La muchacha estaba en la cama mirando el techo oscuro, mientras tanto podía sentir la respiración del muchacho en la puerta contigua. No podía dormirse pero eso le resultaba aquella noche divertido, podía recrear lo que había sido la comida, lo que sería el despertar y poder comprobar como su hermano mayor se afeitaba y el muchacho andaba con el pijama prestado por la casa con plena libertad.
La Princesa no sabía muy bien que pasaba, no entendía como esa apertura se había dado lugar, sólo lo había imaginado y de repente se dio así, era demasiado mágico y eso le confería de poderes especiales, tal y como le gustaba pensar.
El muchacho sólo dormía, nada había en su horizonte, sólo el sueño de la realidad. Pero quedaba mucho por vivir, nadie sabía como sería el despertar, sólo la niña en cuya fantasía estaba la llave de la vigilia. Decidió levantarse y hacer unos garabatos en un papel, le escribió al muchacho una cosa algo niña pero que les traslado porque a mi me conmovió, decía así:
Si pudieras abrir los ojos verías
cuánto te quiero
y despertar
buceando entre nubes de algodón.
viernes, 16 de enero de 2009
Eje II
Voy a hacer un recorrido por el EJE II del DSM. Este eje trata de acercarse a la estructura de personalidad. Cuando una persona tiene un trastorno en este eje II, el diagnóstico en el Eje I viene dado por la estructura. De esta forma se entiende que existe una personalidad de fondo que construye la realidad y reacciona a los estímulos del interior y del exterior en varias vertientes: en el plano somático, control de impulsos, relaciones interpersonales, afectividad y cognición. Allport, define la personalidad del siguiente modo: "Personalidad es la organización dinámica, en el interior del individuo, de los sistemas psicofísicos que determinan su conducta y su pensamiento característicos."
Entender el sistema de evaluación y tratamiento en base a la personalidad supone trabajar con la esencia, según la definición de Allport la personalidad es algo dinámico, esto es vivo, cambiante por transacciones, que es algo interior y no exterior aunque existe relación recíproca, que tiene que ver con lo físico, el sustrato y lo interior, que determina la actitud, los hábitos, la conducta. También se alude al sistema de creencias y pensamientos que tamizan la realidad con el entorno y con el si-mismo.
El eje II es donde se diagnostican estilos y trastornos, rasgos. Configuraciones dinámicas de atributos de la persona en cuanto a su organización perceptiva, cognitiva, volitiva, impulsiva, afectiva y relacional.
Por tanto, trabajar con el Eje II supone entender como una “gestalt” al individuo, apartándonos del diagnóstico en base a los síntomas. Muy apropiado para la medicina orgánica. Por ejemplo, una persona que delira puede entenderse como una descompensación debida a una personalidad con rasgos paranoides, de manera más completa que como un trastorno psicótico. Las personas con trastorno de personalidad tienen un yo débil, en momentos de estrés se descompensan y se da lugar a los trastornos del eje I, por ejemplo una depresión mayor, un trastorno psicosomático, psicótico, adicciones o de ansiedad.
Podemos decir que es una manera de aproximarse a la asistencia PSI de forma interdisciplinar y de manera preventiva. Puesto que podemos atender a una persona con un TLP que está compensada en ese momento tomando un antidepresivo pero nos consta de manera indecible puede virar a un estado hipomaníaco, micropsicosis o síntomas conexos. Eso no debe despistarnos hacia el diagnóstico de bipolaridad, en todo caso podemos acotar mejor la evaluación del sujeto echando mano de los subtipos estudiados en la clínica dentro del TLP. Aquí hay muchas denominaciones.
Una persona con un trastorno de personalidad puede no estar enfermo constantemente pero tiene mayor predisposición para enfermar, Theodore Millon lo explica muy bien en su modelo, según el cual la personalidad funciona como un sistema inmunológico del individuo y la ansiedad podría ser como la tos. Si tratamos sólo la tos podemos equivocarnos porque puede necesitar la persona un tratamiento psicosocial en lo ambiental, siguiendo con el paralelismo dulcificar la relación con su pareja, dicho en el otro lado, abrigarse y dejar de fumar (autolisis). Pero esto sólo es un ejercicio formal para ilustrar de manera somera. Podemos hablar de manera más prosaica, para que tratar farmacológicamente con un antidepresivo si luego va a girar a la manía. Es más pertinente un estabilizador del estado de ánimo.
Las historias de las personas con patología en el Eje II incluye más demandas de ayuda, más síntomas, desde hace más tiempo. Están más instalados en la situación problema que las patologías del Eje I. De forma esquemática podemos entender la patología del eje I de forma reactiva y la del eje II de manera más endógena. Aunque esto último es un poco atrevido.
Decía en otro momento que la patología del Eje II supone pensar desde el individuo que tiene los síntomas así como el eje I implica pensar los síntomas que tiene el individuo. Lo interesante es pensar en la persona, portadora de síntomas pero que, para desazón de los más resistidos no resulta suficiente para entender lo que sucede.
Hasta aquí esta breve reflexión.
Entender el sistema de evaluación y tratamiento en base a la personalidad supone trabajar con la esencia, según la definición de Allport la personalidad es algo dinámico, esto es vivo, cambiante por transacciones, que es algo interior y no exterior aunque existe relación recíproca, que tiene que ver con lo físico, el sustrato y lo interior, que determina la actitud, los hábitos, la conducta. También se alude al sistema de creencias y pensamientos que tamizan la realidad con el entorno y con el si-mismo.
El eje II es donde se diagnostican estilos y trastornos, rasgos. Configuraciones dinámicas de atributos de la persona en cuanto a su organización perceptiva, cognitiva, volitiva, impulsiva, afectiva y relacional.
Por tanto, trabajar con el Eje II supone entender como una “gestalt” al individuo, apartándonos del diagnóstico en base a los síntomas. Muy apropiado para la medicina orgánica. Por ejemplo, una persona que delira puede entenderse como una descompensación debida a una personalidad con rasgos paranoides, de manera más completa que como un trastorno psicótico. Las personas con trastorno de personalidad tienen un yo débil, en momentos de estrés se descompensan y se da lugar a los trastornos del eje I, por ejemplo una depresión mayor, un trastorno psicosomático, psicótico, adicciones o de ansiedad.
Podemos decir que es una manera de aproximarse a la asistencia PSI de forma interdisciplinar y de manera preventiva. Puesto que podemos atender a una persona con un TLP que está compensada en ese momento tomando un antidepresivo pero nos consta de manera indecible puede virar a un estado hipomaníaco, micropsicosis o síntomas conexos. Eso no debe despistarnos hacia el diagnóstico de bipolaridad, en todo caso podemos acotar mejor la evaluación del sujeto echando mano de los subtipos estudiados en la clínica dentro del TLP. Aquí hay muchas denominaciones.
Una persona con un trastorno de personalidad puede no estar enfermo constantemente pero tiene mayor predisposición para enfermar, Theodore Millon lo explica muy bien en su modelo, según el cual la personalidad funciona como un sistema inmunológico del individuo y la ansiedad podría ser como la tos. Si tratamos sólo la tos podemos equivocarnos porque puede necesitar la persona un tratamiento psicosocial en lo ambiental, siguiendo con el paralelismo dulcificar la relación con su pareja, dicho en el otro lado, abrigarse y dejar de fumar (autolisis). Pero esto sólo es un ejercicio formal para ilustrar de manera somera. Podemos hablar de manera más prosaica, para que tratar farmacológicamente con un antidepresivo si luego va a girar a la manía. Es más pertinente un estabilizador del estado de ánimo.
Las historias de las personas con patología en el Eje II incluye más demandas de ayuda, más síntomas, desde hace más tiempo. Están más instalados en la situación problema que las patologías del Eje I. De forma esquemática podemos entender la patología del eje I de forma reactiva y la del eje II de manera más endógena. Aunque esto último es un poco atrevido.
Decía en otro momento que la patología del Eje II supone pensar desde el individuo que tiene los síntomas así como el eje I implica pensar los síntomas que tiene el individuo. Lo interesante es pensar en la persona, portadora de síntomas pero que, para desazón de los más resistidos no resulta suficiente para entender lo que sucede.
