha hecho necesariamente existentem puedo estar seguro no solamente de mi propia existencia (res cogitans) y de la de Dios (res infinita), sino también de la existencia del mundo material (res extensa).
El concepto de ser humano fue concebido como un híbrido de res cogitans y res extensa. El atributo de la primera es el pensamiento, el de la segunda es la extensión. Esta heterogeneidad de la dos sustancias que componen el ser humano provoca el problema conocido entre el cuerpo y la mente. ´
Según él, cuando se produce un acto psíquico, la "glándula pineal" segrega unos "espíritus animales" que viajan a gran velocidad por el cuerpo para ordenarle que haga tal o cual cosa.
EL error consiste en creer que se puede explicar la relación entre mente y cuerpo recurriendo a una parte del cuerpo, en este caso la glándula pineal, como si el cuerpo pudiera cubrir la brecha que se abre entre el alma y el cuerpo. Sobre esto
Blaise Pascal dijo que "el corazón tiene razones que la razón desconoce". Meditemos...
Antonio Damasio escribe "El Error de Descartes", neurólogo portugués.
Obras de Descartes para leer: Discurso del Método; Meditaciones metafísicas con objeciones y respuestas; Tratado de las pasiones del alma; Tratado del hombre; Los principios de la filosofía.Aconsejable leer también un libro de navegación por 50 pensadores fundamentales escrito por Carlos Goñi, editado por Ariel y titulado: Las Narices de los Filósofos, de estimulante lectura.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Etimología de la palabra bizarro

El terapeuta que atendió a Salvador Dalí en sus últimos días dijo de él Il est bizarre...
Etimología (Del lat. etymologĭa, y este del gr.ἐτυμολογία) significa:
1. f. Origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación y de su forma.
2. f. Especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras consideradas en dichos aspectos.
Bizarro:
Bizarro es una cualidad que denota un porte erguido, con carácter, firme. En sentido denotativo la palabra bizarro (del italiano: bizzarro, "iracundo" ) denota cualidades positivas, no obstante bizarro, comúnmente se utiliza mal para referirse a algo raro, extravagante, insólito, debido a la confusión con la palabra inglesa y francesa bizarre la cual significa "extraño","extravagante" "anormal", "atípico" y que raya la estupidez. Esto último es debido a su semejanza (en la escritura) con la palabra en inglés y en francés: Bizarre; y es un vocablo o giro de esta lengua empleado en otra muy difundido.
Como bizarro también se adjetiva mal a aquellas obras de arte o diseño que no pueden catalogarse en ninguna de las escuelas o estilos tradicionales, y que de alguna manera rompen con los cánones estéticos tradicionales y vanguardistas.
--------------------
Real Academia Española:
bizarro, rra.
(De it. bizzarro, iracundo).
1. adj. valiente (esforzado).
2. adj. Generoso, lucido, espléndido.
--------------------
El origen del español bizarro lo ha estudiado Joan Corominas en su Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico (DCECH) en un artículo muy bien documentado con gran profusión de datos históricos y lingüísticos y que no deja lugar a dudas sobre su origen italiano: Viene del término bizzarro "iracundo", "furioso", "fogoso", que, a su vez, deriva de bizza "ira instantánea", "rabieta", término éste ya de origen incierto.
El pretendido origen vasco lo analiza Corominas desde sus comienzos y le hace un seguimiento esclarecedor. Parece ser que el primero en sugerirlo fue Baltasar de Echaue, en su obra Discursos de la antigüedad de la lengua cántabra bascongada (1607), donde la hacía derivar de "viçarra, hombre de barba o pelo en pecho". Se aceptó esta etimología con rapidez y escaso sentido crítico, especialmente por autores de gustos marcadamente vascófilos, sin reparar en que el euskera bizarr significa únicamente "barba".
En español, además -señala Corominas-, bizarro es palabra literaria, sin arraigo popular, lo que no se corresponde con el pretendido origen vascuence y sí con la moda cultural del italianismo, mientras que en italiano, por el contrario, es un término plenamente popular, con presencia en los dialectos, donde se producen desplazamientos semánticos como bizarr "irritable" en el Piamonte, Bolonia y Romaña, bizaro "bueno" en Génova y bizzarro "altanero" en Nápoles.
