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Paz y Ciencia

domingo, 5 de julio de 2015

Recomendación: Migraña, de Oliver Sacks



Migraña de Oliver Sacks:

Millones de personas en todo el mundo padecen de migraña, y sin embargo sigue siendo una enfermedad tan impredecible y variable en sus síntomas y fisiolofía que constituye un verdadero desafío para la profesión médica. Durante siglos se la ha confundido con la locura o la epilepsia se le ha adjudicado la etiqueta de psicosomática e incluso alguas de sus alucinaciones se han confundido con visiones místicas, como las que describe la religiosa Hildegard en un manuscrito del siglo XII.

Oliver Sacks, en este su primer libro, publicado en 1970 y cuya última edición, revisada, aumentada y profusamente ilustrada presentamos ahora en castellano, refleja su experiencia como médico con pacientes de migraña desde los inicios de su carrera hasta la actualidad, tres décadas que han resultado cruciales a la hora de identificar los mecanismos fisiológicos y biológicos que gobieran la enfermedad, gracias, sobre todo, a las recientes teorías del “caos” y de los sistemas auto-organizativos. En su opinión, la migraña posee un triple origen: psicológico, fisiológico y biológico, y ni en su detección ni en su tratamieto se pueden descuidar ninguno de esos tres factores, que el autor relaciona con la perspicacia y sutileza que caracteriza toda su obra. El doctor Sacks posee un oído y una inteligencia finos y atentos, que le permiten desarrollar la cualidad que más valora en un médico: saber escuchar a sus pacientes. Y a partir de esa escucha, de esa observación empática, aprendemos qué le sucede realmente al paciente, cuál es la naturaleza de su relación con la enfermedad, si es para él, tal como sucede a menudo, una necesidad, una reacción biológica a un entorno hostil o desagradable.



Si, como decía Novalis, “toda enfermedad es un problema musical, y toda cura un solución musical”, Oliver Sacks nos ofrece una amplia partitura de casos, teorías, tratamientos y remedios con que abordar todas las variaciones de la migraña.

Leopoldo María Panero



El caballo de hierro cruza ahora sin miedo
desiertos abrasados de silencio.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto y no hay tambores
para hacerlo volver desde el reino de las sombras.
Deseo de ser piel roja.
(fragmento de Deseo de ser piel roja)
Leopoldo María Panero, poeta, narrador, ensayista y actor,  exponente de la poesía transgresora, ha fallecido hoy en Las Palmas de Gran Canaria, a los 65 años. El poeta, que murió en el hospital Juan Carlos I, en el área de salud mental, es autor de títulos como Teoría y Así se fundó Carnaby Street. "Era un genio de la poesía española", en palabras del editor Chus Visor.
"Ante todo era poeta. Vomitaba poesía. Era como su alimento natural, y eso hacía que no le prestara mucha importancia al lector, él escribía porque le nacía", afirma Antonio Huerga. Un autor, añade el editor, que no presumía de sus escritos, "era un sencillo creador de poesía que tampoco se tomaba muy en serio. Aunque si algún lector le preguntaba qué libro suyo recomendaba, a veces, decía, entre enfadado y entusiasta: Teoría".
Nacido en Madrid, el 16 de junio de 1948, e hijo del gran poeta astorgano Leopoldo Panero, una de las mejores voces líricas de posguerra, y la escritora y actriz Felicidad Blanc, era hermano del también poeta Juan Luis Panero y de Michi Panero. Escritor desde su infancia, parte de la vida de Leopoldo María Panero ha transcurrido en distintos hospitales psiquiátricos de la Península y Canarias. Además, perteneció al grupo de los Nueve Novísimos creado por Josep María Castellet.

