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Paz y Ciencia

domingo, 28 de junio de 2020

Elisabeth Roudinesco: Entrevista



Roudinesco es una au­toridad intelectual en Francia. Hija del Mayo del 68, es de las mayores expertas del mundo en historia del psicoanálisis. Es miembro de la Escuela Freudiana de París (fundada por Jacques Lacan), miembro de la Sociedad Francesa de Historia de la Medicina, investigadora en la Universidad de París VII y eminente biógrafa de Freud y Lacan. Mis preguntas le disgustan por elementales, se enfada porque le pido que resuma a Lacan en una frase. Yo creo que todo es sintetizable (véase E=mc2), pero ella no puede…La dejo irse al Instituto Francés a perorar, invitada por la Asociación Europea de Historia del Psicoanálisis (www.historiapsicoanalisis.es).

“Los nazis pasaron, pero el odio a Freud persiste”

 
Estudia usted la historia del psicoanálisis…

El psicoanálisis ha evolucionado según cada sociedad y cultura en cada momento.

¿Qué es el psicoanálisis?

Una respuesta humanista al salvajismo de una sociedad depresiva que tiende a reducir al hombre a una máquina puramente biológica, sin pensamiento ni afecto. ¡Una gran aventura individual y colectiva!

¿Colectiva?

Desvela que las sociedades se conducen por pulsiones no siempre racionales.

Ya me parecía…

Y cada individuo puede analizar sus pulsiones inconscientes y exponerlas a la luz de su conciencia: sanará neurosis y será más libre.

¿Eso pretende el psicoanálisis?

Freud fue el primero en entender que la histeria de algunas de sus pacientes expresaba represiones hondas no conscientes, corsés emocionales y sexuales que eran propios de la cultura europea de aquel momento.

Y subió al inconsciente al escenario.

Se tomó en serio los sueños como afloración del lenguaje del inconsciente mientras está durmiendo nuestra conciencia.

Los egipcios ya interpretaban sueños…

Y los hebreos, vea a José en la corte del fa­raón. Freud conocía bien los relatos del Pentateuco, el Talmud hebreo: no se quedó en lo simbólico ni teológico, entendió que detrás latían deseos escondidos. ¡Él fue más allá!

¿Y cómo llegó usted al psicoanálisis?

Mi madre se separó y reemparejó: crecí con tres progenitores, en una familia atípica, en un entorno muy proustiano…

¿Y eso enlaza con el psicoanálisis?

Mi madre era amiga personal de Lacan.

Jacques Lacan, ¿discípulo de Freud?

Así es, y fue el fundador de la escuela psico­analítica parisina.

¿Recuerda usted a Lacan?

Entraba y salía de casa. Yo no le hacía mucho caso. Era un amigo de mamá, sólo eso, y yo recelaba un poco de él, igual que mi padre.

Aquí detecto aspectos analizables…

Después me entusiasmaría su obra. Y tuve que escuchar de labios de mi madre: “¡Ya te lo decía yo, ya te decía que era genial!”.

¿A qué se dedicaba su madre?

Trataba a niños pequeños abandonados por sus padres o afectados por traumas tempranos. Lo sabía todo sobre la psique infantil.

¿Qué idea de Lacan me reseñaría?

Llevo escritos montones de libros sobre Lacan, su biografía incluida, como también la de Freud, para reducirlo todo en una línea.

Insisto, se lo pido por mis lectores.

Ya veo que es usted un periodista ignorante que me entrevista sin saber qué he escrito…

Ignorante soy: ¡ilústreme! Ayúdeme usted a divulgar ahora su visión de Lacan.

¡Qué idiotez! No banalizaré aquí a Lacan, monsieur: ¡para conocerle, hay que leerle!

¿Dejamos aquí esta entrevista, pues?

¿Sabe usted al menos que los nazis quemaron los libros de Freud? ¿Sabe que le hubiesen asesinado, si no llega a huir de Austria?

Terrible, pero…

¡Hablamos de cosas serias, monsieur! ¡No frivolicemos! El psicoanálisis ha sido ferozmente perseguido por todas las dictaduras…

Terrible, pero le pido que…

¡Los nazis pasaron, pero el odio a Freud persiste!

¿Por qué dice eso?

Es la verdad: ¡aún escandaliza mucho saber que no somos dueños de nosotros mismos!

Yo lo tengo ya asumido.

Ahora esto altera mucho a los científicos, igual que antes alteraba a los sacerdotes.

¿Compara la ciencia de hoy con la Iglesia de ayer?

Los científicos tiran el agua sucia –lo que ­está bien– con el bebé dentro –lo que está mal–: ¡incurren en fanatismo, muchos de ellos!

¿Qué les diría a esos científicos?

Que toda pretensión de dar una explicación unívoca a un fenómeno… será fallida.

Es lo que venía a preguntarle: el psicoanálisis ¿es ciencia o es arte?

Ni religión ni ciencia. ¡Jamás dogma! Este pecado ya lo cometió el psicoanálisis: creyó ser explicación única de todo. Y es un pecado que hoy está cometiendo la ciencia.

¿Debería yo psicoanalizarme?

¡No es obligatorio! Yo lo hago, para escla­recer mi inconsciente y conocerme mejor. Pero tú hazlo sólo si tienes muchas ganas. Y hazlo sólo con un muy buen psicoanalista.

Esto es cosa de ricos.

Empezó siéndolo, pero dejó de serlo en los años 60 y 70, ¡y hoy debería ser para todos!

¿Y dedicarle veinte años de mi vida?

¡No! Con dos sesiones semanales, dos años bastarán. Un psicoanálisis inacabable es tan impropio como la actual insistencia psiquiátrica en hipermedicar todas las aflicciones del alma. ¡El ser humano no es sólo química!

Gracias por la entrevista.

¡Basta de esos psicoanalistas que te tienden en el diván y que callan! Son como un burócratas ausentes. ¡Hay que hablar!

Pues si tiene algo más que decir…

Lo diré: es falso que a un niño le perjudique ser criado por una pareja homoparental. Le dañará, sólo, no haber sido amado. Y con ser muy bien amado por una sola persona, ese niño crecerá con una psique sana y salva.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza 

Online y Presencial (Gran Vía 32, 3° izquierda)

Teléfono: 653 379 269

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Página Web: www.rcordobasanz.es




sábado, 27 de junio de 2020

Carl Gustav Jung




Carl Gustav Jung

(Kesswill, 1875 - Küssnacht, 1961) Psicólogo y psiquiatra suizo. Estudió medicina en Basilea, e inició su actividad a principios del presente siglo, en la clínica de psiquiatría de la Universidad de Zurich, de la cual fue luego médico director.


