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Paz y Ciencia
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lunes, 28 de mayo de 2018

Tratamientos psicológicos de orientación dinámica




:: La psicoterapia es un tratamiento psicológico que ha tenido una aceleración progresiva del tiempo histórico, tanto por lo que refiere a las ciencias como en lo concerniente a la cultura y la sociedad en general, no puede ser orillada por parte de los tratamientos psicológicos de orientación dinámica. Freud se basó, para su creación del psicoanálisis, en la ciencia positivista de su época, pero a sus continuadores parece que les ha sido difícil recoger el ejemplo y desarrollar nuevas aportaciones con los nuevos conocimientos clínicos y teóricos, ya se trate de ciencias empírico-naturales o de ciencias humanas.

:: Los nuevos conocimientos del funcionamiento analógico de hemisferios cerebrales, memoria procedimental, la plasticidad cerebral y neuronas en espejo da buena cuenta que no podemos obviar los avances de la ciencia.
Otras disciplinas vecinas como la psicología del lenguaje, la cognitiva, la sociología están influyendo en el pensamiento analítico y psicoterapéutico.

:: Para Joan Coderch, en su libro "La práctica de la psicoterapia relacional", nos explica con claridad:
Se han diversificado en un número importante de orientaciones y escuelas, algunas muy alejadas de los principios fundamentales de esta primera y única teoría [psicoanálisis]. Varias de estas últimas, además de su distanciamiento del tronco común del que han surgido, comparten una característica que las define radicalmente, la convicción, basada en la experiencia clínica como en los estudios empíricos acerca del desarrollo mental en la infancia, de que la mente humana se halla estructurada por configuraciones relacionales, siendo éstas el resultado de la internalización de la ininterrumpida interacción del ser humano con la matriz social con la que convive desde el momento de su nacimiento.

:: Nada más se puede añadir a la genialidad de Joan Coderch. Invitar a la lectura del libro.
:: Rodrigo Córdoba Sanz. Psicólogo. Psicoterapeuta
C/ Lacarra de Miguel 27. 2C
Teléfono: 653 379 269
(Zona Centro)
Web: www.rcordobasanz.es

lunes, 12 de abril de 2010

Psicoterapia y Lenguajes

La psicoterapia es un proceso que requiere un esfuerzo, sagaces, aventureras y atrevidas son las personas que quieren indagar en sus pensamientos, sus emociones, sus sentimientos, sus fantasías y sus sueños.
Durante la psicoterapia aparecen eso que se ha dado en llamar mecanismos de defensa, que tienen un papel útil pero que en exceso resultan patológicos. Por citar un ejemplo, la defensa obsesiva de la racionalización, justificación mediante argumentos lógicos de aspectos que son vividos y tocan el punto álgido de las emociones. Las personas obsesivas se manejan mejor en la razón que en la emoción, por ello hablar de sentimientos no está en su diccionario sentimental. Es significativo que un diccionario sentimental como tal fuera escrito por Jose Antonio Marina, un educador y filósofo que atiende a muchas razones, un señor muy intelectualizado. Inteligente y audaz se quiso entrar en los sentimientos desde la filosofía del lenguaje. La antropología y la sociología de las distintas culturas y el uso de las palabras y conceptos. Varios libros de este autor dan buena fe de este afán de dibujar a través de la palabra lo más interno del sujeto y de una cultura.
La psicoterapia es una cura a través de la palabra, pero como dice Joan Coderch nos olvidamos generalmente del componente pragmático, esto es el setting, encuadre o dispositivo generado como marco de trabajo, frecuencia de sesiones y honorarios son las variables fijas. También hay un componente semántico-referencial que tiene que ver con la palabra y su uso, con lo que se dice, de gran interés clásico porque remite a la interpretación. La psicoterapia vincular hace fuerza en el papel pragmático, en la forma del vínculo y en el aspecto no verbal. Nadie sale inerme ante una psicoterapia. Sin embargo ante un trabajo psicológico de técnicas y artificios la persona puede quedar diluida entre tareas para casa y otras técnicas como hojas de autorregistro que despistan al sujeto de la relación emocional que se establece entre terapeuta y paciente.
Desde todas las corrientes se dice que es en esa relación, concebida como transferencia-contratransferencia donde se da la clave de la psicoterapia.
Dice Joan Coderch que no existe todavía un monismo eficaz en psicoterapia y que es cada relación, cada vínculo terapeuta-paciente donde está la clave de la eficacia del tratamiento. Como decía Leon Grinberg, psicoanalista de gran prestigio, "El Psicoanálisis es cosa de dos".