El loco mirando desde la puerta del jardín

Hombre normal que por un momento
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.
Para Félix de Azúa, incluido en aquella ya mítica antología de Nueve novísimos poetas españoles, "fue el más abismal de su generación. Cumple con todos los requisitos del poeta tal y como lo definió el romanticismo, que es el último momento reconocible de la poesía como actividad social significativa. Durante años ha estado recluido en un manicomio, lo que le ha evitado el patetismo del viejo poeta arruinado física e intelectualmente, manejado como un títere por políticos lectores del Marca. Su obra primera creo que será de las pocas cosas realmente poéticas del siglo XX español que duren algo más de diez años".
El editor Jorge Herralde considera que del poeta Leopoldo María Panero quedará "el recuerdo del fulgor" por sus poemas con "imágenes imprevistas". Junto a Ana María Moix y Pere Gimferrer fue el tercer "Novísimo" en "brillar de forma espectacular".  Sus conferencias eran "como  fogonazos, fuera de todo corsé, muy auténticas", puntualiza. 
La vida de este poeta madrileño y su familia siempre ha suscitado interés en el ámbito cultural y un reflejo de ello es la película  El desencanto (1976), Jaime Chavarri, un exitoso documental que muestra descarnadamente cómo era la familia Panero en el final del franquismo. Marcada hasta la obsesión por la figura paterna, el poeta Leopoldo Panero. La película, en blanco y negro, tiene como actores a los cuatro miembros de la familia Panero (Felicidad, viuda del poeta, y sus hijos Juan Luis, Leopoldo y Michi)
Sobre la locura y su existencia, Panero dijo -en una entrevista a Javier Rodríguez Marcos para Babelia en 2001, en el psiquiátrico- lo siguiente: "La locura existe, no así su curación. Al contrario de lo que se piensa, lo malo es el consciente, no el inconsciente. Como decía Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo vuelve monstruoso".
Fue un escritor crítico con la sociedad y con España, y su evolución en el siglo XX y XXI. Sobre la democracia en el país aseguró: "Es una tragedia de una horrorosa sordidez en la que al proletariado, tras 40 años sin ideología, no le queda más que la picaresca. Eso es España. Éste es un país de sudorosos obsesionados con el fútbol y con los toros por culpa de la represión sexual. Son tan machos...".
Sus reflexiones y análisis iban más allá de España y la literatura y miraban al mundo. Muchas de las ideas de este poeta y "loco" eran más cuerdas y sensatas que las de cualquiera: "Hay que replantearse la revolución. Hay que incluir a las mujeres y a los homosexuales. Más que cambiar el mundo, como decía Marx, hay que cambiar la vida, como decía Rimbaud. Hay que ir a una micropolítica de situación. Esto lo sabían perfectamente Guy Debord y los situacionistas. Hay que cambiar la manera de percibir el mundo".
Ha sido un comienzo de año triste para la literatura en español, en especial para el grupo de los Novísimos. El viernes pasado falleció la también poeta, narradora y editora Ana María Moix y el 9 de enero Castellet, editor y artífice de los novísimos: Moix, Panero, Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Martínez Sarrión, Félix de Azúa, Pere Gimferrer, Vicente Molina Foix, Guillermo Carnero y José María Álvarez.

Días de locura con Panero en Canarias

A partir de hoy, Leopoldo María Panero ya no venderá sus libros por la calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria. El poeta vagabundo ha muerto, pero su fantasma y sus poemas quedarán esparcidos entre las almas perdidas que vagan por esta ciudad.
Leopoldo, el loco más cuerdo de todos los locos que sobrevivimos a estos tiempos, nos ha dejado sin despedirse. Y así tenía que hacerlo, de la forma más anónima.
Sin que nadie lo molestara. Como lo tiene que hacer un poeta: uno de los grandes poetas de nuestro tiempo. Que ahora venderá más libros, porque en esta sociedad los libros que huelen a difunto son los más atractivos.
Hay un banco en la calle de Tomás Morales de la capital canaria que también se ha quedado solo. Allí se estiraba el poeta como sólo lo hacen los que no tienen prisa ni por vivir, ni por morir.
Ahora, en ese banco, sólo queda la huella de los cientos de colillas esparcidas, fruto de su compulsivo hábito que le daba ese aire de poeta maldito.
Muchos hemos compartido el banco y sus poemas que salían de su boca tintados de nicotina y humo.
En las paredes de la cafetería El Esdrújulo también se ha quedado el eco de aquellos recitales donde sumergía en su poesía a todos los presentes soltando a bocajarro su infierno.
Así masticaba Panero las palabras diciendo: “El abismo es Dios y el territorio puro de nadie, una cruz alzada bajo todas las sospechas…”
Aún lo recuerdo aquel primer día que me lo encontré sentado en la terraza de la facultad de Historia, empalmando un cigarrillo tras otro y bebiendo Coca Cola.
En aquella cafetería vivía al aire libre todas las tardes. Ya era una figura necesaria. Si algún día no veías a Panero charlando con algún estudiante, o tirado en alguno de sus bancos de piedra, la facultad perdía ese sabor a ocre que solo dejan los hombres únicos.
La estación de guaguas de la ciudad, una de las paradas preferidas del poeta, también se queda huérfana de sus libros que vendía como lo hacen los floristas callejeros.
Ahora los jóvenes y los niños y las amas de casa ya no verán a ese vagabundo extraño de la estación, a ese vagabundo que siempre cargaba con uno de sus poemarios para intentar colocárselo al primer incauto que no sabía que le estaban vendiendo una joya.
Gonzalo Pérez Ponferrada, director de comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y autor del libro de relatos Los olores de Teodora Castro y otros sucesos extraordinarios