Aduce también Corominas que la palabra se documenta antes en francés (1533) que en español (1569). Es verdad que un diccionario del prestigio de Le Robert comete el desliz de pretender que el francés lo ha tomado del italiano pero que éste lo tenía del español (« de l'ital. bizzarro, "capricieux", empr. à l'esp. bizarro, "brave" »), pero el Trésor de la langue française, publicado por el Centre National de la Recherche Scientifique (1975) vuelve a poner las cosas en su sitio negando que el francés venga del español por razones cronológicas, exactamente el mismo criterio que Corominas.
Otra cuestión es la de la semántica. En español el significado de bizarro es "valiente", "esforzado", o bien "lucido", "airoso". En francés bizarre es "extraño", "extravagante". Del francés ha tomado la palabra el inglés con el mismo significado. Ahora algunas personas en español usan bizarro con el mismo significado que en francés y en inglés. El Diccionario panhispánico de dudas, editado por la Asociación de Academias de la Lengua Española (2005) desaconseja este uso:
«Debe evitarse su empleo con el sentido de 'raro o extravagante', calco semántico censurable del francés o del inglés bizarre: «-Es un nombre bizarro. -No cuando se ha nacido en Sídney y se es australiana» (Leyva Piñata [Méx. 1984]). Tampoco debe emplearse bizarría con el sentido de 'rareza o extravagancia'».
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bizarro
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=bizarro
http://etimologias.dechile.net/?bizarro
Mas información:
http://www.diccionarios.com/consultas.php
http://www.wordreference.com/definicion/bizarro
http://clave.librosvivos.net/
http://www.terra.com.ar/diccionario/default.pl
http://www.educar.org/diccionario/b.asp
Falla por imposición de la otredad
Un sujeto actúa o es actúado por una fuerza, piensa o es pensado, existe un verbo al que va vinculado, puede que otro objeto y así seguiríamos.
Puede existir una falla, una quiebra, fisura, microlisis por erosión, por la acción de esa fuerza, que puede actuar también por omisión. En el caso del título estaríamos hablando de imposición, como en la "Ceremonia que usa la Iglesia católica para transmitir la gracia del Espíritu Santo a quienes van a recibir ciertos sacramentos colocando las manos sobre sus cabezas" (DRAE), si esa definición de la imposición de manos puede ser útil.
En el comportamiento humano, tan cercano a la ética y a las sinapsis al mismo tiempo... hay acción y omisión, se peca multifactorialmente.
Cuando hay imposición de un criterio rígido e inamovible ya no hay un entorno validante, certificador de la buena disposición del otro, reconocimiento de su identidad. En esto dicho tan difícil y tan fácil de entender se basan gran cantidad de problemas humanos, de infinita expresión y método de manifestación (política, trabajo, familia, pareja, criterios diagnnósticos DSM, etc).
El narcisismo es una palabra pervertida, usada ya casi sólo para referirse a lo peyorativo y descriptivo, perdiendo su énfasis libidinal. Argamasa es de los vínculos, casi tangible, a veces se puede ver a modo de ladrillos: cercando a un individuo, generalmente sufriente o portador de problemas.
La falla por imposición de la otredad ha sido bien estudiada desde Spitz, Mahler, Sullivan, Winnicott y otros.
Por explicarlo a modo de viñeta podríamos mencionar el Estadío del Espejo de Jacques Lacan. En este caso patológico lo que vería el bebé, o el sujeto que requiere de una imagen especular sería un espejo de Alicia en el País de las Maravillas que refleje "la voz de su amo". Dicho de manera potente por eficacia para colegir el argumento.
Los efectos son devastadores ya que construyen un "falso self", una segunda piel, una renuncia que abandona lo que de verdadero hay en el interior. Winnicott y los citados arriba estudiaron los primeros años de vida y/o el campo interpersonal, Freud y Klein hicieron minuciosas disecciones de lo interior y el mundo externo de una manera probablemente más centrada en el mundo interno y el inconsciente como factores determinantes de la relación con los objetos.