Carl Gustav Jung

Tras haber seguido en París, durante un semestre, los cursos de psicopatología dados por Pierre Janet en la Salpêtrière (1902), volvió a Zurich, trabajó en la clínica de Burghölzli bajo la guía de Eugen Bleuler y llevó a cabo estudios que le hicieron muy pronto célebre (Diagnostiche Assoziations-Studien, 1904-1906).

En 1905 fue nombrado profesor libre de psiquiatría. Mientras actuaba todavía en la última clínica citada, de la que había llegado a ser médico-jefe, conoció en 1907 a Sigmund Freud, con el cual inició una fecunda colaboración. Fue redactor del Jahrbuch für psychoanalytische und psychopathologische Forschungen, dirigido por Bleuler y Freud, y en 1911 llegó a presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional, recién fundada.

Sin  embargo, ya en la obra Wandlungen und Symbole der Libido, publicada en 1912, empezaron a manifestarse divergencias entre su pensamiento y el de Sigmund Freud; en 1913 se produjo la separación definitiva. Carl G. Jung denominó su propia doctrina "psicología analítica", y luego "psicología compleja", para distinguirla incluso en el nombre del psicoanálisis de Freud. En 1920 apareció otra obra suya de importancia capital, Psichologische Typen, en la que definió algunas orientaciones fundamentales de la personalidad humana, buscadas en las culturas e individualidades más diversas de la historia.

Seguro de la ubicuidad de los motivos y de las imágenes ("arquetipos") del inconsciente profundo, Jung intentó confirmar sus criterios en varios campos de lo conocible y a través de viajes y exploraciones de carácter etnopsicológico que le llevaron sucesivamente al África septentrional, Nuevo México, Kenya, Oriente, etc. Colaboró en diversos trabajos con el sinólogo Richard Wilhelm, el indólogo Heinrich Zimmer y el filólogo y mitólogo Károly Kerenyi.

Otras obras importantes de C. G. Jung son Über die Energetik der Seele (1928), Seelenprobleme der Gegenwart (1929), Das Geheimnis der Goldenen Blüte (1929, con Richard Wilhelm), Psychologie und Alchemie (1944), Symbolik des Geistes (1948) y Naturerklärung und Psyche (1952). Muchos de sus ensayos han sido publicados nuevamente en la serie Psychologische Abhandlungen (Rascher, Zurich). Carl Gustav Jung recibió numerosas distinciones académicas, entre ellas la graduación "honoris causa" de la Universidad de Oxford. En 1933 fue nombrado presidente de la Internationale Allgemeine Gesellschaft für Psychotherapie, y en 1935 de la Schweizerische Gesellschaft für Praktische Psychologie.

De 1933 a 1942 fue profesor del Politécnico de Zurich. Luego dejó la enseñanza por motivos de salud; la misma causa le llevó en 1946 a renunciar a la cátedra de Psicología médica de la Universidad de Basilea, que había aceptado en 1944. En 1943 se le nombró miembro honorario de la Schweizerische Akademie der Medizinischen Wissenschaften. En 1948 fue creado en Zurich, por iniciativa de varias personalidades suizas y de otras naciones, el Instituto C. G. Jung, que coordina la actividad de la escuela junguiana de psicología, publica importantes trabajos y promueve la celebración de congresos y reuniones nacionales e internacionales.

En 1955 se conmemoró ampliamente el octogésimo aniversario de Jung en todo el mundo, pero singularmente en Zurich y Küssnacht (lago de Zurich), su residencia habitual. Entre sus obras traducidas a otros idiomas figuran El yo y el inconscienteEl problema del inconsciente en la psicología modernaTipos psicológicosPsicología y religiónPsicología y alquimiaRealidad del almaPsicología del inconscientePsicología y educaciónEl misterio de la flor de oro (con Richard Wilheim) y Prolegómenos al estudio científico de la mitología (con Károly Kerenyi).

Cómo citar este artículo:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Carl Gustav Jung. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jung.htm el 27 de junio de 2020.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza. Teléfono: 653 379 269 Presencial Gran Vía 32. 3° izqda. Psicoterapeuta. Instagram: @psicoletrazaragoza Página Web: www.rcordobasanz.es

viernes, 26 de junio de 2020

George Gurdieff




  “El hombre no está motivado y responde simplemente a las impresiones exteriores: si alguien presiona sobre uno de sus “botones”, de inmediato un tren de reacciones involuntarias se pone en marcha, independientemente de su propia consciencia o de su voluntad. SI ALGUNA VEZ EL HOMBRE PERCIBE QUE LO QUE ESTÁ HACIENDO NO ESTÁ BIEN, NO PUEDE PARARSE Y ENCUENTRA “BUENAS RAZONES” PARA JUSTIFICAR SU COMPORTAMIENTO. Pero si el hombre comienza a trabajar sobre sí mismo, si al menos comienza a ver que se conduce así, necesita entonces hacer esfuerzos conscientes para cambiar su comportamiento y no continuar viviendo mecánicamente, como el hombre ordinario, que es sólo una máquina que funciona de forma defectuosa.”

“CADA HOMBRE DEBE LLEGAR A SER UN ARTESANO QUE HACE DE CADA DÍA DE SU VIDA UNA OBRA DE ARTE, LLEVANDO CONSTANTEMENTE UNA RELACIÓN ARMÓNICA ENTRE SUS PENSAMIENTOS, SUS SENTIMIENTOS Y SUS ACCIONES. En el ámbito psíquico, las partes del cuerpo que no son necesarias para la actividad deben permanecer en reposo, relajadas, sin tensión alguna. Un remedio infalible para cuando se está estresado consiste en llegar a ser consciente, durante la observación y el recuerdo de uno mismo, de la sensación del cuerpo, misma que no está siempre presente. Es más bien poco frecuente que, por casualidad, el hombre llegue a ser consciente de que su cuerpo “siente” la sensación habitual presente en las diversas partes del cuerpo, lo cual no significa que si su atención se siente atraída por el dolor o por un contacto con un objeto exterior, el hombre llega a ser consciente de una parte de su cuerpo o de un órgano. SÓLO UN CUERPO DEL CUAL SE ES CONSCIENTE PRODUCE O FABRICA LAS MEJORES ENERGÍAS PARA UNA VIDA SANA, LOS SENTIMIENTOS, LOS PENSAMIENTOS Y LA ESPIRITUALIDAD HUMANOS.”

