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sábado, 7 de octubre de 2017
La insensatez de la psiquiatría
Los planteamientos que relacionaban soma y psique se fueron escindiendo.
Desde Henri Ey: "siempre orgánica en su etiología y siempre psíquica en su patogenia"; aquella "profesión de fe" que manifestaba Kurt Schneider respecto a la somatogénesis de la ciclotimia y la esquizofrenia; o la sensatez y circunspección de Paul Guiraud cuando reconoce:
Desgraciadamente la psiquiatría no se ha beneficiado en las mismas proporciones que la medicina general de los descubrimientos hechos en el dominio de la etiología, de la anatomía y de la fisiología patológicas. Permanecemos confinados en el dominio de los síndromes clínicos sobre todo en la parte más importante y más interesante de la psiquiatría, a saber, el grupo de las psicosis maniaco-depresivas, de la hebefrenia y de los delirios. [...] Pues los psiquiatras clásicos, sobre todo Kraepelin y Bleuler, trabajando sobre síndromes clínicos los han considerado sin razón como enfermedades verdaderas.
domingo, 11 de junio de 2017
Locuras Razonantes El delirio de Interpretación
LOCURAS RAZONANTES El Delirio de Interpretación
Paul Sérieux y Joseph Capgras (1909)
En Valladolid tuvo lugar un trabajo que va a continuar. Una nueva colección de libros denominada Biblioteca de los Alienistas del Pisuerga, cuyos responsables son los psiquiatras vallisoletanos Fernando Colina y Ramón Esteban y el psicoanalista de nuestra Escuela, José María Álvarez.
Este primer volumen está dedicado al libro de Paul Sérieux y Joseph Capgras (1909), Las locuras razonantes. El delirio de interpretación. Dedicado a glosar tanto el primer número de esta recién nacida Biblioteca como a la tarea intelectual de los responsables de la misma se dedicó la intervención del conferenciante invitado, el Prof. Dr. Rafael Huertas García-Alejo, investigador del Instituto de Historia de la Ciencia del CSIC.
En la Presentación del libro se destaca: «Por muchas razones, esta monografía constituye uno de los grandes hitos de la psicopatológica psiquiátrica(…). La obra está dedicada a los interpretadores puros, es decir, a esos sujetos que, sin oír visiones ni oír voces, desvarían pero a la vez manifiestan una extraña articulación entre la locura y la razón que les hace merecedores del calificativo de locos razonantes(…) Al analizar esta monografía de Sérieux y Capgras desde una perspectiva historiográfica se advierte, antes que nada, el ámbito problemático en el que se sitúa: las relaciones entre la locura y la razón.»
viernes, 26 de mayo de 2017
Las Voces de la Locura
SINOPSIS
Este libro habla por sí mismo de un largo trabajo, de intereses compartidos y de dos estilos diferentes. Después de casi tres décadas de colaboración, llama la atención que sigamos dando vueltas a las mismas cuestiones sobre la condición humana y la psicopatología. Una de ellas, las relaciones del lenguaje y la locura, da pie a esta obra. Han pasado unos cuantos años desde las primeras publicaciones sobre el automatismo mental, las voces y la xenopatía: el polo esquizofrénico de la psicosis. El inicial interés por las relaciones del lenguaje y la locura se ha desplazado, de forma paulatina, hacia los vínculos entre la psicopatología y la historia de la subjetividad, y de allí, a la constitución xenopática del sujeto, esto es, al lenguaje como morada en la que habitamos e ingrediente que nos constituye. Lejos de darnos por satisfechos, nos pareció que avanzábamos un paso más en nuestro plan cuando añadíamos al análisis psicopatológico de las alucinaciones verbales o voces la perspectiva de la historia de la subjetividad. El caso es que concluimos, de forma provisional, que las voces propiamente psicóticas constituyen una manifestación exclusiva de la Modernidad, incluso que resulta difícil concebirlas en otro tipo de subjetividades anteriores. A sabiendas de que no se trataba más que de una hermosa especulación, nos empeñamos en dotarla de argumentos clínicos e históricos. Con la introducción de la perspectiva histórica nos desmarcamos decididamente del modelo biomédico, hegemónico en la actualidad. Esta obra, con propuestas quizás atrevidas, amplía la visión antinaturalista de las enfermedades mentales con la que estamos comprometidos. Con ello, a los enfoques de otros tiempos sobre la función del delirio, los polos de la psicosis, la condición melancólica del ser, la articulación de lo continuo y lo discontinuo, de lo uno y lo múltiple, por mencionar algunos de ellos, añadimos ahora el encuadre de la historia de la subjetividad. Un largo camino cuyo punto de partida es la psicología patológica y se dirige a la general, que transita, por un lado, de lo discontinuo a lo continuo, y por otro, de lo múltiple a lo uno. Y vuelta a empezar, siguiendo un incesante flujo dialéctico. De los últimos movimientos de ese tránsito dejamos aquí constancia.