Hasta aquí esta breve reflexión.
Pensando en voz alta sobre lo irremediable
Ando pensando en la muerte. No como algo que resulta irremediablemente posible sino que lo mantengo con la distancia de la despreocupación propia de la ingenuidad.
Alguien me hablaba del alma, dice el filósofo que el cerebro es el asiento del alma. Sin embargo pensaba(mos) en esa abuela enferma de Alzheimer cuyo cuerpo está deteriorado no así su alma o su corazón que irradia energía a los ojos y a los músculos faciales cuando la sobrina le dice que su hija, en funciones de madre, le quiere.
Hay vida dentro de ella, aunque existan ovillos neurofibrilares y otros signos clínicos patognomónicos propios de la enfermedad. Resulta algo demencial que se escriba más y se conozca lo que de muerta hay en esa persona en contra de lo que lo que permanece vida, tal vez según muera.
Si la vida es una construcción mental acotada por la biología, quién nos dice que morimos para otro, es el recuerdo y la pérdida de ese objeto interno lo que se pierde no así la huella grabada por el fuego de la emoción, que siempre permanece. Por lo que en un plano cultural, la muerte no existe, ahora entiendo a Kúbler-Rosss un poco mejor.
Decir que se puede estar muerto en vida, todo depende de la imaginación, que tiene la misma raíz que imagen. Esa imagen mental es generada por nosotros por los designios de los sentimientos, esto depende también de los otros. ¿Nos vamos entendiendo?
Alguien me hablaba del alma, dice el filósofo que el cerebro es el asiento del alma. Sin embargo pensaba(mos) en esa abuela enferma de Alzheimer cuyo cuerpo está deteriorado no así su alma o su corazón que irradia energía a los ojos y a los músculos faciales cuando la sobrina le dice que su hija, en funciones de madre, le quiere.
Hay vida dentro de ella, aunque existan ovillos neurofibrilares y otros signos clínicos patognomónicos propios de la enfermedad. Resulta algo demencial que se escriba más y se conozca lo que de muerta hay en esa persona en contra de lo que lo que permanece vida, tal vez según muera.
Si la vida es una construcción mental acotada por la biología, quién nos dice que morimos para otro, es el recuerdo y la pérdida de ese objeto interno lo que se pierde no así la huella grabada por el fuego de la emoción, que siempre permanece. Por lo que en un plano cultural, la muerte no existe, ahora entiendo a Kúbler-Rosss un poco mejor.
Decir que se puede estar muerto en vida, todo depende de la imaginación, que tiene la misma raíz que imagen. Esa imagen mental es generada por nosotros por los designios de los sentimientos, esto depende también de los otros. ¿Nos vamos entendiendo?
miércoles, 14 de enero de 2009
"Bajarse a alpha", ¡qué raro y emocionante suena!

Miren ustedes que me veo envuelto como todos nosotros en el yo-piel, sin embargo existen otras personas que se encierran voluntariamente en los designios de su mundo interno. Hoy una persona me hablaba de “bajarse a alpha”. Muy interesante la idea, como base tiene correlatos con la psicología científica sin embargo tiene un aire más que transpersonal, lindando lo esotérico. Debe ser algo de la Programación Neurolingüística (PNL).
Las ondas cerebrales durante el sueño son las alpha. Bajarse a alpha supone el conectarse, tal y como me lo han explicado, con conectarse con el mundo interno y tener experiencias transpersonales, extracorpóreas, lo que puede fácilmente para el pedante analista ser tildado de “proyección de deseos” o alucinaciones, recuerdo aquí las referencias de Elisabeth Kübler-Ross en sus libros.
Pues bien, se trata de bajarse a alpha, y he entendido alpha como el lugar imaginario donde reside nuestra fantasía y en ese rico y fértil mundo se puede construir una copia de la realidad externa que sirva para entender lo de fuera, el mundo externo.
Se trata de conectarse con la realidad psíquica, el mundo tal y como lo vivimos, tal y como es para nosotros, independientemente de cómo sea de manera consensuada.
Bajarse a alpha supone un ejercicio de introspección en la que se circula entre la fantasía y la realidad, sería una transición por el yo----no-yo.
Interesante también lo de generar un autoasistente, esto es, una persona imaginaria que presta ayuda y clarividencia, que se le puede poner nombre. Esta persona brinda ayuda y en definitiva esa función antropomórfica viene generada por la propia fantasía. Entiendo aquí fantasía como distinta de fantaseo. Cito unas palabras de R. Jarast del libro "Objeto Transicional y Yo-Piel"; capítulo 4:
“Se diferencia `fantasía´ de `fantaseo´. Mientras que la fantasía es un estado integrado que enriquece la vida psíquica, se conecta con la realidad y a la vez con los objetos y deseos del mundo interno, el fantaseo es un estado disociado que empobrece la vida y está desconectado de la realidad”. Añadiría que el fantaseo (phantasying) consiste en proyectar deseos e ilusiones, así como alucinar. Esto supone cierto grado de distorsión de la realidad. Mientras que el sentido de la realidad permanece intacto en la fantasy (fantasía), no es así en el phantasying (fantaseo).
Bajarse a alpha tal y como me comentaban me recuerda a lo que dice Norberto Levy en un librito que empecé a leer en la montaña, al Sol. Es un libro que iba con una revista, a veces incluso esos libros traen cosas útiles, ahora me doy cuenta.
Es un libro de un médico argentino titulado "El Asistente Interior" y trata de generar un “autoasistente” que brinde apoyo a la parte disociada y repudiada del self. Podemos explicarlo de ese modo. Ese asistente, en la viñeta de arriba tenía nombre y además era capaz de explicar aspectos de la realidad, por tanto la persona recurre al mundo imaginario, apela a su fantasía para explicar la realidad, estamos en un territorio escurridizo. Suena enajenante para quien no transite por el mundo psi, y también así suena pseudopsicótico.
Bajarse a alpha supone conectar con el mundo interno y escuchar eso en un momento histórico de apremios temporales e inversiones en coches caros y apartamentos en la playa supone cierto alivio de la esperanza. Aunque, insisto suena algo loco. A mí me parece hermosa la idea aunque entiendo que no hay que tener un estado alterado para acceder al mundo interno aunque el sueño cancele la censura y la represión facilitando el acceso a estratos inferiores de la conciencia, llámese el inconsciente.
Supone una especie de sueño despierto.
Por otro lado me hablaban de energías, esto ya no lo puedo entender con tanta claridad pero puedo inferir que se trata de un sentimiento oceánico de completud, de pertenencia y de sosiego que se expande por el yo, atravesando el yo-piel.
martes, 13 de enero de 2009
Entrevista a Melanie Klein
SI YO FUERA USTED: ENTREVISTA A MELANIE KLEIN
HERNAN SOLIS
(Publicado en Cuadernos del Area Clínica Num. 8, Agosto 1989, Monterrey, Mexico.)
Ya cerca de los ochenta años de vida, Melanie Klein, hubo de afrontar la última de sus muertes. Lejana la nativa Viena; disminuida su capacidad creadora; perdida para siempre la hermosura otrora envidiada; fallecidos algunos seres queridos, ausente el afán de seguir, así llegó su noche eterna. A ella no le sorprendió la muerte, ambos se andaban buscando. Murió hace veinticinco anos en septiembre 22 de 1960...
- Estoy cansada Dr. Solís, muy cansada, físicamente quebrantada. No debería haber aceptado esta plática. Creo que me venció la vanidad femenina, no es común que desde los Estados Unidos un joven psiquiatra solicite una entrevista conmigo... . A propósito, ¿Cuantos años tiene usted?
- Veintiséis.
- Me lo imagine. La misma edad en Hans en 1933. ¡No me diga que usted nació ese año!
- Lo siento, señora Klein. El año en que murió su hijo Hans, fue el de mi nacimiento.
- Los recuerdos, Dr. Solís, cuando se tornan persecutorios dejan de ser nostalgia y adquieren un tono melancólico. En este momento vino a mi memoria el sueño de mis duelos: veo dos personas, una madre y un hijo, ella viste de negro, sé que el hijo ha muerto o está por morir. Esto no me aflige, pero siento algo de hostilidad frente a los dos. ¿Identificó el sueño Dr. Solís?