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza

N° Col.: A-1324 Psicoterapeuta

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jueves, 25 de junio de 2020

Zen




Bodhidharma

por Francisco Duque Vela

Es de común aceptación que el Budismo se distingue por dos corrientes de pensamiento que se oponen doctrinalmente a pesar de la común paternidad y dependencia con las enseñanzas de Gautama. Nos referimos al Mahayana (Gran Vehículo) y al Hinayana (Pequeño Vehículo). El Ideal Mahayánico se puede simbolizar por el Bodhisattva que representa la Doctrina del Corazón o de la Compasión infinita hacia todos los seres, reconociendo que todos tienen la posibilidad de participar de la Iluminación, y, en cierto modo, la liberación del Bodhisattva se ve justificada sólo si conduce y acoge a todos los seres, renunciando al Nirvana. De ahí que se le haya denominado «Gran Vehículo», con el objeto de transportar a todos hacia el objetivo final. Por el contrario el Hinayana privilegia la iluminación individual y suele verse en el Arhat, el símbolo del que se libera de la ilusión sin renunciar al Nirvana, y por lo tanto sin pensar en el resto de los seres como condición.

Los seguidores del Mahayana afirman que la doctrina original del Buda es genuinamente mahayánica, y que Kasyapa, su principal discípulo, habría conservado las enseñanzas esotéricas o Doctrina del Corazón encargando a Ananda la difusión de la religión o Doctrina del Ojo, pero es muy probable que Nagarjuna, en el siglo I, le haya otorgado un verdadero cuerpo doctrinal y orientación al Mahayana, cuya esencia es conservada y transmitida por Bodhidharma cinco siglos más tarde.

El Budismo en China

El Budismo entró en China probablemente unos tres siglos a.C. Algunas teorías indican que habrían sido misioneros enviados por el emperador Asoka a través de la ruta comercial de la seda como ocurrió con la expansión hacia Africa y Europa.

Algunos cronistas de la Dinastía Han se refieren a los cultos budistas del valle del Ganges y se relaciona al emperador Huang-Ti (246-209 a.C.) con monjes provenientes de India que habrían intentado predicar el Budismo infructuosamente.

La versión china de la entrada del Budismo es atribuida al emperador Ming-Ti (siglo I), quien habría soñado con la figura del Buda, lo que se interpretó como un signo del Cielo para la adoración de un nuevo dios. Ming-Ti envió entonces una gran embajada hacia el oeste para encontrar las señales del mensaje. Esta volvió más tarde con numerosos monjes y dos sabios budistas indos, haciéndose construir una pagoda budista. Más tarde, decenas de monjes y bikhus llegarían desde la India y otros países para predicar la nueva fe en China.

Sin embargo el Budismo tropezó con algunas dificultades al asentarse en este nuevo territorio por sus propias características, que chocaron de un modo inconveniente con el pensamiento social imperante y no se adaptaron fácilmente a las doctrinas de Confucio. En primer lugar el desarraigo familiar y político del Budismo no era compatible con el sentimiento más acendrado del pensamiento confuciano: la piedad filial, el culto a los antepasados y el ajuste a las normas y procedimientos sociales estrictos entre los que se contaba la autosuficiencia y la responsabilidad político-social. Si el Budismo logró simpatizantes es porque se asemejaba bastante más -al menos en lo doctrinal- al Taoísmo, mucho más liberal y alejado del mundo.

No cejaron los esfuerzos por incrementar la participación budista en China, y en el 335, bajo la Dinastía Tsin del este, el sabio Budhojhanga, traductor de grandes obras al chino, entre ellas el Dhammapadha, logra el reconocimiento oficial del Budismo. En el 405 se produce la llegada de Kumarajiva, que aporta una gran cantidad de obras y da origen a algunas corrientes que hacían hincapié en el conocimiento intelectual de la doctrina. Posteriormente encontramos a Paramartha que llega en el 546 y también se dedica a la difusión de las obras y exposiciones del Mahayana. Quizás este exceso de erudición mantuvo al Budismo confinado a la corte y se limitó a discusiones entre algunos expertos, pero no consigue impactar en la mentalidad y la búsqueda de la sabiduría de los chinos.

Por ello se hacía necesaria una asimilación de la idiosincrasia china al Budismo y se piensa que el éxito de esta fórmula radica principalmente en el pensamiento de Bodhidharma y la doctrina del Zen.

Aparición de Bodhidharma.

Fuentes Históricas Como sabemos, en el largo desarrollo de la Humanidad se han confeccionado dos Historias que corren paralelamente como afluentes de un mismo río, por lo que intentaremos esbozar lo poco que se conoce en ambos sentidos sobre la presencia de Bodhidharma como personaje histórico.

La figura de Bodhidharma (Ta-Mo en China y Budai-Daruma-Daishi en Japón) resulta muy controvertida históricamente hablando. Algunos eruditos aún hoy ponen en duda su existencia debido a la escasa información con que se cuenta.

Las fuentes que se reconocen como más o menos auténticas serían:

-Biografías de Monjes Ejemplares, de Tao-hsuan escrita hacia el 645.

-Los Anales de la Transmisión de la Lámpara, de Tao-yuan escrita hacia el 1002.

Según estos textos, Bodhidharma nació alrededor del año 440 en la ciudad de Kanchi, capital del reino Pallava (sur de la India). Era el tercer hijo del rey Simhavarman y brahmín por nacimiento. Convertido desde joven al Budismo, recibió instrucción de Prajnatara, que había sido llamado desde Maghada por su padre, y es él mismo quien le incita a ir hacia China.

Cerrada la ruta comercial por las invasiones de los Hunos, Bodhidharma se embarca en el cercano puerto de Mahabalipuram, recorriendo el sur de la India y la península maláyica; tarda unos tres años en llegar al puerto de Nanhai, en el sur de China, por el año 475.

Como China se hallaba dividida en las Dinastías Wei en el norte y Liu Sung en el sur, la mentalidad imperante producía algunas diferencias en la asimilación del Budismo por parte de los norteños y sureños, siendo estos últimos de corte más intelectual y erudito y poco dados a la práctica. Habría permanecido visitando monasterios budistas, que según censos de la época llegaban a unos 2000 con un clero de 36.000 personas en el sur y 6500 templos con 80.000 integrantes en el norte. Tao-yuan fecha la llegada de Bodhidharma en el 520 (unos 45 años más tarde que la versión de Tao-hsuan) donde sería acogido por el emperador Wu de la Dinastía Liang, siendo invitado a la capital Chienkan para una entrevista que resultó poco productiva, pues frente a la profunda piedad y esfuerzo en los méritos que le expuso el Emperador, Bodhidharma predicó el origen de su misión expresado en los siguientes términos: «Una transmisión especial fuera de las escrituras, con ninguna dependencia de las palabras o de las letras, dirigiéndose directamente hacia el alma del hombre, contemplar su propia naturaleza y realizar el estado de Buda».