Puesto que esta segunda mirada, la kleiniana y clásica es una dada a priori, nos queda intervenir en el comportamiento, en el mundo interno (como no, lugar que nos ayudará a sacar de la caverna el mito de la patología) y en los vínculos. Desde esos caminos (méthodos, en griego) podremos aproximarnos a los orígenes de esa psique destruída, con falla narcisista por implantación. Decir lo evidente, que es definitivo, el último tamiz es cómo vive el sujeto el hecho de verse envuelto en un ambiente donde su deseo debe ser (no es) el deseo de otro. La finura y sensibilidad con que detecta esas angustias persecutorias deben ser estudiadas sin teorías ad hoc. En todo caso, el rico bagaje que proporcionan las ciencias humanas, las neurociencias, la literatura y otras artes permite aproximarse a la clínica con una cautela y humildad mayor que la que podemos leer con demasiada frecuencia en libros académicos y otros tratados.
Puede existir una falla, una quiebra, fisura, microlisis por erosión, por la acción de esa fuerza, que puede actuar también por omisión. En el caso del título estaríamos hablando de imposición, como en la "Ceremonia que usa la Iglesia católica para transmitir la gracia del Espíritu Santo a quienes van a recibir ciertos sacramentos colocando las manos sobre sus cabezas" (DRAE), si esa definición de la imposición de manos puede ser útil.
En el comportamiento humano, tan cercano a la ética y a las sinapsis al mismo tiempo... hay acción y omisión, se peca multifactorialmente.
Cuando hay imposición de un criterio rígido e inamovible ya no hay un entorno validante, certificador de la buena disposición del otro, reconocimiento de su identidad. En esto dicho tan difícil y tan fácil de entender se basan gran cantidad de problemas humanos, de infinita expresión y método de manifestación (política, trabajo, familia, pareja, criterios diagnnósticos DSM, etc).
El narcisismo es una palabra pervertida, usada ya casi sólo para referirse a lo peyorativo y descriptivo, perdiendo su énfasis libidinal. Argamasa es de los vínculos, casi tangible, a veces se puede ver a modo de ladrillos: cercando a un individuo, generalmente sufriente o portador de problemas.
La falla por imposición de la otredad ha sido bien estudiada desde Spitz, Mahler, Sullivan, Winnicott y otros.
Por explicarlo a modo de viñeta podríamos mencionar el Estadío del Espejo de Jacques Lacan. En este caso patológico lo que vería el bebé, o el sujeto que requiere de una imagen especular sería un espejo de Alicia en el País de las Maravillas que refleje "la voz de su amo". Dicho de manera potente por eficacia para colegir el argumento.
Los efectos son devastadores ya que construyen un "falso self", una segunda piel, una renuncia que abandona lo que de verdadero hay en el interior. Winnicott y los citados arriba estudiaron los primeros años de vida y/o el campo interpersonal, Freud y Klein hicieron minuciosas disecciones de lo interior y el mundo externo de una manera probablemente más centrada en el mundo interno y el inconsciente como factores determinantes de la relación con los objetos.
Puesto que esta segunda mirada, la kleiniana y clásica es una dada a priori, nos queda intervenir en el comportamiento, en el mundo interno (como no, lugar que nos ayudará a sacar de la caverna el mito de la patología) y en los vínculos. Desde esos caminos (méthodos, en griego) podremos aproximarnos a los orígenes de esa psique destruída, con falla narcisista por implantación. Decir lo evidente, que es definitivo, el último tamiz es cómo vive el sujeto el hecho de verse envuelto en un ambiente donde su deseo debe ser (no es) el deseo de otro. La finura y sensibilidad con que detecta esas angustias persecutorias deben ser estudiadas sin teorías ad hoc. En todo caso, el rico bagaje que proporcionan las ciencias humanas, las neurociencias, la literatura y otras artes permite aproximarse a la clínica con una cautela y humildad mayor que la que podemos leer con demasiada frecuencia en libros académicos y otros tratados.
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