miércoles, 7 de abril de 2010

Joan Coderch: El debate acerca de la pluralidad del psicoanálisis II

[...] en mi libro "La interpretación en Psicoanálisis" (1995), me baso en los argumentos de Pooper para defender mi tesis de que los analizados se hallan determinados fatalmente por nuestras interpretaciones y ni tan sólo por su propio insight, sino que son libres frente a unas y otro. El segundo error de Hanly es el de no tener en cuanta todo lo que anteriormente he expuesto acerca de a diferencia entre aquello que "existe" y la "realidad" que para nosotros es como es porque nosotros somos como somos.
Pues bien, para mí los conceptos de la física cuántica, que de forma tan sucinta e incompleta he expuesto, nos pueden ayudar a comprender las causas de la existencia de tan numerosas corrientes y orientaciones psicoanalíticas. Los físicos tienen sus dispositivos de observación para estudiar la materia. Pero también podemos decir que cada ser humano tiene su propio y personal dispositivo de observación. Ahora ya sabemos, desde Popper, que "toda observación está cargada de teoría", pero esta afirmación no se refiere tan sólo a teorías científicas. Todo ser humano tiene sus propias teorías constituidas por todos sus conocimientos, experiencias, creencias, presupuestos, deseos, y este conjunto constituye su dispositivo de observación a través del cual observa el mundo que le rodea, los seres humanos, los animales, las cosas, y también, sus propios sentimientos y sensaciones.

martes, 6 de abril de 2010

Joan Coderch: El debate acerca de la pluralidad del psicoanálisis

La teoría de la relatividad de Einstein se refiere a la física de las altas velocidades y de las enormes distancias, es una física cosmológica y, a primera vista, parece que no posee una aplicación práctica en la vida cotidiana y corriente de los seres humanos. En cambio, la mayoría de los físicos cuánticos y filósofos que se han ocupado de esta cuestión están de acuerdo en que los principios de la física cuántica no sólo son válidos en el mundo sobatómico, sino que también están presentes en el macrocosmos, tanto físico como social. La física del micromundo del átomo describe el funcionamiento interno de todo aquello que percibimos y que físicamente es. Por tanto, es un error creer que la física cuántica únicamente se aplica al mundo subatmómico. Este error, que han cometido algunos autores al discutir la utilidad de los conceptos de la física cuántica para la psicología humana, para la sociedad en general y para el psicoanálisis, proviene, a mi parecer, del hecho de que sólo han tenido en cuenta, por ser el más conocido, el "principio de incertidumbre" de Heisenberg, el cual nos dice que no podemos conocer simultáneamente la posición y la velocidad de una partícula subatómica al mismo tiempo. Así, por ejemplo, el psicoanalista Hanly (1995), declarándose partidario del positivismo y, en consecuencia, de la posible objetividad del analista, subraya:

La tesis pos-positivista es frecuentemente apoyada por el argumento de que la física cuántica justifica el complaciente punto de vista de que la subjetividad del analista no puede ser substraída de las asociaciones del paciente [...] No puede garantizarse que ninguna de estas interpretaciones [las que hacen referencia al principio de incertidumbre] puedan ser empleadas como premisas para una correcta comprensión de las actividades cognitivas y de observación involucradas en el psicoanálisis clínico.

Joan Coderch considera que Hanly se equivoca a no dar la suficiente importancia al "principio de incertidumbre", considera que ha supuesto mucho para muchos físicos y filósofos de la ciencia, siendo un principio de gran importancia para la ciencia y la comprensión del mundo y de la naturaleza en general. Ha supuesto un cambio en el determinismo de la ciencia y en palabras de Popper, en su libro "El universo abierto. Un argumento a favor del indeterminismo" (1956), se apoya en el principio de incertidumbre para defender la libertad humana, y concluye su defensa con estas bellas palabras:

Y la libertad humana es, desde luego, parte de la naturaleza, mas trasciende la naturaleza, al menos tal como ésa existía antes de la emergencia del lenguaje humano y del pensamiento crítico y del saber humano.

Pluralidad y Diálogo en Psicoanálisis. Herder. 2006, Barcelona. págs. 58 y 59

lunes, 29 de marzo de 2010

Factores comunes en Psicoanálisis



La realidad es para nosotros como es, porque nosotros somos como somos (Ibáñez, T., 2001)