La tradición quiere que haya anunciado su misión con estas palabras:

La razón original de mi venida a este país fue transmitir la Ley, a fin de salvar a los confusos. Una flor de cinco pétalos se abre, y la producción del fruto vendrá de por sí.

Este contraste con el Emperador lo lleva a cruzar el Yangtzé e instalarse en el norte. Permanece cerca de Pingcheng y probablemente sigue a los monjes que se trasladaron con el emperador Hsiao-wen a su nueva capital Loyang a orillas del río Lo, en el 494 -según Tao-hsuan-. En el 496, el Emperador ordena la construcción del templo de Shaolin, en el monte Sung, provincia de Honan, al sudeste de Loyang, para otro maestro indo, pero es Bodhidharma el que se instala en sus dependencias y le otorga la fama posterior. Se dice que en el pico Shaoshi del monte Sung, Bodhidharma se refugia en una caverna para permanecer sentado meditando frente a una pared rocosa, situada a un kilómetro del templo, por ello es conocido como Pikwan Po-lo-men, o «el Brahmán que mira la muralla».

En su estancia en Loyang, probablemente en el templo Yungming, que albergaba a monjes extranjeros (que hacia el 534 acogía a unos 3000 provenientes hasta de Siria), ordenó a un monje llamado Sheng-fu, que poco después partió hacia el sur sin haber predicado la doctrina. Luego se menciona a Tao-yu, que permaneció con Bodhidharma unos 5 ó 6 años y que aun cuando entendió el Camino nunca enseñó; y Hui-k'o, que se convertiría en su sucesor y depositario del manto y el cuenco sagrado, reliquia que Bodhidharma habría traído desde la India y que sería el empleado por el propio Buda para la limosna; además se dice que le entregó una traducción del Sutra Lankavatara. La leyenda quiere que Hui-k'o haya sido manco habiéndole presentado el brazo cortado como testimonio de su inconmovible voluntad de transformarse en su discípulo.

Luego, en el 528 y poco después de haber transmitido su doctrina a Hui-k'o, muere envenenado por un monje celoso. Según Tao-yuan, los restos de Bodhidharma fueron enterrados en el templo de Tinglin, en la montaña de la Oreja del Oso, cerca de Loyang. Después de esto, que puede ser más o menos verídico, la leyenda afirma que tres años más tarde, un funcionario que caminaba por las montañas de Asia central se encuentra con Bodhidharma, quien le explica que se marcha hacia la India; llevaba un bastón con una única sandalia colgando. Este encuentro despierta la curiosidad de los monjes que acuden a la tumba del Maestro, verificando que se encontraba vacía con una única sandalia en su interior.

H.P. Blavatsky afirma en su Doctrina Secreta que la misión de Bodhidharma es refundar el Budismo Esotérico de la Escuela Tsung-Men, la verdadera Doctrina del Corazón, subdividida más tarde en cinco escuelas, lo que se infiere de sus palabras acerca de la flor de cinco pétalos.

Se discute todavía si dejó escritos o si su enseñanza era meramente intuitiva y carente de explicaciones. Blavatsky le otorga autoría sobre diversos libros y los estudiosos le atribuyen tradicionalmente, aunque discutible, las siguientes obras: Meditación sobre los Cuatro Actos, Tratado sobre el Linaje de la Fe, Sermón del Despertar, Sermón de la Contemplación de la Mente.

Además suele otorgársele autoría sobre un pergamino denominado el I-Chin-Ching, tratado que contendría instrucciones formativas de carácter psicofísico que se interpretarían como la base -y única relación- con ejercicios de artes marciales, ya que estaban destinados a fortalecerlos física y psíquicamente con el objeto de facilitarles la accesis hacia los estados de conciencia superiores; sin embargo estas últimas referencias no se encuentran contenidas en las biografías tradicionales.

Estos textos se encuentran clasificados dentro de la exposición exotérica y forman parte del Ch'ang o escuela Zen que se estructuraría después de él, principalmente a partir del Sexto Patriarca Hui-Neng.

Ahora, acerca de la difundida paternidad de Bodhidharma sobre las artes marciales de Shaolin, en sentido estricto, no existen referencias en ninguna de las dos fuentes mencionadas, y para afirmar -aparte del texto antes mencionado- el desarrollo de ejercicios o sistemas gimnásticos psicofísicos marciales a la manera del Hatha-yoga, debemos dejar espacio a la leyenda que corre paralela a la historia. En este último tema, se suele atribuir a Bodhidharma la preparación de los monjes, con el objeto no sólo de fortalecer sus condiciones sino además capacitarse para la defensa, motivada por el relativo aislamiento del Templo y la peligrosidad de los caminos infestados de bandidos y animales feroces. Algunos relatos dicen que el Maestro transformó brazos y piernas en eficaces armas de combate, otorgándole un prestigio sin igual al naciente estilo del Shaolin-Shu, enriquecido muy probablemente con elementos parapsicológicos, cosa que era común entre los monjes budistas como acaeció con los primeros que arribaron en la época de Huang-Ti y que escaparon de un modo milagroso tras haber sido víctimas de torturas y encierros. Posteriormente esta fama creció de un modo extraordinario y muchos militares que huían de los manchúes se refugiaron en el Templo aportando su propia experiencia al estilo e incrementando la complejidad de su prácticas de modo tal que siglos más tarde sería imposible distinguir la huella de Bodhidharma entre el entramado de técnicas con armas y sin armas que constituían la base de varias formas de lucha atribuidas a Shaolin.

Referencias Míticas

Como en todos los casos de la historia de los Adeptos, su vida se encuentra plagada de mitos y leyendas que ensalzan y justifican el increíble impacto, que tan nebulosa existencia dejó en el misticismo budista chino, sólo comparable al de la vida y enseñanzas del propio Gautama.

Por ejemplo se relata que cuando Bodhidharma sostuvo el encuentro con el emperador Wu, éste le expuso la imperiosa necesidad de practicar actos piadosos y del mérito de las obras como condición para alcanzar el estado de Buda. El Maestro le replicó que ni el mérito ni las buenas obras acercaban al discípulo ni un ápice hacia la Iluminación, que antes bien, la ruptura de todo condicionamiento mental, de todo prejuicio, eran necesarios para alcanzar el Budhado. Como el Emperador se mostrara contrariado por esta respuesta, Bodhidharma abandonó la corte sin mediar otra insinuación. Más tarde, y aconsejado por sus asesores, envió en la búsqueda del Maestro, pero el emisario lo perdió de vista cuando cruzaba el Yangtzé sobre un junco hueco.

