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Paz y Ciencia
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viernes, 27 de septiembre de 2013

Sentidos denotativos de la palabra Disociación



1. La palabra se emplea en la literatura para designar conceptos diferentes que incluyen síntomas, mecanismos psíquicos y trastornos mentales.

2. Existen términos como el de "conversión" que se mantienen en el DSM como una herencia de la tradición psicoanalítica, pero que no encajan en una clasificación ateórica no basada en el modelo psicoanalítico.

3. Las clasificaciones internacionales se basan en la descripción clínica de síntomas y no en el mecanismo etiopatogénico. Por ello hay trastornos conectados por su etiopatogenia. Por ello hay trastornos conectados por su etiopatogenia, como el trastorno de estrés postraumático, los trastornos disociativos y conversivos y los trastornos por somatización, que están clasificados en distintos capítulos. Esto no facilita a los profesionales una comprensión global de los fenómenos psíquicos.

4. La dualidad mente-cuerpo propia del pensamiento médico-científico occidental ha llevado a separar trastornos muy ligados, como los trastornos somatomorfos, conversivos y disociativos, basándose únicamente en que la sintomatología se expresa a través del cuerpo o de funciones psíquicas.

5. Algunos autores hablan de la disociación como un fenómeno normal, estableciendo un continuum que va desde la disociación cotidiana y adaptativa hasta el otro extremo, donde estaría el trastorno de identidad disociativo. Otros consideran la disociación como un mecanismo patológico.

6. El concepto de disociación que estamos acostumbrados a manejar implica una disminución o estrechamiento de la conciencia. En esta concepción nos encajan bien síntomas como el estupor disociativo o la despersonalización. Sin embargo, la psicopatología del TID, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, se corresponde no con una disminución del nivel de conciencia, sino con una fragmentación de la misma. Para la teoría de la disociación estructural, toda respuesta ante el trauma se entiende desde este concepto de fragmentación. En el primer caso (disminución o estrechamiento de la conciencia), estamos ante una concepción horizontal de los distintos estados de conciencia. En el segundo caso (fragmentación), se trata de una concepción vertical de la disociación:  hay una escisión o separación entre distintos estados de conciencia, que no tienen por qué estar a distinto nivel.

7. También es controvertido si algunos conceptos incluidos en las escalas de evaluación, como la absorción (perderse o ensimismarse en los propios pensamientos en una película, etc,), son o no fenómenos disociativos.

Anabel González: "Trastornos disociativos". Ed. Pléyades

Rodrigo Córdoba Sanz: Hay que matizar que este concepto tiene un marcado componente cultural. Por ejemplo, en EEUU se diagnostican muchos más casos de TID, en oriente, sin embargo, la disociación se tiene como objetivo. El focalizar en una sola cosa y abstraerse del resto. El Mindfulness entraría dentro de esa corriente.

martes, 24 de septiembre de 2013

Disociación y Trauma: Sencillos Fundamentos



- El grupo diagnóstico de los trastornos disociativos puede ser definido basándonos en la exploración psicopatológica específica que nos permite hacer un diagnóstico positivo, y no por exclusión.

- Empleando los métodos de evaluación adecuados, los trastornos disociativos en general y el Trastorno de Identidad Disociativo en particular mostrarán una frecuencia importante y podrán etiquetarse como tales muchos pacientes que hasta ahora estaban recibiendo otros diagnósticos.

- Los trastornos disociativos como los trastornos de estrés postraumático complejo forman parte de un conjunto de patologías de base traumática, siendo estos dos el extremo más grave del espectro postraumático, al otro extremo del TEPT simple.

- Los trastornos disociativos son tratables y que el tratamiento presenta especificidades respecto a otro tipo de terapias. Por ello, diagnosticar a un paciente como un trastorno disociativo no es solamente una disquisición epistemológica acerca de qué nombre le ponemos a las cosas, sino que implicará un abordaje terapéutico específico y con ello una mejoría en el pronóstico de estos pacientes

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