[...] el hecho, aparentemente paradójico, de que basándose en diferentes teorías, que incluyen su peculiar técnica, las diversas escuelas pretenden todas ellas ayudar a sus analizados puede explicarse a través de la concomitante presencia de cuatro factores o elementos en todo proceso psicoanalítico:
1) Todos los analizados adquieren, a través del insight, un incremento del conocimiento de sí mismos, pese a que la clase de este nuevo conocimiento dependerá de la teoría con la que trabaja el analista, y, a la vez, han internalizado una actitud de autoanálisis y búsqueda de su realidad, todo lo cual promueve una modificación beneficiosa de su personalidad.
2) Todo proceso psicoanalítico se fundamenta en dos agentes: la interpretación que promueve el insight y la experiencia de la nueva relación paciente-analista. Estos dos agentes son complementarios y circulares, de manera que la nueva experiencia de relación es el basamento sobre el que puede tener lugar el insight, y este último es el principal artífice de la nueva experiencia de relación. Esta relación e interacción paciente-terapeuta está presente siempre, sea cual sea la orientación teórica y técnica del analista, y basta para dar razón de la mejoría obtenida en análisis llevados a cabo bajo distintas orientaciones.
3) Todo acto interpretativo, en virtud de ser un acto de habla, posee dos distintos componentes, de acuerdo con la actual filosofía del lenguaje. Uno, el más visible de ellos, es el que denominamos semántico-referencial, constituido por la proposición o conjunto de proposiciones sobre la realidad de la mente del paciente, las cuales pueden ser verdaderas o falsas. El otro componente, más implícito, es el denominado pragmático-comunicativo, el cual es una acción que expresa la subjetividad del hablante y sus intenciones hacia el interlocutor. Según mi parecer, las diversas teorías psicoanalíticas se distinguen por sus diferencias en cuanto al contenido semántico-referencial, es decir, por la proposiciones que acerca de la mente del paciente emite el analista. Pero el componente pragmático-comunicativo depende de la personalidad del analista y, pese a que cada uno de ellos tiene su peculiar psicología, este elemento revela siempre al analizado un factor común en todo proceso psicoanalítico, en tanto que el analista trabaje honesta y adecuadamente: el deseo de este último por ayudar, entender y hacerse entender por el analizado. Lo cual da lugar a una relación que éste experimenta como contenedora y cargada de un significado de afecto positivo. En este sentido dice Ferrer (2002):

[...] todos los analistas estarían más o menos de acuerdo con que en la interpretación existen una serie de elementos implícitos que reflejan aquello que el analista piensa, su manera de comprender al paciente y, especialmente, su coherencia interior.

Joan Coderch. "Pluralidad y Diálogo en Psicoanálisis". Ed. Herder. 2006, Barcelona.
Epígrafe: El pluralismo crítico en psicoanálisis. pág. 53-54

domingo, 28 de marzo de 2010

Joan Coderch: Pluralismo Crítico

Joan Coderch en su ánimo por realizar un "Pluralismo Crítico en Psicoanálisis", matiza que aquí debe distinguirse entre "pluralidad" del pensamiento psicoanalítico y "pluralismo crítico", expresión que utiliza para referirse a una actitud filosófica propia de la teoría del conocimiento aplicada a la reflexión psicoanalítica.

El racionalismo clásico, que creo después de Popper ha quedado herido de muerte, se caracteriza por su convicción de que existen fuentes seguras de conocimiento y que de lo que se trata es de identificarlas y acceder a ellas.
Por lo que respecta a las fuentes tenemos dos: el intelectualismo, que se basa en la razón especulativa y en el convencimiento de que tan sólo mediante la intuición intelectual podemos adquirir los principios generales que nos han de permitir arribar a todos los conocimientos. En la posición empírica, en cambio, se juzga fundamental la capacidad de observación. Esta posición descansa en la convicción de que únicamente mediante la percepción sensorial es posible obtener datos verdaderos, a partir de los que, gracias a la inducción, podemos llegar a principios y teorías generales.

Hans Albert, discípulo de Popper es comentado por Margarita Boladeras, catedrática de filosofía moral y política de la Universidad de Barcelona, señala (2002): "Si se tuviera que caracterizar en una sola frase la extensa obra de Hans Albert, se podría decir sin exagerar que ha aportado argumentos contra todo tipo de dogmatismo". Albert ha construido un racionalismo crítico que se halla en el extremo opuesto del racionalismo clásico.

Las ideas de J. Habermas, de K. Apel y de I. Berlin:
Deseo subrayar que Habermas y especialmente , Apel, a partir del estudio de los actos de habla, han puesto de relieve qye los principios de la crítica intersubjetiva, que pertenecen a la racionalidad lógico-formal (componente semántico-referencial de los actos de habla) y a la reflexión discursiva (componente pragmático-comunicativo), no pueden caer dentro de la esfera de aquello que es falible, ya que, si fuera así, la crítica no tendría consistencia, o sería irracional si nos apoyáramos en ellos sin razones. Pero todavía podemos decir algo más sobre esto. Los seres humanos estamos enraizados en el lenguaje, somos lenguaje, como dice Gadamer, y la finalidad del lenguaje es la comunicación, entendernos unos con otros.