Ya instalado en la caverna frente a la pared rocosa cerca de Shaolin, quiere la tradición que, al buscar Bodhidharma el estado de Iluminación necesario para la fundamentación de la existencia, se haya distraído con la imagen de una hermosa mujer (la tentación de Mara) y para resolver esto, decide meditar sobre un objeto o símbolo hasta detener el flujo mental. Como lo venciera el cansancio a menudo, decidió arrancarse los párpados y arrojarlos fuera de la cueva en la que habitaba. Pasado largo tiempo (nueve años según la leyenda) y habiendo logrado su propósito, bebió una pacificante bebida obtenida de unas hojas que crecieran del lugar en donde cayeron sus párpados, y esta planta fue luego conocida como Té.De un modo inequívoco se lo pinta o representa en esculturas con ojos saltones y carentes de párpados.

Su proveniencia mítica se identifica con el Cielo occidental o Shamballah, Patria legendaria de la jerarquía de Adeptos y salvadores.

Hasta él se acercó el que sería su discípulo Hui-k'o, quien, proviniendo de un linaje guerrero, habría llegado a despojarse de un brazo con su sable para demostrar así su fidelidad y su deseo de ser instruido. Aceptado ya, debió aún lanzarse al vacío y ante una muerte segura salió ileso, en virtud a la firme convicción de seguir a su Maestro. En su sucesión y hasta el Sexto Patriarca cabe hacer notar un hecho que si bien tiene un carácter simbólico sería digno de un artículo aparte. El traspaso de la doctrina se realizó en línea directa hasta el Quinto Patriarca, el cual tuvo dos discípulos al momento de su sucesión. Por un lado Hui-Neng es reconocido como el Sexto Patriarca del Budismo Zen y el verdadero iniciador de esta Escuela y se caracteriza por sus respuestas y conducta paradójicas propias de todos los maestros del Zen. Su origen es humilde y se resalta su carácter iletrado frente al del otro discípulo Shen-Hsiu, quien tomado por un erudito, representa vulgarmente al intelectual dogmático. Se dice que el manto de Bodhidharma habría sido entregado junto a la Doctrina hasta el Quinto Patriarca, pero éste se lo legó a su discípulo Hui-Neng por su mayor intuición del Zen, después de un concurso de poemas en que Shen-Hsiu, haciendo gala de sus conocimientos, ilustró a la mente como un espejo que debía ser limpiado. Hui-Neng respondió al desafío con un poema típicamente Zen; «No habiendo mente ni espejo, no hay nada que limpiar». El Maestro le otorgó la victoria, sin embargo le instruyó en relación a no entregar el manto posteriormente a nadie, ya que esto no era necesario en lo sucesivo. Siendo Shen-Hsiu el naturalmente designado para tal honor y habiendo vencido a Hui-Neng en la disputa doctrinal, se generó una discordia entre los discípulos de ambos. Más tarde Hui-Neng se va hacia el sur y funda su Escuela, que daría origen y desarrollo al Zen propiamente tal con sus características tan difundidas en nuestros días.

El origen de esta transmisión de la Enseñanza Interna se remonta al mismo Gautama y su discípulo Kasyapa quien -quiere la tradición- habría despertado a la Iluminación tras el enigmático sermón dado por el Buda en la Montaña Pico de Buitre, cuando levantó entre sus dedos una flor que sus discípulos le habían entregado, recogida de entre las diversas ofrendas depositadas por los numerosos concurrentes, esbozando una sonrisa. Tras un prolongado silencio, Kasyapa sonrió a la vez; enseguida el Buda se retiró dando por terminado el sermón. Los budistas zen quieren ver los orígenes de la Escuela del Zen en este encuentro, y el inicio de la Doctrina Secreta del Budismo.

Enseñanza de Bodhidharma

Las biografías antes mencionadas sólo dicen que Bodhidharma enseñó «Contemplación de la pared» y las cuatro prácticas descritas en la Meditación de los Cuatro Actos.

Estas escuetas referencias pueden extenderse y fundamentarse otra vez en lo que afirma H.P. Blavatsky cuando habla de la Doctrina del Ojo y la Doctrina del Corazón. La denominada Doctrina del Ojo, es la contenida en las escrituras exotéricas y difundida en un cuerpo religioso principalmente hacia el sur de la India y cobijada en el Hinayana. La enseñanza esotérica o Doctrina del Corazón sería la base del Mahayana, extendida hacia el norte y refugiada en el Tíbet y China, primero a través de Nagarjuna y Aryasangha y continuada de un modo estrictamente ordenado de Patriarca a Patriarca por lo menos hasta la época de Bodhidharma. Este, dice Blavatsky, es, junto con Nagarjuna, un reformador y autor de las obras más importantes de la escuela china de contemplación (Dan o Ch'ang de Dhyana).

Agreguemos además algunas referencias de la historia de Hui-k'o, sucesor de Bodhidharma. En el 534 el emperador Hsiao-wu muere asesinado y el reino norteño de Wu se dividió en dos dinastías Wei. A consecuencia de continuos ataques a la ciudad de Loyang, Hui-k'o se refugió probablemente en Wei oriental debido a que los gobernantes eran budistas y acogieron a todos los monjes que huían del conflicto. En la capital, Yeh, conoce a T'an Lin, erudito budista que traducía y prologaba sutras. Este encuentro despierta el interés de T'an Lin por las enseñanzas y escribe un prefacio a la Meditación de los Cuatro Actos. Hasta ahí la historia recoge datos sobre Bodhidharma.

Aunque el Maestro había sido antecedido por otros eminentes budistas de las escuelas contemplativas, la aparición fugaz y oscura de Bodhidharma provocó un increíble impacto. Si entendemos que sólo un discípulo es el depositario de tan extraordinaria revolución espiritual, no podemos explicarnos su difusión y enorme prestigio. No sabemos nada más, por razones obvias, acerca del trabajo de Bodhidharma y sus cinco ramas esotéricas, probablemente el verdadero fundamento de tal impacto, pero al parecer nos han quedado claros ejemplos de su enseñanza más popular, y siempre dentro de la línea contemplativa, el Zen.