José María Álvarez (León, 1960) es psicoanalista miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, Doctor en Psicología y Especialista en Psicología Clínica del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Entre sus publicaciones cabe mencionar Estudios sobre la psicosis (Xoroi Edicions, 2013), La invención de la enfermedades mentales (2008, Gredos; 1999, Dorsa) y Fundamentos de psicopatología psicoanalítica (Síntesis, 2005), tratado del que es coautor con R. Esteban y F. Sauvagnat. Vive en Valladolid, donde compagina la asistencia pública y la clínica privada. Como docente, es Coordinador-tutor de Psicología Clínica del H. U. R. H. de Valladolid y formador de residentes PIR y MIR. También es Coordinador del Seminario del Campo Freudiano de Castilla y León. Es uno de los fundadores de la Otra psiquiatría y uno de los tres Alienistas del Pisuerga, con quienes ha editado ocho volúmenes de clásicos de la psicopatología.
Fernando Colina (Valladolid, 1947) es psiquiatra, miembro de la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN)y colaborador del movimiento La Revolución Delirante. Participó en la reforma psiquiátrica de Valladolid, siendo Director del Hospital Psiquiátrico hasta su cierre. En la actualidad ocupa la Jefatura de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Río Hortega. Es autor de Sobre la locura (Cuatro, 2013), Melancolía y paranoia (Síntesis, 2011), De locos, dioses, deseos y costumbres (Pasaje de las letras, 2007), Deseo sobre deseo (Cuatro, 2006), El saber delirante (Síntesis, 2001), Escritos psicóticos (DOR, 1996) y Cinismo, discreción y desconfianza (Junta de Castilla y León, 1991). En colaboración con Mauricio Jalón ha escrito tres libros de entrevistas: Reales e imaginarios. Diálogos (Cuatro, 2010), Los tiempos del presente. Diálogos (Cuatro, 2000) y Pasado y presente. Diálogos (Cuatro,1996).Ha sido Director de la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría y Director de publicaciones de la AEN desde el año 1993 hasta el 2000.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Quiénes son los "Alienistas del Pisuerga"
ALIENISTAS DEL PISUERGA
sábado, 30 de agosto de 2014
La Invención de las Enfermedades Mentales: Jose María Álvarez
El volumen estudia la transformación de "la locura" en "enfermedades mentales" al examinar los resultados de dos siglos de clínica y confrontarlos con la vida del famoso juez Paul Schreber, autor de "Memorias de un neurópata", cuya locura fascinó a Freud o al Nobel Elías Canetti, entre muchos, constituida en paradigma.
El texto nació en 1995 cuando un eminente impulsor de la nueva psiquiatría, Manuel Desviat, hasta hace pocos meses director médico del prestigioso Instituto Psiquiátrico Jose Germain, de Leganés, escuchó a este autor en una conferencia que trató ese asunto y le invitó a dedicarle un monográfico.
Álvarez se puso a la tarea, que duró cuatro años y se completó en 400 páginas. En ellas se interroga, "con miras prácticas", sobre el saber edificado en el terreno de la psicosis y propone centrar la atención en "la experiencia concreta" del loco.
Jose María Álvarez (León 1960), miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (APM) y especialista en Psicología Clínica del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, ciudad en la que ejerce la clínica y la docencia, es autor de otros títulos como "Estudios sobre la psicosis" (2006).
En el periodo transcurrido entre la primera edición y esta segunda, Álvarez recuerda que junto con Fernando Colina, Ramón Esteban, Pepe Eiras y Chus Gómez pusieron "en marcha la Otra psiquiatría", y con Fernando Martín Aduriz, el Espacio del Instituto del Campo Freudiano en Castilla y León.
En el prólogo, Colina llama "inculta" a la psiquiatría que olvida enlazar sus ideas con las nociones que provienen del resto de las ciencias humanas: psicoanálisis, antropología, lingüística, historia, literatura o filosofía.
Y reclama "el hombre de palabra": "la dimensión ética que subyace al pathos humano y que ha sido olvidada por el discurso de las enfermedades mentales".
El psiquiátrico de Leganés, antiguo manicomio Santa Isabel que acogió a poetas como Blas Infante o Leopoldo Panero, ha sido las últimas décadas, bajo la dirección de Manuel Desviat -destituido por el gobierno de la Comunidad después de 30 años al frente-, referencia de la Reforma Psiquiátrica en España y en Latinoamérica.
Y aquella conferencia de 1995 germinó en este libro, que ahora Álvarez ha reescrito en un estilo más claro y añadiéndole extensión, hasta superar 500 páginas en las que intenta articular la clínica tradicional con el psicoanálisis.