Isaiah Berlin, uno de los grandes pensadores del siglo XX, comienza su ensayo El erizo y la zorra (1953), dedicado al escritor ruso León Tolstoi, citando un fragmento del poeta griego Arquiloco: "La zorra saber muchas cosas, pero el erizo sabe una importante". Continúa Berlin diciendo que los seres humanos se dividen entre erizos y zorras y que los erizos son aquellos que:

[...] lo relacionan todo con una única visión central, con un sistema más o menos congruente e integrado en función del cual comprenden, piensan y sienten -un principio único universal y organizador que por sí solo da significado a cuanto son y dicen- mientras que los que son zorras: realizan acciones y sostienen ideas centrífugas más que centrípetas; su pensamiento ocupa muchos planos a la vez, aprehenden el meollo de una vasta variedad de experiencias y objetos según sus peculiaridades, sin pretender integrarlos ni no integrarlos...en una única visión interna, inmutable y globalizadora.

A continuación un resumen a modo de esquema:
a) (Pan)racionalismo autosuficiente o clásico.
La racionalidad se fundamenta en fuentes seguras del conocimiento, sobre las cuales podemos edificar, sucesivamente, nuevos conocimientos seguros. De esta forma llegamos a dogmas irrefutables.
b) Racionalismo (pan)crítico que se incluye a sí mismo.
El principio de fundamentación es substituido por el principio del examen crítico. No existe ninguna fuente segura del conocimiento. Este mismo racionalismo puede ser refutado. Por tanto, la refutación le da la razón. De esta manera, se autoinmuniza y, en su afán de ser antidogmático, se convierte en un dogma irrefutable.
c) Racionalismo crítico popperiano.
En última instancia, se trata de una actitud derivada de una decisión sostenida por la fe en la razón, y esta fe en la razón es defendida por argumentos morales, éticos y solidarios que pueden ser criticados y refutados. Por tanto, no se convierte en un dogma. Se nutre de los principios incuestionables del diálogo y la crítica intersubjetiva.

Streeger (19991), un psicoanalista, aplica el pluralismo crítico aunque no se refiere a la teoría del conocimiento ni al racionalismo crítico su definición encaja con la de Coderch. Este autor habla de "puristas" y "pragmáticos", de una manera similar a como él lo hace con monistas o pluralistas.

viernes, 26 de marzo de 2010

Modelos en Psicoanálisis


El psicoanálisis es una disciplina que se debe nutrir de la filosofía del lenguaje, es una hermenéutica del sujeto, es una disciplina que pertenece a la cultura, no como Freud promovió, él como neurólogo lo quiso escorar a las ciencias de la naturaleza pero tal vez responde más al lenguaje y sus usos. De hecho ese es el recurso que tenemos para tratar los problemas de los pacientes.
Se trata de una ciencia que debe estar en permanente diálogo, como dice Joan Coderch en "Pluralidad y Diálogo en Psicoanálisis", con otras disciplinas: hermenéutica, filosofía de la ciencia, filosofía del lenguaje, neurociencias y dentro del propio psicoanálisis cabe decir que existen muchos tipos. Esto enriquece pero también es fuente de críticas. Por lo general desde distintos puntos de vista epistemológico o metapsicológico se llegan a conclusiones muy similares, tal es el caso de Winnicott y Piera, que además se recoge un libro con sus contribuciones: "El sostén del ser".
Este polimorfismo de la teoría y técnica da lugar a una torre de babel que hay que saber integrar. Como decía Pichon Riviere es indefectible el uso de un Esquema Conceptual de Referencia Operativo para construir una identidad de analista. Esto se basa en una formación clínica, teórica, supervisión y análisis personal que debe ser continuamente enriquecida de los avances de esta, nuestra ciencia que tiene tantas miradas disímiles. El combinar con gusto, sin llegar a un eclecticismo apráctico sino integrador podemos satisfacer nuestro gusto y pasión por esta ciencia que está a caballo entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la cultura, para Coderch, analista de la API y escritor de libros tan importantes como "La interpretación en psicoanálisis" o "Teoría y Técnica del Psicoanálisis", el psicoanálisis es una ciencia del lenguaje, por tanto hermenéutica y cultural.
Las críticas por la disparidad de opiniones y teorías creo que es un motivo de riqueza psíquica de los profesionales de la salud que se dedican a este campo. Unos hacen más énfasis en unos puntos, por ejemplo lo libidinal frente a las relaciones de objeto. Conocer las teorías y construir una identidad en base cómoda de unos presupuestos flexibles que puedan dejarse aprender día tras día por el saber del paciente es la posición de Sujeto supuesto Saber que nos llevaría a comprender como Karl Popper propone con el racionalismo crítico: "Puede ser que yo esté equivocado y que tú tengas razón."