Existen buenas razones para creer que los antecedentes contemplativos de Bodhidharma transmitieron los principios fundamentales del Sunyata, o «contemplación de la vacuidad del mundo», que enseña el Mahayana y que deriva en el Wu-wei-che-jen o estado de «verdadero hombre sin posición», el estado de Budha; pero se los suele simbolizar en el cojín de la meditación o las prácticas relacionadas con el Tantrismo que dieron origen a escuelas chinas y japonesas de Budismo. Sin embargo Bodhidharma lleva su enseñanza de la mano de la espada que Prajnatara -según cuenta la leyenda- le entregó junto con la doctrina, para cortar firmemente las ligaduras con el mundo y no remitirse a una purificación de la mente en una simple internalización que se asemeja más al Hinayana.

No abandona los sutras, y de hecho vuelve a ellos sin cesar, pero su transmisión es eminentemente práctica y está claramente orientada a la salvación del mundo, o sea es en esencia Doctrina del Corazón. En los cuatro sermones ya mencionados, y de los cuales se tienen versiones ahora muy antiguas, pues a principios de siglo se hallaron miles de manuscritos budistas de los siglos VII y VIII, época T'ang, en las Grutas de Tuhuang en China, que han sido trabajados y traducidos, se encuentran contenidas las enseñanzas recopiladas de Bodhidharma; las menciones a sutras son principalmente del Nirvana, Avatamsaka y Vimalakirti.

La Meditación sobre los Cuatro Actos.Este sermón describe brevemente la entrada al Camino a través de la razón (contemplación) y la práctica. La razón dice: «...significa comprender la esencia mediante la instrucción (la necesidad de un Maestro) y creer que todos los seres vivos comparten la misma naturaleza...», abandonando la ilusión, entrando en comunión con la cadena humana. Las cuatro prácticas son: sufrir la injusticia, o aceptación del Karma; adaptarse a los condicionamientos de la existencia; no buscar nada o matar el deseo; y practicar el Dharma. Las Cuatro Nobles Verdades.

El Tratado sobre el Linaje de la Fe. Propone que la búsqueda del Buda más allá de la Mente, como Yo real, es absurdo, y sostiene la perfecta identidad del Ser Interno o Propia Naturaleza con el Buda. Además hace hincapié en la inutilidad de las buenas obras y el mérito o el apego a la doctrina y la recitación de los sutras, frente al desvelamiento de la propia Naturaleza, como única vía de Iluminación.

El Sermón del Despertar. Este texto habla sobre la naturaleza del Nirvana o del estado de Iluminación que adviene tras el desapego total de las apariencias de este mundo, que generan en nosotros la sensación de lo agradable y lo desagradable, mediante lo cual se condiciona el Karma. Menciona aquí el vocablo Zen y lo define como un estado de vida en que se permanece inalterable, descondicionado y despierto, pero a la vez entregado a la caridad sin ningún tipo de pesar y renunciando a los frutos de dicho estado. El origen del sufrimiento es el mismo que el del Nirvana, por lo tanto se agota el sufrimiento en su vacío. Existe un necesario encadenamiento entre los Budas y los mortales cuando dice: «Los mortales liberan a los Budas y los Budas liberan a los mortales».

El Sermón de la Contemplación de la Mente. En la mente se encuentra la raíz de todas las cosas. El Sutra del Nirvana dice: «Todos los mortales cuentan con naturaleza búdica. Pero se halla cubierta con la oscuridad de la que no pueden escapar. Nuestra naturaleza Búdica es conocimiento: conocer y hacer que otros conozcan a otros. Realizar el conocimiento es la liberación». O sea, la contemplación de la mente es conocimiento. Conocimiento es ayudar a otros al propio conocimiento. La realización total del conocimiento es la liberación de todos los mortales. Tres venenos infunden la muerte y la perdición: el odio, la codicia y la ilusión. El Camino Moral, la Meditación y la Iluminación son las vías para contrarrestarlos. Esto se ve mejor explicado en las seis Paramitas o Caridad, Moralidad, Paciencia, Devoción, Meditación y Sabiduría. Explica que las referencias a las obras meritorias como la construcción de monasterios, la recitación de los sutras, la prescripción de alimentos o las purificaciones, son el símbolo de prácticas internas que tienen que ver con la localización de determinados motores ocultos en la naturaleza humana, por lo tanto valorizar el contenido de las obras sin las prácticas discipulares es caer en la ilusión y atenerse a las consecuencias kármicas de lo bueno y lo malo.

Como vemos, estos sermones se encuentran plenamente imbuídos de la doctrina Mahayánica de la compasión hacia todos los seres y el necesario encadenamiento de sabios y mortales para liberar a toda la Humanidad. Es la genuina enseñanza de los Maestros de Sabiduría que floreció de modo extraordinario en la oculta Transmisión de la Ley de un monje que vino del oeste para traer el Zen y algo más.

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza

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Sutra del Corazón




El Sutra del Corazón de la Perfección de la Sabiduría
(Ärya-bhagavatï-prajñäpäramitä-höidaya-sütra)



Así oí una vez. El Bagavan permanecía en el macizo de la Montaña de los Buitres, en Rajagriha, junto con una gran comunidad de monjes y una gran comunidad de bodisatvas. En aquella ocasión, el Bagavan estaba absorto en la concentración sobre las categorías de fenómenos llamada “percepción profunda.”

También, en aquella ocasión, el bodisatva mahasatva arya Avalokiteshvara contemplaba la práctica de la profunda perfección de la sabiduría y consideraba los cinco agregados como vacíos de naturaleza inherente.

Entonces, mediante el poder de Buda, el venerable Shariputra dijo esto al bodisatva mahasatva arya Avalokiteshvara: “¿Cómo debe adiestrarse cualquier hijo del linaje que desee practicar la actividad de la profunda perfección de la sabiduría?”

Así habló y el bodisatva mahasatva arya Avalokiteshvara dijo esto al venerable Sharadvatiputra: Shariputra, cualquier hijo del linaje o hija del linaje que desee practicar la actividad de la profunda perfección de la sabiduría deberá contemplar así, considerando correcta y repetidamente que estos cinco agregados también están vacíos de naturaleza inherente.

“La forma es vacía. La vacuidad es forma. La vacuidad no es más que forma; la forma también no es más que vacuidad. De la misma manera, sensación, discernimiento, factores de composición y conciencia son vacíos.

“Shariputra, de manera similar todos los fenómenos son vacuidad; sin características; no producidos, ni cesados, ni inmaculados, ni con mancha, ni deficientes, ni completos.