- Si, tratase de un sueño PRINCEPS. Autobiográfico. Aparece en "El duelo y su relación con los estados maníaco depresivos". También ahí su interpretación y la voz del poeta: "La naturaleza se conduele con el que está de duelo".
- Se agradece Joven... De mi se ha dicho que soy intolerante, temeraria, vehemente, agresiva, demandante, ambiciosa, injusta, cruel y sobretodo cáustica. Sin embargo, en el fondo solo he sido una mujer con muchos duelos, que a veces no he podido llorar. Tenía cinco años cuando murió mi hermana Sidonie de escrofulosis, a los dieciocho perdí a mi padre; a los veinte murió mi hermano Emmanuel, de una cardiopatía reumática. El era un poeta que estudiaba medicina, yo lo adoraba. Contaba al morir 25 años casi la edad de mi hijo Hans al ocurrir aquel horrible accidente alpino. El sueño -usted 1o leyó- habla de esas dos muertes. Pero hubo todavía otros duelos: mi divorcio, mas adelante la separación del único hombre a quien verdaderamente amé. Y lo de Abraham, llevaba catorce meses de análisis con él cuando falleció, y el rechazo sistemático de Freud, y la muerte de Susan Isaacs. La ruptura violenta con mi hija Melitta también me conmovió tanto como la disputa personal con Paula Heimann y el ocaso de Jones. Ultimamente me deprimí bastante ante el deceso de mi secretaria y amiga íntima de mucho tiempo, Lola Brook. ¡Ah!, sabía usted doctor, que algunos dicen que he sido una "polimorfa-perversa-sexual". Además de alcohólica. ¿No lo ha oído?
- Señora. Aquel que tenga la lengua larga debe tener la cola corta, por cierto, anoche escuché una anécdota acerca de un vinicultor francés, quien de visita aquí en Londres, preguntó por usted, a un psicoanalista. Su colega, curioso en demasía indagó el motivo y para su gran sorpresa escuchó que en cierta región vinícola de Francia se menciona su nombre como la única dama triunfadora en un certamen de catadores de vino.
- Si es verdad, ese don lo heredé de mí admirado padre y a mucha honra. Soy arrojada, podría decirse que valiente, penso, siento y actúo desde las tripas. Tengo "guts", aunque algunos despectivamente me apoden "La tripera", pero hablemos de otras cosas, por ejemplo: ¿A que se debe que un residente de psiquiatría se interese por una vieja dama?
- Las razones son varias, Mrs. Klein; una, he leído todo lo que usted ha publicado, otra que ahora mi primer analista en México se analiza y supervisa con dos "Kleinianos".
- ¡Kleinianos! ¿Dónde se formaron?
- En Buenos Aires, Argentina.
- ¡Ah! Yo tengo grandes amigos ahí: Emilio Rodrigué, Arminda Aberastury, Pichon-Rivière, Marie Langer. Los Baranger, Grinberg... Todo ello evoca, grandes momentos pasados. Nostalgia por Viena, ("Bello es danzar al son de los violines"), Budapest, ahí me analicé varios años con Ferenczi, después Berlín y Abraham.
- Perdón, Señora. Balint comentaba anoche, que en el Círculo Psicoanalítico de Berlín, usted era conocida como "The black beauty".
- ¡Ay! Michael, mi hermano analítico. El es así. ¿No escuchó Dr. Solís, que en todos los Congresos desde 1919 hasta el año pasado en Copenhagen, leí algún trabajo y siempre, siempre, puse más cuidado a mi sombrero que al artículo? Bueno, debo admitirlo, he sido una mujer apasionada. ¡Ah! Ya van a ser las cinco. ¿Aceptaría joven una invitación?
- Acepto. Señora...
Melanie Klein, en aquel verano de 1960, seguiría sintiéndose mal. Totalmente agotada. Un médico erróneamente diagnosticaría su estado, atribuyéndolo al demasiado esfuerzo, en una persona de tal edad; recomendó descanso. Ella, decidió entonces, ir a Suiza, acompañada de su nieto preferido Michael -hijo de Eric- y visitar a Esther Bick, (quien heredó su diván analítico); empero, Mrs. Klein, continuó cada vez peor, finalmente, presentó una hemorragia severa. De regreso a Londres, un cáncer operable fue diagnosticado y se le internó en el Hospital Universitario... . Lo que siguió después ni vi, ni decir quiero por el momento... .
- Dr. Solís, fue un placer tomar el té con usted y volver a ver esas fotografías familiares. Creo que se impresionó con la belleza de mi madre, ella si era "The black beauty", amen de inteligente y arrojada. Siempre la sentí muy cerca. A mi padre lo admiré bastante: su independencia de criterio, su cultura. El hablaba diez idiomas.
- Independencia de criterio. ¿En que sentido Mrs. Klein?
- Mi padre, Moriz Reizes por decreto familiar debía ser rabino y casarse con una muchacha a quién ni tan siquiera conocía. Acató lo segundo, mas no lo primero: estudió medicina. Posteriormente se divorció y a los 44 años se casó, felizmente enamorado de Libusa Deutsch, mi madre, quien tenía veinticinco años... Fuimos cuatro, yo la menor. Dos, -lo mencioné antes-, dos murieron. La mayor (Emily), fue desde mi niñez la gran rival. Siempre he necesitado de una enemiga... El centro de la familia era mamá. En mas de un sentido fuimos un matriarcado, hasta que me casé.
- ¿No vendrá de ahí, Mrs. Klein, su interés por la ORESTIADA de Esquilo?
- Dr. Solís, me di cuenta que usted ojeaba esa primera versión. Por eso le traje conmigo, junto con la traducción de Murray. Pienso presentar este ensayo el próximo año en Edimburg.
- Mrs. Klein, tengo entendido que usted ha sido una persona de vanguardia, liberal, sin prejuicios.
- Lo debo a mis padres.
- Se le señala, además. Como atea.
- Bueno, he pedido enérgicamente, que al morir no se realice ningún acto religioso... . Por lo demás, no tengo de que arrepentirme, excepción quizá, de no haber continuado mis estudios de medicina. Dejé todo ello, pues mi apasionamiento juvenil me llevó al matrimonio con Arthur Stephen Klein, amigo íntimo de mi fallecido hermano Emmanuel... . Pero, no sé, aún sigo pensando en la ORESTIADA y su relación con mi ideología personal.
- ¿Tiene usted Dr. Solís, alguna idea al respecto?
- Leía, recientemente, Mrs. Klein, "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado", y en uno de los prefacios, Engels habla del "Derecho materno" de Bachofen, apuntando que dicho autor interpretó la ORESTIADA de Esquilo como un cuadro dramático de la lucha entre el derecho materno agonizante y el derecho paterno. Páginas adelante, Engels agrega: el derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. Creo, Mrs. Klein, que los helenos eran misoginos, pero Esquilo, los superaba.
- Bueno Dr. So1ís, en mi trabajo el "Rey de Reyes" Agamemnón, simboliza a la arrogancia, al hombre usador de mujeres, aunque en esto último no se queda atrás Apolo. Fíjese lo que aquí dice, en pluma del misógino Esquilo: "No es la madre la que engendra al niño que da al mundo: nodriza solamente es la que recibe y nutre el germen que en ella se siembra. Es el padre el que engendra al fecundarla. Ella es una extraña que recibe el don que se conserva, a no ser que los dioses fallen lo contrario".
- Mrs. Klein, en el Olimpo griego la ley era muy clara: "Malo es matar a un padre, a la madre no tanto", "¿No fui yo acaso - Apolo se dirige a Orestes - el que convenció de que tenías que matar a tu madre?".
- Hay otro pasaje, Dr. Solís, bastante ilustrativo. Es Apolo quien se queja: "Allá donde se mata en flor la semilla viril de varones, en las entrañas negras de las hembras; allá no se emascula y se mutila"... ¡Que misoginia tan barbara joven! Ahora entiendo por que sentía incompleto el artículo y empatizaba en veces con las Erineas clamando justicia.