Recomendación: "Freud y su Obra"



El psicoanálisis. en su siglo de existencia. ha conocido una gloria ambigua. Difundido sin cesar en los más diversos medios culturales y sociales. esa marea de difusión se ha visto acompañada de un desconocimiento. si es que no tergiverzación. de sus principales conceptos. Este libro trata de efectuar una lectura de la géne sis y de la constitución de la Teoría Psicoanalítica en la obra de Freud a la altura de nuestro presente. A la triple perspectiva desde la que el psicoanálisis puede ser considerado (como método terapéutico. como teoría del psiquismo y como método de análisis de las instituciones culturales) se agregran las oportunas referencias al desarrollo del movimiento psicoanalítico y al contexto social y biográfico en el que esa producción fragua. La exposición combina los enfoques sistemático y cronólogico. dando cuenta. a la vez. de un orden conceptual y de su dinamismo interno. sin evitar las contradicciones. las reformulaciones y las conexiones con otras disciplinas que hacen del psicoanálisis una teoría viva y no un cuerpo momificado de conceptos.

Nueva era en el diván de Freud


NUEVA ERA EN EL DIVÁN DE FREUD
Desde el 1 de enero, las obras de Sigmund Freud han quedado libres de derechos en el mundo entero. Salvo en España, donde por una disposición transitoria de la Ley de Propiedad Intelectual siguen vigentes hasta 2019. En Francia la noticia ha movilizado a los editores, y a lo largo del año se traducirán en distintos sellos varios textos del fundador del psicoanálisis. ¿Semejante rapidez de reflejos indica que Freud sigue conquistando lectores y que su obra mantiene su virulento poder de agitar el debate intelectual?
Sigmund Freud (1856-1939) vino a poner en cuestión que el sujeto gobernara su vida con total autonomía, como se había creído hasta entonces. En condiciones normales, contaba en El malestar de la cultura, el yo "se nos presenta como algo independiente, unitario, bien demarcado frente a todo lo demás". Pero, añadía, ese yo se prolonga "hacia dentro, sin límites precisos, con una entidad psíquica inconsciente que denominamos ello y a lo cual viene a servir como de fachada". Así que, explicaba, no sabemos gran cosa de lo que ocurre por esas zonas interiores donde operan los deseos sexuales reprimidos. Médico de formación, Sigmund Freud investigó en esos territorios oscuros para encontrar la manera de curar determinados trastornos psicológicos. De ahí surgió una nueva escuela, y su correspondiente terapia, el psicoanálisis, pero lo que sobre todo hizo este brillante caballero vienés fue cambiar nuestra manera de entendernos y de entender el mundo.
Sartre, Fromm, Bloch y Deleuze fueron influidos por sus ideas
Francia prepara un despliegue editorial del autor a los 70 años de su muerte
"Se puede creer o no en el psicoanálisis, como se puede ser o no marxista, y sin embargo las aportaciones de Freud son indiscutibles", comenta Antonio Valdecantos, un filósofo que enseña en la Universidad Carlos III y que publicó hace poco La fábrica del bien(Síntesis). "Todo el mundo sabe ahora que el yo no es transparente, ni que está siempre disponible. Nadie discute ya que hay zonas oscuras y, que por mucha libertad que se pueda llegar a tener, nuestra sexualidad seguirá siendo opaca".
Carlos Gómez Sánchez, autor de Freud y su obra: Génesis yconstitución de la teoría psicoanalítica (Biblioteca Nueva), entiende que el médico vienés supo relacionar de manera muy fructífera la sexualidad con la cultura, el deseo con la norma. Así que considera que su influencia puede rastrearse en buena parte de los referentes intelectuales del siglo XX, empezando por la fenomenología y pasando por Sartre, Fromm o Bloch hasta llegar a Deleuze.
"Hay dos cuestiones que me preocupan a propósito de su legado", explica Gómez Sánchez. "En primer lugar, que no se tomen en serio sus aportaciones y que se trivialice y vulgarice su obra. O, por el contrario, que se entiendan sus teorías como una nueva piedra filosofal, con lo que se puede convertir el psicoanálisis en una pésima metafísica. Freud no es ninguna salsa que sirva para adornar todos los platos".
No hay, por lo visto, ninguna discusión: Freud es un clásico y forma parte del patrimonio intelectual de nuestro tiempo desde que dinamitó la manera de entender el sujeto en cuanto trató de la fuerza de la libido.
Fernando Savater, en un artículo sobre el fundador del psicoanálisis, se acordaba de la definición de clásico que Chesterton había dado en su biografía de Dickens: "Un rey del que ya se puede desertar, pero al que no hay modo de destronar". Venía a cuento la cita, porque si alguien ha tenido discípulos díscolos dispuestos a cuestionarlo ése ha sido Freud. Pero nadie llegó tan lejos como él a la hora de mostrar lo fundamental. Es "invulnerable", escribía Savater cuando se cumplían en septiembre de 1989 50 años de la muerte de aquel neurólogo heterodoxo que terminó revolucionando la filosofía, a pesar de haber sido muchas veces traicionado. Y anotaba que la más escandalosa de esas traiciones había sido la estilística. "Es interesante, es detallista, es pedagógico", decía de Freud mientras pensaba en aquellos sucesores que convirtieron sus ideas en un farragoso lodazal de términos embarullados, "no renuncia a las imágenes ni las confunde con las explicaciones, pertenece a la cultura de la sinceridad".
Siguen, pues, vivos sus conceptos y su lucidez a la hora de diagnosticar nuestras complicaciones. ¿Y su terapia? Francisco Granados, que lleva más de 30 años como analista y que dirige la revista de la Asociación Psicoanalítica de Madrid, responde en el descanso entre dos sesiones. "Lo que podemos ofrecer a quienes nos consultan es la manera de encontrar sus pulsiones, sus miedos, su sexualidad, sus problemas en su relación con los otros..., pero la curación es algo que queda en el aire: está en sus manos seguir o no el camino propuesto". Francisco Granados, volviendo a Freud, insiste en un detalle que no siempre se valora de su obra, que no hay psicoanálisis si no es social. "Sin el otro no somos nada", afirma.
El escritor Andrés Barba, que ganó con Javier Montes el Anagrama de Ensayo de 2007 con el libro La ceremonia del porno, observa en ese sentido que, por permisiva que pueda ser la sociedad actual a la hora de difundir imágenes sexuales, "la pornografía no resuelve nada de nuestra relación con los otros". "Es un canal que nos permite acceder a una información ilimitada sobre las prácticas menos ortodoxas", dice, "pero no va más allá". Freud nos permitió "descubrir que existen una serie de procesos que se producen de manera soterrada, inconsciente, pero por grande que fuera el hallazgo no ha arreglado gran cosa". Abrió, eso sí, inmensos caminos a la literatura al "convertirnos a nosotros mismos en objeto de observación".
Ese interés sigue ahí. Será por eso que, como afirma Antonio Valdecantos, a Sigmund Freud se le sigue leyendo hoy. Y, seguramente, se le leerá más. Ahora que, casi en todas partes, su obra ha quedado libre de derechos.