“Shariputra, por tanto, en vacuidad no hay forma, ni sensación, ni discernimiento, ni factores de composición, ni conciencia; no hay ojo, ni oído, ni nariz, ni lengua, ni cuerpo ni mente; no hay forma visual, ni sonido, ni olor, ni sabor, ni objeto del tacto, ni fenómenos. No hay elemento del ojo y así hasta no haber elemento de la mente ni elemento de la conciencia mental. No hay ignorancia, ni extinción de la ignorancia, hasta no haber envejecimiento ni muerte, ni extinción del envejecimiento ni de la muerte. De manera similar, no hay sufrimiento, origen, cesación ni camino; no haysabiduría exaltada, ni logro, ni tampoco ausencia de logro. “Shariputra, por tanto, por que no hay logro, los bodisatvas confían y permanecen en la perfección de la sabiduría, la mente sin oscurecimiento ni temor. Al haber ido completamente más allá del error, alcanzan el punto final del nirvana.

Todos los budas que permanecen en los tres tiempos despiertan también clara y completamente a la insuperable, perfecta y completa iluminación mediante la perfección de la sabiduría. Por tanto, el mantra de la perfección de la sabiduría, el mantra del gran conocimiento, el mantra insuperado,el mantra igual a lo inigualable, el mantra que apacigua completamente todo sufrimiento, debe ser conocido como la verdad porque no es falso. El mantra de la perfección de la sabiduría es declarado:

TADYATHA [OM] GATE GATE PARAGATE PARASAMGATE BODHI SVAHA

“Shariputra, el bodisatva mahasatva debe adiestrarse así en la profunda perfección de la sabiduría. 
Entonces el Bagavan surgió de aquella concentración y elogió al bodisatva mahasatva arya Avalokiteshvara diciendo: Bien dicho, bien dicho, hijo del linaje, así es. Así es, la profunda perfección de la sabiduría se debe practicar como has indicado; incluso los tatagatas se regocijan”.

Habiendo hablado así el Bagavan, el venerable Sharadvatiputra, el bodisatva mahasatva arya Avalokiteshvara, los que los rodeaban en su totalidad, junto con el mundo de los dioses, humanos, asuras y gandarvas, se llenaron de júbilo y alabaron en gran medida las palabras pronunciadaspor el Bagavan.

Así termina el Ärya-bhagavatï-prajñäpäramitä-höidaya-sütra

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo
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Alan Watts: Mente Dividida




LA MENTE EN LA UNIDAD

La mente y la sensación unidad

Hay tres mil religiones en la tierra ― religiones grandes y pequeñas sectas muy pequeñas y sectas dentro de sectas ― tres mil en total. Así existen tres mil mentes, tipos de mentes ― y la realidad es una, Dios es uno, y la verdad es una! Ámate a ti mismo, te ayudará tremendamente. Siendo amoroso contigo habrás destruidos mucho de lo que la sociedad te ha implantado. Tú debes liberarte de la sociedad y sus condicionamientos, debes volver a la unidad.

Si tú eres un Cristiano funciona como un agente de la iglesia Cristiana, si tú eres Hindú entonces tu mente es Hindú, si tú eres Budista tu mente es Budista. Y la realidad no es Cristiana ni Hindú ni Budista; la realidad simplemente es. Tienes que poner la mente a un lado: la mente comunista, la mente fascista, le mente Católica, la mente Protestante, debes volver a la unidad.

Tú mente está continuamente proyectando, proyectándose ella misma, separándose de la unidad. Tu mente está continuamente interfiriendo con la realidad, dándole un color, una figura y forma que no es la propia. Tú mente nunca te permite ver lo que es; sólo te permite ver lo que ella quiere ver.

Veamos como Alan Watts nos explica que es la mente en la unidad...

LA UNIDAD DE LA MENTE

La mente no dividida y la sabiduría de la unidad

Ha habido muchas teorías acerca de la unidad del universo, pero no han librado a los seres humanos del aislamiento del egotismo, del conflicto y del temor a la vida, porque hay un mundo de diferencia entre una inferencia y una sensación. Es posible razonar que el universo es una unidad sin sentir que es así; es posible establecer la teoría de que nuestro cuerpo es un movimiento en un proceso continuo que incluye a todos los soles y estrellas, y, no obstante, seguir sintiéndonos separados y solitarios, pues la sensación no corresponde a la teoría hasta que hayamos descubierto también la unidad de la experiencia interna.

«A pesar de todas las teorías, en tanto que estemos interiormente divididos, sentiremos que estamos aislados de la vida».

Dejamos de sentirnos aislados cuando reconocemos, por ejemplo, que no tenemos una sensación del cielo, sino que somos esa sensación. Por lo que respecta a la sensibilidad, nuestra sensación del cielo es el cielo, y no existe un "tú" separado de lo que sientes, percibes y conoces. Por esta razón los místicos y muchos poetas expresan con frecuencia la sensación de que son "Uno con el Todo", o que están "Unidos con Dios", o, como lo expresó Sir Edwin Arnold:

«Renunciando a uno mismo, el universo se convierte en mí».

El hombre ha de descubrir que todo cuanto contempla en la naturaleza ―el viscoso y extraño mundo de las profundidades oceánicas, los desiertos de hielo, los reptiles del pantano, las arañas y escorpiones, los desiertos de planetas sin vida― tiene su contrapartida en su propio interior. El hombre no está, pues, en armonía consigo mismo hasta que se da cuenta de que esta "parte inferior" de la naturaleza y los sentimientos de horror que le produce son también "yo".

Todas las cualidades que admiramos u odiamos en el mundo que nos rodea, son reflejos de nuestro interior, si bien un interior que es también un más allá, inconsciente, vasto, desconocido. Nuestros sentimientos acerca del mundo reptante del nido de avispas y la madriguera de la serpiente son sentimientos de aspectos ocultos de nuestro propio cuerpo y cerebro, y de todas sus potencialidades de reptación y escalofríos desconocidos, de enfermedades horrendas y dolores inimaginables.

No sé si será cierto, pero se dice que algunos de los grandes sabios y "santos" tienen un poder en apariencia sobrenatural sobre las fieras y los reptiles que son siempre peligrosos para los mortales ordinarios. De ser esto verdad, se debe sin duda a que son capaces de vivir en paz con las "Fieras y Reptiles" en sí mismos.