- En efecto, Mrs. Klein, fue una larga cadena de infortunios para el gineceo: Agamemnón sacrificó a su hija Ifigenia. Clitemnestra mata a Agamemnón, Orestes a ella, en fin. ¡Ah!. También muere Casandra. En resumén: Venganza y muerte de las mujeres.
- Lea aquí, Dr. Solís, lo que las Furias reclaman a Apolo: "Y tu, dios Mozo, ¿así pisoteas, altanero, a estas ancianas deidades".
- Perdón, Señora, pero me siento aludido.
- ¡Oh! deje el análisis para otra ocasión Dr. Solís y escuche lo que subrayé en esta bella traducción de Murray, dice así: "Tengo que declararlo ... ¡La madre que yo tuve me es odiosa!". Si joven, ahí se dramatizó el matricidio histórico y psicológico.
- Creo que es parlamento de Electra, Mrs. Klein.
- Si, es Electra...
- Se quedó usted callada, Señora, pensativa.
- Pensaba en Melitta, mi hija, y en Palas Atenea. Escuchemos como Apolo define a esa última; "Un padre puede engendrar sin madre. Aquí está Atenea, hija de Zeus Olimpico: Nunca fue nutrida en la noche obscura de un seno maternal y no hay una diosa que pueda producir brote más hermoso y perfecto que ella".
- Casi al final de la Trilogía, Señora, Atenea concede el sufragio exculpador de Orestes y en seguida deifíca al androceo. Estas son sus palabras: "Yo no tuve madre que al mundo me diera. Estoy en favor del varón, ¿qué me importa el himeneo? Al varón patrocino, Es el padre quién triunfa. ¿Una mujer...? Y, ¿Qué es una mujer?
- ¿Si, qué es una mujer, Dr. Solís? Ese fue un enigma que Esquilo no descifro, mucho menos Freud. La envidia, como el inconsciente, es atemporal. No fue ajena, ni ayer ni hoy, a los dioses helenos, ni a mortal alguno. Aquí, en el Olimpo de Londres, nuestro Esquilo ha sido Glover. Edward Glover. ¿Sabe como me nombra? "La matriarca". El representa al poder médico; arguye que todo psicoanalista debe ser primero psiquiatra; únicos verdaderamente equipados para tratar enfermos, sobre todo psicóticos.
- ¿Y, que otras diferencias los separan Mrs. Klein?
- Muchas: él se analizó con Abraham; nunca pudo soportar los elogios públicos que Karl me brindó. Agregue a eso lo de Ferenczi y Jones.
- ¿O sea?
- Bueno, yo desde los años veinte ya era cálidamente valorada por los tres mosqueteros de Freud: Abraham, Jones (analicé a sus hijos) y Ferenczi. Yo una mujer quien además no tenia título de médico.
- Mrs. Klein, me imagino que a la vez tendrían divergencias teórico-clínicas.
- ¿Con él o con Freud?
- ...
- Si, Dr. Solís las hubo. Freud nunca me reconoció. Mencionó mi nombre sólo en cuatro ocasiones: en relación al análisis de niños, fantasía inconsciente, super-yo temprano y sexualidad femenina. Sobre la mujer siempre estuvimos en desacuerdo. Adicione a eso lo de Anna; él se quejaba con Jones, que yo atacaba crudamente a su hija favorita.
- ¿Y?
- Jones me ayudaba, -él se analizó con Ferenczi- sugirió reiteradamente que no fuera yo tan agresiva. Pero, Dr. Solís, quién me puede quitar a mi lo apasionada... Me adjudicaron también otras cosas ..., como le diría joven..., de carácter doméstico..., es decir..., bueno..., que seduje a Walter..., el marido de mi hija... En realidad, el único triángulo que existió fue el de Melitta, su analista Edward Glover y yo.
- ¡Otra vez Glover, Mrs. Klein.
- Si, esto amerita término, mas no sin antes contarle brevemente la clase de basura que se manejó en el Londres de aquellos tiempos. Que si yo había dicho que no debía haber analistas hombres, solo mujeres; que porque no amamanté a mis hijos; que si yo me mofaba de Glover, porque su única hija era retrasada mental; que si para mi, Anna Freud era todavía una maestrita de "Kindergarden", solterona, que si "Los mecanismos de defensa" los escribio su papá. Total, Glover Esquilo, pidió la cabeza de Susan Isaacs y la mía; exigió la expulsión nuestra acusándonos de mesiánicas antifreudianas. Empezó la guerra de los sexos, las mujeres hablamos fuerte, abierto, con "guts". La cabeza que cayó, fue la de Glover. Ahora más, si quiere ver los ataques conceptuales que me hizo le recomiendo lea el volumen primero del "Psychoanalytic Study of the Child"... . Bueno, eso es todo, me siento cansada, muy cansada..., y sola, y triste, ya nunca más compraré un sombrero verde...
En su último verano, Melanie Klein tenía tres pacientes en análisis, algunos supervisados, enseñaba en el Instituto, conducía seminarios privados y escribía: "Narrative of a Child Psychoanalysis". Antes de la operación, dejó instrucciones a los analizandos y sugirió sobre sus publicaciones. Entró y salió del quirófano con entereza. Días después, una embolia pulmonar c1ausuró su vida.
- A lo largo de la existencia, Dr. Solís, el miedo a morir desempeña un papel importante en el sentimiento de soledad, pues ahí fenece toda esperanza, el encanto se pierde por completo. La muerte, joven, es la soledad más grande.., así lo siento..., yo ya estoy sola..., no me había dado cuenta..., no lo sabía..., yo ya estoy muerta..
Terminemos: fue mediante varios sueños personales, como comprendí, uno de los motivos para escribir este artículo. Me parece razón suficiente: sucede que mi madre recibe atención médica y se acerca ya a los ochenta años.
Lo escrito en este trabajo es cierto, (se los asegura Fantaseo). Espero, si alguien aun duda y cuestiona, Realisto amablemente contestará con el verbo del poeta, a quién cita por cierto de memoria:
"Se miente más de la cuenta,
por falta de fantasía
también la verdad se inventa..."
BIBLIOGRAFIA
1.- Baranger, W. POSICION Y OBJETO EN LA OBRA DE MELANIE KLEIN. Ediciones Kargiernan. Bs. As. 1971.
2.- Engels, F. "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado"., OBRAS ESCOGIDAS. Editorial Progreso, Moscu. Tomo III. 1974.
3.- Esquilo. LAS SIETE TRAGEDIAS. Editorial Porrua, México, D.F.
4.- Etchegoyen, R.H. "Biografía breve de Melanie Klein" (1882 - 1960). PSICOANALISIS. APDEBA, Buenos Aires. Vol. III. No. 2-3, 1981.
5.- Freud, S. "Indexes and bibliographies". THE STANDARD EDITTON. .The Hogarth Press, London. 1974.
6.- Garibay, K.A.M. "Introducción". LAS SIETE TRAGEDIAS DE Esquilo. Op. cit.
7.- Glover, E. "Psychoanalysis In England". PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Basic Books, N.Y. 1966.
8.- Glover, E. "Examination of the Klein system of child psychology". THE PSYCHOANALYTIC STUDY OF THE CHILD. International Universities Prees, N.Y. Vol. I. 1945.
9.- Jones, E. THE LIFE AND WORK OF SIGMUND FREUD. Basic Books, N.Y. 1957. Hay edicion en castellano, Ediciones Hormé.
10.- Jones, E. "Introductory notes to previous editiones of Melanie K1ein's works". ENVY AND GRATITUDE AND OTHERS WORKS (1946 - 1963). Delacorte Press - Seymour Laurence. U.S.A. 1975.
11.- Klein, M. "Mourning and its relation to manicdepressive states". (1940). LOVE, GUILT AND REPARATION AND OTHER WORKS 1921 - 1945. Delacorte Press Seymour Laurence. U.S.A. 1975.
12.- Klein, M. "Some reflections on THE ORESTIA" (1963) ENVY AND GRATITUDE AND OTHER WORKS 1946-1963. Delacorte Press - Seyrnour Laurence. U.S.A. 1975.
L3.- Klein. M. "Envy and gratitude" (1957). ENVY AND GRATITUDE. Op. cit.
14.- Klein, M. "On the sense of lone1iness". (1963) ENVY AND GRATITUDE. Op. cit.