Sus libros en España

- Biblioteca Nueva conserva los derechos de explotación de las obras completas de Freud hasta 2019, ya que la Ley de Propiedad Intelectual acepta que la duración sea de 80 años en autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987.
- Fue Ortega y Gasset el que recomendó en 1917 a Biblioteca Nueva traducir las obras completas de Freud. Fue la primera versión íntegra en otra lengua que el alemán.
- El traductor de casi todos los
libros fue Luis López-Ballesteros y de Torres, y también hay algunos de Ludovico Rosenthal y Ramón Rey Ardid.
- Alianza publicó las obras de Sigmund Freud en bolsillo y ediciones Amorrortu tradujo su obra en Argentina.

viernes, 3 de julio de 2015

Recomendación sesuda: "Melancolía y Paranoía" de Fernando Colina



Este libro es un ensayo de psicopatología que intenta devolver la clínica a sus fuentes humanistas. Entronca su discurso en la tradición de la gran psiquiatría clásica y, mediante la fenomenología, la hermenéutica, el psicoanálisis y la historia, aspira a combatir el reduccionismo biológico que hoy se ha apoderado de la teoría. Se propone, en concreto, concebir la locura mediante el estudio de dos ejes que recorren de un extremo a otro la experiencia del psicótico y del hombre normal. El eje melancólico y el eje paranoico dan cuenta de la presencia del deseo y la tristeza, por un lado, y del saber y la interpretación, por otro. De este modo, se defiende un abordaje clínico que permanezca alejado tanto de las diferenciaciones excesivas, donde se pierde la referencia subjetiva, como de la homogeneización abusiva del malestar, que no hace sino dilatar los diagnósticos y hacer cada vez más ambigua la comprensión de los síntomas. Fernando Colina es jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Es autor de Escritos psicóticos (1996), El saber delirante (2001), Deseo sobre deseo (2006), De locos, dioses, deseos y costumbres (2007).