En los primeros capítulos analiza las visiones desgranadas por los especialistas sobre la locura maniaco-depresiva, la paranoia, la demencia precoz y la esquizofrenia, para después mostrar cómo la locura de Schreber da al traste con todos los intentos de explicar la enfermedad mental.
El título del ensayo anuncia el contraproducente resultado que ha tenido la sedimentación de esas construcciones culturales, razón por la cual se exhorta a "reanudar el diálogo con el alienado y a pensar de otro modo la locura".
La gran telaraña de su portada ya sugiere lo que acaba por afirmar: "si se quiere revitalizar la investigación psicopatológica, es necesario salirse de los equívocos de la comprensión y dejar de colocarse como garantes de la realidad y de las ideas correctas", o lo que es lo mismo, quitarse telarañas para ver.
Álvarez propone seguir la estela del psicótico, poner los cinco sentidos sobre sus manifestaciones para ver cómo afectan a quien las sufre, qué le aportan esos fenómenos o por qué son esos, precisamente, los que padece.
Su delirio nos enseña que "detrás de esas ideas, tan raras como amadas, alguien bracea para aferrarse a la vida", escribe.
El psicoanalista concluye con una reflexión de Séneca universalmente humana: "Nadie por sí mismo tiene fuerza para salir a flote. Precisa de otro que le alargue la mano, que le empuje hacia afuera".
El texto nació en 1995 cuando un eminente impulsor de la nueva psiquiatría, Manuel Desviat, hasta hace pocos meses director médico del prestigioso Instituto Psiquiátrico Jose Germain, de Leganés, escuchó a este autor en una conferencia que trató ese asunto y le invitó a dedicarle un monográfico.
Álvarez se puso a la tarea, que duró cuatro años y se completó en 400 páginas. En ellas se interroga, "con miras prácticas", sobre el saber edificado en el terreno de la psicosis y propone centrar la atención en "la experiencia concreta" del loco.
Jose María Álvarez (León 1960), miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (APM) y especialista en Psicología Clínica del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, ciudad en la que ejerce la clínica y la docencia, es autor de otros títulos como "Estudios sobre la psicosis" (2006).
En el periodo transcurrido entre la primera edición y esta segunda, Álvarez recuerda que junto con Fernando Colina, Ramón Esteban, Pepe Eiras y Chus Gómez pusieron "en marcha la Otra psiquiatría", y con Fernando Martín Aduriz, el Espacio del Instituto del Campo Freudiano en Castilla y León.
En el prólogo, Colina llama "inculta" a la psiquiatría que olvida enlazar sus ideas con las nociones que provienen del resto de las ciencias humanas: psicoanálisis, antropología, lingüística, historia, literatura o filosofía.
Y reclama "el hombre de palabra": "la dimensión ética que subyace al pathos humano y que ha sido olvidada por el discurso de las enfermedades mentales".
El psiquiátrico de Leganés, antiguo manicomio Santa Isabel que acogió a poetas como Blas Infante o Leopoldo Panero, ha sido las últimas décadas, bajo la dirección de Manuel Desviat -destituido por el gobierno de la Comunidad después de 30 años al frente-, referencia de la Reforma Psiquiátrica en España y en Latinoamérica.
Y aquella conferencia de 1995 germinó en este libro, que ahora Álvarez ha reescrito en un estilo más claro y añadiéndole extensión, hasta superar 500 páginas en las que intenta articular la clínica tradicional con el psicoanálisis.
En los primeros capítulos analiza las visiones desgranadas por los especialistas sobre la locura maniaco-depresiva, la paranoia, la demencia precoz y la esquizofrenia, para después mostrar cómo la locura de Schreber da al traste con todos los intentos de explicar la enfermedad mental.
El título del ensayo anuncia el contraproducente resultado que ha tenido la sedimentación de esas construcciones culturales, razón por la cual se exhorta a "reanudar el diálogo con el alienado y a pensar de otro modo la locura".
La gran telaraña de su portada ya sugiere lo que acaba por afirmar: "si se quiere revitalizar la investigación psicopatológica, es necesario salirse de los equívocos de la comprensión y dejar de colocarse como garantes de la realidad y de las ideas correctas", o lo que es lo mismo, quitarse telarañas para ver.
Álvarez propone seguir la estela del psicótico, poner los cinco sentidos sobre sus manifestaciones para ver cómo afectan a quien las sufre, qué le aportan esos fenómenos o por qué son esos, precisamente, los que padece.
Su delirio nos enseña que "detrás de esas ideas, tan raras como amadas, alguien bracea para aferrarse a la vida", escribe.
El psicoanalista concluye con una reflexión de Séneca universalmente humana: "Nadie por sí mismo tiene fuerza para salir a flote. Precisa de otro que le alargue la mano, que le empuje hacia afuera".
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