15.- Lindon. J.A. "MELANIE KLEIN 1882-1960. Her view of unconscions" 'PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Op. Cit.
16.- Money-Kyrle. R.E. "BRITISCH PSYCHOANALYTIC SCHOOLS. A. the Kleinain School" AMERICAN HAND BOOK OF PSYCHIATRY. Second edition. Basic Books N.Y. Vol. I.
17.- Money-Kyrle, R.E. "Introductlon" a LOVE, GUILT ... Op. cit.
18.- Roazen, P. FREUD AND HIS FOLLOWERS. Alfred A. Knopf. N.Y. 1976.
19.- Segal, H. KLEIN. Fontana - Collins. London, 1979.
20.- Wahl, CH. W. "EDWARD GLOVER. Theory of technique". PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Op. cit.
HERNAN SOLIS
(Publicado en Cuadernos del Area Clínica Num. 8, Agosto 1989, Monterrey, Mexico.)
Ya cerca de los ochenta años de vida, Melanie Klein, hubo de afrontar la última de sus muertes. Lejana la nativa Viena; disminuida su capacidad creadora; perdida para siempre la hermosura otrora envidiada; fallecidos algunos seres queridos, ausente el afán de seguir, así llegó su noche eterna. A ella no le sorprendió la muerte, ambos se andaban buscando. Murió hace veinticinco anos en septiembre 22 de 1960...
- Estoy cansada Dr. Solís, muy cansada, físicamente quebrantada. No debería haber aceptado esta plática. Creo que me venció la vanidad femenina, no es común que desde los Estados Unidos un joven psiquiatra solicite una entrevista conmigo... . A propósito, ¿Cuantos años tiene usted?
- Veintiséis.
- Me lo imagine. La misma edad en Hans en 1933. ¡No me diga que usted nació ese año!
- Lo siento, señora Klein. El año en que murió su hijo Hans, fue el de mi nacimiento.
- Los recuerdos, Dr. Solís, cuando se tornan persecutorios dejan de ser nostalgia y adquieren un tono melancólico. En este momento vino a mi memoria el sueño de mis duelos: veo dos personas, una madre y un hijo, ella viste de negro, sé que el hijo ha muerto o está por morir. Esto no me aflige, pero siento algo de hostilidad frente a los dos. ¿Identificó el sueño Dr. Solís?
- Si, tratase de un sueño PRINCEPS. Autobiográfico. Aparece en "El duelo y su relación con los estados maníaco depresivos". También ahí su interpretación y la voz del poeta: "La naturaleza se conduele con el que está de duelo".
- Se agradece Joven... De mi se ha dicho que soy intolerante, temeraria, vehemente, agresiva, demandante, ambiciosa, injusta, cruel y sobretodo cáustica. Sin embargo, en el fondo solo he sido una mujer con muchos duelos, que a veces no he podido llorar. Tenía cinco años cuando murió mi hermana Sidonie de escrofulosis, a los dieciocho perdí a mi padre; a los veinte murió mi hermano Emmanuel, de una cardiopatía reumática. El era un poeta que estudiaba medicina, yo lo adoraba. Contaba al morir 25 años casi la edad de mi hijo Hans al ocurrir aquel horrible accidente alpino. El sueño -usted 1o leyó- habla de esas dos muertes. Pero hubo todavía otros duelos: mi divorcio, mas adelante la separación del único hombre a quien verdaderamente amé. Y lo de Abraham, llevaba catorce meses de análisis con él cuando falleció, y el rechazo sistemático de Freud, y la muerte de Susan Isaacs. La ruptura violenta con mi hija Melitta también me conmovió tanto como la disputa personal con Paula Heimann y el ocaso de Jones. Ultimamente me deprimí bastante ante el deceso de mi secretaria y amiga íntima de mucho tiempo, Lola Brook. ¡Ah!, sabía usted doctor, que algunos dicen que he sido una "polimorfa-perversa-sexual". Además de alcohólica. ¿No lo ha oído?
- Señora. Aquel que tenga la lengua larga debe tener la cola corta, por cierto, anoche escuché una anécdota acerca de un vinicultor francés, quien de visita aquí en Londres, preguntó por usted, a un psicoanalista. Su colega, curioso en demasía indagó el motivo y para su gran sorpresa escuchó que en cierta región vinícola de Francia se menciona su nombre como la única dama triunfadora en un certamen de catadores de vino.
- Si es verdad, ese don lo heredé de mí admirado padre y a mucha honra. Soy arrojada, podría decirse que valiente, penso, siento y actúo desde las tripas. Tengo "guts", aunque algunos despectivamente me apoden "La tripera", pero hablemos de otras cosas, por ejemplo: ¿A que se debe que un residente de psiquiatría se interese por una vieja dama?
- Las razones son varias, Mrs. Klein; una, he leído todo lo que usted ha publicado, otra que ahora mi primer analista en México se analiza y supervisa con dos "Kleinianos".
- ¡Kleinianos! ¿Dónde se formaron?
- En Buenos Aires, Argentina.
- ¡Ah! Yo tengo grandes amigos ahí: Emilio Rodrigué, Arminda Aberastury, Pichon-Rivière, Marie Langer. Los Baranger, Grinberg... Todo ello evoca, grandes momentos pasados. Nostalgia por Viena, ("Bello es danzar al son de los violines"), Budapest, ahí me analicé varios años con Ferenczi, después Berlín y Abraham.
- Perdón, Señora. Balint comentaba anoche, que en el Círculo Psicoanalítico de Berlín, usted era conocida como "The black beauty".
- ¡Ay! Michael, mi hermano analítico. El es así. ¿No escuchó Dr. Solís, que en todos los Congresos desde 1919 hasta el año pasado en Copenhagen, leí algún trabajo y siempre, siempre, puse más cuidado a mi sombrero que al artículo? Bueno, debo admitirlo, he sido una mujer apasionada. ¡Ah! Ya van a ser las cinco. ¿Aceptaría joven una invitación?
- Acepto. Señora...
Melanie Klein, en aquel verano de 1960, seguiría sintiéndose mal. Totalmente agotada. Un médico erróneamente diagnosticaría su estado, atribuyéndolo al demasiado esfuerzo, en una persona de tal edad; recomendó descanso. Ella, decidió entonces, ir a Suiza, acompañada de su nieto preferido Michael -hijo de Eric- y visitar a Esther Bick, (quien heredó su diván analítico); empero, Mrs. Klein, continuó cada vez peor, finalmente, presentó una hemorragia severa. De regreso a Londres, un cáncer operable fue diagnosticado y se le internó en el Hospital Universitario... . Lo que siguió después ni vi, ni decir quiero por el momento... .
- Dr. Solís, fue un placer tomar el té con usted y volver a ver esas fotografías familiares. Creo que se impresionó con la belleza de mi madre, ella si era "The black beauty", amen de inteligente y arrojada. Siempre la sentí muy cerca. A mi padre lo admiré bastante: su independencia de criterio, su cultura. El hablaba diez idiomas.
- Independencia de criterio. ¿En que sentido Mrs. Klein?
- Mi padre, Moriz Reizes por decreto familiar debía ser rabino y casarse con una muchacha a quién ni tan siquiera conocía. Acató lo segundo, mas no lo primero: estudió medicina. Posteriormente se divorció y a los 44 años se casó, felizmente enamorado de Libusa Deutsch, mi madre, quien tenía veinticinco años... Fuimos cuatro, yo la menor. Dos, -lo mencioné antes-, dos murieron. La mayor (Emily), fue desde mi niñez la gran rival. Siempre he necesitado de una enemiga... El centro de la familia era mamá. En mas de un sentido fuimos un matriarcado, hasta que me casé.
- ¿No vendrá de ahí, Mrs. Klein, su interés por la ORESTIADA de Esquilo?
- Dr. Solís, me di cuenta que usted ojeaba esa primera versión. Por eso le traje conmigo, junto con la traducción de Murray. Pienso presentar este ensayo el próximo año en Edimburg.
- Mrs. Klein, tengo entendido que usted ha sido una persona de vanguardia, liberal, sin prejuicios.
- Lo debo a mis padres.