Recomendación para romper moldes: "Alucinaciones" de Oliver Sacks



No vemos con los ojos, sino con el cerebro; de ahí que muchas veces veamos cosas que no están delante de nosotros, cosas que a veces llamamos apariciones, fantasmas o visiones, conceptos, todos ellos, que obedecen al término genérico de alucinaciones». Pero las alucinaciones no son sólo visuales. Como nos explica Oliver Sacks en su nuevo y fascinante libro, las alucinaciones también pueden ser olfativas o auditivas. Cuántas veces hemos «oído» que alguien nos llamaba y al volvernos no había nadie; o hemos experimentado un olor cuya presencia es físicamente imposible; o hemos creído que alguien nos seguía; o hemos «visto» algo que la razón nos dice que no pertenece a nuestro mundo.
Asociadas en la mentalidad popular con la locura, las alucinaciones obedecen muchas veces a un simple problema neurológico con nombre y apellido, y tienen más que ver con la privación sensorial, la ebriedad, la enfermedad o algún tipo de lesión. Quienes padecen migrañas pueden ver arcos de luz o figuras liliputienses. La gente que pierde la vista puede compensar su carencia con un rico mundo visual alucinatorio, e incluso el simple hecho de dormirnos o despertarnos puede causar que el mundo onírico y el real se fusionen en una imaginería imposible. Gran parte de nuestra fantasía popular y nuestro folklore se basa en las alucinaciones, sin las cuales no podemos comprender figuras como los ángeles, las brujas y los alienígenas, ni tampoco algunas obras de autores tan conocidos como Dostoievski, Evelyn Waugh, August Strindberg o Amy Tan, víctimas todos ellos de alucinaciones en algún momento de su vida.
Pero las alucinaciones no son fenómenos negativos sino positivos, y constituyen, de hecho, una de las mejores ventanas que poseemos para asomarnos a la complejidad de los circuitos cerebrales y a la forma en que éstos nos muestran la realidad o, a veces, crean la suya propia.
Oliver Sacks vuelve a hacer gala de su singular talento como narrador, su sentido del humor y su inmensa cultura para plantear cuestiones que ponen en entredicho nuestra percepción del mundo y, muchas veces, nuestra propia identidad. Desde las visiones religiosas y su explicación fisiológica hasta el uso de drogas psicodélicas como puerta a una percepción interior que los sentidos nos niegan, los relatos del doctor Sacks van más allá del mero historial médico y constituyen una auténtica historia cultural de la percepción, un estudio antropológico de una supuesta anormalidad que no es, en el fondo, más que el reverso de lo que normalmente conocemos como realidad.
«Oliver Sacks es mi héroe, y para mí todos sus libros son el libro del año» (Hilary Mantel, Wall Street Journal).
«Fascinante. La comprensión del doctor Sacks hacia sus pacientes y su perspectiva filosófica transforman simples casos clínicos en relatos que iluminan las complejidades del cerebro humano y los misterios de la mente humana» (Michiko Kakutani, New York Times).
«Otra joya de libro. Sacks integra hábilmente la literatura, el arte y la historia médica en sus fascinantes relatos» (Library Journal).

Virginia Gawel: un personaje con duende


Nació en Buenos Aires en 1961. Psicóloga, terapeuta, docente y escritora, siendo pionera en la difusión de la Psicología Transpersonal para Argentina y América, en 1994 fundó el Centro Transpersonal de Buenos Aires, institución de la cual es Directora. Desde 1984 se especializó en la integración de las Psicologías de Oriente y Occidente, buscando que este paradigma fuera incluido en la currícula de distintas universidades (Universidad Kennedy, Universidad de la Marina Mercante, Universidad Maimónides, Universidad Católica Boliviana "San Pablo" y otros centros académicos), generando sus propios aportes a este paradigma (tal como lo son el concepto de reminiscencia y el de Complejo de Inadecuación Esencial). Ha generado su propia metodología de trabajo a la que llamó TADIs (Técnicas de Acceso Directo al Inconsciente), acerca de la cual brinda formación de post-título a profesionales de la salud. (Este Retiro tendrá como base los conceptos y prácticas esenciales de ese modelo terapéutico y de autoexploración.)