No obstante, la sensación de unidad con el "Todo" no es un estado mental nebuloso, una especie de trance, en el que queda abolida toda forma de distinción, como si el hombre y el universo se fundieran en una niebla luminosa de color malva claro. Del mismo modo que proceso y forma, energía y materia, yo y la experiencia, son nombres que se aplican a una misma cosa, y diversas maneras de contemplarla, así uno y muchos, unidad y multiplicidad, identidad y diferencia, no son contrarios que se excluyan mutuamente: cada uno es el otro, más o menos del mismo modo que los diversos órganos son el mismo cuerpo. Descubrir que los muchos son uno, y que uno es muchos, es darse cuenta de que ambos elementos son palabras y sonidos que representan lo que es a la vez evidente para el sentido y la percepción, y un enigma para la lógica y la descripción.

«La sensación de que estamos enfrentados al mundo, desconectados y apartados, ejerce la mayor influencia sobre el pensamiento y la acción».

Los filósofos, por ejemplo, a menudo dejan de reconocer que sus observaciones acerca del universo se aplican también a ellos mismos y a sus observaciones. Si el universo carece de significado, afirmar que así es también carece de significado. Si este mundo es una trampa malvada, también lo es su acusador, y, como dice un proverbio inglés, "la olla llama negra a la tetera".

En el sentido más estricto, no podemos pensar realmente en la vida y la realidad, puesto que esto incluiría el pensar infinitum sobre el pensamiento y así ad infinitum. Sólo es posible intentar una filosofía racional y descriptiva del universo si se supone que uno está totalmente separado de ella. Pero si tú y tus pensamientos sois parte de este universo, no puedes separarte de ellos para describirlos. Este es el motivo de que todos los sistemas filosóficos y teológicos deban desmoronarse en última instancia. Para "conocer" la realidad, no puedes colocarte fuera de ella y definirla; debes penetrar en ella, ser ella y sentirla.

La filosofía especulativa, tal como la conocemos en Occidente, es casi por completo un síntoma de la mente dividida, del hombre que trata de permanecer fuera de sí mismo y su experiencia a fin de verbalizarla y definirla. Es un círculo vicioso, como todo lo demás que intenta la mente dividida.

Por otro lado, darse cuenta de que la mente no está en realidad dividida, debe tener una influencia correspondiente de largo alcance en el pensamiento y la acción. Así como el filósofo intenta permanecer fuera de sí mismo y de su pensamiento, así, como hemos visto, el hombre ordinario trata de permanecer fuera de sí mismo y sus emociones y sensaciones, sus sentimientos y deseos. El resultado es una fantástica confusión y desorientación de la conducta a las que deben poner fin el descubrimiento de la unidad de la mente.

Mientras la mente esté dividida, la vida es conflicto, tensión, frustración y desilusión perpetuos. Los sufrimientos se acumulan, lo mismo que los temores y el hastío. Cuanto más se debate la mosca para salir de la miel, más se adhiere. Bajo la presión de tanta tensión y futilidad no es de extrañar en absoluto que todos los hombres busquen liberación en la violencia y el sensacionalismo, así como en la temeraria explotación de sus cuerpos, sus apetitos, el mundo material y su prójimo. Lo que esto debe de añadir a los dolores necesarios e inevitables de la existencia es incalculable.

«Pero la mente no dividida está libre de esta tensión de intentar siempre permanecer fuera de uno mismo y estar en cualquier parte menos aquí y ahora».

Cada momento se vive completamente, y hay así una sensación de plenitud y totalidad. La mente dividida se sienta a la mesa y picotea de un plato y de otro, apresurándose sin digerir nada para encontrar uno de ellos mejor que el anterior. Nada le parece bueno, porque en realidad, no saborea nada.

Por otro lado, cuando usted se da cuenta de que vive en este momento, de que es este ahora y ningún otro, de que aparte de éste no hay pasado ni futuro, debe relajarse y saborearlo plenamente, tanto si es un momento de dolor como de placer. En seguida resulta evidente por qué existe el universo, por qué han sido creados los seres conscientes, por qué hay órganos sensibles, espacio, tiempo y cambio. Todo el problema de justificar la naturaleza, de tratar de hacer que la vida signifique algo desde el punto de vista del futuro, desaparece por completo. Es evidente que todo existe para este momento. Es una danza, y cuando bailas no intentas llegar a alguna parte. Das vueltas y más vueltas, pero no con la ilusión de que vas en busca de algo o que huyes de las fauces del infierno.

¿Cuánto tiempo llevan los planetas dando vueltas alrededor del sol? ¿Y llegan a alguna parte, aumentan su velocidad a fin de llegar? ¿Con qué frecuencia ha regresado la primavera a la tierra? ¿Llega más rápida y lujosa cada año, para asegurarse de ser mejor que la primavera pasada, y apresurarse en su camino para ser la primavera que las superará a todas?

El significado y el objetivo de danzar es la danza. Igual que la música, se realiza plenamente en cada momento de su curso. No se toca una sonata para llegar al acorde final, y si el significado de las cosas estuviera simplemente en los finales, los compositores sólo escribirían últimos movimientos. Sin embargo, podría observarse de pasada que la música especialmente característica de nuestra cultura es progresiva en algunos aspectos, y que a veces parece dirigirse decididamente hacia un punto culminante futuro. Pero cuando llega ahí, no sabe qué hacer consigo misma. Beethoven, Brahms y Wagner fueron especialmente culpables de crear apogeos y conclusiones colosales, y luego seguir atacando el mismo acorde una y otra vez, arruinando el momento al ser reacios a abandonarlo.

Cuando cada momento se convierte en una expectativa, la vida queda privada de realización plena y se teme la muerte, pues parece que la expectación debe terminar. Mientras hay vida, hay esperanza..., y si uno vive de la esperanza, la muerte es realmente el fin. Mas para la mente no dividida, la muerte es otro momento, completo como todo momento, y no puede ceder su secreto a menos que se viva plenamente...

La muerte es el epítome de la verdad de que en cada momento nos vemos lanzados a lo desconocido. Cuando llega la muerte, ya no es posible seguir aferrándose a la seguridad, y cuando el pasado y la seguridad se abandonan, tiene lugar la renovación de la vida.

«La muerte es lo desconocido donde todos nosotros hemos vivido antes de nacer».

Nada es más creativo que la muerte, puesto que es todo el secreto de la vida. Significa que es preciso abandonar el pasado, que lo desconocido no puede evitarse, que el "Yo" no puede continuar y que, en última instancia, no puede haber nada fijado. Cuando un hombre sabe esto, vive por primera vez en su vida. Si retiene el aliento, lo pierde; si lo deja ir, lo encuentra.

«Este es el verdadero secreto de la vida: estar totalmente involucrado en lo que sea que estés haciendo en el aquí y el ahora».

Alan Watts

Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo Zaragoza

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