- Se le señala, además. Como atea.
- Bueno, he pedido enérgicamente, que al morir no se realice ningún acto religioso... . Por lo demás, no tengo de que arrepentirme, excepción quizá, de no haber continuado mis estudios de medicina. Dejé todo ello, pues mi apasionamiento juvenil me llevó al matrimonio con Arthur Stephen Klein, amigo íntimo de mi fallecido hermano Emmanuel... . Pero, no sé, aún sigo pensando en la ORESTIADA y su relación con mi ideología personal.
- ¿Tiene usted Dr. Solís, alguna idea al respecto?
- Leía, recientemente, Mrs. Klein, "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado", y en uno de los prefacios, Engels habla del "Derecho materno" de Bachofen, apuntando que dicho autor interpretó la ORESTIADA de Esquilo como un cuadro dramático de la lucha entre el derecho materno agonizante y el derecho paterno. Páginas adelante, Engels agrega: el derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. Creo, Mrs. Klein, que los helenos eran misoginos, pero Esquilo, los superaba.
- Bueno Dr. So1ís, en mi trabajo el "Rey de Reyes" Agamemnón, simboliza a la arrogancia, al hombre usador de mujeres, aunque en esto último no se queda atrás Apolo. Fíjese lo que aquí dice, en pluma del misógino Esquilo: "No es la madre la que engendra al niño que da al mundo: nodriza solamente es la que recibe y nutre el germen que en ella se siembra. Es el padre el que engendra al fecundarla. Ella es una extraña que recibe el don que se conserva, a no ser que los dioses fallen lo contrario".
- Mrs. Klein, en el Olimpo griego la ley era muy clara: "Malo es matar a un padre, a la madre no tanto", "¿No fui yo acaso - Apolo se dirige a Orestes - el que convenció de que tenías que matar a tu madre?".
- Hay otro pasaje, Dr. Solís, bastante ilustrativo. Es Apolo quien se queja: "Allá donde se mata en flor la semilla viril de varones, en las entrañas negras de las hembras; allá no se emascula y se mutila"... ¡Que misoginia tan barbara joven! Ahora entiendo por que sentía incompleto el artículo y empatizaba en veces con las Erineas clamando justicia.
- En efecto, Mrs. Klein, fue una larga cadena de infortunios para el gineceo: Agamemnón sacrificó a su hija Ifigenia. Clitemnestra mata a Agamemnón, Orestes a ella, en fin. ¡Ah!. También muere Casandra. En resumén: Venganza y muerte de las mujeres.
- Lea aquí, Dr. Solís, lo que las Furias reclaman a Apolo: "Y tu, dios Mozo, ¿así pisoteas, altanero, a estas ancianas deidades".
- Perdón, Señora, pero me siento aludido.
- ¡Oh! deje el análisis para otra ocasión Dr. Solís y escuche lo que subrayé en esta bella traducción de Murray, dice así: "Tengo que declararlo ... ¡La madre que yo tuve me es odiosa!". Si joven, ahí se dramatizó el matricidio histórico y psicológico.
- Creo que es parlamento de Electra, Mrs. Klein.
- Si, es Electra...
- Se quedó usted callada, Señora, pensativa.
- Pensaba en Melitta, mi hija, y en Palas Atenea. Escuchemos como Apolo define a esa última; "Un padre puede engendrar sin madre. Aquí está Atenea, hija de Zeus Olimpico: Nunca fue nutrida en la noche obscura de un seno maternal y no hay una diosa que pueda producir brote más hermoso y perfecto que ella".
- Casi al final de la Trilogía, Señora, Atenea concede el sufragio exculpador de Orestes y en seguida deifíca al androceo. Estas son sus palabras: "Yo no tuve madre que al mundo me diera. Estoy en favor del varón, ¿qué me importa el himeneo? Al varón patrocino, Es el padre quién triunfa. ¿Una mujer...? Y, ¿Qué es una mujer?
- ¿Si, qué es una mujer, Dr. Solís? Ese fue un enigma que Esquilo no descifro, mucho menos Freud. La envidia, como el inconsciente, es atemporal. No fue ajena, ni ayer ni hoy, a los dioses helenos, ni a mortal alguno. Aquí, en el Olimpo de Londres, nuestro Esquilo ha sido Glover. Edward Glover. ¿Sabe como me nombra? "La matriarca". El representa al poder médico; arguye que todo psicoanalista debe ser primero psiquiatra; únicos verdaderamente equipados para tratar enfermos, sobre todo psicóticos.
- ¿Y, que otras diferencias los separan Mrs. Klein?
- Muchas: él se analizó con Abraham; nunca pudo soportar los elogios públicos que Karl me brindó. Agregue a eso lo de Ferenczi y Jones.
- ¿O sea?
- Bueno, yo desde los años veinte ya era cálidamente valorada por los tres mosqueteros de Freud: Abraham, Jones (analicé a sus hijos) y Ferenczi. Yo una mujer quien además no tenia título de médico.
- Mrs. Klein, me imagino que a la vez tendrían divergencias teórico-clínicas.
- ¿Con él o con Freud?
- ...
- Si, Dr. Solís las hubo. Freud nunca me reconoció. Mencionó mi nombre sólo en cuatro ocasiones: en relación al análisis de niños, fantasía inconsciente, super-yo temprano y sexualidad femenina. Sobre la mujer siempre estuvimos en desacuerdo. Adicione a eso lo de Anna; él se quejaba con Jones, que yo atacaba crudamente a su hija favorita.
- ¿Y?
- Jones me ayudaba, -él se analizó con Ferenczi- sugirió reiteradamente que no fuera yo tan agresiva. Pero, Dr. Solís, quién me puede quitar a mi lo apasionada... Me adjudicaron también otras cosas ..., como le diría joven..., de carácter doméstico..., es decir..., bueno..., que seduje a Walter..., el marido de mi hija... En realidad, el único triángulo que existió fue el de Melitta, su analista Edward Glover y yo.
- ¡Otra vez Glover, Mrs. Klein.
- Si, esto amerita término, mas no sin antes contarle brevemente la clase de basura que se manejó en el Londres de aquellos tiempos. Que si yo había dicho que no debía haber analistas hombres, solo mujeres; que porque no amamanté a mis hijos; que si yo me mofaba de Glover, porque su única hija era retrasada mental; que si para mi, Anna Freud era todavía una maestrita de "Kindergarden", solterona, que si "Los mecanismos de defensa" los escribio su papá. Total, Glover Esquilo, pidió la cabeza de Susan Isaacs y la mía; exigió la expulsión nuestra acusándonos de mesiánicas antifreudianas. Empezó la guerra de los sexos, las mujeres hablamos fuerte, abierto, con "guts". La cabeza que cayó, fue la de Glover. Ahora más, si quiere ver los ataques conceptuales que me hizo le recomiendo lea el volumen primero del "Psychoanalytic Study of the Child"... . Bueno, eso es todo, me siento cansada, muy cansada..., y sola, y triste, ya nunca más compraré un sombrero verde...
En su último verano, Melanie Klein tenía tres pacientes en análisis, algunos supervisados, enseñaba en el Instituto, conducía seminarios privados y escribía: "Narrative of a Child Psychoanalysis". Antes de la operación, dejó instrucciones a los analizandos y sugirió sobre sus publicaciones. Entró y salió del quirófano con entereza. Días después, una embolia pulmonar c1ausuró su vida.
- A lo largo de la existencia, Dr. Solís, el miedo a morir desempeña un papel importante en el sentimiento de soledad, pues ahí fenece toda esperanza, el encanto se pierde por completo. La muerte, joven, es la soledad más grande.., así lo siento..., yo ya estoy sola..., no me había dado cuenta..., no lo sabía..., yo ya estoy muerta..
Terminemos: fue mediante varios sueños personales, como comprendí, uno de los motivos para escribir este artículo. Me parece razón suficiente: sucede que mi madre recibe atención médica y se acerca ya a los ochenta años.
Lo escrito en este trabajo es cierto, (se los asegura Fantaseo). Espero, si alguien aun duda y cuestiona, Realisto amablemente contestará con el verbo del poeta, a quién cita por cierto de memoria:
"Se miente más de la cuenta,
por falta de fantasía
también la verdad se inventa..."
BIBLIOGRAFIA
1.- Baranger, W. POSICION Y OBJETO EN LA OBRA DE MELANIE KLEIN. Ediciones Kargiernan. Bs. As. 1971.
2.- Engels, F. "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado"., OBRAS ESCOGIDAS. Editorial Progreso, Moscu. Tomo III. 1974.
3.- Esquilo. LAS SIETE TRAGEDIAS. Editorial Porrua, México, D.F.
4.- Etchegoyen, R.H. "Biografía breve de Melanie Klein" (1882 - 1960). PSICOANALISIS. APDEBA, Buenos Aires. Vol. III. No. 2-3, 1981.
5.- Freud, S. "Indexes and bibliographies". THE STANDARD EDITTON. .The Hogarth Press, London. 1974.
6.- Garibay, K.A.M. "Introducción". LAS SIETE TRAGEDIAS DE Esquilo. Op. cit.
7.- Glover, E. "Psychoanalysis In England". PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Basic Books, N.Y. 1966.
8.- Glover, E. "Examination of the Klein system of child psychology". THE PSYCHOANALYTIC STUDY OF THE CHILD. International Universities Prees, N.Y. Vol. I. 1945.
9.- Jones, E. THE LIFE AND WORK OF SIGMUND FREUD. Basic Books, N.Y. 1957. Hay edicion en castellano, Ediciones Hormé.
10.- Jones, E. "Introductory notes to previous editiones of Melanie K1ein's works". ENVY AND GRATITUDE AND OTHERS WORKS (1946 - 1963). Delacorte Press - Seymour Laurence. U.S.A. 1975.
11.- Klein, M. "Mourning and its relation to manicdepressive states". (1940). LOVE, GUILT AND REPARATION AND OTHER WORKS 1921 - 1945. Delacorte Press Seymour Laurence. U.S.A. 1975.
12.- Klein, M. "Some reflections on THE ORESTIA" (1963) ENVY AND GRATITUDE AND OTHER WORKS 1946-1963. Delacorte Press - Seyrnour Laurence. U.S.A. 1975.
L3.- Klein. M. "Envy and gratitude" (1957). ENVY AND GRATITUDE. Op. cit.
14.- Klein, M. "On the sense of lone1iness". (1963) ENVY AND GRATITUDE. Op. cit.
15.- Lindon. J.A. "MELANIE KLEIN 1882-1960. Her view of unconscions" 'PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Op. Cit.
16.- Money-Kyrle. R.E. "BRITISCH PSYCHOANALYTIC SCHOOLS. A. the Kleinain School" AMERICAN HAND BOOK OF PSYCHIATRY. Second edition. Basic Books N.Y. Vol. I.
17.- Money-Kyrle, R.E. "Introductlon" a LOVE, GUILT ... Op. cit.
18.- Roazen, P. FREUD AND HIS FOLLOWERS. Alfred A. Knopf. N.Y. 1976.
19.- Segal, H. KLEIN. Fontana - Collins. London, 1979.
20.- Wahl, CH. W. "EDWARD GLOVER. Theory of technique". PSYCHOANALYTIC PIONEERS. Op. cit.
lunes, 12 de enero de 2009
Agresividad
La agresividad es a veces adaptativa. Estoy pensando en el sujeto que en función de inquilino vela por sus intereses en un alquiler omitiendo el pago al arrendador. Sin duda es una agresión al arrendador. Esa persona puede tener problemas económicos, tal vez no disponga de liquidez.
La agresividad es un fenómeno que alerta de que algo no anda bien. El mundo circundante del sujeto agresivo no resulta alentador y el propio mundo interno tampoco funciona de una manera creativa. Se puede ser agresivo y creativo, como esos pintores que pintan con las manos.
La agresividad (del latín gradior, gradi + ad = marchar contra) viene a ser un carácter fundamental de cualquier ser vivo. Es un concepto originario de la biología, que ha dado relevancia a su vínculo con el instinto sexual y el sentido de territorialidad, que también es asumido por la psicología.
El término agresividad hace referencia a un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea física hasta los gestos o expansiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación. La palabra agresividad procede del latín, en el cual es sinónimo de acometivididad. Implica provocación y ataque. Como adjetivo, y en sentido vulgar, hace referencia a quien es “propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás. Se presenta como una mezcla secuenciada de movimientos con diferentes patrones, orientados a conseguir distintos propósitos. La conducta agresiva es una manifestación básica en la actividad de los seres vivos. Su presencia en la totalidad del reino animal y los resultados de las investigaciones sobre la misma le dan el carácter de fenómeno "multidimensional" (Huntington y Turner, 1987; Mos y Oliver, 1988).
La agresividad impulsa al sujeto a la destrucción, supone una ruptura. La cuestión es desde donde emerge esa agresividad. Se habla poco de la agresividad dirigida a uno mismo, atacando a otro, muchas veces al que quieres nos atacamos a nosotros mismos ya que rompemos los lazos de confianza entre esos individuos. Acabamos con la confiabilidad.
La forma más sutil de la agresividad es verbal, la inteligencia utilizada de forma fracasada (La inteligencia fracasada; Jose Antonio Marina) tiene también esos derroteros. Una depresivo tiene un componente de agresividad dirigido hacia uno mismo, dicha agresividad, angustia que nace del núcleo del self puede expandirse hacia fuera, a otro. Esa agresividad puede ser reactiva o endógena según expresan los manuales antiguos, a saber depresión reactiva o endógena.
Un componente de agresividad es normal ahora bien cuando socava el modo de estar en el mundo atacando es para pensar en que existen sentimientos que se dirigen a esa destrucción. Podemos pensar en los elementos de la realidad externa, por ejemplo que el arrendatario no disponga de dinero, su carencia significa una falta, falla que desencadena una desilusión, una frustración de sus metas y una reacción dirigida al objeto que frustra, el arrendador.
La inteligencia puede ser una gravosa aliada para la agresividad. Me gusta la idea de Jose Antonio Marina, les recomiendo ese texto que me indicó una persona querida.
Buenas noches.
La agresividad es un fenómeno que alerta de que algo no anda bien. El mundo circundante del sujeto agresivo no resulta alentador y el propio mundo interno tampoco funciona de una manera creativa. Se puede ser agresivo y creativo, como esos pintores que pintan con las manos.
La agresividad (del latín gradior, gradi + ad = marchar contra) viene a ser un carácter fundamental de cualquier ser vivo. Es un concepto originario de la biología, que ha dado relevancia a su vínculo con el instinto sexual y el sentido de territorialidad, que también es asumido por la psicología.
El término agresividad hace referencia a un conjunto de patrones de actividad que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea física hasta los gestos o expansiones verbales que aparecen en el curso de cualquier negociación. La palabra agresividad procede del latín, en el cual es sinónimo de acometivididad. Implica provocación y ataque. Como adjetivo, y en sentido vulgar, hace referencia a quien es “propenso a faltar al respeto, a ofender o a provocar a los demás. Se presenta como una mezcla secuenciada de movimientos con diferentes patrones, orientados a conseguir distintos propósitos. La conducta agresiva es una manifestación básica en la actividad de los seres vivos. Su presencia en la totalidad del reino animal y los resultados de las investigaciones sobre la misma le dan el carácter de fenómeno "multidimensional" (Huntington y Turner, 1987; Mos y Oliver, 1988).
La agresividad impulsa al sujeto a la destrucción, supone una ruptura. La cuestión es desde donde emerge esa agresividad. Se habla poco de la agresividad dirigida a uno mismo, atacando a otro, muchas veces al que quieres nos atacamos a nosotros mismos ya que rompemos los lazos de confianza entre esos individuos. Acabamos con la confiabilidad.
La forma más sutil de la agresividad es verbal, la inteligencia utilizada de forma fracasada (La inteligencia fracasada; Jose Antonio Marina) tiene también esos derroteros. Una depresivo tiene un componente de agresividad dirigido hacia uno mismo, dicha agresividad, angustia que nace del núcleo del self puede expandirse hacia fuera, a otro. Esa agresividad puede ser reactiva o endógena según expresan los manuales antiguos, a saber depresión reactiva o endógena.
Un componente de agresividad es normal ahora bien cuando socava el modo de estar en el mundo atacando es para pensar en que existen sentimientos que se dirigen a esa destrucción. Podemos pensar en los elementos de la realidad externa, por ejemplo que el arrendatario no disponga de dinero, su carencia significa una falta, falla que desencadena una desilusión, una frustración de sus metas y una reacción dirigida al objeto que frustra, el arrendador.
La inteligencia puede ser una gravosa aliada para la agresividad. Me gusta la idea de Jose Antonio Marina, les recomiendo ese texto que me indicó una persona querida.
Buenas noches.
domingo, 11 de enero de 2009
FANTASÍA
La fantasía es un refugio y a la vez un fértil campo para vivir y relacionarnos. La fantasía es el lugar desde donde vivimos. Es la manera en la que "experienciamos" nuestro propio cuerpo, nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos. Es desde donde parten nuestras relaciones de objeto. Se trata de un lugar ignoto, donde reside una parte consciente y otra inconsciente para entender la realidad. La fantasía es lo real. Lo que para otros es la realidad para nosotros puede no serlos porque nuestra realidad viene dada por la fantasía, esa es nuestra realidad, lo real, la realidad psíquica. Y eso es para todo el mundo, desde el ingeniero de caminos, el mecánico o el poeta. Ponernos en contacto con nuestra fantasía es lo que se hace, entre otras cosas, en el trabajo psicoterápico. Podemos pensar que somos malos, y eso es la realidad, y punto. No importa que para los otros no seamos malos, si nos vivimos malos lo determinante es esto. Podemos pensar que los pájaros son asesinos de personas, y si lo vivimos así no importa cuánto sepamos de ellos. Lo único que puede hacer la información al respecto es refrendar nuestra fantasía y reforzar la fobia. Por ejemplo aquello de las "ratas voladoras infectas".
Podemos pensar que tenemos una grave dolencia y no importará cuantos médicos o psicólogos visitemos, es la fantasía el mundo donde vivimos. La expresión "mundo interno" se refiere al cobijo de la fantasía donde nuestros sentimientos configuran un sistema de relaciones. Si vivimos la realidad como amenazante sufriremos, tendremos miedo, nos sentiremos perseguidos o vigilados, sentiremos perjuicio. Es la fantasía desde donde nos deprimimos. Si pensamos que hemos hecho algo mal, que somos culpables de algo, si nos sentimos responsables de la muerte de un otro.
Nuestra relación con otro es de base fantástica, la fantasmática, si lo decimos así, se refiere a las líneas imaginarias envolventes entre dos personas. La conducta de nosotros irá dada por la fantasía, esta se asiente en sustratos biológicos, psicológicos, sociales...históricos. Nuestra narrativa puede troquelar nuestra fantasía, aunque hay unos sentimientos primarios, dicho en términos biológicos congénitos o innatos. Nuestra relación con el mundo parte de esa fantasía consciente e inconsciente que construye la realidad. La fantasía es la que nos da herramientas para lo binocular, es el vidrio de nuestras gafas, es nuestras manos, nuestra creatividad o destructividad, la fantasía es lo que hace que imagines lo que escribo, lo que te invita a asociar un sitio web con otro. Lo que te hace construir una imagen de mí. La fantasía es vivir o no.
El debate está entre quienes son más deterministas de lo innato y quienes piensan más en el mundo externo como configurador de la forma e ímpetu de la fantasía.
Unos piensan que la propia dotación modela el entorno. Otros piensan que la realidad vivida efectivamente, de forma empírica va, por introyección, en base de frustraciones y gratificaciones construyendo un modo u otro de imagen de sí mismo y de la realidad. Probablemente los "ismos" en psicología no son muy científicos y la evidencia (Medicina-Psicología basada en la evidencia) nos invita a pensar en que existe una transacción donde la fantasía es el engranaje que se mueve hacia dentro y hacia fuera del "self". La gramática de la fantasía se compone, dicen unos, por elementos biológicos, otros por experiencias y otros por la misma dotación innata de la fantasía, los sentimientos primarios. Esto último está muy elaborado en la obra de Klein, que trata de aproximarse a lo emocional del ser humano en base a fases evolutivas del bebé. Tratando de hacer un paralelismo con regresiones en el adulto.
La psicología puede ser algo fascinante si lo entendemos en estos términos, si lo despojamos de este elemento subjetivo estamos despersonalizando al individuo y entendiéndolo como no-portador de una "caja negra". Claro que implica hacer conjeturas pero llegados a este momento del recorrido de esta ciencia (las "psi") es para pensar que ya sabemos suficiente para hacer pronósticos y diagnósticos, así como tratamientos. La fantasía es difícil de aprehender, probablemente lo más laborioso y acaso interminable. Es bueno manejar así el término para poder asociar esta ciencia a otras disciplinas humanas, no sólo como un reducto de la medicina que se basa en conjeturas. Es algo más característico del humano que la propia gripe, hablamos tal vez de la propia existencia y su significado individual.
Podemos pensar que tenemos una grave dolencia y no importará cuantos médicos o psicólogos visitemos, es la fantasía el mundo donde vivimos. La expresión "mundo interno" se refiere al cobijo de la fantasía donde nuestros sentimientos configuran un sistema de relaciones. Si vivimos la realidad como amenazante sufriremos, tendremos miedo, nos sentiremos perseguidos o vigilados, sentiremos perjuicio. Es la fantasía desde donde nos deprimimos. Si pensamos que hemos hecho algo mal, que somos culpables de algo, si nos sentimos responsables de la muerte de un otro.
Nuestra relación con otro es de base fantástica, la fantasmática, si lo decimos así, se refiere a las líneas imaginarias envolventes entre dos personas. La conducta de nosotros irá dada por la fantasía, esta se asiente en sustratos biológicos, psicológicos, sociales...históricos. Nuestra narrativa puede troquelar nuestra fantasía, aunque hay unos sentimientos primarios, dicho en términos biológicos congénitos o innatos. Nuestra relación con el mundo parte de esa fantasía consciente e inconsciente que construye la realidad. La fantasía es la que nos da herramientas para lo binocular, es el vidrio de nuestras gafas, es nuestras manos, nuestra creatividad o destructividad, la fantasía es lo que hace que imagines lo que escribo, lo que te invita a asociar un sitio web con otro. Lo que te hace construir una imagen de mí. La fantasía es vivir o no.
El debate está entre quienes son más deterministas de lo innato y quienes piensan más en el mundo externo como configurador de la forma e ímpetu de la fantasía.
Unos piensan que la propia dotación modela el entorno. Otros piensan que la realidad vivida efectivamente, de forma empírica va, por introyección, en base de frustraciones y gratificaciones construyendo un modo u otro de imagen de sí mismo y de la realidad. Probablemente los "ismos" en psicología no son muy científicos y la evidencia (Medicina-Psicología basada en la evidencia) nos invita a pensar en que existe una transacción donde la fantasía es el engranaje que se mueve hacia dentro y hacia fuera del "self". La gramática de la fantasía se compone, dicen unos, por elementos biológicos, otros por experiencias y otros por la misma dotación innata de la fantasía, los sentimientos primarios. Esto último está muy elaborado en la obra de Klein, que trata de aproximarse a lo emocional del ser humano en base a fases evolutivas del bebé. Tratando de hacer un paralelismo con regresiones en el adulto.
La psicología puede ser algo fascinante si lo entendemos en estos términos, si lo despojamos de este elemento subjetivo estamos despersonalizando al individuo y entendiéndolo como no-portador de una "caja negra". Claro que implica hacer conjeturas pero llegados a este momento del recorrido de esta ciencia (las "psi") es para pensar que ya sabemos suficiente para hacer pronósticos y diagnósticos, así como tratamientos. La fantasía es difícil de aprehender, probablemente lo más laborioso y acaso interminable. Es bueno manejar así el término para poder asociar esta ciencia a otras disciplinas humanas, no sólo como un reducto de la medicina que se basa en conjeturas. Es algo más característico del humano que la propia gripe, hablamos tal vez de la propia existencia y su significado individual.
Buenas noches príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterrra. Las normas de la casa de la sidra.1999
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